ME TIENEN PODRIDO…(como a Barragan)
10 jul 2010 Deportes, Notas semanales
Los comentarios de los periodistas deportivos de la TV
Por “Pepe” Tablón
En algún momento del mundial de Sudáfrica y por Canal del “Colorado” De Narvaez, lo escuché al panqueque Fantino molestarse por los “Sin-cuenta” comentarios en contra que recibían no solo de los actores y protagonistas del evento (los jugadores argentinos) en relación a la mediocre labor que estaban realizando, sino de toda la opinión pública argentina quien los puteaba por diestra y siniestra (llamativamente los de la derecha también se unieron al coro hartos de escuchar boludeces).
Fantino esgrimió en aquella oportunidad “las horas de estudio” que ellos se tuvieron que tragar para ser los profesionales que son, como contra-argumento para las críticas recibidas por los comentarios tácticos-técnicos que realizaban. Como esto no se limita exclusivamente al futbol sino a casi todos los deportes, uno termina haciéndose varias preguntas:
• .-¿Para que le sirvieron tantas horas de estudios?(Suponiendo que sus lugares de estudio hayan sido claustros académicos universitarios, cosa que a simple vista parece imposible. ¡Ojo! Sin que la universidad sea garantía de nada!)
• .-¿Estos son los productos que ofrecen al “mercado” las escuelitas de periodismo deportivo de los Araujo-Niembro y tantas otras que pululan hoy en día por estos “Aires”?
• .-Sus comentarios y opiniones, ¿son imprescindibles a la hora de transmitir un evento deportivo por televisión?
• .-Si la televisión es imagen, ¿no alcanzaría con identificar al jugador cuando el plano es general para que el televidente sepa de quien se trata? (propuesta)
• .-¿No resulta redundante ese “bla, bla” innecesario cuando uno tiene la imagen de lo que está aconteciendo en el partido brindada por la pantalla?
• .-¿Para qué ensuciar la imagen con el sonido de inservibles comentarios que a los fines del evento no aportan nada, y por el contrario, anulan el disfrute?
• .-¿Por qué tengo la obligación de escuchar la desvirtuación de lo que estoy viendo como si estuviéramos presenciando dos cosas distintas ; o una lectura antojadiza de lo que en realidad está ocurriendo dentro del campo de juego.
• .-¿Por qué el televidente -y más el fanático que ya se pone nervioso naturalmente por lo que está viendo-, debe recibir gratuitamente una dosis extra de estupideces orales de parte de los que transmiten exacerbando aún más su estado ya alterado?
• .-¿No tienen a nadie en producción que les diga desde atrás “Che loco, deja de hacerte el psicólogo, o el sociólogo, o el “personal training” o el “personal fitness”, o terapeuta sistémico, que de eso no entendés un carajo”; o simplemente “Che, deja de decir boludeces”?
• .-¿Son necesarias esas sarta de ridículas e infundadas elucubraciones que salen a borbotones de sus bocotas -con formato de interpretación “psico-físi-sociológicas”- sobre lo que está pasando en el campo de juego y el por qué del rendimiento de tal o cuál jugador, o del funcionamiento como equipo?
• .-¿Pensaran que los que estamos de este lado de la pantalla somos todos “Infra” que necesitamos de sus comentarios para entender lo que estamos viendo?
• .-¿Por qué se ponen tan intolerantes cuando los tolerantes que vienen soportando por años sus estupideces y un día deciden darle un corte a la cuestión desnudánlos con algunos señalamientos?
• .-¿Se creyeron en serio que pertenecer al “cuarto poder deportivo” los hace inmunes para cualquier crítica y los habilita a decir impunemente cualquier barrabasada a modo de comentario intra-extradeportivo?
Parece ser que la capacidad de imbecilizar que tiene el ambiente televisivo para con los “trabajadores” (estoy siendo benévolo con la categorización por “izquierda”), con los que “hacen cámara” (ponen la cara en pantalla), es contundente. No solo en el rubro deportivo sino en todos los otros. ¿Ejemplos? Mario Mactas, Eduardo Feiman, y la trup del binomio TN-Canal 13. ¡Ni que Hablar de Elio Rossi! Hasta tipos como Gonzalo Bonadeo, o un Nestor Fabbri, terminaron siendo fagocitados por la estupidez y siendo más de los mismos.
Lo grave (anque comprensible) de todo esto es la reacción corporativa que tienen cuando los que ellos creían formados por su discurso, llamada “opinión publica”, los cuestiona abiertamente, y si los reconoce en la calle se lo hace saber sin pelos en la lengua, (algo que sus respectivos canales jamás muestran). Les molestó profundamente que los pibes –y no tan pibes- que integraron la selección ya no se asusten antes sus preguntas insidiosas, propias de programas “Rialeros y Ventureros” (como se dijo en alguna oportunidad en esta publicación), y les respondan criteriosamente y con altura (porque solo el Diego lo puede hacer desde su “altura”, y como se le canta).
¡¿La verdad?! Me tienen podrido.
.-Me tienen podrido las preguntas con respuestas obvias.
.-La falta de criterio a la hora de preguntar
.-La soberbia con que se dirigen hacia sus entrevistados, y con la que quieren tapar su ignorancia y la pésima información que manejan.
.-Los que nunca jugaron a nada y hablan de lo que se siente dentro de una cancha
.-Las pelotudeces por la pelotudez misma que dicen para llenar horas de programación.
Salvo honrosas excepciones (El Ruso Verea, Alejandro Apos, y varios jugadores que hoy son comentaristas deportivos, y uno que otro de la cadena ESPN); el resto me tienen podrido.
¿No se podrá hacer una campaña vía “Factbook” (o cualquier otra vía) titulada “Sres periodistas deportivos, EL SILENCIO ES SALUD”.
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Tags: Alejandro Apos, Alejandro Fantino, Bonadeo, Eduardo Feimann, ESPN, FERNANDO NIEMBRO, MARCELO ARAUJO, Mario Mactas, Mundial de sudafrica, Nestor Fabbri, Psicologia, Ruso Verea, SOCIOLOGÍA
















