Educación, un debate que sigue pendiente.

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Educación

Nota EDITORIAL

Por Victor Leopoldo Martinez (*)

INTRODUCCIÓN

Simples y sencillos señalamientos junto a sarcásticas comparaciones aparecen en un texto que en forma de carta escribió Claudio Chaves y circuló por Internet. De esa forma llegó hasta nuestra mesa de trabajo y su texto me invitó a reflexionar sobre lo allí volcado.

Atrajeron mi atención no solo el titulo “SILEONE Y SUS OCURRENTES IDEAS SOBRE EDUCACIÓN sino algunas apreciaciones sobre la política educativa de la Gestión del actual ministro de la Nación que desde ya, en algunos aspectos, comparto pero no por las razones que se desprenden de las comparaciones realizadas por Chaves.

Necesaria salvedad. Con toda honestidad, yo en particular, no conocía al Sr. Chaves como seguramente él tampoco a mí. Por esta razón les pedí a los chicos de la redacción que le enviaran un mail pidiéndole más datos sobre su persona. Lo hice por mi responsabilidad en relación a nuestra labor periodística y al solo efecto de ayudar al lector a identificar al escribiente conociendo así desde qué lugar político-profesional –o de simple ciudadano común- piensa y escribe. Una cosa son los libros y otra muy distinta es hacer periodismo criteriosa y responsablemente. Al mismo tiempo puse a disposición del Sr. Chaves mis datos que desde ya figuran en “perfil” de nuestra página Web. Lo cierto es que me encuentro con un colega (él también es docente) con basta trayectoria según la síntesis de curriculum que nos envió y que podrán conocerlo al pie de su escrito que aparece más adelante.

Su texto invita a reflexionar e incorpora pocos pero ricos elementos para un necesario y serio debate, una discusión profunda sobre qué es educación y qué se entiende por ella, algo que los argentinos nos debemos desde hace largo tiempo y continuamos sin hacernos cargo de la deuda.

LA CUESTIÓN

Chaves toma un escrito de Sileone (o simplemente extrajo algunos conceptos de este –si es que se le pueden llamar conceptos-), le aplica sentido común al criterio analítico que utiliza, algo que a Sileone le falta, y le surgen conclusiones que las explicita en algunos casos a través de acertadas comparaciones.

A diferencia de Chaves creo que lo de Sileone no es casual y sí se trataría de una “línea pedorrógica” en materia educativa. ¡Como la línea “Mayo-Caseros” en la historia! A esta línea pedorrógica yo la llamaría “Filmus-Tedesco-Sileone”.

Pero leamos a Chaves:

SILEONE Y SUS OCURRENTES IDEAS SOBRE EDUCACIÓN

Por Claudio Chaves(*)

Página 12, en su edición del martes 14 de agosto del corriente, cedió un espacio al Ministro de Educación de la Nación para que este se explayara en temas que son de su incumbencia: la educación.

En un breve texto, el pedagogo manifestó su desacuerdo con todos aquellos pensadores o periodistas, que desde distintos ámbitos políticos o ideológicos cuestionan el sistema escolar argentino, por su bajísima tasa de egreso.

No es allí donde hay que mirar, afirma Sileone, sino fundamentalmente lo que hay que valorar es la tasa de escolarización secundaria y en este punto nuestro país encabeza la lista en América Latina. Se ha hecho un enorme esfuerzo en esta escolarización, de manera que el Ministro remata:

“No valoramos la excelencia a costa del elitismo, y tampoco un sistema educativo preocupado exclusivamente por el rendimiento académico, con independencia del número de estudiantes que asisten.”

Dicho en términos criollos lo importante es que entren a la escuela, ahora que aprendan y se lleven el título es un aspecto secundario por no decir menor. Y si la exigencia académica empuja a la deserción, las consecuencias las pagarán los conocimientos.

Para el progresismo la nivelación es siempre para abajo, dado que premiar la excelencia y el rendimiento es valorar a los mejores. Y el progresismo tiene una vocación maliciosa por los peores… claro para que sigan siéndolo. Así es como lo leen los docentes afines al modelo progresista y los que no lo son, por cierto una mayoría silenciosa, callan frente a la atmósfera que reina en las escuelas, porque es el mandato que baja de las autoridades nacionales.

Si en los 60’, se hablaba de la pedagogía del oprimido, una mirada piadosa y si se quiere ingenua para integrar a los postergados a los saberes y a la sociedad, en estos tiempos se trata de la pedagogía de los peores para consolidar la marginalidad.

Por caso, si Sileone fuera Ministro de Salud le importarían la tasa de nacimientos y no la mortandad infantil.

Si fuera Secretario de Transporte le interesarían los que suben | y no los que llegan…Así vamos.

(*)Profesor de Historia. Licenciado en Gestión Educativa. Director del CENS N 5 (secundario de adultos GCBA). Autor de diversos libros entre otros: “El Perón Liberal”. “Un liberalismo criollo de Perón a Menem”. “El Retroprogresismo”. “La Gestión Escolar en tiempos de Libertad”. “Los Orígenes de la Patria y sus Mujeres 1806-1816”. Autor junto a Rubén Stella de las obras de teatro: “Cartas de amor a la Patria” y “Hombres de Casaca Negra”

 

MIS OPINIONES AL RESPECTO  HECHAS CON TODO RESPETO

1) Por empezar, discrepo con Chaves en cuanto a calificar a Sileone como pedagogo. Como Filmus y Tedesco, Sileone es un simple técnico. Ser pedagogo es cosa seria y los mencionados distan mucho de la seriedad.

2) Los señalamientos que realiza Chaves sobre las críticas que recibe esta gestión ministerial (sería una falta de respeto para la educación llamarla “gestión educativa”) realizadas por “pensadores y periodistas” a raíz de la evidente y muy actual baja tasa de egresos que el sistema tienen en relación a los que ingresan, en realidad no hace a la cuestión educativa en si mismo. Memos aún los argumentos que utiliza Sileone para defender lo indefendible, la importancia de la escolarización, también por la escolarización misma. Se trata de un viejo paradigma asociado a una equivocada concepción de lo que es educación. En mi último trabajo bibliográfico de reciente aparición (“GUARDA-POLVOS, aorta pedagógica de la dependencia”) señalo claramente el defecto, muy presente en estos técnicos desde hace ya largos 30 o 40 años, confundir escolarización con educación y alfabetización con conocimientos; algo grave se lo mire por donde se lo mire. A este señalamiento también se lo puede encontrar en un fragmento de una película que hicimos en el 2005 sobre el teatro en la escuela junto a Eduardo “Tato” Pavlovsky (ver: http://youtu.be/tbMULWBMPLE ).

3) Chaves, al sostener: “No es allí donde hay que mirar, afirma Sileone, sino fundamentalmente lo que hay que valorar es la tasa de escolarización secundaria y en este punto nuestro país encabeza la lista en América Latina. Se ha hecho un enorme esfuerzo en esta escolarización…” no hace otra cosa que corroborar lo que sostengo en el primer punto, son técnicos. Para ellos a la educación se la puede dibujar en cuadros estadísticos donde los educandos son números –o puntos de líneas de dichos cuadros-, y con ese, en este caso pedorro, recurso demuestran que su “tarea es eficiente” y que el sistema es “eficaz”.

Cuando Chaves reproduce lo que para él es el remate de Sileone en ese escrito de Pág/12 que tomó de referencia: “No valoramos la excelencia a costa del elitismo, y tampoco un sistema educativo preocupado exclusivamente por el rendimiento académico, con independencia del número de estudiantes que asisten.” ¡Es eso! la confirmación de la inoperancia de un técnico abocado a la tarea educativa, algo que desconoce. Sileone, como sus antecesores, recurre al discurso político que los “progres” acompañantes e “iluminadores” de sendas de la actual gestión de gobierno –en el área educativa- a nivel nacional, adoptaron por snobismo sin saber tampoco de qué se trata. Me refiero a “la inclusión”. Poco les importa de qué forma y a qué costo (por desgaste) hasta para los mismos que se quieren incluir, se la haga.

4) En el correcto señalamiento que hace Chaves –mezclado con cierta ironía- al sostener: “Dicho en términos criollos lo importante es que entren a la escuela, ahora que aprendan y se lleven el título es un aspecto secundario por no decir menor. Y si la exigencia académica empuja a la deserción, las consecuencias las pagarán los conocimientos.”, está la clave de la cuestión. La educación es una cuestión de contenidos. Y expreso esto a partir de considerar conocimientos= contenidos.  Coincido con Chaves que el actual sistema se limita a entregar certificados de escolarización (vale esto para el primario, secundario e incluso el universitario). Pero siento la obligación de aclarar, según mi modestísimo entender, que el academicismo y la erudición por si solo no son garantía de nada; más allá de que MUCHOS entiendan, acepten y reconozcan al conocimiento como un bien capital que un individuo (repito, individuo) puede usar en transacciones financieras y/o comerciales dentro del sistema capitalista. Una sociedad que desea trabajar otros valores asociados a la solidaridad, la fraternidad y la igualdad entre los hombre hará más hincapié en el conocimiento como valor social. Más aún, no creo que la exigencia académica sea de por sí expulsiva y facilitadora de más deserción. Existen otras cuestiones anteriores sumamente necesarias para que se de un hecho educativo sin frustraciones posteriores. En mi caso y por ciertos trabajos de campo de realicé puedo concluir provisoriamente que dichas cuestiones están asociadas al “por qué” y el “para qué” se educa. Y las respuestas a estas cuestiones no se las encuentran en el academicismo sino en la política; simplemente porque la educación es un hecho político.

5) Quizá la diferencia conceptual que tengo con Chaves a partir de su texto esté asociada a lo anterior y se encuentre en esa parte de su texto en la que él sostiene: “Para el progresismo la nivelación es siempre para abajo, dado que premiar la excelencia y el rendimiento es valorar a los mejores.”

Me gustaría saber:

a) “Para el progresismo…” dice Chaves. ¿Quién o quienes serían “los otros”?, algo que queda implícito en la afirmación.

b) Qué entiende Chaves por premiación, excelencia y rendimiento. ¿Qué significa valorar a los mejores? ¿Mejor que qué, o que quienes? ¿Con qué parámetros de evaluaciaón se realizan estas clasificaciones?

6) A continuación Chaves afirma: “….el progresismo tiene una vocación maliciosa por los peores… claro para que sigan siéndolo.” Insisto con las preguntas:

a) ¿Peores en relación a qué o a quienes? ¿Por qué son peores? ¿Solos se hicieron peores, vinieron fallados de fábrica? Perdón por utilizar la misma ironía.

b) Al no incluir la palabra “cierto” adosada a “progresismo”, a mi entender don Chaves se entrampa en un juego de palabras peligroso para él mismo ya que lo desubica en términos políticos-ideológicos en materia educativa. Si usted Chaves se siente fuera del “progresismo” (ajustándonos a las actuales y diversas acepciones que se le suele dar al término) ¿Adónde estaría usted ubicado?

Seguramente convendrá conmigo que en nuestros país la ignorancia (algo que no solo se elimina a fuerza de escolástica, aunque esto conlleve implícitamente otro modo escolástico, para-sistémico pero escolástico al fin) suele ser útil y funcional no solo a la “derecha” (como lava conciencia) sino también a ciertas izquierdas y “ultra” (como pretexto y a falta de un fin más realista y humano para sus vidas; por lo menos en nuestro país.)

7) Con respeto a su recordatorio en términos un tanto peyorativos sobre el valiosísimo aporte que realizó Paulo Freire: “Si en los 60’, se hablaba de la pedagogía del oprimido, una mirada piadosa y si se quiere ingenua para integrar a los postergados a los saberes y a la sociedad,…” se me ocurre sugerirle que relea los trabajos de ese GRAN PEDAGOGO. Expresado en los términos que lo hizo y desde mi lectura, no logró otra cosa que presentarse como un producto del occidentalismos cristiano (“mirada piadosa… ingenua para integrar a los postergados a los saberes y a la sociedad,…”) ¿Usted realmente piensa que Freire y los que lo seguimos en realidad intentamos integrar “a los postergados” a los saberes y a la sociedad? ¿Integrarlos a esos saberes y a esa sociedad que los había expulsado? ¿No será que Freire buscaba otra sociedad? Relea don Chaves, relea.

Por último coincido plenamente con sus comparaciones finales para el caso de que Sileone fuera Ministro de Salud o Secretario de transporte.

Sería más que interesante, productivo para el tema educativo que otras opiniones se acerquen a este incipiente intercambio de pareceres.

(*) Periodista, Comunicador Social y Docente jubilado. Director de EL EMILIO. Autor de diversos trabajos literarios: “Crónica de Los Locos Bajitos”, “GUARDA-POLVOS, aorta pedagógica de la dependencia”; responsable de la colección de 12 tomos “Cuadernos EL EMILIO”, y director de diversos documentales relacionados con educación.

 

DE EDUCACIÓN, TÉCNICOS Y CUADROS ESTADÍSTICOS.

C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Educación

CIERTOS, Y EN ALGUNOS CASOS APARENTES, ERRORES CONCEPTUALES SOBRE LA LABOR DOCENTE, QUE APARECIERON EN EL DISCURSO DE LA COMPAÑERA PRESIDENTA EN LA APERTURA DEL PERÍODO DE SESIONES ORDINARIAS DEL CONGRESO DE LA NACIÓN, SURGEN DE CRITERIOS DE EVALUACIONES DE “GESTIÓN” QUE SUELEN UTILIZAR ALGUNOS “TÉCNICOS” QUE LA ESTÁN MAL INFORMANDO Y MAL ASESORANDO Y ENTRE LOS CUALES SE ENCUENTRAN LOS TRES MINISTROS QUE ESTUVIERON AL FRENTE DE LA CARTERA EDUCATIVA DESDE EL 2003 A LA FECHA.

Por Victor Leopoldo Martinez (1)

INTRODUCCIÓN PERTINENTE

Estas reflexiones, Sra Compañera Presidenta, las hago desde mi condición de Peronista y docente (en actividad). A los atributos antes mencionados los coloco en ese orden para no alterar las interpretaciones que se pudieran hacer de las mismas como producto final. La fundamentación es muy sencilla. El peronista entiende la educación nacional de una manera diferente al resto por dos motivos:

a) Por estar consustanciado con un proyecto revolucionario como es el que encarnó el Gral Perón, algo que el compañero Néstor Kirchner intentó y usted misma sigue intentando recuperar para darle continuidad. Porque su amor, su emoción, y sus acciones de gobierno en pos de los más necesitados y desprotegidos implementadas por usted en estos últimos 4 años son sobradas pruebas de su innegable condición peronista. Sus gestos y palabras también indican claramente que esa continuidad la desea llevar adelante tal cual aspiraba y quería nuestro conductor –Perón- en vida: “siempre es preferible usar mucho tiempo para hacer bien las cosas, a gastar energía innecesariamente por ahorrar tiempo”. Un docente verdaderamente Peronista, sabe que para hacer esto posible se requiere de una educación diferente y de docentes comprometidos con ese ideario. Dicho en otras palabras “Ideario y ejecutores” deben actuar y operar concatenadamente.

b) El segundo motivo se desprende del primero y viene a colación por algunas desafortunadas observaciones (tergiversadas mediaticamente de manera ex profesa) que realizó en aquella jornada del Congreso, el primero de marzo. Esas observaciones que salieron de sus labios sobre la tarea docente sonaron a mal valoración. Yo las puedo comprender porque soy peronista y porque estuvieron dentro de un contexto más amplio –un mensaje dirigido a los habitantes del país-. Probablemente en el fárrago de ideas, alusiones, explicaciones anexas, ejemplos concretos, deseos y aspiraciones en todas las áreas del quehacer nacional que usted tiene, pudo en ese momento mezclarse transferencialmente dichas apreciaciones. Seguramente que la diferencia entre eficiencia y eficacia en una gestión usted la conoce mejor que yo; y en la amplitud de los temas abordados esos dos conceptos se le cruzaron producto de la mala información que recibió y de un peor asesoramiento sobre el tema que tuvo. Usted tiene alma de docente; por eso suele utilizar el tiempo que sea necesario para enseñarle a la sociedad qué es lo mejor que le puede pasar en la vida; vivir dentro de un marco de justicia social, por ejemplo. Usted sabe mejor que yo que a la “eficiencia” un técnico en gestión se la puede “dibujar” con mapas conceptuales acompañados de cuadros estadísticos, no así la eficacia de dicha gestión, algo que solamente lo podrá comprobar monitoreando resultados de manera concreta y en contacto directo con el área en cuestión.

Es total y absolutamente comprensible que ciertos detalles se le puedan pasar por alto en el fragor de su titánica tarea. ¡Vaya TRABAJO gobernar a 40 millones de Argentinos con 15 millones amamantados desde 1976 hasta el 2002 con leche cultural y educativa marca “neoliberal”! (entre los cuales están los tres críos disfrazados de “progres” que fueron -y uno sigue siendo- ministros “técnicos en educación”). Me podrá argumentar, y no sin una cuota de razón que en esas horas, días o meses previos a elegir ministros, en materia de “cuadros políticos” era lo que tenía para ocupar esa cartera. Con el tiempo y la torpeza e inutilidad pudo comprobar que la designaciòn de Tedesco había sido un error, y Filmus le acercó el nombre de un hombre de su “riñón”,Sileoni, el actual ministro. Yo le puedo garantizar compañera presidenta que en nuestro medio hay muchos y mejores cuadros, con mejor formación en términos de políticas educativas que los mencionados; cuadros que entienden y saben mucho más sobre cuáles son las falencias y necesidades de nuestro obsoleto sistema educativo porque lo palparon y palpan desde adentro, estando en actividad constantemente. Los mencionados señores (Filmus, Tedesco y Sileoni) nunca pasaron de ser meros teóricos de la cuestión educativa. A las aulas las conocen gracias a las visitas protocolares. Muchos de esos cuadros están entre los que usted incluyó dentro de sus observaciones; y sin perder su condición de trabajadores están alejados de las oportunistas actitudes de ciertos dirigentes gremiales del sector.

Usted bien sabe porque dio sobradas muestras de talento e inteligencia que la educación para un pueblo como el nuestro que demanda imperiosamente la consolidación del proyecto Nacional y Popular iniciado en el 2003, tiene que estar muy lejos de la tradicional, “ámplia” y aséptica educación tan maravillosamente universalista como alejada de nuestra realidad nacional y latinoamericana y sus necesidades; lo suficientemente distantes de aquella implementada por casi siglo y medio por conservadores, liberales de izquierda y derecha y neoliberales también de izquierda, (el neoliberalismo tiene su génesis en la derecha) todos ellos mayormente ultra cipayos. Usted sabe muy bien que la educación no es solamente lo que aparece en los cuadros estadísticos que confeccionan técnicos donde la tarea que desarrollan educandos y docentes y sus resultados adquieren formato de “barras” o “tortas”. Yo mismo la escuché pelear en foros internacionales tratando de humanizar al capitalismo salvaje en clases magistrales donde rescataba a los hombres de su fría condición de número de código binario en un diagrama estadístico, para presentarlos como lo que eran y son, seres humanos con sus necesidades básicas insatisfechas. Desde estas páginas hemos elogiado una y otra vez sus conocimientos y agallas para enfrentarse a los poderosos, de adentro y de afuera.

POR QUÉ DIGO LO QUE DIGO

En la parte final de aquel discurso usted dijo: “Por eso les pido a todos, a todos los argentinos con mucha humildad, en serio les digo, no valió la pena tanta pelea, lo que es importante es que nos acerquen mejores ideas… ¡Les pido que me ayuden, nada más que eso!” 

Mi intención es ayudarla porque como peronista, y peronista “setentino” que soy, que no pudo ver coronada su aspiración de palpar una sociedad más justa por la desgraciada muerte del Gral Perón, al tener la suerte de vivir la brillante gestión que el Compañero Néstor y usted vinieron y viene llevando adelante, no me nace otra cosa que ponerme al lado suyo en esta aspiración mutua de querer lo mejor para nuestra Nación, nuestra Patria y su Pueblo; y como peronistas que somos, usted y yo entendemos de qué hablamos. Lo único que nunca haré Compañera Presidenta es acompañarla desde la obsecuencia; por el bien de mi Patria, el suyo y como usted muy bien lo manifestó en la parte final de su discurso: “tengan sus propias ideas; sus propios objetivos y tengan la certeza de que si tienen razón van a ganar,…”.

Tengo ideas que siento como propias, aunque debo reconocer que a la mayoría me las nutrió el peronismo. Y me siento muy bien dentro de ese ideario porque se aproxima mucho a lo que entiendo como felicidad plena; que no es otra que compartir la dicha de vivir en igualdad de condiciones con el resto de los integrantes de nuestra sociedad; buscando una realización común dentro de la riqueza que se puede encontrar en la diversidad. ¡Y que vamos a ganar, no tenga usted duda alguna querida compañera! Mi hijo es más peronista que yo, lloró a Néstor y está a su lado en cada acto, en cada marcha, defendiéndola en la facultad (lugar bien gorila y reaccionario; usted lo sabe tanto como yo), y preparándose profesionalmente para acompañar este proyecto y darle continuidad.

Es por eso que hago estas reflexiones casi de manera coloquial, como si la tuviera enfrente; y tan emocionado como estuvo usted al cierre de su -en general- brillante discurso. Salvo el encuadre que le dio al tema educativo.

 VAMOS AL MEOLLO

Cuando usted trajo a colación el tema de la sustancial modificación en términos de inversión que hubo en la educación argentina a partir del 2003, llevando del 2 y pico a 6.47 el % del PBI lo destinado a educación, a esta altura de su gestión está resultando un tanto redundante porque solamente necios de derecha y “petardistas” de izquierda pueden negarse a aceptar algo tan evidente. Las estupideces que puedan salir al respecto de boca de intelectuales devenidos en periodistas intentando atacarla tanto por derecha como por “izquierda” y ultra izquierda, no dejan de ser eso, estupideces, ya que por deformación intelectual (¡mire usted compañera presidenta en qué temas debemos hacer más hincapié en cuestiones educativas) desconocen los niveles y grados de complejidad de los problemas que suelen aparecer cuando se gestiona en educación; más aún en nuestro obsoleto sistema que sirvió para un proyecto -el de “1880” continuado a partir de 1976 y hasta el 2001- que como bien usted lo sabe no es el nuestro. Cuestiones de fondo no de formas. ¡Usted me entiende compañera presidenta!

Ahora bien, preste usted atención querida compañera a cómo la intentan “ayudar” personajes de la talla de su ministro Sileoni. Colgado del aparente reproche que usted realizó en aquel discurso, al día siguiente y refiriéndose a la actitud gremial manifestó: “Los dirigentes gremiales no están entendiendo lo que la sociedad les pide, sigue habiendo respuestas viejas a realidades distintas”, para luego empeorarla al sostener:”…este dejó de ser el país de la desinversión educativa para pasar a ser el país del 6,47 % del PBI en educación, de 45 millones de libros y 1.800.000 de netbooks distribuidas” (Diario Pág/12, pág 12, El país).

Por venir de un Ministro de Educación, como respuesta política, más que demasiado pobre es lastimosa. Más que a un dicho de “chirolita” (y no es para utilizar “dichos” del compañero Moyano)¿sabe a que me sonó lo de su ministro? A reproche de un patrón de estancia porque el peón le pidió aumento de jornal sin valorar que él le regaló un celular, para que esté comunicado (controlado) con (por) su patroncito; y para que de vez en cuando hable con otro “pión”.

Cuando usted, criteriosamente explicó que: “…hay que tenerlo claro, la ley de Financiamiento Educativo no fija salario, fija salario testigo mínimo para todos los docentes, por una razón muy sencilla, los docentes no están a cargo del Estado Nacional, son a cargo de las provincias.” (sic), creo que está total y absolutamente en lo cierto. Le faltó aclarar que esa descentralización de la potestad de fijar los salarios docentes tuvo origen en la gestión de Menem, y la decidió e implementó su ministro de economía Domingo Cavallo, con Susana Decibe como Ministra de Educación y Daniel Filmus como asesor dentro de ese ministerio. Y uno de los grande errores que cometió Filmus como Ministro de Educación del compañero Néstor, por no entender políticamente eso que usted señaló renglones más arriba, le trajo al compañero Presidente un comienzo de año 2006 bastante complicado y cargar con un desgraciado hecho -el asesinato del compañero Fuentealba a manos de la policía neuquina-, todo por esa desmesurada necesidad de protagonismos que siempre acompañó al actual senador nacional, y que generalmente le hace abrir su bocota en los momentos menos indicados, aquella vez anunciando un aumento salarial sin haberse cerciorado previamente y a través del Consejo Federal de Educación si todas las provincias estaban en condiciones de poder dar ese aumento. (Nadie recuerda a un Filmus movilizado junto a los trabajadores que protestamos por aquel vil asesinato y si por su actitud de “guardar silencio” (estaba ya en campaña electoral para conseguir la gobernaciòn de la ciudad) y esconderse por una semana hasta que las aguas se calmaran. Por otro lado y en relación a una anécdota que usted contó relacionada con el conflicto docente entrerriano, le recuerdo compañera presidenta que fue Néstor y no Filmus el que resolvió política y criteriosamente el problema salarial de los docentes de aquella provincia. Y lo tuvo que hacer él, ante la inoperancia de su ministro.

Coincido con usted en muchas de las apreciaciones, respecto de algunos ítem del sueldo docente, la forma de aplicación del FONID en el cuadro distributivo de la asignación por ser demasiado igualitario arriba y abajo en la escala salarial por ejemplo. Pero ese es un mal muy internalizado culturalmente en la sociedad argentina y sostenido educativamente también desde la educación pública.

Le doy un ejemplo que no tiene que ver con la gansada que argumentó el Ministro Sileoni ayer porque lo mio está asociado a la cuestión de fondo que este señor no quiere -o no se anima- a resolver. Seguramente que si un Ministro de Educación (otro), y con su venia, decidiera fijar un sueldo mínimo de $ 8000 para el cargo testigo de docente de grado con el fin de que viva dignamente con un solo cargo y tenga el tiempo suficiente para preparar adecuadamente su labor pedagógica diaria, descansar y cumplir con su familia, dentro de este sistema y con la mentalidad que también existe dentro de los docentes, es más que evidente que no lograría su objetivo porque muchos docentes urbanos tomarían dos cargos (pensando en los 16 mil de sueldo) y si pudiera hasta tres con el turno noche incluído (pensando en los 24 mil). También es seguro que si se fijara una normativa que les impidiera tener más de un cargo, lo primero que dirían es que “estoy atentando contra la libertad de trabajo”. Porque para no ser hipocrita acá debo diferenciar a los docentes rurales que Sí hacen patria de no pocos -no todos- docentes urbanos que trabajan de docentes porque no encuentran otra cosa; y son los que más joden a la hora de hacer reclamos. Se muy bien de la cantidad de docentes urbanos que trabajan en pésimas condiciones edilicias y en constantes estado de riesgo dentro de zonas y bolsones sociales altamente conflictivos y se hacen cargo de la cuestiones que se les presenta, como conozcos colegas que dicen “educar” en escuelas “bien ubicadas” , que no pierden oportunidad de contar de sus viajes al extranjero pero viven quejándose de lo mal pago que están por culpa de este gobierno y país de mierda y se cuelgan de las quejas de otros que si lo hacen demandando justicia para sus haberes por necesidad. (Hasta un gremio que se “abrocha” a cuanta demanda salarial exista -UDA- se la pasa ofreciendo a sus afiliados viajes turísticos a Europa con precios en dolares. ¡Y no me vengan con la chicana de que los docentes también tienen derecho a conocer Europa y a viajar!).

Sobre todo esto hay que trabajar en materia educativa no solo con educandos primarios y medios sino en la formación docente, en la formación de los formadores de docentes y hasta en los docentes universitarios y los formadores de docentes universitarios; para que las generaciones futuras tengan una ética más igualitaria a la hora de evaluar lo que es justo e injusto socialmente sin que haya necesidad de recurrir a la exigencia de un estricto cumplimiento de normativa alguna.

La misma formación que tendrían que tener nuestros legisladores nacionales a la hora de tomar ciertas decisiones. Digo esto porque con algunas actitudes y desubicadas resoluciones le sirven a la “opo”, a los reaccionarios y a la población en general -en bandeja- la posibilidad de invalidar cualquier planteo ético posterior y a la hora de legislar que venga de ellos. Incrementarse un 124 % sus sueldos (y usted misma lo sabe y conoce porque fue legisladora que los “ítem adicionales” incrementan “considerablemente” las “dietas” de los legisladores) en un momento de paritarias nacionales donde usted sugirió un piso y un techo para la fijación del pedido de aumento al resto de los trabajadores, suena un tanto infame. Allí también hay legisladores que no concurren nunca (Macri por ejemplo quien siempre se tomó muchas vacaciones, o el dirigente gremial¿? Luisito Barrionuevo que como diputado nacional y de 116 sesiones solo concurrió a 6 porque no aguantaba escuchar hablar pelotudeces según él) y no pocos trabajan tres días a la semana, siempre y cuando estén con ganas de dar quorum y tratar los temas que a ellos les interesa políticamente. Podrán agregar las reuniones de comisiones (que por lo general están dentro de esos tres días), o que estudian mucho ¿? para analizar las leyes, etc, etc.; pero usted como yo sabemos que son los menos.

¡Ojo! No estoy diciendo que no deban tener un sueldo digno y en relación a tamaña responsabilidad que les compete ( como bien me lo señalo mi hijo: “con ese criterio papá solo harían política los que tienen guita, y vos sabes que en este país eso es muy peligroso”). Solo estoy pidiendo que hagan honor a lo que ganan y que sean criteriosos a la hora de retribuirse. Han dado sobradas muestras de no ser tan estúpidos para llegar adonde están; de la misma forma deberían entender que cuando Usted compañera presidenta pidio “sintonía fina” lo hizo en su más amplia acepción.

Vicios compañera presidenta, vicios… que seguramente debemos erradicar casualmente a través de la educación.

En cuanto a los otros vicios estructurales que tiene este obsoleto sistema educativo en el cual estamos inmersos desde hace largo tiempo, no son otra cosa que eso, vicios estructurales que ni siquiera se resuelven con normativa alguna. Con el agravante que cuando hablo de normativas me refiero a las que cambian o fluctúan según sea el funcionario intermedio que va a parar al cargo por decisión política (y que por lo general no entienden un carajo del tema y en su ignorancia hacen más engorrosas las cuestiones burocráticas), generadores de solicitudes y demandas tan contradictorias unas con otras que por lo general terminan siendo esquizofrenizantes para cualquier humano, más aún para un docente a quien además se le exige tener una perfecta tarea pedagógica para con niños que no dejan de ser demandantes de suma atención por carencias afectivas, y demás yerbas en términos familiares (escuelas asistenciales que le decimos).

A usted le preocupa que por un mismo cargo en algunos momentos y ocasiones se paguen hasta dos y tres sueldos (los docentes titulares se suelen enfermar porque son humanos, y los suplentes también). Yo puedo dar fe porque me ha tocado hacerlo en infinidad de ocasiones y por una cuestión de solidaridad entre compañeros de tener que hacerme cargo de dos grados al mismo tiempo, por falta de suplentes y porque (acá está el detalle interesante) el personal de conducción no puede cumplir con lo que establece el reglamento escolar ( que data de 1958, el mismo del que se agarra Macri y su ministro Bullrich hoy para cerrar secciones de grado primarios y cursos de media) en cuanto a hacerse cargo de los niños por estar tapados de papeles (pura, inservible e inconducente burocracia) que cumplimentar “para ayer”; papeles demandados por instancias superiores que buscan dar muestras de eficacia (no eficiencia educativa) a los de más arriba.

Si la eficacia está relacionada con la capacidad para alcanzar un objetivo, aunque en el proceso no se haya hecho el mejor uso de los recursos (en este caso humanos), usted bien sabe que la eficiencia es otra cosa y está asociada a la mejor utilización de los recursos. Lo ideal para una gestión es alcanzar ambas cosas a la vez, algo difícil de lograr cuando se trata de educación porque se trabaja con seres humanos, categoría demasiada delicada como para equivocarse.

 

Sin embargo y en términos comparativos, el legislador como trabajador gana diez veces más que un docente. Pero existe una diferencia sustancial en ambas labores. El error cometido por un legislador se puede enmendar cuando la democracia funciona a pleno y respetuosamente. El docente no se puede equivocar porque trabaja con seres humanos inocentes que la sociedad le confió para su formación. Cualquier error que un docente cometa marcará de por vida a ese educando que confió en él.

Seguramente que hay docentes y “docentes”, obreros y “obreros” como hay legisladores y “legisladores”. Pero los docentes y los obreros, sean malos o buenos padecerán la misma jubilación a la hora de su merecido –o no- retiro de la actividad. Los legisladores aunque hayan ido a parar al congreso de casualidad y como pago de una factura política y solamente se dedicaron, como única tarea, “levantar la mano” a la hora de la votar, gozarán de esa famosa jubilación de privilegio que con solo estar tres meses en el cargo se consigue; privilegio que nadie se anima a tocar a la hora de ser legislador. Diferencia sustancial y para nada equitativa en términos sociales. Más aún dentro de un proyecto peronista.

Usted bien sabe que la educación no se mide por horas de trabajo ya que no es lo mismo estar 8 horas en un fabrica o sentado algunas horas en una banca de legislador tres días por semana que estar 4 horas diarias con 20 inocentes niños (si está en un solo grado, un turno y no trabaja por áreas) a quienes hay que respetarle su individualidad, sus tiempos de aprendizaje y sus demandas de afecto; u 8 horas para los que tienen dos turnos (yo trabajo mañana y tarde en el mismo colegio e intento educar 80 niños diariamente porque mi tarea es por áreas, en dos grados por turno simultáneamente). Un planteo de esa naturaleza es tan peligroso como solicitarle a un médico cirujano que realice 4 intervenciones quirúrgicas en su turno de guardia para mantener el nivel de eficacia del nosocomio, en vez de exigirle que opere bien.

Tampoco me voy a colgar del tema vacaciones porque tergiversaron sus dichos (Usted expreso textualmente: “… frente a la suerte también, porque siempre fue así y está bien que sea así, de tres meses de vacaciones frente a trabajadores que tienen vacaciones mucho más reducidas”). Hasta un Yasky (CTA), buscando recuperar terreno político, osó compararla desubicadamente con un nefasto Eduardo Duhalde. Su “y está bien que sea así,” da cuenta de su conocimiento de que los tres meses de vacaciones son necesarios pero que nunca fueron tales, y en raras ocasiones pasan del mes y medio; y seguramente también intuye que en realidad y para los más antiguos es poco tiempo de descanso. Me imagino que usted tiene una idea acabada de la tarea porque tuvo que atender las demandas de sus dos hijos. No necesito explicarle sobre el desgate psico-físico que se sufre al tener que atender veinte hijos ajenos cuatro horas seguidas, cuando no 40 en ocho horas diarias para docentes de doble turno. Usted misma lo está padeciendo al tener que lidiar con semejantes buitres que quieren volver las cosas a un pasado no muy lejano donde se cagaban en todos los Argentinos pensando en sus intereses y el de sus bolsillos, como usted bien lo señaló en aquel discurso. Por eso rescato su enteresa y entiendo el desgaste psico-fìsico al que está expuesta. Por eso siempre la acompañaré y estaré a su lado en esta patriada. Lo único que le pido es que confie más en los verdaderos militantes y menos en los oportunistas obsecuentes.

Su excelente formación, compañera presidenta, seguramente le permitió concluir que brindar más y mejores herramientas, que millones de libros y netbooks en manos de la mayor cantidad de estudiantes posibles iguala oportunidades para todos los educandos de diferentes sectores sociales. Pero también no tengo dudas que usted lo tiene más que claro que con eso solo no alcanza. Y acá aparecen, desgraciadamente, los “técnicos” que confunden el adiestramiento en la manipulación de herramienta con aprovechamiento pedagógico de la misma, olvidándose que se trata simplemente de eso, de “otra” herramienta. Usted es una persona demasiado inteligente y estoy seguro que oportunamente le hará conocer a su ministro del área algunas premisas básicas en la materia de tal modo que tome conciencia que esas herramientas no serán nunca garantía de más y mejor educación; que se requiere de algo más para lograr eso.

Como podrá apreciar compañera presidenta, existen todavía demasiadas cuestiones de fondo que hay que abordar para lograr cambios con el fin de hacer más eficiente nuestro sistema educativo forjándolo útil y funcional al proyecto que usted lleva adelante y que yo comparto y defenderé.

El tema de la educación superior lo dejo para otro momento.

CIERRE

Seguramente compañera presidenta tendrá en claro que los cuadros y diagramas que los técnicos y asesores le acercaron y acercan cuando deben informar no fueron casualmente los artífices de su contundente triunfo electoral con un 54% de los votos, sino su temple y compromiso militante que la llevó a recorrer el país de punta a punta tomando nota y contacto con las necesidades de nuestro pueblo, escuchándolo, algo que siempre hacía el Gral. Perón y que sirvió para darle perennidad a su ideario justicialista hasta nuestros días.

No está de más recordar que en materia educativa hay muchos otros aspectos que necesitan un abordaje serio; por lo delicado del tema. Sin lugar a dudas usted y yo, a la distancia, lo seguiremos haciendo; simplemente estando en contacto a través de este medio, usted desde el lugar de mayor relevancia y responsabilidad al que puede acceder un ciudadano argentino y yo desde mi humilde condición de docente y militante peronista del campo nacional, popular y latinoamericano.

Hasta la Victoria Siempre Compañera Presidenta.

(1) Director de EL EMILIO

 

EDUCACIÓN ¿UNA CUESTIÓN DE CANTIDAD O CALIDAD?.

C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Educación.

Necesarias reflexiones sobre una educación que pretende ser tal, pero que a menudo es tomada ligeramente por cierto funcionarios. Hoy por hoy la educación Argentina es envidiada en toda la región y en gran parte del mundo; y no es casual… Pero…

Por Víctor Leopoldo Martínez (1)

AMPLIACIÓN DEL HORARIO DE “GUARDERÍA”

Días pasado apareció en varios matutinos de esta Capital, luego reproducido a lo largo del día monótonamente por todos los canales de noticias e informativos televisivos dentro de sus titulares, un anuncio del mismo tenor pero realizado por dos funcionarios de gobiernos diferentes: uno hecho por el gobernador de la C.A.B.A. Mauricio Macri y el otro por el Ministro de Educación de la Nación Alberto Sileoni.

Parecía que las declaraciones se daban en un marco de competencia para ver quién lograba mayor “rédito político” dentro de un imaginario colectivo social al anunciar que se extendería el ciclo lectivo. Amerita pensar que se buscaba algo así con el anuncio -y yo lo asocié con el “rédito”-; de otra manera no se entiende la poca seriedad que conllevó anunciar algo tan grosero, sin fundamentarlo siquiera, intentando mostrarlo como logro. Mientras Sileoni lo hacía señalando que la decisión había surgido de un acuerdo logrado dentro del Consejo Federal de Educación (órgano que reúne esporádicamente a todos los Ministros de Educación de las provincias y que él preside) para llevar el ciclo de 180 a 190 los días de clases en los establecimientos educativos primarios y medios de todo el país, Macri no se quedaba atrás y le ganaba por cinco días anunciando que él extendía a 195 de clases para las escuelas y colegios que se encuentran dentro de su órbita de gestión.

AL ENTERARSE DE LA NOTICIA, ¡LA FELICIDAD DE LOS DOCENTES FUE INDESCRIPTIBLE!!!

¿Y LA DE LOS PÁRVULOS? ¡NO ERA PARA NADA MENOR!

¡LOS PADRES, REBOSANTES DE ALEGRÍA!

En general, y para los que estamos vinculados e interesados en temas educativos, tamaño anuncio nos preocupa por razones que a continuación pasaré a explicar, pero no nos sorprende que Macri tome decisiones de este tipo. Seguramente que si algún docente no lo conoce, con solo haber padecido su accionar en lo que lleva de gestión como gobernador de la Ciudad, lo presentirá tranquilamente como una persona que básicamente ignora toda cuestión asociada a temas educativos. Tampoco se puede pasar por alto que el Ing. Macri es el típico producto de una educación privada (todos sus estudios los hizo en ese ámbito). No es un detalle menor a la hora de querer hablar con él e incursionar en algún tema educativo seriamente. Cuando la educación es considerada una mercancía, difícilmente como producto tenga otro valor que no sea los que fija el mercado, y sus consumidores no prioricen la cantidad por sobre la calidad, aunque hagan alarde de una supuesta y “especial preferencia ” por la calidad tratando de mostrar convencimiento de que allí está “la diferencia”. “Diferente”; condición a la que solo acceden los poseedores de “recursos”. Recursos que les permiten obtener algo (educación selectivamente distinta en este caso) que los hace sentirse diferentes del resto, pero… similares –en estupidez- a todos los que aspiran a ser considerados “burgueses de categoría” por formación “privada”.

Resulta necesario aclarar cierto aspecto de lo señalado anteriormente. La existencia de la educación privada es parte de una decisión política que un Estado puede tomar en materia educativa por diversas razones –algunas un tanto complejas- que oportunamente desarrollaré en otro artículo. Pero resulta más que claro que la sociedad argentina en su conjunto ya entendió cuales son las consecuencias cuando el manejo del Estado cae en manos de cultores y defensores de la reducción de este a su mínima expresión; especialmente en materia educativa. Padeció las gestiones de quienes conciben a la educación como un gasto y no una inversión basados en el concepto costo-beneficio y teniendo como meta la “eficiencia” (qué se “gana” con los recursos utilizados, todo en términos pecuniarios). Salta a la vista –y por el aire como lo hizo en el 2001- que ese Estado es un tanto peligroso cuando se encuentra dentro de un determinado marco ideológico “diestro”, que es con el que se conciben las “reglas”, el “modo” y las “formas” que debe adoptar una sociedad para satisfacer a unos pocos; sociedad desde ya totalmente partida y con sus diferencias sociales bien notorias y extremadamente explosivas.

Para el caso Macri es entendible porque fue votado abrumadoramente, reelegido mayoritariamente por los habitantes de esta ciudad en las últimas elecciones; votantes que seguramente no evaluaron el deterioro que sufrió la educación pública en la C.A.B.A. en razón de negligencias y erradas decisiones políticas tomadas por el gobierno del ingeniero. Y esa ignorancia o desinterés es entendible porque los intereses de ciertos porteños son otros. En su gran mayoría los habitantes estables de esta ciudad o bien mandan sus hijos a escuelas privadas (incluido hijo/a del contradictorio candidato oficialista Filmus), o toman a la escuela pública como guardería, como depósito de chicos. Y por más que esto a muchos porteños les duela al señalárselo, es una realidad incontrastable que como sociedad se sigue negando ver y reconocer.

Los motivos de que las escuelas públicas se hayan transformado en depósitos de niños, para el caso de la C.A.B.A., son múltiples y muy variadas las razones; la mayoría comprensibles…, pero hasta cierto punto.

Es un tema que requiere ser discutido seria y urgentemente en términos sociales para definir de una vez por todas y para los tiempos por venir, qué se pretende de la educación pública en esta ciudad y en que medida la sociedad está dispuesta a comprometerse con esa educación que desea para sus niños y adolescentes asumiendo el rol que sin lugar a dudas a cada porteño le compete en cuanto a ser el primer educador y formador de valores en el ámbito familiar y social.

Esa realidad incontrastable a la que me refiero indica que desde hace largo tiempo -30 últimos años por lo menos- la familia porteña en general le transfirió a la “institución escuela” (y por ende a sus docentes) toda la responsabilidad formativa, de contención y la resolución de conflictividades familiares y sociales que cada niño trae consigo y con las que es “depositado” en un establecimiento educativo público. Se olvidan que en las escuelas hay componentes humanos (entre ellos sus propios hijos) que a diario se ven obligados a reproducir conductas, actitudes y valoraciones que la propia sociedad esgrime, utiliza, hace uso y abuso fuera de la estructura edilicia escolar. La escuela y los colegios no tienen por qué ser diferente a lo que la sociedad es fuera de sus límites; los actores son humanos y son los mismos dentro y fuera de ella. El mito social de que las escuelas y colegios son asépticos y asexuados es algo anacrónico, arrastrado desde siglo y medios atrás y todavía no resuelto. Con otra cuestión como agravante, se hace caer en los docentes toda la responsabilidad por la integridad psico-física de todos y cada de los niños que concurren a un establecimiento educativo, exigiéndoles –además- todo tipo de contemplaciones para el párvulo en materia de “aprendizaje”, de tal manera que el proceso de “escolarización” (no hablo de educación) resulte lo menos traumático para “ese pobre hijito”; todo esto so pena de sufrir las consecuencias civiles, penales para el caso de “familias clase media” si algo le pasa al “nene”, y/o posibles moliendas a palos, cuchilladas -o tiros- para el caso de padres provenientes de barrios carenciados que no quieren ser menos que los de “clase media” razón por la cual “lo resuelven a su manera.” El docente, igual que el niño, en total estado de indefensión; ambos víctimas de un perverso sistema, que necesariamente debemos cambiar; pero extendiendo los días de trabajo del “depósito”. ¡Es poco serio!

Hablo de esa sociedad que entre otras cosas también demanda y prioriza “certificados de escolarización” para sus hijos, por encima de un serio y personal compromiso con una “buena educación” para los retoños, trabajando en la parte formativa junto al docente, pero haciéndolo, reitero, desde el hogar y la sociedad.

En cuestiones educativas, los que conformamos esta sociedad porteña debemos ser un poquito más responsables a la hora de hablar y de exigir, ya que no ignoramos nuestra “picardía” y habilidad para esquivar el cumplimiento de nuestros deberes y obligaciones sociales.

¡Miren la cantidad de responsabilidades asistenciales que se suman a la tarea pedagógica y de las cuales los docentes deben hacerse cargo; todo por la misma y miserable paga (hablo del caso de la C.A.B.A.), tarea y esfuerzo que a diario las “autoridades” gubernamentales y educativas de la Ciudad ponen en tela de juicio, aún más a la hora de las merecidas vacaciones de los docentes, y/o de demandar una justa y merecida mejora salarial.

La tarea escolar en esta ciudad y en los tiempos que corren se presenta como titánica, y es lógico que haya docentes que se encuentren en condiciones de hacerse cargo de todo esto; de la misma manera que otros hacen lo que pueden en función de lógicas limitaciones, y todos de una forma u otra vamos descubriendo diariamente que la escuela ideal y los niños y adolescentes ideales solo existen en los textos escritos por tecnócratas de la educación que jamás pisaron un grado de escuela primaria ni un curso de secundaria pero que pasean sus sabias innovaciones junto a un rótulo pegado en su frente que dice “Soy progre; traigo lo último en pedagogía” por los pasillos de cuanto ámbito educativo exista. Son los formadores de los nuevos “profesores de enseñanza primaria” o los catedráticos que dictan clases, seminarios y conferencias a los alumnos de Ciencias de la Educación en nuestras universidades y cuyos productos quieren salir disparando cuando se enfrentan con la escuela real, con niños y adolescentes reales.

¡MIREN SI HAY COSAS  PARA RESOLVER PREVIAMENTE ANTES DE DEDICARSE A EXTENDER EL CICLO LECTIVO SIN TON NI SON!

Pero sin lugar a ninguna duda, para la sociedad de esta C.A.B.A., Macri hizo algo bueno en materia educativa; le solucionó un problemita a las familias porteñas que a partir del año que viene gozarán de 15 días más sin tener que “soportar” a sus “queridos” hijitos jodiendo la paciencia en sus respectivos hogares. La Familia porteña contenta y agradecida por la “sabia decisión” tomada por Macri.

Sugiero al lector (y de paso a Macri y Sileoni si es que leen esto) que vean el siguiente fragmento de un trabajo (más extenso; dura casi dos hora) que hice junto a otros colegas hace ya 6 años, pero que reúne 20 años de experiencias educativas con el teatro como herramienta en las más diversas escuelas públicas de esta ciudad. Preste atención a las opiniones que se vierten y a los textos que aparecen para que comiencen a entender de qué estoy hablando.

Luego continuamos.


LO GRAVE NO ESTÁ EN LAS DECISIONES QUE ADOPTE MACRI

Por su parte Alberto Sileoni manifestó en sus declaraciones: “La extensión del ciclo lectivo, y otras medidas que implementamos, no son coyunturales ni oportunistas. Forman parte de un proceso que se inició en 2003 con la ley que fijó un piso de 180 días de clase; esa cantidad se logró en 2010 y fue el año en que más días de clase hubo; y se superó en 2011”.

Estimado Ministro, con todo respeto me voy a dirigir a usted. Lea con atención sus expresiones y recapacite. Además me atrevería a sugerirle –por una cuestión de pudor- que le diga a la Sra. Presidenta “ Sra…, me voy. El cargo me queda grande.” Evidentemente su condición de técnico –como la de sus dos antecesores, Tedesco y Filmus- le impide entender con precisión que la cantidad de “educación” que en teoría se imparte en establecimientos educativos y que luego aparece reflejada en “cuadros estadísticos demostrativos”, no es indicativo que en los hechos sea real, o que esa educación sea de calidad, o al menos buena. Mas estúpido resulta pensar que con aumentar la cantidad de días de clase, los párvulos y adolescentes recibirán una educación mejor.

Por eso resulta necesario aclararle que estoy hablando de las cuestiones de fondo de aquello que se entiende por educación. Es innegable que todo mejoramiento educativo requiere de mayor inversión y que gracias a las gestiones políticas de Néstor Kirchner y Cristina Fernández se fue recuperando niñez y adolescencia para la escolarización; como en las mejores épocas peronistas; y desde ya eso no es poco. Pero resultará no solo improductivo, sino diría hasta grosero, no aprovechar esta oportunidad histórica que tenemos para mejorar la CALIDAD educativa, revisando contenidos curriculares anacrónicos (básicamente en los estudios sociales y ambientales), redefiniendo el papel y el rol docentes (que desde ya no es el que pretende Macri) y el de los establecimientos educativos (que tampoco tendrá que ver con las pretensiones del gobernador de la C.A.B.A.) si se quiere estar a la altura de los cambios que la propia sociedad está haciendo suyos y la profundización de los mismo que ella está demandando. El último resultado electoral así lo está indicando. Por favor no haga lecturas de los mismos (el resultado electoral), en el peor de los casos al estilo Grondona-Sarlo, o guiado por cierto triunfalismo inconducente de cierto periodismo un tanto complaciente. Esta hora histórica demanda actuar -y abrir la boca lo menos posible- con responsabilidad.

Seguimos con sus declaraciones:“Son medidas que tienen que ver con un mayor esfuerzo, con una ratificación del rumbo en el cual estamos” (¿?).

Sr. Ministro, para su conocimiento, al esfuerzo los docentes lo venimos haciendo desde mucho antes que usted fuera funcionario de gobierno, y si en algo estamos siendo reconocido en términos salariales es por una decisión política tanto de Néstor como de Cristina Fernández de Kirchner. Por sus dichos y según mi parecer es usted el que desconoce el rumbo que le está imprimiendo el gobierno nacional a este nuevo país, porque si para muchos “entraditos en años” como yo esto es similar a las primaveras “45-55”, para el resto de la sociedad argentina -especialmente para los jóvenes- todo esto es nuevo y muy hermoso señor ministro. Es usted el que parece más desorientado, manifestado esto con todo respeto.

Luego continua: “Si alguno se sorprende, es porque no ha tomado nota de lo que está ocurriendo en la educación argentina, a nivel provincial y nacional, desde 2003”. Insisto, me parece que es usted Sr. Ministro, -y perdón que vuelva a insistir con lo de “con todo respeto”-, el que no está tomando nota de lo que está ocurriendo en la sociedad y en el país desde el 2003 y de cómo la educación debería acompañar dicho proceso.

Y termina diciendo: “La educación argentina está mejorando: hay más inversión, hay más días de clases, hay más libros y más net Books, hay mejores salarios”

MUY INAPROPIADAS SUS DECLARACIONES SEÑOR MINISTRO.

En la gestión de su antecesor Filmus –y no por iniciativa de él sino por la de Néstor Kirchner- se aumentó la inversión en educación llevándola del 2 al 6 % del PBI. Pero la ley se quedó en las formas; el fondo se mantiene intacto por si no está enterado. Si la compañera Cristina Fernández de Kirchner de quien soy un ferviente admirador por su capacidad, vuelo intelectual y talento político, a quien la vote y volvería hacerlo, está decidida a profundizar los cambios que se vienen dando en nuestro país desde el 2003, creo que Usted con sus declaraciones no la está ayudando mucho. Y ella lo que necesita es ayuda y colaboración, pero fundamentalmente lucidez y sentido común de parte de los funcionarios que la acompañan.

Usted señor Ministro está en una de las carteras ministeriales clave. Tiene que ser casualmente “educación” la herramienta que debemos recuperar para concretar este proceso de transformación de tal forma que el actual proyecto político pueda tener continuidad en el tiempo. Después de sus declaraciones creo firmemente que es usted el que no entendió de qué se trata este milagroso cambio que a Dios gracias, se viene dando en nuestro país.

Querido Ministro, escolarización no es sinónimo de educación; y la buena educación no es una cuestión de cantidad sino de calidad. Educación no es algo asociado a “tratamiento pedagógico compulsivo y disciplinante”. Educación es algo más serio; y requiere ser más serio aún si se está dentro de un proceso de transformación que intenta sacar a nuestra sociedad de aquella triste realidad en la que fue sumida por políticas neoliberales. Las pedagogías que tergiversaron valores en no pocas mentes argentinas han sembrado muchas semillas que aún hoy “SIGUEN” floreciendo en los establecimientos educativos de los tres niveles de la educación, entorpeciendo este proceso de cambio que hoy está llevando adelante nuestro gobierno nacional. Usted lo puede comprobar con solo moverse por los verdaderos ámbitos educativos dejando de lado los lugares empapados de academicismo. El sistema educativo tal como funciona hoy es una lamentable realidad que hay que modificar, no una ficción a la que puedo disfrazar con “nuevas herramientas tecnológicas”.

Sr. Ministro lo invito a que vea este otro fragmento que pinta una escuela real de no hace mucho tiempo y que en relación a la actual, en lo único que cambió es que ahora, en ellas, hay más chicos (a Dios y a este gobierno nacional gracias porque sino estarían en la calle) con más libros y computadoras, pero que en esencia no ha cambiado en nada.

Sr. Ministro, más días de clase, más libros y más computadoras por si solo no significan un mejoramiento en la calidad educativa. Perdone que sea reiterativo pero ese tiempo al que se refiere y los elementos que menciona son simples herramientas dentro de un proceso educativo. Insisto en recordarle Sr. Ministro, educación es algo más serio y en estos momentos más necesaria que nunca ya que debemos pensar en una EDUCACIÓN CON MAYÚSCULAS por haber logrado este gobierno que el pueblo Argentino recuperara conciencia sobre nuestro lugar de pertenencia natural, nuestra gran Nación latinoamericana, la UNASUR, a la cual debemos integrarnos también en términos educativos.

DEMOCRÁTICO SI, PERO… ACOMPAÑANTE DE DELIRIOS REACCIONARIOS ¿TAMBIEN?

Cuando usted Ministro Sileoni, muy suelto de cuerpo sostiene: “Creo que todo se puede discutir en el marco de la defensa de un derecho que a mí me parece que es anterior al derecho de los docentes y que es el derecho de los alumnos” se suma al falaz y perverso argumento esgrimido por Macri “una vez más, los que se perjudican son los chicos”.

Ese viejo discurso reaccionario utilizando a los chicos como excusa para fines utilitariamente perversos –presentar a los docentes ante la sociedad como seres “jodidos”- no puede aparecer en boca de un funcionario de un gobierno que se dice –y yo le creo- Nacional, Popular, Latinoamericano y revolucionario (en términos comparativo con los gobiernos anteriores sin ninguna duda lo es). Le recuerdo Sr. Ministro Sileoni que el Sr. Macri no muestra la misma preocupación cuando los chicos en invierno pasan frío, o se les caen los techos de las escuelas, o cuando las mismas se inundan de materia fecal porque las cañerías cloacales de las famosas escuelas de su “amado” Cacciatore se tapan, se rompen y vuelcan sus desechos en el propio edificio (Hay una que todo esto lo viene padeciendo por años y esta ubicada a 150 metros de su despacho ministerial); que los obsoletos sistemas eléctricos interrumpan cada 2 x 3 el suministro de energía eléctrica a los establecimientos, etc., etc., etc.

Macri dice: “Todo el mundo tiene derecho a manifestarse, a la protesta, pero también los vecinos de Buenos Aires tienen el derecho de descontar ese día que no se trabaja”.

Yo, como cualquiera de los vecinos de quienes Macri cree ser vocero, y con el mismo criterio, le preguntaría, Sr. Gobernador Macri ¿Usted se descontó –no digo días- los meses que se ausentó de sus funciones por “razones particulares”? ¿Devolvió al Congreso de la Nación los sueldos y viáticos por los días no trabajados mientras fue Diputado Nacional? Mire que estuvo ausente en el 90 % de las sesiones ordinarias y en el 95% de las reuniones de comisión.Y lo votaron los vecinos. ¡Hay que ser muy caradura para argumentar “derechos vecinales” cuando ni siquiera respeta la decisión de los vecinos en materia de urbanización, dando siempre prioridad a los negocios inmobiliarios de “amigos y conocidos”!Y los derrumbes están a la orden del día por la desidia de sus funcionarios ¡

¿Y usted señor Sileoni se asocia en esta hipocresía?!

Ministro Sileoni, usted termina sosteniendo algo que me generó dudas: “Nosotros somos recontrapartidarios de que haya clases”

Pregunto: cuando dice nosotros, fuera de usted ¿a quién se refiere? ¿Y que quiere decir con “recontrapartidario”? ¿Sabe por qué se lo pregunto? Porque rescató de mi memoria a Luisito Barrionuevo que hacía gala de ser “recontra-alcahuete” de Menem. ¿Usted lo es de los integrantes de la Academia Nacional de Educación? Se lo pregunto sin ninguna mala intensión y al solo fin de sincerarnos. Por otro lado, ¿qué docente se opondría a dar clases cuando hay respeto, trato digno y justa retribución? Recuerde que estamos hablando de los docentes de la C.AB.A.. ¿Usted trabajaría en oficinas ministeriales en condiciones deplorables y por un magro sueldo como lo hacen muchísimos docentes de esta ciudad? Extiéndale la requisitoria al Sr. gobernador de la C.A.B.A.. Si están dispuestos me lo comunican y me comprometo a realizar una campaña desde estas páginas para que los docentes sigamos vuestro ejemplo. Y si no, le sugiero algo, infórmese Sr. Ministro, infórmese.

Sr. Ministro, el sistema educativo también está lleno de miserables. Hay miserables en todos lados que siguen operando “en tiempo pasado”; y si no mire los mails anónimos en contra de los sindicalistas, de los sindicatos que agremian a los docentes y de los posibles paros docentes; salían de oficinas de su propio ministerio. Mire todas las miserias que hay que eliminar del sistema educativo como para estar perdiendo tiempo en acompañar discursos reaccionarios.

¡Que me cuenta Ministro!

Los dejo (a ambos, y por supuesto a nuestros lectores) con otro poco de imágenes que pueden ayudarlos a entender por dónde pasa la cuestión educativa.

(1) Director de EL EMILIO

PEDAGOGÍA DEL “PROCESO”

Por Victor Leopoldo Martinez (1)

Muchas de las reacciones que tiene una parte importante de la ciudadanía argentina en materia de ver, pensar y entender la política nacional y regional, se deben fundamentalmente a la tarea pedagógica que re-nació y se realizó en el período de la ultima dictadura militar autotilulada “Proceso de Reorganización Nacional” (PRN), y creció consolidándose en la época menemista. Puedo afirmar que allí está la clave para encontrar las posibles soluciones a muchos de nuestros problemas.
Es por eso que cuando sostenía en artículos anteriores publicados en nuestra revista que la clave para muchos de nuestros males estaba -Y SIGUE ESTANDO- en la cuestión educativa, y dentro de ella en los contenidos (algo que no lo descubrí yo sino mi maestro), no estaba equivocado. Día a día voy descubriendo cuanta razón tiene ese gran pensador argentino que es nuestro querido Prof. Gustavo F. J. Cirigliano.

NOTA ACLARATORIA

 Antes de continuar se hace necesario aclarar (como lo vine haciendo en mis  trabajos de campo y en la producción de nuestros documentales) que:
ALFABETIZAR NO ES EDUCAR.
La actual escuela urbana (y los sector reaccionarios de marras  acudieron a ella en busca de “formación”, y sus hijos lo hacen actualmente) alfabetiza, deforma, no educa; o en todo caso educa desvalorizando lo nacional y latinoamericano. Este no es un detalle menor porque de esa manera se está privando de identidad, se quita la esencia del ser; o sea NO SOMOS. Aunque parezca contradictorio, en realidad SÏ SOMOS; pero somos lo que los grandes intereses económicos nacionales y supranacionales quieren que seamos. Esta es la fuente donde abreva el pensamiento reaccionario. Algo muy enquistado en los tres niveles de nuestro sistema educativo: primario, medio y superior. ¡Ojo!, de allí también surgieron y surgen muchos de los que se autodefinen como “progresistas”, y que de tal solo tienen la categoría obtenida por el título habilitante, con “doctorado mediático” incluido. Por lo general les sirve para “chapear” y conseguir prestigio, una de las principales armas que utiliza el sistema capitalista y el actual neoliberalismo para fagocitárselos, transformándolos en híbridos culturales.

Ahora bien, ¿por qué estos últimos son funcionales al sistema educativo imperante?  Por la siguiente y estúpida razón: ¡Justo ahora que llegaron a las proximidades del vértice más elevado de la pirámide que controla la educación! ¡Justo ahora no van cambiar “la historia”! ¡Que les pasa! Son progresistas pero no estupidos! ¡Son los “zonzos pícaros” de don Jauretche! Ni siquiera los últimos gobierno pudieron con ellos. Ni el anterior ni el actual gobierno los pudieron evitar. Así pasaron losFilmus, Los Tedescos, los Sileone (que en realidad los tres son la misma cosa) sin tocar lo esencial, los contenidos.
El gobierno de Nestor Kirchner otorgó ventajas comparativas en relación a los sueldos docentes, mejorándolos notablemente. El Gobierno de Cristina intenta profundizar con mayor ahínco el mejoramiento edilicio e incrementa el número de escuelas donde se brinda el servicio alfabetizador, permitiendo a mayor cantidad de personas acceder a la lecto-escritura (que desde ya no es poca cosa). Pero si queremos cambiar esas mentalidades reaccionarias en serio, las escuelas primarias, medias y superiores deben ir más allá en su trabajo. Deben asentar su trabajo en la formación de buenas personas, de buenos argentinos, de buenos latinoamericanos. Sin esto y con el criterio estratificante con que se manejan hoy en día los niveles educativos del sistema, resultará difícil revertir plenamente ese pensamiento reaccionario que intentará apoderarse también de las futuras generaciones. Creo entonces que llegó la hora de meter mano en las cuestiones esenciales de nuestro sistema educativo, los contenidos. Es por eso que apoyo a este gobierno. Me está dando la posibilidad de trabajar en esa dirección; de discutir el tema con pares; me posibilita experimentar con nuevas formas, nuevos enfoque, me permite intentar crear nuevas maneras de encarar la educación, más humanas, más liberadoras.    Si no le seguiremos dejando la tarea  a los medios para que continuen con su trabajo deformador basado en el concepto de valor  utilitario que  la vida de un individuo supuestamente tiene;  tal como lo viene haciendo hasta ahora.
Digo SÍ, una y mil veces, a la escuela pública, a la educación pública, pero no esta que aún hoy sigue produciendo y reproduciendo híbridos culturales que buscan la eficiencia por encima de la calidad humana.
Las experiencias alternativas en materia educativa dada por las organizaciones sociales, y los bachilleratos populares, ponen en práctica, hoy por hoy, la escuela”Freiriana” tan necesaria para cambiar esos nefastos valores que internalizó e internaliza el neoliberalismo en nuestra sociedad. Esa es la educación a la que por lo menos yo aspiro.

¿CÓMO FUE EL “TRABAJO PEDAGÓGICO” DEL SISTEMA EDUCATIVO EN ÉPOCAS “PROCESISTAS”?

Se basó fundamentalmente en fomentar la delación entre colegas y de estos con sus alumnos y  entre sí. Pedro del Arrabal contó en uno de sus articulos una anécdota relacionada con el sistema que utilizaban directoras serviles de las directivas milicas (ver http://www.revistaelemilio.com.ar/?p=5768 ).

La “vaquita” que era atacada por la subversión (se lo está viendo mucho en programas como “678″ de la Televisión Pública) no era un simple spot publicitario; se trataba de todo un símbolo. Representaba a uno de los sector  del poder económico que temía las políticas peronista porque tenía ese afan de querer implatar la justicia social, algo que incluía el reparto equitativo de la riqueza que producía el país y su clase trabajadora (no los sectores económicos como quieren hacernos creer). El otro spot estaba relacionado con la justificación de la política desindustrializadora (me refiero al  de la silla que se rompía porque su calidad era mala en comparación con las importadas)

El PRN  trabajó intensamente en el lavado cerebral, “tarea” que se desplegó en las escuelas y desde los medios. Se controlaba la bibliografía a la que  podía acceder un estudiante y a la que debía recurrir un docente. Estos últimos recibían instructivos antisubversivos para trabajar en los establecimientos educativos. Sobre esto último esbozaré algunos conceptos asociados a los criterios que rigieron las diferentes “tareas pedagógicas” en nuestro país en aquel PRN  

Lo que voy a analizar -someramente desde ya por una cuestión de espacio físico y de no aburrimiento periodístico- son los aspecto que denuncian lo que yo entiendo como un ataque puntual y concreto hacia el peronismo y sus militantes -en los distintos frentes sociales- iniciado el 24 de marzo de 1976. No es necesario reiterar lo que el historiador Norberto Galasso señaló en varias oportunidades: el marxista lenninista Partido Comunista Argentino jamás fue un problema para las juntas militares que gobernaron el país entre el “76″ y el “83″ ya que lo contaron -con sus máximos dirigentes a la cabeza- como el principal aliado en la lucha antiperonista y la “delación” de ellos, desatada en ese entonces  por el PRN (como en el “55″). Están documentados los excelentes lazos que tejió Martinez de Hoz con la entonces URSS gracias a las gestiones que realizó dicho partido. Y muchos compañeros marxistas con conciencia nacional, y otros de diferentes partidos de izquierda también fueron victimas de aquel siniestro proyecto que tenía como objetivo el aniquilamiento de cualquier resistencia popular a las desmedidas apetencias de la oligarquía agro-vacuna y el poder económico concentrado. 

No podía dejar de lado esos “detalles” para nada anécdoticos, porque hacen a la cuestión que estoy tratando.

Comencemos con la revisión de un mediocre opúsculo que se repartía en los establecimientos educativos en esa época.

 la-subversion-en-la-educacion-0

 

la-subversion-en-la-educacion-01

la-subversion-en-la-educacion-02

En los textos anteriores está la síntesis de los fundamentos de aquella educación autoritaria asentada en una falsa moral, algo que necesitó el neoliberalismo para instalarse en nuestro país. A esa falsa moral la encontramos en lo siguiente:

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El detalle más significativo que se puede encontrar en lo anterior, está en la falta de firma que hay en el mismo; falta el autor. El texto se escribió solo. En realidad es coherente con lo que manifiesta en su fundamentación  el Ministro de Educación al redactar la resolución, donde tampoco hace mención de los autores. ¿Por qué no descuidaron ese detalle (prefirieron el oscuro anonimato, prefirieron la oscuridad que ampara el delíto)?

Las burdas temáticas y argumentos se desglosan en este índice

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Y los males del marxismo no aparecen ni siquiera en la pretendida presentación como “teoría o doctrina” satánica, algo que se intentó hacer de él. Es más, parece un texto escrito por Gerardo Morales, o por Eduardo Duhalde:

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Por las razones antes expuestas no analizaremos en detalle este documento. Para los lectores que tengan interés de conocer este material solo tiene que pedirlo a nuestra redacción y le enviaremos un PDF con el mismo. La idea de esta nota es demostrar quién fue el verdadero enemigo del “proceso”.

En realidad ¿fue el “marxismo (la excusa que se utilizó como patético argumento: el ser marxista -partidario de una idea filosófica- era malo para la sociedad, para el país (¿?)), o lo que ellos denominaron la “subversión marxista”, o los partidos marxista de izquierda los verdaderos enemigos de la Patria? O fueron los peronistas -como en el “55″- los verdaderos enemigos de la oligarquía y el poder económico? Como lo dijimos en más de una oportunidad en estas páginas, los militares que asumieron el rol careta del llamado “proceso de reorganización nacional”, simplemente cumplieron con el trabajo sucio asignados a los profilácticos, en aquella triste y criminal historia que intentó aniquilar hasta hacer desaparecer al peronismo. Y no pudieron. Ahora vuelven a la carga.  Siempre sintieron que el peronismo era -y es- más peligroso que cualquiera de las ideas de izquierda, por lo menos en este país. Por eso lo satanizaron, primero asociándolo al fascismo, luego al marxismo; pero no a cualquier marxismo, sino al más ultra de los ultra. ¡Ellos! ¡Casualmente ellos! que se llenaban la boca con denuncias de la “infiltración” marxista en las estructuras del peronismo, como si ellos no lo hubiesen hecho con sus metodoligias fascitas (Triple “A”); como si no lo hubiesen hecho en el gobierno de un traidor peronista como lo fue Menem intentando transformar al peronismo en un partido liberal y anodino, funcional a sus intereses.

Veamos que dice este libelo en la página 22

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Salta a la vista que no buscaban a otros que no fueran jóvenes dirigentes peronistas; los nombres de las agrupaciones que realizaban trabajo social tenían esa identificación y hacia ellos apuntaron sus actos delictivos (porque en realidad y según la constitución, los subversivos eran los militares que asaltaron el poder).
En las páginas 30/31/32/34 y35, los nombre que se tiran son el de Montoneros (con el compañero John Willian Cooke a la cabeza), UES (Unión de Estudiantes Secundarios -de filiación peronista) JUP(Juventud Universitaria Peronista).  Incluyen tambien a las FAR, ERP, PRT, etc, etc. Esto da cuenta de quiénes eran los potencialmente peligrosos para el stablishmen económico en aquel momento.

Los que trabajaron en la confección de la “cartilla” para hacer de los directivos y docentes de instituciones educativas, funcionales “botones” del sistema represor, en la página 40 sostienen: “Los argumentos usados para lograr adeptos (se refieren a las organizaciones estudiantiles) resultan de los más variados no descartándose que muchos de ellos (por lo general reclamos) sean justos.”
Hete aquí los mismos:

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Al leer lo anterior, uno se pregunta, ¿cuál era la peligrosidad de nuestras demandas y la de los pibes?  O lo peligroso era que nosotros y los pibes aprendieramos a demandar y luchar por nuestros derechos y los derechos de los demás, especialmente de los más vulnerables, de los desprotegidos.  

Los cuadros que siguen (diagramas explicativos de cómo, supuestamente, actuaban y “operaban” dentro del ámbito educativo los peronistas, vendido a la sociedad, y con la complicidad de los medios de comunicación, como peligrosos “marxistas”; y sostengo esto por compañeros docentes peronistas que hoy ya no están entre nosotros. ) ”venden”  las operatorias de inteligencia de los supuestos “subversivos”.  En realidad se trató del propio diagrama operativo que los militares asesinos utilizaron para controlar a la sociedad a través de la educación, solamente que proyectado perversamente sobre las “orgas” (así las llamaban) sociales a quienes consideraban enemigos de la Patria y de los más alto valores morales de la nación toda; en realidad simples y mezquinos intereses económicos de un sector social que no quería perder sus privilegios. El verdadero peronismo sigue siendo el peligro real para la oligarquía nativa y los intereses de los poderosos grupos económicos. Las izquierdas y la ultra izquierda argentinas  siempre terminaron siendo  funcionales a los intereses de los sectores de derecha. Por eso es que el peronismo tiene que salir a cubrir una y otra vez, ese déficit de justicia social que nunca supieron -esos partidos de izquierda-  cómo hacerlo dentro de la realidad política nacional; nunca supieron cómo hacerlo más allá de la teoría y lo discursivo. Ergo, hoy por hoy -y como siempre-, el peronismo es la única izquierda nacional a quien los sectores de derecha de la Argentina (sectores codicioso y cipayos por formación, condición que penetró hasta en sus huesos)   le temen. De ahí ese trabajo sutil pero eficaz, que se realizó desde los establecimientos educativos menoscabando la condición ideológica del peronismo, moteandola con el calificativo de “populista”.

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 Si nos detenemos en la última parte del gráfico anterior comprobaremos que solo aparecen organizaciones de base, todas peronistas.

Veamos

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(1) Director de EL EMILIO

MAESTRO, UN OFICIO QUE ENALTECE LA CONDICIÓN HUMANA

NOTA EDITORIAL POR EL DÍA DEL MAESTRO

Por Victor L. Martinez(1)

En cierta oportunidad -hace ya algunos años- y por boca de unos estudiantes de Ciencias de la Educación de la UBA, quienes me realizaban un reportaje donde, entre otros temas, querían conocer mi opinión sobre lo que había expresado el anterior ministro de educación de la Nación Juan Carlos Tedesco, me entero que este teórico tildaba peyorativamente a la tarea docente de un maestro como un “oficio” porque según él los que se dedicaban a estos menesteres eran “universitarios frustrados”.
Mi sorpresa ante los dichos de los chicos me llevó a preguntarles en qué marco y en relación a qué Tedesco había manifestado eso. Me respondieron con la sinceridad que los caracteriza “porque él sostiene que solo son profesionales los universitarios recibidos”.
Sobre esta cuestión desarrollé algunas consideraciones en mi nuevo libro que pronto saldrá a la luz. Pero me gustaría hacer otras en el día de hoy ya que mañana se celebra el día del “MÁS NOBLE DE LOS OFICIOS”: El Día del Maestro
Lamentablemente este señor fue ministro de educación de nuestra Nación. Y a su cargo lo pongo con minúscula porque como “profesional universitario” que es, no dejó de ser uno de los tantos funcionarios que pasaron por esa cartera dando mucha pena y sin ninguna gloria ya que no dejan nada que valga la pena. Un simple -y podría decir vulgar pero sería igualarlo a los que formamos parte del vulgo algo que dañaría nuestra imagen- teórico; como su inmediato antecesor, como Sarmiento quien escribió esa obra fantástica titulada “Facundo” sin tener la más remota idea de la vida y las penurias de los hombre de los pueblos originarios, del criollo y el gaucho; como tampoco de la vida en las pampas, los llanos y los desiertos salinos de nuestra patria.
Entonces no nos debería asombrar que en el futuro, y como otro producto más de la manifiesta colonización cultural y educativa que padecen los eruditos “argentine” que pueblan las “Academias Nacionales(¿?)” de educación y/o de cultura, les inventen a estos personajes del siglo XXI, historias y actos de plena dedicación, propios de niñitos ejemplares, y madurez dedicada la investigación por amor a las ciencias y la educación(¿?); algo así como los nuevos sarmientitos.

NUESTRO NOBLE OFICIO
Los que ejercemos este oficio en los centros urbanos y alrededores somos habitualmente castigados, o tratados de vagos por algún “profesional universitario” en el “ejercicio del NO saber gobernar”, quien corta el hilo de las finanzas públicas para solventar suculentos negocios por la parte más delgada del presupuesto, los sueldos docentes.
O padecemos la incoherencia de ministros de educación de pasado “fede-izquierdozo” que en la función pública terminan actuando como el peor cerdo burgués liberal capitalista, renunciado a sus arrebatos adolescentes.

Pero en esta ocasión quiero recordar a otros colegas.

Cuando uno recorre el interior descubre la grandeza de este, nuestro noble  oficio.

Cuando uno recorre el interior de nuestro país se encuentra con esos “obreros de la tiza” que día a día recorren kms y kms por inhóspitos lugares, con suerte en alguna motito, a veces en simples carros tirados por caballos o mulas, o como en muchos casos caminando.

Cuando recorre el interior de nuestro país, ve a esos obreros de “oficio” con sus blancos guardapolvos tapadores de miserables imagenes consecuencias de magras remuneraciones,  llevando el alfabeto que supuestamente liberará a tantos argentinos de la miseria.

Cuando uno recorre el interior ve a la nobleza y la dignidad humana caminar por terrenos que ningún burgues caminaría; simplemente para hacer de cocinera/o de niños hambrientos y desnutridos, que difícilmente y en esas condiciones puedan aprender algo.

Cuando uno recorre el interior descubre maestros enfermeros en miserables escuelas ranchos que curan llagas purulentas y suministran medicamentos aliviadores para tantos males; medicamentos que son comprados por ellos mismos en los centros urbanos con dinero de sus “miserables” sueldos.

Cuando uno recorre el interior descubre maestros psicólogos que a fuerza de afecto y mientras sienten que sus corazones desgarran  ante tanta injusticia, sacan fuerzas de donde no tienen y alivian los dolores de tantas inocentes almas infantiles, y familias enteras sumidas en la peor de las miserias: la exclusión social.

Cuando uno recorre el interior de nuestro país puede ver a nuestro noble oficio transitar hacia el más allá orgulloso y altivo, enfrentado a la muerte con la frente bien alta por el deber cumplido como lo hizo nuestra querida y admirada colega de la Pcia de Catamarca Blanca Cira Molina. Y se lo puede leer en un necrófila del lugar “Sta Blanquita marcastes mis primeros pasos con mucho amor y dulzura. Hoy sigo lo que aprendí a su lado enseñandole a mi hijito y a mis alumnos. Siempre te llevaré en mi corazón. Tu ex alumna de primer grado del año 1982 de la escuela Rivadavia, Natalia Bravo y Flia.” Blanca Cira Molina fue docente rural en las localidades de “Agua de las Palomas” Dto de Andalgala y de la localidad de “Telarito”,  al sur de la provincia de Catamarca. 

A todos ellos, en nombre del Pueblo Argentino -y hasta con mucha vergüenza-, desde esta humilde publicación les pedimos perdonen a los gobiernos de turno por tanta desconsideración, y les damos las infinitas gracias desde lo más profundo de nuestros corazones por sus lecciones de vida y por enaltecer este noble oficio que dignifica la condición humana.

(1)Prof. Victor L. Martinez
DIRECTOR-EL EMILIO