Sindicalismo para todos

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Politica Nacional

 

Por Patricia Fortino*

Esta nota será escrita en primera persona del singular. Para que todas las opiniones en contra recaigan en exclusividad sobre mi persona. No crean que me volví masoquista así en un día, ni tampoco que piense que serán tantas las opiniones en contra que recibiremos a nuestra editorial. Pero una o mil o ninguna, sepan que no deben pluralizar los disgustos.

 

Ocurre que mi forma de observar alguna realidad circundante por estos días, me eleva el derecho a dar opinión singular tanto como a responsabilizarme por mis dichos.

 

Aclaradísimas estas cuestiones, me dispongo a cuestionar, en mi calidad de militante oficialista del proyecto de Gobierno que hoy conduce la compañera Cristina y que (desde la primera hora, ahí cuando el porcentaje de los votos era menor que el porcentaje de desocupados en el país) inició el querido Néstor.

 

La CGT es la Organización del Movimiento Obrero. Organización que ha tenido a lo largo de toda su historia momentos de mayor gloria, de mejores oportunidades, de mayor protagonismo, de luchas, de persecuciones, de desapariciones, de muertes. Pero nunca dejó de ser un eje en cada Gobierno Peronista que hemos tenido. Con las características que cada uno de esos gobiernos le ha dado o le ha quitado, según quién fuera el que estuviera sentado en Balcarce 50 y también en Azopardo 820.

 

Mi papá era un tipo muy divertido y cuando yo era chica jugaba conmigo (y lo disfrutaba mucho) al “Cuento de la buena pipa” ¿lo recuerdan? Tal vez allí, en esa manera de estimular mi infantil curiosidad para encontrar la frase o la pregunta o la respuesta para ganar ese juego de palabras, mi viejo estaba formando en mí, la manera políticamente incorrecta de cuestionar desde adentro lo que no está bien.

 

Esta editorial surge después de haberme tomado un buen tiempo para debatirla con algunos compañeros. De esas charlas surgieron los “incondicionales” que me respondieron que “Cristina sabe lo que hace”, que en la “política siempre se comen sapos”, que “la conducción no se discute” y más, claro.

 

¡Por supuesto que la conducción no está en discusión! Pero estos CGT anti Moyanistas (me cuesta decir a favor del Proyecto que tanto defiendo) no representan al movimiento obrero. Son oficialistas de vocación. Hoy con Cristina, ayer con Menem, no olvidamos. Han entregado a compañeros, lo digo incluso desde la memoria de mi propia persecución gremial sufrida en manos de uno de los gordos, Armando Cavalieri.

 

En tiempos donde la política, gracias a Néstor, ha recuperado el interés popular, sobre todo en los jóvenes, h ay que formar cuadros sindicales. No de la mano de estos, seguro. La supervivencia del proyecto está también en formar jóvenes en el sindicalismo. La instrucción política no se hace llevando banderas a los actos. Cuando hablamos de los jóvenes, pensemos cómo los ayudamos a participar en esto. Cantando en los actos no se hace ninguna revolución.

 

Pero resulta que por otro lado, la “VIEJA POLÍTICA” está de limpieza. Esto no es coherente con esa idea. Yo no soy purista, los que me conocen saben que me he embarrado cada vez que la causa lo necesitó. Pero, esto resta, esto descalifica, esto no aporta nada a la desburocratización del sindicalismo.

 

En ese debate el compañero Ariel Magirena dijo: “Esta foto (aludiendo a la de Cristina junto a los gordos, sin Caló, el 16 de julio pasado en Casa de Gobierno) me parece que es como saltar de la olla al fuego. Algo está pasando con la militancia, que dejó de proponer. Los compañeros de ANSES pidieron estatización de fondos de las AFJP desde el primer día, los comunicadores luchamos por la Ley de Medios, la CTA nunca bajó la bandera de la asignación universal, el grupo Fénix insistió con un modelo autónomo y soberano de la economía y la recuperación de YPF y Aerolíneas. Cuando las bases luchan el gobierno popular escucha y no importan los argumentos de “oportunidad política”. Sin un pueblo movilizado el pragmatismo se impone a la doctrina en el desafío de la gestión. NOSOTROS, tenemos que ser el respaldo del modelo para que no tenga que establecer alianzas con traidores comprobados como los que se ven en esta foto. ?¿Será posible que haya 5 millones nuevos de trabajadores incluidos, que deben su puesto a este modelo del peronismo del siglo XXI, y no exista una expresión organizativa de eso? La respuesta es alentar la militancia, no a los burócratas. Hagámonos cargo los trabajadores de lo que pasa en cada uno de nuestros gremios. Se construye desde abajo, no desde el techo. Cristina no tiene que resolvernos las cosas a domicilio”.

 

El debate siempre es enriquecedor, como militante política agrego que no debemos agotar en gritos de bronca nuestras ideas. Este debate debe llevarse a todos los lugares de laburo. Apunto a todos. Y con esto agrego a los Organismos Públicos, donde (con acierto político) se están incorporando desde los puestos Directivos más altos hasta los últimos de los contratados (si, contratados en el Estado) jóvenes con muchas ganas de laburar en política. Esto se lo debemos a un Proyecto que puso en movimiento el compañero Néstor Kirchner y que continúa nuestra actual conductora Cristina. Ninguna contradicción hasta aquí. Pero… los jóvenes que se incorporan NO SE AFILIAN A LOS GREMIOS y, mucho menos tienen participación política en estos tan estratégicos lugares. Hablo de Ministerios, Organismos de Control, Secretarías de Estado, Medios (Radio, TV, TELAM) y puedo seguir, pero seguro muchos de Uds. tienen ejemplos para sumar a los míos. Sin compromiso, sin participación, sin interés gremial, no podremos cambiar la realidad de aquella foto.

 

Mi militancia es sindical es así desde hace más de 30 años. Los gremios pueden cambiar sus dirigentes solamente si los trabajadores se involucran. Muchos como yo peleamos por la no desregulación de las Obras Sociales. Contra muchos, contra casi todos. Lo mismo cuando estos mismos “gordos” fogoneaban el pase de los aportes jubilatorios a las AFJP. Debe ser que soy vieja y hace mucho que me peleo con estos tipos. Estos mismos.

 

Ahora comprenderán el por qué de la escritura de esta editorial en primera persona del singular. Seguramente ustedes sabrán disculpar mi intolerancia. Tengo heridas que no dejan de sangrar sobre este tema. Para algunos puede ser un tema coyuntural. Para otros como yo, es toda la vida política.

 

*Coordinadora editorial de MEGAFON

Imagen: Telam

Ante las tensiones entre el Gobierno y la CGT

C.A.B.A.,Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Politica Nacional

Por Conapla

Como militantes del Proyecto Nacional Popular y Latinoamericano y como espacio político que apoya el rumbo estratégico iniciado a partir del año 2003, expresamos nuestra preocupación ante la profundización de las tensiones al interior del movimiento nacional, entre el gobierno y la CGT, que terminó expresándose como una fractura formal de la entidad.

Desde 1955 existe esta división en el Movimiento Obrero Organizado, pero lo que resulta difícil de entender fue la decisión dejada en claro por el gobierno a partir de septiembre de 2011 de desplazar a la fracción históricamente coherente con el proyecto nacional y popular y fortalecer, a la vez que reconocer como parte del proyecto, a la fracción que representan la entrega de los trabajadores, que son la dirigencia sindical del proyecto neoliberal y que no dudarán en seguir entregándonos.

La puja distributiva es central para entender estas tensiones. Ante una economía extranjerizada y concentrada que nos dejó casi 30 años de neoliberalismo, cada conquista salarial conseguida por los trabajadores y cada mejora en los ingresos por parte del pueblo es contestada con aumento de precios. Especialmente en los alimentos, cuya producción está controlada por empresas transnacionales y grandes grupos económicos locales. A ello se debe sumar, las contradicciones con el empresariado local, mercado internista, que comparte el proyecto nacional e industrial, pero que quiere mantener subordinada a sus intereses al movimiento obrero organizado bajo el plan productivo desarrollista, y se opone a medidas fundamentales para recuperar la dignidad de los trabajadores.

Con la crisis global como contexto, que golpea a la economía argentina, estas tensiones necesariamente se profundizan. Y a los trabajadores y al conjunto de los sectores populares no les queda otra que pelear para no perder lo conquistado y seguir profundizando el proyecto nacional que es la única forma de solucionar las tensiones. De hecho, en los últimos dos años, retrocedió la participación en la riqueza nacional por parte de los trabajadores (bajó del 40,4% al 37,6%). Y para este año el objetivo de los grandes empresarios es profundizar esta tendencia con la inflación, con el objetivo que paguen los coletazos de la crisis el campo del pueblo y ganar competitividad a expensas de los laburantes.

Este escenario nos pone de relieve lo central que resulta para el superar este cuello de botella para el proyecto nacional y popular, agudizado por la crisis global, avanzar en medidas estratégicas como la reforma tributaria. Se debe gravar la renta financiera, avanzar sobre la renta minera, las ganancias del juego, la evasión de los grandes empresarios exportadores, las increíbles fortunas de las cerealeras transnacionales. A su vez, necesitamos una junta de granos, la nacionalización y desconcentración de la economía, así como profundizar la recuperación de las empresas estratégicas estatales.

No puede ser que los principales contribuyentes sean los trabajadores que estos años salieron a flote por aquellos que todavía no lo hicieron, perpetuando la herencia tributaria neoliberal de Menem, De la Rúa y Cavallo. Hay que avanzar sobre quienes se apropian de la riqueza generada por los argentinos, que durante estos años tuvieron impresionantes ganancias. Se trata de nivelar para arriba y no para abajo, para seguir profundizando.

Es lógico que en este escenario se profundicen las luchas gremiales en defensa del salario y de los puestos de trabajo, así como las luchas de los trabajadores y del conjunto del pueblo por incorporarse a la política para ser cada vez más protagonistas de las grandes decisiones nacionales. No se es opositor reclamando por la profundización y llevando adelante las luchas por seguir mejorando la distribución de la riqueza, en el camino por la conquista de la justicia social. Es la pelea de clase trabajadora que lógicamente choca contra el gran empresariado extranjero y oligárquico y que tensiona la alianza social en función de gobierno peleando por la distribución.

Resulta central dar esta pelea desde los intereses de los trabajadores y el pueblo, y no desde la “oposición” neoconservadora, que de forma oportunista intenta capitalizar estas tensiones. Por ello es fundamental recuperar el diálogo entre las partes fundamentales del movimiento nacional y no caer en posturas divisionistas.

No es una solución disciplinar a los trabajadores desplazando de la conducción de la CGT y debilitando a la fracción más avanzada y coherente de la misma, que expresa, con sus aciertos y errores, con sus virtudes y defectos, a gran parte de lo mejor del movimiento obrero organizado que peleó contra el proyecto financiero neoliberal en todas sus versiones: genocida, menemista, aliancista, reformista. Y en su lugar, fortalecer y querer entregar la conducción a los traidores de siempre, a la CGT de los 90’ (Cavallieri, Lescano, West Ocampo, etc.), que en los momentos en donde se jugaron los destinos de la nación y del conjunto de los trabajadores siempre estuvieron del lado de los entregadores. Ya nos clavaron varios puñales por la espalda y van a volver a hacerlo.

¿Con quiénes vamos a avanzar y a profundizar si no es con lo mejor del movimiento obrero organizado junto a los movimientos barriales, los estudiantes, los trabajadores profesionales y el conjunto del pueblo?. ¿Con quién vamos a pelear cuando se nos vengan encima los enemigos de siempre?. ¿Junto a quiénes y en base a qué intereses vamos a desplazar a la corporación política que se disfraza de kirchnerista y de nacional y popular, y que obtura, salvo excepciones, la llegada de los dirigentes populares a los espacios de decisión?

Por todo ello, ahora más que nunca, UNIDOS Y ORGANIZADOS con coherencia para la liberación nacional popular y latinoamericana.

 

 

Algunas reflexiones en torno al conflicto entre Cristina y Moyano

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política Nacional

“En ese marco de las “primaveras democráticas de la clase media” es, sin embargo, en donde debería buscarse, a nuestro entender, ese paradigma aún mayor que engloba al del libro de Verbitsky (Ezeiza): son los valores de un sector de clase media –el más influyente, el que campea en universidades y medios de comunicación estatales o privados- los que se imponen a la sociedad y dictan lo que es políticamente correcto y lo que debe ser condenado”

Pablo José Hernández

Cristina con Oscar Lescano, un símbolo del sindicalismo menemista

Por Juan Pedro Denaday

Aunque no afrontemos los pronósticos catastróficos que los agoreros de la city practican desde hace tiempo como deporte nacional, es reconocido por todos que la situación de contracción económica internacional no puede más que repercutir en todas las latitudes, incluida la nuestra. La situación económica de Argentina revela los puntos fuertes y las limitaciones de las transformaciones producidas por las tres gestiones desde el 2003. Nuestro país ha ganado en soberanía a través de un conjunto de medidas macro-económicas ampliamente conocidas -las últimas fueron la recuperación de YPF y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central- que nos permiten afrontan la crisis internacional de una forma muy diferente a si se aplicaran las medidas de la ortodoxia neoliberal, una verdadera irracionalidad que sólo puede estar en la cabeza de economistas formateados por la formación neoclásica. No obstante, Argentina se encuentra en buena medida expuesta no precisamente por lo que dicen los liberales, sino porque todavía mantiene una economía altamente extranjerizada que provoca constante fuga de capitales por giro de divisas, conserva desreguladas y sin carga impositiva buena parte de sus actividades, tiene una estructura oligopolizada en las ramas claves de la economía que le otorga un enorme poder al capital como formador de precios, la renegociación ha aliviado pero no eliminado el peso financiero del pago riguroso de la deuda externa, y aunque ha ampliado considerablemente su mercado interno a través del estímulo de la demanda agregada, en términos estructurales la industrialización es parcial y seguimos en condiciones de fuerte dependencia con respecto a nuestra estructura agraria y su capacidad de colocación en el mercado mundial. Una alteración significativa en los términos de intercambio repercutiría en forma crítica sobre nuestra economía. No se trata de promulgar una autarquía aislacionista que sería ridícula en el mundo actual –otrora ni los llamados “socialismo reales” pretendieron tal cosa, sino que fueron unilateralmente aislados por la acción de las potencias imperialistas- pero si de avanzar en el desarrollo de una economía endógena y auto-sustentada, con actividad privada en función social estratégicamente planificada por el Estado. Eso no puede hacerse de la mano de “burgueses nacionales” con escasa vocación de tales, sino apoyados en el pueblo y los trabajadores organizados.

 

En este contexto, el kirchnerismo ha construido su identidad política y una tropa propia en base a una dicotomía inconmovible forjada al calor del conflicto del 2008. Como ya lo hemos planteado en otro texto (me remito al blog de un amigo con el que hoy no estamos muy de acuerdo: http://masticandonoticias.blogspot.com.ar/2012/02/entre-la-profundizacion-y-la-sintonia.html) el mundo kirchnerista ha quedado preso en buena medida de aquella situación, lo que lo ubica muchas veces en una posición conservadora y muy intolerante en relación a los reclamos sociales y los cuestionamientos políticos. Hay cierta demonización política de los adversarios, incluyendo a quienes aún cuando puedan ser regresivos en su ataque al gobierno tienen todo el derecho a expresarse. Si a esto le sumamos un formato televisivo de los programas cerradamente oficialistas donde se tergiversa y se estigmatiza a todo el que se oponga continua o circunstancialmente al gobierno, la cuestión ya es incluso delicada. Al mismo tiempo, hay una forma de auto-afirmación mediante la circularidad tautológica: como el grupo Clarín quiere que se termine este proyecto de gobierno especialmente por el problema de la Ley de Medios cuyo acatamiento tiene como plazo diciembre de este año y por tanto van a sumarse a todo lo que potencialmente pueda debilitarlo, siempre podrán remacharle a quien los cuestiona el latiguillo “te apoya TN”. ¿Dónde va a hablar Moyano, en 678? Difícilmente lo invitarían, pero en todo caso no es muy efectivo hablarle a lo que Artemio López denomina como “audiencias redundantes”.

 

Esta forma de construcción política viene adquiriendo rasgos cada vez más preocupantemente sectarios. La política no flota en el vacío social ni es plenamente contingente como pretende un Laclau (no es casual que en esa forma de teorizar no se distinga la protesta de un obrero sindicalizado de la de un cacerolero del Barrio Norte), pero todos sabemos que en buena medida es un “arte”. El arte de la conducción política, decía el general Perón. Un buen ejemplo de un líder con capacidades extraordinarias en esas lides, pero que tampoco pudo sustraerse a fuerzas ingobernables que lo excedían, en ocasiones como el aprendiz de brujo. Es ya evidente, que desde la partida de Néstor Kirchner han ocurrido varios cambios en la forma de conducir el proceso político. Se ha visto fortalecido un núcleo duro en torno a la Presidenta Cristina y agrupaciones juveniles y territoriales, cuya bisagra puede considerarse el momento de cierre de listas en el 2011. En un movimiento de larga data como el peronismo esta forma de proceder no puede más que generar rispideces y dejar un tendal de heridos. Muchos de ellos, acomodaticios, convivirán con su disgusto más o menos pronunciado hasta que la dinámica política presente algunas alteraciones. Otros ya están presentando batalla, de forma abierta o solapada.

 

Pero esta lógica excede a la interna del peronismo: hay una forma dicotómica de plantear los debates que roza el fundamentalismo. Quien cuestiona algo, es prácticamente empujado a la oposición. Un montón de ciudadanos, más o menos politizados, coincidimos con aspectos de este gobierno y disentimos en otros. Los planteos dicotómicos son excluyentes. No es casualidad que el kirchnerismo haya fomentado el desarrollo de un “nuevo revisionismo histórico”. El revisionismo histórico (que no es uno, sino varios) ha sido una corriente historiográfica significativa en nuestra historia nacional, cuya reactualización plantea debates interesantes aunque pelea en buena medida con fantasmas imaginarios. En nuestra opinión, el revisionismo histórico tuvo la virtud de plantear un eje de inteligibilidad en torno al problema de la dependencia, así como la honestidad intelectual de explicitar sus fines políticos, mientras otros –algunos, no todos- hacen contrabando ideológico liberal bajo un ropaje “academicista”. En el medio, hay muchos grises de distinta índole. No obstante, como lo ha planteado -entre otros- Federico Neiburg en Los intelectuales y la invención del peronismo, su idea de una lucha cíclica entre “dos argentinas”, donde inalterablemente de un lado están “los buenos” y del otro “los malos”, es un tanto reduccionista. No es tan simple. Pero, además, lo que nos interesa resaltar aquí, es que el kirchnerismo quiere en buena medida vender la piel antes de cazar el oso. Su modelo plantea algunas rupturas pero varias continuidades sustanciales con la estructura económico-social liberal y dependiente definitivamente cristalizada por el mitrismo. Esta actitud se encuentra en buena medida asociada a una construcción que exalta en demasía los aspectos simbólicos e ideológicos por sobre las transformaciones fácticas. En contraste, como es sabido, Perón hizo toda su profunda transformación social sin cuestionar la llamada “historia oficial” y su panteón de héroes, que mantuvieron sus nombres al nacionalizar los ferrocarriles (Mitre, Sarmiento, Urquiza). Su tardía adhesión a la versión “revisionista” de la historia ocurrió en el exilio y estuvo fuertemente asociada a un cálculo de orden político.

 

Los discursos convocando a la “unidad nacional” de Cristina no se condicen con la actitud de su núcleo político y ni siquiera con muchas de sus propias actitudes o discursos, como el que dirigió contra Moyano previamente a la movilización a Plaza de Mayo. No estamos hablando de un grado de conflicto que es insoslayable y además necesario en un proceso de transformación y en la vida democrática misma, sino de los conflictos artificiales e innecesarios. Un discurso cargado de exabruptos e injusticias, aunque no se lo adviertan los adulones y alcahuetes, que siempre han existido, pero ahora sobreabundan en el periodismo y la militancia oficialista. Cuando Perón volvió al país luego de 18 años de exilio había aprendido en buena medida la lección de los equívocos de su segundo gobierno: sin renegar de su anti-liberalismo económico, que fue incluso más marcado que los precedentes (Ver Ricardo Sidicaro, Los tres peronismos), advirtió que se necesitaba de una apertura y una democracia vigorosa en el plano político. Como sabemos esta perspectiva estaba además en buena medida orientada a aislar a la incontrolable violencia política en curso. Las referencias unilaterales de la Presidenta justamente a un proceso tan complejo como el de los 70, donde hubo extremismos y violencias diversas, que en su conjunto facilitaron el golpe de Estado, como lo señaló el líder de la Juventud Sindical, es fundamentalmente de una “enorme irresponsabilidad”. Es curioso en todo caso que le preocupe un pasado incomprobable de Moyano, cuando su asiduo acompañante a los viajes internacionales, Gerardo Martínez de la UOCRA, está seriamente acusado de colaborar con el Batallón 601.

 

Esta inclemencia en el ataque del oficialismo al actual Secretario General de la CGT va a dar como resultado un debilitamiento del sindicalismo y especialmente va a abortar un debate político con el único sector que podía proponérselo al oficialismo dentro de la tradición “nacional”. No es difícil operar contra su figura, dado que el rechazo que genera no es novedad para nadie en un país con un fuerte componente de clase media, social y sobre todo cultural. Allí tal vez se encuentre uno de los límites difícilmente franqueables para su proyección como un “Lula argentino”. Moyano no es una “carmelita descalza”, como ninguno de los actores socio-políticos relevantes de la argentina actual, sea de los mundos sindical, empresarial, periodístico y político. Pero parece que ser “negro y pelo duro” lo hace más peligroso y cuestionable, especialmente más expuesto a las estigmatizaciones y los prejuicios. Lo que si puede ostentar Moyano es un grado de coherencia del que carecen otros sectores del peronismo, sindicales y políticos. El líder camionero está rodeado de un equipo de hombres y sindicatos (Piumato de Judiciales, Schmit de Dragado y Balizamiento, Plaini de Canillitas, el SUTPA y la Juventud Sindical conducida por Facundo Moyano) que han mantenido en alto viejas banderas del sindicalismo peronista bregando por la profundización del modelo en un sentido nacional y popular, cuya tradición se remonta a los programas de La Falda, Huerta Grande y los 26 puntos de Saúl Ubaldini. La diferencia es abismal entre su proceder, un hombre que resistió con su gente en la calle desde principios de los noventa las políticas neoliberales, y Oscar Lescano, con quien se fotografió la Presidenta, que tuvo un record de despedidos y fue cómplice y participe de las privatizaciones y la flexibilización laboral. Deteriorar al moyanismo, para favorecer a estos sectores en un contexto de crisis, no es síntoma de buenos augurios. Acorralado, Moyano también puede estar compelido a cometer errores políticos que pueden ubicarlo en un campo que no es el suyo. Debe cuidarse porque es a lo que apuestan sus detractores “progresistas”.

 

No es la primera vez que sectores del progresismo político atacan al sindicalismo peronista desde teorías que apelan a una suerte de “teoría de las corporaciones”, donde por un lado todas serían iguales independientemente de su contenido social, y por otro se tiene la ilusión de que puedan dejar de existir, cuando son una realidad insoslayable del mundo contemporáneo. A principios de los ochenta la Ley Mucci del alfonsinismo apostaba a debilitar al sindicalismo peronista, como siempre, bajo la bandera de la “democratización”. Un modelo de fragmentación sindical al estilo chileno no puede más que debilitar al sindicalismo por más “democrático” que aparezca formalmente (al respecto me remito a http://www.elortiba.org/notapas1297.html). No es la primera vez tampoco que desde el poder político se ataca al sindicalismo apelando a un verticalismo peronista mal entendido. Claudio Díaz, en su Historia de lucha de los trabajadores y la CGT nos retrotrae a los argumentos esgrimidos cuando Menem puso al sindicalista Jorge Triaca, “dialoguista con la dictadura y tenue con el radicalismo”, al frente del Ministerio de Trabajo: “Esa designación se entendió mucho más cuando, apenas asumido, el propio presidente le declaró la guerra a los gremios en estos términos: “…el sindicalismo no tiene que entrometerse en temas políticos y debe acabar con su permanente actitud de confrontación” (Clarín y La Nación, 29 de julio de 1989). Es decir: del remanido espiche de la democratización sindical instalado por los medios durante el alfonsinismo, se pasaba a la exigencia de contar con gremios lavados y livianos que guardaran los bombos y dejaran de reclamar lo que les correspondía, porque la política les iría “dando respuesta” a medida que pasara el tiempo. Había que congelar la protesta y esa “nociva” costumbre transmitida por Perón de discutir los programas económicos, aunque casi siempre estuvieran hechos, justamente, para disciplinar a los trabajadores”.

 

En verdad, la concepción del peronismo es bien distinta a un mero “estatismo”, sea entreguista o progresista. La filosofía política del justicialismo no sólo cuestionó la separación moderna entre economía y política, sino también la separación de ésta con respecto a la sociedad, la política entendida como un quehacer de élites que expropian mediante la representación el poder-hacer político de las distintas áreas de la vida social, concentrando el poder en el vértice estatal y despolitizando a la sociedad. Porque la política no es sólo un discurso, es pensamiento y es una práctica que debe ser libre, por eso es menester distinguir entre politización y cultura política. Perón consideraba que este proceso tuvo su origen con la revolución francesa al escindir al Estado de la sociedad, y que se expresaba contemporáneamente tanto en el capitalismo liberal que aislaba al individuo y lo insectificaba en su individualismo egoísta, como en los regímenes totalitarios colectivistas donde el Estado aplastaba al individuo y las organizaciones populares. Por eso el líder justicialista consideraba que filosóficamente el peronismo gravitaba en torno a un “colectivismo individualista” y que el pilar del desarrollo de una Comunidad Organizada lo constituye la organización del pueblo, bajo la fórmula “gobierno centralizado, Estado descentralizado y pueblo libre”. Así, en su última obra, El Modelo Argentino para el Proyecto Nacional de 1974 recomendaba: “Para tener éxito en esta empresa, lo esencial reside en trabajar con los pueblos, y no simplemente con los gobiernos; porque los pueblos están encaminados a una tarea permanente, y los gobiernos muchas veces a una administración circunstancial de la coyuntura histórica”.

Fuente: Realidad y Pensamiento.

SINDICALISMO, ECOLOGÍA, POBREZA Y “GUITARREO”

C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Política, Medio Ambiente, Gremialismo, Medios  de Comunicación.

La ignorancia y el “guitarreo” periodístico, tanto sea por derecha como por izquierda, son tan o más peligrosos para el medio ambiente (no para la ecología¿?) como para la pobreza y la política en general.

 

 

 

 

Por Victor Leopoldo Martinez (*)

 

 

GÉNESIS DE UNA REFLEXIÓN

Las reflexiones que están a punto de leer surgieron luego de intentar analizar lo que vino apareciendo en estas últimas semanas en la prensa escrita que se cree oficialista y lo que vengo escuchando de sus pares en los programas de TV, también en la misma línea y a propósito del tema minero. Se trata de un incomprensible discurso periodístico pretendidamente “objetivo y militante” que reparte palos a diestra y siniestra (derecha e izquierda) al solo efecto de defender la gestión de la Compañera Cristina de una manera torpemente obsecuente. A juzgar por el contenido y los argumentos de la defensa sería preferible que no lo sigan haciendo. Esa no es la lúcida colaboración que necesita la compañera Presidenta en momentos como este y cuando ella demandó un debate serio y profundo de la temática.

Pero era algo que se veía venir. Cuando comenzó la lucha por la bienvenida ley de medios audiovisuales, todas las energías se pusieron en el enfrentamiento contra los medios del grupo monopólico Clarín y su socio en Papel Prensa, La Nación. En una charla debate que se dio en el ex campo de concentración El Olimpo a propósito de dicha ley allá por el 2009, manifesté en aquella oportunidad que la ley era una de las patas de la problemática comunicacional, si bien la más importante pero una pata al fin; la otra era la necesidad de formar adecuadamente nuevos periodistas y comunicadores que respondieran a la reciente y singular situación de movilización y cambio que comenzábamos a vivir en el país. No pocos me miraron como si estuvieran frente a un loco; el resto se quedó pensando.

El tiempo me está dando la razón y no es porque yo sea muy lúcido sino porque una ley nunca dejará de ser una herramienta, que si no va acompañada de un cambio actitudinal y de contenidos en la tarea comunicacional, algo que se logra formativamente a través de un original (hay que crearlo) enfoque educativo en la disciplina, es factible que sea manipulada antojadizamente desvirtuando su fin inicial. Hoy en día la ley sigue sin estar en plena vigencia y los medios periodísticos defensores de aquella genial iniciativa, se suman día a día a la discusión de los temas que la tan criticada agenda que los medios del monopolio establecen diariamente, simplemente parados en una supuesta “vereda de enfrente” pero hablando de lo que el monopolio quiere que se hable; como la zanahoria delante del burro. Esta situación no hace otra cosa que demostrar lo sostenido anteriormente, la cuestión comunicacional pasa esencialmente por el tema formativo.

Estamos presenciando una inocua disputa entre periodistas conscientemente identificados con la línea ideológica de la derecha que concibe la tarea comunicacional como un gran negocio, y periodistas “liberales de izquierda” que sin dejar de verlo también como un buen negocio disfrazan con un discurso “progre” sus verdaderas intenciones, que no van más allá de conseguir alguna tajadita de poder y aunque más no sea un mínimo de injerencia en la definición de la políticas comunicacionales. Inocua porque ambos fueron formados en la misma “escuela”. Disputa que para el establishment y el verdadero poder económico no deja de ser un interesante y beneficioso entretenimiento.

Pero vayamos “paso a paso” como alguna vez lo propuso “Mostaza” Merlo.

MODELO Y PROYECTO 

Desde la campaña para las primarias abiertas del año pasado y hasta no hace mucho tiempo, más exactamente diciembre del 2011, acto del compañero Moyano en Huracán, estos comunicadores “liberales de izquierda” se colgaron de un slogan cautivador: “Para profundizar el modelo, todos con Cristina.” Y tengo mis serias dudas sobre si alguno de ellos entendía lo que estaba diciendo. .

Cuando se habla de profundizar el modelo, hay que entender de qué se está hablando. Profundizar significa dar continuidad y/o incrementar los necesarios cambios que se deben realizar, sean estos drásticos y por ende revolucionarios o paulatinos pero también tendientes a revolucionar, para mejorar o cambiar un sistema; pero entendiendo que los cambios forman parte de un proceso que a su vez está dentro de un proyecto. En realidad dentro de este juego de palabras que indican claramente el grado de importancia de cada uno dentro de los tres componentes mencionados (cambios, proceso y proyecto), es ese grado de importancia el que se debe tener en cuenta cuando se toma una decisión política de llevar un adelante un proyecto como la que tomaron Néstor Kirchner y Cristina Fernández en el 2003.

 

Ahora bien, de mayor a menor es el proyecto el que siempre debe prevalecer por sobre el resto. Y es lógico que sea así. Lo fundamenta claramente nuestro maestro y guía Gustavo F.J. Cirigliano en su obra “Metodología del proyecto de país”:

“Un país que quiere tener historia requiere un proyecto. Un proyecto es la anticipación de la historia. Es el guión o libreto de lo que se habrá de vivir. Un país no es una agregación humana que se iría desarrollando en una secuencia que podría considerarse espontánea o natural. Una nación requiere conciencia de si, escribió Alberdi. Es lo mismo que decir que una intención la preside” (1) Esto último es lo que yo llamo decisión política a partir de una elaboración inteligente.

Y en esto entran las cuestiones ambientales -como ya veremos más adelante- por una simple y sencilla razón; el peronismo como proyecto político es pionero quizá a nivel mundial en incluir la dimensión ambiental en su seno, trabajos y propuestas; por ende el peronismo siempre consideró como fundamental el rol que deben jugar las conductas humanas dentro de él.

Dicho en otras palabras proyecto en este caso es sinónimo de esqueleto, la estructura sostenedora de una idea. Los cambios al estar dentro de un proceso requieren de una construcción política como paso previo y al solo fin de hacerlos posibles. Al desaparecer el compañero Néstor Kirchner quien se encontraba en plena tarea política de hacerlo, dicha construcción quedó coja de una pata. Tarea de esa naturaleza requiere de un “animal político por excelencia”, como lo fueron en cada momento de nuestra historia, Belgrano, San Martín, Dorrego, Rosas, Irigoyen, Perón, y como lo fue él. En nuestro país dicha tarea se hace titánica cuando de construcciones políticas se trata. La otra pata, Cristina, va ingeniándosela a fuerza de talento para hacer que el país siga caminando. En situaciones como la que atraviesa nuestro país, con empresarios buitres y “agrogarcas”como algunos de la “mesa de enlace” al acecho, dentro de un contexto mundial donde los países centrales se encuentran en una profunda crisis económicas y padeciendo el apretón que las garras de los carroñeros grupos financieros internacionales encabezados por el FMI les está propinando, es el intelecto de una brillante mujer, tal el caso de la compañera Presidenta, el que a la mayoría de los argentinos nos esta permitiendo capear el temporal con bastante holgura, algo que en otros momentos de nuestra historia reciente (1976-2003) significó, pobreza, miseria, desocupación y muertes. Ahora bien nadie que se precie de sensato puede negar los significativos cambios que la gestión Kirchner realizó al país en los últimos 8 años, todos beneficiosos no solo para los postergados sino también para la clase media en general. Por eso resultaría redundante señalarlos nuevamente; por harto conocido. Repetirlos como muletilla desde un lugar de absurda obsecuencia política para contraponerlo a las críticas sobre la cuestión minera -críticas que en general no están dirigidas a la gestión de la Presidenta sino a los funcionarios de gobiernos provinciales porque son ellos los responsables al estar al frente de Estados Provinciales Soberanos-, no es conducente dentro de una propuesta de debate serio -insisto- como el que pidió nuestra presidenta. Esto se hizo más evidente cuando salió a la superficie el tema Famatina y reapareció la desastrosa explotación que lleva adelante la empresa La Alumbrera, hoy tan expuesto a todo tipo de disparate lanzados en sus nombres, a favor y en contra.

Pero son los detalles y la inmadura imprudencia de neófitos en determinados temas, conocidos y desconocidos oportunistas, “liberales de izquierda arribista” muchos de ellos, que se acercan “oportunamente” a los grandes movimientos populares en acción, y colgados de la baranda izquierda en muchas ocasiones suelen entorpecer la marcha de dichos movimientos que, salvando como pueden circunstancias aleatorias que aparecen producto de los fuertes intereses en juego, intentan siempre seguir adelante. Con frases hechas y elucubraciones traídas de los pelos, estos señores intentan mostrar erudición donde no la hay. Muchos de ellos que se piensan “intelectuales”, no pocos devenidos en columnistas periodísticos, utilizan términos y frases que se ponen de moda sin entender bien de qué están hablando y como si una construcción política dependiera de dichas frases, que por lo general no son más que expresiones de deseos, en la mayoría de las veces en franca contradicción con el propio accionar de sus enunciadores; algo que oportunamente lo explicó Pedro del Arrabal desde estas mismas páginas hablando de las contradicciones por derecha y por izquierda.

Se escucha y se lee en distintos medios de comunicación ultra oficialistas, todo el tiempo, “defender y profundizar el modelo” (cuando ya Cristina , criteriosamente, dejó de usar esa palabra para referirse a los más importante que debemos tener los argentinos con visión de futuro, el proyecto de país, hoy dentro de un contexto Sanmartiniano-Bolivariano-Peronista mayor que es la construcción de la Gran Nación Latinoamericana, UNASUR + CELAC). Entonces hablan del “modelo inclusivo”.

Por empezar un “modelo” es eso, modelo. Puede existir previamente y servir como referencia como lo fue y sigue siendo el Peronismo. Desde su gestación original el Peronismo fue un proyecto que tenía entre sus ideales crear una sociedad más justa dentro de un país políticamente soberano que era la única vía para crecer económicamente de manera independiente, poniendo el capital al servicio del trabajo y teniendo la justicia social como meta máxima (inclusión total de todos los argentinos). “No existe un hombre que se pueda realizar dentro de una sociedad que no se realiza” (que no tenga proyecto), sostenía sabiamente el Gral. Perón. Ese modelo como modelo existe y está; y por ahora es el único que a perdurado en la memoria colectiva de una gran parte de la sociedad argentina.

El compañero Néstor Kirchner, retoma ese modelo inclusivo, y como verdadero y buen peronista que era se las ingenió para actualizarlo y así poder recrearlo. De ahí que todo un pueblo, que no conoció el Peronismo pero siempre escuchó hablar mal de él, tanto por izquierda como por derecha, al verlo hecho realidad en la gestión de Néstor y Cristina comenzó a desconfiar de sus denostadores. Por eso lo lloró tanto a Néstor cuando se fue de este mundo. Gracias a él, los nuevos sujetos sociales han empezado a mirar a ese Peronismo demonizado por décadas, como algo distinto, diferente, original, algo que da identidad; especialmente en los jóvenes que a Dios gracias son los que siempre tienen la cabeza más abierta.

Pero es menester diferenciar lo que es un modelo de un proyecto: “El modelo es una elaboración intelectual que un pensador, un político o un grupo de la sociedad propone. Cuando una propuesta/modelo es querida (decisión de la voluntad) por el conjunto social se convierte en proyecto.” sostiene Cirigliano en la obra antes mencionada. Y pone como ejemplo el pensamiento de Belgrano en contraposición al de Alberdi en cuanto a “modelos” como construcción intelectual:

“Nadie duda que un Estado que posea con la mayor perfección el verdadero cultivo de su terreno, en el que las artes se hallen en manos de hombres industriosos con principios, y en el que el comercio por consiguiente se haga con frutos y géneros suyos, sea el verdadero país de la Felicidad, pues en él se encontrará la verdadera riqueza, será bien poblado, y tendrá los medios de subsistencia y aún otros que le servirán de pura comodidad.” (Manuel Belgrano, Memoria del 15 de junio de 1796) y “¿Queremos plantar y aclimatar en América la libertad inglesa, la cultura francesa, la laboriosidad del hombre de Europa y de Estados Unidos? Traigamos pedazos vivos de ellos en las costumbres de sus habitantes y radiquémosla aquí.” (Alberdi “Las bases” cap. XV)

Hoy el Proyecto Peronista que encabeza la compañera Cristina Fernández de Kirchner (nombre que les produce escozor a los “liberales de izquierda” hoy devenidos en “ultra kirchneristas”) tiene en su construcción intelectual la consolidación del desarrollo político y económico como Nación para ampliar la justicia social a todos los argentinos, consolidándola definitivamente; y también el de la integración social, cultural, política y económica con el resto de los hermanos países del sub-continente dentro de una estrategia regional y con el objetivo de concretar la Gran Nación Latinoamericana.

Pero este es uno de los aspectos en los cuales los “muchachos guitarrean”. Otro es…

ECOLOGÍA, MEDIO AMBIENTE Y LA NUEVA “CHACHARA”

Como he manifestado en otros artículos, soy partidario de diferenciar aquella concepción de la “ecología” que la define como “economía de la tierra (el planeta como nuestra casa; oikos=casa, hogar; logos=estudio) )” algo asociado a la capacidad de carga del planeta (Ver nota de Pedro del Arrabal en http://www.revistaelemilio.com.ar/2012/02/colaborando-con-david-rockefeller-y-los-indignados/), de lo que es Medio Ambiente ( uno de las patas del trípode que sostiene la concepción ecologista primer mundista; medio y ambiente, vocablos que suena redundantes pero que se han incorporado como naturales en la jerga ambientalista).

La ecología se dedica a estudiar cuánto se puede gastar y/o usar de recursos naturales en relación a la cantidad que de ellos se tiene. Para los países del norte desarrollado el “gasto es lo de menos” por estar asociado al consumo y este al negocio. Para los del resto del planeta se trata de hacer un uso criterioso e igualitario en términos sociales en el ámbito global, siempre teniendo en cuenta las posibilidades de renovación de cada uno de esos recursos naturales de tal modo que quede garantizada su sustentabilidad en el tiempo, único modo de dar continuidad a la vida humana. Es más que claro que hoy por hoy y cuando se habla de ecología en los países centrales se están refiriendo a lo que ellos consideran “sostenible”, o sea al estudio que asocia lo económico, lo social y lo ambiental. Para el resto de los países del planeta es eso y muchas cosas más. Como bien se lo definió en la “Eco-92”, cuando se habló de sustentabilidad: “Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades”, objetivo extractado del informe de la comisión Brundtland (1987). Y lo traigo a colación porque fue en aquella cumbre mundial de la tierra que reunió en Río de Janeiro a 114 presidente del mundo, donde la Sra. Alsogaray sacó a nuestro país del “grupo de los 77” (tercer mundo donde estabamos los que defendíamos la necesidad de salir del subdesarrollo a través de un desarrollo sustentable ) para colocarnos al lado de los del primer mundo(desarrollados) siguiendo el ideario y expresas directivas de don “gu morni mister présiden” Menem. Solo alcanza con recordar que la alocución de la Secretaria de Medio Ambiente en aquel evento y como representante de nuestro país la realizó en inglés y no en nuestra lengua, algo risueñamente comentado posteriormente en el FORO AMBIENTAL MUNDIAL, reunión paralela a la de N.U. que se desarrolló en el Parque Fluminense de Río.

Distinto es hablar de Medio Ambiente específicamente donde el metabolismo de los factores bióticos exige un estudio concienzudo y responsable que impida su depredación, destrucción y/o auto destrucción por necesidad. La devastación se viene consumando desde hace 80 años con criterio económico cortoplacista. La codicia ignora que muchos de los factores bióticos dependen de que los factores abióticos no sean dañados, único modo de poder subsistir. (algo que en la evaluación de impacto ambiental de una actividad minera por tomar un ejemplo, pocas veces, por no decir casi nunca, es tenido en cuenta)

Por eso me resulta un tanto exasperante leer una torpe nota como la que comentaré más adelante, plagada de intencionalidad política (algo para nada criticable) que crítica la intencionalidad política de otras acciones (esto sí es criticable por contradictorio) usando inadecuadamente términos, historias y situaciones que su autor por lo visto desconoce. De ahí el término “Guitarreo” usado en el título.

Si con esa nota, la intensión fue salir al cruce de la utilización que del tema minero están haciendo tanto el grupo Clarín como el resto de los sectores de poder económico, todos juntos y en pugna por condicionar al gobierno nacional y de esa forma aproximar el bochín en sus deseos de participar en determinados negocios (que es más que factible), le puedo asegurar a su autor que dicha intensión pasó desapercibida.

 

La columna de opinión “política” de EL ARGENTINO del día viernes 17 de febrero aparece firmada por Demetrio Iramain. A ella me voy a referir en esta parte de la reflexión.

Titular la misma con un “La pobreza no es ecológica” es haber escuchado hablar de la peligrosa relación entre medio ambiente y pobreza (que no es lo mismo), sacar la guitarra y ponerse a “rascar” sobre el pobre instrumento (“guitarrear” no es lo mismo que saber pulsar musicalmente el instrumento). Guitarrear sobre medio ambiente, guitarrea cualquiera; pero tozudamente sigo insistiendo, no creo que sea lo que esté demandando la compañera presidenta cuando solicita debatir en serio el tema minero-ambiental.

Para los países centrales -los mayores responsables del deterioro ambiental planetario-, “la pobreza no es ecológica” porque ellos se ajustan a lo antes descripto en cuanto a los componentes de lo que es ecológico o no, utilizando de eje el aspecto económico. De allí la propuestas de sus técnicos del llamado “crecimiento cero” como solución para los males ambientales planetarios. Un viejo truco que busca parar el desarrollo…, pero en la periferia, mientras ellos se siguen desarrollando. Para eso intentan recurrir a la exigencia de un estricto cumplimiento de normas ambientales que en principio buscan lograr producciones no contaminantes, producciones que ellos, gracias a su desarrollo científico-tecnológico, pueden tener; desde ya normas ambientales elaboradas por ellos mismos. La exigencia de respeto es para todos los países del globo. Pero el respeto por la normativa (y hasta cierto punto) que ellos argumentan tener solo es posible gracias a que externalizan sus costos ambientales depredando recursos naturales fronteras afueras y exportando a la periferia sus industrias contaminantes; detalles para nada pequeños que nunca figuran en sus “Debe”.

Para los países centrales “la pobreza no es ecológica” porque existen los pobres que son los que demandan comida y energía. Por eso para ellos son los pobres a los que primero habría que eliminar, NO SE LES CRUZA POR LA CABEZA ELIMINAR LA POBREZA.

“Lo que los dueños del “Capital” no quieren entender es que hay diferentes sistemas que por naturaleza son incompatibles. En algún momento se incursionó sobre una hipótesis: Compatibilizar, de alguna forma un sistema económico con otro ambiental que tenga como eje los recursos naturales. Obviamente que no se encontró ninguna posibilidad y sí una incompatibilidad manifiesta. Altvater, ya en 1985, desactivaba esta hipótesis con lógicos fundamentos: «Mientras que un sistema económico, por objetivo y dinámica propia, se orienta indefectiblemente hacia la generación de excedentes, en un sistema que tenga incorporado los recursos naturales aparece como elemento de vital importancia el fenómeno del metabolismo». En otras palabras mientras que un sistema económico se orienta a lograr un crecimiento cuantitativo de producción y ganancias, el segundo realiza en su propio seno modificaciones cualitativas de una envergadura tal que resulta difícil su medición en tiempos, formas y consecuencias para el hombre.” , escribí hace un tiempo en un artículo titulado “Ecodesarrollo y ecodumping” en este mismo medio allá por noviembre del 2009 (ver: http://www.revistaelemilio.com.ar/2009/11/ecodesarrollo-y-ecodumping/). Recomiendo volver a leer aquel artículo porque allí encontrarán muchas de las razones de lo que aquí sostengo.

Pero volviendo al “desarrollo si, desarrollo no”. Cuando formábamos parte del grupo de los “77”, los que nos dedicábamos a cuestiones ambientales nos oponíamos a la propuesta ecológica primer mundista del “crecimiento cero” porque atentaba al posible desarrollo de zonas y áreas de nuestros países con gran potencialidad para una explotación racional, controlada y por ende sustentable. Pero para que esto fuera posible, solo agregábamos dos aspectos en los cuales se debía hacer hincapié: La educación por un lado y un desarrollo científico-tecnológico soberano por el otro. Los países centrales no suelen compartir su know how (conocimiento); a lo sumo “venden servicios” con ese conocimiento. de ahí la necesidad de cubrir los dos aspectos antes mencionados con criterio soberano.

Pero cuando decíamos “el peor enemigo que tiene la naturaleza y el medio ambiente es la pobreza” (algo que los ecologistas del primer mundo lo toman desde otro ángulo, el económico), nos referíamos concretamente a cosas como estas:

a) Si una familia no tiene las necesidades básicas cubiertas, no tiene con que cocinar, no tiene con que calefaccionarse, no tiene cloacas ni lugar donde disponer sus residuos difícilmente alguien pueda tener la altura moral para decirle “no tales un árbol para hacer leña porque estás dañando el medio ambiente”, o “no dejes tus desechos -orgánicos o no- en cualquier lado porque contaminan”.

b) Si una persona sale los fines de semana a cazar nutrias para poder él y su familia consumir un poco de proteína animal, y lo hace urgido por la necesidad y el hambre ya que trabaja en un frigorífico del pueblo que procesa carne vacuna, le pagan un miserable sueldo y ni siquiera lo dejan llevar un poco de carne a su casa, a esa persona no le puedo decir “no mates esos pobres bichos porque los vamos a exterminar y estamos produciendo un daño ambiental” (encima el tipo tiene que resignar la venta de las pieles de las nutrias porque son parte del pago a los policías de la zona para que hagan la vista gorda a su “delito”).

Acá entra en juego uno de los objetivos que siempre tuvo el Peronismo: establecer la Justicia Social para que la conciencia ambiental se pueda trabajar desde lo formativo, desde lo educativo, con la panza llena que es la única condición que demanda el cerebro para no desviar su atención hacia esa necesidad básica irresuelta. De esa manera el Peronismo dio el primer gran paso en materia ambiental.

Ahora bien, de ahí a sostener:

1) “…cómo volver fructíferas zonas postergada de la geografía nacional que conservan grandes riquezas bajo su suelo (¿?), mientras en su superficie sobrevive en condiciones nada optimas su población (¿?¡que mezcla!), y todo sin dañar en forma irreparable el medio ambiente.”

2) “..no hay peor atentado a la naturaleza de un país que la pobreza extrema de sus habitantes”(¿?), y

3) “…No hay ecología posible si la sociedad no resuelve antes sus bolsones de miseria estructural. ¿Para quien la naturaleza si no?(¿?) ¿Acaso la mano de obra esclava puede ser excluida de la noción de ecosistema?” (¿?)

¿No resulta además de ridículo contradictorio preguntarse “¿Cómo volver fructífera una zona que tiene riquezas bajo suelo”? Algo que tiene riqueza –no importa donde- de por sí es fructifera ¿No resulta torpe asociar exclusivamente las condiciones nada óptimas con las que una población puede sobrevivir en su superficie estigmatizándola como si fuera parte de un destino trágico, con el desaprovechamiento de las riquezas que dispondría bajo suelo? ¿Incorporó Iramain en sus razonamientos la posibilidad de que los que sobreviven en condiciones nada optimas en la superficie en su imaginario inhóspito lugar, no valoren como él y el “mercado” las riquezas que tienen bajo sus pies, y si disfruten y valoren más la “agüita” que corre por acequias, arroyos y ríos cercanos; que lo que aquellas personas entiendan como calidad de vida tenga otros parámetros, diferentes, pero tan respetables como los suyos?

Para empezar, semejantes afirmaciones muestran un supino desconocimiento de no pocos aspecto relacionados con el tema, a saber:

a) del terreno donde se asientan los emprendimientos mineros.

b) de los recursos a los que meten mano las empresas mineras para evitar grandes erogaciones en el proceso de explotación.

c) las realidades socio-política y económicas de las provincias donde las empresas mineras hicieron pie.

d) que el daño irreparable ya lo vienen cometiendo las mineras que ya están operando desde hace más de una década sin recibir sanción alguna ya que ellas parecerían no estar comprendidas dentro del marco de la ley 24050 de residuos peligrosos (además de infringir otras normativas).

e) que la postura desde donde él se plantea las preguntas se está negando alternativas de solución (que las hay y vaya en que número),

f) que –insisto- en aquello que se los supone analfabetos (confundiéndolos con ignorantes) existe una relación hombre-medio un tanto incompresible en términos antropológicos euro centrista, pero con fuerte raigambre ancestral en ellos, donde el agua tiene un valor muy superior al valor que la cultura “accidental y cretina” le estableció al oro y otros metales. Y eso también merece respeto.

g) que la escasez de agua dulce a nivel planetario ya es uno de los ejes de conflictividad entre las potencias depredadoras de ese vital elemento y los países periféricos que vienen preservándola como recurso estratégico para las generaciones futuras.

h) que la sociedad no puede resolver sus bolsones de miseria estructural porque no fue ella la generadora de los mismos sino nefastos administradores políticos del pasado. Además tal afirmación es tan perversa como la que sostiene “responsables somos todos” que en este país es como decir nadie, cuando todo el mundo sabe que los responsables tienen nombre y apellido; menos la justicia que siempre pone una cruz en NS/NC..

i) ¿Cómo ¿Para quien la naturaleza si no?(¿?) ¿Acaso la mano de obra esclava puede ser excluida de la noción de ecosistema?(¿?)”? Este dislate por estar compuesto por un par de estupideces no merecen comentario alguno.

Nadie que tenga 2 dedos de frente puede negarse a la explotación de un riqueza minera si es un recurso que puede permitir el desarrollo de una región o del país. El tema pasa por la forma, el método de explotación, de extracción que se utiliza, si es altamente contaminante o no, y si con esa explotación no estoy afectando a las generaciones futuras como en un momento de lucidez Iramain se lo plantea en la nota (¿por compromiso y de paso no quedar mal ante los antimineros?). Tampoco es cuestión de que por pensar en las generaciones futuras le caguemos la vida a los vivos del presente. Ni tanto ni tampoco sino debatir con seriedad, sin guitarreos, aceptando la complejidad del tema

De la nota escrita por Pedro del Arrabal sobre Catamarca (ver: http://www.revistaelemilio.com.ar/2012/02/catamarca-un-futuro-lleno-de-incognitas/), también se desprende que las utilidades para la provincia minera -caso Catamarca- y el país, son ínfimas en comparación con las riquezas que la empresa se lleva de nuestro subsuelo. La propia gobernadora provincial reconoció no saber qué hizo con el dinero de las regalías los gobiernos anteriores.

Entonces… por qué no parar la bocha y pensar soluciones, salidas alternativas para destrabar el tema. Por ejemplo buscar crear una verdadera empresa nacional que explote nuestra riquezas mineras sin contaminar, poniendo para eso a nuestras universidades a trabajar en el tema y que luego el Estado Nacional (o sea el pueblo argentino en su conjunto) sea el beneficiados por los ingresos en concepto de venta del producto minero; o bien aprovechando el mineral extraído para la producción de manufacturas y elementos con alto valor agregados, diversificando su proceso de industrialización aumentando la demanda de mano de obra e incrementando los ingresos, y no quedarse en esa condición de producir unicamente lo que las mineras requieren como insumos, insumos que las mineras adquieren a bajo costo en términos internacionales, para llevarse el grueso de la riqueza extraída. La exploración y explotación de nuestras riquezas mineras, ¿solo empresas extranjeras pueden hacerlo?

Lo de Iramain no pasaría de ser “nota de opinión política” que bien podría haber pasado desapercibida si no fuera que la edición de EL ARGENTINO de aquel día le dio al tema preponderancia no solo a través de la nota mencionada sino acompañándola con la tapa y contratapa de un informe especial: resaltando la presencia de De Vido en la conformación del OFEMI (Organización Federal de Estados Mineros), y los supuestos beneficios en materia de sustitución de importaciones que se estaba logrando (¿?) por un lado y en la tapa; y rescatando el record de inversión de riesgo(¿? disparate) en exploración minera argentina (contratapa del informe). Una forma solapa y a la vez contradictoria de apoyar una actividad puesta en tela de juicio socialmente por un lado y a la vez pedir un debate serio sobre el tema a manera de “lava conciencia”.

Como uno tiene su corazoncito peronista recuerda enseñanzas del “viejo” y no puede evitar aplicarlo a la cuestión OFEMI. “Cuando se quiere dilatar un tema o patearlo para adelante solo se necesita armar una «comisión de estudio» y se tiene el problema resuelto.” decía el Gral. Maestro.

 

 

 

 

 

 

 

EL TURNO DEL SINDICALISMO

Pero el hombre (Iramain) no comenzó por la cuestión ambiental. En el inicio de su columna aparece una cátedra sobre cómo se debe hacer sindicalismo (extraída del pendrive- clase IV- “Defectos de los burócratas sindicales”, dijera Pedro del Arrabal) dada por un típico “liberal de izquierda-hoy kirchnerista” a dirigentes de la CGT.

En este tema y ocasión el Sr. Iramain no se pone límites. Aunque a decir verdad, su columna de opinión o bien lo desnuda en su ignorancia sobre la historia del movimiento obrero argentino, o en realidad se trata de esos mediocres operadores políticos rayano con la hija putes que utilizando una crítica al manejo informativo que suelen hacer los periodistas de los medios del monopolio Clarín, aprovecha la volteada para pegarle a los dirigentes gremiales que no avienen en disciplinarse; disciplinarse a lo que él supone es el poder político; como si la actividad sindical no fuera una actividad política que tiene entre sus derechos el de disputar poder político.

Iramaín comienza su cátedra diciendo “Buenos delegados de base (y de quien sino se es delegado cuando se habla de los trabajadores), que formen a sus compañeros y se formen junto a ellos es lo que le falta a la clase obrera argentina desde que el profundo tajo abierto por la dictadura la dejó huérfana de ejemplos para su organización y lucha diaria”. Pero en ese intento de rescatar moralmente a los delegados desaparecidos por la dictadura (lectura que hago yo de un texto que no se entiende bien a quienes se refiere) arteramente habla de una orfandad de ejemplos. Iramain ¿ desconoce que en el período dictatorial hubo dos CGT (la CNT de los gordos como Cavallieri, Triaca, Lingieri etc, etc que arreglaban con los milicos asesinos, y estaban los dirigentes combativos de los “25” o CGT- Brasil con el negro Ubaldini a la cabeza con quienes hicimos el primer paro a la dictadura en 1979?. Yo le preguntaría ¿Qué hacías tu Iramain durante la dictadura?

Pero la cátedra continuó: “Con delegados trabajadores que cumplan como cualquier otro el horario laboral, que sean respetados por sus compañeros, que sean elegidos en libertad por ellos, que puedan hablar con la presidenta con la seguridad que les da su oficio(¿?), su saber particular(¿?) y orgullo (¿?) difícilmente volverá la Argentina al túnel de los 90”.

Jauretche diría “Este chico pretende que nuestros delegados obreros sean símil obreros europeos, disciplinaditos como aquellos, sin entender que acá la política sindical se la hace a los ponchazos, que es la única forma de ganarle a las patronales locales.”

Por otro lado, y en esa aviesa intención de ponerse obsecuentemente al lado de Cristina en lo que él ve como “peligrosa” para la gobernabilidad la disputa que tendría el gobierno con el gremialismo y la CGT del compañero Moyano, se olvida que este último fue quien encabezó la resistencia obrera a las políticas neoliberales de los noventa que comandaba el antiperonista Menem.

Vuelvo a preguntar ¿Qué hacía tu Iramain cuando ese neoliberalismo arrasaba este país?

El resto de la nota de Iramain no deja de ser una interminable enunciación de logros, una recorrida por lugares comunes harto conocidos de la gestión de los Compañeros Néstor Kirchner y Cristina Fernández, mechado con algún que otro toque sensiblero, incluso trayéndolo de los pelos al pobre “Che” Guevara para que nos de esos sanos consejos que él le solía dar a sus hijos. Seguramente que si el Che viviera sería a él (Iramain) a quien mandaría a estudiar.

En esta nota –como en muchos otros escritos- queda más que claro que a nuestros particulares “liberales de izquierda” les cuesta entender la importancia del Peronismo en la construcción del socialismo nacional. Todavía hoy, y por deformación intelectual, la sola mención y asociación de “Peronismo y clase trabajadora” les produce esa rara urticaria que solo ataca a ciertas especies simiescas. Me podrán decir que los que trabajan en y para EL ARGENTINO, no son los enemigos del “modelo”. Yo les puedo contestar que para amigos como esos, prefiero a los enemigos que los puedo identificar más fácilmente y sé contra quien me tengo que enfrentar.

(*) Director de EL EMILIO

 

Nota.

(1) “Metodología del proyecto de país”, Gustavo F.J. Cirigliano, Pág. 23, Editorial Nueva Generación.

 

PARA EL PROGRAMA “6 7 8”, LOS PERONISTAS ¿SON IMPRESENTABLES?

Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO, de nuestra Redacción

Por El Fierro de Martín

Después de varios “largos” meses de seguir al programa “6 7 8” de la TV Pública,

¿a que no saben qué descubrí?

La producción de la autodenominada “humildemente tanqueta” jamás invita peronistas a sus emisiones.

¡Pero a ningún peronista sea del tipo periodista o tipo dirigentes de organizaciones de base!

¿Por qué será?

¡No chicaneen diciendo que invitan a peronistas cuando lo hacen con Piumato (Que sì es Peronista y de los verdaderos) o Filmus (que no es peronista aunque se esfuerce por venderse como tal) y uno que otro – Moyano y Nestor-! El resto son los de siempre.

¿Tan impresentables son –somos- los peronistas como para no poder compartir con un panel tan ubicado, progre y con reflexiones políticamente correctas?

Logicamente que estoy hablando de invitar a los peronistas en serio, no los del “Federal” que son “anti-peronista”. Porque mal que les pese a ustedes y lo quieran presentar con otro nombre, lo que hace este gobierno es peronismo Puro. Se lo dice un viejo peronista que seguramente conoce del tema y del  palo “alguito” màs que lo que creen conocer ustedes.

Es más,  hasta me animaría a sugerirle que no estarìa mal que invitaran a los  del “P.F.”  también (que no quieran concurrir ya sería cuestión de ellos) aunque los partidarios de lo “politicamente correcto” crean que no es conveniente darles “aire”. El gorilón de Grondona y hasta los cerditos de varios programas políticos de  TN  lo hacen vendiendole a los “perejiles” que se informan por esos medios su “amor” por la libertad de expresión. Intentan llevar a sus invitados al campo de juego de ellos para jugar de contrataque y la mayoría de las veces pierden, pero la imagen vendida es la de ”Son democráticos, le dan espacio a todos”. En  “678″  se la pasen cuidando de hacer lo correcto para que la “clase media” no huya espantada y piense…(la clase medía ¿piensa en terminos políticos o en terminos “bolsillo”?) amparándose en la responsabilidad profesional.  Pero se puede ser responsable profesionalmente y ser astuto polìticamente a la vez  si  quieren practicar el “periodismo militante” que levantan como bandera.  La Prueba la tuvieron el día que el pibe Lucas Carrasco le refutó  desde su condición militante una apreciación   de un brillante intelectual como lo es Ricardo Forster sobre cómo se puede reaccionar en determinado momento polìtico (paro de la CGT) y lo poco que importa si lo que se hace es “polìticamente correcto” ( y hasta se animó a poner en duda si realidad no era acertada la decisiòn de hacer un paro en contra de la derecha. porque la derecha cuando actua, no se fija en esas minucias de si es correcto o no, simplemente toman una decisión política y la llevan adelante sin miramientos y cagándose en todo. La derecha sabe que puede ganar o perder, pero reconocen esas reglas de la polìtica.

Para “678″ los peronistas, ¿no están –estamos- en condiciones de debatir ni aportar opiniones y/o puntos de vistas a sus “sesudos, impecables y mesurados” análisis sobre las “goriladas mediáticas” que a diario entregan los otros medios?

¿Los únicos habilitados por su lucidez intelectual son los muchachos de “izquierda” –o que vienen de la izquierda- y  los que ocupan cargos de legisladores o funcionarios aunque más no sean de segunda línea? O lo hacen para “instalarlos públicamente”  y por eso pasaron a ser sus reiterados invitados.

Los periodistas “progres” de “Tiempo Argentino”, “Miradas al Sur”, quienes se imaginan a si mismos ser los “inventores del fenómeno que ellos denominaron “Kirchnerismo” ¿son los únicos habilitados para entenderlo y “trasmitirlo”?

Evidentemente todavía están dudando –o quizá guarden la esperanza- de que el gobierno de Nestor y el actual de Cristina no sea un gobierno peronista. Hasta el propio Anguita trabaja denodadamente con su pluma para despegarlo del peronismo e instalarlo por izquierda con un nuevo nombre, “Kirchnerismo”, y como algo superador de nuestro querido peronismo.

¡Una verdadera lástima! O una mierda como más le guste

¿Se olvidan –o no se dan cuentan- los productores de “6,7 8” de la importancia de los peronista en la consolidación de este modelo que a todas luces es peronista se lo mire por donde se lo mire?

¿No se dan cuentan que si la oligarquía se pone molesta y nerviosa con esta gestión es casualmente por sus características peronista?

No existe en la historia nacional ninguna experiencia de gobierno que haya sido de izquierda más allá del peronismo. A lo único que políticamente dicha oligarquía y el stablisment económico le teme es al propio peronismo. El odio visceral, la oligarquía lo tiene únicamente contra el peronismo. A ellos se le suman muchas fuerzas que se dicen de “izquierda”.

Los pibes retomaron el peronismo no  porque sean  “boludos” sino porque como bien e inteligentemente lo dijo Nestor, esos pibes, que naturalmente aman la transgresión, se dieron cuenta rápidamente que en este país para transgredir lo “políticamente correcto” tenían que hacerse peronista. ¡Y eso hicieron! Como eso no les alcanzó volvieron a tomar las banderas de Perón y Eva Perón en la militancia concreta, poniendo el cuerpo allí, en la calle, donde la política se mezcla con el barro y se pueden ver y oler las carencias de los que más necesitan; donde se puede sentir a través de esos necesitados de justicia que Perón y Evita siguen vivos; son los que agradecen a Nestor y siguen a Cristina porque les devolvió aquel peronismo que habían perdido sus viejos y abuelos allá en el “55”.

Por eso nuestros pibes cantan hasta romper sus gargantas “ A pesar de las bombas, de los fusilamientos, los compañeros muertos, los desaparecidos, no nos han vencido”

Son nuestros pibes, los pibes peronistas que orgullosamente se presentan como de la “gloriosa juventud peronistas, como soldados de Peron y de Evita.

¡Miren muchacha/chos de “6 7 8” si tienen cosas para aprender de los peronistas!


 

LA RE-REELECCIÓN, LAS FORMAS Y NO EL FONDO

Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO

“No hay mal que por bien no venga”

Refran Popular

NOTA EDITORIAL

Por Pedro del Arrabal



NECESARIO  INTROITO

Salvando la GRAN distancia existente en el paralelo que voy a trazar (¡ni que hablar en relación a los nombres!), y utilizando el mismo solamente para señalar actitudes, ciertos ex PC -hoy Ultra Kirchnerista- parecería que aprendieron las lecciones de los crasos errores cometidos en el pasado. Algunos gestos, dichos y actitudes darían a entender que en la actualidad intentan emular la actitud política de aquellos grandes visionarios que conformaron FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) luego de la caída de Irigoyen. La diferencia radica en que aquellos militaron en defensa de los intereses de la patria y su pueblo a lo largo de la “primera década infame” (hubo una segunda, la del “menemato”). Y como era de esperar luego se unieron y formaron parte del naciente Movimiento Nacional y Popular Peronista en 1945.

Fue casualmente esa militancia “Forjiana” la que en antaño estableció y hoy marca la diferencia entre aquellos patriotas y estos emuladores que la juegan de “progre”; la inexperiencia y la falta de tino a la hora de “operar y/o abrir sus bocatas” en materia política. Estos emuladores, ¿habrán entendido que el Socialismo Nacional pasa por el Peronismo y se sumarán al proyecto? O como dice Marianito Grondona en su columna de hoy, domingo 6 de marzo, son simples oportunistas. ¡Vaya uno a saber! Solo el sabio tiempo lo dirá.

Esta vez le tocó poner en evidencia lo anterior a la Diputada Diana Conti. Su inoportuna expresión de deseo de tener una “Cristina eternizada en el poder”, no hace otra cosa que desnudar lo observado anteriormente; la impericia como característica política demasiado presente en estos inexpertos en la materia.

EL ILUSIONISTA

Aprovechando la ligereza de boca de la mencionada diputada y la discusión surgida por la provocadora invitación a un reaccionario en temas políticos como Vargas Llosa para abrir el “gran negocio” de la Feria del Libro, hoy, Mariano Grondona en su habitual columna de La Nación titulada “Cristina, entre la obsecuencia y la moderación” sale a realizar sus acostumbradas y disparatadas elucubraciones “filosof-sociolog-políticas” colgado de la etimología de ciertos términos (esta vez le tocó a la “obsecuencia”) intentando con su análisis y como es común en él, llevar agua para los molinos de los grupos económicos concentrados cuyos intereses este señor defiende mediáticamente.

Así podemos leer barbaridades en la construcción de su discurso donde “Marianito” mezcla etimología, acepciones e interpretaciones (en las que prevalecen lógicamente las de él) usando ciertas palabras como disparadoras de sus “sesudas” deducciones para luego realizar una lectura de la realidad Política Nacional emitiendo sus “pareceres”. Porque es cobarde hasta en eso. A él siempre “le parece”. No se anima a decir lo que piensa y/o siente, y menos a identificarse como lo que realmente es, un exponente de la derecha nacional más reaccionaria. Se disfraza de ferviente “republicano” –del tipo norteamericano desde ya- para venderse como un ecuánime analista. Y sus “pareceres” surgen según sean los variados temas que aborda y que, como en coctelera, él mezcla. Por ejemplo, Marianito puede empezar su perorata escrita de la siguiente manera: «La palabra “obsecuencia” está ligada al latín sequere , “seguir? a alguien”, pero seguirlo hasta un punto tal que el seguidor se convierte, por elección propia, en un esclavo voluntario de aquel a quien ha escogido como jefe. El Diccionario define al obsecuente como aquel “que se rinde” ante un líder de una manera absoluta e incondicional, como aquel que está “sumiso” a otro sin que, después de habérsele sometido, le quede resto alguno de dignidad. Es difícil que el obsecuente no se presente ante nuestros ojos como un ser moralmente cuestionable. La obsecuencia admite dos expresiones alternativas: una la del fanático al que le han lavado el cerebro y otra la del oportunista que hace como si fuera un fanático pero en el fondo está dispuesto a abandonar el barco a la primera ocasión.».

Lógicamente que entre la etimología, el diccionario y la interpretación de don Mariano los obsecuentes quedan transformados en basura pura. Sin embargo uno va al diccionario de la real academia española y al respecto dice de la obsecuencia: (Del lat. obsequentĭa). Sumisión, amabilidad, condescendencia. No habla de sometimiento ni de esclavismo voluntario, ni de indignidad, ni de moral cuestionable; solo señala que la sumisión está dentro de las posibles acepciones.

Ahora bien, si uno toma literalmente las interpretaciones y definiciones que Marianito utiliza para señalar obsecuencias ajenas, cabe preguntarse ¿cómo puede casualmente él, hablar de los demás señalándolos como obsecuentes cuando su propio discurso político y su actitud genuflexa ante el poder económico se ajustan perfectamente al perfil que él traza para identificar a otros como tales? ¿Cómo puede hablar de obsecuencia cuando él es el máximo exponente y el mejor ejemplo para cualquier clase práctica que requiera de una tipificación del término; cuando él es el principal obsecuente del poder económico y de la oligarquía vacuna; cuando es él el que elabora disparatadas tesis que no admiten antitesis, algo único en dialéctica, con lo cual obtiene fácilmente lineales síntesis, tan disparatadas como sus tesis en materia política, económica y social? Además, ¡no es sonso!. Lo que hace no se encuadra en “todo por 2 $”. Por el contrario, lo hace por suculentas sumas en billetes “verdes” -migajas para ese poder económico a quien él sirve- para cumplir el papel que le fue asignado en el área “medios de comunicación”: hablar y escribir en difícil para mostrarse y mostrar a sus amos como personas entendidas y capacitadas en el “manejo” de la “cosa pública”. Gaje de una vieja profesión, tan antigua como la misma prostitución; gaje de lacayo, de sirviente.

Marianito luego manifiesta: «Cristina Kirchner aparece rodeada, en este sentido, por una verdadera corte de obsecuentes… La palabra corte viene al caso porque este tipo de adhesiones no corresponde a una república sino a una monarquía en cuyo seno los cortesanos pugnan por obtener el favor del rey o de la reina, sin timidez y sin vergüenza.»

¡Y ahí salió el Grondona Republicano-anticortesano de Monarcas!!! ¡Casualmente él, el mayor admirador de las monarquías europeas! Queda más que claro que para él nunca podría una monarquía sudaca -si es que desgraciadamente alguna vez, un país de la región decidiera optar por un régimen parasito de ese tipo- ser lo mismo. En esta ocasión y por las “disquisiciones” desgranadas hoy en su artículo de La Nación, Grondona, ¿enviará luego y de forma urgente –vía embajadas- cartas aclaratorias a las coronas Inglesa, Española y holandesa diciendo que sus textos están destinados exclusivamente a la barbarie latinoamericana? ¿Pedirá disculpa en esas misivas a los políticos europeos que sostienen “constitucionalmente” dichas parasitas monarquías por tratarlos de viles obsecuentes; o dicho en criollo de “boludos alegres y/o simples imbéciles”? Seguramente que para las cortes monárquicas europeas y sus políticos sostenedores, lo de Grondona solo son dichos de un pseudo intelectual sudaca de cuarta, y dan por terminada la cuestión con una simple sonrisa. Por eso se transforma en verdad lo que dice el gordo Lanata –“Afuera se nos cagan de risa”. ¡Si! Se cagan de risa de tipos como él, como Grondona, Morales Sola, Kirschsbaum, Blanck, Bonelli, la Ruiz Guiñazú, Longobardi, etc., etc.

EL MEOLLO DE LA CUESTIÓN

Vayamos lo más rápido posible al meollo de la cuestión del presente escrito utilizando los dichos del propio Grondona.

En su artículo el columnista obsecuente del poder económico y de la Sociedad Rural, juega con un mensaje hacía Cristina –máxima y brillante referente del actual poder político nacional- de aprobación hacía ciertas “referencias” que él vio como lúcidas de parte de la Presidenta, encontradas en el discurso inaugural del período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación: «Uno fue la decisión de contener con la policía y la ley los cortes de rutas que intentaron los vendedores ambulantes. Otro, el anuncio de que el Gobierno intentará privatizar al menos parcialmente a Aerolíneas Argentinas y Austral, hoy rehenes de los sindicatos aeronáuticos. A ellos habría que agregar la influencia que la Presidenta desplegó junto con Macri y con Scioli para impedir que las huelgas docentes perturbaran más de la cuenta la iniciación de las clases, y la influencia que no desplegó para cerrar el cerco que sus asesores de izquierda habían montado contra el ministro de Seguridad de Scioli, Ricardo Casal, lo cual le permitió afirmar, además, algo escandaloso para los activistas “antipoliciales” y “antisciolistas” como León Arslanian: que ella, si bien no es partidaria de la “mano dura”, tampoco es “garantista”. Hubo reiteradas advertencias a la CGT de Moyano, en fin, para que “no se pase” cuando promueve la recomposición de los salarios y la “acción directa” y cuando defiende a los sindicalistas involucrados en denuncias de corrupción porque esta acción podría vulnerar la frontera que separa la “solidaridad” de la pura y simple “complicidad” con los acusados.

Todos estos gestos de Cristina, ¿sólo son islotes perdidos en medio de la corriente izquierdista en la que siempre navegó o indican, al contrario, que ha empezado a moverse hacia el centro? Los escépticos sobre la supuesta renovación ideológica de la Presidenta hacen notar que entre sus recientes dichos no omitió demostrar una vez más su animadversión al campo, al que acusó de eludir sus obligaciones impositivas, una acusación injusta porque ignora el enorme impacto fiscal de la retención del 35 por ciento a las exportaciones agropecuarias en función de la cual ese famoso “yuyito” que según ella es la soja sigue engrosando como ninguna otra fuente tributaria las arcas fiscales. La oposición y los críticos independientes también hicieron notar que, en su reciente mensaje al Congreso, la Presidenta continuó eludiendo el espinoso tema de la inflación, lo que obligó a Moyano y los suyos a reconocer que en esta materia no los guían los vergonzosos índices del Indec sino las elocuentes góndolas de los supermercados.»

El mensaje en la pluma de Marianito es más que transparente: -Sr. Presidenta, mis amos están viendo en usted cierto intento de dejar de ser peronista. Ellos están empezando a ver estas señales suyas con buenos ojos. En realidad ellos no tienen problemas de que Ud. se eternice en el poder, siempre y cuando haga lo que mis amos dicen que se debe hacer. Gobierne en “serio” Sra. Presidenta. Usted entiende lo que le quiero decir. Si no “la República” correrá peligro. Con Lilita, un Pino y el hijo de Alfonsín nos alcanza. Además nunca van a faltar gansadas que salgan de boca de algunos de sus obsecuentes legisladores, funcionarios y asesores, especialmente los mas despistados, que desde ya no son pocos en su gestión, como para que nosotros nos hagamos un picnic. En cuanto a Aníbal Fernández, Héctor Timerman y ese traidorcito de Amado Boudou, de esos, también nos encargaremos nosotros. Hasta podemos llegar a convencer –sin mucho esfuerzo desde ya- al “contemporizador” Filmus para que “cuestione ciertas cosas del oficialismo”; el muchachito es muy versátil; amen de que ame el careteo y le resulte irrefrenable su deseo de escalar.

EL NUDO GORDIANO

Acá aparece el “nudo gordiano” de la cuestión política en el orden nacional y regional (porque todo tienen que ver con todo).

En situaciones preelectorales como las que está viviendo el país en estos días y que seguramente se incrementará en los próximos meses, donde dolorosamente los amos de Grondona y la inepta oposición dan por sentado el aplastante triunfo de la compañera Cristina Fernández de Kirchner, ¿qué es lo que utilizará la derecha nativa como caballito de batalla en contra de aquellos que están haciendo tambalear el Status Quo vigente hasta no hace mucho tiempo (7 años atrás),hoy en equilibrio inestable? ¡Las cuestiones de forma en términos de apropiación y manejo del poder político! ¡La importancia de la alternancia en el manejo de las instituciones republicanas para la salud democrática puesta en jaque por los proyectos personalistas (¿?)!

Todo lo que se haga y/o se manipule a nivel de “Constitución” (incluso avasallándola como ocurrió con la última dictadura militar de la cual Grondona fue uno de sus mentores y sostenedores mediáticos) estará bien vista si es la “derecha” la que con eso puede acceder y controlar el poder político. El resto, para los “Grondonas mediáticos” (que no son pocos) es “cháchara” izquierdosa.

Los proyectos en disputa son dos y muy claros:

a).-El Proyecto Peronista de una sociedad más justa, hoy nuevamente en el poder. Un modelo de país que entiende al “Estado como el administrador de los bienes y los intereses de TODOS” los Argentinos; frente al…

b).-Codicioso y eterno (porque ese sí que es eterno) proyecto oligárquico derechoso que entiende al “Estado como un instrumento de negocios para pocos”, tradicionalmente encarnado por los “muchachos camperos” la Sociedad Rural quienes operan a través de obsecuentes sirvientes mediáticos como Marianito, como el Juaco Morales Sola, Bonelli, Magdalena que te amarga el inicio de jornada diaria… y la lista continua.

A esto último le debemos sumar las diversificadas actividades agropecuarias con valor agregado que el sector “campero” hoy maneja y controla; y el resto del poder económico nacional y transnacional que está operando en el país.

El tema es quién encarna como candidato ese “no proyecto” de la derecha en las próximas elecciones presidenciales. ¿Duhalde, Macri, De Narvaez,  Carrio, Sanz…? ¿Quién? ¡Con semejante club de cabezas huecas muchas alternativas no tienen! Entonces sacan a relucir la importancia de la alternancia en el poder como freno a la tentación de la re, re, reelección indefinida y al culto del personalismo. Centran la discusión en las “formas” para evitar incursionar en las cuestiones de fondo ya que no cuentan con un proyecto alternativo al hoy vigente, que atraiga mínimamente al electorado. Lo que ofrecen es más de los mismo; lo de siempre. La carencia de creatividad que los acompaña desde la escuela primaria privada quedó al desnudo. De ahí mi encabezamiento refranero: “No hay mal que por bien no venga”. La propia y vacía sanata mediática está sirviendo para que los argentinos sepan y conozcan de qué se trata la cuestión. Con solo escuchar las gansadas que salen de boca de los periodistas del monopolio Clarín y los de La Nación que hacen televisión, le alcanza al hombre común para darse cuenta quién es quien y qué busca cada cual. Y si a esos le sumamos las absurdas, inconsistentes y delirantes en el caso Carrio, críticas que le hacen al gobierno nacional los que dicen ser la oposición, sin tener una mísera propuesta para ofrecer a la sociedad, más allá del cúmulo de generalidades que lanzan cuando tienen un micrófono adelante –más si es de TN-, cualquier Argentino hoy en día se da cuenta muy fácilmente que Cristina Fernández de Kirchner, en materia política, es Gardel y los guitarristas juntos. Si a esto le adosamos el odio machista que genera descubrir que la capacidad política supera con creces las cuestiones de género, tenemos cartón lleno.

Por todo esto no resulta llamativo que el periodismo autotitulado “serio” se cuelgue de las crisis por la que están atravesando los países árabes, organizadas y manipuladas por agentes norteamericanos (¿Se olvidaron ya de los casos Allende en Chile y Velasco Alvarado en Perú, en los “70”?), para trazar paralelos con los gobiernos revolucionarios de Castro, Chávez, Correa, Evo Morales y ahora de Cristina y el “Kirchnerismo”  con  sus aspiraciones reeleccionistas. Queda más que claro en términos regionales que el temor latente está en que el jaque a su codicia se extienda más de la cuenta. Pero esto también pone en evidencia lo poco que les importa la decisión popular de dar continuidad a un proyecto político que contenga en su seno un modelo social ciertamente inclusivo. Ante la carencia de algo nuevo en materia de política social para ofrecer, se aferran a la defensa del formalismo constitucional que impide la consecución de proyectos de esta naturaleza, en nuestro caso hoy vigente y en pleno tránsito. El constante ataque mediático a nuestro gobierno nacional y a los Gobiernos Latinoamericanos antes mencionados son las pruebas más evidente. Lacayos de los organismos multilaterales y de las grandes empresas transnacionales que hoy digitan y manejan las comunicaciones multimediales a nivel orbe formando opiniones globalizadas, arriman leña al fuego reaccionario todavía muy presente en bastos sectores de la sociedad como producto de años de colonización pedagógica y cultural.

Así podemos leer y escuchar críticas a las dictaduras supuestamente personalistas existentes en los países periféricos, “entronizadas en el poder por años” que, según ellos, viven atentando contra el libre pensamiento, la libertad de prensa y todas las libertades juntas(¿?); lógicamente sin decir ni señalar jamás que en realidad lo que ellos sienten es que están atentando contra la libertad del zorro en el gallinero, contra la libertad de comercio, la libertad de empresa y la libertad de poder explotar al hombre sin ningún impedimento legal, con la mayor flexibilización laboral posible. Y si los hombres son de países periféricos mejor aún porque resultan más baratos. Esa es la verdadera libertad que ellos defienden, la libertad que alimenta día a día su avaricia, su codicia.

Y así tenemos hoy un Primer Mundo en crisis como mundo consumidor producto de las burbujas creadas por los pooles financieros internacionales (F.M.I.; B.M., y los diferentes “Clubes”, de Paris, Roma, etc, etc). Economías infladas y sostenidas a costa de la miseria en la que sumieron por décadas a los pueblos de la periferia, hoy se caen a pedazos. Sin embargo al occidente democrático y libre empresarial no se le ocurre cuestionar a las parasitas noblezas enquistadas en el poder de Inglaterra, España, Holanda por dar tres ejemplos; enquistadas por SIGLOS. Tampoco cuestionan a las monarquías Árabes socias en el negocio del petróleo. Si cuestiona a Los Kadafi, a los Chávez, etc, etc. ¿No resulta llamativo que los pueblos ingleses, españoles y holandeses, no reaccionen ni se revelen en contra de sus parásitas monarquías y sigan bancando dicha clase social en sus respectivos países sin problema alguno; que la prensa internacional tan amante a encontrar “contras” en los gobiernos de países periféricos que cuestionan las políticas exteriores de sometimiento practicada por los países centrales, sigan mirando con buenos ojos a esos regímenes más allá de los escándalos prostibularios de “alcobas nobles” a los que les dedican páginas enteras en tono de admiración más que de crítica? Y si no, ¡miren a “Zar” Berlusconi en una “democracia” de país central!. ¿Por qué el gobierno de Obama no “estaciona” aunque más no sea un cuarto de Flota del Glorioso ejército norteamericano en el Mar Tirreno rodeando a Italia por el Adriático también, mostrando su indignación por las represiones que suele ordenar el Premier Italiano sobre las movilizaciones en su contra; esas manifestaciones que critican los niveles de corrupción existentes en la gestión Macrista italiana? ¡Claro; cómo carajo van a criticar a Berlusconi con el precedente que sentó el “democrata” Clinton y la Lewinsky en casa! ¿Qué le pasa a Marianito Grondona, y al Juaco Morales Sola que se preocupan tanto por qué dirá EE.UU. si nuestro país osa actuar dentro del marco de la leyes de país soberano que es, haciéndolas respetar y respetando a la vez acuerdos legales internacionales en materia de ingreso de contrabando, aunque al acto lo comete EE.UU.? ¿No tienen ojos para ver las “cosas malas” que pasan y hacen los países primer mundista? Marianito Por qué se preocupa tanto por el supuesto aumento en el consumo de cocaína que habría en el país y que en términos comparativos (¡a usted que tanto le atraen las comparaciones!) con los países centrales es nada. ¿No se le da por cuestionar las políticas oficiales de los países centrales en relación al aumento del consumo en sus lugares; lugares que tienen la mayor cantidad de adictos, países que son realmente los mayores consumidores de esa “merca” que tanto a usted le preocupa; que para su desgracia están en Europa y EE.UU., modelos políticos y sociedades ejemplares para Mirta Legrang y la Su Gimenez.? ¿Por qué no se preocupa por esos cocainómanos y le hace un bien a la humanidad? Sin ir más lejos la “paqueta” de la Máxima Zorreguieta Cerruti, es de origen Argentino pero princesita en otro país –Holanda-, país que legalizó el consumo de drogas y es el Estado el que reparte gratuitamente las dosis a los faloperos que se refugian en las esquinas, plazas o bajos los puentes de sus distintas ciudades. Eso ¿no lo escandaliza? ¿Por qué no la invita a su “Hora Clave” –a ella y su consorte, el principe Willem-Alexander Claus George Ferdinand van Oranje-Nassau- (¡mierda que tiene nombres y apellidos!) y le pregunta cuales son las posibles medidas que piensa adoptar cuando se muera la vieja reina y asuma ella como tal, para evitar el consumo de falopa cuidando a la juventud holandesa como una verdadera Reina Madre?

Esa es nuestra derecha. Esa es la derecha mediática. Ese es el pensamiento de nuestra derecha. Esas son las acciones de nuestra derecha. Es la derecha que brega por el libre pensamiento pero cuestiona, y de ser posible elimina, a los que no piensan como ella. De los asesinatos de militantes por las causas populares nunca se hicieron responsables porque no suelen ensuciarse las manos. Para los trabajos sucios tienen a otros; antes eran militares, hoy son policías exonerados o mafiosos.

Para nuestra derecha vernácula ¡la culpa de trabajo esclavista que se práctica en las grandes estancias y haciendas no es del hacendado y/o propietario sino del capataz que le maneja el campo che! Tampoco es del “mono” Venegas, un impoluto sindicalista que “jamás acordó” con las “patronales camperas” para que el trabajo rural deje de ser esclavista. El sí que es un verdadero sindicalista; logró acordar con las patronales rurales para que suban de categoría a todos sus afiliados y ahora se les pague como sirvientes. ¿Las condiciones laborales? Eso es de menor importancia che!

Esa es nuestra derecha. Usted ya la está conociendo. Es la derecha que concibe un solo modelo de país, el de los privilegios para unos pocos. Es la derecha que no se le ocurre cuestionar el proyecto imperial norteamericano, pensando que en dicho proyecto puede mojar el pancito. Es la derecha que puede aceptar la intervención militar Norteamérica si sus intereses corren riesgo. Es la derecha que puede hipotecar el país y el futuro de sus habitantes si eso resulta un “buen negocio”. Es la derecha que por segunda vez en la historia nacional ve jaqueado sus privilegios. De ahí su preocupación por la posible consolidación de este proyecto serio de país. De ahí su temor por la re, re re posibles elecciones. Poca importancia tiene para esa derecha que esas posibles re, re, reelecciones sean una aspiración popular por sentirse identificada y consustanciada con el proyecto y por que carecen de instinto suicida. Lo que importa son las concepciones neoliberales que están en tela de juicio y que ellos no dejarán caer así porque sí. Para eso se aferrarán a las “cuestiones institucionales” fijada por una constitución liberal que lamentablemente permitió, esta vez erroneamente, el acceso al poder de las personas equivocada.

Pero hay que dejarla seguir hablando. Es la mejor herramienta didáctica con la que cuenta hoy el pueblo argentino para corroborar que por décadas fue tratado como minusválido mental. Que siga hablando la Carrio, la Bullrich, el Cleto, el Duhalde, el Macri, el De Angelis, el Biolcati, el Bussi, Marianito, el Juaco Sola etc. Etc. Ayudan y mucho a esclarecer pedagógicamente a los dubitativos. Es la derecha que se aferra a “las formas” institucionales que habilita o deja de habilitar la Constitución Nacional porque carece de argumentos para discutir cuestiones “de fondo” asociadas al destino del país, o sea sobre el destino de la Nación y su pueblo.

Por eso sostengo que “no hay mal que por bien no venga”.

¡Que sigan hablando!!!


 

DOS OPINIONES PARA UN “INTENTO” DE POLÉMICA

Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO

EL EMILIO pone a consideración de sus lectores el siguiente artículo y la correspondiente refutación realizada por un integrante de nuestra redacción. Se invita a los lectores dejar su opinión en la sección “comentarios” que aparecerá la final de las mismas con solo hacer un click  en el título de la nota.

La Redacción

Consecuencias políticas de la muerte de Kirchner (*)

Por Alberto Buela

El objetivo de ese breve artículo no es valorar el gobierno de K del 2003 al 2007, aunque si nos apuran sostenemos que fue mucho mejor para el pueblo en su conjunto que el de Alfonsín (1983-1989), de Menem (1989-1999) y el De la Rúa (1999-2001).

La muerte repentina sorprendió a todo el universo político, social y económico de Argentina, pues se perdió “la centralidad del poder” en nuestro país, de modo que no sólo los kirchneristas perdieron su conducción sino que Argentina “perdió poder”, dado que al troncharse la centralidad del poder reducido a uno (reductio ad unum), en este caso K, el poder corre hacia o vuelve a distribuirse entre poderes menores ya constituidos (grupos de presión, lobbies, poderes indirectos, etc.).

Desde la designación a dedo por Duhalde en el 2003 como candidato a presidente hasta su muerte ejerció el poder en forma omnímoda. Así fue, habiendo otros nombrados, ministro de economía, interior, bienestar social, obras públicas, defensa, justicia, canciller, etc. Todos sus ministros (y los de su mujer) fueron simples colaboradores sin opinión ni voto. Designó, también a dedo, a su mujer como candidato a presidente para quedar, como un moderno Rasputín, detrás del trono y dejar a Cristina jugando el papel de títere. En definitiva, su poder llegó hasta donde llegó el capricho de su voluntad. Pero esta voluntad tuvo dos límites que K, astutamente, no transgredió, sino hubiera sido catalogado como tirano por el pensamiento políticamente correcto (vgr. Carta Abierta, Sarlo o Feinmann): a) no se meditó en política internacional o mejor aun no tuvo ninguna, aunque con él perdimos el contacto logístico con la Antártida(el atentado al rompehielos Irizar); entramos en conflicto con Uruguay por Botnia y rompimos relaciones con Irán por el supuesto atentado de la Amia y b) no se opuso a los grupos económicos concentrados (Eltzain, Werthein, Midlin, Grobocopatel, Ezkenazi, etc.) sino que trabajó con ellos y para ellos y para sí mismo, de ahí que su fortuna personal se multiplicara por diez en siete años de poder absoluto.

Su discurso político en contra de los grupos concentrados como el diario Clarín, rascaba pero no donde picaba realmente.

Se manejó como lo hacen todas las personalidades autoritarias: fue duro con los débiles (la Iglesia y el Ejercito que están capa caída en Argentina y los funcionarios públicos: jueces, ministros y secretarios de Estado) y débil con los fuertes (grupos financieros, lobbies comunitarios poderosos en Argentina). Recuerdo un cartel emblemático pintado en el paredón del Policlínico Bancario: “Kirchner se pelea siempre con la Iglesia, nunca con los judíos”.

El vacío de poder que crea su muerte es significativo, pues ninguno de sus ministros (y los de su mujer) ha hecho política en estos últimos siete años, eso estaba reservado solo a él, que ejerció en ese sentido una implacable hegemonía personal. Cristina, a quien la CGT rápida en reflejos, se apresuró a nombrar la heredera, no hereda nada, pues no maneja la centralidad del poder como K. Ella era su principal interlocutora (compartían el lecho), su reemplazante en “la chicana” de ser presidenta para que él lo fuera luego en un segundo período, sin tener que modificar la Constitución. Pero no su heredera, pues a K no lo hereda nadie dado que su ejercicio del poder fue excluyente. El no tuvo discípulos sino ciegos obedientes de sus ocurrencias más arbitrarias (candidaturas testimoniales para luego de votados por el pueblo, no asumir; ruptura con el mundo productivo del campo argentino, principal fuente de riquezas genuinas del país; desobediencia a la orden expresa de la Corte Suprema de Justicia de restituir en su puesto al fiscal general de Patagonia, etc.).

Seguramente el Frente para la Victoria se partirá en cien pedazos y se intentará crear un Frente Progresista de izquierda (De un tipo de gobierno jacobino que gobernó con y en beneficio de algunos grupos -montoneros, CGT-Moyano, madres de Plaza de Mayo, piqueteros, etc.- postergando el interés de las mayorías nacionales, lo lógico es que sus más cercanos colaboradores sigan profundizando ese modelo de resentimiento, con lo cual se apartarán aun más de la sociedad argentina generando un “gorilismo” creciente). Y, por otro lado, reaparecerán los viejos políticos peronistas con sus remanidos discursos, que K pareció sepultar o casi logra sepultar (Duhalde, Saa, Romero, Reuteman, Puerta, Busti, etc.). Pero el problema del antikichnerismo es que existen muchos opositores pero no existe una oposición con un proyecto de nación.

Esta pérdida de “la centralidad política” con la muerte de K arrastra un sin número de cuestiones vitales que van a afectar negativamente, primero al kirchnerismo , luego al peronismo y por último a la nación en su conjunto, pues entramos de lleno en la categoría de “Estados con soberanía limitada”.

Nosotros no pedimos la resurrección de K sino que intentamos describir, dada la manera en como éste construyó y ejecutó el poder, las consecuencias políticas que se derivan de su muerte.

Si para algunos la muerte nos liberó del presidente más rico, voraz y avaro de la historia argentina, para otros esa misma muerte produjo un vacío de poder nacional que con todas sus fallas creó K y que tardará mucho en restaurarse.

No hay que esperar nada nuevo en la política argentina de los próximos años, no hay nada nuevo a la vista sino eadem semper idem (más de lo mismo). Si triunfan unos u otros ya sabemos a qué atenernos y qué esperar.

(*) Muchos amigos y compañeros me han conminado a que escriba sobre la reciente muerte de Kirchner pero me he resistido hasta ahora porque no quiero ganarme más enemigos de los que ya tengo. Es un asunto complicado pues si hablo bien van a decir que soy kirchnerista, cuando no lo soy, y si hablo mal van a decir que soy un gorila, cuando no lo soy. Además ha pasado muy poco tiempo y como dice el dicho francés il faut que le sucre attend (es necesario que la azúcar llegue al fondo de la taza de café y se detenga, antes de beberlo). Teniendo en cuenta estos reparos escribí este breve artículo.

“Observaciones” sobre ciertos disparates

Por Pedro del Arrabal

La verdad es que no sé cómo dirigerme a Usted , Sr. Buela.

Si empiezo por el final (lo que está en el asterisco) le diría que está usted equivocado al pretender presentarse como “muy objetivo”, ya que el producto final es la “NADA”. De su texto se desprende que usted don Buela, Politicamente, es “NADA”. Eso sí debería preocuparlo si aparece en sus intenciones candidatearse en las próximas elecciones; aunque va a tener que trabajar arduamente para que sus familiares lo voten..

Con la NADA don Buela, es imposible intercambiar ideas. Asi que no se preocupe. Y si le dicen “gorila” relajese y disfrute que sin querer queriendo le están haciendo un favor; le están diciendo que es “algo”, peor es NADA.

Por otro lado y después de leer lo que salió de su pluma, dificilmente a alguien se le ocurriría asociarlo y/o identificarlo con el Kirchnerismo; por suerte para el Kirchnerismo, digo yo; asi que duerma tranquilo.

No es la primera vez que envia notas con su firma a esta redacción. Y en todas esas ocasiones nuestro Director las puso a consideración de los que la conformamos. En la mayoría de los casos y por unanimidad fueron rechazadas por antisemitas. Le aclaro que “a su Dios Gracias” en la redacción hay mayoría de jovenes, algunos de ellos de origen judió pero más criollos que el caracú. Pero las propuestas de rechazo a sus notas surgieron de los pibes que simpatizan con el cristianismo y/o el catolisismo (no el que usted defiende desde ya)

Por lo que se desprende de este envio no solo insiste en poner bien en evidencia su antisemitismo (Recuerdo un cartel emblemático pintado en el paredón del Policlínico Bancario: “Kirchner se pelea siempre con la Iglesia, nunca con los judíos”.) sino que intenta disfrazar con una falsa erudición de chabacano políglota este apologético escrito antisemita, antipolítica, “Pro (por su semejanza a las pelotudeces que dice Macri) boludeo fascistoide”.

Le aclaro que no es original el recurso linguistico de acudir a cuestiones etimológicas y latinezcas para dar a entender a los demás que se está al frente de una persona “leida” (que desde ya no es garantía de nada). En todo caso asociese a Mariano Grondona y tendrá mayores orgasmos orgiasticos en esa materia (que si es garantía de “reacción”)

Pero me veo en la obligación de tener que contestarle por este, nuestro medio (que por esta vez publicará su escrito junto a la presente) ya que personalmente creo que se pasó de la raya con sus desubicados señalamientos sobre la gestión del desparecido compañero Nestor Kirchner, poniendo en tela de juicio conductas y operatorias del hombre hoy más querido por el conjunto del pueblo argentino casualmente por su gestión como gobernante, y en el caso suyo -como muchos de los periodistas sirvientes- sin las necesarias pruebas que avalen dichas afirmaciones expresadas en este ultimo libelo.

Además incursiona como “macho cabrio” (¿No será la veta homo-repri-fóbica la autora de la fallida reacción?)  mostrando su perfida misoginia al pretender presentar a la Sra Presidenta de la Nación como una simple marioneta de su esposo. (…dejar a Cristina jugando el papel de títere) (“Cristina, a quien la CGT rápida en reflejos, se apresuró a nombrar la heredera, no hereda nada, pues no maneja la centralidad del poder como K. Ella era su principal interlocutora (compartían el lecho), su reemplazante en “la chicana” de ser presidenta para que él lo fuera luego en un segundo período, sin tener que modificar la Constitución. Pero no su heredera, pues a K no lo hereda nadie dado que su ejercicio del poder fue excluyente) Según mi modesta opinión, esta no es una refutación política hacia la gestión Kirchner, sino basura pura. Con argumentos como estos le puede disputar el lugar al Sr. Morales Sola ya que en bajezas no le va en zaga. El resto del pretendido analisis político, por su linealidad, por lo chabacano y burdo no merecería comentario alguno. No se puede discutir con una persona que se “forma politicamente con La Nación. la mediocridad de Clarín, y recurre a menciones sacadas de algún libro de frases celebres que se líquidan en librerias de usados de Av. de Mayo o Av. Corrientes.

“Fue duro con los débiles (la Iglesia y el Ejercito que están capa caída en Argentina y los funcionarios públicos: jueces, ministros y secretarios de Estado) y débil con los fuertes (grupos financieros, lobbies comunitarios poderosos en Argentina). .Sostiene  en otro tramo.

¡Don Buela! ¿Está recibiendo clase por correspondencia del Gordo Lanata sobre como identificar y ponerse al lado de los débiles?

¡Es usted muy gracioso (para no utilizar otro calificativo)…! Y estoy siendo demasiado generoso.

(Pero el problema del antikichnerismo es que existen muchos opositores pero no existe una oposición con un proyecto de nación.) ¡¡¡Maestro!!!  ¡¡¡Eso es lucidez!!! Si no fuera por usted el pueblo argentino todavía no se había dado cuenta. ¡¡¡Genio!!!

¡Señoras Gordas, Intelectuales de derecha, de izquierda y de nuevo de derecha (por si me olvidaba de alguno)! ¡Pasen y vean! Buela es el único pensante argentino que tiene un Proyecto de Nación. El único proyecto “patriotico” que tiene a la patria misma en sus filas, a esa patria, a (“ese mundo productivo del campo argentino, principal fuente de riquezas genuinas del país;” ). ¡¡¡Sí señoras y señores!!! ¡¡¡Buela nos habla de esa patria productiva; de esas Sociedades Rurales que nunca le robaron al pueblo, como robaron los K; esos Ruralistas Argentinos que aman compartir y distribuir sus riquezas “bien habidas” con el resto de “las mayorías nacionales”,  ¿no don Buela?

¡Pasen y vean! Buela es el único pensante argentino que tiene un Proyecto de Nación, el único proyecto que podrá frenar al antiproyecto (o proyecto antipatriotico) de ese (Frente Progresista de izquierda. De un tipo de gobierno jacobino que gobernó con y en beneficio de algunos grupos -montoneros, CGT-Moyano, madres de Plaza de Mayo, piqueteros, etc.- postergando el interés de las mayorías nacionales). ¡Buela es el ÚNICO ARGENTINO con conciencia Nacional (¡A quien carajo le interesa que su conciencia tire más “pal lao derecho” si al fin y al cabo las cuestiones ideológicas son exclusividad de los peronistas y las izquierdas. Las derechas son A-ideológicas ¿No don Buela?) El único proyecto que intenta lavar el honor mansillado de los gloriosos patriotas como Videla, Massera, Galtieri, Martinez de Hoz, Roberto Aleman, Domingo Felipe Cavallo, que jamás robaron nada sino que cometieron pequeños “ilicitos” ¡Nada comparado con los robos perpretados por los Kirchner; con los robos realizados por Perón! ¿No don Buela?

El UNASUR es una de las tantas “avivadas” que se le ocurrió a un ladrón como Kirchner para afanar a nivel continental ¿No don Buela? ¡Lo mismo que esos otros dos ladrones, Bolivar y San Martín, ¿no don Buela?! ¡¡¡ los únicos honesto en este país son DON BUELA Y … ( Don Buela se reserva la identidad de los mismos y la honesta propuesta)

Seguramente que el canciller Timerman (Judio) estará atando el glorioso destino de la patria a los malévolos designios de la usura sionista internacional y la banca judia. ¿No don Buela?

Para finalizar:

Don Buela, no se preocupe por el posible rompimiento del Frente Kirchnerista en “sus” (cálculo futurista, o mejor le ponemos “análisis de prospectiva” que suena más importante ¿no le parece) mil pedazos porque el peronismo se dobla (con los Menem, los Duhaldes, Los De Narvaez, los Reuteman, los Saa, Los Barrionuevo –“ese sí que que es un sindicalistas don Buela” ¿no?-) para sacarselos de encima, pero jamás –y para su desgracia-, jamás se rompe. ¡Llevamos 67 años de existencia y todavia le seguimos rompiendo las pelotas a perejiles útiles que la juegan de intelectuales como usted! Y como decía el Gral Perón -NUESTRO Gral.- “Seguramente no es que nosotros seamos buenos, sino que los otros son peores.”

El pobre e ignorante Gral. se olvidó de contemplar la posibilidad de esa aparición lumínica que para las nuevas generaciones terminaría siendo Don ALBERTO BUELA; el impoluto pensador, derechizador, patriotizador, revolucionador y salvador de las grandes(¿?) mayorías (¿?) nacionales (¿?)

¡Gracias don Buela por su intento “esclarecedor”, pero… por favor no lo intente más! Las verdaderas  grandes mayorías nacionales están muy saludables y VUELAN muy tranquilas,  por encima de su mediocridad intelectual, de la mano de un hermoso “titere” con alma buena llamada CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER, con quien podemos jugar en serio a repartir un poquito –aunque más no sea- la riqueza nacional que siempre hemos producido para que fuera disfrutada por largo tiempo por unos pocos; que casualmente no son” esas mayorías nacionales” (¡muy pequeñas don Buela, no jodamos!) de las cuales forma parte usted que,  en este caso se masturba intelectualmente,  pero por derecha (la aclaración bien vale porque hay pajeros intelectuales por izquierda también)

Reflexione Don Buela… y si no… hasta nunca don Buela

¡Ha! Antes que me olvide. Para la sarta de imbéciles que como usted están preocupados porque los pibes peronistas (ahora el “cuco” es “La Campora”) están decididos a tomar en serio el acompañamiento de  los ovarios bien puestos de la Sra. (compañera) Presidenta, le digo que los viejos PERONISTAS, bancamos A MUERTE a Cristina y a los Jovenes peronistas que la secundan, desde ya inteligentemente.

REFLEXIONES SOBRE CIERTA HISTORIA DEL PERONISMO (Parte II)


Por Pedro del Arrabal

PARTE II

UN POCO DE HISTORIA SOBRE FORMAS DE RESISTENCIA

Salvo la intentona del Gral Juan José Valle en 1956, de rescatar la conducción política del país de manos oligárquicas y gorilas por medio de la fuerza, intento que terminó en la Masacre de José León Suarez, el pueblo argentino peronista resistió como pudo en aquellos largos 18 años de ausencia de su conductor. Los “partidarios del Tirano”, algunos encerrados en sus tradicionales y miserables ranchos, otros en sus “nuevos ranchos” obtenidos gracias al trabajo y a la dignificación de la condición humana que el peronismo había logrado implantar entre 1945-55. Resistían incruentamente. No tenían armas; y de tenerlas tampoco hubiesen sabido como usarlas, porque esencialmente, el nuestro es un pueblo pacífico. Por eso resistió con fotos de Perón y Evita, como estampitas de santos, alumbradas con velas en improvisados altares hogareños; manteniendo aquellas vigilia de velas encendidas todo el tiempo, llamas que simbolizaban algo que nunca iban a dejar morir, su agradecimiento, su lealtad y su devoción por Perón y Eva Perón.

Entonces, padres e hijos, ambos obreros padecían la explotación laboral reimplantada después del 16 de septiembre del 1955, y trataban de luchar a fuerza de huelgas como única arma, sintiendo en sus cuerpos brutales represiones, aguantando la privación de sus libertades en inmundas cárceles, sin otra arma que el ideal de la JUSTICIA SOCIAL, movidos por un sentimiento –AMOR- y un solo grito de batalla a todas luces incruenta: “VIVA PERÓN CARAJO”; algo que tenía más fuerza y mas contundencia que cualquier bala.

CUESTIONES DE “ILUMINADOS”

“Iluminados” por izquierda, y “retardatarios” por derecha entraron en escena en la segunda mitad de los “60” y primera mitad de los “70” intentando representar y presentar un peronismo que en el fondo no lo era. Nadie podrá negar que muchos de los militantes que los siguieron eran peronistas y por ende con buenas intenciones. Algunos dirigentes que se acercaron por izquierda, formados en la “JOC” (Juventud Obrera Católica-el Social-cristianismo o “ala Marxista-trotskista” del catolicismo) lo hicieron sin haber entendido, muchos de ellos, jamás al peronismo. Quizá con la más buena de sus intenciones pero sin haberlo entendido en su esencia. Por otro lado la concepción marxista-trotskysta de la revolución armada se lo impedía.

“A mi no me la vas a contar” hubiese dicho Mordisquito.

Cuando Perón llamó “imberbes” a la dirigencia Montonera en la Plaza de mayo, y la prensa tituló “Perón echó a Los Montoneros de la Plaza” (según la malintencionada difusión por “derecha” que del acontecimiento se hizo en aquella oportunidad, ya que según lo que la dirigencia montonera sostuvo -como contra versión- fue que ellos decidieron irse), el que esto escribe estuvo en los alrededores de la Facultad de Derecho adonde se refugio, después del acto en Plaza de Mayo, la “columna norte” de los militantes que acompañaron en aquella oportunidad las columnas montoneras. En esa ocasión, a muchos de esos militantes circunstanciales a quienes se los solía llamar los “Montoneros carajo” (por el cantito con el que se presentaban en público), los escuche decir “Pero yo creía que los montoneros eran peronistas”. Los juegos y movidas políticas que luego continuaron dentro de la cúpula montonera no hicieron más que desnudar a muchos de ellos en sus intenciones. Y en realidad no eran peronistas. El proyecto de la cúpula de Montoneros no era Peronista. Se lo podría o podrá llamar “Montonero-peronista”, pero en esencia no era peronista. Sus objetivos políticos no eran los objetivos políticos del Gral. Perón. Y Perón estaba vivo y era nuestro conductor. Ellos desafiaban a Perón.

¡Y ojo! No digo acá que el proyecto montonero fuera peor o mejor que el proyecto peronista; digo simplemente que no era peronista. Más adelante descubrirán por qué sostengo esto desde mi condición peronista.

Pero… la confusión ya estaba instalada. El stablismen había logrado su objetivo y Perón tenía otra piedra más en su camino de conductor. Los inventos llamados “la izquierda” y “la derecha” peronista ya estaban en plena confrontación y los “servicios de inteligencia norteamericanos y soviéticos” operaban por derecha e izquierda respectivamente. El objetivo era claro, no dejar consolidar el gobierno del Gral. Perón.

Con el tiempo me quedó claro el por qué de lo que aquí  afirmo. Desde su procedencia y el lugar que intentaron ocupar dentro del peronismo, a muchos dirigentes de la auto-llamada ”izquierda peronista” les resultó difícil entender el por qué de su “inclusión” en el Movimiento Nacional(“El peronismo nunca fue ni será sectario ni excluyente” decía el general). Soberbiamente creyeron que esa inclusión estuvo asociada a su condición de poseedores de la “verdad peronista”. En realidad, y según mi modesto entender, nunca entendieron y aún hoy siguen sin entender el peronismo. Fue cierto pensamiento universitario el que les vendió un peronismo interpretado por esa concepción eurocentrista que reinaba en la universidad (y que aún hoy sigue reinando dentro de muchas de las facultades); y es con la que todavía hoy evalúan el peronismo y su carácter de movimiento revolucionario, o no. Es lo que caló más hondo en sus espíritus militantes, y determinó sus acciones. Esta es una de las razones por las que terminan concluyendo que el peronismo es un movimiento reformista y que eran ellos los que lo podían hacer revolucionario. Como si el concepto de “izquierda” y “revolución” fuera sinónimo puro y exclusivo de marxismo. Por eso nunca entendieron el Socialismo Nacional propuesto por el Gral Perón. Con mucho criterio el compañero Norberto Galasso (Marxista el Hombre, pero el más peronistas entre los intelectuales no-peronistas, autor de un brillante trabajo titulado PERÓN) sostiene criteriosamente “A Juan Facundo Quiroga sin Marx no se lo entiende, pero Marx sin Facundo no sirve para nada”. Eso es tomar del pensamiento universal lo que sirve y es aplicable a la realidad local; no lo que se hace comúnmente al decir de Jauretche “querer adaptar la realidad local al manual del colonizador”

El Peronismo era y es el socialismo criollo; la notable creación de una izquierda nativa, con características particulares, propias, que si se lo evalúa con los parámetros tradicionales del socialismo europeo no encaja para nada ¡A Dios Gracias!

Por eso es tan resistido por la clase conservadora que siempre se miró en el espejo europeo, y por los intelectuales “izquierdosos” que se cultivaron en dicho pensamiento. Con solo retrotraer la mirada a las tragicómicas escenas de los actos “ruralistas” en aquel conflicto que el campo tuvo con el gobierno nacional peronista allá por el 2008, uno podrá comprobar lo que digo: banderas rojas de algún partido de izquierda acompañando a los que se niegan a dar -y jamás le darían- el visto bueno, por ejemplo, a una reforma agraria, resultó más que patético.

Es por eso, y digo esto a modo de sugerencia, que no sería menos importante que los “evaluadores del fenómeno Peronista” se reconozcan como “sujetos colonizados cultural y mentalmente” y por ende limitados a la hora de evaluar. Simplemente porque la condición de “colonizado”,  algo que les impide reconocer cualquier originalidad revolucionaria de un hecho histórico, si este se aparta de sus concepciones europeas de lo que es una revolución, o el socialismo. (2).

Por otro lado siempre estuvo presente esa soberbia de querer imponerle condiciones a Perón para hacer del peronismo un hecho revolucionario marxista. La prueba está registrada en aquella “olvidada” reunión de Perón con los cuadros de las diferentes agrupaciones de JP que había en aquel momento, el 8 de septiembre de 1973. En aquella reunión, Galimberti (Entonces JP-regionales; luego socio de Jorge Born) Firmenich(Montonero) y Quieto (FAR) quisieron aleccionar y ponerle condiciones a Perón. Y Perón les dio una excelente lección política, tomando como ejemplo el Chile de Salvador Allende, anticipándoles las lamentables y posibles consecuencias que podrían tener algunas apresuradas (por inoportunas) medidas que el gobierno de Allende había tomado. (3) Y una vez más Perón no estuvo equivocado. Tres días después ocurrió el sangriento y fascista golpe de estado contra el gobierno del compañero Salvador Allende.

Los pormenores de aquella reunión los conocí al día siguiente de la misma a través de cassettes, grabados por compañeros de militancia que si estuvieron en dicha cita. La lamentable muerte de “Cachito” El Kadre (FAP-17) presente en aquella reunión, hace imposible tener un testimonio veraz de los dichos en aquella ocasión. Él podría dar fe de lo que aquí sostengo. La voz de “Cacho” se oye perfectamente cuando Perón le hace una chanza sobre sus días de cautiverio y “Cacho” le contesta que no había estado preso sino “que estuvo de vacaciones pagas por el Estado”.

No me voy a referir a las diferentes versiones sobre los macabros juegos de delaciones y traiciones que supuestamente  hubo dentro de la cúpula montonera desde su conformación, porque ninguna de ellas es fiable y carecen de pruebas, e involucran a personas que merecen todo mi respeto militante. En todo caso, y de haber existido, es un deuda a saldar que tienen para con ellos mismos los integrantes de aquella organización que aún siguen vivos. Los horrores carcelarios que debieron pasar muchos de ellos, y en la mayoría de los casos hasta su desaparición física, por involucrarse en las luchas populares –equivocados o no en cuanto a lo metodológico- los eximen de cualquier comentario negativo que quieran hacer de ellos; sea quien fuere el que los realice. Digo esto por el merecido respeto que se merecen; como cualquier luchador popular, hasta el más humilde y desconocidos, que los hubo y por cientos.

Pero allí – en aquella reunión- quedó claro que ni Perón ni el Peronismo necesitaban que le indicaran que era hacer una revolución; porque Perón ya la había hecho (1945-1955), y porque el creador del hecho original estaba vivo y al frente de la conducción; teníamos en Perón a nuestro conductor. Él le había dado sustento teórico a su práctica política después de una experiencia de ensayo-error.

De allí su valor.

No se conocen trabajos teóricos  ni escritos políticos realizados por Perón antes de 1945 (O por lo menos yo no los conozco). La práctica política desplegada desde la Secretaria de Trabajo y Previsión entre junio de 1943 y septiembre de 1945, le sirvió para dar sustento y fundamento teórico a su creación: La doctrina Justicialista; filosofía de viva de cualquier verdadero peronista. Algunos dirán “eso no es filosofía”; y yo les preguntaré ¿Quién los facultó para calificar de correcta o no la utilización del término filosofía? ¿Los estudios universitarios que les otorgaron carnet facultativo?

Perón construye nuestra doctrina filosófica después de analizar los resultados de una práctica política concreta. Como un gran matemático utiliza las comprobaciones obtenidas luego de experimentar con una hipótesis política original, para luego confeccionar el marco teórico y delinear los fundamentos que dan sustento a nuestra filosofía de vida Justicialista (le guste o no a los intelectuales y cientificistas).

A un Peronista no se le ocurre pensar que hombres de FORJA, de la grandeza de un Scalabrini Ortiz, Homero Manzioni, Arturo Jauretche, Enrique Santos Discepolo, Rene Orsi, se les hubiera cruzado por la cabeza ponerle condiciones a Perón para apoyar su patriada. La humildad de las reflexiones del personaje “Mordisquito” creado por Enrique Santos Discépolo, o la anécdota que cuenta Jauretche y que lo tiene como protagonista en la histórica jornada del 17 de octubre de 1945, donde él, parado en la esquina de Perú y Av. de Mayo, veía pasar -mientras era ignorado por ella- a la masa sudorosa que se dirigía a Plaza de Mayo a rescatar a Perón -el coronel del pueblo- de las manos asesinas de aquella oligarquía vende-patria que lo había puesto preso, son pruebas más que elocuentes para entender de qué forma se puede leer y ver el peronismo cuando se tiene conciencia nacional; cuando se conoce la verdadera historia, y fundamentalmente cuando uno se identifica con lo popular. Lo mismo puedo decir –porque así lo creo- de figuras como Juan José Hernandez Arregui, Rodolfo Puigros, John Willian Cooke y tantos otros aunque no compartieran cosas con nuestro conductor.

Las actitudes y los gestos de los verdaderos Peronistas siempre tuvieron su correlato en los hechos. Cuando Perón, ya de regreso, dijo “Muchachos, hay que guardar los fierros, y comenzar a reconstruir el país que a sido devastado”, “Cachito El Kadre (FAP “17”) y el extraordinario cura Mujica así lo entendieron. Y esto le costó la vida al gran cura. Sabían que mataban un soldado pacifista y leal a Perón. Cuando asesinaron a Rucci sabían que le mataban un soldado leal a Perón. ¿Quién podía creer que con el asesinato de Rucci se iba a acabar la “burocracia sindical”? Solo los estúpidos e ignorantes en materia política.

Montiel, aquel dirigente sindical cervecero que había estado en octubre de 1945 junto a las masas que pedían por Perón, solía perdonar los errores de los dirigentes políticos juveniles a través del ejemplo del zorro y sus cazadores perros. Contaba que “el zorro, para escapar de la persecución perruna, solía internarse en los pajonales. Si los perseguidores eran dos perros –uno joven y otro viejo- seguramente que el perro viejo era el único que no le perdería el rastro al astuto animal.” A la pregunta de un joven militante del por qué de aquella aseveración, Montiel lo aleccionaba con la siguiente historia: “Cuando el zorro penetra en el pajonal corre a mucha velocidad; pero astutamente en algún momento de su carrera, y por instinto, decide doblar a la izquierda para eludir a sus perseguidores. Sin embargo y para despistarlos, deja su cola apuntando en la dirección en que venía. La inercia y el aire arrastran sus olores en esa dirección. Siempre el perro joven es más veloz que el viejo, y al llegar al punto donde el zorro dobló, seguramente el perro joven por la velocidad que traía en su carrera fruto de su ímpetu juvenil, seguirá de largo siguiendo el olor que por inercia envió la cola del perseguido; y prontamente descubrirá que perdió el rastro. En cambio el perro viejo, al llegar al mismo punto, seguramente agudizará su olfato y tomará el camino correcto sin perder el rastro de su objetivo. Lo mismo le pasa a los dirigentes políticos jovenes en relación a los viejos dirigentes cuando se trata de seguir a un zorro como Juan Perón.”

DE “RETARDATARIOS”

Por la otra “mano” estuvieron y están los “retardatarios” de ayer, de hoy y de siempre. Quisieron copar la parada por “derecha” porque así contaban con los recursos ($) facilitados por esa otra eterna derecha oligárquica y conservadora. Siempre usaron al peronismo intentado transformarlo en un instrumento fascista para combatir la posible “izquierdización del país implementada por el peronismo” usando el cuco “Marxista”. Para la derecha oligárquica y conservadora Argentina, el peronismo es peor que cualquier propuesta ultraizquierdista marxista-trotskista.  Montaron estrategias al típico estilo Nazi  con el solo fin de preservar intactos los privilegios obtenidos a través de “espurios acuerdos” con los diferentes gobiernos oligárquicos de turno (más adelante podrá el lector comprobar esto último porque lamentablemente la historia se repitió y se sigue repitiendo).

Entre ellos se mezclaron políticos corruptos y algunas cúpulas de dirigentes gremiales que acordaban con las patronales el desgraciado destino de los laburantes.

El “CdO” con Brito Lima a la cabeza quienes se adjudican esa invención de un “Peronismo Nacionalista” y los “nenes del gallego Alvarez” (Guardia de Hierro cuyo exponente más conocido fue el menemista José Luis Manzano) son los que alimentaron y sirvieron sin tapujos a los intereses de la derecha más reaccionaria y asesina que haya habitado suelo argentino. Fueron amantes de la violencia nazi, y serviles a los intereses oligárquicos de turno, y por exceso o por defecto, siempre cumplieron a la perfección el rol de sirvientes de espurios intereses de diferentes grupos económicos.

DEL LADO SINDICAL

El dirigente gremial y vicegobernador de Córboba, compañero Atilio Lopez fue uno de los dirigentes asesinado por la Triple “A”, ese criminal engendro Lopez-Reguista.

Dirigentes sindicales como Casildo Herrera se “borraron” rápidamente (1975). La dictadura militar hizo su criminal aparición y fueron el compañero Oscar Smith de Luz Y Fuerza el primero en desaparecer, y luego vinieron los secuestros y fusilamiento de compañeros dirigentes mecánicos, portuarios, ferroviarios. Mientras otros “tranzaban” con los interventores militares en los sindicatos. Ellos fueron los Triaca, Los Cavallieri, Los Rodriguez…los llamados “gordos” que en época de la dictadura conformaron la CNT, aquella CGT funcional a la dictadura militar.

Esto obligó a otros dirigentes sindicales como fueron los casos del Cervecero Ubaldini, del Taxista Garcia, del “negro” Serpa de Obra Sanitarias a formar la “Comisión de los “25” –luego CGT-Brasil- quienes dieron las diferentes batallas contra la dictadura militar en el campo gremial. La primera en 1979 con la convocatoria a un paro general, medida a la que se opusieron los “gordos de la CNT”. Los dirigentes de los “25” fueron detenidos el día anterior al paro en la sede de FENTOS en la calle juncal, y entre los que ratificamos el paro mientras los compañeros estaban presos estuvo el que esto escribe. Aquellas detenciones nos parecieron una entrega del “flaco” Lingeri –dirigente de uno de los sindicatos de Obras Sanitarias que lo secundaba al “negro” Serpa, y que simpatizaba con los Gordos de la CNT. Es el mismo Lingeri que articuló la privatización de Obras Sanitarias en la época Menemista, y hoy junto a Cavallieri y Barrionuevo intentan apretar a Moyano.

Y EL PUEBLO GRITABA…

Y el pueblo cantaba “Ni Yankis ni marxista, Peronista” buscando hacerles entender por donde pasaba la cuestión. Y la izquierda la tildaba de consigna reaccionaria y fascista; mientras la derecha se colgaba de ella para llevar agua para su molino. Y ninguno de ellos eran verdaderamente peronistas, sino simples oportunista políticos que habían comenzado a adquirir los vicios de las políticas neoliberales que ya estaban dando sus primeros pasos de la mano del imperialismo. Y quiero aclarar que siempre me estoy refiriendo a los dirigentes y no a los militantes. Los verdaderos militantes peronistas, los del llano, los que hacían trabajo social, constituyen hoy el grueso de nuestros desaparecidos. Porque eran ellos, por su condición de verdaderos peronistas, los “peligrosos” para el “sistema liberal capitalista” y para un stablishmen cipayo sirvientes de los intereses imperiales. El marxista-leninista Partido Comunista Argentino jamás resultó un riesgo para ese stablishmen y la oligarquía; su declarada y pública adhesión al Gral democrático Jorge Rafael Videla de parte de la máxima conducción partidaria es una clara prueba de esto.

Y LA CULTURA POPULAR…

El “Tano” Piero cantaba “Para el pueblo lo que es del pueblo, porque el pueblo se lo ganó; para el pueblo liberación”. Y hasta un cubano lo entendió.

 

 Y Miguel Cantilo (a mi modesto entender el Discepolo contemporáneo) gritaba en su “Marcha de la Bronca”, “Bronca sin fusiles y sin bombas, bronca con los dos dedos en V, Bronca que también es esperanza, marcha de la bronca y de la fe”, y sin querer había puesto en su música el sentimiento de un peronista cualquiera que había elegido la revolución pacifista inculcada por Perón. Solo los hippies… (“putos” dijera Capusotto) habíamos entendido el valor de aquellas consignas (yo en el 70 había abrazado el ideario pacifistas del Beatle Lennon y el movimiento Hippie).

Después de la muerte del Gral. las cosas se agravaron y los resultados, en la mayoría de las veces, fueron más que lamentables. Más de 24 mil compañeros peronistas fueron desaparecidos. Porque realmente eran peronista. El peronismo es el hecho maldito para nuestra oligarquía; no así las izquierdas funcionales, sin propuestas, que solo sirven para embarrar la cancha política facilitándoles así los goles asesinos a la derecha reaccionaria, codiciosa y mezquina; izquierdas funcionales al sistema vigentes de explotación, panfletaria, petardista y vacía de ideas y de propuestas.

Esta es la otra historia del peronismo que hasta ahora no se está contando.

Notas:

(2) Marx escribió un excelente trabajo –El Capital- teniendo como eje en aquel momento la situación proletaria inglesa producto de la revolución industrial, lugar donde, paradógicamente nunca se aplicó su teoría. ¿Es por esto que el pueblo ingles se transformó en un pueblo de boludos? ¡Jamás un “intelectual izquierdoso local” osaría tener tamaño pensamiento ofensivo para con la estirpe inglesa! Sin embargo la realidad indica que estamos hablando de una Isla de morondanga, sin recursos naturales importantes, pero que sin embargo fue y sigue siendo una potencia –sino la más importante- del mundo.

¿¡Maravillas de la política internacional, o talento político en defensa de lo nacional!? Siguiendo con la línea analítica, aparece el Marxismo en la rusia zarista que de industrial no tenía nada (el 80 % de la población estaba constituida por agricultores en condiciones precarias de desarrollo. Solo el 13 % de aquella población constituía la población urbana vinculada a un incipiente actividad industrial.) O sea, los proletarios industriales rusos eran muy pocos. Pero a Lenin las ideas de Marx le sirvieron para romper con la rusia feudal.¡Y en buena hora que haya sido así, aunque a Trotsky no le cerraban del todo las cuestiones metodológicas y luego Stalin no haya dejado de ser un Zar más en un Rusia supuestamente comunista, con un PC Soviético lleno de burócratas donde 25mil tipos manejaban la vida de 270 millones de habitantes, con un proyecto imperial nacido en Yalta y Postdam. Si el Imperialismo Yanki tenía carnet de adulto, el imperialismo soviético llegaba a la mayoría de edad.

(3) En aquella ocasión Perón contó de su charla con Allende. Dijo que él le había sugerido a Salvador que fuera con más cautela con las medidas que estaba tomando respecto de la nacionalización de las minas de cobre “El Teniente”, porque un sector social chileno se le estaba poniendo en contra. Allí lo interrumpe uno de los muchachos de la FAR-MONTONERO para aclararle que a la gente se la estaban poniendo en contra (se refería a la huelga de camioneros que afectaba a todo Chile). Y Perón le aclaró: “¡Y claro que se la pusieron en contra! –sonriéndose continuó “¡Nadie se pone en contra solo y porque sí! Seguramente que los yankis trabajaron y trabajan para ponerla en contra. Pero lo cierto es que hoy, el compañero Allende tiene la mitad de pueblo en contra; y decididamente en contra.” Lamentablemente tres días después –el 11 de septiembre de 1973- cae derrocado por un violento y criminal golpe de estado el compañero Salvador Allende. Ya se había producido el autogolpe pro-yanky de Bordaberry en Uruguay y luego vendría (1975) la caída del compañero Velazco Alvarado en Perú. Situaciones políticas internacionales que por sus características geopolíticas daban como resultado una Argentina con Gobierno Peronista, pero rodeada por gobiernos pro-yankis. El 24 de marzo de 1976 ya era una posibilidad más que cierta. La reunión de José Alfredo Martinez de Hoz con Jorge Rafael Videla para planificar el golpe se había concretado el 4 de julio de 1974; tres días después de la muerte del Gral Perón. La Triple “A” ya hacía de las suyas y el brujo Lopez Rega comandaba las acciones para la caza de peronistas. ¿El pretexto? El paso a la clandestinidad de la cúpula montonera. La despiadada caza de compañeros peronistas acusándolos de terroristas montoneros y/o marxistas pasó a ser una realidad diaria. El resto ya es una lamentable historia conocida.

Mañana, la penultima entrega