MARADONA, MESSI y PELE

Buenos Aires, Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Deporte y política

Por Pedro del Arrabal



La charla se dio en la redacción. Juan y Domingo –dos colegas docentes- suelen acercarse a la redacción de vez en cuando para enterarse de cómo viene la “mano” en materia político-educativa y de paso intercambiar opiniones aportando sus puntos de vista y discutir aspecto de la actualidad política tanto en el orden nacional como internacional.

Juan se percató que Facundo –uno de los jóvenes de la redacción, peronista y riverplatense aún más que decir “de corazón”- estaba viendo un programa deportivo. El tema en dicho programa era si Messi ya había superado –o no- a Maradona. Viendo los gestos de fastidio y muecas que iban apareciendo en el rostro de Facundo, Juan le tiró el siguiente comentario:

-. ¡Que jugadorazo ese Messi, ¿no?!

-. ¡Es increíble lo que hace ese pibe con el “cuero”! –le respondió Facundo utilizando un término muy de “rioba” y antiguo a la vez. Sacando la mirada de la pantalla continuó – Lo que no me cierra es el por qué de ese empecinamiento de parte de estos pelutudos por compararlo con el Diego.

-¡No te calentes pibe! -tercio Domingo. –A estos boludos, como vos decís, les falta calle.

Y la charla derivó en una rica discusión entre personajes que únicamente solían aparecer en la incomparable imaginación del “Negro” Fontanarrosa. Solo faltaban otras mesas con sus respectivos parroquianos para que se completara una escenografía similar a la del recordado bar “El Cairo” del querido “negro”. La charla duro más de una hora. Lo que aquí reproduzco son fragmentos de la misma.

-. Es indudable que este pibe la rompe; pero lo hace a su manera. El Diego es otra cosa y la rompía igual…, o mejor. ¡A quién carajo le interesa si uno la rompen con cuchillo y el otro con tenedor! ¡A estos imbéciles únicamente!

Domingo agachó la cabeza para que su sonrisa no fuera tan evidente mientras Juan intentaba encontrarle una vuelta a lo planteado por Facundo.

.-Porque estos tipos se detienen en las formas y no les da el “cuero” para ir al fondo. Pero que el pibe Messi la rompe, la rompe en serio. –sentenció

.- Y para vos Facundo ¿quién es mejor, Pele, el Diego o la “Pulga”? –preguntó Domingo en un tono que sonó a chicaneo pero que sin embargo no logró que Facundo se amilanara.

.-¡El Diego!!! –respondió sin dudar un instante – Los tres fueron grandes jugadores como lo fue también Distefano según me contó mi viejo.

.-Pero el Diego no solo la descosió -continuó- sino que la llevó pegada en la suela y con ella se animó a pasear su alma de puro pueblo en los propios salones de los poderosos, viejo. Llevó consigo su origen villero para fregarles bien en la jeta a los ricos del mundo las consecuencias de su codicia de mierda; enseñandoles que los de abajo pueden eso y más cuando tienen guita, pero que nunca renuncian al deseo de justicia social de sus pares, el afan de justicia de los sumergidos. El Diego pateo el tablero del negocio del futbol y se cagó en todos los hijos de puta que lo manejan; algo que al cínico de Niembro, por ejemplo, le rompe bien las pelotas, y se la tiene que comer.

Tanto Juan como Domingo lo miraban sorprendido, pero no les extrañaba la respuesta de es pibe que solo tiene 23 años. El pibe tenía “paño” y lo ponía en juego en su militancia política, en su compromiso político; e indudablemente ese “paño” era industrial nacional

Juan intentó continuar la discusión en términos futbolístico y le aproximó el bochín con el siguiente comentario –Pero este pibe Messi hace cosas increíble no solo con el balón sino por el equipo. ¡Le coloca cada pelota gol a sus compañeros! ¡Hace cada jugada que te deja con la boca abierta y preguntándote como carajo lo hizo!

¡Y! –retrucó Facundo- El Diego hizo la mejor jugada de todos los tiempos en un mundial, y contra los ingleses. Messi la imito jugando para el Barcelona contra un equipito español de morondanga. El Diego estuvo en el preseleccionado del Mundial “78” con solo 16 años, y el flaco Menotti lo dejó afuera de la lista definitiva. Estuvo en el mundial de España “82” y se comió el fracaso futbolístico de un tipo como Menotti que la juega de “zurdito” pero que había ganado el campeonato anterior con grandes jugadores pero sin renegar del apoyo logístico que recibió de aquella maldita dictadura militar, algo que los “suplementos deportivos” de Clarín siempre intentaron tapar y limpiar.

.-El Diego, además de haber jugado para el Barcelona –siguió el pibe argumentando, ya un tanto caliente-, llevó a la cúspide del futbol mundial a un ignoto y desconocido hasta entonces equipo europeo como el Nápoli, del sur de Italia, de la Italia pobre; y lo hizo ganar todas las copas europeas. Fue Campeón Mundial en el “86” y subcampeón en el “90”; puso a la selección argentina en el mundial de EE.UU “94”, y los poderosos le cortaron las piernas; esos dirigentes faloperos de la FIFA, hijos de puta que jamás superarían una rinoscopía. La “pulga” que vos decis participó en dos mundiales y en ninguno “apareció”. Sus “logros” los consiguió con el Barcelona y pará de contar. ¡Cómo se animan a compararlo con el Diego papá!

Todos seguíamos con atención el emocionado alegato en defensa del Diego que estaba haciendo el pibe.

.-Messi es extraordinario como jugador de futbol, pero en mi modesto opinión, no se si no terminará siendo como el negro Pele del que cuenta mi viejo. Espero, deseo de alma que Messi no termine como el “negro”, siendo un sirviente del stablishmen dirigencial futbolero, como lo es hoy el frances Platiní.

.-El pibe –continuo- juega, no bien, ¡muy bien! Hoy en día es el mejor del mundo, lejos, imposible compararlo futbolisticamente con nadie del planeta.Y además es Argentino. Pero está en el gran circo futbolistico del mundo. El propio pibe, y hasta los que lo asesoran no son boludos; todos ellos se acomodaron a los intereses de los poderosos. ¡No son giles; los están haciendo ricos! Y en ese juego, las partes, jamás confrontarán; por una cuestión de conveniencia. No sé si Messi estaría dispuesto a denunciar todas las mierdas y miserias que rodean el negocio del futbol. A Maradona le quisieron comprar su silencio una y mil veces y jamás tranzó. Estas son las cosas que no le perdonan los mercenarios como Fernando Niembro y todo sus “impolutos” acólitos y secuaces de los medios periodisticos que están prendidos a ese gigantesco queso que es el negocio del futbol.

.-Por eso a Maradona no se lo puede comparar con Pele –aclaró-. Para mi el “fobal”, como dicen Pedro y Fierro(refiriendose a mí y al de Martín, otro columnista),no es solo una cuestión de con qué calidad se “amasa” el balón, a eso hay que sumarle la calidad de persona de quien “amasa” ese balón. Conocer el alma, la lealtad, el compañerismo y la honestidad con que un tipo practica un deporte, no son detalles menores en este juego.

Cuando escuché esto no pude evitar meter mi bocadillo: -Tiene razón Facu. En educación, el juego nos permite conocer mejor a los pibes.

Facu ignoró mi acotación y siguió con su explicación

.-Por ejemplo, no sé, y lo pensé en reiteradas oportunidades, si a Pele no se le cruzó por la cabeza hacerse los baños de leche que se hacía Michel Jackson para sacarse su “negres” de encima, algo que siempre le molestó y de la cual jamás sintió orgullo.

.-¿Cómo es eso? -preguntó Domingo.

.-¡Sí! Del tema ya se dijo algo en esta revista en su versión impresa, y fue allí donde lo aprendí. Todo hombre negro será respetado, no por su condición humana sino por la capacidad de adaptación y el respeto que profese hacia las premisas establecidas por los “blancos” (http://revistaelemilio.wordpress.com/2008/11/08/el-poder-detras-del-poder/). Por dar un ejemplo, Pele podría haber hecho publicidad para Coca Cola –no sé si no la hizo- y seguramente estaría todo bien, el “negro” pasaba a ser un “buen chico, un deportista ejemplar”, mientras el sistema, a través de uno de sus máximos exponente, se presentaba en sociedad como antiracista, como “no discriminador”. Sinteticamente y en mi opinión de pendejo universitario aprendiz, sin un hombre negro reniega de su color de piel para evitar “la quita de derechos” que su portación conlleva y al solo efecto de ser aceptado por los “blancos”, ese hombre ni siquiera es negro, es simplemente un pelotudo, un tipo que vive al pedo, un pobre infeliz que cree que dejó cierta esclavitud sin darse cuenta que se calzó nuevas cadenas, esta vez de color “blanco”.

.-¡Como nuestros piojos resucitao! –mecho Juan.

.-¡Exactamente! –aceptó Facu. -Obama es el ejemplo más patético del “negro renegao”. Tuvo su oportunidad para mostrar la otra cara del “gigante del norte”, o por lo menos el pensamiento de un sector social bastante bapuleado por el resto de la sociedad norteamericana y terminó transando y haciendo lo que los “blancos” le señalaban como lo “correcto” y adecuado. Lo contrario de este ejemplo, según me contó mi viejo, sería Cassius Clay, aquel recordado boxeador negro que se negó ir a Vietnam utilizando el sencillo y sensato argumento de que los vietnamitas, a él, no le habían hecho nada como para ir a guerrearlos y matarlos. El pobre tipo fue despojado de su título de campeón mundial de boxeo y se comió varios años de cárcel. El “sistema blanco” lo castigó y la “prensa mayoritariamente blanca” lo tildó, lo estigmatizó con el mote de cobarde.

.- O sea –continuó, -haces lo que los “blancos”, los “civilizados” dicen, o… cagastes; haces lo que los ricos dicen, o… sos un bárbaro y cagastes viejo. Por eso tratan de hacerlo mierda al Diego hasta en lo fútbolistico. No le perdonan una ni en eso; buscarán, y si no lo encuentran fabricarán “mediaticamente” un jugador que lo supere. ¿Por qué? Sencillo, Maradona jamás quiso sacarse de encima su origen villero ni renegó de su condición de tal. Es un tipo con dignidad.

.-Eso no significa que como persona deba renegar del bienestar. Por el contrario, él  siempre aspiro vivir mejor, darle una vida más digna a su vieja, a su “Tota”, y que toda su familia viva dignamente; y darse todos los gustos con los que el sistema engancha a cualquier individuo, -¿por qué no?-. Pero para ciertos pelandrunes -dijera Dolina- eso está bien visto si lo hace un tipo cuyo perfil es el de “gente”; los villeros, por su condición de tal, para estos giles eso estaría vedado. Maradona se cagó en todo eso. Nunca quiso ser modelo de conducta de nada ni para nadie, algo que el pederasta de Pele siempre intentó hacer para limpiar su historia y su origen. Pele es el habilidoso equilibrista del gran circo futbolistico. Cuando ya viejo se caiga y se muera seguramente los nuevos dueños del circo lo reemplazaran por otro “negro equilibrista” para seguir vendiéndose como “no racistas y no discriminadores”.

.-¿Por qué hablas de circo? preguntó Domingo. -Esa es una calificación que apareció en…

.- Si, ya sé –interrumpió Facundo-; en boca de cierto psicobolchaje nuestro, los que comulgan con esa asociación con la ignorancia que hace la “derecha más reclacitrante” local a la hora de evaluar a los que nos gusta el futbol. Es la imagen que tienen del pueblo. La utilizan para referirse a los peronista, o al pueblo en general que ama el futbol.

.-Exactamente – aseveró Domingo. -Hasta parece ser un invento argentino en cuanto a denominación.

.-Para nada original ya que trazaron un paralelo con los antiguos circos romanos. Esto también ya se dijo en nuestra revista. Es más de lo de ayer, de lo de hoy, de lo de siempre: “Pan y Circo es lo que daba Perón para mantener entretenido a los del pueblo”, decían y no pocos lo siguen diciendo. Pero… ¿Quién no quiere pan? ¿Quién desea cagarse de hambre? ¿A quién no le gusta la diversión? ¡A los pelotudos, a los imbeciles unicamente! El futbol nunca dejó ni deja de ser un juego. ¡Que cautivó a media humanidad, vaya novedad! Y allí está la cuestión central; este detalle no pasó por alto para el capitalismo que lo agarró y lo transformó en un gran negocio.

Pero el futbol no deja de ser un simple juego; un juego que apasiona a multitudes; y vaya Dios a saber el por qué. Pero así están dadas las cosas en este mundo.

Domingo se quedó mirándolo. El pibe guardó silencio en un gesto que parecía pedir disculpa por la efusividad de su alegato. El silencio apareció de golpe en la redacción y se instaló sin pedir permiso. Todos tenían la mirada gacha. Juan parecía estar procesando lo escuchado. De pronto Domingo reaccionó y rompió aquel silencio.

.-Sabe una cosa pibe, tenes razón. Todas las comparaciones son odiosas. Yo siempre sentí lo mismo cuando comparaban a Pelé con el Diego. Dos jugadores de distintas épocas; y cada uno la rompió a su manera. Pero para el argentino futbolero, la pulseada siempre la gana el Diego porque no solo tenían en cuenta el aspecto futbolistico sino las actitudes que tuvieron cada uno de ellos frente a los desafios que la vida presenta.

Es como querer comparar a Victor Hugo Morales con el “Gordo Muños”, dos grandes relatores de futbol pero de muy diferentes calidades humanas. Mientras el Gordo Muños se asociaba a la dictadura militar en el mundial “78” en el negocio que fue para algunos aquel torneo y no trepidó en utilizar el microfono para defender aquella dictadura arengando con la perversa consigna “Los argentinos somos derechos y humanos”, “ta, ta, ta” Victor Hugo Morales mantuvo siempre una ética, una conducta moral en términos humanos que hizo que los argentinos no dudaran a la hora de elegir con quien quedarse. El Gordo fue Argentino, “Ta, ta, ta,” es Uruguayo, pero las calidades humanas no tienen fronteras y los argentinos no somos boludos, aunque parezcamos, o en ocasiones nos hagamos. En el fondo sabemos por donde pasa la “cosa”.

.-El Diego es el Diego –remató Facundo. -Y los argentinos, sean futboleros o no, la tienen clara. Nos cagó Alemanía en el último mundial, y mientras el periodismo intentaba hacer mierda al Diego, ese pueblo, futbolero o no, fue a Ezeiza y le dijo al Diego “Te bancamos a muerte Diego”. Cuando se pierde un campeonato mundial de futbol se pierde eso, un campeonato, nada más. Los que más lo lamentaron en el orden local no lo hicieron por el futbol sino por los negocios que se estaban perdiendo. En Ezeiza, para ese pueblo, Messi fue uno más del equipo, pero el alma de aquella selección tenía nombre y apellido DIEGO ARMANDO MARADONA; se trata de un alma única, la misma que tuvo la selección Argentina de futbol en los mundiales del “86”, “90” y “94”; el alma del más grande en tre los grandes; el que le sigue ganando batallas a la vida diariamente.

Yo me quedé viendo en aquella “Tele” el reportaje que el gordo Marcelo Palacios de T&C le hacía a Angel Cappa y comencé a tomar nota de las opiniones políticas que vertía el actual técnico de Gimnacia y Esqgrima de la Plata; el que cree ser el inventor del “tiqui, tiqui” futbolero, el futbol de “paladar negro”. Yo creo que esa equivocada creencia es la que lo hace transitar por la ruta de sus sucesivos fracasos como técnico. El futbol, como la vida y la política, también es el arte de los posible, porque está harto comprobado que en la mayoría de las veces, lo ideal termina siendo enemigo de lo posible. Lo ideal, como cualquier utopia solo sirve como meta para ir alcanzando lo posible.

Pero eso será material para otra nota.

PÉGUELE A MARADONA

por Juan Carlos Córica

Los cacareadores que nunca se enfrentan con un archivo. La corporación solidaria y sectaria, como es la regla. ¿Desde cuándo los mercenarios son moralistas? El pegar en los deportes populares es una bajeza propia de los agentes de la colonización. Escuchar a Mariano Grondona facilita la identificación, en cambio los “comentaristas” deportivos consiguen adoctrinar sin defensas. Desde cuándo los mercenarios son moralistas. “La lucha por la verdad // se ha hecho para los varones, // ladearse de los maulones // alcanza para empezar”. Pruebas al canto, la edición de hoy de Clarín.

Como casi es regla, los jactanciosos y engreídos se pasan de agrandados y meten la pata hasta el cuello. La serie de notas hipercríticas del diario Clarín de hoy (16/10/09) no fue excepción. Aplicados a descalificar a Maradona desde la “portada” de la sección deportes -”Lo banca el jefe”– en página 85 hasta la número 89 los redactores, se nota, hicieron cola para pegarle sin asco.
Pero, ellos que aplicaron aquello de que nadie aguanta un archivo, no pudieron aguantar una edición.
La última y la penúltima nota fueron la frutilla no del plato sino del papelón. La de página 89, decía en el copete: “Violentos de Boca, Estudiantes, Colón, Laferrere e Ituzaingó se trenzaron con los de Peñarol”. La lectura de tal destacado al inicio de la nota era muestra de la voluntad tendenciosa. Por qué, por lo que la misma nota contenía información que mostraba esa tendenciosidad. Decía, “De pronto aparecieron los uruguayos, que eran más y la mayoría tenía puesta la camiseta de Peñarol, y empezó una batalla campal. Dentro del playón de Tres Cruces se “mataron” a piedrazos. Rompieron los ventanales del local de Buquebús, que está arriba”, dijo el informante que prefirió mantener su nombre en reserva por obvias razones. El playón Tres Cruces
–de la terminal Tres Cruces: Boulevard Artigas y Avda. Italia- debajo “del local de Buquebús”, ¿el playón y el lugar, es una zona de paseo común o el lugar donde los que viajan van para resolver su embarque? O sea, que los generadores de la “batalla campal” no fueron los hinchas argentinos sino los uruguayos de Peñarol. Cosa que, “objetivamente”, debió haberse transcripto al revés: “Los violentos de Peñarol atacaron a los hinchas de Boca, Estudiantes, Colón, Laferrere e Ituzaingó y se trenzaron”.
La penúltima, se fue de boca, ¿escrita por un primerizo? Utilizó el latiguillo acusador del “Quién habla” escrito con signo de interrogación pero redactado con signos de admiración negativa. El contenido hila una serie de contradicciones de Maradona, obviamente, la mayoría, sacadas de contexto. Acusa con el párrafo: “¿Quién habla? ‘A la altura hay que gambetearla y hacerle goles’, fue la base de la charla técnica pegada en el vestuario antes de salir a jugar ante Bolivia en La Paz. Maradona, que supo defender la causa en favor de Evo Morales (el presidente del país) contra la iniciativa de la FIFA -que los partidos no se jueguen a más de 2.600 metros de altura- empezó a ser esclavo de su archivo”. Clásica referencia de quiénes usan el archivo para descalificar irónicamente, a sabiendas que el descalificado no tiene posibilidades de acceder al archivo de los periodistas y mostrar que ellos tampoco se bancan confrontar con el archivo. Este “principiante” encolumnado en la serie de artículos descalificadores, con su “Quién habla”, hace que el conjunto como “los peces por la boca mueran”. Su “Quién habla” representa a esta muestra de corporativismo periodísticos que como insinuó Grondona señalando en “radio Belgrano” sobre “los periodistas más jóvenes: ‘Tienen una boca, un estómago, tienen que comer. Cómo pueden comer de ese sector trayendo noticias distintas (para) satisfacer a grupos económicos que ya no tienen la vocación periodística que tiene ustedes, y son los que mandan’. En argentino de barrio, con otras palabras, el “quién habla” debe ser revertido y mirar a quienes son los acusadores, y preguntarse: desde dónde y desde cuando los mercenarios se alinean entre los encarnizados moralistas.
Pero hay más, es común que estos impolutos periodistas, siempre alineados, que ejercen un pluralismo de discurso único, descalifiquen a quién utilice como argumento una trama detrás de la escena. El descalificativo se escribe como “teoría conspirativa”. La cuestión es, por qué uno de estos periodistas titula “Un plan para recuperar la mística del 86″ (página 87) y puntualice en la nota que: “detrás de toda esta patética telenovela parece haber un plan, o un intento de plan, extraño, rebuscado. El propio Grondona y Bilardo quieren que la Selección reciba una transfusión de mística modelo 86 y creen que ubicando al periodismo en el papel de demonio podrán conseguir la unión del plantel detrás de un enemigo común”.
En esta nota, también, sugerentemente, empieza y termina con dos párrafos de confiabilidad cero: “Desde primera hora de la mañana las 20 líneas rotativas de la AFA sonaban con insistencia. También, algunas de las 10 líneas directas de algunos de los dirigentes más importantes de la casa. Y la dirección electrónica almacenaba correos. Los hinchas pedían que Julio Grondona “tomara cartas en el asunto” y exigían disculpas o una retractación pública de Diego Maradona, y hasta un comunicado oficial repudiando las frases del entrenador de la Selección en el Centenario, una vez obtenida la clasificación mundialista”; la que cerraba el artículo decía algo similar: “La mayoría de los mensajes indignados a la AFA, muchos de cuyos remitentes no se identificaban como “hinchas” sino como “ciudadanos”, “madre de familia” y otras caracterizaciones similares afirmaban que les resultaba difícil explicarles a sus hijos el sentido literal de las declaraciones de Maradona. El flujo de comunicaciones se redujo desde el mediodía hasta el atardecer y recrudeció hacia la noche. En la AFA, voceros de la casa dijeron que trataron de no darle algunos textuales a Grondona, para no subir la tensión”.

“… Como muestra del archivo que los periodistas esconden a siete llaves, está el caso-testigo en el Mundial del ’98: el arquero holandés hizo teatro en una disputa de pelota con el Burrito Ortega y consiguió que lo expulsaran. Todo el periodismo lo trató de estúpido; pero, cuando en ése mismo Mundial, Diego Simeone lo hizo expulsar a David Beckham, lo trataron de sinvergüenza. La cacareada objetividad es en realidad una carga de subjetividad que aplican según quién sea (decía Macunaíma, de la película brasilera del mismo nombre, ‘blanco que corre, campeón; negro que corre, ladrón’)…”

 Telón rápido, cada nueva nota hace que se note “la mala leche”. Cuando alguien considera necesario criticar a alguien otro con un cargo de fuerte responsabilidad, en especial en un mundo complejo como es el del futbol primariamente intoxicado por el mercantilismo, y ese criticador se victimiza por el maltrato que recibe, debe demostrar en la cancha -en sus escritos “a diario”-que lo hace con respeto, usando el modo interrogativo para ayudar a corregir el error que es causa de su crítica. Resulta patético leer textos de tipos que se llenan la boca hablando de Paulo Freire y autoritariamente descargan descalificaciones contra los que tienen que poner el pecho en el escenario de la realidad y no en la trastienda donde, además de actuar escudados por la corporación mediática, creen que hacen cuando hablan.-
Qué tal si recuerdan un verso del canto que los tiene como protagonistas. “Herencia pa’ un hijo macho”. Perdón es “pa’ un hijo gaucho”

Si quiere ser hombre libre
cante por la libertad,
La lucha por la verdad
se ha hecho para los varones,
Ladearse de los maulones
alcanza para empezar.
Es fácil mirar de arriba
cuando abajo no se ha estuvo,
El lechuzón por ojudo
oserva desde el alambre,
Pero va a matarse el hambre
a la cueva del peludo.

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