La Constitución del ‘49 y su impacto político en América Latina.
7 jul 2011 Educacion, HISTORIA, Notas semanales, Politica
Buenos Aires, Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Política Nacional y Regional
Por Marcelo Gullo*
Para EL EMILIO
Para comprender el significado profundo del proceso revolucionario iniciado por el peronismo y el impacto político que su expresión jurídica máxima – la Constitución de 1949- tuvo, desde el Río Grande hasta la Tierra del Fuego, es necesario exponer primero, la estructura básica del sistema internacional. Un sistema en dónde todo estado y todo proceso revolucionario desarrolla su existencia. Sin un breve introductorio de esta cuestión esencial nos será imposible, no sólo comprender la relevancia de aquella brillante elaboración jurídica – cuyo 60° aniversario conmemoramos-, sino también su relación inextricable con la realidad política cuyo contenido pretendió modificar.
Ayer, al igual que hoy, en el sistema internacional, el lugar que ocupa cada Estado se encuentra determinado por las condiciones reales de poder. Entre estas condiciones determinantes, destacan, por cierto, la cultura de una sociedad y su psicología colectiva. De la simple observación objetiva del escenario internacional se desprende que la igualdad jurídica de los Estados es una ficción, por la sencilla razón de que unos Estados tienen más poder que otros.
La contemplación del sistema internacional, desde la antigüedad oriental hasta nuestros días, permite observar el hecho axial de que siempre han existido pueblos y Estados subordinantes y pueblos y Estados subordinados. Este hecho lleva a la formación, dentro de cada ecúmene y en cada periodo histórico, de un sistema centro-periferia, marcado por una fuerte asimetría, en la que provienen del centro las directrices regulatorias de las relaciones internacionales y hacia el centro se encaminan, los beneficios, mientras la periferia es proveedora de servicios y bienes de menor valor, quedando, de este modo, sometida a las normas regulatorias del centro.
Asimismo, un análisis histórico objetivo y profundo, permite verificar que todos los procesos emancipatorios exitosos fueron el producto de una “Insubordinación Fundante”, es decir que todos los procesos emancipatorios exitosos resultaron de una conveniente conjugación de una actitud de insubordinación ideológica para con el pensamiento dominante y de un eficaz impulso estatal. El proceso iniciado por el peronismo en 1945 significó, desde este punto de vista, un intento tenaz de realizar una “Insubordinación Fundante” y, la Constitución de 1949, no fue, sino, la expresión jurídica de esa insubordinación.
Lógicamente, las características que determinan el poder de los Estados y las relaciones centro-periferia varían históricamente. Sin embargo, es necesario destacar que, a partir de la denominada Revolución Industrial se produce un profundo cambio en los factores que determinan la supremacía del poder, los factores que hacen que un Estado se convierta en subordinante y dominante y que los demás se conviertan en subordinados y, en cierta forma y grado diverso, en dominados. Estamos postulando aquí, de modo más que sintético, que existen una serie de elementos – factores – cuya posesión o no, por parte de un Estado en un momento histórico dado, determinan su posicionamiento en el sistema internacional. A efectos de remarcar este vuelco sustancial que se produce a partir de la Revolución Industrial, conviene recodar que fue la Gran Bretaña, a partir de su industrialización, la que obtuvo, antes que ninguna otra nación tal factor de poder y, a partir de esa primacía, consiguió subordinar de un modo más o menos tangible, al resto de los Estados. Gran Bretaña, no está demás aclararlo, fue la potencia subordinante a la cual, informalmente, la Argentina estuvo subordinada desde 1852 a 1943. Es destacable aclarar que, una vez que Gran Bretaña obtuvo una supremacía incontrastable en el desarrollo industrial de su época, alcanzó un nuevo “Umbral de Poder”, más elevado que cualquiera que se hubiese conocido hasta ese momento y por ello, se dispuso a defender esa supremacía mediante una política que podríamos denominar, con palabras de Helio Jaguaribe, como de deliberada duplicidad. Una duplicidad consistente en actuar de un modo, fronteras adentro y de predicar, puertas afuera de esas fronteras, una ideología, disfrazada de “ciencia”, completamente diversa. Una cosa era aquello que Gran Bretaña hacía efectivamente para industrializarse, progresar en ese proceso de industrialización creciente y mantenerse a la vanguardia del mismo y otra, perfectamente opuesta, era la ideología que, Adam Smith y otros voceros mediante, exportaba hacia los países que intentaba subordinar. El ejemplo seria, más luego, seguido por los Estados Unidos.
La industrialización británica se basó fundamentalmente en un estricto proteccionismo de su mercado interno – con un apropiado y fuerte auxilio del Estado a ese proceso de industrialización. Obtenidos para sí, buenos resultados de esa política, Gran Bretaña se esmerará en sostener, para los otros, los principios del libre cambio y de la libre actuación del mercado, condenando, como contraproducente, cualquier intervención del Estado. Imprimiendo a esa ideología de preservación de su hegemonía, las apariencias de un principio científico universal de economía logró, con éxito, persuadir de su procedencia, por un largo tiempo (de hecho, pero teniendo como centro a los Estados Unidos, hasta nuestros días), a los demás pueblos que, así, se constituyeron, pasivamente, en mercado para los productos industriales británicos (y después para los norteamericanos), permaneciendo como simples productores de materias primas.
Esta situación se mantuvo hasta que los talleres británicos y norteamericanos se vieron obligados a abandonar la provisión de los países latinoamericanos para concentrarse, por completo, en la fabricación de todo aquello que les permitiera detener la infernal maquinaria nazi. Entonces, todos lo países latinoamericanos, a raíz del estallido de la Segunda Guerra Mundial – que hace que se interrumpa, casi totalmente, el suministro de los productos industriales que venían de Europa y Estados Unidos -, inician un proceso de industrialización acelerada. Un proceso anárquico y no planificado. Aunque, en menor escala, el mismo fenómeno se había producido ya, durante la Primea Guerra Mundial. Se desarrollaron, entonces, por fuerza de mera necesidad, una industria liviana así como algunos atisbos de industria pesada. La interrupción de las importaciones había creado las condiciones necesarias para el desarrollo industrial. Un fenómeno análogo había ocurrido en 1812, en Alemania, cuando Napoleón impuso el Bloqueo Continental que impedía que los productos industriales británicos entraran a los países de la Europa continental.
Luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial el objetivo de la “Estructura Hegemónica del Poder Mundial” era que todo volviera a la normalidad: es decir que los países periféricos siguieran exportando productos primarios e importando productos industriales. Lógicamente, la incipiente industria latinoamericana no estaba en condiciones de competir con la poderosa industria norteamericana que, además, tenía un gran excedente de producción. La única forma de mantener y, afirmar el proceso de industrialización, consistía en rechazar de plano el dogma liberal de la división internacional del trabajo y establecer, en consecuencia, una gran barrera arancelaria que impidiese la entrada de los productos industriales estadounidenses. De no establecerse esa barrera, se volvería a la condición anterior a la de la década del ‘40, es decir, a la condición de países mono productores de bienes primarios y, una gran masa de la población, empleada en la industria, quedaría en la calle, sin trabajo y en condiciones de vida infrahumanas. Todos los países latinoamericanos estaban ante la disyuntiva de realizar una Insubordinación Fundante o bien, de someterse a los dictados del nuevo centro máximo del poder mundial.
La presión para que los países latinoamericanos no aplicaran medidas proteccionistas, fue enorme. El peronismo se resistió, no acató las indicaciones provenientes de Estados Unidos y Gran Bretaña e intentó profundizar el proceso de industrialización. Además el gobierno argentino aplicó una política de fuerte impulso estatal a la industrialización y dirigió gran parte de sus esfuerzos al desarrollo de nuevas tecnologías estratégicas como la aeronáutica y la nuclear. Uno de los resultados más palpables de esa política, fue el hecho de que la Argentina fuese el tercer país en el mundo en fabricar un avión a reacción: el legendario “Pulqui”.
La decisión del gobierno peronista de implementar una fuerte barrera arancelaria que sirviera de protección a la industria nacional, para evitar esa especie de “infanticidio industrial”, impidió que la Argentina se desintrustrializara volviendo a la condición de exportadora exclusiva de productos primarios sin elaboración.
En Ecuador, Perú, Colombia, Venezuela, el incipiente proceso de industrialización, fue barrido completamente, por la irrupción de los productos industriales que llegaban de los países centrales. El peronismo, tercamente, impidió el proceso de desindustrialización y reprimarización que hubiese condenado al 60 % de la población argentina, a la pobreza extrema en tanto que el modelo agro exportador, ya no era ya capaz de proporcionar el pleno empleo.
Así, mientras los países latinoamericanos se sometían a un proceso de reprimarización de sus economías, la Argentina peronista, profundizaba su proceso de industrialización y los trabajadores participaban del 50 % del Producto Bruto Interno. Esta situación,- a pesar de la enorme campaña de desprestigio que las agencias internacionales de noticias llevaban a cabo contra el gobierno peronista- no pasaba desapercibida para la enorme masa de desposeídos de la America Latina toda. Es, en ese marco, que los pueblos de la América Latina reciben, con asombro y algarabía, la noticia de la consagración, en Argentina, con rango constitucional, de los derechos de los trabajadores. No menos impacto causó, la consagración, también con rango constitucional, del principio de la propiedad inalienable de los recursos naturales, por parte de la Nación Argentina. La conmoción política provocada en America Latina por la Constitución del ´49, fue enorme. Las masas de la América latina veían consagrados constitucionalmente, en la Argentina, lo mismos derechos que, diariamente, les eran negados y pisoteados, en sus propios países.
La Constitución del ’49, insufló un aire revolucionario en la enorme masa de desposeídos latinoamericanos. El peruano Manuel Seoane, líder histórico del Aprismo, calificó, entonces, a la Constitución del ´49 como un “Nuevo Ayacucho”. Las fuerzas populares brasileñas recibieron el aliento necesario para luchar por el retorno de Getulio Vargas al poder quien había sido derrocado, luego del octubre peronista, para impedir la alianza argentino brasileña. En Chile, las fuerzas que apoyaban al general Ibáñez, adquirieron el ánimo político necesario para organizarse y ganar luego las elecciones. Las masas mineras bolivianas comenzaron a soñar con la nacionalización de las minas de estaño y se volcaron, decididamente, a la acción política revolucionaria, apoyando al MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario), cuyos lideres – exilados en Argentina – recibieron, al igual que los lideres apristas peruanos, todo tipo de ayuda, por parte del gobierno peronista argentino, a fin de que pudiesen llegar al poder. Para miles de trabajadores domésticos y rurales peruanos, ecuatorianos, paraguayos, colombianos, sometidos a una situación de servidumbre, la Constitución del ‘49 aparece como un “nuevo evangelio”. Lamentablemente en Colombia, la muerte de Jorge Eliécer Gaitán, producida en 1948, impide que las fuerzas populares se organicen y hacen que un grupo de estudiantes gaitanistas, conmovidos por el asesinato de su líder histórico, opten por el camino de la insurrección armada. Muchos jóvenes latinoamericanos – entre ellos uno, llamado Fidel Castro – impactados tanto por la Insubordinación Fundante que protagonizara la Argentina, como por su consagración de grado jurídico supremo en la Constitución del ’49, toman contacto con el gobierno argentino y reciben de éste, todo tipo de ayuda. En Guatemala, el ejército, conducido por Jacobo Arbenz, intenta seguir el ejemplo de la insubordinación peronista.
A partir de 1949, el “virus” de la insubordinación se propaga por toda América Latina: Vargas, Ibáñez, Paz Estensoro, llegaron al poder en sus respectivos países. El contagio revolucionario parecía indetenible y en la propagación del mismo, jugó un rol fundamental la nueva Carta Magna elaborada por la Argentina insubordinada: la Constitución de 1949. Este contagio revolucionario sólo pudo ser extinguido cuando un grupo de oficiales de la marina y del ejército argentino – al servicio de los intereses anglo-norteamericanos y utilizando como único argumento la violencia y el terror – logró desalojar del poder al gobierno constitucional, encabezado por Juan Domingo Perón.
Quedó inconclusa, entonces, la Insubordinación Fundante iniciada el 17 de octubre de 1945 y la ruptura de la legalidad llegó al inaudito extremo de anular una Carta Magna, la de 1949, mediante un burdo y absurdo – y, por supuesto, carente de valor jurídico alguno – bando militar. Importa, en consecuencia, precisar categóricamente que, a pesar de las numerosas convocatorias constituyentes posteriores, esta arbitrariedad de origen y su consecuente nulidad jurídica liminar, sigue existiendo, aun hoy.
A partir de 1955, la Constitución de 1949 fue satanizada por la propaganda ideológica elaborada por los centros del poder mundial. Sin embargo, cada vez que uno de los distintos pueblos que componen la Patria Grande latinoamericana recupera la conducción de los destinos del Estado, la Constitución del ‘49 está ahí, presente, sirviéndole de referencia y de guía.
Hoy, la Constitución del ‘49, renaciendo de las cenizas, ha nutrido – a 60 años de su promulgación – el proceso revolucionario constitucional de Venezuela y el de Bolivia.
Quizás mañana, cuando el pueblo argentino, recuperando la confianza en sí mismo, se ponga nuevamente de pie para intentar, una vez más, realizar su propia Insubordinación Fundante, la Constitución del ´49 recobre el lugar del cual fue desalojada por un inicuo bando militar, elaborado por la nefasta revolución fusiladora de 1955.
*Marcelo Gullo: Profesor de Política Exterior Argentina y Historia Argentina en la Universidad Nacional de Lanús.
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ECODESARROLLO Y ECODUMPING
8 nov 2009 Ciencia, ECONOMÍA, MEDIO AMBIENTE, Notas semanales, Política Internacional, Tecnología
NOTA EDITORIAL
EL COMIENZO DEL ECOIMPERIALISMO
Por Victor Leopoldo Martinez*
Hasta los atentados terroristas a las torres gemelas en los EE.UU., las políticas globales de los organismos financieros internacionales (F.M.I. y B.M.), al servicio de algunos intereses de países centrales y del voraz apetito de las mafias financieras internacionales, estaban orientadas a trabajar en una sola e ineludible dirección: dar forma y contenido a la nueva situación planetaria a partir del incontrolable crecimiento demográfico que se viene dando, ya sea en los países periféricos que están por debajo de la línea de extrema pobreza, como en los países subdesarrollados -hoy llamados “emergentes”-.
El atentado terrorista aceleró los tiempos de decisiones y desató la locura en los políticos norteamericanos quienes reaccionaron paranoicamente, mientras los verdaderos hacedores de negocios se frotaban las manos con las nuevas condiciones para generar más y mejores ingresos.
Pero las burbujas de las copas desbordadas de champagne comenzaron a romperse con la última crisis económico-financiera global producto de la explosión de la burbuja inmobiliaria y el efecto dominó que esto trajo; y esto comenzó a sembrar terror. Los denostadores de la intervención estatal en el manejo del mercado, como burdos panqueques se dieron vuelta y comenzaron a pedir socorro a la Reserva Federal norteamericana y a los gobiernos de la U.E para que salven a los banqueros “dráculas capitalistas” del siglo XXI y así puedan seguir con su constante festín.
Y los fondos para estos parásitos aparecieron. Los mismos fondos que nunca aparecieron cuando se debió paliar la pobreza que sus acciones desparramaron y desparraman por el mundo.
En un planeta política y militarmente unipolar y con ingentes masas humanas famélicas, mientras el “centro” del mundo derrocha no solo los alimentos sino todos los recursos energéticos, a la par que se llenan la boca con discursos relacionados con la defensa del “estilo democrático de vida” y las cuestiones ecológicas y ambientales, como cuadro final resulta no solo peligroso sino extremadamente patético.
Ahora bien ¿por qué aparece este dato con valor superlativo para dichos organismos? Por su directa relación con la capacidad de carga de la tierra en términos energéticos. Y utilizo el término energía en sus más amplias y variadas acepciones significantes. Dar respuesta a las necesidades básicas de toda la población mundial en este momento se torna imposible y generará en muy poco tiempo más, una inestabilidad social mundial que alcanzará su punto crítico no más allá del 2013 al 2015.
¿Y por que sostengo esto? Porque cualquier planteo de solución que provenga de dichos organismos -como podrán apreciar más adelante- seguiran estando pensados desde la no afectación del nivel y la calidad de vida de los habitantes de los países centrales en cualquier futuro, sea este inmediato o mediato. Como objetivo, un disparate suicida elevado a su mayor expresión. Su análisis no requiere de mucho ingenio sino de sentido común. Por lo que se ve y a pesar del reconocimiento generalizado de que la naturaleza planetaria (recursos) tiene límites, evidentemente la estupidez humana no.
Veamos:
Hace ya varios años -15 o 20 quizás – se escuchaba esto: “Las naciones ricas están reunidas en un bote salvavidas flotando en un océano de hambre y miseria. Si ellas recogen a los que se acercan en busca de ayuda, el bote de va a pique y con él sus ocupantes”. Esto era sostenido por el ecólogo Garret Hardin de la Universidad de California, Estados Unidos. (Visión de un técnico) No me asombraría que el hombre fuera uno de los propulsores del futuro “Muro Democrático” que EE.UU. comenzaría a construir en el límite con México.
“Esta es la nación más rica del planeta (por EEUU) Antes de empezar a arrojar gente del bote salvavidas, podríamos al menos comenzar por arrojar nuestros palos de golf al agua”. Esta fue la respuesta de su connacional Peter Henriot a tamaña y disparatada aseveración.(Respuesta de un político)
¿Y por que realizamos esta comparación? Porque todo esto no hace otra cosa que rescatar la importancia de la política como – si no la ideal- quizás la mejor herramienta para solucionar los problemas ambientales -con el hombre como eje central- a escala planetaria. Cuando la política, por ejemplo, desapareció del escenario de las discusiones hemisféricas, comenzaron muchos de nuestros padecimientos.
El botón de muestra podría ser el siguiente: Se reemplazaron negociaciones políticas entre el Norte y el Sur por simples “business”crediticios realizados por la Banca Privada. Esto generó un creciente endeudamiento externo y el desplazamiento de la responsabilidad del tratamiento temático al F.M.I. quien, con criterio cortoplacista lo redujo a burdas operaciones financieras.
Pero lo más doloroso es que, además, debemos soportar la absurda lógica utilizada por los organismos internacionales, algunos incluso dependientes de N.U., cuando, junto a otras “Instituciones y Organismos Privados” preocupados por el cuidado ambiental planetario, hacen gala, a través de sus “académicos especialistas”, de un conocimiento técnico inservible para estas situaciones. Con el agravante que realizan propuestas de soluciones que atentan contra cualquier análisis que se realice y se base simplemente en la aplicación, vuelvo a insistir, del sentido común.
Para poder entender esto puede el lector tomar como ejemplo un país periférico de bajos ingresos, y si es posible sudamericano. Elija el que Ud. quiera, ya que las situaciones económicos-sociales nacionales, a nivel regional, son muy similares. En general casi el 50 % de la población vive por debajo del límite de extrema pobreza. Situación que se vio agudizada aun más en el último lustro de los “90″ por los constantes reclamos de ajustes que dichos organismos demandaron. Al mismo tiempo cerca del 80 % de la renta nacional de ese país que usted tomó como ejemplo quedó en manos del 20 % de la población más rica, sector social que siempre cuenta con situaciones ventajosas ya sea para el acceso a los créditos internacionales generadores de deudas que con artimañas jurídicas suelen terminar pagando los pueblos a través de sus Estados en manos de políticos corruptos. o bien realizando extraordinarios negocios en contratos con el Estado en el tema Obras públicas financiadas, generalmente, con dichos “créditos internacionales”. (Más deuda)
Ahora bien, ¿qué proponen estos “especialistas” para revertir la situación y lograr un desarrollo sustentable en toda la región? -”Que el 25 % del incremento de los ingresos de los ricos se distribuya entre la cuarta quinta parte de la población restante (o sea ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres) en síntesis proponen discutir una posible distribución del INCREMENTO de los ingresos, Y NO LOS INGRESOS.
Tamaña barbaridad no merece comentario alguno sino una simple definición: Capitalismo salvaje a ultranza. No tan viejo como el mundo pero si con mayoría de edad.
En nuestro país solo basta recordar famosas frases célebres acuñadas por conspicuos dirigentes políticos y económicos que a lo largo de los últimos 50 años nos dejaron la cabeza retumbando cual bombo legüero: “Prebish es la solución”; “Hay que pasar el invierno”, “Primero hay que producir para luego repartir”, “Debemos sacrificarnos y ahorrar para construir la riqueza futura de los argentinos”; “El que apuesta al dólar pierde” ; “la convertibilidad es la solución para el país. 1$=1U$S” y todas las sartas de imbecilidades que por años escuchamos. Y de boca de los más”alfabetizados y cultos doctores surgidos de nuestras aulas universitarias. Y para desgracia del país, muchos de ellos especializados en el extranjero algo que hasta el día de hoy sigue otorgando más “chapa y prestigio”.
Pero no se quedaron en la simple teoría. Este Nuevo Proceso de Reordenamiento Internacional Ambiental (RIA) ha comenzado a darle forma, en términos jurídicos-legales, a la tan mentada globalización. Y en este nuevo proceso surgen tres fenómenos muy claros y con graves consecuencias para los países subdesarrollados (o “Emergentes” como lo llaman ahora) que son los siguientes: a) el efecto polizón; b) la externalización de los costos ambientales y c) la estabilización de los márgenes y niveles de contaminación actual por parte de los países centrales evitando así los costos económicos que significan la reducción de emisiones (Tratado de KIOTO).
EFECTO POLIZÓN
Recibe este nombre el hecho que consiste en exigir – generando las condiciones, cuando no en forma literal – a todos los países pobres y/o emergentes que apliquen métodos de producción no contaminantes y que ellos llaman propuestas de Ecodesarrollo. Para nosotros la denominación exacta sería Economías de Subsistencia ya que para estos países significaría nada más y nada menos que el cierre de cualquier perspectiva de crecimiento y al mismo tiempo el acrecentamiento de su pobreza al condicionar la utilización de la capacidad de absorción y regeneración natural de muchos de sus ecosistemas globales. Si a esto le agregamos la generación de normas ambientales internacionales imposibles de cumplir debido a los impedimentos para acceder al know how y la tecnología, esto genera lisa y llanamente lo que bien podría llamarse Ecodumping.
EXTERNALIZACIÓN DE COSTOS AMBIENTALES
Se entiende por externalización la descarga hacia el exterior de los costos de protección ambiental realizados por un país. Por ejemplo: la importación de maderas tropicales, el traslado de industrias contaminantes, y el peligroso boom de los últimos tiempos la exportación de residuos peligrosos. El ejemplo más claro y lamentable lo encontramos en la Polonia post-socialista donde la nueva situación desembocó en un excesivo consumismo.
Latas, bolsas de polietileno, plaguicidas e insecticidas degradan el ambiente de aquella nación a diario ¿Tienen algún consuelo? Si, ver aparecer hornos pirolíticos como hongos por doquier. Polonia se transformó en receptora de desechos e industrias contaminantes gracias a su apertura al “estilo de vida occidental y democrático”. ¿Será ese nuestro futuro?
UN AIRE VICIADO DE HUMO Y MUERTE
Los tiempos “solicitados” por los países centrales para disminuir sus emisiones tóxicas y realizar la necesaria reconversión de sus industrias y productos contaminantes no son los tiempos que el planeta requiere para evitar colapsar. Si a esto le sumamos la escasez de alimentos para poder dar respuesta a las urgentes necesidades de ingentes masas humanas, nos da como resultado una mezcla por demás explosiva. Si no se permite desarrollar a la periferia, los habitantes de ésta se desplazarán hacia el centro en busca de condiciones de vida un poco más digna. Entonces el tercer mundo no estará allá, lejos, sino dentro de sus propias casas. De ahí los constantes ajustes que realizan en sus legislaciones tanto EE.UU. como Europa, con el fin de impedir las oleadas migratorias de pobres y desahuciados. ¿Construirán los EE.UU. un muro, similar al de Berlín, para parar a los mejicanos hambrientos que se desplazarán en masa en un futuro no muy lejano hacia su territorio?
¿Y cuáles son las propuestas de soluciones que los “técnicos” y “especialistas” en cuestiones ambientales tienen para el conjunto de la humanidad y que a la vez sean sostenibles en el tiempo? Urgidos por los patrones financieros que manejan la economía mundial lanzan a menudo recetas de lo más disparatadas disfrazadas, cuando no de “rigor científico”, de “Seriedad Académica”. Aunque, lógicamente, ni ellos mismos se la creen. Otros aceptan el grado de complejidad de la temática y asumen que plantea hasta serias cuestiones de índole filosóficas; muchas de ellas, por el momento, sin respuestas. No obstante esto, no pocos sectores y organizaciones populares trabajan seria y silenciosamente buscando alternativas de solución.
Lo que los dueños del “Capital” no quieren entender es que hay diferentes sistemas que por naturaleza son incompatibles. En algún momento se incursionó sobre una hipótesis: Compatibilizar, de alguna forma un sistema económico con otro ambiental que tenga como eje los recursos naturales. Obviamente que no se encontró ninguna posibilidad y sí una incompatibilidad manifiesta. Altvater, ya en 1985, desactivaba esta hipótesis con lógicos fundamentos: “mientras que un sistema económico, por objetivo y dinámica propia, se orienta indefectiblemente hacia la generación de excedentes, en un sistema que tenga incorporado los recursos naturales aparece como elemento de vital importancia el fenómeno del metabolismo”. En otras palabras mientras que un sistema económico se orienta a lograr un crecimiento cuantitativo, el segundo realiza en su propio seno modificaciones cualitativas de una envergadura tal que resulta difícil su medición en tiempos, formas y consecuencias para el hombre.
Por todo esto, continuar reduciendo el tratamiento de las problemáticas ecológicas y ambientales globales a meras cuestiones técnicas sujetas a variables econométricas elaboradas y propuestas por los centros financieros internacionales sería lisa y llanamente un suicidio. Tener el monopolio de la elaboración de las normas ambientales globales sin tener en cuenta las posibilidades de desarrollo y crecimiento regionales que permitan mejorar, aunque sea tenuemente, las condiciones y calidad de vida de los habitantes de las regiones más postergadas, deja abierta la posibilidad de la aparición de un nuevo fenómeno que bien podría llamarse Eco-imperialismo. Y lógicamente esto traerá aparejado el renacer de una lucha que los pueblos oprimidos vienen sosteniendo desde hace mucho tiempo. Pero esta vez, no solo será por su liberación y dignidad, sino por algo más elemental, la subsistencia.
*Director de EL EMILIO. Parte del contenido de esta nota fue rescatado por el autor de otra nota escrita por él en 1997, siendo Director de RVA(Revista Verde Argentina). Con la debida actualización se la volvió a publicar en el N° 11 de nuestra publicación. Por su vigencia la volvemos a poner a consideración de nuestros lectores.
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INTI; UN EJEMPLO A SEGUIR
8 jul 2009 Notas semanales
Bs. As.-Argentina- (REE)
Grupo de Gestión de Políticas de Estado en Ciencia y Tecnología
Introducción
Una lógica elemental determina que todo conocimiento generado que tenga posibilidades de aplicarse para resolver problemáticas sociales y/o estratégicas, se aplique.
Sin embargo, esto que parece una verdad de Perogrullo, no lo es.
En efecto, en su estudio acerca de la dinámica regional en la utilización del conocimiento en América Latina, los sociólogos Pablo Kreimer, Hernán Thomas y otros (1), concluyen:
“La resolución del problema del CANA (Conocimiento Aplicable No Aplicado) es una cuestión clave en las estrategias de desarrollo de los países periféricos.
Y se preguntan:
¿ Por qué no se aplican los conocimientos localmente generados ?. ¿ Cuál es la utilidad social de la investigación científica y tecnológica en América Latina ?.
Ahora, ¿ cómo nos podemos dar cuenta de esto ?. Bueno, lo podemos ver en la cantidad de personas que padecen el mal de Chagas o tuberculosis, en cuencas fluviales contaminadas, viviendas económicas que no se hacen, desertificación de suelos, manejo abusivo de agroquímicos sin ningún control, falta de medicamentos, vacunas, etc. En todos estos casos, algo o mucho se puede hacer, pero se hace poco y en muchos casos, nada. Y no es de ahora, es histórico, por lo menos 40 años.
Por eso, siendo un poco más racionales y comprendiendo algunos problemas, no hace falta ser ningún iluminado para darse cuenta que la utilización social del conocimiento debería ser uno de los EJES fundamentales de las políticas en CyT. Sin embargo, esa sigue siendo una de nuestras mayores carencias y, por lo menos, deberíamos ponerlo en la agenda de los deberes a hacer. Porque de esa incongruencia se deriva no resolver problemas estratégicos o sociales ni incidir sobre aspectos estructurales del sector CyT que permitan un crecimiento genuino y sustentable del mismo.
Por suerte, algunas excepciones hay. Veamos una de ellas, el INTI.
INTI: ejemplo a seguir
El INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) es uno de los “raros” organismos de CyT en donde la mirada es amplia y profunda, en donde hay compromiso, se hacen propuestas, se resuelven problemas concretos y permanentemente se plantean políticas activas en distintos rubros. Todo un ejemplo de coherencia entre lo que sus autoridades y trabajadores dicen, y lo que hacen. Por eso, lo que hacen en el INTI es un ejemplo a seguir por otros organismos de CyT. Sólo como para tener una idea…..
VEAMOS DOS EJEMPLOS:
1.- A mediados de 2007 el Centro de Tecnología para la Discapacidad del INTI puso en marcha un programa destinado a fabricar, a mitad de costo, productos para personas con discapacidad.
Esa iniciativa hizo que unos 4000 estudiantes, dirigidos por 1000 docentes de 80 escuelas técnicas en 20 provincias, produzcan como parte de su preparación educativa los diez elementos que más usan grandes y chicos con algún problema motriz o postural. Entre ellos: sillas de ruedas, bastones, andadores, muletas, sillas posturales para chicos y adultos con parálisis, tablas de transferencia para sillas de rueda y para bañeras, bastones para ciegos y barrales para baños según la contextura física de cada usuario.
En el proyecto participaron, además, el Instituto Nacional de Escuelas Técnicas y la Comisión Nacional Asesora para la Integración de las Personas Discapacitadas. La unión de estas instituciones permitió crear una red que une la educación y la salud. Todo esto se reflejó en una nota del diario La Nación: http://www.lanacion.com.ar/938512 .
El proyecto es un ejemplo de cómo además de resolver necesidades sociales vinculando conocimientos dispersos, se puede atacar la crónica fragmentación institucional del sector CyT.
2.- Muchas veces hemos dicho también que el desarrollo de proyectos interdisciplinarios que necesitan de CyT, además de vincular activamente instituciones u organismos potenciando capacidades, permite resolver problemáticas sociales que generan inclusión social.
Para no hablar en abstracto, veamos como aplicando conocimientos y ejerciendo una activa coordinación, el INTI ha permitido a muchas personas pasar de un trabajo esclavo a generar cooperativas de producción. Ver en: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-127558-2009-07-01.html .
En el acto inaugural de esas cooperativas el presidente del INTI, Ing Enrique Martínez, dijo: “Queremos romper la trampa conceptual que muchas veces en la Argentina sostiene que para que haya industrias, una fracción de sus trabajadores deben admitir ser explotado”.
También anunció una propuesta que se está elaborando en el INTI con destino de ser elevada al gobierno y al parlamento nacional. Ver en: http://www.inti.gov.ar/noticiero/noticiero164.htm.
En síntesis, el INTI no se refugia en su buena gestión, que bien podría hacerlo, sino que, además, genera políticas claras, que es una cosa muy diferente a la gestión, aunque a veces se las confunde. Sobre todo cuando hay ausencia de políticas.
Ahora, si queremos analizar la potencialidad del INTI veamos resumidamente otros 2 ejemplos.
1.- En el año 2007 firmó un contrato con la Corporación de Industrias Intermendias de Venezuela para transferencia de tecnología y construcción de 56 plantas industriales en ese país, sobre 200 planificadas. Eso incluye asesoría, asistencia y servicio técnico para cooperar en el diseño, desarrollo, ejecución, y puesta en marcha de esos proyectos públicos venezolanos que van DESDE una fábrica de muebles para el hogar y escolares, aserraderos, fábrica de equipos para procesar alimentos, recuperación de tuberías petroleras para uso estructural, HASTA una fábrica de calderas o de aviones de uso civil y actividades agroindustriales, entre otras cosas.
Conclusión: Venezuela se apoya en el INTI y el sector público de nuestro país, no.
2.- El INTI acompañó a la Red Nacional de Laboratorios de Producción Pública de Medicamentos (RELAP) en el proyecto diseñado para la Producción Pública de Medicamentos (PPM) a nivel nacional.
Ahí el INTI ofreció: asesoramiento en procesos tecnológicos – control de calidad – implementación y capacitación en buenas prácticas de manufactura – realización de ensayos, métodos de validación, calibración y verificaciones de equipos – asistencia en elaboración, trazabilidad y certificación – evaluación de aptitud sanitaria y comportamiento de envases y embalajes – Edilicias: diseño, estructuras, higiene y seguridad, comportamiento térmico, climatización, ahorro de energía, análisis de pliegos de licitación y monitoreo – análisis sobre posibilidades de Producción Nacional de Medicamentos – producción de materiales de referencia para la fabricación de medicamentos, etc.
Algo de PPM se empezó a insinuar en la gestión de la ministra Graciela Ocaña y no sabemos que pasará en la gestión del nuevo ministro Juan Manzur. Habrá que esperar por la emergencia de la epidemia de gripe pero en poco tiempo veremos si el lanzamiento del Plan para la PPM se inscribía en el marco de una política estratégica como se manifestó en la Resolución Nº 286/2008 (Boletín Oficial el 14-04-08), o si respondía sólo a la buena voluntad de la Lic Ocaña.
Pero volviendo al INTI, lo que hace esa institución, esencialmente, es transferencia de conocimiento a sociedad, aspecto muy poco explorado en otros ámbitos de CyT y que constituye uno de los problemas estructurales más serios de las políticas que se implementan.
Lo que lleva a cabo el INTI es por su dinámica institucional propia, cuando en realidad debería ser parte de proyectos aún más abarcativos y coordinados por el Gabinete CyT (GACTEC), lugar en donde se deberían debatir y definir las políticas nacionales en CyT y coordinar su implementación y en donde deberían participar activamente TODOS los organismos de CyT y las Universidades, como está claramente establecido en la Ley Nº 25467.
EXTENSIÓN / DECISIÓN FINAL
La Extensión Universitaria consiste en que el conocimiento aplicable que posee una Facultad/ Universidad sea transferido a la sociedad en forma de bienes o servicios. Bien administrada, la Extensión también sería otro instrumento formidable (como el INTI), ya que su implementación constituye un modelo básico de transferencia de conocimiento a Sociedad.
Como una de las formas de posicionar la Extensión y adecuarla al marco de las políticas en CyT es, en principio, asegurar su financiación, el 22 de junio de 2009 hemos solicitado una nueva entrevista con el Ministro de CyT, Dr Lino Barañao para saber cuál ha sido la decisión final acerca de la posibilidad de ofrecer subsidios específicos para proyectos de Extensión y de Becas.
Estamos a la espera de la respuesta del ministro Barañao.
ACLARACIÓN
Con motivo de la difusión que hicimos el 01-07-09 de una carta suscripta por profesores de la UBA para enviar al Rector de la UBA, profesor Rubén Hallú, en donde hacían un planteo crítico sobre fondos recibidos por la UBA provenientes de la compañía minera La Alumbrera, hemos recibido un mail del Lic Guillermo Rojas, quien en nombre de la Asociación de Profesionales de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) y la Actividad Nuclear (APCNEAN), Seccional Cuyo-Noroeste, nos solicitó que hagamos algunas salvedades al respecto. Le ofrecimos difundir su opinión y el Lic. Rojas dice:
” Debo hacerles notar que nunca podemos generalizar sobre temas específicos como lo es la minería. Se cuestiona a la misma como una rémora del coloniaje y, por lo tanto, cuestionan la minería a cielo abierto. Es necesario recordar que la CNEA ha realizado durante muchos años y con el sólo fin del servicio a la comunidad, proveyendo núcleo-electricidad, la producción de uranio desde sus yacimientos, algunos de ellos a cielo abierto como lo es Sierra Pintada.
Este yacimiento, el cual nunca tuvo un evento contaminante siendo monitoreado permanentemente, ha sido un ejemplo de explotación minera y hoy en día se lo cuestiona tanto como cualquier emprendimiento minero de cualquier empresa multinacional. Creo que es necesario que hagan la salvedad de esta situación ya que los grupos ecologistas agrupan toda la actividad minera en la misma categoría. Una cosa es una multinacional que como objetivo último es la rentabilidad y no persigue un fin de servicio comunitario y otra es la explotación minera que pueda realizar el Estado a favor de todos los habitantes del país.
Precisamente hoy está la presidenta de CNEA (se refiere al 01-07-09), Lic. Norma Boero, en Sierra Pintada para ver la posibilidad de reactivar el yacimiento a fin de proveer los elementos combustibles para nuestras centrales nucleares a partir del uranio argentino. Por la fuerte presión de sectores económicos y apoyados por grupos ecologistas, la provincia de Mendoza promulgó una ley anti-minera que, prácticamente, impide a la CNEA explotar el yacimiento “.
Firma: Lic. Guillermo Rojas (en representación de APCNEAN – Seccional Cuyo-Noroeste). Mail: [email protected]
REFLEXIONES
En gacetillas anteriores hemos manifestado que posiciones diferentes acerca de temáticas conflictivas deberían canalizarse a través de discusiones públicas entre expertos y con la participación de organizaciones sociales con la finalidad de fijar conductas a seguir, pero partiendo de ejes que consideren la salud, el aprovechamiento responsable, la preservación de los recursos naturales y el cuidado de los ecosistemas. De otra forma, seguiremos mezclando opiniones razonables con aquellas sesgadas únicamente por intereses económicos. Y aquí es importante el rol que debería desempeñar el GACTEC.
Referencias
(1) – “Produción y Uso Social de Conocimientos. Estudios de sociología de la ciencia y la tecnología en América Latina”, Pablo Kreimer, Hernán Thomas y otros (Universidad Nacional de Quilmes, 2004).
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