DE EDUCACIÓN, TÉCNICOS Y CUADROS ESTADÍSTICOS.
6 mar 2012 Educacion, Notas semanales, Política Nacional, Politica
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Educación
CIERTOS, Y EN ALGUNOS CASOS APARENTES, ERRORES CONCEPTUALES SOBRE LA LABOR DOCENTE, QUE APARECIERON EN EL DISCURSO DE LA COMPAÑERA PRESIDENTA EN LA APERTURA DEL PERÍODO DE SESIONES ORDINARIAS DEL CONGRESO DE LA NACIÓN, SURGEN DE CRITERIOS DE EVALUACIONES DE “GESTIÓN” QUE SUELEN UTILIZAR ALGUNOS “TÉCNICOS” QUE LA ESTÁN MAL INFORMANDO Y MAL ASESORANDO Y ENTRE LOS CUALES SE ENCUENTRAN LOS TRES MINISTROS QUE ESTUVIERON AL FRENTE DE LA CARTERA EDUCATIVA DESDE EL 2003 A LA FECHA.
Por Victor Leopoldo Martinez (1)
INTRODUCCIÓN PERTINENTE
Estas reflexiones, Sra Compañera Presidenta, las hago desde mi condición de Peronista y docente (en actividad). A los atributos antes mencionados los coloco en ese orden para no alterar las interpretaciones que se pudieran hacer de las mismas como producto final. La fundamentación es muy sencilla. El peronista entiende la educación nacional de una manera diferente al resto por dos motivos:
a) Por estar consustanciado con un proyecto revolucionario como es el que encarnó el Gral Perón, algo que el compañero Néstor Kirchner intentó y usted misma sigue intentando recuperar para darle continuidad. Porque su amor, su emoción, y sus acciones de gobierno en pos de los más necesitados y desprotegidos implementadas por usted en estos últimos 4 años son sobradas pruebas de su innegable condición peronista. Sus gestos y palabras también indican claramente que esa continuidad la desea llevar adelante tal cual aspiraba y quería nuestro conductor –Perón- en vida: “siempre es preferible usar mucho tiempo para hacer bien las cosas, a gastar energía innecesariamente por ahorrar tiempo”. Un docente verdaderamente Peronista, sabe que para hacer esto posible se requiere de una educación diferente y de docentes comprometidos con ese ideario. Dicho en otras palabras “Ideario y ejecutores” deben actuar y operar concatenadamente.
b) El segundo motivo se desprende del primero y viene a colación por algunas desafortunadas observaciones (tergiversadas mediaticamente de manera ex profesa) que realizó en aquella jornada del Congreso, el primero de marzo. Esas observaciones que salieron de sus labios sobre la tarea docente sonaron a mal valoración. Yo las puedo comprender porque soy peronista y porque estuvieron dentro de un contexto más amplio –un mensaje dirigido a los habitantes del país-. Probablemente en el fárrago de ideas, alusiones, explicaciones anexas, ejemplos concretos, deseos y aspiraciones en todas las áreas del quehacer nacional que usted tiene, pudo en ese momento mezclarse transferencialmente dichas apreciaciones. Seguramente que la diferencia entre eficiencia y eficacia en una gestión usted la conoce mejor que yo; y en la amplitud de los temas abordados esos dos conceptos se le cruzaron producto de la mala información que recibió y de un peor asesoramiento sobre el tema que tuvo. Usted tiene alma de docente; por eso suele utilizar el tiempo que sea necesario para enseñarle a la sociedad qué es lo mejor que le puede pasar en la vida; vivir dentro de un marco de justicia social, por ejemplo. Usted sabe mejor que yo que a la “eficiencia” un técnico en gestión se la puede “dibujar” con mapas conceptuales acompañados de cuadros estadísticos, no así la eficacia de dicha gestión, algo que solamente lo podrá comprobar monitoreando resultados de manera concreta y en contacto directo con el área en cuestión.
Es total y absolutamente comprensible que ciertos detalles se le puedan pasar por alto en el fragor de su titánica tarea. ¡Vaya TRABAJO gobernar a 40 millones de Argentinos con 15 millones amamantados desde 1976 hasta el 2002 con leche cultural y educativa marca “neoliberal”! (entre los cuales están los tres críos disfrazados de “progres” que fueron -y uno sigue siendo- ministros “técnicos en educación”). Me podrá argumentar, y no sin una cuota de razón que en esas horas, días o meses previos a elegir ministros, en materia de “cuadros políticos” era lo que tenía para ocupar esa cartera. Con el tiempo y la torpeza e inutilidad pudo comprobar que la designaciòn de Tedesco había sido un error, y Filmus le acercó el nombre de un hombre de su “riñón”,Sileoni, el actual ministro. Yo le puedo garantizar compañera presidenta que en nuestro medio hay muchos y mejores cuadros, con mejor formación en términos de políticas educativas que los mencionados; cuadros que entienden y saben mucho más sobre cuáles son las falencias y necesidades de nuestro obsoleto sistema educativo porque lo palparon y palpan desde adentro, estando en actividad constantemente. Los mencionados señores (Filmus, Tedesco y Sileoni) nunca pasaron de ser meros teóricos de la cuestión educativa. A las aulas las conocen gracias a las visitas protocolares. Muchos de esos cuadros están entre los que usted incluyó dentro de sus observaciones; y sin perder su condición de trabajadores están alejados de las oportunistas actitudes de ciertos dirigentes gremiales del sector.
Usted bien sabe porque dio sobradas muestras de talento e inteligencia que la educación para un pueblo como el nuestro que demanda imperiosamente la consolidación del proyecto Nacional y Popular iniciado en el 2003, tiene que estar muy lejos de la tradicional, “ámplia” y aséptica educación tan maravillosamente universalista como alejada de nuestra realidad nacional y latinoamericana y sus necesidades; lo suficientemente distantes de aquella implementada por casi siglo y medio por conservadores, liberales de izquierda y derecha y neoliberales también de izquierda, (el neoliberalismo tiene su génesis en la derecha) todos ellos mayormente ultra cipayos. Usted sabe muy bien que la educación no es solamente lo que aparece en los cuadros estadísticos que confeccionan técnicos donde la tarea que desarrollan educandos y docentes y sus resultados adquieren formato de “barras” o “tortas”. Yo mismo la escuché pelear en foros internacionales tratando de humanizar al capitalismo salvaje en clases magistrales donde rescataba a los hombres de su fría condición de número de código binario en un diagrama estadístico, para presentarlos como lo que eran y son, seres humanos con sus necesidades básicas insatisfechas. Desde estas páginas hemos elogiado una y otra vez sus conocimientos y agallas para enfrentarse a los poderosos, de adentro y de afuera.
POR QUÉ DIGO LO QUE DIGO
En la parte final de aquel discurso usted dijo: “Por eso les pido a todos, a todos los argentinos con mucha humildad, en serio les digo, no valió la pena tanta pelea, lo que es importante es que nos acerquen mejores ideas… ¡Les pido que me ayuden, nada más que eso!”
Mi intención es ayudarla porque como peronista, y peronista “setentino” que soy, que no pudo ver coronada su aspiración de palpar una sociedad más justa por la desgraciada muerte del Gral Perón, al tener la suerte de vivir la brillante gestión que el Compañero Néstor y usted vinieron y viene llevando adelante, no me nace otra cosa que ponerme al lado suyo en esta aspiración mutua de querer lo mejor para nuestra Nación, nuestra Patria y su Pueblo; y como peronistas que somos, usted y yo entendemos de qué hablamos. Lo único que nunca haré Compañera Presidenta es acompañarla desde la obsecuencia; por el bien de mi Patria, el suyo y como usted muy bien lo manifestó en la parte final de su discurso: “tengan sus propias ideas; sus propios objetivos y tengan la certeza de que si tienen razón van a ganar,…”.
Tengo ideas que siento como propias, aunque debo reconocer que a la mayoría me las nutrió el peronismo. Y me siento muy bien dentro de ese ideario porque se aproxima mucho a lo que entiendo como felicidad plena; que no es otra que compartir la dicha de vivir en igualdad de condiciones con el resto de los integrantes de nuestra sociedad; buscando una realización común dentro de la riqueza que se puede encontrar en la diversidad. ¡Y que vamos a ganar, no tenga usted duda alguna querida compañera! Mi hijo es más peronista que yo, lloró a Néstor y está a su lado en cada acto, en cada marcha, defendiéndola en la facultad (lugar bien gorila y reaccionario; usted lo sabe tanto como yo), y preparándose profesionalmente para acompañar este proyecto y darle continuidad.
Es por eso que hago estas reflexiones casi de manera coloquial, como si la tuviera enfrente; y tan emocionado como estuvo usted al cierre de su -en general- brillante discurso. Salvo el encuadre que le dio al tema educativo.
VAMOS AL MEOLLO
Cuando usted trajo a colación el tema de la sustancial modificación en términos de inversión que hubo en la educación argentina a partir del 2003, llevando del 2 y pico a 6.47 el % del PBI lo destinado a educación, a esta altura de su gestión está resultando un tanto redundante porque solamente necios de derecha y “petardistas” de izquierda pueden negarse a aceptar algo tan evidente. Las estupideces que puedan salir al respecto de boca de intelectuales devenidos en periodistas intentando atacarla tanto por derecha como por “izquierda” y ultra izquierda, no dejan de ser eso, estupideces, ya que por deformación intelectual (¡mire usted compañera presidenta en qué temas debemos hacer más hincapié en cuestiones educativas) desconocen los niveles y grados de complejidad de los problemas que suelen aparecer cuando se gestiona en educación; más aún en nuestro obsoleto sistema que sirvió para un proyecto -el de “1880” continuado a partir de 1976 y hasta el 2001- que como bien usted lo sabe no es el nuestro. Cuestiones de fondo no de formas. ¡Usted me entiende compañera presidenta!
Ahora bien, preste usted atención querida compañera a cómo la intentan “ayudar” personajes de la talla de su ministro Sileoni. Colgado del aparente reproche que usted realizó en aquel discurso, al día siguiente y refiriéndose a la actitud gremial manifestó: “Los dirigentes gremiales no están entendiendo lo que la sociedad les pide, sigue habiendo respuestas viejas a realidades distintas”, para luego empeorarla al sostener:”…este dejó de ser el país de la desinversión educativa para pasar a ser el país del 6,47 % del PBI en educación, de 45 millones de libros y 1.800.000 de netbooks distribuidas” (Diario Pág/12, pág 12, El país).
Por venir de un Ministro de Educación, como respuesta política, más que demasiado pobre es lastimosa. Más que a un dicho de “chirolita” (y no es para utilizar “dichos” del compañero Moyano)¿sabe a que me sonó lo de su ministro? A reproche de un patrón de estancia porque el peón le pidió aumento de jornal sin valorar que él le regaló un celular, para que esté comunicado (controlado) con (por) su patroncito; y para que de vez en cuando hable con otro “pión”.
Cuando usted, criteriosamente explicó que: “…hay que tenerlo claro, la ley de Financiamiento Educativo no fija salario, fija salario testigo mínimo para todos los docentes, por una razón muy sencilla, los docentes no están a cargo del Estado Nacional, son a cargo de las provincias.” (sic), creo que está total y absolutamente en lo cierto. Le faltó aclarar que esa descentralización de la potestad de fijar los salarios docentes tuvo origen en la gestión de Menem, y la decidió e implementó su ministro de economía Domingo Cavallo, con Susana Decibe como Ministra de Educación y Daniel Filmus como asesor dentro de ese ministerio. Y uno de los grande errores que cometió Filmus como Ministro de Educación del compañero Néstor, por no entender políticamente eso que usted señaló renglones más arriba, le trajo al compañero Presidente un comienzo de año 2006 bastante complicado y cargar con un desgraciado hecho -el asesinato del compañero Fuentealba a manos de la policía neuquina-, todo por esa desmesurada necesidad de protagonismos que siempre acompañó al actual senador nacional, y que generalmente le hace abrir su bocota en los momentos menos indicados, aquella vez anunciando un aumento salarial sin haberse cerciorado previamente y a través del Consejo Federal de Educación si todas las provincias estaban en condiciones de poder dar ese aumento. (Nadie recuerda a un Filmus movilizado junto a los trabajadores que protestamos por aquel vil asesinato y si por su actitud de “guardar silencio” (estaba ya en campaña electoral para conseguir la gobernaciòn de la ciudad) y esconderse por una semana hasta que las aguas se calmaran. Por otro lado y en relación a una anécdota que usted contó relacionada con el conflicto docente entrerriano, le recuerdo compañera presidenta que fue Néstor y no Filmus el que resolvió política y criteriosamente el problema salarial de los docentes de aquella provincia. Y lo tuvo que hacer él, ante la inoperancia de su ministro.
Coincido con usted en muchas de las apreciaciones, respecto de algunos ítem del sueldo docente, la forma de aplicación del FONID en el cuadro distributivo de la asignación por ser demasiado igualitario arriba y abajo en la escala salarial por ejemplo. Pero ese es un mal muy internalizado culturalmente en la sociedad argentina y sostenido educativamente también desde la educación pública.
Le doy un ejemplo que no tiene que ver con la gansada que argumentó el Ministro Sileoni ayer porque lo mio está asociado a la cuestión de fondo que este señor no quiere -o no se anima- a resolver. Seguramente que si un Ministro de Educación (otro), y con su venia, decidiera fijar un sueldo mínimo de $ 8000 para el cargo testigo de docente de grado con el fin de que viva dignamente con un solo cargo y tenga el tiempo suficiente para preparar adecuadamente su labor pedagógica diaria, descansar y cumplir con su familia, dentro de este sistema y con la mentalidad que también existe dentro de los docentes, es más que evidente que no lograría su objetivo porque muchos docentes urbanos tomarían dos cargos (pensando en los 16 mil de sueldo) y si pudiera hasta tres con el turno noche incluído (pensando en los 24 mil). También es seguro que si se fijara una normativa que les impidiera tener más de un cargo, lo primero que dirían es que “estoy atentando contra la libertad de trabajo”. Porque para no ser hipocrita acá debo diferenciar a los docentes rurales que Sí hacen patria de no pocos -no todos- docentes urbanos que trabajan de docentes porque no encuentran otra cosa; y son los que más joden a la hora de hacer reclamos. Se muy bien de la cantidad de docentes urbanos que trabajan en pésimas condiciones edilicias y en constantes estado de riesgo dentro de zonas y bolsones sociales altamente conflictivos y se hacen cargo de la cuestiones que se les presenta, como conozcos colegas que dicen “educar” en escuelas “bien ubicadas” , que no pierden oportunidad de contar de sus viajes al extranjero pero viven quejándose de lo mal pago que están por culpa de este gobierno y país de mierda y se cuelgan de las quejas de otros que si lo hacen demandando justicia para sus haberes por necesidad. (Hasta un gremio que se “abrocha” a cuanta demanda salarial exista -UDA- se la pasa ofreciendo a sus afiliados viajes turísticos a Europa con precios en dolares. ¡Y no me vengan con la chicana de que los docentes también tienen derecho a conocer Europa y a viajar!).
Sobre todo esto hay que trabajar en materia educativa no solo con educandos primarios y medios sino en la formación docente, en la formación de los formadores de docentes y hasta en los docentes universitarios y los formadores de docentes universitarios; para que las generaciones futuras tengan una ética más igualitaria a la hora de evaluar lo que es justo e injusto socialmente sin que haya necesidad de recurrir a la exigencia de un estricto cumplimiento de normativa alguna.
La misma formación que tendrían que tener nuestros legisladores nacionales a la hora de tomar ciertas decisiones. Digo esto porque con algunas actitudes y desubicadas resoluciones le sirven a la “opo”, a los reaccionarios y a la población en general -en bandeja- la posibilidad de invalidar cualquier planteo ético posterior y a la hora de legislar que venga de ellos. Incrementarse un 124 % sus sueldos (y usted misma lo sabe y conoce porque fue legisladora que los “ítem adicionales” incrementan “considerablemente” las “dietas” de los legisladores) en un momento de paritarias nacionales donde usted sugirió un piso y un techo para la fijación del pedido de aumento al resto de los trabajadores, suena un tanto infame. Allí también hay legisladores que no concurren nunca (Macri por ejemplo quien siempre se tomó muchas vacaciones, o el dirigente gremial¿? Luisito Barrionuevo que como diputado nacional y de 116 sesiones solo concurrió a 6 porque no aguantaba escuchar hablar pelotudeces según él) y no pocos trabajan tres días a la semana, siempre y cuando estén con ganas de dar quorum y tratar los temas que a ellos les interesa políticamente. Podrán agregar las reuniones de comisiones (que por lo general están dentro de esos tres días), o que estudian mucho ¿? para analizar las leyes, etc, etc.; pero usted como yo sabemos que son los menos.
¡Ojo! No estoy diciendo que no deban tener un sueldo digno y en relación a tamaña responsabilidad que les compete ( como bien me lo señalo mi hijo: “con ese criterio papá solo harían política los que tienen guita, y vos sabes que en este país eso es muy peligroso”). Solo estoy pidiendo que hagan honor a lo que ganan y que sean criteriosos a la hora de retribuirse. Han dado sobradas muestras de no ser tan estúpidos para llegar adonde están; de la misma forma deberían entender que cuando Usted compañera presidenta pidio “sintonía fina” lo hizo en su más amplia acepción.
Vicios compañera presidenta, vicios… que seguramente debemos erradicar casualmente a través de la educación.
En cuanto a los otros vicios estructurales que tiene este obsoleto sistema educativo en el cual estamos inmersos desde hace largo tiempo, no son otra cosa que eso, vicios estructurales que ni siquiera se resuelven con normativa alguna. Con el agravante que cuando hablo de normativas me refiero a las que cambian o fluctúan según sea el funcionario intermedio que va a parar al cargo por decisión política (y que por lo general no entienden un carajo del tema y en su ignorancia hacen más engorrosas las cuestiones burocráticas), generadores de solicitudes y demandas tan contradictorias unas con otras que por lo general terminan siendo esquizofrenizantes para cualquier humano, más aún para un docente a quien además se le exige tener una perfecta tarea pedagógica para con niños que no dejan de ser demandantes de suma atención por carencias afectivas, y demás yerbas en términos familiares (escuelas asistenciales que le decimos).
A usted le preocupa que por un mismo cargo en algunos momentos y ocasiones se paguen hasta dos y tres sueldos (los docentes titulares se suelen enfermar porque son humanos, y los suplentes también). Yo puedo dar fe porque me ha tocado hacerlo en infinidad de ocasiones y por una cuestión de solidaridad entre compañeros de tener que hacerme cargo de dos grados al mismo tiempo, por falta de suplentes y porque (acá está el detalle interesante) el personal de conducción no puede cumplir con lo que establece el reglamento escolar ( que data de 1958, el mismo del que se agarra Macri y su ministro Bullrich hoy para cerrar secciones de grado primarios y cursos de media) en cuanto a hacerse cargo de los niños por estar tapados de papeles (pura, inservible e inconducente burocracia) que cumplimentar “para ayer”; papeles demandados por instancias superiores que buscan dar muestras de eficacia (no eficiencia educativa) a los de más arriba.
Si la eficacia está relacionada con la capacidad para alcanzar un objetivo, aunque en el proceso no se haya hecho el mejor uso de los recursos (en este caso humanos), usted bien sabe que la eficiencia es otra cosa y está asociada a la mejor utilización de los recursos. Lo ideal para una gestión es alcanzar ambas cosas a la vez, algo difícil de lograr cuando se trata de educación porque se trabaja con seres humanos, categoría demasiada delicada como para equivocarse.
Sin embargo y en términos comparativos, el legislador como trabajador gana diez veces más que un docente. Pero existe una diferencia sustancial en ambas labores. El error cometido por un legislador se puede enmendar cuando la democracia funciona a pleno y respetuosamente. El docente no se puede equivocar porque trabaja con seres humanos inocentes que la sociedad le confió para su formación. Cualquier error que un docente cometa marcará de por vida a ese educando que confió en él.
Seguramente que hay docentes y “docentes”, obreros y “obreros” como hay legisladores y “legisladores”. Pero los docentes y los obreros, sean malos o buenos padecerán la misma jubilación a la hora de su merecido –o no- retiro de la actividad. Los legisladores aunque hayan ido a parar al congreso de casualidad y como pago de una factura política y solamente se dedicaron, como única tarea, “levantar la mano” a la hora de la votar, gozarán de esa famosa jubilación de privilegio que con solo estar tres meses en el cargo se consigue; privilegio que nadie se anima a tocar a la hora de ser legislador. Diferencia sustancial y para nada equitativa en términos sociales. Más aún dentro de un proyecto peronista.
Usted bien sabe que la educación no se mide por horas de trabajo ya que no es lo mismo estar 8 horas en un fabrica o sentado algunas horas en una banca de legislador tres días por semana que estar 4 horas diarias con 20 inocentes niños (si está en un solo grado, un turno y no trabaja por áreas) a quienes hay que respetarle su individualidad, sus tiempos de aprendizaje y sus demandas de afecto; u 8 horas para los que tienen dos turnos (yo trabajo mañana y tarde en el mismo colegio e intento educar 80 niños diariamente porque mi tarea es por áreas, en dos grados por turno simultáneamente). Un planteo de esa naturaleza es tan peligroso como solicitarle a un médico cirujano que realice 4 intervenciones quirúrgicas en su turno de guardia para mantener el nivel de eficacia del nosocomio, en vez de exigirle que opere bien.
Tampoco me voy a colgar del tema vacaciones porque tergiversaron sus dichos (Usted expreso textualmente: “… frente a la suerte también, porque siempre fue así y está bien que sea así, de tres meses de vacaciones frente a trabajadores que tienen vacaciones mucho más reducidas”). Hasta un Yasky (CTA), buscando recuperar terreno político, osó compararla desubicadamente con un nefasto Eduardo Duhalde. Su “y está bien que sea así,” da cuenta de su conocimiento de que los tres meses de vacaciones son necesarios pero que nunca fueron tales, y en raras ocasiones pasan del mes y medio; y seguramente también intuye que en realidad y para los más antiguos es poco tiempo de descanso. Me imagino que usted tiene una idea acabada de la tarea porque tuvo que atender las demandas de sus dos hijos. No necesito explicarle sobre el desgate psico-físico que se sufre al tener que atender veinte hijos ajenos cuatro horas seguidas, cuando no 40 en ocho horas diarias para docentes de doble turno. Usted misma lo está padeciendo al tener que lidiar con semejantes buitres que quieren volver las cosas a un pasado no muy lejano donde se cagaban en todos los Argentinos pensando en sus intereses y el de sus bolsillos, como usted bien lo señaló en aquel discurso. Por eso rescato su enteresa y entiendo el desgaste psico-fìsico al que está expuesta. Por eso siempre la acompañaré y estaré a su lado en esta patriada. Lo único que le pido es que confie más en los verdaderos militantes y menos en los oportunistas obsecuentes.
Su excelente formación, compañera presidenta, seguramente le permitió concluir que brindar más y mejores herramientas, que millones de libros y netbooks en manos de la mayor cantidad de estudiantes posibles iguala oportunidades para todos los educandos de diferentes sectores sociales. Pero también no tengo dudas que usted lo tiene más que claro que con eso solo no alcanza. Y acá aparecen, desgraciadamente, los “técnicos” que confunden el adiestramiento en la manipulación de herramienta con aprovechamiento pedagógico de la misma, olvidándose que se trata simplemente de eso, de “otra” herramienta. Usted es una persona demasiado inteligente y estoy seguro que oportunamente le hará conocer a su ministro del área algunas premisas básicas en la materia de tal modo que tome conciencia que esas herramientas no serán nunca garantía de más y mejor educación; que se requiere de algo más para lograr eso.
Como podrá apreciar compañera presidenta, existen todavía demasiadas cuestiones de fondo que hay que abordar para lograr cambios con el fin de hacer más eficiente nuestro sistema educativo forjándolo útil y funcional al proyecto que usted lleva adelante y que yo comparto y defenderé.
El tema de la educación superior lo dejo para otro momento.
CIERRE
Seguramente compañera presidenta tendrá en claro que los cuadros y diagramas que los técnicos y asesores le acercaron y acercan cuando deben informar no fueron casualmente los artífices de su contundente triunfo electoral con un 54% de los votos, sino su temple y compromiso militante que la llevó a recorrer el país de punta a punta tomando nota y contacto con las necesidades de nuestro pueblo, escuchándolo, algo que siempre hacía el Gral. Perón y que sirvió para darle perennidad a su ideario justicialista hasta nuestros días.
No está de más recordar que en materia educativa hay muchos otros aspectos que necesitan un abordaje serio; por lo delicado del tema. Sin lugar a dudas usted y yo, a la distancia, lo seguiremos haciendo; simplemente estando en contacto a través de este medio, usted desde el lugar de mayor relevancia y responsabilidad al que puede acceder un ciudadano argentino y yo desde mi humilde condición de docente y militante peronista del campo nacional, popular y latinoamericano.
Hasta la Victoria Siempre Compañera Presidenta.
(1) Director de EL EMILIO
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