CONFUSIÓN EN LA IDENTIFICACIÓN

farol-porteno1

 Por Pedro de Arrabal

En algún momento circuló por Internet un texto adjudicado al español Julián Marías donde supuestamente el filósofo se explayaba muy suelto de cuerpo sobre el perfil psico-socio-cultural de ese “ente indescifrable” que para él es -o mejor dicho lo fue estando él en vida- el hombre argentino.
Nunca ví ni tampoco me llegó -y eso no significa que no haya salido- por la misma vía alguna nota aclaratoria, confirmación o desmentida sobre la verdad o falsedad de la autoria de dicho texto.(1) Tampoco voy a pretender que el “filosofo” perdiera su valioso tiempo en vida en estas pequeñeces e insignificancias. Pero como el texto me tocó el “amor propio bien argentino” que él -supuestamente- tanto resaltó en el mismo, y por ser yo de esta tierra, me salgo de la vaina por querer poner los puntos sobre las íes.

 LAS GENERALIZACIONES

Si el texto fuera un simple “cuento de argentinos” elaborado por un “gallego” (torpe generalización para identificar a los españoles, como si España fuera solamente Galicia) en respuesta a los muchos chistes y cuentos de “gallegos” que los argentinos hacen de los españoles, la cosa no pasaría de un intercambio de “atenciones”, algunas graciosas, otras de mal gusto y falto de humor. Aunque todo esto siga alimentando y manteniendo estúpidas y estereotipadas conceptualizaciones.

Pero el texto aparece como muy elaborado como para que lo haya escrito un gallego cualquier (¡Perdón! Me salió el argentino).
Esta generalización que hice, es muy usada por estar internalizada en el inconsciente colectivo del porteño medio; pésima conceptualización del español que las herramientas culturales primero y posteriormente los medios de comunicación se encargaron de expandirla por todo el país. El concepto está asociado a la idea de bruto e ignorante, adjudicada al español en general, y en términos comparativos con la cultura de los hombres de origen anglo-frances. De esta tarea se encargó la burguesía latifundista agro ganadera argentina con residencia fija en “La Reina del Plata”, quien instaló culturalmente en los habitantes de la ciudad de Buenos Aires dicho concepto una vez que terminó de abrochar sus intereses económicos a los intereses imperiales de ambas potencias europeas. Ajustándonos a la cruda realidad y con solo recorrer el espinel creativo de los humoristas argentino comprobaremos las innumerables chanzas y chistes de gallegos que existen y se inventan a diario, y la total ausencia de chistes y chanzas sobre franceses e ingleses. Es más, tener ese atrevimiento para con la cultura anglo-francesa, aparecería como una falta de respecto hacia ellos (colonización cultural que le dicen).
Y ese concepto peyorativo fue trasladado a la construcción de la cultura nacional. En eso se cimentaron muchas creencias, una de las cuales -y trazando paralelismos- es la de la superioridad cultural porteña por encima de la provinciana. Utilizando el anterior recurso de las chanzas y chistes uno puede comprobar que los referidos a los porteños conforman una ínfima cantidad en relación a los innumerables, y hasta en algunos casos despiadados chistes, elaborados sobre la brutalidad e ignorancia provinciana; incluso alimentando alevosa y ficticiamente rivalidades con el fin de que predomine (Reine) la superioridad cultural porteña. Un mal histórico.

Por eso y en el siguiente delirio haremos lo necesario para aclarar algunas confusiones respecto de esas generalizaciones que se hacen de los argentinos, cuando en realidad lo que se dice de ellos solo les cabe a los miembros de una gran ciudad -capital de la República Argentina- recientemente transformada en pequeña provincia. Para eso voy a suponer que el texto le pertenece a Julián María.

En principio el susodicho (¡Perdón nuevamente! ¡Lo que pasa que me traiciona el enano argentino que llevo adentro! Quise decir el Sr. Julián Marías) fue un hombre nacido y criado en la cuna de nuestras letras, lugar donde realizó sus más importantes aporte y nutrió a tan bella lengua con sus obras. Según cuenta la historia, además de ser un seguidor y continuador de la obra de Ortega y Gasset, el hombre tuvo una inclinación hacia el lado republicano en la guerra civil española, algo que de por si no garantiza nada ya que se han conocido infinidad de “panqueques” ideológicos, pero por lo menos a mi, me hace dudar que haya podido decir o escribir eso. Simplemente porque de ser cierto, el contenido del mismo no hace otra cosa que igualarlo a uno de los que él supuso “un argentino cualquiera”; a los que él critica y define como extremadamente soberbio en dicho texto.

Independientemente de la autoria, el texto rescató de mi memoria aquella escena donde el sí soberbio monarca español (Rey Juan Carlos) -creyendo ser un acompañante de Colón que descendía de aquellas carabelas en la bella América habitadas por “bárbaros”- le ordenó al presidente venezolano Hugo Chávez que se callara, en aquella recordada reunión de presidentes iberoamericanos. Lógicamente los dichos de Julián Marías lo igualarían al Rey Juan Carlos, algo que no creo que al filósofo le hubiese caído simpático.

El escrito, o los dichos que voy a analizar, son extremadamente llamativo, y no desacertado en algunos aspectos sino fuera por la generalización; algo que en este caso no sería de exclusividad de Julián Marías. Según mi experiencia personal, en el exterior tampoco yo era reconocido como argentino, fundamentalmente por mi forma de hablar. (Soy y hablo como provinciano)

Pero vayamos a los “supuestos” dichos adjudicados a Julián Marías para luego continuar con este asunto.

 EL TEXTO

“Una vez alguien (¿?Esto ya hace dudosa su autoría) le pidió a un filósofo español, Julián Marías, que hablara de los argentinos, pero con visión desde fuera del bosque y de toda pasión…

Esto fue lo que dijo”:
-.”Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros.
-.No intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad.
-. Los argentinos beben en una misma copa la alegría y la amargura.
(1)-. Hacen música de su llanto -el tango- y se ríen de la música de otro; toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas.
-.Ellos mismos no se conocen.
(2)-.Creen en la interpretación de los sueños, en Freud y el horóscopo chino, visitan al médico y también al curandero todo al mismo tiempo.
-.Tratan a Dios como “El Barba” y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden un Tedeum en la Catedral.
-.No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones.
(3)-.No discutáis con ellos jamás!!! Los argentinos nacen con sabiduría !!!
(4)-.Saben y opinan de todo!!! En una mesa de café y en programas de periodistas / políticos arreglan todo.
(5)-. Cuando los argentinos viajan, todo lo compara con Buenos Aires.
(6)-.Hermanos, ellos son “El Pueblo Elegido” …por ellos mismos.
(7)-.Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia. En grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento.
(8)-.Cada uno es un genio y los genios no se llevan bien entre ellos; por eso es fácil reunirlos, pero unirlos… imposible.
(9)-.Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otros argentinos.
(10)-.No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura.
(11)-.Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones.
(12)-.Cuando discuten no dicen “no estoy de acuerdo”, sino “Usted esta absolutamente equivocado”.
-.Aman tanto la contradicción que llaman “Bárbara” a una mujer linda; a un erudito lo bautizan “Bestia”, a un mero futbolista “Genio” y cuando manifiestan extrema amistad te califican de “Boludo”. Y si el afecto y confianza es mucho más grande, “Eres un Hijo de Puta”.
-.Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente “Si”, sino “Como No”.
-.Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO.
-.Cuando alguien les agradece, dicen: “NO, de nada” o “NO”… con una sonrisa.
(13)-.Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema.
(14)-.Cualquier argentino dirá que sabe como se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América latina, disminuir el hambre de Africa y enseñar economía en USA.
(15) -.os argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de sueldos le llaman… “Rebalanceo de Ingresos”, a un incremento de impuestos, “Modificación de la Base Imponible ” y a una simple devaluación, “Una Variación Brusca del Tipo de Cambio”. Un Plan Económico es siempre, “Un Plan de Ajuste” y a una Operación Financiera de Especulación la denominan, “Bicicleta”.
-.Viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de si mismos y la realidad.
(16)-.Tienen un altísimo número de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la última terapia.
(17)-. Tienen un tremendo súper ego, pero no se lo mencionen porque se desestabilizan y entran en crisis.
(18)-.Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a si mismo como liberados
(19)-.Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes.
(20)-.Son racistas al punto de hablar de “Negros o Judios de mierda” o “cabecitas Negras”.
(21)-.LOS ARGENTINOS SON ITALIANOS QUE HABLAN EN ESPAÑOL. PRETENDEN SUELDOS NORTEAMERICANOS Y VIVIR COMO INGLESES. DICEN DISCURSOS FRANCESES Y VOTAN COMO SENEGALESES. PIENSAN COMO ZURDOS Y VIVEN COMO BURGUESES. ADMIRAN EL ORDEN SUIZO Y PRACTICAN UN DESORDEN TUNECINO.

-.Son “Un Misterio”.

 Hasta aquí los supuestos dichos de Julián Marías.

LA GENERALIZACIÓN DEL ESTILO Y LA FORMA DE SER DE UN PORTEÑO “CLASE MEDIA”

El texto comienza con “Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros.” Y termina con otra sentencia definitoria “Son racistas al punto de hablar de “Negros o Judios de mierda” o “cabecitas Negras”.
Las dos oraciones pueden servir de salvataje a Julián Marías (para el caso que le pertenezcan) en su error de generalización, ya que por la definición del inicio, se nota que estaba hablando o siendo entrevistado por un argentino. Pero no así para con el resto de los extranjeros quienes caen en la generales de la ley respecto de las creencias sobre como son TODOS los argentinos: Argentino = Porteño. Aún hoy hay muchos extranjeros que “generalmente” confunden la forma de ser de un argentino con la de un porteño.
“Sin querer queriendo” -y supuestamente- el filósofo español “separó la paja del trigo”.

Pero analicemos los dichos adjudicados a don Julián Marías.

A)-Por empezar, sus definiciones se prestan perfectamente para un correcto trazo del perfil de un porteño, de un típico clase media (media) que nació, creció y habita la ciudad de Bs. As. Y según esas definiciones, las mismas estarían garabateando el perfil de un porteño identificado: Vuelva el texto hacia atrás y mire la numeración correspondiente. Allí encontrará las 21 verdades del porteño.

B)-La quinta definición de esa lista resuelve perfectamente la confusión (“…lo compara con Buenos Aires.”) y permite que a todas la restantes solo se les deba cambiar la palabra “argentino” por “porteño” para tener la solución a dicha confusión.

C)-El resto son cuestiones asociadas a las creencias que muchos de los porteños tienen de sí mismo, sostenidas por estos a sangre y fuego por ser parte de su idiosincrasia. En ocasiones sostenida con deformaciones del lenguaje -típico recurso del porteño para afianzar su condición “canchera”-. Pero la terminología utilizada en algunas oraciones del texto, no se aproxima a la jerga del lunfardo.

D)-Ahora bien, resulta extraño y pone en duda la veracidad de su autoria aquello que sostiene: -”Tratan a Dios como “El Barba” y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden un Tedeum en la Catedral”
Se trata de una mezcla de calificativos utilizados por personajes del vulgo porteño con acciones realizadas por autoridades gubernamentales, sin sentido alguno. Más bien parece un recurso de un porteño izquierdosamente confundido en estado mea culpa. Básicamente porque difícilmente un Julián Marías Español dotado de coherencia pueda observar “la paja en el ojos ajeno” en la sumisión de la mayoría de los gobernantes argentino a la cúpula de la iglesia católica, teniendo él “la viga en el propio” al haber vivido en un país donde el chupa cirios de su rey se la pasó y pasa rindiendo cuenta al Opus Dei de las acciones de sus gobernantes y recibiendo de esta temeraria organización “las bajadas de líneas” para transmitírselas a los gobernantes que ellos imponen haciéndole creer al pueblo español que ellos elijen.
Estamos hablando de OPUS DEI, la más perversa “orga” de derecha que exista a nivel planetario.

 Y YA QUE ESTAMOS…

De ese texto uno puede sacar otras cuestiones interesantes.
Por ejemplo:
E)- Si se toman puntualmente algunas de las definiciones allí expresadas puede reconocer fácilmente la condición tilinga de muchos políticos provincianos en su afán de parecerse a los porteños:
(10)-.No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura.
(11)-.Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones.
En este caso no hace falta que uno enumere a Carrió, Cobos, De Narvaez, Gerardo Morales, los Rodríguez Saa, De Angelis como los posibles personajes para el encuadre.

F)- O como en el caso de:
(6)-.Hermanos, ellos son “El Pueblo Elegido” …por ellos mismos.
(13)-.Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema.
¡¿No me diga que no lo asocia con el pensamiento de los muchachos de la Sociedad Rural y la Federación Agraria de Bussi?!

G)¡Y esto!
(3)-.No discutáis con ellos jamás!!! Los argentinos nacen con sabiduría !!!
(4)-.Saben y opinan de todo!!! En una mesa de café y en programas de periodistas / políticos arreglan todo.
¿¡No es una pintura casi perfecta que retrata a ciertos columnistas de los diarios La Nación y Clarín; o a los periodistas de ciertos programas de TN, Canal 13 o C5N; o a Groonndoona!?

H)Y para cerrar:
(21)-.LOS ARGENTINOS SON ITALIANOS QUE HABLAN EN ESPAÑOL. PRETENDEN SUELDOS NORTEAMERICANOS Y VIVIR COMO INGLESES. DICEN DISCURSOS FRANCESES Y VOTAN COMO SENEGALESES. PIENSAN COMO ZURDOS Y VIVEN COMO BURGUESES. ADMIRAN EL ORDEN SUIZO Y PRACTICAN UN DESORDEN TUNECINO.
Solamente cambie “argentinos” por “porteños”. ¿¡No es acaso un “fresco” de la actual situación político-social de la Ciudad de Autónoma de Buenos Aires, su gobernador Macri y sus votantes!?

Puede usted señor lector volver a repasar el texto y realizar más comparaciones o sacar otras conclusiones que, como juego y por lo menos a mi, me resultó divertido.

pocho-12

(1) En algún momento circuló (y creo que todavía sigue circulando) por internet un texto que le adjudica al tenista Rafael Nadal opiniones sobre el peronismo y elogios para con las acciones de la actual mandataria argentina, cuando en realidad se trató una chanza elaborada por un bloguero argentino. Razón por la cual no me asombraría que el texto adjudicado a Julián Marías sea del mismo autor. De cualquier manera sirvió a los fines del presente delirio.

De Biblias y Calefones

No tengo nada en particular contra el oficio de “cantor de tangos”. Es más, hay unos cuantos de ellos por los que profeso verdadera devoción. Sin hacer más jerarquizaciones de orden, pongo a Gardel primero (sin dudas) y luego podría llenar de apellidos este mensaje los que merecerían una “bandera verde” muy complicada de dilucidar. Aunque yo guarde un lugar preferencial (por pura subjetividad) para el monumental Raúl Berón.

En fin…

Lamentablemente, sucede que hay más. Hay intolerables gritones, tipos disfrazados con smokings y peluquines que gesticulan de manera insoportable, destruyendo “actuación mediante” las letras sin preocuparse por tratar de aprehender la significancia de lo que están diciendo.

Son los que confunden “foubourg” con furgón (?). “Rastacuer” con rata cruel (?) y los que pretenden corregir a Manzi diciendo “la luna suburbana”, cuando el poeta claramente escribió: “las lunas suburbanas” creando una frase de poesía mayúscula. Manzi también sufrió otras tropelías como cuando uno de estos “cantores” en lugar de la exquisita frase: ” a yuyo del suburbio su voz perfuma”, dijo: “arrullo del suburbio…”. Están también los que creen que como el público es bruto (fenómeno de “proyección”, que le dicen) y por tal necesita algún tipo de traducción o de “aggiornamiento” de la palabra. Entonces citan a Yatasto, en lugar del menos conocido Payaso, en la hermosa milonga de Alberto Gómez.

En fin…

Una de las letras más aporreadas por estos verdaderos “letricidas” (crimen que debería ser considerado de “lesa belleza” y por tanto declarado imprescriptible), es la de “Cambalache”. Decir: “se vamo’a encontrar” como dice Sosa, en lugar del correcto “nos vamo’a encontrar” que escribió Discépolo, es imperdonable. O: “el que vive de las minas”, en lugar de “el que vive de los otros”; lo es aún más. Ya que la palabra del autor expresa algo mucho más grave que la conducta del rufián -si bien reprochable, corregible- habla nada más y nada menos que de la explotación del hombre por el hombre y, si algo repugnaba a Enrique Santos Discépolo, era justamente eso.

Por eso murió como murió.

En fin…

Quizá el párrafo más maltratado de “Cambalache”, sea el que dice: “mezclados con Stavisky, van Don Bosco y La Mignon, Don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín”.

Stavisky (Serge Alexandre) era un estafador devenido en banquero. En 1934 lo encontraron “suicidado” de un tiro en la cabeza que se comprobó se había disparado desde, por lo menos, tres metros. Estaba toda la economía francesa “hasta las manos” ya que los poderosos de la época estaban complicados en sus negocios. Se lo suele confundir con el célebre músico Igor Stravinsky que falleció en 1971 y ahí no termina la cosa, ya que -como de músicos supuestamente se trataba- algunos fueron aún más lejos y reemplazaron al ruso por Toscanini Don Bosco (San Juán Bosco), creador de la Orden de los Salesianos, fue canonizado por la Iglesia Católica Apostólica de Roma. Su obra fue tan vasta y pródiga en actos beneficiosos para la humanidad, que mereció el reconocimiento de personalidades muy poco afectas a los inciensos y altares como Víctor Hugo.

La Mignón, es genérico. Si bien algunos sostienen que era la forma de nombrar a alguna cortesana en particular, la expresión (en francés) remite a las “queridas” o “mantenidas”. Hay que reconocer que el fonema guarda relación con “mignotta” palabra que, en dialecto romanesco, significa: prostituta.

Don Chicho (Juan Galiffi) era un capo-mafia que sentó sus reales en Rosario. Después de ser expulsado, en 1932, de la Argentina, residió en Italia bajo la protección de Benito Mussolini. Terminó sus días (dicen) durante la segunda Guerra Mundial en un bombardeo en Milano.

De Napoleón (Bonaparte), no habría que aclarar demasiado (supongo). Aunque -rima de por medio- alguna vez oí nombrar al notable corredor de autos Marimón (Onofre) en reemplazo del Gran Corso.

Primo Carnera, fue el primer campeón del mundo de boxeo de nacionalidad italiana. Por aquellas épocas en las que se gestaba ese nacionalismo racista y xenófobo que llevó a la humanidad al desastre de la segunda guerra mundial; que Carnera fuese derrotado por el judío Max Baer, o que el negro Joe Louis terminara apoliyado ante el campeón germano Max Schmeling (después El Bombardero se vengó y lo rompió todo), fue grandemente usado con el propósito de obtener argumentos para sostener la superioridad de ciertas “razas” sobre otras. Pero, algunos “cantores” prefirieron decir -simplemente- Gatica. Al fin y al cabo “la gilada” iba a entender más fácil.

Con San Martín, no hay dudas. Siempre fue el mejor de todos.

Disculpe otro ataque de subjetividad (como con Berón), pero es que tipos como San Martín, Dorrego, Rosas, Yrigoyen y Perón… me pueden.

También, alguna vez y con la clara intención de “hacerse el gracioso”, algún “cantor” incluyó la expresión “Escarfase” en reemplazo del nombre Stavisky. Ésta sólo puede ser definida como un barbarismo producto de una pésima pronunciación del vocablo inglés: “Scarface” (literalmente: cara cortada), que fuese título de una famosa película de Howard Hawk, protagonizada por Paul Muni y que trataba sobre la juventud del gangster Alphonse Capone (se dice que al joven Al se lo llamaba por ese apodo ya que lucía una notoria cicatriz en una de sus mejillas). Años después hubo otra versión de esta película, el tema era totalmente diferente. La protagonizó Al Pacino y la dirigió Brian de Palma.

Me he extendido en estas apreciaciones, porque siento que con “la realidad” (ésa que el General llamaba “la única verdad”), está pasando algo parecido. Algunos medios de indudable poder de llegada, la traducen para ojos u oídos sencillos. Emplean métodos hiperbólicos y gesticulan sobremanera. Interpretan de manera antojadiza y, a partir de allí, procesan, juzgan, condenan y ejecutan sin derecho a defensa de la contraparte ni posibilidad de apelación. No dejan lugar para las dudas y se mueven de acuerdo a la cotización de las noticias. Pontifican mucho más que lo que opinan, lo que me hace creer que no confían en nuestro buen juicio. Cuando se los critica, se enojan y se escudan en nobles principios liberales (como aquellos que sostenía Moreno) que muy poco tienen que ver con los tiempos que corren y los monstruosos intereses económicos que defienden.

En suma: son como esos “cantores” insoportables.

En fin…

¡Qué se le va a hacer! Pero… reflexionemos: si el dueño (o dueña) del circo se apropia de hijos de desaparecidos y después premia a las Organizaciones de Derechos Humanos, y TODOS nos hacemos los otarios… convengamos que un elemental uso de la razón debería hacernos llegar a dos conclusiones:

1) No es justo (o, por lo menos, así lo parece) cargar las tintas sobre payasos, tragasables o ecuyeres.

2) El Flaco Discepolín se quedó corto. Muy corto.

Fernando Musante
Poeta – Director de Cine – Cultura y Educación – Tango