LA CUMBRE SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LOS RIESGOS DEL CHAUVINISMO ANTIECOLOGISTAS
8 dic 2009 Arte y Cultura, Ciencia, ECONOMÍA, Educacion, HISTORIA, MEDIO AMBIENTE, Notas semanales, Periodismo, Política Internacional, Política Nacional, Tecnología, Universidades Nacionales
Por Victor L. Martinez(*)
Los que de una forma u otra estuvimos -y seguimos estando- vinculados a las cuestiones ambientales, conocemos -y hasta cierto punto; por lo basto- los intrincados y complejos factores e intereses que se entrecruzan para dificultar su abordaje. Y cada día que pasa aparecen nuevos y más complejos intereses que, entremezclados con urgencias políticas, exacerban aun más -por la multiplicidad de los mismos- los problemas de cómo encararlos. Esto es una verdad de perogrullo para todos aquellos que desde hace largo tiempo militamos con devoción en el campo de la ecología, entendida ésta, y entre otros aspectos, como “economía de la tierra” y sus tres pilares:
a.-Cuánto tenés (con que recursos contas).
b.-Cuánto y cómo gasta.
c.- Qué haces con los sobrantes -residuos-.
Por otro lado, también venimos trabajando arduamente para que se incorpore:
1°) El cuidado de la especie humana como lo más prioritario en materia ambiental, y…
2°) La eliminación de la pobreza (no la eliminación de los pobres como pretenden algunos) como uno de los más importantes objetivos -y quizá el de mayor relevancia- para un mejor cuidado de nuestro hábitat.
Los que sostenemos esto último presuponemos, orientados por el sentido común, que en cualquier comunidad, las necesidades básicas insatisfechas que puedan padecer sus integrantes, siempre atentarán contra cualquier tarea preventiva que se intente llevar adelante en materia ambiental. Las necesidades vitales de la especie humana deberían ser impostergables; pero por ahora son eludibles. Los pedidos de buenas conductas ambientales a los sectores más postergados tendrían que ser posteriores ya que le siguen en orden de prioridades. Que la pobreza y marginación de un altísimo porcentaje de la humanidad con sus lógicas consecuencias ambientales sean producto de la aplicación de un modelo económico, solo los necios, además de los beneficiados, pueden negarlo.
Nuestro trabajo también nos permitió descubrir que las cuestiones ecológicas, en los últimos 30 años, se transformaron en los nuevos “nichos empresariales y comerciales”, nichos vacíos, a ocupar; nuevas opciones dentro de una economía de mercado donde el capitalismo salvaje no deja de llevar agua para su molino.
Las cuestiones “ecológicas”, hoy por hoy, resultan un jugoso negocio.(1)
Muchos oportunistas y no pocos improvisados no dejaron pasar la ocasión; y así los vemos pululando por los más variados ámbitos donde resuenen los términos ecología y/o medio ambiente buscando posicionarse tratando conseguir alguna “tajada”. Con pueriles “guitarreos” sobre diferentes temas ambientales, muchos de ellos intentan transformarse en jueces de conductas políticas y sociales desparramando sentencias por doquier. Armados en muchos de los casos y ocasiones con infundados discurso donde mezclan realidad y ficción como si se tratara de una película de cine-catástrofe, salen a la palestra dispuesto a enfrentar a todos aquellos que supuestamente atentan contra el medio ambiente y la “madre naturaleza”.
Así planteada la realidad, hemos encontrado los más variado especimenes; “raros” como lo somos todos aquellos que nos dedicamos a estos menesteres.
Están los que desde un pseudo-tecnicismos, se pinta la cara con los colores del apolíticismo, tildan el trabajo ajeno en cuestiones ambientales de “ideológico”, lógicamente tratando de satanizarlo como un mal “izquierdoso” (como si lo “derechoso” no fuera un “mal”, y peor aún, como si las opción por la derecha no fuera ideológica); y sin argumentos “sustentables” (que se sostengan en el campo de la lógica y el sentido común, porque la mayoría de ellos son infundados), buscan “bajar línea ecológica” como si fueran los poseedores de una “verdad” universal.
En ocasiones suelen toparse con otros que transitan en la misma dirección pero en la vereda opuesta, y en sentido contrario. Estos últimos son personajes que con exacerbado chauvinismo y argumentos “paralógicos” tratan de persuadir a los ciudadanos sobre el “valor” de sus verdades nacionales acudiendo a los “sentimientos” por carecer también de fundamentos “razonables”, que rocen aunque más no sea, la lógica comprensiva. Exaltando el desarrollo científico local buscan ensalzar un supuesto y posible desarrollo tecnológico que nos catapultaría hacia el éxito total, con lo que lograríamos equipararnos con las naciones más poderosas del planeta. Pero por curiosas razones se alejan de sus campos visuales las posibles consecuencias negativas de la aplicación de ciertas tecnologías ya que sus energías están concentradas en elevar hasta el paroxismo los supuestos beneficios del desarrollo, por ejemplo, nuclear. Estos “especímenes” nacionalista lejos están de la verdadera patria porque se olvidan de la salud y la vida de sus habitantes que son el corazón de esa patria en serio, aproximándose más al patrioterismo.
Por eso creo que:
Ciencia y desarrollo científico manejado con criterio responsable, ¡SÍ!. Ciencia por y para el desarrollo de la ciencia misma sin medir las consecuencias sociales y humanas en la aplicación de los descubrimientos y/o resultado que de ella surjan, ¡NO!.
LA CIENCIA NUNCA FUE NEUTRAL. CIERTO KNOW HOW NO ES COMPARTIDO POR LOS PAISES CENTRALES. SU PROPIEDAD LES PERMITIO Y PERMITE ESTAR DONDE ESTÁN Y SER LO QUE SON. LA GENERACIÓN DE NUESTRO PROPIO KNOW HOW PERMITIRÍA NUESTRO DESARROLLO COMO NACIÓN; PERO DEBEMOS OPTAR POR UN DESARROLLO RESPONSABLES EN TÉRMINOS HUMANOS Y AMBIENTALES, SIN REPETIR LOS ERRORES COMETIDOS POR LOS PAISES CENTRALES QUE LLEVARON AL PLANETA A LA ACTUAL SITUACIÓN.
Por todo lo anterior trato de rescatar (rescatándome) a los otros, a los que por el simple y solo hecho de ser respetuosos de la condición humana, de la equidad y de la justicia social, nadamos en las agitadas aguas de un océano “AMBIENTAL” de incertidumbres buscando soluciones alternativas para atenuar en parte los problemas que traerá consigo el inevitable cambio climático, donde los más perjudicados por vulnerables serán los que menos tienen. Somos los que estamos cansados de ver “hacer la plancha” a muchos dirigentes políticos en las “calmas aguas” de los mares de certidumbres científicas y/o filo científicas, que miran para otro lado cuando ese mar se traga a millones de hermanos de especie; dirigentes que limitan sus acciones a preservar un ventajoso status quo que solo les es útil a unos pocos.
LAS ONGs “PÍCARAS”
Nadie que tenga dos dedos de frente dentro del ambiente ecologista desconoce las “funciones” que cumplen ciertas ONG internacionales dedicadas al cuidado ambiental. Generalmente operan en países periféricos para frenar el posible desarrollo nacional y/o regional. Tampoco desconocemos que son bancadas por empresas con sedes en los países centrales, responsables del deterioro ambiental planetario. Ni ignoramos que con su accionar están favoreciendo a los que los esponsorean. También sabemos que dichas ONGs jamás cacarean en las puertas de las sedes de las empresas que más joden al medio Ambiente, ubicadas en los principales capitales y centros financieros del mundo. Pero todo eso no nos puede ni debe hacer perder de vista que en materia ambiental todo está por hacerse y que no existe una sola verdad. Que el desarrollo por el desarrollo mismo no tiene ningún sentido, si las consecuencias negativas las van a padecer nuestros hijos y nietos.
Los que tuvimos la “desgraciada” suerte de participar de una cumbre mundial sobre medio ambiente y desarrollo como la que se realizó en “Río 92″ sabemos de que estamos hablando. Sabemos y comprobamos en esa oportunidad la ceguera de los “países centrales” en su afán por seguir defendiendo las ventajas del desmedido desarrollo industrial y tecnológico que enriquecía a unos pocos vendiendo el aquelarre consumista a sus habitantes, trasvasando similares conductas a los habitantes de los países periféricos emergentes. Una cumbre que consumió miles de millones de dólares en su organización para lograr nada; que reunió a 114 presidentes que firmaron “Agenda XXI” como si fuera un catálogo de buenas intenciones -pero todas transgredibles- y nada más, no puede ser tomado como un dato simplemente anecdótico. Los resultados de aquella cumbre fueron todos nulos a ojos vista de cualquier humano que habite este planeta,. Lo corroboró la cumbre realizada en Sudafrica en el 2002, a 10 años de la “Eco 92″.
En Río también pudimos comprobar el accionar de muchas ONGs a nivel mundial. En lo que se dio en llamar “FORO RÍO 92″, la reunión paralela que se desarrollo en el Parque Fluminence de aquella ciudad, estaban todas mezcladas, las que solapadamente defendían intereses empresarios espurios, y las otras, las que desde la total inocencia (algo que lamentablemente muchos perdimos) trabajaron denodadamente para mejorar la calidad de vida de la especie humana.
Ayer comenzó en Copenhague la “Cumbre Mundial sobre Cambio Climático” adonde concurrirán casi un centenar de presidentes (incluido Obama) y representantes gubernamentales de 192 países. ¿Qué se puede espera de esta reunión en la que hasta el propio Ignacio Lula Da Silva (Presidente de Brasil), nuestro compañero en la construcción del Mercosur, reconoce que la propuesta de la “Biblia Climatica” elaborada por él y su par francés Nicolás Sarkozy, no será ni siquiera tenida en cuenta.?
UN POCO DE HISTORIA SOBRE ONGS AMBIENTALISTAS (Incluidas algunas Argentinas )
Los que conocemos los pasos de algunas ONGs, Greenpeace por ejemplo, sabemos de los conflictos internos en cuanto a las funciones demandadas por la central y los planteos sobre las “necesidades locales” de no pocos de sus miembros, situaciones que ha llevado a muchos ambientalistas a desertar de sus filas. Greenpeace es un “caso especial”.
Otro caso es el de Fundación Vida Silvestre. Una “Orga” que resulta paradigmática, pero por lo absurda y contradictoria, algo que arrastra desde su gestación. Una ONG conformada por “Señoras Gordas” de Martínez y San Isidro, y en algún momento presidida por Francisco Erice (Ex de María Julia Alsogaray cuando esta era Secretaria de Medio Ambiente en la era menemista), “Vida Silvestre” siempre basó su accionar en propuesta híbridas, más próximas a las que realizan los “pajarálogos”(así denominábamos a los “conservacionistas”) y en contra de cualquier desarrollo. Lógicamente “Vida Silvestre esta en consonancia con la WWF. De allí el nombramiento de la “Señora María Julia” en un cargo tan estratégico (además de lo que significó en cuanto al aprovechamiento grupal por parte de los “equipos menemista” de los 1100 millones de U$S que el BM prestó para el saneamiento del riachuelo, y cuyo destino final jamás fue investigado).
Fundación “Vida Silvestre”, con absurdos proyectos, nunca se privó de usufructuar cuantiosos subsidios estatales y/o de gobiernos y empresas internacionales.
A tal extremo había consonancia (no solo en lo discursivo sino en las políticas implementadas desde la Secretaría), entre María Julia, Vida Silvestre y la WWF, que la “Señora” dio su discurso en “Río Centro” (sede de las deliberaciones de la “Eco 92″) en el idioma de su madre patria, en ingles; único caso en el evento, y desde ya toda una “paquetería”.
Su acción patriótica en aquella reunión ambientalista fue retirar a nuestro país del grupo de los “77″ países en vías de desarrollo, quienes eran los que enfrentaban a los países centrales en cuestiones claves como el tema de quién debía hacerse cargo de los costos económicos del deterioro ambiental planetario. El grupo de los “77″ también presionaba por otro lado para poner freno a las emisiones de dióxido de carbono por parte de los países más desarrollados, algo que EE.UU. y su presidente George Bush se negaban a firmar. María Julia, en aquella ocasión, puso a la argentina del lado de la inflexible postura Norteamérica y de los países centrales, asumiendo el rol mitománico del entonces presidente primermundista Menem quien sostenía que debíamos estar a la par de nuestros pares del primer mundo.
Para los que estábamos -y seguimos estando- en contra de propuestas ecológicas que se asientan en el “crecimiento cero por el bien del medio ambiente”, el accionar de este tipo organizaciones es claro y sabemos como responderles. No somos tan tarados. Tenemos elementos para pensar en un desarrollo nacional aprovechando la capacidad de recuperación de muchos de nuestros ecosistemas. Pero reclamamos que se actúe sobre ellos responsable y adecuadamente. Además confiamos en la capacidad y el criterio de muchos de nuestros científicos, técnicos e investigadores para lograr un desarrollo tecnológico nacional, sin joder a nadie.
OPINAR RESPONSABLEMENTE
Pero de allí a realizar, por ejemplo, una apología de las “supuestas ventajas” del desarrollo nuclear, como herramienta para la generación de energía eléctrica, y tomando como ejemplo a los países centrales, me parece no solo arriesgado sino un tanto disparatado, descabellado.
Cuando se trata de energía nuclear hay que ser muy cuidadoso de lo que se dice cuando se habla y/o escribe. Y digo esto porque leí por ahí un artículo elaborado desde un exacerbado nacionalismo; como si “La Misión Nacional” fuera el desarrollo nuclear únicamente, y que la energía eléctrica obtenida por esa vía resolvería nuestros problemas en la materia. En ese escrito aparecen siendo denostadas organizaciones no gubernamentales como las mencionadas Greenpeace, Fundación Vida Silvestre y la internacional WWF (World Wild Found o “Mundo Salvaje Encontrado”, de origen norteamericano), y no sin fundamentos. Pero del contenido del mismo sentí que brotaba un excesivo chauvinismo .
MALOS EJEMPLOS
El despilfarro energético que realiza EE.UU. (Las Vegas -la ciudad de la “joda”- gasta por día la misma cantidad de energía eléctrica que lo que gastan 5 naciones Centroamericanas en un año) hace necesario que la gran nación del norte recurra a la Energía Nuclear para satisfacer otras demandas y necesidades. Pero EE.UU, y muchos de los países europeos que recurren a esta energía -generadora de plutonio como residuo-, cargan barcos con sus desechos radioactivos y los mandan a dar vuelta por los océanos del mundo rogando a Dios que no ocurra un accidente catastrófico; simplemente porque no saben que hacer con ellos (o algunos sí, en materia armamentista).
Tampoco se puede dejar afuera la disposición final de los residuos generados por el uso de la energía nuclear con otros fines pacíficos, incluido el medicinal (2)
El desarrollo nuclear orientado a la obtención de energía eléctrica no puede transformarse en la panacea para un supuesto desarrollo nacional. No se puede obviar irresponsablemente las posibles consecuencias negativas de su uso y abuso.
El de Three Mile Island (Pensilvania-EE.UU.) fue un accidente nuclear. Se produjo el 28 de marzo de 1979. Ese día el reactor TMI-2 sufrió una fusión parcial del núcleo del reactor. Las consecuencias económicas y de relaciones públicas fueron más que importantes, y el proceso de limpieza largo y costoso. Además, el accidente redujo notablemente la confianza de la población en las centrales nucleares, y fue para muchos un presagio de los peores temores asociados a esta tecnología. Que los clones de Homero Simpson norteamericanos hagan la vista gorda -como lo hace su par televisivo- a las consecuencias negativas del uso irresponsable de esa tecnología por una cuestión de comodidad y de amor al consumo, es un problema de los norteamericanos; aunque siempre terminan jodiéndonos a todos los que habitamos el planeta; directa o indirectamente.
El accidente de Chernóbil acontecido en la ciudad del mismo nombre, en Ucrania, el 26 de abril de 1986, fue el accidente nuclear más grave de la historia de la humanidad, siendo el único que ha alcanzado la categoría de nivel 7 (el más alto) en la escala INES (Niveles de Gravedad de accidentes). Aquel día, durante una prueba en la que se simulaba un corte de suministro eléctrico, un aumento súbito de potencia en el reactor 4 de la Central, produjo el sobrecalentamiento del núcleo del reactor, lo que terminó provocando la explosión del hidrógeno acumulado en su interior.
La cantidad de material radiactivo liberado, que se estimó fue unas 500 veces mayor que la liberada por la bomba atómica arrojada en Hiroshima en 1945, causó directamente la muerte de 31 personas, forzó al gobierno de la entonces Unión Soviética a la evacuación de unas 135.000 personas y provocó una alarma internacional al detectarse radiactividad en diversos países de Europa septentrional y central.
Además de las consecuencias económicas, los efectos a largo plazo del accidente sobre la salud pública han recibido la atención de varios estudios. Aunque sus conclusiones son objeto de controversia, sí coinciden en que miles de personas afectadas por la contaminación han sufrido o sufrirán en algún momento de su vida efectos en su salud.
La comunidad internacional financió los costes del cierre definitivo de la central, completado en diciembre del 2000. Desde el 2004 se lleva a cabo la construcción de un nuevo sarcófago para el reactor.(3)
Pero veamos. Siempre es importante rescatar trabajos anteriores para revalorizar antecedentes que pueden resultar valiosos. En un reportaje que le realicé en el año 1996 para la revista RVA (Revista Verde Argentina), y a sus 78 años, el Dr. en Química y Lic. En Ciencias Físico-Matemáticas Federico Westerkamp, me manifestó “…Se cometió un tremendo error al haber recurrido a la Energía Nuclear (EN) para obtener Energía Electrica (EE). Y no me refiero únicamente a la Argentina sino a todos los países que así lo hicieron. Se partió de una idea equivocada. Se pensó que el costo del kilovatio/hora (Kw/h) sería nulo. Y no fue así. Resultó siendo caro. Y muy caro en términos ambientales.” Y más adelante sostuvo “…hay países como Inglaterra, Francia, Bélgica, Holanda que no cuentan con muchas alternativas para obtener E.E.; y si ir más lejos, Francia obtiene el 70 % de su EE de la EN, no es menos ciertos que dichos proyectos están asociados a otros de neto corte armamentistas. Y si no mire Ud. Los recientes ensayos nucleares Franceses en el Atolón de Muroroa.”. Ante mi pregunta de cómo se calculaba el impacto ambiental de una usina de ese tipo, Westerkamp me respondió “No existen parámetros que permitan evaluar el impacto. Los accidentes de Pensilvania(EE.UU.) y Chernobyl rompen cualquier molde preestablecido. Pero si se habla de un cierto tipo de impacto como pueden ser los gases producto de la Fisión, que son radiactivos, tales son los casos del Cesio(Cs), el Xenón(Xe), el Kriptón(kr), etc, y que son lanzados al aire en forma controlada, despacito, y a escondidas. También podemos hablar de la manipulación y disposición final de esos residuos, de por sí altamente contaminantes. Ahora bien, una usina nuclear tiene una vida útil de 25 a 30 años. Y acá está la parte tragicómica de la historia. Una vez inútil hay que cerrarla con la mayor seguridad posible, y para eso se requiere construir un Gran Mausuleo”
Al respecto, creo que si bien todo esto es materia de discusión, en algunos aspectos huelgan las palabras y las explicaciones cuando se trata de vidas humanas; si se intenta hablar seriamente del tema.
El mal uso y la falta de prevención en el manejo de ciertos logros científicos, donde no se tiene ninguna certeza sobre las consecuencias a futuro de su uso, especialmente en relación a la incidencia negativa que pudieran tener sobre vidas humanas y el medio ambiente, es una de las materias pendientes que tiene la ciencia en general y a nivel nacional en particular. La transgenia es uno de los ejemplos más próximos y caros a todos los Argentinos. Y estamos hablando de un logro científico que mejoraron la calidad y cantidad de producción. Me estoy refiriendo concretamente al incremento de las ganancias que la soja les dio, y les sigue dando los sojeros. En ese caso ¿a quién le importa la inutilización de millones de hectáreas producto del monocultivo?
Hay que ser muy cuidadoso de lo que se dice. Caso contrario puede pasar que ese chauvinismo patriotero puesto en marcha por los grandes terratenientes para justificar públicamente el bien que le hacían a la Patria y a su economía con la producción y exportación de la soja, sea válido.
(*) Director de EL EMILIO
Notas:
(1)Verde que te quiero verde. “…Según las proyecciones del Banco Mundial, las industrias ecologistas moverán fortunas mayores que la industria química, de aquí a poco, al filo del siglo, y ya están dando de ganar montañas de dinero. La salvación del medio ambiente está siendo el más brillante negocio de las mismas empresas que lo aniquilan.
En un libro reciente, The corporate planet, Joshua Karliner, brinda tres ejemplos ilustrativos, y de alto valor pedagógico: El grupo General Electric tiene cuatro de las empresas que más envenenan el aire del planeta, pero es también el mayor fabricante norteamericano de equipos para el control de la contaminación del aire; la empresa química DuPont, una de las mayores generadora de residuos industriales peligrosos en el mundo entero, ha desarrollado un lucrativo sector de servicios especializados en la incineración y el entierro de residuos industriales peligrosos; y otro gigante multinacional, Westinghouse, que se ha ganado el pan vendiendo armas nucleares, vende también millonarios equipos para limpiar su propia basura radiactiva.”
Eduardo Galeano- “Patas Arriba, la escuela del mundo al revés” – diciembre de 1998
(2)La Piedra Azul. “Ciudad de Goiania, Brasil, septiembre de 1987: dos juntapapeles encuentran un tubo de metal tirado en un terreno baldío. Lo rompen a martillazos, descubren una piedra de luz azul. La piedra mágica transpira luz, azulea el aire y da fulgor a todo lo que toca.
Los juntapapeles parten esa piedra de luz. Regalan los pedazos a sus vecinos. Quien se frota la piel, brilla en la noche. Todo el barrio es una lámpara. El pobrerío, súbitamente rico de luz, está de fiesta.
Al día siguiente, los juntapapeles vomitan. Han comido mango con coco: ¿Será por eso? Pero todo el barrio vomita y todos se hinchan, y arden. La luz azul quema y devora, y mata; y se disemina llevada por el viento, la lluvia, las moscas y los pájaros.
Fue una de las mayores catástrofes nucleares de la historia. Muchos murieronm y muchos más quedaron por siempre jodidos. En aquel barrio de los suburbios de Goiania nadie sabia que significaba la palabra radiactividad, y nadie había oído jamás hablar del cesio 137. Chernobyl resuena cada día en las orejas del mundo. De Goiania nunca más se supo. En 1992, Cuba recibió a los niños enfermos de Goiania y les dio tratamiento médico gratuito. Tampoco este hecho tuvo la menor repercusión, a pesar de que las fábricas universales de opinión pública siempre están, como se sabe, muy preocupadas por Cuba.
Un Mes después de la tragedía, el jefe de la policía federal en Goiás, declaró: -La situación es absurda. No existe ningún responsables por el control de la radiactividad que se usa con fines medicinales.”
Eduardo Galeano- “Patas Arriba, la escuela del mundo al revés” – diciembre de 1998
(3) Datos extraídos de informes publicados en Internet elaborados por organismos internacionales, sobre los dos accidentes.
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