LA CRÍTICA ESTÁ DE “MODA”

Buenos Aires-EL EMILIO- 28 de febrero de 2010

NOTA EDITORIAL

“Nada da mejor idea de la novelería superficial y del espíritu rebañero del hombre que el imperio de la moda. Ella a llegado para nosotros lo que Palas Atenea, Apolo y las Tres Gracias para los griegos. El que cada generación se ría sinceramente de la ridiculez de las modas pasadas, demuestra que todas son más o menos feas: todas son disfraces.”
Luis L. Franco
(Pequeño diccionario de la desobediencia)

 

Por Pedro de Arrabal

el-nino-emilio-61Resulta muy difícil terminar un articulo cuándo lo que tenes en la retina y en tu mente son las crudas imágenes de la tragedia que sacudió al hermano pueblo chileno.
Solo puedo desde esta humilde publicación hacerles llegar nuestro afecto y solidaridad

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

Nada resulta más interesante para estudiar a cierto sector de nuestra sociedad que un detalle para nada desdeñable: el apego por las “modas”. Se trata de algo muy practicado por los integrantes del sector social del cual nos ocuparemos en esta oportunidad. Me refiero a la clase media argentina en general, y dentro de ella, a la clase media tilinga en particular, gran consumidora de “modas”. Gracias a ellas -las modas- sus miembros pueden producir el suficiente barullo para hacerse notar y no pasar desapercibidos frente al resto de las clases y/o sectores sociales que conforman nuestra sociedad.

La palabra “Moda” proviene de la imposición, cualquiera sea el mecanismo que se utilice o adopte, de un “modelo”.

Ahora bien, no estoy hablando de las modas relacionadas exclusivamente a la indumentaria, sino también de las otras; aquellas que se transforman en moda, o bien por la fuerte personalidad de un importante referente social, por inducción mediática, o por escuelas de sistematización de contenidos y valores. Se trata de una tarea en la que se trabajan: modelos de vida, de pensamiento, de críticas, de metodología de estudio, de formas de hacer política, de valores supuestamente sociales, ¿y por qué no? hasta de desvalores altamente redituables en términos económicos, etc, etc,. Todo esto ha venido siendo impuesto como “moda” desde hace largo tiempo.

Por lo que se puede apreciar, se trata de algo que le permite a cualquier integrante del sector de marras no sentirse excluidos del rebaño.
Estoy hablando de rebaños humanos con valores e ideas que se muestran continuamente como inestables y fluctuantes en función de las cambiantes situaciones político-sociales; valores cuya dinámica queda sujeta a dichos cambios condicionando a los miembros del rebaños a moverse y expresarse -en la mayoría de los casos-, de manera exótica y en algunos casos hasta contradictoria; algo que transforma a sus integrantes en sujetos masificados que terminan jugando un papel extremadamente ridículo; sin conciencia de esto claro está (o sea, son seres inconcientes y por ello inimputables).
Me refiero a estos rebaños que se rigen por la ley del menor esfuerzo; que dicen pensar sin hacerlo porque los agota (1), que repiten y adoptan formas y estilos de vida de otros, pensamientos de otros, que repiten discursos ajenos como si fueran propios. Por lo general lo hacen por simple inercia. La inconciencia mencionada en el párrafo anterior, les permite lucir orgullosamente su carnet de pertenencia a la trup de “zonzos Jauretchanos”. “Compran” modelos porque creen que representan sus aspiraciones e intereses en cuanto a maneras de pensar y estilos de vida. Operan como minusválidos mentales -como lo dijimos en otra oportunidad- a quienes les cuesta darse cuenta que en realidad se trata de los intereses de los dueños del poder real, de sectores económicos que en la mayoría de las veces usan a ciertos políticos (vía “minutos” de fama televisiva) para que manipulen e instrumenten medidas que faciliten a “dichos zonzos” la posibilidad de compra de sus “productos”.

Para que se entienda lo que quiero decir voy a recurrir a la historia.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

La nuestra es una comunidad que se constituyó en primera instancia con oportunistas colonizadores, muchos de ellos desclasados de la Europa en revolución. La mayoría eran aspirantes a burgueses, quienes llegaron aquí con “non santas” intenciones, y se las ingeniaron para manejar el destino, los bienes y las riquezas de este suelo. Son los que se transformaron luego en el modelo de ese momento Un modelo impuesto desde el poder hacia el resto del vulgo que los acompañó.
Un Modelo que decía ser la “civilización”.
Cuando hablaban de civilización en realidad se referían al progreso tecnológico europeo producto de la aparición de la revolución industrial junto a sus nuevos “valores”. Pero paradójicamente los protagonistas locales de aquellos años (1770-1860) hablaban de “civilización” cuando en realidad muchos de ellos -y por origen- nada tenían que ver con la nueva “civilización” que estaba dando a luz  la Europa central. Otro detalle en este caso de vital importancia. Por el contrario, trajeron la concepción medieval de sociedad que rigió a la España colonizadora, y ese pensamiento orientó todos sus actos. Aunque esto no privo a los personajes en cuestión de considerarse a ellos mismos “autoridades” para categorizar al resto de “barbarie”.

Con el paso del tiempo, esa “moda” en materia de pensamiento dejó de ser tal para transformarse en un valor cultural impuesto por aquel sector social. Se tomó el “modelo” ingles en materia económica como referencia, pero no para reproducirlo e instalarlo con la idea de usufructuarlo en función de los intereses locales sino para formar parte de un “negocio” donde la “Gran Bretaña” se llevaba la mejor parte. Ataron sus intereses económicos sectoriales a los intereses imperiales de Inglaterra y de esa manera arrastraron a un destino de dependencia los intereses económico de la nación toda. A partir de aquella decisión, la sujeción económica fue transformada en “sinónimo de progreso”. Me estoy refiriendo a ese modelo agroexportadora que se vendió como un “gran” modelo, un modelo benefactor; algo que se instaló a través de la educación en el resto de la población, y que perduró por más de 100 años.

La historia continuó y con la masacre de los pueblos originarios llevada adelante por la conocida “campaña del desierto”, estas tierras se despoblaron. La política de “gobernar es poblar” de Alberdi (con los de afuera lógicamente porque los de adentro no servían -Sarmiento-) se llevó adelante sobre la base de los flujos migratorios proveniente de esa Europa convulsionada por la revolución industrial que marginaba gente generando los precursores de nuestros actuales “cartoneros” (los desclasados por la revolución neoliberal menemista). Esos flujos estuvieron conformados por seres comunes y corrientes -vulgares los calificarían acá- que habían quedado afuera de los proyectos de desarrollo económico que las grandes potencias europeas habían montado sobre las nuevas tecnologías. En la mayoría de los casos, de esos inmigrantes directamente, y en otros de la mezcla de aquellos con nativas/os (según el decir de nuestro Discepolo contemporaneo, el canta-autor Miguel Cantilo), provenimos el grueso de los habitantes de este maravilloso país, Argentina.

Pero para el momento en que esto se consolidó (1860-1916 y 1922-1943 excluyendo el corto interregno Yrigoyenista del “28 al 30″), las auto-consideradas “clase patricias” argentinas ya habían mudado de modelo de vida, no así de amo económico. Ahora los nuevos espejos eran, en materia cultural la Francia burguesa y elegante pos-asquerosa revolución, y en materia militar la gallardía prusiana. Eran los nuevos ” modelos” y los sectores de poder trataban de socializarlos como “moda”.
El pensamiento libertario surgido en Francia en 1786 era el eje de grandes debates en los diferentes ámbitos donde solían reunirse los integrantes del selecto grupo que constituía la intelectualidad “progresista” argentina de la época. Discusiones teóricas desde ya, y donde jamás estaría presente un proletario argentino porque no se ajustaba al modelo en discusión. Nuestros peones de campo y obreros del incipiente “desarrollo industrial” (en manos inglesas desde ya) eran para ellos “bichos raros”; no se ajustaban al “modelo” europeo de obrero. Estoy hablando de aquella “intelectualidad” que gastaba su tiempo en simples disquisiciones e intercambio de opiniones llevadas a cabo en ámbitos culturosos y lugares exclusivos. Entonces ser socialista teórico no era mala cosa y como lavaba conciencias lo pusieron de “moda”.
Estas amenas charlas sobre el “injusto destino” de los pobres y obreros, a los fines prácticos, no alteraba en nada sus burguesas vidas. Además tenían un beneficio adicional, les daba la chapa de “cultos”, algo que era necesario para acceder a cargos de jerarquía. En los hechos, y por tratarse de intelectuales inocuos, jamás alterarían el status quo del que disfrutaban los sectores de poder; y ellos también desde ya.
¡Pero ojo! Esto no era mal visto por nadie. La educación también lo alimentaba. Los beneficiados lo consideraban un merecido premio otorgado por el poder real a tanto esfuerzo “intelectual” por ellos realizado.(2)

 LA IRRUPCIÓN DEL PERONISMO GENERA UNA NUEVA MODA “EL ANTIPERONISMO”

Con la aparición de Perón en la Secretaria de Trabajo y Previsión (1943) y del peronismo como fenómeno revolucionario (1945) los dueños del poder económico, viendo en el peronismo un potencial enemigo para sus intereses, comienzan a trabajar sobre el tilingaje intelectual de la época la “moda” del antiperonismo (moda testaruda si las hay ya que perdura hasta nuestros días). Y así vimos a los intelectuales de izquierda (comunistas y socialista) aliados a la más rancia oligarquía agroganadera y al imperio yanqui en contra del resto del pueblo y los trabajadores argentinos encolumnados detrás de ese fenómeno revolucionario que habían creado Juan Domingo Perón y María Eva Duarte de Perón.
La naciente moda comenzó a operar en la cabeza de los mencionados tilingos intelectuales quienes repetían como loros el discurso montado por “el poder económico afectado”. Entonces hablaban del populismo peronista y de la enfermedad distribucionistas que como una de las 7 plagas que asolaron a Egipto, estaba sembrando Perón. El problema radicaba en que el “Gral. nazi-fascista” lo hacia osando tocar las reservas del país (que hasta ese momento solamente podían ser usufructuadas por la oligarquía agroganadera para sus negocios).
“Cómo los negros no iban a ser peronistas si ese demagogo, cuando llegó al poder, encontró que tenía las arcas del tesoro nacional repletas de reservas y no dudo en vaciarlas repartiendo todo entre esos negros mientras les hablaba de justicia social haciendo lo que hizo (distribuir), demagogia; sin pensar por un instante en la verdadera patria(¿?), en el país (¿?)” repetían a diario sin saber ni entender de qué estaban hablando. Ahora queda claro que se trataba de pobres ignorantes super escolarizados (porque alfabetizados hasta el nivel universitario estaban) a quienes los sectores de poder le habían inventado una idea abstracta de lo que era un país por un lado, y por el otro el concepto de patria como el necesario paternalismo de los sectores oligárquicos agroganaderos sobre el resto de la sociedad. “Había oro hasta en los pasillos(¿?). ¡Como no iba a repartir un poco y el resto robárselo”, repetían.(3)
Y ese fue el discurso que le facilito a ese tilingaje de clase media y a los pseudos intelectuales de “izquierda” obtener una butaquita y sentarse nuevamente junto a la oligarquía triunfante en 1955 y saborear las mieles del poder hasta 1966. ( El Partido Comunista cedió sus militantes para que formaran parte de los comandos civiles de la Libertadora que salieron a cazar peronistas, mientras el comu-socialista Norteamérico Giholdi bajaba línea antiperonista desde las Academias de Moral y de la de Educación) La “moda” impuesta era hablar mal del peronismo y hacer un furioso discurso antiperonista. Eso daba chapa de progre por aquellos años.

CUANDO SE INTENTÓ UN CAMBIO

Entre 1955 y 1966 la mayoría (porque el peronismo proscripto era mayoría en el país) de los argentinos se replegaron y dejaron que dicho tilingaje ignorante disfrutara de la “moda” antiperonista.
Para 1966 muchos profesores universitarios comienza a darse cuenta de los errores cometidos en relación a lo que ellos entendía como “pensamiento académico” (otra moda impuesta perversamente) al descubrir que ese “pensamiento” estaba en contra de lo que era el verdadero pensamiento para estas tierras, del Pensamiento Nacional. Esta titánica tarea la llevaron a delante figuras de gigante talla tales como las de Juan José Hernández Arregui, Rodolfo Puigros, Arturo Jauretche, José María Rosas, Jorge Abelardo Ramos, Oscar Varsasvki entre tantos otros (perdón por las omisiones de nombres importantes por una cuestión de extensión).
Entonces pudieron comprender la realidad nacional y latinoamérica y se sumaron decididamente a la resistencia peronista abroquelada en los sindicatos y la CGT, y por algunos años (diez, 1966-1976) el verdadero pueblo argentino logró imponer como “moda” el valor de la conciencia nacional entendida esta como necesario bienestar político, económico y social de todos los argentinos.
La tilinga clase media compradora de “modas” aceptó a regañadientes este “modelo populista” impuesto por la realidad social. Jamás reconoció que fue ganada por las luchas populares. Para ellos fue una imposición llevada adelante por la “barbarie subversiva peronista”(4) Para ellos fue un transitorio jolgorio que se le permitió a los “negros y cabecitas” para que estos -y en sus ataques de locura populista- no les quemen sus “rancho” ni se los derriben a cascotazos.

LA DICTADURA RESCATA LA VIEJA MODA

 Con la llegada en 1976 de la dictadura militar asesina al gobierno, la oligarquía agroganadera retomó el poder, disfrazó “viejas modas” de nuevas, y comenzó a operar sobre el conjunto de la sociedad atemorizada por el secreto a voces de las constantes desapariciones de peronistas. Una de aquellas “modas” reflotada fue “El Mal es el Estado intervencionista”. Este argumento les permitió operar para la futura privatización de las empresas de servicios que se encontraban en manos del Estado Argentino. Otras dos las impuso el ministro de economía de aquella dictadura, José Alfredo Martinez de Hoz: “Da lo mismo fabricar tanques que chupetines”, y el “Viajé a Miami y me traje 2 de cada cosa” inventada para el tilingaje gracias a la timba financiera de la “Plata dulce” que beneficiaba a la patriótica oligarquía, a costa del crecimiento de la deuda externa nacional de manera exponencial. Por último Domingo Cavallo, en aquella dictadura, invento una burda justificación para el robo y los “curros privados”, siendo él presidente del Banco Central. Lo hizo poniendo de “moda” un título que impuso para que el tilingaje lo comprara y repitiera porque sonaba “difícil” y por ende parecía algo importante: la famosa “Licuación de Pasivos”. Y el tilingaje hablaba de licuación de pasivo como si se tratara de un producto de góndola de supermercado harto conocido por ellos. En realidad se trató de la Estatización de las deudas contraídas por las empresas privadas, deuda que terminó pagando el conjunto del pueblo argentino, mientras nuestros “privados” sacaban los dólares obtenidos en prestamos internacionales (Bancas del FMI y el BM) afuera del país y hacia paraísos fiscales.
Eran momentos donde se podía apreciar con total nitidez el auge de la “moda” especulativa y la timba financiera como soporte de un estilo de vida del sector social en cuestión.

DESDE LA VUELTA A LA DEMOCRACIA

Del gobierno de Alfonsín poco y nada se puede decir ya que el pobre se encontró con una presidencia que no figuraba en sus planes (él no creía que ganaría) e improvisó una gestión hasta donde pudo y lo dejaron. Así termino el pobre.

Con el menemismo se inaugura la “Segunda Década Infame”. El hombre se pone a disposición no solo de la archiconocida oligarquía agroganadera sino también de sus nuevas incorporaciones, la diversificación de actividades en la rama industrial. Tampoco se olvidó de realizar los necesarios acuerdos con los propietarios de los más importantes medios de comunicación para garantizar la gobernabilidad en el transcurso de su gestión. A los primeros les entregó el manejo de la economía nacional poniendo de ministros de economía a gerentes de empresas monopólicas (Bunge & Borg) y luego aceptó la imposición de Cavallo en el ministerio de economía, a cambio de que le subsidien sus actividades “políticas”. Entonces Menem pone de “moda” la frivolidad en la política farandulizandola. Para eso contó con la ayuda de un oportunista como Marcelo Tinelli quien le jugó como él quería mientras el conductor hace negocios con Martín Redrado, en ese momento al frente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

En ese periodo también aparecen y se ponen de “moda” los “técnicos”. Y con ellos no solo reaparecen los Cavallos sino que hacen su aparición los nuevos “técnicos” que pululan desde entonces por el ministerio de economía con sus formulas matemáticas que no son otras que las viejas formulas remodeladas. ¡Sí, las formulas económicas que hundieron el país!
¡Pero no solo en economía encontramos la moda de los “técnicos”! ¡Crecieron como hongos en diversos ámbitos! ¡En el ámbito educativo también hicieron su ingreso triunfal encaramandose en cargos importantes. ¿Ejemplos? Los Filmus sin ir muy lejos. Un personaje que se vendió como un técnico “progre” (proviene de la “Fede PCtista) para ingresar en la carrera política. Y lo hizo como subsecretario de Educación de Carlos Grosso cuando este fue Intendente de la Ciudad de Buenos Aires. ¡Si, aquel Carlos Grosso designado por su tocayo Carlos Menem! Posteriormente fue asesor del ministerio de Educación de la Nación dentro del Consejo Federal de Educación a lo largo de casi todo el gobierno menemista, gestión ministerial donde se elaboró y sancionó la anterior Ley Federal de Educación que él tanto criticó tiempo después cuando fue Ministro de Educación en el Gobierno de Ibarra.
¿Otros ejemplos de técnicos? Tedesco, Sileone, etc, etc.

Usted se preguntará ¿cual es la esencia del “tecnicismo” y el por qué de su importancia en cuanto a herramienta de aplicación? Yo le podría responder sin inmutarme que carece de valor esencial alguno, y que su importancia persiste solo por su condición de “moda”, nada más. Por lo general y cuando hay tanta especialización y especificidad, todo tecnicismo resulta inútil porque pierde la noción del conjunto. En buen criollo “El árbol siempre termina tapando la visión del bosque”.
La actual y vigente “moda del tecnicismo” demanda tres condiciones: a) Estar super especializado cualquiera sea la rama. b) Tener título universitario habilitante y c) Saber argumentar teóricamente (acompañando la demostración con gráficos y cuadros estadísticos) la validez de ciertos conceptos; simplemente por ser verdades científicas y/o verdades “universales” (el universo son los países centrales formadores de dichos “conceptos y verdades”). Poco importa que dichas verdades -sean estas supuestamente científicas y/o universales- atenten contra el sentido común, o estén a varias leguas de distancia de la realidad social donde se las pretende aplicar.

Por último y aprovechando el testarudo antiperonismo que sobrevive en el inconciente del tilingaje en cuestión aún hoy, aparece -de la mano de “Lilita” Carrió- la moda de criticar. El blanco de las críticas es un gobierno nacional que sin ser revolucionario ni nada que se le parezca se animó a tocar de “costadetti” los intereses de los poderosos. Un gobierno que se animó a enjuiciar “zurdamente” a los “patriotas soldados” de imaginarias guerras internas, en realidad simples asesinos de la última dictadura militar que a la hora de demostrar su patriotismo y profesionalidad en materia bélica en una guerra en serio (Malvinas) defecaron en sus pantalones frente a los verdaderos enemigos de la Patria y se limitaron a mandar a nuestros chicos como simples “cristos” a los combates. Por estos importantes actos de justicia, arremeten sin piedad y con bastardos e insostenibles argumentos en sus críticas, contra el actual gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
El actual y gracioso rejunte político autodenominado “Oposición”, suplanta con críticas la carencia de propuestas políticas en el ámbito nacional. Entonces recurre a la crítica, la mayoría de las veces sin fundamentos; se acusa, sin pruebas; se dice lo que supuestamente para ellos está mal hecho en materia de decisiones políticas, pero nunca dicen que es lo que se debería hacer; sus críticas de hoy se contradicen con las criticas anteriores. Pero por el solo hecho de criticar al gobierno nacional reciben importante centimetraje periodístico de parte de la prensa escrita y minutos de televisión (aunque el costo sea elevadísimo)

Los monopolios multimedios afectados por la nueva Ley de Medios Audiovisuales se encargan de que la “moda” de criticar al gobierno nacional no decaiga ni por un instante en el sector en cuestión.
Mi Tía es una de las integrantes de ese sector. Vive en una provincia que está a más de 1000 Km de esta Capital, habla de la “zurda” de la presidenta, de que sus medidas solo son para robar, que tiene a ese delincuente de Moreno para que la ayude.
En algún momento de este verano que está por concluir yo le pregunté quién la informaba al respecto. -“TN lo dice a cada rato; la Mirta Legrang lo dice” -me respondió. Le pedí que me diera ejemplos de los robos y de las malas medidas de Cristina, recibiendo como respuesta -”Es una Yegua. Todo lo que hace está mal. Beneficia a esos negros vagos de mierda, y nosotros los que trabajamos, qué?. Para eso lo tiene a ese sinverguenza de Moreno”. Le recordé que ella ya era una jubilada y que gozaba del 82 % gracias a Cristina y a que le sacaron el negocio a las AFJP. Le volví a pedir que me diera ejemplos de los “choreos” y las “malas praxis” de Guillermo Moreno, recibiendo como respuesta: - “Es una basura de tipo, con lo que hizo con el indec ya es un delincuente.” ¿Y que hizo con el Indec? Le dije pidiéndole precisiones: -¡Es una porquería de persona!! Y no me hables más de toda esa lacra de gente porque me dan asco.
Mi tía se levanta temprano y escucha una FM del lugar de alta audiencia, una radio que cada media hora se engancha con Bs. As. para emitir “Mitre Informa Primero”. El 70 % de las FM del lugar se conectan con Radio Mitre, uno de los medios del Grupo Clarin.
Mi Tía critica porque esta de “moda” criticar al gobierno nacional.
Mi tía no tiene ni idea de lo que dice y solo se limita a repetir lo que dicen los medios.
Mi Tía -encima- repite cosas que desconoce, o que no entiende.
Mi Tía se parece mucho a Mirta Legrang en el discurso y puede tener salidas a lo “su” Gimenez.
Mi tía es la síntesis del pensamiento opositor (pensamiento vacío).
Mi tía es la típica tilinga de clase media.
Mi Tía Vive a la “Moda”.
 

pocho-14

(1) Hoy en día los informativos de televisión y ciertos programas periodísticos piensan por ellos
.
(2) En otro artículo mostraré evidencia de este pensamiento, párrafos extractados de diarios de sesiones sobre el tratamiento de la ley Saens Peña referida al sufragio universal, secreto y obligatorio.

(3) Los mismos inconsistentes y remanidos argumentos que se escuchan a diario por los medios del grupo Clarín, grupo América, C5N, y con mayor y ficticia “altura académica” puede leerse en el diario La Nación, cuando se refieren a las medidas tomadas por el el Gobierno de Nestor Kirchner anteriormente y por Cristina Fernández de Kirchner, en cuanto al manejo de las reservas y a la distribución del ingreso.

(4) En un futuro artículo brindaré algunas pruebas referidas al “Proceso de Reorganización Nacional” y a quienes ellos consideraban “enemigos de la Patria”; que no fueron “casualmente” los dirigentes ni militantes del Partido Comunista, sino los marxistas-peronistas según la denominación impuesta por los asesinos de aquella dictadura militar.

DE ZONZOS PÍCAROS -QUE DE ZONZOS NO TIENEN NADA-; DE NUEVAS ZONCERAS Y DE RENOVADOS ZONZOS EN LOS ALBORES DEL SIGLO XXI

“«Mama haceme grande que zonzo me vengo solo.» Y terminé siendo un zonzo grande; hasta que me dí cuenta lo que habían hecho conmigo. Me mama me hizo grande y el aparato cultural me «modeló intelectualmente». Está todo organizado para que los argentinos se vengan zonzos “

Arturo Jauretche

el-nino-emilio-

NOTA EDITORIAL

Por Victor L. Martinez(*)

En un trabajo que escribí allá por 1992 y que publicó Corregidor(1) donde presagiaba los resultados finales de lo que terminó siendo la “Segunda Década Infame”, hacia hincapié en el triunfo, en términos culturales, que el rol deformante de los medios de comunicación iban obteniendo (especialmente la TV), por sobre el intento formativo que los docentes, pedagógicamente hablando, realizaban en los establecimientos educativos.

Allí contraponía -en tiempos reales y no como un dato menor-, las 4 horas diarias con que cuentan algunos docentes de jornada simple por tomar un ejemplo(2) para trabajar ciertos valores sociales y humanos en sus educandos, contra las 12 horas restantes de la vida activa de estas personitas en las que están expuestos a ese bombardeo permanente que reciben de las cajas bobas. Hoy, muchas de esas personas, son los jóvenes y adultos con desvalores incorporados que accionan y reaccionan por reflejo condicionado. Y en ese trabajo, analizaba, desde una lógica más próxima al sentido común, los posibles resultados de todo aquello.

“Nadie se puede realizar como persona en una sociedad que no se realiza” (J.D. Perón)

De nada, ¡sí, de nada! sirve trabajar la importancia de la dedicación, el esfuerzo, la solidaridad, el compañerismo en una tarea, el valor de lo justo por sobre lo injusto y del trabajo comunitario por encima del individualismo, en el marco de una tarea áulica, si el niño o adolescente al salir a la calle, o en su casa, se encuentra con la televisión que le dice que “el éxito” está en la ley del menor esfuerzo, en el culto a la estupidez , a lo banal, a lo insulso e intrascendente, a lo chabacano, a lo burdo.

-”Los medios están para entretener” -dicen los defensores de la actual televisión, que ya tiene poco más de 20 años de antigüedad. Ninguno de ellos se pregunta si el entretenimiento puede ser formativo, o deformante. Están urgidos por el rating, la importancia del mismo en el minuto a minuto, y sus lógicas consecuencias en el posible descenso de los ingresos “por anuncios” ante la caída del “éxito” en audiencia. En realidad, para ellos sería de zonzos preguntarse algo así. Son productos de este perverso sistema que les alimentó lo que ellos entienden como “éxito”; que seguramente poco les importa el costo social de su accionar mediático porque para el sistema el bien social carece de valor, no así el individualismo; y estos alter ego están inmersos en él. Además, la pasan bien, (dentro de los “valores” que el sistema maneja para darte la respuesta cuando vos te preguntas “¿qué es eso de pasarla bien?”. Y los zonzos lo creen)

¿Qué otra cosa se le puede pedir a “medios” que hacen del culto al consumo y el derroche su fuente de mayores ingresos por “derecha”, mientras que por “izquierda facturan” con mensajes que promueven el cuidado del medio ambiente?. Las incoherentes reglas capitalistas de la oferta y la demanda y el libre mercado son las supuestas claves del éxito personal. Solo vasta con observar la publicidad del producto “ALA” donde el mensaje indica que lo importante para los niños es ensuciarse y no cuidar el agua. Lo importante es que el agua se derroche en la limpieza de la ropa sucia con el jabón contaminante que seguramente no será biodegradable porque sus costos de producción son elevados)
Lo social -entre ello la pobreza que genera el sistema- solo es utilizada para lavar conciencias.
¿Qué otra cosa se le puede pedir a estos medios que hacen del culto a la mediocridad y la ignorancia su principal arma de “éxito”. Que cuentan además con la gentil colaboración de conductores que hacen gala de esa supina ignorancia vendiéndola “graciosamente” como el “a mi que me importa ser un bruto”, o como respuesta a la adolescente pregunta”¡para qué me sirve saber esto!?

¡Que otra cosa se puede esperar de mediocres y pseudos periodistas, de conductores televisivos que intentan venderse como los nuevos paradigmas de lo exitoso! Que están convencidos mitománicamente qué, como “comunicadores sociales exitoso”, tienen autoridad moral para opinar de cualquier cosa. Los disparates salen de esas bocas a borbotones.Y los televidentes salen a calle como verdaderos zonzos a repetir zonceras y barbaridades.

ZONZOS PÍCAROS

¡Y así estamos! Con “zonzos pícaros”, que juegan a ser comunicadores y periodistas exitosos sin tomar conciencia de su condición “tulipan” y de que su éxito fue fraguado para la circunstancia. “Periodistas” que se dedican a trabajar sobre la audiencia el valor intrínseco de la estupidez generando los nuevos zonzos del siglo XXI. Esos nuevos zonzos “educados” por la televisión que se moldean en pensamiento, palabra y obra para ser fieles cultores de la mediocridad antes mencionada, intentado semejarse a lo que el espejo deformado de es medio deformador, y ese conductor exitoso, les hace creer que son. (reflexión esta última hecha por Alejandro Dolina en TVR algún sábado anterior).

“El vivo vive del zonzo, y el zonzo de su trabajo”, reza un sabio pensamiento popular. Y los zonzos pícaros se apoderaron de los medios de comunicación pensando que todos somos zonzos. Tengo el convencimiento de que esto no es así; y si estoy equivocado, no pierdo la esperanza de que en algún momento se revierta. Tenemos nueva ley de medios que espero la sepamos aprovechar. El sistema no es “zonzo” y seguramente ya le estará buscando ¡adonde está el punto débil en esta nueva norma! para “colgarse” de él, y nuevamente recuperar el terreno perdido.

ALGO DE HISTORIA

A pesar de la gran admiración que me despierta el colega Orlando Barone, discrepo con él en una apreciación que realizó en una de las entregas diarias del programa “6,7,8″. Barone sostuvo en esa oportunidad que gran parte del éxito de estos personajes televisivos -”es responsabilidad nuestra” -dijo. Criteriosamente habló en primera persona para no eximirse de responsabilidad alguna, asumiendo su rol de televidente. “Nosotros los hicimos famosos” concluyó. En mi modesta opinión vreo que lo dicho por Barone es una semi-verdad. A Orlando se le escapa un detalle, que no es menor en esta circunstancia. Los medios de comunicación son las principales armas de este perverso sistema. Con estas armas viene haciendo lo que quiere desde hace largo tiempo.
Con dos ejemplos alcanza para comprobarlo:

Ejemplo 1:
Argentina, 8 de septiembre de 1973, reunión de Perón con la Juventud Peronista. En un momento uno de los concurrentes trae el tema de la delicada situación por la que estaba atravesando el presidente Salvador Allende en Chile. El Gral lo escucha y le dice que él había hablado con el presidente chileno sobre las causas de la desestabilización que estaba padeciendo, sugiriéndole que algunas de las causas las podía encontrar en intereses norteamericanos que él -Allende- había hozado tocar (la minas de cobre de “EL TENIENTE” en manos de empresas norteamericanas). Perón le cuenta a sus muchachos que él “le había hecho alguna recomendaciones al compañero Allende, pero no me hizo caso”. Uno de los asistentes pidió la palabra para observarle a Perón que todo formaba parte de una maniobra del imperialismo yanki. Perón le contestó: -”¡Pero tenga usted la plena seguridad de que es así. Hoy Allende tiene la mitad del pueblo en contra. ¡Y decididamente en contra! Usted me dice que se lo pusieron en contra ¡Y claro; nadie se pone en contra solo!. Para eso están los medios de comunicación.”
11de septiembre de 1972 -3 días después de aquella reunión- se produce el sangriento golpe de estado contra el presidente chileno.

Ejemplo 2
Algo más reciente. El 1° de abril de 1991, Cavallo puso en marcha el Plan de Convertibilidad, (Ley NC 23.928). Con fuerte apoyo mediático, a cierta parte de nuestra sociedad le hacen creer que un peso argentino ($ 1,oo) tenía el mismo valor que un dólar (1,oo U$S). Los que salían de las fronteras nacionales -por ejemplo Brasil-, cuando intentaba hacer valer el peso argentino como si fuera el dólar, los brasileños se les reían en la cara. Y volvían felices pensando que los brasileños eran los zonzos. ¡Ni que hablar de los países Europeos, y hasta del propio EE.UU.”. Los Neustad y su plaza del “SÏ”, los Grondona, la Gimenez, la Legrand, el naciente Tinelli fueron los principales espadachines mediáticos, defensores de la segunda “decada Infame”. Y el tilingaje de clase media compró la “zoncera” sin importarle las consecuencias futuras, porque la buena vida era “ese hoy”, era ese ¡Viste, el dólar vale igual que el peso!

Que podía hacer el resto de la sociedad que iba siendo marginada, desclasada, y que los que podían se consolaban viendo por un aparato de televisión que el éxito en la vida estaba asociado a la frivolidad, al culto al consumismo y a la individualidad, que el ser humano servia por ser inocente, y que esa inocencia servia para mofarse de él (los skech del exitazo Tinelliezco Show Mach donde se burlaban de cualquier cristiano era y es el más claro ejemplo). El estilo de vida de los argentinos te lo vendían estos personajes exitosos, envasado y por esa pantalla cuadrada que supuestamente servía para distenderte, para alejarte de los sinsabores diarios.
Que podían hacer las escuelas, los colegios desde los claustros para contrarrestar semejante poder de penetración como el que tiene el medio televisivo.

LA VIEJA-NUEVA ZONCERA

Jauretche solía rescatar una vieja y repetida zoncera, hoy recuperada y muy manipulada por el actualizado aparato colonial enancado en los medios de comunicación. Me refiero a la zoncera que se preocupa por “la imagen que el país da en el exterior”.

Los principales medios escritos .La Nación, Clarín, Ámbito Financiero, El Cronista Comercial, son los que se muestran más preocupados por la imagen que el país puede estar dando en el exterior. Y si por desgracia para ellos y sus intereses, la imagen es buena -o intrascendente- ellos se encargan de fabricar su fealdad y/o su faceta oscura, peligrosa, ahuyentadora de inversores. Y no perderán oportunidad para resaltar los “males” que eso le acarreará al país.

Morales Sola, Marcelo Bonelli, Gustavo Sylvestre, Grondona y el Dr. Nelson Castro lo hacen en sus respectivos programas de TV. Canal 13 y TN a diario con sus “diversos y variados” programas de opinión. A los otros no los mencionaré porque por suerte van una vez por semana. En el resto, en el medio pelaje periodístico (Longobardi, González Oro, Majul, Paluch, Gelblum) no vale la pena gastar comentario alguno.

Solo la estupidez humana puede generar seres que le den importancia al “qué dirán los demás”, impidiéndole ser ellos mismos para ser a la medida y gusto de otros. Pero evidentemente en nuestro caso y como país, con tanto cipayaje al frente del gobierno de la nación por tantos años, la zoncera calo hondo en el colectivo de cierto sector social incapaz de reconocerse producto de una hibrides cultural.
El propio Jauretche daba el remedio para ese mal. Sugería de alguna forma cómo dejar de ser zonzo. Lo hacía con una sola frase: sugería simplemente decir “Y a mi que me importa las opiniones de los de afuera”. Y completaba la receta indicando que la solución estaba en “no pensar como intelectual sino como hombre argentino”.
¡Genio!!!

LOS NUEVOS ZONZOS QUE COMPRAN ZONCERAS

De pronto tenemos a estos ídolos de barro que se encargan de fijarles las agendas temáticas a los políticos y a la sociedad en su conjunto. Lógicamente según sean los intereses de sus patrones y/o anunciantes y sus propios intereses, que para el caso es lo mismo.

Entonces la Chiqui Legrang maneja en sus almuerzos la opinión de sus comensales y a la vez la de los televidentes, a su gusto y placer. Hace gala de su marcada ignorancia en los variados temas pero tiene el coraje de tirar sentencias defenestradotas a siniestra (porque a la diestra la defiende), sin tener idea de lo que está diciendo. Esto no sería grave porque como ciudadana tiene derecho a expresarse como quiera (inclidas las burradas, con perdón de los asnos). Pero también tiene deberes por estar en un medio de comunicación de masas. Y lamentablemente todavía no ha encontrado un pobre “cristiano” que se siente a su mesa y tenga la valentía de decirle, “Señora, por favor deje de decir pavadas”. O su inteligencia está en saber detectarlos y jamás invitarlos.

La Sra. Gimenez se da el lujo de sugerir “mano dura y represión” para “controlar” la inseguridad, porque “en este país, así, ya no se puede vivir”. Y compara la posibilidad hacer una protesta social aquí en Bs. As. cortando calles, con la imposibilidad de hacerlo en la 5ta Av. de Nueva York.
Pero ella se olvida que su fortuna esta segura en paraísos fiscales, sin declararla a nadie, y que si fuera ciudadana norteamericana estaría del lado mafiosos para poder evadir impuesto como lo hace en nuestro país impunemente.
Se olvida de su defraudación al fisco con la compra de un auto para discapacitado para no pagar impuestos.
Se olvida de cómo “defraudó”, con una de las tantas timbas de su programa, a un cura “defraudador”; que más que cura era la misma enfermedad (dijera Facundo Cabral).
¿Con que catadura moral puede “esta señora” estar dando en su programa lecciones de civilidad y pidiendo seguridad, para bienes de dudosa adquisición y fortunas de dudosa construcción? ¿Cómo puede “esta señora” hablar despectivamente de las protestas sociales cuando inculca desde su programa el amor por lo frívolo y la timba como vía de salvación individual (y de paso llena sus alforjas de dólares)?

El Sr. Amante del “caño” Tinelli se cree con derecho de juzgar a los que le marcan sus excelentes dotes de conductor y sus “virtudes” en la culturosa selección temática y artística que realiza para jerarquizar sus espectáculos.
Marcelo Tinelli, quién – según cuenta fuentes cercanas al menemismo- tuvo en la fuerte amistad con Martín Redrado (el que en la época del Cavallo menemista estuvo al frente de la Bolsa de Comercio, cuando esta era el verdadero antro de la timba financiera), la harina que necesitó para amasar su actual fortuna.
Marcelo Tinelli, ese conductor que se mofa de la discapacidad. Ese que no duda en recurrir a una obsoleta legislación para conseguir cobertura legal, y usar la impunidad que le da su fama y su éxito, para consumar usurpaciones y arrebatar tierras perteneciente a una comunidad de pueblos originarios. Su mega emprendimiento turístico para pocos y pudientes así lo demanda; y su codicia y afán por incrementar aún más su suculenta fortuna no lo hace dudar
El mismo Tinelli que se anima decirle a Luis D’elia: “Soy un ciudadano como vos que pide vivir con seguridad.(y como se hace Marcelito?) “A mí nadie me regaló nada…” (¿Hablas en serio Marcelito?)
El mismo Tinelli que sostiene en su respuesta a D’elía: “Yo no necesito tener a mi familia laburando en el ANSES, con sueldos que pagamos entre todos”.(¿Vos también pagas TODOS los impuestos Marcelito?)
En eso de tener a su familia laburando es en lo que coincidimos con él muchos argentinos. Como también estamos seguros de que jamás expondría a sus hijas en un espectáculo donde su amado caño sea eje del culto a lo chabacano; ¿O si, Marcelito? (extraido de una versión que circula en los corrillos de los programas chimenteros vespertinos).
Una “moral” para los zonzos de afuera y otra “moral” de entrecasa.
¡Interesante!

Nuestros “zonzos” no nacen, se hacen. Los “zonzos picaros” son sus hacedores; y las zonceras se actualizan tanto como la necesidad que tiene el sistema de seguir contando con zonzos que preserven su existencia.
La solución para este problema -la de dejar de ser zonzo- no es sencilla. Por lo que se ve y por ahora la educación no está siendo el principio de la solución.
¿Por qué no recurrir -dándole continuidad y los espacios apropiados- a este fenómeno contracultural que nació con la crisis del 2001?
Nosotros, desde El Emilio y su propuesta “Otra educación es posible” lo estamos intentado.

(*)V.L.M. Director de EL EMILIO

(1) “Crónica de Los Locos Bajitos” publicado por Corregidor en 1994.

(2) A fuerza de ser sinceros y sin ánimo de ofender a nadie en particular, el resto de los docentes se dedican a cumplir con las “tareas escolares” y a transmitir contenidos curriculares sin siquiera saber qué están transmitiendo. Muchos de ellos ejercen el oficio por inercia ya que sus cabezas están “quemadas” por el otro ejercicio brutal de un sacerdocio que viene con el valor agregado de hacerse cargo de las deficiencias que arrastran los chicos de bajos recurso. Y de paso hacerse cargo de las problemáticas familiares originadas en las sociales, dolorosas situaciones que padecen padres y núcleos familiares de los sectores más desprotegidos en términos sociales, a quienes Macri, Susana, Mirta y Tinelli los quieren hacer desaparecer y/o encarcelar.