LA NECESARIA SALUD PSÍQUICA QUE ESTÁ DEMANDANDO NUESTRA SOCIEDAD

Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO

La primera parte de la presente nota la podrá encontrar en este enlace:

http://www.revistaelemilio.com.ar/?p=9426

NOTA EDITORIAL

Segunda y última parte

 

 

 

 

 

 

Por Pedro del Arrabal (1)

 

DIAGNÓSTICO POR LAS CAUSAS

Existió -y continúa aún hoy- una tarea tendiente a actualizar constantemente los argumentos que legitiman un status quo social establecido allá lejos y hace tiempo. Me refiero a esa estratificación de clases sociales impuesta, hasta podría decir compulsivamente, en la mayoría de las sociedades. ¿Autor/ra de tamaño desvarío (para algunos; para otros acierto)? La primaria prerrogativa arrastrada desde su aparición como especie en este bendito planeta, y por ser parte de la condición humana: esa necesidad de competir. Lo continuó la propia “especie” en lo que se dio en llamar “evolución”; y fue llevada adelante por aquellos que descubrieron el valor del “negocio” como la mejor herramienta de dominación social.

Todo se compra; todo se vende. “Todo hombre tienen un precio”. Lo vengo escuchando desde que salí de la panza de mi “Mama” (soy criollo y escribo como tal; a lo bestia para los admiradores de la bella e intrincada lengua castellana)

Todos, de una u otra forma, ansían/mos, tener poder, o dinero. La mayoría sin saber para qué, más allá de transformarse en un ser ocioso, situación ventajosa supuestamente ideal que permite disfrutar los placeres de lo que sería “una buena vida”; o sea, la panacea existencial. Poco importa que en esa búsqueda se transite a contramano de la naturaleza donde las demás especies por lo menos se ganan “el pan de cada día” haciendo algo que justifique su existencia.

De todos modos no se requiere de mucha intuición ni demasiada inteligencia para dar cuenta del valor del dinero y del poder. Caló hondo en las sociedades; obsesiona a muchos de sus miembros. Obsesiona instalarse socialmente; ser reconocido por ella y de ser posible controlarla para que ella no controle.

De ese “todos”, la gran mayoría desea ser “rico” porque encuentran en esa condición el más importante de los caminos para acceder al poder.(2)

Los católicos por tomar un ejemplo, –y hasta sus jerarcas- admiran, ensalzan y utilizan con valor ético, como parte de la más alta moral, el culto a la pobreza; pero como culto y para que lo practiquen los demás. Y cuando “predican”, no dudan en usar la vida de un gran tipo como Cristo como ejemplo . Pero la propia iglesia sabe que al poder se accede solo desde la ambición y la riqueza; sabe que en el poder está el gran negocio; nunca quisieron quedar afuera del mismo. Con solo mirar el lujo en el que viven sus jerarcas, hasta el más limitado y/o desdichado de los humanos lo puede comprobar. Lo tragicómico está en la admiración que despierta ese estilo de vida entre sus seguidores y fieles que no se animan ni siquiera a cuestionarlo en su hipocresía. ¿Temor a la ira de Dios, o a la excomunión dictada por mortales ambiciosos que no permiten el cuestionamiento de su cuota de poder? Pero al temor lo instalaron

El riesgo de quedar afuera de la contención social es desestructurante para cualquier individuo. Hasta el ser “paria” por opción renegando de las reglas del sistema, recibe esa descalificación peyorativa y acentúa aún más la exclusión del que optó por aislarse; o es encasillado en la categoría de “enfermo mental”. Nietzsche es el más claro ejemplo de esto. Admirado después de muerto -total ya no jodía a nadie-. su pensamiento, palabra y obra ahora sirve para otro negocio, negocio al que decidí llamarlo hace mucho tiempo “masturbaciones intelectuales filo ideológicas”, que como tales, nos deleitan con ese placer transitorio y circunstancial de tipo orgásmico que sirve a la vez de lava conciencia (algo muy parecido a escuchar canciones de Silvio Rodriguez tomando sol al lado de la pileta, en el country), que los evade por unos instantes de la cruda realidad y de paso creen que los instala académicamente (¿?)en otro escalón más alto de la jerarquía social, el del pensante, el del prestigio (ellos no escuchan música de brutos negros con letras pasatistas que atentan al intelecto; se masturban hasta cuando escuchan música).

¿El que esto escribe es un endemoniado y ateo comunista? ¡Mierda! Simplemente soy un Cristiano de Cristo que como él cagaría a trompadas y echaría a patadas a los malditos mercaderes de todos los templos (me cuesta imaginar al “flaco” Jesus entrando a la sinagoga y diciéndoles a los muchachos que “trabajaban” para el saduceo Caifas –hombre al servicio de Poncio Pilatos y por ende del Emperador Tiberio-: “Hermanos, retiraos”). En mi caso, incluso echaría a patadas a los que mencioné en la primera parte de estos escritos. A los Carrio, Gerardo Morales, Duhalde, Macri, De Narvaez, Bullrich, ¡Cleto COBOS! Y a tantos más; los rajaría por ser los vergonzosos mercaderes de los hoy Caifases Magneto y los herederos de Mitre, creídos mandamases del “sagrado templo de la democracia y sus instituciones”, que tanto dicen defender pero en la cual defecan cuando es el verdadero pueblo es que decide quién los debe gobernar.

Codicia y ambición. Dos “antivalores” despreciados en lo discursivo, pero muy presentes en la condición humana. Y sin lugar a ninguna duda, codicia y ambición son los dos “antivalores” que motorizan muchas de las diferentes conductas que el hombre pone de manifiesto diariamente.

Que hay excepciones ¡Vaya novedad! Pero… ¿qué regla no las tiene?

Codicia y ambición. Usufructuando desde la antigüedad las debilidades humanas se impusieron cuasi mitológicamente. Facilitaron la “acumulación” y por ende la conformación de riqueza y la formación del capital, con el cual se puede acceder al control del poder real, lugar desde donde se manipulan los colectivos sociales. Desde allí y desde esos originarios momentos históricos se viene vendiendo “las ventajas de un sistema de privilegios al cuál supuestamente “cualquier humano” puede acceder. Pero… en la “letra chica” solamente figura que eso es posible “bajo determinadas condiciones”. Aunque a la hora de firmar, como Fausto, nadie le da bola a esa letra chica que a la larga te incinera en los fuegos del infierno.

ESTUDIO DE LOS SÍNTOMAS

Las dos estructuras claves en la conformación de un sistema ordenador de colectivos sociales, haciéndolos respetuosos de la estratificación, sostén de dicho status quo, fueron la Iglesia y los ejércitos. “Tatita” Freud lo explicita con claridad cuando se refiere a ellas considerándolas “masas artificiales”. Se socializan como validas las estructuras jerárquicas, “divinas” para el caso de la iglesia, y “paternalistas” para el caso de los ejércitos. El disciplinamiento se realiza desde el temor; temor al castigo divino; o a la ira del jefe respectivamente.

El resto vino solo. Las leyes y “marcos regulatorios” quedaron sujetos y al servicio de determinados intereses encaramados en el poder, y cuyo único fin no fue -ni es- otro que el de protegerlos de cualquier posible ataque “desetabilizador”. A partir de esto la salud psíquica de las sociedades quedó congelada en el rol de “sana” cuando no cuestionaba dicho status, y enfermizamente peligrosa cuando osaba hacerlo. Lo dijimos en otras oportunidades en esta misma publicación: Trasímaco de Calcedonia ya decía en la antigua Grecia que “las leyes siempre fueron hechas para servir a los intereses del poder de turno.”

En nombre de ”CIERTA JUSTICIA” se legalizó más de un “ESTATUTO DE LA INJUSTICIA”.

Entonces, la historia universal se fue tejiendo según el hilo que uso en cada momento y circunstancia el poder económico de turno. Se trata de un poder que se construye no olvidando nunca que “el fin justifica los medios”. Con solo tomar arbitrariamente algunas de las contradicciones con las que convive la iglesia aún hoy, alcanza para darnos cuenta del valor que tiene el poder.

A saber:

Predica a los sujetos humanos el amor entre ellos, mientras “habilita divinamente la propiedad privada” justificándola y generando la codicia disparadora de la enemistad entre los hombres. La Santa Madre Iglesia habló en nombre de Dios y colocó al hombre por encima de las otras especies para que las dominara, habilitando la depredación de las mismas y de cuanto recurso natural estuvo al alcance de manos humanas. Y los recursos comenzaron a agotarse ya que servían exclusivamente a los fines del enriquecimiento. Esta prédica se transformó en la causa central de los desastres ecológicos y ambientales de los últimos 200 años. La iglesia jamás se hizo cargo de esto; tampoco de la santa inquisición.

Gracias a cierta evolución –conseguida por transitar caminos no convencionales-lograda por algunos díscolos seres de la especie humana, pudimos acceder a “otros conocimientos” y descubrir que no somos los dueños de la naturaleza sino una insignificante parte de la misma, y no casualmente la “más astuta”.

Esto en cuanto a la iglesia. Veamos ahora lo concerniente a los ejércitos.

En cualquier parte del mundo, los ejércitos y la policía sirven para cuidar… ¿Qué? ¿Intereses sociales o intereses particulares?

Para no aburrir, evitemos hablar globalmente y analicemos nuestro caso como país y como sociedad tratando de dilucidar algunas patologías, en términos sintomatológicos, y con las cuales convivimos con total naturalidad.

Tampoco iré tan lejos en nuestra historia. Veamos:

Si la sociedad rural dice ser la patria, ¿a quien defendió, que intereses protegió nuestro ejército, cuando actuó internamente contra la ciudadanía común que protestaba por la mala distribución de la riqueza que como clase trabajadora producía? ¿Cuál era el argumento para el pedido de intervención de las fuerzas policiales y militares cuando el vulgo reaccionaba? ¿El restablecimiento del orden público? ¿Qué orden? ¿El orden que requiere el poder económico establecido para seguir con sus negocios? Cuando ciertos idiotas útiles y descerebrados hablan de los enemigos marxistas que atentan contra los valores de la patria ¿De que valores hablan? ¿De los valores y la moral cristiana? ¿Cuáles? ¿Los que amparan la propiedad privada por orden divina y protege la pedofilia como alta moral cristiana, por ejemplo? ¿La que se opone al aborto pero no excomulga a los abortivas de clase alta por las cuales reza para que la “intervención quirúrgica” salga bien? ¿La iglesia que contiene en su seno la mayor cantidad de reprimidos homosexuales y se opone a la ley de matrimonio civil igualitario?

Es indudable que estamos frente a una grave patología. Es evidente también que está afectando a la sociedad entera, especialmente a los que dicen “pertenecer” a la clase media media y media alta

Estoy haciendo referencia a las consecuencias que uno puede apreciar socialmente y a simple vista. Estoy señalando los resultados de ese trabajo pedagógico realizado a través de la educación formal, con fuerte apoyo mediático, con el cual se llegó a convencer a un importante sector de esta sociedad que su lamentable y trágico “destino” forma parte de un fatalismo histórico producto de nuestra condición “sudaca”. Como el “destino” es impersonal, libera de culpa y cargo cualquier acción personal realizada desde el poder, que haya coadyuvado a la construcción de dicha “tragedia”. La “condición trágica”, en ocasiones, resulta insoportable para algunos integrantes de los sectores medios de nuestra sociedad. Por eso pretenden despegar de la misma intentando “salvarse” individualmente. Poco les importa si no llegan a destino en ese intento de salto “social”, y terminan cayendo al vacío. En el peor de los caso lo consideran su lugar de pertenencia desde el punto de vista mental. La hibrides cultural no contempla pertenencia alguna.

Pero este viejo ordenamiento local es el fiel reflejo de otro viejo orden, el “orden internacional” al cuál estuvimos sujeto gracias a los generosos servicios prestados por sirvientes locales. Pero conocer a sus autores intelectuales y materiales ¿A quien le debe interesar? Segundo objetivo pedagógico: A nadie. Para eso cuentan con personajes mediáticos tan versátiles que pueden ser periodista, actores de teatro, e historiadores, todo al mismo tiempo y por el mismo precio (“Alto”). Tarea que desarrollan con esa “libertad” y “responsabilidad” de la que hacen gala diariamente, y que al ciudadano común, al “no perejil” lo asombra.

En el plano global, los capitalistas satanizaron al comunismo y lo combatieron matando millones y millones de seres humanos en todo el mundo en sus campañas de vacunación anticomunista. De paso mataron -o demolieron países, economías nacionales y regionales; literalmente- cualquier intento nacional que asomara como anticapitalista o antiimperialista.

Los comunistas satanizaron al capitalismo creando otro imperio de iguales características operativas, que sojuzgó a naciones enteras, asesinó a opositores, internó en manicomios a disidentes políticos. Todo en nombre de una teoría filosófica que, a diferencias de la cristiana que da cobertura moral al capitalismo, esta dice tener valor “científico”. ¿Será cierto? O solo se limitará a una simple teoría.

El tercer mundo y la tercera posición peronista demostraron al mundo que existen otras alternativas. China, hoy por hoy, es una muestra acabada de esto que sostengo. El gobierno Cubano resiste como puede los embates del imperio, y sigue defendiendo sus principios de justicia social; a su manera pero dignamente.

Y a toda teoría se busca darle “marco científico”

Y en nombre de la ciencia se sojuzga. En nombre de la ciencia se la pasaron –y pasan- sojuzgando a la humanidad entera utilizándola como cobayo para las necesarias experimentaciones de todo nuevo descubrimiento, que antes de nacer ya tiene patente de negocio comercial. Y se comercia con vidas humanas en nombre de la libertad, de la ciencia, en defensa y nombre del libre mercado, del libre comercio.

¿No siente usted, señor lector, una sensación de hastío, de asquete por todo esto? ¿Yo? ¡SÍ!

DIAGNÓSTICO FINAL

En un párrafo de la primera parte de estas reflexiones decía que iba a “intentar un ordenamiento de «ideas madres». Y lo puse porque siento necesario hacerlo; por una cuestión de salud; por la salud de nuestra historia grande (la historia argentina dentro del contexto latinoamericano que es su lugar natural de pertenencia).Y voy a intentar hacerlo de manera sencilla y simple para que entiendan todos, aceptando todos los matices, los claros, grises y oscuros. Es aquí donde reaparece el tema central de esta nota; el otro aspecto histórico relacionado con “la salud psíquica de una sociedad”, de nuestra sociedad, y fundamentalmente de la mía que estoy inmerso en ella. Quiero sacudirme, sacarme de encima los restos de hipocresía con la que me vacunaron; con la que nos vacunaron, mi y a otros tantos de nuestra sociedad, para que resistiéramos a los que nos querían “abrir” la cabeza, para que los resistiéramos y viéramos como desestabilizadores que atentaban contra los más altos valores morales y la existencia de la “patria” misma (¿?), cuando en realidad se trataba del status quo establecido por unos reverendos hijos de puta. Y nos decían, escolástica y mediáticamente, que más cuidado debíamos tener si esos embates venían de algo que se llamaba PERONISMO.

Para esto se hace necesario rastreas en la historia de nuestro subcontinente. Averiguar quién o quiénes fueron los que causaron el mayor mal a las naciones como tales y a sus pueblos en particular, sumiéndolos en la pobreza y en la indigencia. Preguntarse quiénes fueron en realidad sino las oligarquías locales las que negociaron las formas y modos de opresión que se aplicaría en cada caso cuando las empresas extranjeras saqueaban nuestros recursos, explotando a nuestros trabajadores a quienes consideraban “mano de obra barata”.

Una pregunta salta a la vista cuando uno recorre la historia de los pueblos SURAMERICANO: ¿Quién o quienes le temen a la “zurdificación” (dijera la Legrand) del poder en los países de la región? ¿Las clases populares o la codicia de la alta burguesía y la del poder económico concentrado?

QUIEN FUE MÁS PELIGROSA Y NEFASTA PARA LAS SOCIEDADES LATINOAMERICANAS Y SUS PUEBLO: ¿LOS ESCASOS ENSAYOS POPULARES QUE GOBERNARON INTERREGNOS MUY CORTOS DE TIEMPO EN ALGUNAS NACIONES DEL SUBCONTINENTE, O LAS DERECHAS QUE CONCENTRARON EL PODER ECONÓMICO DESDE EL MISMO COMIENZO DE LA EMANCIPACIÓN AMERICANA Y PUSIERON AL FRENTE DEL PODER POLÍTICO -GESTIONES GUBERNAMENTALES MEDIANTE- A SUS PROPIOS SIRVIENTES, INSTALANDOLOS CON FUERTE APOYO MEDIÁTICO (en este tipo de operatoria, Mitre y La Nación fueron pioneros en la materia a nivel regional, en nuestro caso son el mejor ejemplo. ¡160 años de denodado trabajo en pos del mantenimiento del status quo vigente no es poca cosa! )?

¡Claro! Los primero fueron “ensayos populista”. Se trató de “otros ensayos” no programados; sin la validez científica que otorga el academicismo al servicio del dinero y del poder. Eso fue el peronismo para estos Sres y sus intelectuales y “perejiles” sirvientes.

AMERICA LATINA, AYER Y HOY

PARAGUAY

El Mariscal Francisco Solano Lopez (1862-1870) es uno de los hombres americanos, emblema en la defensa soberanía popular de una Nación.

NICARAGUA

Salvo los dos intentos revolucionarios (Augusto Nicolás Calderón Sandino entre el 1920 y su posterior asesinato, 1934; y el gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (1979-1990) agobiado militar y económicamente por el imperio norteamericano), el país centroamericano siempre estuvo en manos de una oligarquía de derecha, cipaya y sin complejo de culpa alguno.

Con solo conocer que en enero de 1927 había en suelo nicaragüense más de 5.000 soldados y marinos norteamericanos apoyados por 16 buques de guerra, y que el primer mandatario Adolfo Díaz justificó la intervención yanki argumentando que “Nicaragua es un país débil y pobre que no puede resistir a los invasores y agentes del bolcheviquismo mexicano”, alcanza

PANAMÁ

Salvo el interregno en el que estuvo al frente del gobierno Omar Torrijo (1969-1981) quien muere en un “raro” accidente (de avión; como David Graiver), el país estuvo en manos de intereses norteamericanos bajo la cobertura de la “democracia formal”

VENEZUELA

Hasta la llegada de Chávez siempre fue un país sumido en la más miserable dependencia económica por las elites gobernantes; con la mayoría del pueblo hambriento. Chávez recién lleva 10 años de gobierno contra 140 años de gobiernos de derecha, responsables de las más miserables hambrunas populares.

BOLIVIA

Tierra que motivó al “che” dar la batalla, aunque sea en inferioridad de condiciones, intentando erradicar la miseria en la que había sido sumido por años el pueblo mayormente aborigen, explotación implementada sin misericordia por los gobiernos de una derecha blanca anti-indigenista. No lo pudo lograr. Solo sembró la semilla. La recogió el actual presidente Evo Morales y está haciendo lo que puede; con honor, dignidad, demostrando al mundo lo que son capaces de generar los pueblos originarios de América; poniendo en evidencia lo inhumano que fueron todos los anteriores gobiernos “blancos pro-europeos y pro-norteamericanos”.

ECUADOR

Está teniendo por primera vez en la historia de su existencia como Nación libre y soberana, y de la mano de su actual presidente Correa, la posibilidad de levantarse a la faz de la tierra como otra Nación con un pueblo soberano que se mira en el espejo latinoamericano para coronar su identidad.

PERÚ

Salvo el interregno de gobierno del Gral Juan Velasco Alvarado (1968-1975) quien se animó a concretar las ideas revolucionarias que había levantado por años Victor Haya de la Torres (El Aprismo) y José Carlos Mariátegui, el destino de sojuzgamiento del pueblo peruano no difirió mucho del resto de los pueblos de las naciones de la región.

BRASIL

La era Getulio Vargas (1930-1945) y la actual gestión de Ignacio Lula son las únicas gestiones que hicieron la diferencia hacia la contemplación de los intereses populares.

CHILE

En esta nación se puede señalar como rescatable la segunda y variopinta gestión del Gral Carlos Ibañez del Campo (1952-1958) a la que se la podría encuadrar como una intentona nacional soberana y con proyección latinoamericana. Y como revolucionaria la gestión de Gobierno del socialista de Salvador Allende (1970-1973). En el resto de su historia Chile siempre estuvo manejada por una oligarquía de derecha más que reaccionaria.

ARGENTINA

Salvo los gobiernos de Juan Manuel de Rosas (1833-1852), Hipólito Irigoyen (1916-1922 y 1928-1030), Juan Domingo Perón (1946-1955 y 1973-1974) y el peronista gobierno de los Kirchner (2003-2011) el resto del tiempo histórico argentino estuvo en manos de la más recalcitrante y cipaya derecha Argentina. Derecha que nunca desprecio otros aportes ya que siempre contó con el apoyo irrestricto de los intelectuales de izquierda y hasta del propio Partido Comunista, generador de muchos “críticos de libro”, otrora (“algunos” de ellos hoy se autoconsideran “exPC” pero conservan la pelambre gorila) útiles sirvientes del más rancio gorilismo.

Esos “algunos” son los que hoy hablan desde un mitómano pedestal de intelectual, en contra del gobierno nacional, argumentando ser defensores del libre pensamiento, asentando sus críticas en la supuesta intensión de no sentirse “nuevamente víctimas” del para ellos stalinismo “kirchnerista”(¿?) como el que supuestamente padecieron en el partido cuando sus dirigentes estaban al servicio de la URSS. Sin embargo el argumento parecería salido de un fallido del subconsciente; de un reprimido deseo y de esa tentasión libidinosa que produce el peronismo cuando empieza a concretar; Y el peronismo está volviendo a enamorar; como dicen los pibes.

Por suerte el PC -como partido- se dio cuenta de sus errores pasado y en ese recapacitar se unió al Movimiento Nacional y Popular que hoy encabeza el peronismo en el gobierno. Pero el “tilingaje psicobolche de décima” que hoy reniega de su pasado Pctista considerandose exPC (actitud “panquequiana” tipica de todo liberal de izquierda que la juega de intelectual), por lo visto no tienen retorno. Hablan de “stalinismo Kirchnerista” intentado ser “jueces políticos” de decisiones tomadas en terminos gubernamentales. ¡Ellos! ¡Revolucionarios de café La Paz; que en la puta vida tuvieron experiencia de gestió! ¡Ellos! 40 gatos locos que intentan lavar un pasado político haciendo caso omiso a esa negra historia que los tuvo como protagonista en la vereda contraria a los intereses populares en no pocos momentos de la historia Nacional. ¡Cómo pueden hablar de stalinismo cuando ese mismo stalinismo partidario, y siendo dirigentes y no simples militantes, los hizo ser pro-norteamericano en el “45”, “libertadores y cazadores de peronistas” en el “55” y “botones hijos de puta” de compañeros peronistas al servicio de la más sangrienta dictadura argentina que encabezó Videla y compañía!. ¿Se acuerdan pedazo de pelotudos cuando stalisnisticamente defendían a Videla como el Gral democrático? ¿Ahora intentan hablar de Stalismos Kirchnerista forros de mierda?

Repito y aclaro, esta bronca no está dirigida contra el PC como partido, sino que me la generaron algunos “sesudos análisis políticos basados en los actuales discursos del gordo Lanata y Tenembaun” esgrimidos y realizados por cierta resaca de antiguos militantes partidiarios que, por lo visto, van perdiendo el pelo (por los años) pero no las mañas.

Perdón por el exabrupto pero esos “algunos ex Pctistas” que la juegan de ”pensadores críticos”, en realidad “tilingos de décima”, me tiene los huevos al plato.

Una primera conclusión nos llevaría a señalar que en los casos mencionados es claramente notable la presencia de militares con verdadera conciencia patriótica. Esto viene a colación de los dichos del nefasto y mediocre –ya difunto- personaje Isaac Francisco Rojas. En una reportaje luego del retorno a la democracia en 1984, y muy suelto de cuerpo sentenció a modo de reconocimiento: «La formación militar es en primera instancia, una “formación ideológica”; y según él, ningún civil estaba capacitado para entenderla, menos aún para desarrollarla.». Le faltó agregar “reaccionaria, cipayamente vende patria, y de capacitación para ser sirvientes del poder económico”; y esto sí que es ideología pura, de derecha. Porque a los ignorantes como él siempre hay que aclararles que lo ideológico no es solamente de izquierda, el pensamiento y la acción derechoza es por esencia ideológica.

Como podrán apreciar, y a través de este sintético raconto histórico, fueron muy cortos los interregnos de tiempo en los que los pueblos de las distintas naciones latinoamericanas estuvieron en manos de representantes que defendieron intereses nacionales y populares.

Entonces ¿quienes fueron más dañinos para con esos intereses nacionales y populares? ¿A quienes hay que tenerles miedo cuando están en el gobierno, a la derecha que siempre se la pasaron jodiendo a los pueblos de las diferentes naciones confundiendo explícitamente los intereses nacionales con sus intereses particulares; o a las pobres y cortas experiencias populares que se acordaron de los más mas desposeídos, de los marginados sociales que como agentes apestosos las “derechas” fueron sembrando a lo largo de la historia en todo el territorio de nuestro subcontinente?

Creo que no hay mucho para agregar. Saque usted señor lector sus propias conclusiones; por su propia salud mental y por nuestra salud social. Aproveche la oportunidad para ir dejando de lado esos rasgos mitománicos que alimentaron por años nuestra hipocresía.

(1)Periodista, docente, columnista de nuestra revista

Nota

(2) Si se quiere rescatar, por tomar otro ejemplo, ciertos modelos históricos para reconocer alguna de las formas de hacer política al servicio de… solo basta recurrir a los propios ingleses y ver cómo se ridiculizaban a si mismo en cuanto a la manera de obrar que tenían los principales actores de esa “particular democracia” Real. Alcanza con tomar la opereta de Gilbert y Sullivan “HMS Pinafore” y leer el texto asignado al personaje Sir Joseph Porter: “Me volví tan rico que fui enviado al Parlamento por un distrito de bolsillo. Siempre voté de acuerdo con el llamado de mi partido, y nunca se me ocurrió pensar por mí mismo. Pensé tan poco que me recompensaron ¡Convirtiéndome en el Comandante de la Marina Real!”

 

 

A PROPÓSITO DEL 17 DE OCTUBRE Y LA NECESARIA SALUD PSÍQUICA QUE REQUIERE CUALQUIER SOCIEDAD

Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO

Por Pedro del Arrabal(1)

PRIMERA PARTE

El titulo no es original. La referencia a la “salud psíquica de una sociedad” le pertenece a Gaby Kuppers Coordinadora para la relaciones con Latinoamérica de los partidos verdes en el parlamento europeo. Apareció mencionado en un reportaje publicado por EL ARGENTINO el jueves 7 de octubre pasado. Como frase me pareció que estaba llena de contenido y daba para traspolarla y utilizarla como argumento y meta más que interesante en el enfoque de varios aspecto de nuestra historia que no terminan de cerrar. Estoy hablando de esa asignatura pendiente que muy a pesar de los denodados esfuerzos que dedica, por un lado la parte perversa de nuestra sociedad que quiere enterrar en el olvido esa historia que la involucra en su faceta más cruel, y por el otro un importante y numeroso sector de ciudadanos que por deformación en los patrones de pensamiento producto de la acción mediática y/o por mal formación y un errado enfoque pedagógico en el abordaje de ciertos contenidos históricos dentro del sistema de educación formal, le sigue resultando una pesada carga de sobrellevar. De estos últimos no son pocos los miran azorados un intento de cierre de heridas por parte de las víctimas directas o indirectas de aquel pasado que los llenó de dolor, y no los entiende ni entienden de qué se trata; o no quieren entender. Hacerlo significaría reconocer la existencia de un terrorífico pasado que los tuvo de manera pasiva; algo muy doloroso a nivel de conciencia. Pero a esta altura es innegable que se trata de un cuadro de salud social que necesita, requiere de ese tratamiento de salud mental que implica involucrarse en la vida política de un país –de la forma que sea-. La pienso como una terapia sanadora que haga sentir a estos ciudadanos, actores y parte en la construcción de la nueva historia, resarciéndose de aquella que los dejó de lado en el pasado reciente.

Otra de las historias pasadas que necesita un tratamiento más ecuánime, menos prejuicioso, más objetivo es la historia del peronismo. Y esto siempre resultará más complejo en tanto, y por muchos años, se trabajó en el inconsciente del colectivo social una imagen de este movimiento revolucionario como algo desafortunado en la historia nacional, como el mal populista, como el mal fascistas según el limitado entender de las inocuas izquierdas intelectuales locales con formación eurocentrista, o un mal peor aún que el propio comunismo para la intelectualidad de derecha bancada por el stablisment socio-económico detentador del verdadero poder, mediocres sirvientes con fabricados prestigios que usan para encaramarse en cuanta “Academia” exista en estas tierras.

COMIENZO DE UNA HISTORIA

Un fenómeno revolucionario nació en la Argentina el 17 de octubre de 1945; se llamó PERONISMO.

Sin precedentes en la historia latinoamericana, la clase trabajadora argentina emerge de la oscuridad en la que había sido sumergida por los sucesivos gobiernos conservadores desde 1862 a 1916 y desde 1930 al “43”, como la principal protagonista en la construcción de una nueva historia nacional. Ese día emerge del subsuelo de la Patria un movimiento de masas, con características propias dadas por el nuevo perfil que el Gral. Perón le imprimió al modo y a la forma de hacer política en la Argentina, perfil que tenía como eje la participación popular en la decisión de implantar la Justicia Social y por ende la Grandeza Patria. De ese modo la palabra Patria dejaba de ser una abstracción para convertirse en algo concreto.

Ahora bien, ¿por qué sostengo esto? ¿Por qué asocio la Justicia Social con la grandeza de la Patria? Porque la justicia social es un proyecto en si mismo. Los dos términos apuntan en una sola dirección: construir una sociedad nueva. Perón buscaba implementar en ella la justicia en las relaciones humanas. Esto no es otra cosa que buscar igualar la calidad de vida de los miembros que la conforman, único modo de lograr que su existencia como sociedad sea sustentable en el tiempo. Este objetivo del movimiento de masas que conducía el Gral Perón jamás fue señalado por los “historiadores oficiales”, tan “fieles y objetivos” es sus “contradictoriamente subjetivas” apreciaciones.

Digo “la grandeza de la patria” y se hace necesario detenerme en el término.

DE FALSOS PATRIOTAS Y PATRIOTAS EN SERIO

La historia argentina muestra claramente las distintas –y en algunos casos hasta burdas- acepciones, en términos valorativos, que se le dio al termino “Patria”.

Los miembros de las sociedades rurales argentinas –en su mayoría- dicen ser “La Patria”. Lo más gracioso –por no escribir ridículo- es que lo esgrimen como si fuera un título nobiliario. Aparentemente estarían convencidos que son ellos los herederos de aquella tradición romana trasladada a estas tierras por la colonización cultural. Lógicamente que me estoy refiriendo a esa tradición que nada tiene que ver con las otras tradiciones, las que trajeron esos tanos de mierda manya spaghetti provenientes de esa plebe muerta de hambre que bajaron de los barcos antes y después de la guerra del “14”. Nuestros oligarcas están convencidos de ser los continuadores de la tarea de aquellos “Patres” oligarcas de la vieja roma monárquica que pasaron a ser los “patricios” que monopolizaron en su provecho los beneficios del poder luego del desplazamiento de los reyes por el advenimiento de la república. Estos remedos de aristócratas vernáculos, practicantes de la más tilinga endogamia, han logrado configurar una estructura de poder que les permite mantener para sí los privilegios políticos y sociales a través del control económico. De última nada nuevo bajo el sol. ¡Como no van a odiar al peronismo que cuestionó esa estructura de privilegios para unos pocos a costa del deterioro de la calidad de vida del resto de la sociedad!

Está la Patria Media (o media patria), una clase social intermedia (la media media) cuya hibrides cultural la transforma en una “Patria de cotillón” (¡Gorro, bandera y vincha!). Lo único que saben y conocen de argentina es un cantito: ¡Ar gen tina, Ar gen tina!, Sacan sus trajes de luces cuando los equipos deportivos argentinos participan en cualquier mundial; aunque este sea el mundial del “teto”. Pero pasado el evento vuelven a su letanía cotidiana que siempre comienza con “este es un país de mierda”. Frases de ese tenor salen de sus patrióticas bocas mientras van manejando un coche puteando a la negrada que corta calles y quejándose de cómo suben las cosas por culpa de este gobierno que ampara a vagos mierdas y no lo deja disfrutar tranquilo de su fin de semana en el country. Si, son los patriotas que se miran en espejos foráneos para ver si están a tono con los mandatos culturales globales del consumismo.

 Y esta la patria silenciosa; la patria trabajadora, la de las humildes mujeres y hombres que, a modo de agradecimiento, día a día devuelven a esta tierra, con labor y sacrificio, todo lo que ella les brindo (aunque haya sido poco por culpa de la codicia de otros “pocos”). Lo hacen con alegría y a manera de “gracias” por haberlos cobijado. En realidad ellos son la grandeza de este suelo porque son sus cotidianos hacedores. Son los que silenciosamente se cuelgan del pasamos de un colectivos arriesgando su vida para llegar a tiempo del trabajo; o viajan como sardinas en lata en trenes, colectivos y subtes para cumplir con la obligación diaria de generar riqueza para que la Patria crezca; aunque ellos no crezcan. Y sus días corren con cinco horas diarias de viaje entre la ida y la vuelta, para llegar a ese trabajo que esta tierra les regaló y que les llenó de felicidad su existencia porque así pueden saciar el hambre familiar y pueden mandar a sus hijos a una escuela pública para que el destino del crío sea mejor que el de ellos. Creo yo que esta es la patria verdadera; la que el peronismo siempre intentó reivindicar; la Patria que debió y debe ser la depositaria de todo el esfuerzo de cualquier gobierno; por simple agradecimiento, digo, ¡¿No?!

Pero si me interno en “sesudas elucubraciones” (para no poner “elucubraciones intelectuales” ya que no lo soy, menos aún me siento un intelectual; para suerte de muchos que dirán que tal encuadre me quedaría muy grande. ¡A Dios gracia!) algo que a veces me lo permiten mis laboriosas neuronas, puedo intentar un ordenamiento de “ideas madres” que siento necesario hacer en relación a nuestra historia grande (la historia argentina dentro del contexto latinoamericano que es su lugar natural de pertenencia); aceptando todos sus matices, sus claros, grises y oscuros.,

Humildemente lo haré desde el “sentido común” y no desde el “buen sentido” Gramsciano como gusta hacerlo un columnista de opinión del Semanario Miradas Al Sur.(1)

Empecemos por el termino “Patria”. Remontándonos etimológicamente -como suele hacerlo el lamentable periodista y más lamentable aún catedrático Mariano Grondona-, la palabra Patria proviene del latín patrïa, familia o clan (patris, tierra paterna) pater, padre.

Tomando la cuestión familiar como núcleo primario generador de relaciones y a la sociedad como una gran familia, y si uno quisiera hilar finito y lo hiciera desde los sentimientos generados por los vínculos primarios en términos familiares, en primera instancia a la palabra Patria la asociaría con esos sentimientos ligados a vínculos afectivos, culturales e históricos que otorga a cualquier individuo esa primera organización social llamada familia. Ese espacio afectivo que me brinda un lugar de pertenencia y me da identidad. Solo si uno se detiene en esta acepción puede entender adonde estuvo la génesis del sentimiento peronista. Esto desemboca necesariamente en una actitud política desde el punto de vista cultural. Es más que evidente que se trató de un amor transmitido generacionalmente de padres a hijos, de un sentimiento que despierta pasión por la historia pasada, esa historia que le da pertenencia y asegura proyectarse hacia el futuro.

Pero lamentablemente, también fue esto lo que los llevó a los criminales de la última dictadura militar a tratar por todos los perversos medios existentes -asesinatos de núcleos familiares completos, y de ser posible a los parientes, y amigos, y conocidos- apropiarse de los bebes de madres asesinadas, separándolos de sus familias biológicas para poder borrar su marco de pertenencia natural reemplazándolo por otro con historia fabricada.

Cuando uno ve el documental “TRA.G. MILITANTE” filmado por Facundo para esta revista, y lee su texto sobre el trasvasamiento generacional, recién entonces entiende el por qué de la sustentabilidad del peronismo en el tiempo.

Quien esto escribe puede dar fe de otra fe; de esa fe que por años el pueblo trabajador argentino deposito en Perón, Eva Perón, y luego de la desaparición físicas de sus “santos milagrosos”, seguir confiando en el peronismo; equivocándose en muchas oportunidades al haber sido engañado en su buena fe por más de un dirigente político que decía ser peronista. Quien esto escribe puede contar las veces que vio y vivió innumerables 17 de octubre festejados en silencio, en la cárcel, en improvisados altares hogareños. Quien esto escribe aprendió en hogares peronista el por qué de la perennidad de ese sentimiento que como la hierba nace y renace cada día.

Si bien es cierto que ya sabemos la etimología del término Patria, paradójicamente cuando hablamos de patria hablamos de la “madre patria”, nunca del padre patrio. Evidentemente el mejor y más seguro cuidado político y cultural para con los miembros de una sociedad pasó y pasa a ser una cuestión de género.

Y NO POR CASUALIDAD EL PERONISMO, PARA ESTE 17 DE OCTUBRE EN EL AÑO DEL BICENTENARIO, RECUPERÓ SU PROTAGONISMO HISTÓRICO DE LA MANO DE UNA MUJER.

 

UNA PERONISTA QUE ES PURO CORAJE A LA HORA DE CUIDAR, COMO LO HARÍA CUALQUIER MADRE, A LOS VERDADEROS HIJOS DE LA PATRIA, LA CLASE TRABAJADORA ARGENTINA, COLUMNA VERTEBRAL DE UN PROYECTO POLITICO NACIONAL, POPULAR Y REVOLUCIONARIO, CUYAS BANDERAS INNEGOCIABLES SON:

EL PLENO EJERCICIO DE LA SOBERANÍA POLÍTICA COMO PUEBLO ORGULLOSO DE SU HISTORIA,

LA INDEPENDENCIA ECONÓMICA COMO ÚNICA VÍA PARA EL DESARROLLO NACIONAL,

Y LA IMPLANTACIÓN DE LA JUSTICIA SOCIAL COMO ÚNICO FIN PARA ELIMINAR LAS DIFERENCIAS SOCIALES Y CON ELLO LOS POSIBLES CONFLICTOS DE CLASES EN EL CONJUNTO DE LA SOCIEDAD ARGENTINA.

 

En la segunda parte de estos apuntes trataré de brindar herramientas históricas que permitirán a cualquier lector sacar sus propias conclusiones respeto de quien fue más perverso y dañino en términos de gestión política de gobierno.

(*) Columnista de EL EMILIO

Notas:

(1)Este comentario está referido a la nota aparecida en “Miradas al Sur” el domingo 10 de octubre bajo el título ¡Por qué la oposición política no puede unificarse?

A esta altura del partido ya no resulta sorprendente que un hombre de los que se encuadran en la izquierda vernácula (y no lo digo solo por el columnista Julio Godoy, del mencionado semanario a quien, por su aséptica columna política, me resulta imposible ubicarlo ideológicamente, y no creo que eso sea una virtud de su parte en estos momentos) busque reafirmar su pensamiento recurriendo a pensadores de izquierda europeos. En todo caso lo torpe suele ser recurrir a esos pensadores tomando frases aisladas o descontextualizando términos de un pensamiento más amplio, por conveniencia, por oportunismo político, o simplemente por mostrase “leidos”. Por el solo hecho que Gramsci haya rescatado el “buen sentido” por encima del “sentido común” en cierto texto –según don Godoy- esto no implica que lo dicho por el italiano adquiera por sí solo valor universal. Gramsci rescata y valora también a Maquiavelo y su obra “el Principe” (aunque los muchachos de la izquierda traten siempre de esconderlo) y por eso no deja de ser Gramsci. En todo caso sirve a determinados fines, y es la honestidad puesta de manifiesto en dichos o/o escritos lo que transparenta esos fines. Gramsci rescata a Maquiavelo en la necesidad que tenían los Médicis de unir a los bastos intereses sectoriales que impedían a Italia ser un proyecto político nacional. Pero eso no lo descalificó ante el pueblo italiano para ser el pensador y creador del partido comunista de su país (aunque tengo mis dudas que eso hubiera ocurrido aquí si Gramsci hubiese sido argentino. En ese caso, seguramente el “Gramsci Argentino” habría terminado vilipendiado políticamente por fascista).

Godoy, en su columna, intenta volverlo Gramsciano a Nestor Kirchner a partir de la puesta en práctica por parte del ex-mandatario de una supuesta estrategia política basada en el “buen sentido”. Muy por el contrario, yo creo que el éxito de la dupla Kirchnerista (Nestor y Cristina) se basó más en la aplicación del “sentido común” Jauretchano para resolver problemas que acuciaban a los sectores postergados, empobrecidos de la sociedad argentina haciendo peronismo puro.  Estoy seguro que fue eso más que  una construcción elaborada intelectualmente desde el “buen sentido” Gramsciano. La “oposición politica” a la actual gestión no es diferente a las anteriores, a las de siempre. La autoridad política peronista que tuvieron estos dos personajes históricos de la vida contemporánea argentina, que pusieron y ponen de manifiesto en todas las decisiones que tomaron y toman en gestión de gobierno es lo que genera crispación en esa oposición. Es el peronismo lo que crispa y pone nervioso a los sectores de poder económico y a todo el tilingaje que los sigue y que en sus aspiraciones burguesas los tiene como modelo. Con solo mirar figuras fantochezcas como Mirta Legrang, la “Su” Gimenez, o políticos como Alfonsín, Carrio, Gerardo Morales, Duhalde, Macri, De Narvaez, Bullrich, ¡Cleto COBOS!; periodistas “Progres” (¿?) como Lanata, Tenembaun, o reaccionarios como Magdalena, Morales Sola, Grondona, Kirschbaun, etc, etc, uno descubre la pobreza moral e intelectual del modelo que rigió el destino de los argentinos por décadas. Esa es otra de las virtudes que tiene el Gobierno de Cristina Fernandez por ejemplo; algo que pesó más por una cuestión de género. Como la gestión de Evita.

Fotos:

Plaza de mayo 17 de octubre de 1945: http://www.baraderoteinforma.com.ar/wp-content/uploads/2008/10/17deoctubre.jpg

Pág/12

La gazeta de tucumán

Acto de River Producción propia de nuestro reportero gráfico.