Carta de la nieta de Norma Pla, sobre las cacerolas

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Politica Nacional

 

 

Por Jesica Pla

En los 90, durante la “apertura” al primer mundo, había dólares, un montón, valían solo un peso, se podía comprar de todo y se podía viajar, salir del país, comprar afuera, traerlo y no había necesidad de pagar ninguna impuesto por ello. Había además libertad de expresión, y las cadenas nacionales no se usaban, no era necesario, el presidente podia mostrarnos su Ferrari en lo de Susana, en lo de Mirtha o en lo de Bernardo.

 

Hubo otro país, otro país que producto de la “apertura” se quedó sin trabajo, porque las fabricas cerraron y ese otro país trabajaba e las fabricas. Si no tenías trabajo, no tenías ingresos. Si no tenías trabajo, no había ni aumentos, ni paritarias, ni posibilidades de proyectar. Si no tenías ingresos, daba igual si el dolar valía un peso, dos, cuatro, si se podía comprar o si no se podía comprar, si había que declararlo o no había que declararlo. Daba igual.

 

Daba igual si se podía viajar o no se podia viajar. Cuando la vida cotidiana te apremia, los problemas son otros. Esas preocupaciones no estan en el horizonte de lo posible. No habia cadena nacional. Tampoco habia “planes para todos”. Mi abuelo era obrero grafico. Lo echaron en 1982 porque la fabrica “quebró”. Despues de ahi no volvio a encontrar “trabajo”, trabajo en serio, “en blanco” (como es el trabajo para quienes fueron obreros toda su vida); hizo lo que pudo, pero unos años despues fallecio. Mi abuela tenia dos hijos grandes, varios nietos y dos hijos adolescentes. La pension era poca, los remedios se pagaban, y los hijos mayores la ayudaban como podían, mientras intentaban mantener su pequeño taller por cuenta propia al compás de una apertura al mundo que no parecía estar beneficiándonos. Mi abuela compraba en el mercado central, si podía comprar, y si no, iba a ver qué encontraba para traernos, cosas que después mi mamá se ingeniaba el modo de cocinar.

 

Cuando mi abuela fue a protestar, por sus derechos, como el derecho que todos reconocen a manifestar en reclamo de lo “justo”, la policía irrumpió en la “olla popular” que estaban haciendo (la onda cacerolazo todavía no se había impuesto, las cacerolas se usaban para cocinar, para alimentar, como corresponde), se llevó en andas a ella y a todos los viejos que la acompañaban, se llevaron todas las cosas que jamás nos devolvieron (porque las cosas eran nuestras, porque las cosas se las prestaron los hijos, los vecinos, los amigos para acompañarla en su protesta)…. se la llevaron presa, y no es un eufemismo, se la llevaron presa y mis tíos tuvieron que ir a sacarla… No fue la única vez, muchas y muchas otras veces la volvieron a llevar, a ella y a muchos otros compañeros, jubilados, piqueteros, “perdedores” de un sistema que benefició a pocos y perjudicó a muchos de nosotros.

 

En esa época no había cadena nacional. Tampoco había “planes para todos”. Tampoco había jubilaciones dignas, ni aumentos programados, ni trabajo. Tampoco había libertad de expresión; si te quejabas, te llevaba la cana, “por la razón o por la fuerza”, no importa si eras mujer, mayor, ni si el reclamo era justo o no.

 

El jueves por mi barrio no escuché una cacerola. Por Constitución, que andábamos justo por ahí con Emi tampoco. Por el de mi amiga Karina, en Avellaneda, tampoco. Son todos barrios populares, barrios “al sur”, barrios con las marcas visibles de la desigualdad social. Y no escuché una cacerola. Mi mamá que vive allá por el “tercer cordón” prendió la tele y me llamó para preguntarme qué pasaba, porque no entendía nada, porque “allá” no pasaba nada.

 

Pero aún más, no importa. Hubo dos, tres, miles o millones de cacerolas, no importa; estuvieron ahí, reclamaron por la inseguridad y la falta de justicia, por el totalitarismo y la falta de libertad. No escuché sobre la actuación policial ni sobre algún incidente. Se expresaron como ciudadanos responsables y después se volvieron a sus casas.

 

A mi abuela, en cambio, siempre había que ir a buscarla a la comisaría…

 

Publicado en la Revista Oveja Negra N°19

 

EL FANTASMA DE LA INFLACIÓN

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política y Economía

EL FANTASMA DE LA INFLACIÓN/ PERON/ NORMAS GENERALES PARA EL CUMPLIMIENTO DEL 2º PLAN QUINQUENAL

 

 

El desequilibrio económico puede coexistir con el bienestar social y la felicidad del pueblo.La justicia social es el medio de conciliación entre la economía y la sociedad, y en último análisis pone las riquezas del hombre al servicio del hombre.

 

 

Escrito por Villa Manuelita /Juan Domingo Perón

En diciembre del año 1952 el Presidente Perón presentaba el Segundo Plan Quinquenal.

La oposición política de entonces atacaba al mismo por considerarlo un plan de alto contenido inflacionario.

Cómo podemos observar algunas cosas no cambian, siempre han existido los políticos incapaces, que sin posibilidad de criticar con alternativas superadoras, se encargan de lucrar con los temores de la comunidad agitando fantasmas y peligros.

En la primera de una serie de disertaciones sobre el Plan Quinquenal (fueron cinco), Perón explica el sentido de la Economía Dinámica del justicialismo.

Una exposición esclarecedora que ayuda a comprender la diferencia entre el pensamiento económico neoliberal y las premisas justicialistas.

Agregamos el relato histórico del Segundo Plan Quinquenal e incluímos además (para los que piensan que la economía justicialista se basó en una acción solamente distributiva) el desarrollo del “Plan Económico de Austeridad” de febrero de 1952.

Unico plan de ajuste que pudo cumplir sus objetivos en la historia económica argentina del Siglo XX.

 

NORMAS GENERALES PARA EL CUMPLIMIENTO DEL 2º PLAN QUINQUENAL

Por Juan Domingo Perón

La aplicación y el cumplimiento del Plan Económico 1952 han determinado la creación de nuevas situaciones particulares que configuran también una nueva situación general.

A partir de esta nueva situación general nosotros debemos iniciar una etapa de realizaciones extraordinarias: las del 2º Plan Quinquenal, que no significa -tal como alguien ha dicho sin conocerlo- un plan de inflación.

Tampoco pensamos que sea un plan deflacionista y ni siquiera aceptamos que pueda considerarse que perseguimos, mediante su aplicación, el antiguo ideal de los economistas liberales: un equilibrio estático o permanente, de precios y salarios; de ofertas y demandas en bienes y en mano de obra; de consumo y producción, etcétera.

Muchas veces he dicho que no somos ni inflacionistas ni deflacionistas….

La inflación y la deflación son fenómenos financieros y económicos que no deben tener directa relación con el bienestar del pueblo.

En épocas de deflación corno la de 1930-1932 el pueblo sufrió de hambre y de miseria lo mismo que en el período de deflación ostensible en lo que llevamos del siglo: en los años 1919-1922.

Otras épocas de deflación, sin embargo, hubiesen determinado tal vez el bienestar del pueblo, si sus hechos o fenómenos económicos y financieros hubieran sido conducidos no con criterio capitalista, sino con criterio eminentemente social.

Con las épocas de la inflación sucede lo mismo.

Nunca hemos tenido mayor bienestar en nuestro pueblo que en los momentos del optimismo inflatorio que nosotros provocamos en la primera mitad del 1er. Plan Quinquenal.

Sin embargo reconocemos que la inflación en otros países, y aun en el nuestro durante las épocas que nos precedieron, provoca habitualmente desequilibrios peligrosos para el bienestar del pueblo.

Lo mismo sucede con el equilibrio estático de las relaciones económicas entre precios y salarios, oferta y demanda, producción y consumo, etcétera.

Se trata de un equilibrio económico que puede o no ser beneficioso para el pueblo y ya veremos claramente cuál es el valor real que le asignamos en el terreno de la economía justicialista.

Estas tres posiciones son exclusivamente económicas.

Nosotros, al decidirnos siempre por el pueblo, subordinamos lo económico a lo social mediante la aplicación del sistema que denominamos de economía social y frente a nuestra doctrina pierden valor, como es lógico, las tres posiciones de los “economistas exclusivamente economistas”.

De allí que no nos preocupen la inflación, la deflación o el equilibrio económico…. sino el bienestar social o sea la felicidad del pueblo.

Sí el pueblo es feliz con deflación nos decidimos por ella, del mismo modo que fuimos o seremos inflacionistas o partidarios del equilibrio económico cuando estas otras dos posiciones nos conduzcan fehacientemente al bienestar social.

También sabemos que no hay un sistema permanentemente eficaz que, aplicado, produzca el bienestar material de la población y su consecuente tranquilidad política, y social.

Hay momentos económicos que deben ser resueltos con inflación o deflación así como hay momentos económicos que deben ser resueltos mediante el equilibrio económico.

Por eso siempre he dicho que en economía la única posición es la que se deduce de la realidad y de su exacta apreciación.

También pensamos que no ha de ser permanente como ideal el desequilibrio económico, o sea la inflación o la deflación; pero eso no significa tampoco que nos decidamos por el equilibrio estático ideal del liberalismo económico, que sólo puede ser una solución momentánea y para una situación determinada.

Nosotros creemos que el proceso económico -por lo menos en nuestro país- es un proceso de creación permanente de riquezas y que ellas deben ser concomitantemente, distribuidas a fin de que la economía sirva al bienestar social.

Vale decir que si crecen las riquezas debe crecer el bienestar del pueblo.

El ideal del equilibrio económico del justicialismo no puede ser, entonces, estático o permanente, sino dinámico.

Si crecen las riquezas, o sea la renta nacional, como inmediata consecuencia debe crecer la renta individual o, mejor aún, la renta familiar.

Si creciese la renta nacional y no se incrementase la renta familiar, deberíamos pensar que la economía no es social, o sea que la economía se ha constituido en un fin, como en el sistema capitalista, y no en un medio que sirve al bienestar común mediante la redistribución de bienes que se efectúa por una eficiente justicia social.

Si aumentan los precios es porque en alguna forma han sido aumentados los beneficios del capital, con la sola excepción de los aumentos de precios derivados de mejores salarios en la actividad económica afectada; pero en este caso, de cualquier manera, los salarios deben seguir al índice general de precios, o sea al costo de la vida.

Negar la relación de precios y salarios es política de netos principios capitalistas, cuyos resultados desastrosos está viendo el mundo contemporáneo con angustiosa claridad.

Nosotros no sólo consideramos que deben relacionarse mutuamente, sino que el ritmo de los salarios debe seguir el ritmo de los precios.

Si aumentan los precios deben aumentar los salarios, y aquí aplicamos una vez más nuestro principio básico y fundamental: la economía (en este caso los precios) debe servir al bienestar social (en este caso los salarios).

Lo mismo sucede en cuanto respecta al equilibrio entre la oferta y la demanda.

Los economistas del capitalismo sostienen que es preferible que la demanda exceda o supere a la oferta…

Si se trata de bienes de consumo o de bienes imperecederos -en una palabra: de bienes económicos-, ellos dicen: ¡mejor…., así aumentan los precios y se beneficia el capital!

Nosotros pensamos que la oferta debe subordinarse a la demanda, dentro de un orden que llamamos de equilibrio dinámico…. o sea que la oferta debe seguir bien de cerca a la demanda, a fin de no provocar el desequilibrio que es la inflación.

Si se trata de mano de obra, también los economistas del capitalismo se alegran pensando que si la oferta es mayor que la demanda, la mano de obra baja de precio, con evidente beneficio para el capital.

Por eso sostienen que la desocupación es beneficiosa…. ¡sin pensar que toda desocupación es inhumana y que afecta al bienestar del pueblo!

La demanda de mano de obra debe exceder a la oferta; pero, en este caso, también la demanda debe seguir a un paso de la oferta, a fin de no crear aumentos en los costos por demanda injustificada de mayores salarios.

Cuando los economistas liberales se refieren a la relación entre lo que se consume y lo que se produce, entienden que el equilibrio está en la subordinación del consumo respecto a la producción, y aplican aquí la vieja teoría capitalista del punto óptimo -ganar más con menos esfuerzo-, fundada en el principio hedónico, hondamente egoísta, aunque a la postre el pueblo, consumiendo a media ración, termine por reaccionar violentamente.

Nosotros pensamos que la producción debe subordinarse al consumo, pero siguiéndolo de cerca, a fin de no provocar la especulación y el agiotismo.

Persiguiendo el equilibrio económico estático de que nos hablan, los economistas del capitalismo subordinan en el orden internacional la situación de los países agropecuarios a la que tienen los países industriales, y con tal motivo someten económicamente a los primeros, a los que consideran “poco desarrollados”.

El sometimiento económico -y nosotros lo sabemos por experiencia- es la etapa fundamental de la explotación social y la coerción política.

Nosotros pensamos que este equilibrio económico estático es injusto y contraproducente también en el orden internacional, y nos decidimos por un equilibrio económico dinámico que vaya creando en cada país o grupo de países una armonía lo más perfecta posible entre la producción agropecuaria y la producción industrial.

Todos estos hechos y ejemplos señalan las diferencias fundamentales que median entre el nunca alcanzado equilibrio estático del capitalismo liberal y nuestro equilibrio dinámico, que subordina siempre lo económico a lo social y lo social a lo político, entendiendo que lo político es -en su más alta acepción- realizar la felicidad de un pueblo y la grandeza de una nación.

Nosotros tenemos que afrontar ahora una etapa de expansión económica tal como la prevé el 2° Plan Quinquenal.

El proceso económico más lógico, si queremos llegar al equilibrio económico dinámico -que nos parece el ideal más aceptable en general-, es, partiendo de la inflación simple, pasando por el punto de equilibrio estático, entrar por el ancho camino del equilibrio dinámico, que en síntesis no es otra cosa que una permanente creación de riqueza acompañada por una permanente creación concomitante de bienestar social.

Hasta 1951 estuvimos en pleno período de inflación.

En 1952, mediante el Plan Económico, llegamos o estamos llegando a un relativo equilibrio estático.

Lo que debemos crear ahora es un estado de cosas que nos permitan avanzar durante todo el 2° plan Quinquenal, mediante el desarrollo del equilibrio económico dinámico, hacia las grandes metas de la patria: “la felicidad del pueblo y la grandeza nacional, afianzando la independencia económica para consolidar la justicia social y mantener la soberanía política”.

El equilibrio dinámico a que aspira el justicialismo tiene mayor trascendencia que la del simple terreno económico.

No es sólo un equilibrio económico, ni exclusivamente social, ni exclusivamente político.

Queremos una economía en permanente y progresivo desarrollo, porque nadie podrá negar que el mundo entero -y en especial nuestro país- tiene ingentes reservas de producción.

Pero el progreso económico no puede desenvolverse sin el consecuente progreso social…. Tiene una eminente función social que cumplir….

En estos días el desarrollo económico en algunos países ha determinado la acumulación de enormes cantidades de alimentos….

¡Pero los chinos siguen muriéndose de hambre!

La economía capitalista del mundo, basada en su principio de egoísmo fundamental, ignora el hambre de los chinos, que acaso termine por destruir la propia economía del capitalismo…. y a los propios capitalistas.

Queremos una situación social que mejore progresiva y paralelamente con la situación económica…., y ello sólo puede alcanzarse mediante la justicia social, que da como resultado una mejor distribución de la riqueza.

La justicia social es el medio de conciliación entre la economía y la sociedad, y en último análisis pone las riquezas del hombre al servicio del hombre.

Por fin aspiramos a que la situación política del país y aún del mundo siga su desarrollo progresivo, mejorando, sobre bases económicas y sociales en permanente superación, el grado de felicidad de los hombres y de los pueblos.

En síntesis, y para terminar con esta exposición de motivos fundamentales que orientará nuestra acción general durante el 2° Plan Quinquenal, podemos decir:

1) Que el desequilibrio económico puede coexistir con el bienestar social y la felicidad del pueblo.

2) Que el equilibrio económico es preferible al desequilibrio, pero el ideal no es el equilibrio estático que detiene la producción de la riqueza y su distribución, sino el equilibrio dinámico que aumenta la riqueza, pero al mismo tiempo incrementa el bienestar social.

3) Que no hay métodos uniformes y permanentes para la solución de los problemas económicos, sino momentos económicos, y aunque lo ideal es el equilibrio dinámico, puede ser en ciertas circunstancias conveniente la inflación o conveniente la deflación.

4) Que el equilibrio dinámico que auspicia como ideal nuestra doctrina no es solamente económico, sino social y aun político, y nos permitirá afianzar la independencia económica, consolidar la justicia social y mantener nuestra soberanía política.

Estos son, en esencia, los principios básicos que informan nuestro 2° Plan Quinquenal de gobierno.

Sobre ellos debemos hacer el análisis de la situación actual y sobre ellos habrán de estructurarse los planes anuales que en 1953 darán por iniciado nuestro plan y que echarán los cimientos de su total y absoluta realización.

Una vez más me permito recordar, como en los primeros tiempos del 1er. Plan Quinquenal: es necesario no empequeñecer el horizonte mirándolo con lentes oscuros o con anteojos que limitan el panorama general.

Hay que pensar en grande, para sentir en grande, y para poner después nuestra voluntad al servicio de las grandes empresas de la patria.

Por más que hayamos hecho, yo no tengo temor en afirmar que en esta tierra todo está por hacerse.

La potencialidad económica del país es casi infinita.

Es necesario convertirla en riqueza y luego transformar la riqueza en bienestar social y el bienestar social en felicidad.

Es la inmensa tarea que nos espera.

Solamente pensando con rotunda insensatez o con excesiva y enfermiza prudencia puede hablarse de pequeñas cosas y de realizaciones mínimas con el tono de un pesimismo inconfesable que sólo puede ser compatible con un pueblo pequeño y vencido definitivamente.

Tenemos un pueblo nuevo y pujante que recién conoce la dignidad de la justicia, de la soberanía y de la libertad….

¿Podemos ofrecerle como programa de su acción una tarea restringida y mediocre?

¿No será mejor abrir todas las compuertas de su optimismo y encauzarlo hacia el porvenir?

Nada le falta para vencer en todos los frentes de su lucha.

Por todo ello, yo creo que es necesario avanzar por el camino ascendente del equilibrio dinámico en lo económico, en lo social y en lo político, y siguiendo al pie de la letra las normas del 2° Pian Quinquenal, realizar, conjuntamente todos, gobierno, Estado y pueblo, la gran tarea que espera de nosotros la patria y que nosotros debemos a las generaciones futuras.

Fundación Villa Manuelita

Construyamos Juntos una Democracia Popular y Participativa

Foto: http://www.peronvencealtiempo.com.ar/fotos-de-peron

 

PRIMERO LA PATRIA COMPAÑEROS

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Politica Nacional

 

 

Por Pedro del Arrabal

Para EL EMILIO

 

 

 

DE INEPTITUDES Y CARENCIAS EN MATERIA POLÌTICA

Los acontecimientos de dominio público asociados a la decisión política de los compañeros Pablo y Hugo Moyano (y los sigo llamando compañeros porque todavía los considero como tales aunque no acuerde en nada con sus actuales y equivocadas actitudes políticas) de usar un paro llevado adelante por el gremio que conducen, en una inoportuna movida política y con una desubicada espacio-temporal intensión de hacer una demostración de fuerza y poder, también está desnudando por otro lado la inexperiencia y las carencias en cuestiones de manejo polìtico (algo muy evidente en no pocos casos) que padecen muchos de los funcionarios que acompañan a la compañera presidenta. Que ella deba regresar de la cumbre planetaria más importante después de la “Eco 92” obligada por las circunstancias y ante la ineptitud política para manejar una situación como la que están planteando los dirigentes Camioneros, (un simple conflicto gremial con más ribetes de defensa de intereses políticos personales y/o sectoriales que otra cosa) es la más clara evidencia de lo manifestado anteriormente. Y esto no es un detalle menor a la hora de mirar el futuro. Hay muchos liberales de izquierda pululando por los pasillos de poder de nuestro gobierno que ni siquieran saben apretar el embrague cuando se trata de incursionar en manejos políticos. Que estos problemas TAMBIÉN se los tenga que cargar al hombro la Compañera Cristina me parece como mucho. A esto también hay que darle soluciones políticas dentro del Movimiento Peronista capacitando a la militancia y ofreciéndole a Cristina nuestros mejores hombres.

EL PELIGRO DE LOS CAMIONES SIN FRENOS

La actitud confrontativa que con brabuconadas mediáticas está llevando adelante El Secretario Adjunto del gremio de Camioneros, Pablo Moyano, hoy por hoy está siendo usada y fogoneada “politicamente de manera bastarda” por los intereses del grupo Clarín, de La Nación y jugando convenientemente a favor de los intereses de la más reaccionaria oligarquía nativa agroganadera y del stablisment económico. Está sirviendo a esa tarea de desgaste del gobierno de Cristina que llevan adelante en este momento dichos sectores, ahora con cierta prisa y sin pausas. Que un GORILA COMO BUSSI de la Federación Agraria que integra junto a Biolcati de la Socieda Rural “la mesa del lazo” -invento orgiástico con propósitos destituyentes de un gobierno democrático-, salga a defender a los Moyano calificando al Gobierno Nacional PERONISTA (y lo remarco con mayúsculas) de “Gorila”, ya tendría que estar operando en la cabeza de los “trabajadores Moyanista”. Existe un viejo refrán criollo que lo patentiza: “Decile, ¡Que hombre guapo! a un tonto y lo veras trabajar”.

Es raro que los compañeros que conducen el gremio de Camioneros y su Secretario General la CGT no se percaten de esto. Hugo Moyano es un viejo militante de la Causa Nacional y Popular Peronista (que desde ya no es una causa cualquiera). Cuando reemplazó a Ubaldini al frente de la CGT, y con un visión peronista de la realidad nacional salió a la calle y enfrentó las políticas “neoliberales” que llevaba adelante el menemismo mentirosamente en nombre del peronismo; y desnudo el antiperismo del menemato. Cómo no se puede dar cuenta  que las cosas cambiaron.

Entonces todo se torna más incomprensible para los que debemos sostener este proyecto polìtico desde el llano. Y para los jóvenes ¡ni que hablar! Si bien es cierto que la disputa de los Moyanos con un sector del kirchnerismo que secunda a la compañera Presidenta era más que evidente de un tiempo a esta parte (más exactamente desde el momento del “no acuerdo” en la conformación de las listas de candidaturas para las pasadas eleciones nacionales), no es menos cierto que dentro del peronismo y para los que militamos por elección y con pasión dentro del movimiento creado por el Gral. Perón, las decisiones que toma la conducción no se las puede estar discutiendo en cualquier momento y de manera pública. “A los trapos sucios se los lava en casa”. “No solo basta con decir «soy peronista», sino y mas importante es demostrarlo” Estos dos aspectos están en el manual “Conducción Politica” del Gral Perón. La práctica política en el ideario peronista indica eso; saber detectar oportunamente cómo, cuando y adónde se deben discutir ciertas cuestiones; priorizar el bien común por encima de los intereses personales o sectoriales. En mi caso me tuve que tragar el sapo de aceptar votar a Filmus en la ciudad en las tres elecciones anteriores, pero me tape la nariz y lo hice. De poco sirvió porque se perdió lo mismo; aún siendo la zanahoria del burro en términos de captación de votantes un liberal de izquierda, personajes que suelen cautivar a ciertos sectores “progres” porteños; pero por lo visto NO. Sin embargo sirvió y servirá para discutir de qué manera se debe hacer política en un distrito como la C.A.B.A. y buscar criteriosamente el perfil del candidato que pueda ser potable para el votante porteño en líneas generales y no pensando que el porteño es amante de las diferencias ideològicas. El porteño es centralista y ombliguista por naturaleza. Sobre eso y para erradicar eso hay que trabajar.

Resulta llamativo y más incomprensible aún ver que dirigentes gremiales con vasta experiencia política en enfrentamientos contra los intereses oligárquicos y económicos, cometan el mismo error político que en su momento cometieron por la otra “mano” -la que calificaba a los dirigentes gremiales de “burocratas”, como lo sigue haciendo aún hoy un J.P. Feimann quien tilda de “lumpen” a Moyano- algunos dirigentes de la cúpula de Montoneros allá en el “73/74” cuestionando las decisiones de Perón. Y después apareció lo que apareció en 1975 y vino lo que vino en 1976. No hay que olvidar que en Chile fueron los “paros de camioneros” los que desetabilizaron al gobierno del compañero Allende y trajeron a Pinochet. Errores políticos imperdonables.

REALIDADES Y MANEJO DE LOS TIEMPOS POLITICOS

¡Sí, ya sé! Cristina no es Perón. Pero no es menos cierto que a un Néstor Kirchner vivo, esto no se lo hubieran hecho. Néstor condujo con mano firmemente peronista (como buen peronista que era) a todos los sectores que componen nuestro movimiento, y facilmente encuadraba a cualquier díscolo que quisiera “sacar los pies del plato”. Manejó política y criteriosamente esa “bolsa de gatos” que constituía -sigue constituyendo- el PJ. Y lo hizo porque era nuestra herramienta electoral (aunque alguno hoy lo quieran susplantar por el FPV); pero nunca dejó ni deja de ser eso, una herramieta electoral. A los peronista lo que nos importa es el Movimiento Político que lo sostiene y le da cuerpo en términos ideológicos; sino no sería peronismo.

Tampoco es menos cierto que las leyes y las decisiones que tomó la compañera Cristina desde que se hizo cargo del gobierno del país no las había tomado Nestor. Resulta de estúpidos políticos no preguntarse ¿por qué? Fueron dos momentos totalmente distintos, y en ese sentido la compañera Cristina machaconamente lo remarca; y se presenta como la continuadora de las aspiraciones políticas de neto corte peronista que Néstor soñó para el conjunto del pueblo argentino, esos principios de justicia social que enarboló su esposo en vida y que con mucho coraje y  decisión, ella fue tomando en lo que va de su gestión. Desconocer esto es de una torpeza meridiana.

Descontextualizar las acciones políticas locales del marco general (Crisis financiera internacional golpeando a los países centrales, despliegue de claras estrategias que buscan minar el UNASUR-CELAC, fuertes movidas de los centros financieros internacionales para que sus ganancias las sigan pagando los de siempre, los de abajo y fuertes acciones para que las regiones del planeta -la nuestra por caso- que van zafando de la cuestión caigan rápidamente en la volteada generalizada) para llevarlas adelante defendiendo simplemente intereses personales o sectoriales no solo es aberrante y denunciadora de una miopía política, sino y fundamentalmente no son de PERONISTAS. Para el peronismo y los peronista PRIMERO ESTA LA PATRIA…, LUEGO LOS HOMBRES. El que no entienda esto no es peronista; y el que actua en sentido contrario se pasó al bando de los gorilas apátridas que se cagan en nuestra patria ya que para ellos la patria es otra cosa, con forma de: o caja fuerte, o banco, o de paraiso fiscal, o de bolsillo sin fondo para los tilingos. Para los peronistas la patria no es otra cosa que el pueblo mismo.

EL PEDIDO DE UN PERONISTA

Muchachos de la conducción del gremio de camioneros, ustedes también conforman nuestra patria y dicen ser peronista. Yo lo escuché a Hugo Moyano en una reunión de los compañeros de “Utopias” que organiza la Oesterhelg de Martín Garcia los lunes en el Tasso, hablar como peronista y defender el gobierno Peronista de la compañera Cristina Fernandez con sólidos argumentos políticos. ¿Qué pasó? ¿Se olvidaron el orden de prioridades que tiene como pilares fundamentales el PERONISMO? ¿Entendieron mal la responsabilidad que le cabe a la clase trabajadora como columna vertebral del Movimiento Peronista? Este es el momento de hacer política en serio, no politiquería muchachos; es el momento de demostrar cómo entendemos la política los PERONISTAS, cuando se trata y se priorizan las cuestiones nacionales y populares, aquellas que nos pueden llevar a una verdadera revolución social. Los procesos revolucionarios a veces son largos y tediosos; más cuando se elige priorizar el tiempo por encima de la pérdida de vidas humanas. En las revoluciones violentas los que mueren y dejan su sangre siempre fueron los de abajo, y los que luego disfrutaron de los logros  “acomodando los cambios” a su conveniencia fueron -y son- los burgueses a los cuales se quería combatir. Por eso el peronismo es diferente. En este momento, el país no necesita que se incremente el número de Lanatas-Tenembaun-Morales Sola quienes necesitan oponerse a algo para no cagarse muriendo de angustia y quedarse sin cobrar por sus “servicios”. Hoy se necesitan verdaderos patriotas, patriotas en serio. Piensen en San Martin, Belgrano, Güemes Dorrego, Rosas Quiroga, Varela, Irigoyen y Perón carajo. Es la patria grande primero y la patria chica luego las que hoy están en juego, que joder. Les escribo como a compañeros peronista que todavía los siento. Pero nunca pierdo de vista algo que me enseñó el general Perón “Hay algunos que son leales hasta que dejan de serlo”. ¡Ojo muchachos, a no equivocarse! La oligaquía nunca duerme, y cuando lo hace sueña con otro septiembre de 1955 o un marzo de 1976. Ya sabemos quienes son los que siempre perdieron en esas ocasiones, LOS TRABAJADORES. Los enemigos de esa oligarquía nunca fueron los “rojos” sino los PERONISTAS.  No resulta dificil entender por qué.

La absurda lógica del neoliberalismo capitalista.

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Politica Internacional, geopolítica y geoestrategia

Un envio de Carlos Pereyra Mele.

“Una entrevista imperdible al economista Max-Neef (*), realizada por Amy Goodman en 2010, nos lleva a concluir por el tiempo pasado,  que sus análisis son de una actualidad dramática y demuestran que el  sistema financiero económico  mundial occidental sigue con su rapiña insaciable y que sus publicitas siguen trasmitiendo (llamados economistas), defendiendo un sistema que aumenta la desigualdad y la profundización de la crisis y que hoy ya viven los países centrales del sistema, como antes lo vivimos los latinoamericanos.”  Carlos Pereyra Mele

“EEUU, un país en vías de subdesarrollo”

AMY GOODMAN: En Bonn, Alemania tuve oportunidad de conversar con Manfred Max-Neef, el reconocido economista chileno que ganó en 1983 el Right Livelihood Award, dos años después de haber publicado su libro Economía Descalza: Señales desde el Mundo Invisible. Empecé preguntándole que explique el concepto de la economía descalza.

MANFRED MAX-NEEF: Bueno, es una metáfora, pero es una metáfora que se originó en una experiencia concreta. Yo trabajé alrededor de diez años de mi vida en áreas de pobreza extrema, en las sierras, en la jungla, en áreas urbanas en distintas partes de Latinoamérica. Al comienzo de este periodo, estaba un día en una aldea indígena en la sierra de Perú. Era un día horrible; había estado lloviendo todo el tiempo. Estaba parado en una zona muy pobre y enfrente de mí estaba otro hombre parado sobre el lodo (no en el barrio pobre sino en el lodo). Y bueno, nos miramos. Este era un hombre de corta estatura, delgado, con hambre, desempleado, cinco hijos, una esposa y una abuela. Yo era el refinado economista de Berkeley, maestro de Berkeley, etc. Nos mirábamos frente a frente y de pronto me di cuenta de que no tenía nada coherente que decirle en esas circunstancias; que todo mi lenguaje de economista era obsoleto. ¿Debería decirle que se pusiera feliz porque el producto interno bruto había subido un 5% o algo así? Todo era completamente absurdo. Entonces descubrí que no tenía un lenguaje para ese ambiente y que teníamos que inventar un idioma nuevo. Ese es el origen de la metáfora “barefoot economy” o economía descalza, que, en concreto, significa la economía que un economista usa cuando se atreve a meterse en los barrios bajos. El punto es que los economistas estudian y analizan la pobreza desde sus oficinas lujosas, poseen todas las estadísticas desarrollan todos los modelos y están convencidos de que saben todo lo que hay que saber sobre la pobreza. Pero ellos no entienden la pobreza. Ese es el gran problema. Y es también el motivo por el cual la pobreza aún existe. Esto cambió completamente mi vida como economista. Inventé un lenguaje coherente para esas condiciones de vida.

“La Receta”

AMY GOODMAN: ¿Y cuál es ese idioma? ¿Cómo aplicas un sistema económico o haces que las circunstancias expliquen esos cambios?

MANFRED MAX-NEEF: No, la cosa es mucho más profunda. Es decir, no es como una típica receta que te da alguien de tu país, en donde te dicen “te garantizamos quince clases o la devolución de tu dinero.” Ese no es el punto. Deja ponértelo de esta manera. Hemos alcanzado un punto en nuestra evolución en el que sabemos muchas cosas. Sabemos muchísimo pero entendemos muy poco. Nunca en la historia de la humanidad ha habido tanta acumulación de conocimiento como en los últimos cien años. Mira cómo estamos. ¿Para qué nos ha servido el conocimiento? El punto es que el conocimiento por sí mismo no es suficiente. Carecemos de entendimiento. La diferencia entre conocimiento y entendimiento te la puedo explicar con un ejemplo. Vamos a pensar que tú has estudiado todo lo que puedes estudiar desde una perspectiva teológica, sociológica, antropológica, bioquímica y biológica sobre un fenómeno llamado amor. El resultado es que tú sabrás todo sobre el amor, pero tarde o temprano te vas a dar cuenta de que nunca entenderás el amor a menos de que te enamores. ¿Qué significa esto? Que sólo puedes llegar aspirar a entender aquello de lo que te vuelves parte. Como dice la canción latina, somos mucho más que dos. Cuando perteneces, entiendes. Cuando estás separado, solo acumulas conocimiento. Y esa ha sido la función de la ciencia. Ahora bien, la ciencia se divide en partes pero el entendimiento es completo. Holistico. Eso sucede con la pobreza. Yo entendí la pobreza porque estuve allí; viví con ellos comí con ellos y dormí con ellos. Entonces comienzas a entender que en ese ambiente hay distintos valores, y diferentes principios— comparados con los que existen allí de donde tú provienes y te das cuenta de que puedes aprender cosas fantásticas de la pobreza. Lo que he aprendido de los pobres supera lo que aprendí en la universidad. Pero pocas personas tienen esa oportunidad, ¿te das cuenta? Ellos ven la pobreza desde afuera en lugar de estarla viviendo desde adentro. Aprendes cosas extraordinarias. Lo primero que aprendes y que los que quieren mejorar el sistema de vida de los pobres no saben, es que dentro de la pobreza hay mucha creatividad. No puedes ser un tonto si quieres sobrevivir. Cada minuto tienes que estar pensando, ¿qué sigue? ¿qué puedo hacer aquí? ¿qué es esto y lo otro y lo otro? Así que el estado creativo es constante. Además, están los contactos, las cooperativas, la ayuda mutua y toda una gama de cosas extraordinarias que ya no se encuentran en las sociedades dominantes, las cuáles, son individualistas, avaras, egocentristas, etc. Allá encuentras exactamente lo opuesto de lo que ves acá. Y es sorprendente porque a veces llegas a encontrar gente más feliz entre los pobres que la que encontrarías en tu propio ambiente. Lo que ya te dice que la pobreza no solo es una cuestión de dinero. Es algo mucho más complejo.

AMY GOODMAN: ¿Qué crees que debamos cambiar?

MANFRED MAX-NEEF: ¡Oh!, casi todo. Somos dramáticamente idiotas. Actuamos sistemáticamente en contra de las de las evidencias que tenemos. Conocemos todo lo que no debemos hacer. No hay nadie que no sepa esto. Especialmente los grandes políticos saben exactamente lo que no se debe hacer. Y aún así lo hacen. Después de lo que pasó en octubre del 2008, tú pensarías que van a cambiar porque se han dado cuenta de que el modelo económico no funciona. Que incluso tiene un alto nivel de riesgo. Es drásticamente peligroso. Y uno se pregunta:¿Cuál fue el resultado de la última reunión de la Comunidad Europea? Ahora son más fundamentalistas que antes. De tal modo que de lo único de lo que se puede estar seguro es de que ya viene la próxima crisis y que será mucho más fuerte que la actual. Pero para entonces ya no habrá suficiente dinero. Esas son las consecuencias de la estupidez humana.

 La Pobreza en EE.UU.

AMY GOODMAN: Si tú estuvieras al cargo de la economía ¿qué harías para evitar otra catástrofe?

MANFRED MAX-NEEF: Primero que nada, necesitamos economistas más cultos, que sepan historia, de dónde vienen, cómo se originan las ideas, quién hizo qué y así sucesivamente. Lo segundo es que un economista se percibe como un subsistema dentro de un sistema más grande que es finita: la biosfera. También entiende que el crecimiento económico es imposible. En tercer lugar, un sistema que entiende lo anterior sabe que no puede funcionar sin tomar en serio los ecosistemas. Pero los economistas no saben nada de ecosistemas. No saben nada de termodinámica, ¿sabes? Nada de biodiversidad. Quiero decir, son totalmente ignorantes con respecto a estos temas y otra cosa así. Realmente no entiendo en qué puede dañar a un economista saber que si los animales desaparecen, él también desaparecerá porque entonces ya no habrá qué comer. Pero él no lo sabe, que dependemos completamente de la naturaleza ¿te das cuenta? Sin embargo, para los economistas que tenemos hoy en día, la naturaleza es un subsistema de la economía. Es completamente absurdo. Además, debemos acercar al productor con el consumidor. Yo vivo en el sur de Chile y ésa es una zona fantástica, tenemos toda la tecnología para la creación de productos lácteos de calidad. Hace unos meses estaba en un hotel desayunando. Noté estos paquetitos de mantequilla sobre la mesa. Tomé uno y descubrí que la mantequilla venía de Nueva Zelanda. Es absurdo ¿sabes? ¿y por qué sucede una cosa así? Porque los economistas no saben calcular costos. Traer mantequilla desde un lugar que queda a 20,000 kilómetros a un lugar en donde se produce la mejor mantequilla bajo el pretexto de que es más barato es una estupidez descomunal. ¿No toman en cuenta el impacto que causan esos 20,000 km de transporte sobre la naturaleza? Por si fuera poco, es más barato porque está subsidiado. Es un caso muy claro en el que los precios no revelan la verdad. Todo tiene un doble fondo ¿sabes? Pero ésos causan mucho daño. Si se acerca al productor con el consumidor, uno comerá mejor, tendremos mejores alimentos y sabremos de dónde vienen. Incluso podrías llegar a conocer a la persona que lo produjo. Se humaniza el proceso ¿sabes? Pero hoy en día lo que los economistas hacen está totalmente deshumanizado.

AMY GOODMAN: ¿No crees que la misma tierra nos forzará a actuar de diferente modo? ¿Estamos llegando al fin?

MANFRED MAX-NEEF: Sí claro. Ya algunos científicos lo están diciendo pero yo aún no he llegado a ese punto. Pero muchos lo creen y piensan que es definitivo: estamos fritos. Dentro de algunas décadas no habrá más humanos. Yo personalmente no creo haber llegado a ese punto, pero si diré que ya cruzamos el primero de los tres ríos. Y si observas lo que está pasando en todos lados, sí es alarmante cómo la cantidad de catástrofes ha ido en aumentando. Y se manifiestan de todas formas: tormentas, terremotos, erupciones volcánicas. El número de eventualidades crece dramáticamente y nosotros seguimos haciendo lo mismo.

AMY GOODMAN: ¿Qué has aprendido en las comunidades en las que has trabajado que te de esperanza?

MANFRED MAX-NEEF: La solidaridad de la gente. El respeto por los otros. Ayuda mutua. Nada de avaricia. Éste es un valor inexistente dentro de la pobreza. Y uno pensaría que allí es donde estaría más presente. Que la avaricia la poseen los que menos tienen. No, al contrario, entre más tienes más quieres. Esta crisis es el producto de la avaricia. La avaricia es el valor dominante del mundo actual. Mientras persista, estamos acabados.

AMY GOODMAN: ¿Cuáles serían los principios que enseñarías a los jóvenes economistas?

MANFRED MAX-NEEF: Los principios de los economistas deberían estar fundamentados en cinco postulados y un valor esencial.

Primero: la economía está para servir a las personas y no las personas para servir a la economía.

Segundo: el desarrollo es para las personas, no para las cosas.

Tercero: crecimiento no es lo mismo que desarrollo y el desarrollo no necesariamente requiere de crecimiento.

Cuarto: no hay economía que sea posible en la ausencia de servicios de ecosistema.

Quinto: la economía es un subsistema de un sistema mayor y finito: la biosfera. Por ende, el crecimiento permanente es imposible.

Y el valor esencial para sostener una nueva economía debería ser que ningún interés económico, bajo ninguna circunstancia, puede estar por encima de la reverencia de la vida.

AMY GOODMAN: Explica lo que acabas de mencionar.

MANFRED MAX-NEEF: Nada puede ser más importante que la vida. Y digo vida, no seres humanos porque, para mí, el centro es el milagro de la vida en todas sus manifestaciones. Pero hay un interés económico, es decir, uno no solo se olvida de la vida y otros seres vivientes sino, de los humanos. Si recorres esta lista que acabo de mencionar, uno a uno, verás que lo que tenemos ahora es exactamente lo contrario.

AMY GOODMAN: Ve al tercer punto, crecimiento y desarrollo y explícalo por favor.

MANFRED MAX-NEEF: El crecimiento es una acumulación cuantitativa. Desarrollo es la liberación de posibilidades creativas. Cada sistema vivo de la naturaleza crece hasta cierto punto y para de crecer. Tú ya no estás creciendo, ni él ni yo. Pero continuamos desarrollándonos. De otro modo no estaríamos dialogando en este momento. El desarrollo no tiene límites pero el crecimiento sí. Y este es un concepto muy importante que políticos y economistas no entienden. Están obsesionados con el crecimiento económico. He estado trabajando a lo largo de varias décadas y se han hecho muchos estudios. Soy el autor de una famosa hipótesis: la hipótesis liminal, que dice que en cada sociedad hay un periodo de crecimiento económico— entendido convencionalmente o no— que trae una mejora en la calidad de vida ; pero sólo hasta cierto punto, el punto liminal, a partir del cuál, si hay crecimiento, la calidad de vida comienza a decaer. Esta es la situación en la que nos encontramos actualmente. Es decir, tu pais es el ejemplo más extremo que puedes encontrar. En una parte de un capítulo de mi libro que saldrá publicado el próximo mes en Inglaterra, titulado La economía desenmascarada— se encuentra un capítulo llamado ” Estados Unidos, una nación en vías de subdesarrollo” la cuál es una nueva categoría. Tenemos el concepto de desarrollado, subdesarrollado y en vías de desarrollo. Ahora tenemos el nuevo concepto de en vías de subdesarrollo y tu país es el mejor ejemplo. El 1% de los americanos cada vez están mejor y el 99% va en decadencia y se refleja en todo tipo de manifestaciones. Las personas que viven en sus autos, ahora duermen en sus carros, ¿sabes? estacionados enfrente de la casa que fue suya. Millones de personas que uno conoce han perdido todo. Pero aquellos que especularon, los que trajeron consigo todo el problema, esos están muy bien. Para ellos no hay problemas.

AMY GOODMAN: ¿Entonces, cómo cambiarías las cosas?

MANFRED MAX-NEEF: Bueno, no sé cómo cambiarlas. Es decir, solitas van a cambiar ¿sabes? pero de forma catastrófica. No entiendo cómo no hay millones de personas en las calles de Estados Unidos destruyendo las cosas. Pero podría suceder. No lo sé. La situación es dramáticamente mala. Se supone que es el país más poderoso del mundo. Y a pesar de las condiciones, siguen con sus guerras absurdas gastando miles de milliones y billones. Trece billones de dólares se especularon y ¡ni un centavo se fue para las personas que perdieron sus casas! ¿Qué tipo de lógica es esa?

 

La “Verdadera Europa”

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Traducida al español por Rose Mary Salum

(*) El chileno Manfred Max-Neef estudió economía e hizo carrera como empleado de la empresa Shell. En 1957 dio las espaldas a la industria y se dedicó a estudiar los problemas de los países en desarrollo. Trabajó para organizaciones de la ONU y en diversas universidades de EE.UU. y América Latina. Inspirado por el imperativo de E.F. Schumacher small is beautiful, desarrolló tesis que denominó «economía descalza» y «economía a escala humana», cuyos criterios definió ya en los años 80 en una matriz que abarca diez necesidades humanas básicas. En los años 90 formuló con la hipótesis del «umbral» la idea de que a partir de determinado punto del desarrollo económico, la calidad de vida comienza a disminuir.

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Publicado por : Dossier Geopolitico , http://www.dossiergeopolitico.com

EL LLAMATIVO RETORNO DE CIERTOS “ARGUMENTOS”

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Medios de comunicación y Sociedad

 

A propósito de los peligros de un falso “debate” que se intentó instalar mediáticamente entre el supuesto “antisectas” Pablo Salum y el por él escrachado Claudio María Domínguez.

Por Victor Leopoldo Martinez (*)

A partir de ciertas “imputaciones” hacia el practicante de la “New Age” Claudio María Domínguez por parte de un joven –Pablo Salum- quien estuvo dando sobradas muestras de un desmesurado afán de protagonismo mediático en su deambular diario por los canales de televisión, el chabacano amarillismo periodístico generalizado (doblemente peligroso y ya explicaré por qué) instalado en la mayoría de los programas de entretenimiento (chimentos) e información de nuestra televisión, reflotó una peligrosa frase muy usada desde hace siglos, recuperada por los cruzados de la última dictadura militar argentina y utilizada dentro de sus argumentos a modo de justificación para sus nefastas “tareas” y acciones “extirpadoras” de lo que ellos entendían “desviaciones mentales”: El famoso “lavado de cerebro”. La Iglesia Católica –“religión” oficial del Estado Argentino-le daba a esa dictadura sustento teológico para una supuesta “guerra” contra ideologías apátridas y ateas y cobertura “espiritual” para los operadores refugiados bajo el manto dictatorial. Un General -Balsa- pidió disculpas por las atrocidades cometidas por sus camaradas. Hasta hoy no se conoce ningún pedido de disculpas de los integrantes del alto clero argentino, cómplice de hecho de aquel genocidio cometido por las juntas militares asesinas.

Por otra parte no se pueden pasar por alto y/o olvidar como remotos antecedentes, las “guerras santas (¿?)” y la “Santa(¿?) Inquisición” realizadas por el culto hoy denominado “Católico”, muestras patéticas de las barbaridades cometidas en nombre de Dios, algo que ya he señalado en otro articulo (ver: http://www.revistaelemilio.com.ar/2010/07/la-santa-inquisicion-de-un-cruzado-fuera-del-tiempo/).

Resulta muy evidente que el joven Salum, en su calidad de víctima de un supuesto accionar manipulador de una secta religiosa presenta, todavía hoy, secuelas de los serios trastornos psico-emocionales que seguramente padeció en algún momento de su vida por tal motivo, y que merecerían recibir la debida atención profesional. Pero los consultorios no están casualmente en los estudios de televisión donde él denuncia las manipulaciones y “los lavados de cerebro” que realizarían “sectas religiosas”. Salta a la vista que las secuelas de su cuadro anterior le impiden ver que también allí –en la TV- él está siendo “manipulado” por ese amarillismo ávido de sensacionalismo, hoy practicado hasta por “conductores” de ciertos programas que se presentan a si mismos como “progres” y “anti-amarillistas”.

Resultan llamativas y “curiosas” las frases que aparecen reiteradamente dentro de los argumentos expuestos en los discursos que se escucharon donde estuvo Salum. “A mi me rescató la iglesia Católica”, “En esas sectas te lavan el cerebro”. Si no fuera por la aparición de curas católicos “consultores” en algunos de esos programas donde a este chico le dan “aire”, los “fallido” en algunos conductores de TV cuando lo entrevistan, y el “respeto a los límites temáticos” que otros conductores tienen en relación al discurso que impone el poder dominante(1), no dejarían de ser frases, o expresiones adjudicadas a una víctima de abusos en proceso de recuperación, pero mal orientada en cuanto a los lugares terapéuticos.

SOBRE  SECTAS  Y  CULTOS

Se me ocurre pensar que plantear y recurrir a una dialéctica seria para discutir lo que son “las sectas” y “los cultos” no estaría mal para el enriquecimiento temático y para mejorar la formación humana en no pocos argentinos desterrando actitudes discriminadora que muy a menudo les aparece. Me parece fundamental en este momento donde está en discusión todo aquello relacionado con las libres decisiones personales tomadas por adultos respecto a decidir sobre sus actos. Digo esto para no entrar en contradicción con las propias leyes que hoy se votan en el congreso manijeadas mediáticamente como “de vanguardia”, o pioneras en la materia (y que desde ya lo son). También resulta importante hacerlo básicamente por la peligrosa ignorancia y el atrevimiento para incursionar en determinados temas que aparece recurrentemente en muchos de esos conductores de TV desde hace ya un largo tiempo a esta parte, algo que exacerba esa peligrosidad a la que hacia referencia en el primer párrafo por estar en medios de comunicación audiovisual (el medio de mayor penetración).

Es claro que desde el cristianismo la cuestión religiosa -en términos de interpretación del vocablo y la acepción que se le dio a la palabra religión-, está asociada – vía Santo Tomás y su Suma Teológica y San Agustín- a “releer” (la palabra divina), “reelegir” a Dios o “religarse” a este. A partir de esto aparece esa arrogante decisión por parte de los ortodoxos de ese culto de que una “secta sea un grupo autónomo, no cristiano, fanáticamente proselitista, exaltador del esfuerzo personal y expectante de un inminente cambio maravilloso, ya colectivo, ya individual, y por ende peligroso”. O sea, para el Culto mayor se trataría de una cuestión de “Quiosquitos menores pero peligrosos como competencia”. Unas postura evidentemente sectaria y distantes de los propios principios orientadores dejados por el Dios Terrenal llamado Jesús.

Dicho de otra forma y un tanto peyorativamente, parecería que las sectas son calificadas de tal cuando un “loquito” fiel, harto de las locuras del “culto mayor” decide abrirse, y curtir su propio mambo llevándose un “toco” de fieles con él, pasando a ser todos ellos juntos unos reverendos… “infieles”. Por lo que se puede apreciar se trataría de una “fidelidad”que no apunta casualmente hacia la “gracia divina” sino más bien a ciertos negocios humanamente mundanos.

Ahora bien, acá –en Argentina- oficialmente se les llama “Culto Católico, Judío, o Musulmán, etc. etc. Sin embargo existen definiciones de culto como estas:

“Cultos son grupos que explotan a sus miembros psicológicamente y/o financieramente, típicamente haciendo que sus miembros obedezcan las demandas del líder a través de ciertos tipos de manipulación psicológica, popularmente conocido como control mental, y a través de inculcar una dependencia ansiosa profundamente enraizada en el grupo y sus líderes.” – Michael D. Langone, Clinical Update on Cults, Psychiatric Times. Vol. 13 No. 7.

Traspolando este concepto a la historia de la conquista y colonización de América, ¿cuántos nativos fueron víctimas de masacres por desobediencia al culto católico? ¿A cuántos convencieron desde el temor a una imaginaria “Ira divina”, y sumieron a sus designios desde esa bastarda concepción de los errores humanos como algo “pecaminoso”, solo perdonados por otros humanos “habilitados” celestialmente y que estaban en el bando de los conquistadores.?

En estos términos, ¿cuál sería la diferencia entre el culto y la devoción al Papa, al Sai Baba o el “Maestro Amor” además de las lógicas que sí existirían en materia de poder económico e infraestructura para difundir contenidos “salvadores” y/o culpas y temores al “castigo divino” anunciados por dudosos interpretes terrenales que paradójicamente y en no pocos casos obran como “ovejas descarriadas” tentados por la “carne”? ¿Que diferencia existe entre ellos? Una excepción a la ley general quizá fue la Madre Teresa quien hoy por hoy e históricamente cuenta con meritos legítimos en razón de su dedicación en vida, real y concreta, por la suerte -o desgraciada- de los humanos enfermos.

El actual Papa no se expidió jamás -y menos concretamente- sobre los miles de curas (de todas las jerarquías) pedófilos que andan haciendo estragos por el mundo. “Dicen” que en la secta del “maestro Amor” -con él a la cabeza- son medios degeneraditos (según el entender de la cultura Judeo-cristiana) y además se queda con los bienes de los incautos fieles. El clero de la Iglesia Católica Argentina es bancada por el Estado Argentino y los altos sueldos de sus jerarcas no se discuten casualmente en paritarias; y las exigencias de los “fondos” se lo imponen al Estado avalados por antaños acuerdos; “De algún trasero tendrá que salir líquido rojo” sostiene un dicho popular. Obviemos claro está -y en esta ocasión- los cientos de propiedades horizontales rentadas dentro de la Capital Federal que engrosan “sustancialmente” el patrimonio de la Curia local. Resulta llamativo que los favores terrenales para ganarse un lugar al lado del altísimo, tengan costos tan elevados, y que dichos costos pagados por el conjunto de la sociedad a través del pago de impuestos, solo para recibir “consuelo espiritual”, y que esos costos pasen desapercibidos gracias a ciertos acuerdos con el poder -económico fundamental-mente- de turno, quienes aportan los “diezmos más interesantes” para ser salvados de sus constantes “pecados” en materia de manejo económicos y por ende de la desgraciada suerte del resto de los mortales.

Pero no todos las ovejas del rebaño que responde a lo “celestial” son iguales. Los curitas desobedientes terminan en las iglesias de frontera así no le joden la paciencia a los custodios del cumplimiento del “Derecho Canónico”, derecho que Dios lo conoce por poseer dones y cualidades metafísicas pero que cada vez que intenta hacer una observación, sus interpretes terrenales no atienden el teléfono.

Y podría seguir…

DE TIEMPOS NO TAN REMOTOS

Y ya que estamos hablando de “lavado de cerebro”, en la década de los setenta ciertos sectores de derecha asociados a los grupos de poder económico, usaban mucho el tema del “lavado de cerebro”. Las víctimas eran los pobres “chicos” que caían en manos de inescrupulosos y ateos guerrilleros apátridas quienes los engatusaban y los llevaban por mal camino llenándoles la cabeza (lógicamente después de lavárselas) con ideas “raras” vinculadas a la Justicia Social, algo que a ellos les resultaba muy parecido al comunismo.

Dichos en otros términos, todos aquellos que militábamos políticamente en aquella época, en mi caso y desde siempre en la Juventud Peronista, fuéramos universitarios o no, éramos unos perfectos imbéciles, sin ideas “claras”, ni ideales, perejiles fáciles de engañar con ideas extrañas que atentaban contra el “ser nacional”(¡?) y la “esencia (¡?) cristiana” de nuestra sociedad.

Cabe preguntarse, las cárceles y persecuciones políticas, la injusticia social reimplantada luego del golpe de septiembre de 1955, ¿eran la esencia cristiana de nuestra sociedad? La ilusión de recuperar la justicia social para el pueblo argentino, anhelo levantado como bandera por aquella gloriosa JP,  Justicia Social que se había experimentado y concretado durante el primer y segundo gobierno peronista, ¿eran las ideas extrañas, apátridas y ateas que nos metían en la cabeza porque como borregos estúpidos que éramos podíamos ser fácilmente engañados?

Para eso recurrieron a los militares cipayos y entreguistas de la última dictadura militar para que con métodos adquiridos en la Escuelas de las Américas, extirparan de las universidades, de las mentes, de las cabezas de aquella “juventud engañada” esas ideas raras. Y si las lobotomías no daban resultado, hacerlos desaparecer era lo más conveniente. “Lo que no está, no se ve, entonces no existe”. Lo dijo en confesión pública el “Cristiano Videla”.

Hoy las “lavadoras de cerebro” y engañadoras de los actuales jóvenes incautos, los nuevos imbéciles, son las mismas de siempre solo que cambiaron de marca: hoy “La Campora”, La “JP Descamisados”, “Movimiento Evita”. Lo raro y no por eso menos “casual” en cuanto a lo reiterado, a los preocupados por “el lavado cerebral”  tipo ” Grondona, La Nación y los medios del Grupo Clarín” no les preocupan tanto los Troskos por ejemplo (o mejor dicho ciertos Troskos) ¿Por qué será? En realidad esta última aparece como una pregunta estúpida ya que nunca preocuparon mucho a nadie; y desde ya, esta es una apreciación muy subjetiva en términos políticos, y me hago cargo de lo escrito.

De la lectura que hago de las actuales “movidas mediáticas” es que me nace esta preocupación, esta inquietud. Muy malos recuerdos me traen a la mente el solo escuchar cuestiones asociadas a la reinstalación de frases del tenor “lavado de cerebro” como anatema y a modo de estigmatización con tinte maligno. Me estoy refiriendo a la descalificación de ciertas ideas y a la demonización que ciertos personajes están haciendo de la portación de edad juvenil, ideas y compromiso militante hoy muy presente en nuestros actuales jóvenes quienes recuperaron para si aquel concepto heroico de la vida que acompañó a los jóvenes de los “70”. Tengamos cuidado y como viejos y responsables militantes protejamos a nuestra juventud de aquellos dinosaurios que pretenden evitar nuestros supuestos y peligrosos “lavados de cerebro”.

LOS MEDIOS…, ¿NO LAVAN CEREBROS?

Cualquier médico diplomado y serio te dice con todas las letras “no tomes «ACTIVIA» porque es una reverenda mierda para tu organismo”; pero artistas de toda laya te lo recomiendan 60 veces por día en todos los canales de TV (por la plata baila el mono). Lo mismo que «ACTIMEL» y tanta otras basuras. Eso, ¿no es “lavado de cerebro”? La comida chatarra destructora de tejidos hepáticos que ofrece el payaso norteamericano y que publicitan los mismos canales de TV ¿no es “lavado de cerebro”? ¡Cuántos años nos estuvieron lavando el cerebro con las bondades del neoliberalismo! ¡Aún hoy y en no pocos medios monopolizados intentan seguir usando el mismo shampoo! Los medios ¿no colaboraron activamente con la mantención de los mitos, primero “Los argentinos somos derechos y humanos” (y lograron dividir a la sociedad y permitir el uso y abuso del “por algo se lo llevaron”); segundo, el de la “convertibilidad”, algo que a no pocos les permitió hacer jugosos negocios con el verdadero dólar? Eso ¿no es lavado de cerebro?

No quiero aburrir con ejemplos porque lejos está en mi intensión menoscabar la inteligencia de nuestros lectores.

Pero resultaría interesante que reflexionemos al respecto.

 

 

 

 (*) Director de EL EMILIO

 

 

 

(1) A esta altura del partido ya no resulta llamativo que un Daniel Tognetti (conductor de DdD)“censure” a Pablo Marchetti y pase “a otro tema” cuando este comenzó a señalar a la Iglesia católica como otra secta en uno de los programas de la semana anterior. Los “periodistas progres” también se cuidan de no faltarle el respeto al poder establecido.

Amalia Fortabat, y la tragedia del Sarmiento

C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Politica Nacional

Por Federico Gaston Putaro (*)

 

 

Quizá, la intención de concatenar una serie de acontecimientos sucedidos de manera conjunta, en una Argentina que en las últimas elecciones refrendó la férrea intención de pensar su desarrollo a futuro, nos permita tomarnos ciertas licencias a la hora de escribir esta introducción, para darle mayor sentido, o mejor aún, mayor potencialidad a lo que queremos decir.

Así como desde una postura en exceso determinista, o bien para cierta tradición del psicoanálisis -que tras la figura del inconciente incorpora la mirada panóptica de una sociedad constitutiva de la subjetividad de los individuos-, determinados acontecimientos que dejan su huella en la universo de representaciones sociales (pienso en Junior de Carmen de Patagones, pienso en Ricardo Fort), debieran de leerse no sólo como los desatinos de una mente desequibilibrada, sino como el producto colectivo de una vida en sociedad de la que son su expresión más explícita y fidedigna; es también ahora la discutida relación entre individuo y sociedad la que pareciera haberse expresado, por azar, en los hechos que en las últimas semanas signaron la agenda de discusión pública en nuestro país.

La muerte de Amalia Lacroze de Fortabat, pareciera corolar un proceso de infección, deterioro, y eminente crisis de legitimidad, de un sistema de reproducción de capital parasitario del Estado, del cual esta mujer supo erigirse como su mayor exponente durante los años 90’ en los que fuera declarada embajadora itinerante por el presidente Menem, a quien financió, y con quien acrecentó su poderío económico con licitaciones para la construcción dudosamente adjudicadas a la empresa Loma Negra de la que fue titular tras la muerte de su marido, y hasta la venta de la misma al grupo brasileño Camargo Correa por 1.000 millones de dólares.

El ascenso a 9.000 millones de dólares en importaciones de petróleo, la falta de combustibles en las calles, los niveles de rentabilidad excesivos de los emprendimientos mineros con las consecuentes movilizaciones de masas, y de ideas en un debate interminable, y hoy, a horas nomás, la muerte de –al momento- 49 personas en Plaza Miserere, ponen de nuevo en escena la discusión sobre lo público vs lo privado, sacándola del eje sobre la eficiencia en el que alguna vez Cavallo y los think tank del neoliberalismo la hicieron girar con exclusividad, devolviéndonos la posibilidad de pensar además el fondo de la cuestión, ese que hace a los recursos estratégicos, a la soberanía, pero que también propone proyectar una Argentina en crecimiento, que necesita traducir los enormes avances en materia económica y social, en un desarrollo que se exprese a lo largo y ancho del país.

Ya no se trata de discutir en abstracto la posibilidad de una administración por parte del Estado, sino que se trata de aprovechar las manifestaciones lógicas de un modelo en crisis, para construir el consenso social necesario para reubicar al Estado en el centro de la planificación sea que hablemos de nuestros recursos, nuestra producción, nuestro comercio, o nuestro transporte.

Cuando Cristina dijo que se terminaba la avivada, muchas fueron las empresas que debían sentirse tocadas. El grupo Cirigliano por ejemplo, titular de la empresa TBA (trenes buenos aires), ha construido su emporio económico a base de:

1-  Sólidas relaciones políticas (Duhalde- Alberto Fernandez que desde la Superintendencia de Seguros de la Nación se dedicó sistemáticamente a proteger a la endeudada LUA estafando a los asegurados, y desde la Jefatura de Gabinete transfirió partidas presupuestarias para atendenr a la Emergencia Ferroviaria, desfinanciando proyectos como el de la Central Atucha II por 63 millones de pesos).

2-  Expoliación de dividendos, para girarlos a otros emprendimientos comerciales. Sin cumplir con lo requerido en reservas con las que debiera de afrontar las inversiones necesarias para mantener el servicio.

3-  Desinversión, como forma de maximizar las ganancias.

4-  Subsidios y beneficios impositivos.

Transportes (Grupo Plaza), concesiones públicas (TBA, Trenes de Buenos Aires), seguros (Lua La porteña), construcción de material ferroviario (Emfersa), construcción de carrocerías de buses (Tatsa), incluso incursiona participando en concesiones públicas en el exterior (Opportrans, Metro de Río de Janeiro), todo eso y más se encolumna bajo las filas del grupo que encabezan los hermanos Mario y Sergio Cirigliano.

Ésta, es la segunda vez que los trenes Mitre y Sarmiento, proponen empezar un año que los incluya en la agenda de discusión. Claro está, que el contexto que hoy nos envuelve, no guarda ningún parecido con aquel en el que recién se perfilaban los lineamientos de este proyecto político que ya va por su tercer mandato.

En el mes de marzo del 2005, recuerdo, se produjeron una serie de graves accidentes que pusieron en evidencia la precariedad del sistema y la falta de inversión y de controles.

Primero, un coche incendiado en Castelar como consecuencia de un desperfecto en el sistema eléctrico, después, dos formaciones del ferrocarril Mitre que chocaron en la estación Palermo ocasionando 140 heridos.

Esta vez, la simbólica muerte de Amalia de Fortabat en consecuencia con la crisis del modelo de mega-empresa contratista al que solía representar, y el testimonio de 49 trabajadores muertos a orillas de las vías de un tren trazado por la lógica de la explotación comercial sin reparos (ni inversiones), nos deja en condiciones de encausar este descontento social, en mayores niveles de politización, y bases de sustentación para una política que busque profundizar los niveles de ingerencia estatal allí donde durante años, sólo se pensó que podía habitar el mercado.

Será nuestro deber conducir el debate, robusteciendo a cada paso la potestad decisoria de la política, que como herramienta de transformación que vuelve a ser, no se significa como neutral, sino como autónoma de las corporaciones, y del lado de los trabajadores.

 

* Militante de la Corriente Peronista Nacional- JP Descamisados.

   Editor del blog :estudioslegales-arturosampay.blogspot.com/

 


La “demonización” de la juventud

C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Política nacional

NOTA EDITORIAL

Por Pedro del Arrabal

de nuestra Redacción

NECESARIA INTRODUCCIÓN

Resulta interesante comprobar una vez más que la cuestión del manejo de los medios de comunicación, en relación a evitar, por un lado la pérdida de los privilegios que gozan,  asegurando la continuidad de los mismos, y la “bajada de línea” del ideario reaccionario que la  sostiene por el otro, para las derechas de todo el mundo resulta más que vital.

“En el mundo, los «ricos» son todos iguales; andan en Mercedes Benz, usan Rolex, van a los mismos lugares de vacaciones…”, decía el recordado Facundo Cabral, un pacifista “anarko” que ya no está entre nosotros.

Y no estaba errado. Los ricos (poder económico) nunca padecieron ninguna crisis en la historia de la humanidad; y en su accionar no se diferencia entre ellos. A lo sumo reciben “cimbronazos” de crisis generadas por ellos mismos, pero sin consecuencias nefastas para ellos.

A través de los medios siembran el terror a nivel general hasta que logran reacomodar las cargas para que el Status Quo del cual disfrutan siga como hasta entonces; como siempre.

“La crisis económica mundial golpea a los países centrales”, se suele leer como titulares en nuestros “objetivos e impolutos” diarios La Nación, Clarín y Perfil. Pero en el interior y en el resto del cuerpo de sus respectivos pasquines (porque la degradación que hicieron del periodismo los transformó en eso) uno descubre que se trata de una “crisis” muy particular.

Los que están endeudados hasta la coronilla y a punto de caer en Default –EE.UU. por caso-, según Clarín, y con el cipayismo que lo caracteriza, tiene “tela” para “amenazar al gobierno Argentino con severas medidas” ¿De que tipo? ¿Por qué motivo? Nadie lo sabrá jamás porque en el cuerpo de la nota solo aparecen especulaciones y suposiciones. Pero el diario disfruta de un titular amenazador porque le sirve a los fines de su enfrentamiento con el gobierno; recurre al grotesco y poco le importa que atente al sentido común.

El arruinador de la economía mundial, con una francesa -que proviene de un país enquilombado- a la cabeza –FMI- “supuestamente” quiere monitorear con viejas metodologías a las economías que van logrando zafar de la crisis porque hicieron caso omiso a las recetas del perverso organismo, funcional a los intereses del capital concentrado.

El lector ¿no se debería preguntar?: ¿Son diarios Argentinos o voceros de países centrales expoliadores y/o de organismos que representan al capitalismo salvajemente buitre? Pero no le dan tiempo ni respiro a ningún lector atosigándolo con noticias sobre la “nefasta” gestión gubernamental nacional (porque con la gestión de la C.A.B.A no se meten en razón de ser un hombre del “palo”) vista por ojos foráneos que son los sabedores y garúes que “baten la justa” sobre cómo se logra el bienestar de la humanidad.(¿?)

Para el caso de EE.UU. la crisis solo afecta a los “chicanos, latinos y negros” y a cierta clase media (la baja) del gigante del norte. La clase “media” y la clase media alta, junto a los poderosos grupos económicos de ese país –los que controlan la economía mundial- siguen sus rutinas habituales sabiéndose creadores y manejadores (manipuladores a través de la prensa y la TV) de las crisis. Ni los ATP, ni su Gran Land, ni su Súper Bowl, ni la NBA, ni los casinos de Las Vegas vieron alterados sus cronogramas de divertimentos para pudientes, todos ellos integrantes de las mencionadas “clases” sociales. Las parodias de las bolsas (Wall Street) y las “corridas bancarias” son solo maniobras atemorizantes de un sistema perverso donde la condición humana es relegada como una subrutina metafísicamente inservible y el hombre pasa a ser un número de código binario que aparece en un periférico de salida como explotable –o no- según sean sus demandas y en relación a los niveles de rentabilidad que cualquier inversión DEBE tener, égida para estos poderosos señores.

Europa y los europeos, por tener más años de historia encima pero sin diferenciarse demasiado de Norteamérica en cuanto a la disparidad de clases sociales por ser los paridores de dichas “diferencia”, algo que siempre llevaron consigo como valor cultural en sus variadas conquistas y colonizaciones ultramarinas al solo fin de traspolarlas, a esta crisis, como las anteriores, también la viven de manera particular.

Los gobiernos supuestamente de “izquierda” terminan desnudándose y mostrándose como lo que realmente son, “gobiernos de derecha atenuados” que en apariencia proponen medidas “moderadas” para calmar el posible rugido de “jóvenes” fieras. El resto más de lo mismo. Ni el Rolan Garros, Ni Wimbledon, ni la copa Davis, ni Champion Leage, ni la Súper Liga Española de Futbol, ni la Liga Italiana, ni nada se alteró en lo más mínimo en relación a los divertimentos de las clases acomodadas europeas. Berlusconi sigue con sus orgías y más de media Italia lo festeja como una piolada italiana del “tano macho”. Un principito Ingles se casa y se va de joda con su mujer y con dinero de los contribuyentes, todo en medio de huelgas y represiones para con los jóvenes “protestones”, mientras el resto de los contribuyentes dejan salir su veta cholula, tiran la flema inglesa a la mierda y todo el circo del casamiento les parece bárbaro.

Por lo menos así lo vende la prensa inglesa, así lo compra nuestra prensa y así lo revende a sus lectores argentinos.

En realidad los que padecen la crisis europea son los “sudacas”, los africanos, los árabes, los orientales y las clases medias y medias bajas de los países que componen la CEE. Poco importa que en muchos casos las “leyes del mercado” motiven a los “cerebros” de cada país surgido de esos sectores, buscar un camino para emigrar en busca de mejor suerte.

¿Pero adonde? ¿En los países periféricos?

El neoliberalismo sembró semillas por doquier sobre la bonanza del rasgo individualista para que florezcan proyectos personales y desaparezcan las malezas de nombres “proyectos sociales”, “proyectos comunitarios”, “proyectos nacionales o regionales”.

Sociedades enteras, milenarias, de la vieja y políticamente cáduca Europa, quemadas una y mil veces con “leche hirviente” de diferentes crisis y guerras, inexplicablemente aún hoy siguen a las “imaginarias vacas” que les vende el “mercado” aunque estas sean de plásticos e infladas como burbujas.

Lamentándonos y con admiración podríamos decir:¡Lo que hizo la educación en el primer mundo!!!

O sin admirarlos tanto. ¿no deberíamos preguntarnos?: ¿Qué hizo la educación en ese primer mundo?

Las clases pudientes europeas siguen sus rutinas habituales, solamente alteradas por un reiterado fenómeno: la aparición de los “Jóvenes Indignados”.

LA DEMONIZACIÓN

Y los jóvenes, cuando no sirven a los fines de un sistema -cualquier sea este-, vuelven a ser los peligrosos enemigos, los potenciales “inmaduros” que como frutos malditos, se atreven a cuestionar el orden establecido; viejo y conocido “orden” que absorbe a los anquilosados incautos y a los sumisos timoratos “mayores maduros” que disfrutaron por décadas de las migajas que el sistema –sea cual fuere, todos bendecidos por el neoliberalismo en el último medio siglo- les fue tirando para mostrarles que todo funcionaba bien.

Y en Europa aparecieron los “jóvenes INDIGNADOS”

Como antes, como siempre, allí está la prensa europea complaciente con los sectores de poder para satanizar a cuanto movimiento juvenil se le ocurra protestar.

Del “Mayo Frances”(1968) al “Cordobazo” (1969), los jóvenes siempre fueron un problema para cualquier sistema. El “Rosariazo”(1969), El “Tucumazo”(1970), el Catamarcazo (1970), el “Mendozazo” (1972), ” La crisis nacional politico-económico-social” (2001),  fueron movimientos y puebladas nacionales con fuerte presencia juvenil si uno toma como ejemplo a nuestro país.

Las dictaduras militares que asolaron nuestra America Latina en los “60”, “70” y comienzo de los “80” intentaron con represión poner a esa juventud “en caja”; en muchos casos no dudaron en hacerlos “desaparecer” (físicamente en la mayoría, como imponiendo la autocensura y la auto represión en el resto de la juventud). Eran jóvenes peligrosos porque pensaban; tenían imaginación y hacían… cosas que al sistema imperante no le convenía. Y la prensa los denunciaba demonizándolos.

PRUEBAS AL CANTO

Nuestros modelos comunicacionales nacionales, horrendos productos de la colonización cultural antes mencionada, nunca podrían ser distintos a sus padres putativos europeos y yanquis (putativos en la acepción de “amigos, compañeros, colegas o camaradas” en estas lides).

Ahora –y una vez más- en nuestro país los viejos-nuevos demonios vuelven a ser los jóvenes. Pero no todos ni cualquier joven sino los que se dedican a la “política”; esos son los peligrosos, los pichones de satanaces.

Y si no mire Usted lector/ra esta nota que apareció en internet levanta de lanación.com y analícela conmigo.

El título de la nota tiene que ver con la intencionalidad del autor/ra (que no se sabe quien es porque la misma aparece sin firma) en presentar a un sector de la juventud argentina como los nuevos “demonios”. La “sutil torpeza” radica en usar la abreviatura “vs.” sabiendo que el término, en las imágenes primordiales que subyacen en el colectivo social que lee La Nación, está asociado a la competencia. La historia demonizante de lo que fue la “Cordi” Alfonsinista fue creada no casualmente por la sociedad sino por los propios medios. Con el título de esta nota lo que se intenta hacer es atrapar al lector para que se introduzca en el cuerpo y descubra cuál de las dos “orgas” juveniles (La “Cordi” o “La Cámpora) es más demoníaca.

En el cuerpo de la nota

Los términos y las frases claves del texto están subrayadas con rojo.

El o la autora remarca “Son jóvenes políticos” de lo cual se desprende lo que señalábamos anteriormente: “ser joven” y “dedicarse a la política” hace de cualquier “tierno” un “poseído por el demonio”. Si es Kirchnerista (como sinónimo de peronista) ¡Peor!! En ese caso no estaría poseído por un solo demonio sino por todos los diablos del averno.

Luego transfiere a la sociedad su subjetivo parecer al afirmar que “buena parte de la sociedad les dio la espalda”. Y uno puede jugar con las palabras utilizadas preguntándose ¿qué parte de la sociedad les dio la espalda? ¿La buena? Y esa ¿cuál es?

Continua señalando las características demoníacas de estos “seres” para que el lector los pueda individualizar más fácilmente. Señala “se adueñaron” que es como decir “se adueñan de todo lo que encuentran en el camino”.¡Ojo que vienen por lo suyo! Y cierra el párrafo con un señalamiento antológico: “desplazaron a dirigentes de larga trayectoria”; como si la antigüedad en la función dirigencial fuera garantía de algo. Disparatado. Con solo mirar el pasado reciente (2001-2002) y los dirigentes que se tendrían que haber ido y hoy continúan con su “larga trayectoria” pero en el rol de opositores, alcanza.

En el párrafo siguiente recurre a “intelectuales e historiadores” para que le “revelen” (que en este caso no es otra cosa que pretender que le corroboren sus subjetivas visiones demoníacas), le den precisiones sobre estos seres malignos. Y aparentemente estos señores le dijeron que su impresión no estaba errada; que las “orgas” tienen algo en común: “la cercanía del poder y un creciente proceso de demonización”. ¿Quien los demoniza? Por ahora es una incógnita, pero el o la autora no son.

Dos párrafos más abajo devela una de las características: “en los 70 la mayoría de los jóvenes elegían las armas para enfrentar al poder” y el diablo mayor por aquellos años fue “Raúl Alfonsín” (¿?) Para el mismo diario y de golpe el “padre de la recuperada democracia” (calificativo usado para señalarlo como tal después de muerto) pasó de golpe a ser un “Satánico Dr. Alfonso”. Lo llamativo es el señalamiento armamentista que atraía a la juventud de aquellos años, como si el poder nunca hubiese utilizado las armas para asesinar argentinos.

En el párrafo siguiente ya aparece Néstor Kirchner como el nuevo Lucifer y su hijo Máximo como el engendro diabólico; y la maldita “Cámpora” sale de la oscuridad para invadir las almitas jóvenes y buenas de la amada patria. Lo que sigue no hace otra cosa que desnudar al autor/ra como lo que es, basura pura. Cuando  señala a un militante y diputado electo como “el hijo de desaparecidos Juan Cabandié”, a los que vivimos los años de terror de aquella dictadura que asesinaron y luego  desaparecieron a los padres de Juan Cabandié, nos suena a reproche por no haberlo matado pichón a él también. ¡mierda pura!

A renglón seguido cae en la satanización nuestra actual presidenta. “el crecimiento de La Cámpora se aceleró durante la gestión de Cristina Kirchner”. O sea, ¿Cuidado Argentinos!!! La demoníaca madre amamantó al engendro para que crezca fuerte y robusto.

Líneas más abajo y en ese arriesgado amor por la profesión, el autor/ra quiere poner a La Nación en ese lugar de objetividad que tanto caracteriza a la “prensa seria” al sostener “La Nación intentó hablar con varios referentes de La Cámpora, pero se negaron a participar de esta nota” ¡Evidentemente los de “La Cámpora” son demonios pero no boludos”! Y esto más que presentarlos como una “secta demoníaca que opera detrás del poder constitucional” les eleva su C.I. (conciente intelectual) ya que no pierden el tiempo en pelotudeces.

Lo que aparece en los renglones que siguen parece un descuelgue fruto del delirio del autor/ra ya que venía refiriéndose a los muchachos de la “Cordi”, de golpe salto a la negación de los de “La Cámpora” y abruptamente regresó a la “Cordi”; todo en un intento por hacer la presentación de lo que venía que no es otra cosa que la opinión de Ricardo Forster.

A Forster lo presenta como “académico” miembro de “Carta Abierta” aunque más adelante lo identifica directamente como un “intelectual afín al oficialismo” y pone en su boca que el nacimiento de “La Cámpora” está entroncado con un proyecto político(¿A donde estaría lo demoníaco en este entronque?) y surge con mayor fuerza cuando el gobierno de Cristina era más débil(¿?) en razón de la 125 sojera. Si Forster dijo semejante boludez sería conveniente sugerirle que no desayune con ginebra.

Luego el articulista vuelve a la carga con los “Monjes negros” (operadores desde las sombras) y que la “Cordi” eran “Los Montoneros de Alfonsín”

¡Un verdadero insulto para los muchachos Montos, carajo!

Peor aún, pretende lavarse las mano citando la fuente de tamaña aseveración: ¡La revista SOMOS! Un pasquín de Editorial Atlántida vinculada fuertemente al PRN(¡La última dictadura militar!)

Entre el “Monje Negro” que supuestamente era el “Coty” Nosiglia y la “Cordi” que en realidad y con sus operatorias desde las “sombras” no perjudicaba a Alfonsín sino que por el contrario, constituía la “guardia napoleónica de Alfonso” (¿?), el/la articulista baja línea “oscurantista” de estas supuestas “orgas” a lo pavote, sin mucho fundamentos y con mucho delirio un tanto perverso diría yo.

Lo triste de todo esto son los avales que le prestan tanto Leopoldo Moreau como Ricardo Forster aceptando como cierta la “demonización social” cuando la instalación de dicha “demonización” la hicieron los propios medios en cada uno de los momentos que el/la articulista señalan, entre ellos La Nación. La inclusión de estas opiniones solo le sirvieron al autor para darle verosimilitud a sus teorías y afirmaciones alejándose de toda responsabilidad en relación a la satanización.

Al final el autor se cambia la careta por 5ta vez, se pone la de futurólogo y predice los maléficos pasos futuros de “La Cámpora” tanto en el Congreso de la Nación como en su rol de “orga de espadachines” de Cristina.

Pero la cuota de desinformación (o hija de putes tratando de meter a todos en la misma bolsa) lo da la foto que presentan en la nota; aparecen los muchachos de la JP Descamisados” y los muchachos de “La Cámpora” brillando por su ausencia.

Todos los señalamientos realizados en el texto de la nota analizada no son casuales ni fueron escritos porque sí, como una nota “objetiva” de “raconto histórico” de un fenómeno “juvenil” que se repite. Es más que claro que la intencionalidad fue otra; y muy perversa. En polìtica nada es inocente.  Ahora bien  ¿Por qué “yahoo” reproduce este tipo de notas? Si alguien sabe que me informe; no es la primera que descubro de este servidor y en este sentido.

¡Dejate de joder!!!

LAS ELECCIONES EN LA C.A.B.A. Y LAS “PELUSAS” DEL OMBLIGO ARGENTINO

Buenos Aires, Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Politica Nacional

Nota Editorial

En estas mismas páginas hemos señalado en más de una oportunidad ciertas características que comenzaron a ser más visibles, más ostensible desde hace dos décadas a esta parte en ciertos personajes dedicados más que nada a la politiquería (politica de baja estofa). Me refiero específicamente a la mediocridad discursiva. Un fenómeno que fue gestado y amamantado por ese neoliberalismo que se instaló en el país desde el 24 de marzo de 1976 y que luego institucionalizó con formato “democrático” el menemismo a partir de los “90”.

Por El Fierro de Martín

Esa mediocridad discursiva  la podemos encontrar a diario con solo escuchar hablar a una Carrio, a un Gerardo Morales, a un Alfonsín, a un De Narvaez, a un Duhalde, a un Llambias. ¡A un Macri! Y creo que no hace falta seguir con los nombres  porque solo alcanza con tomarlos  de la lista que conforma ese “rompe-cabezas” (literal) llamado “la Opo…” para completar la nómina. ¡Ni que hablar de los politiqueros de segunda linea que siguen a Duhalde como  son los casos de  Amadeo, Camaño, Brown, Barrionuevo, o los que siguen a Alfonsín como la Guidicci, o las que estan detrás de la Carrio tipo Bullrich, Estensoro, etc,etc! Si a eso le sumamos la necedad que con mucho esmero supieron incorporar en sus conductas, la mezcla resulta un coptel con formato de telenovela tragicómica presentada mediaticamente como una tétrica serie (¿seria?) con toques melodramáticos donde unos devaluados “superhistéricos” tratan de rescatar a una imaginaria sociedad de las garras del mal. ¿El elenco? La fellinezca actriz “Lilita Carrio” interpretando el personaje de “La conventillera italiana PRO-fascismo” en el papel estelar, secundada por ese elenco estable antes mencionado de la politiquería argentina.

¿Y cual es la trama de la obra? ¡Ni los secundarios superhistéricos lo saben! Los Directores de la obra -La Nación, el monopolio Clarín y ciertos grupos económicos- también se la reservan. Mientras tanto practican con todo el elenco lo que se dio en llamar “Improvisación creativa (intentaron la “colectiva” pero la mediocridad de los actores hizo fracasar el intento) individual”. Para una obra con infinito número de actos (lo cual la vuelve muy pesada), con actores sin ideas que, con marcada irresponsabilidad y sin escrúpulo alguno, salen al escenario presentándose ante un público que mira atónito los diferentes cuadros y escenas donde ellos hacen gala -con sus cuerpos entumecidos- de tener las manos vacías de propuestas artísticas, la mente en blanco y encima con pretenciones de hacer arte escénico, como propuesta político-cultural está resultando un tanto patética. Mas aún cuando la actriz principal y los mediocres actores secundarios usan su tiempo arriba del escenario para pergeñar discursos cargados de diatribas, o en improvisar denuncias carentes de pruebas y/o fundamentos para denostar la admirable obra que se está re-estrenando con mucho éxito en el teatro ubicado en la vereda opuesta.

EL OMBLIGO COMO ESCENARIO

Lo lamentable es comprobar que un cuadro escénico tan patético y mediocre, y aunque cueste creerlo, pueda cautivar a cierto sector social que habita esta ciudad. De otra forma no se entendería su reacción a la hora de elegir a su gobernante. Pero en esto hay dos componentes que confluyen en un punto y que pueden servir para entender el por qué de esta actitud aislacionista, individualista y de desinteres que tiene internalizado el porteño “medio” y “medio alto” por lo que le pasa al resto de los argentinos del país. Uno es el convencimiento de estar viviendo en el ombligo del mundo, Buenos Aires, la ciudad puerto; y el otro es histórico, algo que más adelante intentaré desbrozar.

Sin embargo esta telenovela tiene una virtud, y es la mostrar que la mediocridad es contagiosa. Los directores de la obra, a través de sus sirvientes “apuntadores”, le tiran letras a estos anodinos actores sin darse cuenta que los pobre no saben escuchar, menos aún en términos políticos. Al no haber respuesta actoral, no hay rebote que devuelva en lo discursivo esa “pared futbolística” que se puede jugar en toda “improvisación creativa”. Ergo, dejan en manos de los sirvientes apuntadores que trabajan para los medios monopólicos la manipulación del texto de la obra, quienes operando en consecuencia realizan su labor torpemente ya  que  por contagio, caen  en ese rango de mediocridad haciéndolos titular  y copetear groseramente cuando realizan su tarea periodística. Sin embargo les alcanza para reafirmar el convencimiento en esos porteños ya convencidos y al solo fin de evitar titubeos a la hora de emitir sufragio.

Y allí los tenemos. Son nuestros politiqueros. Todos en escenas; con frases huecas interpretadas a su antojo por la “corpo mediática” y lanzadas en sus medios de comunicación como sentencias celestiales. Son ellos, alguno de esos actores que hasta hace tres semanas le disputaban el mejor lugar en la marquesina a la fellinezca actriz para las presidenciales. Hoy, dos de ellos, apichonados en el único reducto donde la incoherencia es una constante en el día a día, y el “no discurso” evita pensar, algo que para cierta “gente” de esta ciudad resulta agotador. Por eso Macri se siente ganador. Macri, con un discurso que se cae a pedazos por esa imposibilidad manifiesta que le impide articular, no digamos una oración para no ofender a esa construcción lingüística que de por si requiere conocer una estructura gramatical que predique con sentido completo una idea respecto de algo o alguien, sino que ni siquiera puede hacer confluir un par de frases (sean estas uni o bimenbres) en una expresión con un mínimo de sentido, sin caer en la incoherencia por la inadecuación existente entre ellas al utilizarlas.

Para nuestra desgracia, esta clase política, la que dice conformar la llamada “opo”, no está haciendo otra cosa que denigrar la actividad política con MAYÚSCULA.

Hablan de integrar a la Argentina (en realidad a Buenos Aires) al mundo. Hablan de la situación mundial como si entendieran algo; pero eso sí, concientes de estar haciéndolo desde su habitual lugar de sirvientes de los intereses económicos de los países centrales, papel que disfrutan como si fuera un orgasmo. Y alli vemos a la fellinezca actriz corriendo de embajada en embajada “botoneando estupideces” y a su séquito de alcahuetes acudiendo presurosos a los medios clarineros para llevar la ridícula primicia. Con el agravante que en estos tiempos la situación mundial cambia vertiginosamente, y ya no de una década a otra como antes sino de año a año, e incluso de mes a mes. Esto sorprende a nuestros politiqueros pero no los amilana a la hora de continuar con sus vergonzosos dicursos, aunque no entiendan nada de nada de lo que estan diciendo razón por la cual brotan de sus bocas puras incoherencias. Y poco les importa que esas incoherencias los muestren “más perdidos que perro en cancha de bochas”; ellos insisten. Hablan; no saben de qué, pero hablan; repiten todas las estupideces que por lo general fabrica un Bonelli, o un Grondona, un Morales Sola, todas relacionadas con la imagen argentina en el exterior y la calidad institucional. Y en eso sí son coherentes. Mitomanicamente se miran en el espejo foraneo para encontrar su lamentable identidad; mal historicamente porteño.

Los reacomodamientos a nivel mundial son insesantes y la inestabilidad se apropió de la política internacional haciendo cada vez más dificil cualquier posibilidad de proyectar. Lo llamativo y paradógico es que estas señales y características se las puede visualizar con marcada claridad ya no en la periferia como en el pasado, sino y por el contrario, en los que se dicen países centrales; en el primer mundo. Con agudeza y visión política la Argentina logró emerger en los ultimos 8 años del cáos en el que había sido sumida por la aplicación a rajatablas de las recetas impuestas por los organismos multilaterales. Y no solo eso sino que nuestra economía creció muy a pesar de todos los vaticinios en contra. Entonces la ridiculez discursiva pasa a ser una constante en los mediocres polítiqueros, y los medios monopólicos potencian hasta el paroxismo toda disparatada estupidez, concientes de estar regando un conocido campo, ese mismo campo donde sembraron el “no pensamiento” utilizando sus máquinas propagandísticas para inculcar “la ley del menor esfuerzo”. Luego son ellos los que le dan los “verdaderos pensamientos”,  todos cocinados.

LAS ELECCIONES DEL PRÓXIMO DOMINGO Y EL HISTÓRICO VOTO DE LAS “PELUSAS”

Un viejo dicho sostiene que “Dios es argentino pero atiende en Bs. As.”. Además y como no es tonto, Dios, teniendo los adelantos tecnológicos mediaticos al alcance de su mano, los usa como se le canta para bajar línea en todo el país. Lo cierto es que la gran vidriera porteña tienta no solo a los habitantes de la gran metrópolis, sino también a todo el tilingaje político del interior del país. Asi planteado, el tilingaje político del interior se mira en el espejo porteño como el tilingaje político porteño se mira en el espejo parisino, londinense o neoyorkino. Esa conjunción de identidades ajenas le permite al porteño “medio medio” y “medio alto” concebirse a si mismo como una creación original, que soberbia y supuestamente dista tanto de sus espejos europeos y norteamericano como del contraespejo latinoamericano al que aborrece. Eso sí, jamás se percatará de su hibridez como producto cultural final. Además se ampara en el hecho de vivir, ser y pertenecer a una ciudad cosmopolita, como si por ese solo hecho su grandeza alcanzara ribetes extraordinarios, cuando en realidad se trata de una condición que pasa a ser una virtud que como ciudad la engrandece, pero no en los terminos mentales de las “pelusas”.

Para ciertos porteños, Buenos Aires es el ombligo del mundo; pero les cuesta reconocerse como “pelusas de ese ombligo”.

La reacción adversa de ciertos porteños ante cualquier política que extienda sus beneficios a los que viven más allá de la Av. General Paz, ya forma parte de una constante histórica. Se trata de una desgracia que acompañó a nuestra patria desde su nacimiento mismo. Los Grandes hombres de nuestra historia como Moreno, Monteagudo, San Martín, Belgrano, Guemes, Dorrego, Rosas, Quiroga, Jordan, Peñaloza, Varela, Alem, Irigoyen, Savio, Perón y tanto otros la padecieron sin piedad. Y los dirigentes políticos de esos porteños, en cada momento de nuestra historia, no escatimaron en asesinar si ellos lo sintieron “necesario”. Para ellos “el fín siempre justificó los medios” Dorrego, Quiroga, Benavídez, el “Chacho” Peñaloza, los fusilamiento de José León Suarez de 1955, las masacres de Trelew

y las Palomitas dan cuenta de lo que digo. Esto también hay que decirlo porque forma parte de la verdadera historia que no figura en los textos escolares donde se forman e informan los futuros votantes porteños. Para la oligarquía Argentina con asiento en Buenos Aires, la educación civilizadora antibarbarie nunca fue un detalle menor y jamás la descuidó. Según mi modesto entender ese fue el modo que utilizó para imponer a lo largo y ancho del país el respeto por el sacrosanto pensamiento porteño. Nada es casual. Porteño, puerto, control de la entrada y salida de riqueza con condicionamientos y manipulación de cualquier poder político. Eso es el puerto. Asi opera gracias a la educación el inconsciente del porteño “medio medio” y “medio alto”. Traído a la actualidad es el mismo porteño que se puso al lado de los “del campo” en el conflicto que estos tuvieron con el gobierno nacional; el que le dio el triunfo a Macri para que sea gobernador, incluso sabiendo que votaba a un inutil. Es el porteño que lo volverá a hacer porque poco le importa la incapacidad y la inoperancia de su candidato si se trata de oponerse al gobierno Nacional que le llenó de negros, piqueteros, y sucadas de países limítrofes su amada ciudad. Para ese porteño que le cuesta reconocerse como “pelusa de ombligo”, el gobierno nacional es la antipatria misma, y encima malversa los fondos públicos. Porque esos porteños creen que la patria son ellos y los fondos publicos son de ellos; así se lo enseñaron y con ese pensamiento van a morir. Se trata de especímenes muy versatiles que hasta puede votar por izquierda a los “progre izquierdistas” eurocentrista porque son más civilizados y en ocasiones pueden servirles; pueden votar a los “progre pseudonacionales” por su inocuidad (caso Pino Solanas). Y lo harán al solo efecto de lavar su conciencia para de esa manera levantarse el lunes 11 de julio sabiéndose responsable y orgulloso por la tarea cumplida, tarea que le permitirá seguir siendo ese soberbio porteño de derecha, condición a la que llegó gracias al amamantamiento y educación que la oligarquía con asiento en Buenos Aires le dispensó por años. ¡Si! Es ese porteño que poco le importa su pobre condición de “pelusa de ombligo” y es visceralmente antiperonista.

LOS EQUÍVOCOS DE LA CAMPAÑA ANTI “PRO”

Entrar en el juego de la corpo mediática “PRO Macri” desplegada por La Nación y todos los medios del Grupo Clarín, sin tener una estrategia clara de combate verbal en el momento de una contienda electoral, es desconocer por un lado la idiosincracia del votante porteño que se pretende atraer y por ende gobernar, y por el otro no detectar de antemano las diferentes sutilezas linguisticas a las que seguramente acudirán en su estrategía anti-gobierno nacional los grupos en cuestión.

Filmus ¿desconoce que a ese porteño “medio medio” y “medio alto” que pretende convencer para que lo vote, poco le interesa las cuestiones asociadas a los derechos humanos, que detesta la asignación universal por hijo por considerarla “asistencialismo inconducente”, que le da lo mismo que exista una ley de matrimonio igualitario o no, y que odia visceralmente las politicas estatales que pueda estar llevando adelante el gobierno nacional a las cuales considera atentatorias de sus intereses (sin tener ese porteño el más mínimo y sensato argumentos para explicar el por qué de esa idea), etc, etc.? Si esto es así, Macri gana comodamente el próximo domingo porque su discurso mediático, aunque sea de cassette prestado, y aún cuando se le caiga el cassette y se vea obligado a decir estupideces, simpre estuvo y está intentando, aunque sea con incoherencias, mechar algun término asociado a lo que realmente le interesa a ese porteño “medio medio” y “medio alto”; seguramente con mayoría s tilinga, pero con un Macri conciente que a la hora de votar, son “tilingos votantes” que deciden el resultado final de una elección.

Haber entrado en ese innecesario desgaste que significó el planteo “debate si, debate no” manejado por el grupo Clarín a su antojo y en resguardo de su gallito “Ki kiriki” porteño, desnudó otra debilidad del candidato por el FPV capitalino. A los estúpidos argumentos utilizados por Macri para sostener la importancia de que el debate se haga en TN y solo ahí, no se le puede contraponer como argumento que existen otros lugares para debatir. De por sí y como argumento es poco serio; como fue poco seria la presencia de Pino Solanas en el estudio de TN. Filmus no puede decir “Macri se negó a debatir con Pino y no puede adjudicarmelo a mi”; o “No es que no hubo debate por el faltazo de Daniel Filmus, sino que no hubo debate porque Macri no quiso debatir, como tampoco quería debatir con nosotros (Lo correcto ¿no hubiese sido “conmigo”?)”; o “Aunque el debate monopólico no pudo ser, esperamos poder hacerlo en otros canales de TV y en la Universidad de Buenos Aires” (Pág/12, viernes 1 de jilio, página 2), porque sin querer entró en el juego que planteó TN y se colocó a la misma altura de un mediocre Macri que TN se encargó de despégarlo de esa mediocridad desviando el eje de la cuestión focalizándola en “debate sí, debate no” quitandole importancia a lo que realmente importaba que no era otra cosa que analizar la ineficiente gestión de Macri. Pero esa noche hubo un Macri que con prestada inteligencia y en formato consigna, mandó al aire como tema central en aquella noche de TN la cuestión de la autonomía porteña en materia política. Con esa estupidez, la ausencia de Filmus potenciada como un hecho de cobardía, y la pasividad de Pino, le sirvió a Macri para ganar en un “no debate”; el resto lo hizo TN, canal 13 y Radio Mitre. Ese dicho de Macri, para el porteño “medio medio” y “medio alto” y en relación a su recalcitrante aversión hacia gobierno nacional, sonó como melodía celestial. Ese porteño no quiere ver “avasallada” la autonomía de “su ciudad”  por parte de un gobierno nacional que “siempre va por más” y que no parará hasta quedarse con todo lo que es de  los porteños (mensaje más que subliminal de los medios de la “corpo”).

Fue muy similar a lo que pasó con la Sarlo en la televisión pública. Lo dije en mi nota del 29 de mayo marcando el error y lo inutil que había resultado la invitación de la Sarló al programa 6-7-8.(ver nota en : http://www.revistaelemilio.com.ar/2011/05/la-sarlo-6-7-8-y-la-necesidad-de-dar-examen/ )

Al porteño medio de derecha le pasa lo mismo que al porteño medio de izquierda, se masturba ideológicamente con lo quiere leer o escuchar, y lee o escucha lo que le produce placer; desecha el resto. La masturbación es un hecho placentero no compartido, individualista. Eso es harto conocido por La Nación, Magnetto y compañía; y operan en consecuencia sacando provecho de propuestas como estas.

El debate no era necesario porque “con lo no hecho” por Macri alcanzaba. Su necesidad fue creada ficticiamente por el multimedio y su objetivo era más que claro. Filmus cayó en la trampa de la importancia de debatir cuando en realidad lo importante siempre se asentó en lo que se hizo o no, lo que se hace o no, y lo que supuestamente se hará a futuro en materia politica. Y si para el porteño “medio medio” y “medio alto” lo importante es la seguridad, sobre ese eje debió y debe montar su campaña electoral Filmus. A ese porteño no le interesa las razones de la inseguridad. Tampoco le importa que Macri le mienta que hará una ciudad más segura con su “Metropolitana”. Le alcanza con ver señoritas y señoritos disfrazados de policias ingleses para sentirse más seguro. Y Macri se lo dio. Para el caso Filmus, quiza al porteño medio le importe saber que su seguridad hoy por hoy está más en riesgo que nunca. ¿Las razones? Mucho de los oficiales de esa “metropolitana” son ex agentes exonerados de otras policias por actuar en connivencia con chorros y asesinos profesionales ¿Por qué no podrían seguir operando como lo hicieron hasta el momento de ser echados en sus anteriores reparticiones? Allí tenía y tiene Filmus un tema para emparejar la cuestión. En todo caso primero ganá las elecciones y luego preocupate a través de la educación en hacer entender a esos porteños sobre las razones de la inseguridad, algo que hoy por hoy a ese porteño no le interesa.

Es indudable que la militancia del FPV está haciendo lo imposible para revertir esta realidad. Sería muy injusto para con esa militancia cargarla con la responsabilidad de una posible derrota. Esto es Buenos Aires; con ciertos porteños que la creen el ombligo del mundo y que les cuesta reconocerse a si mismo como simples pelusas de ese ombligo. Esos porteños con una mentalidad históricamente reaccionaria son los que votarán una vez más el domingo. Empecemos a pensar a futuro en cómo integrar a esta ciudad a un proyecto nacional reconociendo primero cómo piensa y siente ese porteño “medio medio” y “medio alto” para buscar una estrategía educativa que acompañe ese cambio de mentalidad sin descuidar lo que para ellos son sus intereses “vitales”. El resto vendrá por añadidura.