UN 11 DE MARZO, PERO DE HACE 40 AÑOS
11 mar 2013 Notas semanales
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia.
La mañana podía ser oscura, o gris, o del color que la naturaleza había elegido a su antojo para regalarnos ese día y a mi, en aquella oportunidad, poco me importó ya que yo había decidido que ese día iba a ser radiante, brillante, hermoso. Y no me equivoque. Los rostros de todos los que habitaban esta gran ciudad (Buenos Aires y Gran Buenos Aires como se le decía entonces) destilaban luz, mucha luz, una luz con nuevo color, con color sueños, sueños con tinte esperanza. Y no era para menos. Se trataba de 18 años de postergación. Por eso la gente estaba con la esperanza hecha mirada; hasta el punto de transformarse en cinceles que esculpían corazones radiantes que estallaban en el aire; ¡ de pura felicidad nomas !
Se recuperaba la democracia y yo iba a debutar como votante. Se volvía a vivir en democracia, con el Gral Perón proscripto pero con un peronismo recuperando su protagonismo de la mano del fervor popular y del “Tio” Cámpora.
“CAMPORA AL GOBIERNO, PERÓN AL PODER” era la consigna que recitábamos como letanía todos y cada uno de los que habíamos luchado (tenía 22 años. ¡Que imberbe soberbio calificar mi militancia de apenas 4 años de “lucha”) para el regreso del “Viejo”. Ese “viejo” tan querido por la mayoría del pueblo argentino estaba en Puerta de Hierro -España- pero su espíritu deambulaba por las calles, en el aire, en la alegría de la gente.
Mi radiante mañana me invito a salir a la calle, a iluminarme con sonrisas ajenas, a respirar la esperanza que destilaban los corazones cincelados, y a cumplir con mi deber democrático que tanto esfuerzo y vidas de compañeros había costado.
Y vote con alegría, como seguramente querían que lo hiciera todos aquellos que dejaron jirones de vida y hasta su propia vida para que así lo hiciera. Y no los iba defraudar (pero a mi estilo, no al estilo menemista)
Y ganó el FREJULI (Frente Justicialista de Liberación)con el 49% de los votos y contra toda la campaña montada por el Lanussimo y la derecha para impedir aquel triunfo. El “Chino” Balbín renunció al ballotage; y no lo hubo.
Y a las 6 de la tarde las calles comenzaron a poblarse tímidamente de alegría, y a las 9 de la noche las avenidas de Buenos Aires se transformaron en ríos humanos de alegría con seres que recorrian la ciudad desparramando alegría, mientras otros nos dirijíamos a Oro y Santa Fé donde estaba el comando electoral del FREJULI.
Queríamos escucharlo al “Tío” y poco importaron las escaramuzas represivas que la Federal intento en Juan B Justo y Charcas, ahí a la vueltita del lugar del festejo. Y la represión de la “cana” quedó en la nada; quedó en la nada porque muchos de esos “canas” terminaron festejando junto a nosotros diciendo y uno de ellos gritando “yo también soy peronista” (nunca supe si lo dijo en joda o en serio; aunque se notaba que era un tipo de pueblo el “botón” que lo dijo).
Y el “Tío” cumplió. Cumplió con su palabra, cumplió con su lealtad hacia el General, cumplió con el Pueblo peronista. Porque el tío fue PERONISTA, muy a pesar de lo que muchos dijeron. La consigna era clara y el “Tío” cumplió.
Compañero Hector J. Campora, Gracias por la alegría que me regaló aquel día.
Querido compañero y “Tío” Cámpora, ¡hasta la victoria siempre! Y
¡Viva Perón Carajo!
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Tags: 11 de Marzo de 1973, Balbín, Frejuli, Hector J. Cámpora, JUAN DOMINGO PERÓN, Pedro del Arrabal
LA IGNORANCIA Y EL EGO DE UN INTELECTUAL “QUÍMICAMENTE PURO”
22 oct 2012 Notas semanales
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Politica Nacional.
J. P. FEINMANN, EL “FILÓSOFO” QUE IGNORA SU IGNORANCIA (sobre el peronismo), VOLVIÓ A LA CARGA CON SU HABITUAL Y HARTO CONOCIDA VERBORRAGIA ANTIPERONISTA. ESTA VEZ EN UN REPORTAJE QUE LE REALIZÓ ROLANDO GRAÑA EN AMERICA 24.
Por Pedro del Arrabal
Nota editorial
El brillante genio de don Arturo Jauretche no solo se adelantó a su tiempo en materia de pensamiento y filosofía popular (que en su caso fue de Alta Escuela, y bien criolla) sino que además trabajó previendo y anticipando a las generaciones futuras la repetición de ciertos personajes -colonizados culturales y por ende mentales- que por lo visto percibía se reproducirían como hongos venenosos. Me estoy refiriendo a los que Jauretche identificó como “intelectuales químicamente puros”. En la actualidad uno de ellos es nuestro redundantemente reaccionario y recalcitrante antiperonista José Pablo Feinmannn.
A pesar de su promesa (falsa) de “no dar mas notas para evitar tergiversaciones y descontextualizaciones de sus dichos”, su ego fue más fuerte y nuevamente lo tentó.
Si hay algo que debo destacar de este pseudo-intelectual es su perseverancia en esa estupidez que incansablemente lo sigue acompañando: su creída erudición. Por otro lado es también muy marcada su tendencia a fantasear con historias donde se imagina protagonista de hechos históricos pasados que en realidad y seguramente lo habrán tenido escondido debajo de una cama, asustado, tratando de encontrar en algún libro de pensador europeo revolucionario, respuestas a esa intolerable y bárbara actitud de los trabajadores Argentinos que equivocadamente -por no haberlo consultado previamente a él, a J.P. Feinmann- siempre se comportaron peronísticamente, retrasando la “verdadera revolución”, la revolución a lo Feinmann.
“El Flaco” no es solo el título de uno de esos tantos inventos bibliográficos oportunistas de Feinmann. El “Flaco” existió, fue de carne y hueso y se llamó Néstor Kirchner. Alguna vez ese “flaco” le pidió que se “bajara del caballo de intelectual crítico y puritano político”. Pero parece que no lo escuchó. En realidad Feinmann solo escucha a su ego.
Pero en mi caso a veces cometo la torpeza de escucharlo; o de puro masoca nomas de vez en cuando leo alguno de sus muchos disparates escritos en algún medio periodístico; y la verdad, no puedo evitar la tentación de compararlo hoy con alguno de los personajes que sarcásticamente va generando en su página de facebook -y desde el humor- el “Pibe Trosko”.
Por ejemplo:
“1. La verdadera democracia no existe. Somos las vanguardias las que debemos conducir los destinos de un pueblo y el pueblo tiene que respetar un solo interés: el de la vanguardia.” ( primera de las 20 verdades del un Pibe troskista. Ver: http://www.revistaelemilio.com.ar/2012/10/las-20-verdades-pibetroskistas/)
“Tenía que buscar el sujeto de la revolución en Argentina, y cuando fuimos averiguando nos dijeron que acá no hay proletariado británico, lo que tenemos son negros peronistas. Como ese era el sujeto de la revolución, nos hicimos peronistas…”(¿?) sintetizó José Pablo Feinmann. (Publicado por diarioregistrado.com).
Le faltó agregar “nos hicimos peronistas para conducirlos, porque Perón era un boludo.”; pero no lo hizo porque en el fondo sabe que es al revés. Es un zonzo Jauretchano pero no estúpido y en su caso es un gran logro.
Ahora bien, alguna vez alguien me criticó por tratarlo de “pelotudo” en cierto artículo anterior publicado por este mismo medio (considerando esto como algo insultante para el susodicho “pensador”). Además dicho crítico observó mi calificativo como una simple e impotente reacción ante una supuesta carencia de argumentos de mi parte para debatir con el personaje de marras. Pero ese crítico debe entender que resulta difícil contra argumentar tamaños disparates visto esto desde el pensamiento simplemente Nacional y Popular. ¿Cómo y con qué elemento teórico se puede construir un contra argumento para rebatir a un “auto titulado filósofo” que en los “60-70” anduvo buscando en nuestro país “proletarios británicos” para hacer una revolución? ¿Se puede contra argumentar seriamente tamaña pelotudez? Si la génesis de su pensamiento para su inicio en la “militancia revolucionaria” estuvo encuadrada dentro de semejantes parámetros referenciales, no solo suena como torpemente ridículo sino que pone en duda todas sus posteriores deducciones. Ya señalamos en reiteradas oportunidades anteriores su por demás particular forma de entender algunos hechos históricos; no porque no este dentro de sus derechos mirarlos e interpretarlos a su antojo sino por esa intensión de venderlos en Canal Encuentro y en cuanto medio se le cruza por el camino como verdades absolutas por ser la suya “palabra santa”. En realidad sus elucubraciones intelectuales atentan cualquier lógica; más aún atentan contra el sentido común.
En realidad tan estrafalaria concepción de lo que es una revolución en función del “sujeto social actuante” en esta parte del mundo, resulta una falta de respeto a verdaderos pensadores como Homero Manzioni, Enrique Santos Discepolo, Raúl Scalibrini Ortiz, Juan José Hernández Arregui, Rodolfo Puigros, Leopoldo Marechall, Rodolfo Kusch, el propio Arturo Jauretche, o en la actualidad un Norberto Galasso, tipos que trabajaron y trabajan seriamente para entender, definir y acompañar a ese sujeto revolucionariamente nuevo surgido con el peronismo y gracias a Perón.
El fallido de “…negros peronistas…” dicho desde esa auto consideración de “hombre iluminado” por el saber del colonizador que él tiene, no hace otra cosa que pintarlo de cuerpo entero en su mediocre postura de intelectual de una supuesta “vanguardia lucida” que mira y considera de manera peyorativa y racista al “sujeto” peronista. Sus dichos seguramente buscan emular aquella visión sobre las incultas masas obreras argentinas que aparecía en los discursos de los disertantes de izquierda que seguramente frecuentaban en antaño “El Club del Progreso”. Parece que Feinmann sigue buscando como aquellos -pero infructuosamente- el reconocimiento del stablishmen culturoso de hoy que como en aquel entonces, suele otorgar a los admiradores de los teóricos revolucionarios europeos. Antes lo hacían por dos seguras razones: a) Estaban lejos y no jodían y b) porque la lectura de sus escritos servía de lava conciencia a nuestros oligarcas que jugaban de aristócratas admiradores de los “intelectuales” del viejo mundo. Hoy Feinmann, como ayer Ghioldi entre otros, siguen pensando que ser Marxista teórico o Fuocaultiano es una cuestión que otorga jerarquía intelectual y status social.
“Yo era marxista hegeliano y sartreano” dijo Feinmann en esa nota que podrán ver en youtube al final de la presente. Si era, ¿qué será ahora?
Seguramente si Kusch estuviera vivo le diría “Se es marxista porque se ha perdido la paciencia, y se quiere entonces mover técnicamente la política y dominar así un país incontrolable que se nos va de las manos”(1) Y seguramente que esto le paso al “pensador” Feinmann en esa imaginaria y supuesta militancia setentina intentado volver revolucionario -“a lo Feinmann”- a esos negros peronistas conducido por ese “facho mussoliniano” que era Perón.
“Perón no era filo nazi, era musoliniano”, aclaró Feinmann ante la pregunta de Graña acerca de cómo conciliar una tradición marxista con la figura de Juan Domingo Perón. (2)
Esta todo dicho.
Cuando pongo en duda esa supuesta erudición de la que suele hacer gala Feinmann me estoy refiriendo a ¿qué se entiende por conocimiento? Pero no desde la escolástica eurocentrista llena de nombres famosos de los cuales se cuelga Feinmann para mostrarse un hombre “léido”, sino desde la visión americana. Más aún cuando de política se trata. Existiendo tanto material bibliográfico (Jorge Abelardo Ramos por caso, o Norberto Galasso; y estoy mencionando a dos de los variados intelectuales brillantemente marxistas que adaptaron Marx a la realidad Americana y no al revés como lo suele hacer Feinmann) que trata de explicar el fenómeno peronista desde una lógica singular y por ende muy propia y particular; cuando es más que evidente que aquel proletariado nacional de fines del “XIX” y comienzo del XX conformado por inmigrantes que habían sido marginados del desarrollo industrial y la “Belle Epoque” anglo-frances, llegaron a estas tierras trayendo consigo las ideas socialistas, cabe preguntarse ¿terminaron haciéndose peronistas porque eran todos unos boludos alegres? ¿Eran unos verdaderos idiotas? ¿Les faltaba un JP Feinmann para que les habrá los ojos, los ilumine y los guíe?
¡Feinmann, Feinmann!!!
“Creíamos que si les creábamos determinadas realidades a Perón las iba a tener que aceptar”. Pero…¿Cuales eran esas realidades que Feinmann y sus seguidores(¿?) pensaban crearle a Perón para que éste, como mestizo hijo de una india que era, se corrigiera en sus aspiraciones y acciones y se sometiera a ese concepto revolucionario que Feinmann gentilmente traspolo de ese idealizado pensamiento europeo? Por lo visto él, como un “intelectual quimicamente puro”, ya había importado de la culta -aunque bastante belicosa- europa las idealizadas realidades burguesas logradas por ciertas “revoluciones”, y que él quería regalarle a los incultos proletarios argentinos por impracticables pero hecha a modo de gratitud para con su mayores formadores por la colonización cultural recibida y desarrollada con tanto éxito en su cabezota.
“Para nosotros el Cordobazo fue nuestro Mayo Francés”, sostiene el intelectual en otro momento de ese reportaje.
Esta vez Feinmann va por más junto a esa tendencia un tanto mitománica que lo secunda. Se anima a hablar del Rosariazo y del Cordobazo en primera persona del plural como si él hubiese formado parte de aquellas puebladas de estudiantes y trabajadores respectivamente. Estoy casi seguro que a estos hechos no los conoce ni remotamente en su compleja magnitud y menos aún en profundidad. Habla del mismo modo que lo hicieron tiempo después de aquellos sucesos los estudiantes universitarios porteños, la mayoría proveniente de clase media, militantes casi todos de agrupaciones de izquierda quienes se colgaron de las acciones que venían llevando adelante esos “cabecitas negras” desclasados en un interior de país totalmente convulsionado. De eso puedo dar fe porque por esos años yo era un recien llegado de aquella Córdoba ardiente para retomar mis estudios universitarios en la Capital Federal. Feinmann jamás reconocería que todo aquello fue el colofón de un proceso que se había iniciado en septiembre de 1955. A esos dos movimientos históricos luego se le sumaron el Tucumanazo, el Catamarcazo, el Mendozazo; y las luchas populares tenían un solo y claro objetivo, el regreso definitivo del Gral. Perón, alguien que Feinmann hubiese preferido que se muera en España antes que regresara.
¡Que gran Argentino sos José Pablo!!! ¡Que nobles deseos tenes para con tus compatriotas!!!
Las señales son claras. La erudición de Feinmann pasa por una cosmovisión reducida al universo de su habitación de trabajo, con
bibliotecas que también lo ayudan en esa intensión por componer una imagen suya para las fotos, imagen que debe retratar a una supuesta “rata de biblioteca”; a un hombre “léido”. Del reducido pero real universo argentino y latinoamericano Feinmann conoce tanto como Pedro del Arrabal de la ideosincracia y las costumbres de los pueblos de Uzbekistan y Kazajistan.
Evidentemente Feinmann es un pensador distinto; basicamente porque no piensa, y esto queda en evidencia cada vez que abre su bocota. Solamente intuye e interpreta tarottianamente (con cartas marcadas por el mismo) el pasado, el presente y el futuro argentino, lo pone en la estanteria para la venta, y logicamente compradores de zonceras existen en todo el planeta.
Veamos:
“Queríamos hacer un peronismo revolucionario. Mirado a la distancia nos fue como el culo, pero todo en aquella época fue una catástrofe. No hubo generación que haya visto destrozado sus sueños de un modo tan terrible.”
Feinmann ¿Por qué no pensas -en serio- y buscas las razones -en serio- del por qué te fue como el culo? Mejor dicho ¿Cuándo a vos te fue como el culo? ¿Por qué vos crees que todo aquello fue una catastrofe? ¿Porque no te entronizó a vos? ¿Por qué no te haces cargo de las estupideces que hiciste y cometiste en ese supuesto intento “setentino” de hacer revolucionario al peronismo cuando el propio pueblo ya había conocido la revolución de la mano de Perón? A las generaciones pasadas, los sueños no se los destrozó Perón; se los destrozaron las distintas dictaduras a las que debieron enfrentar en ese intento por retrotraer la situación a esa época en la que habían conocido la dignidad humana de la mano de Perón y Evita; dictaduras que recibieron ayuda extra “y sin querer queriendo” de “iluminados” como vos y de muchos pseudos izquierdosos que la jugaban de revolucionarios -y algunos hasta fueron cómplices de la última dictadura desde un partido con sigla PC- mientras otros – peronistas y no peronistas- eran carne de cañón a conciencia y con los huevos bien puestos. La resistencia a los regímenes opresores luego de truncada la Revolución Peronista nace el 16 de septiembre de 1955 con la caída de un revolucionario en serio de nombre Juan Domingo Perón, no cuando José Pablo Feinmann decidió dedicarse a la política para “hacerle un favor al pueblo Argentino”.
¡A la resitencia peronista no la vas a encontrar en ningún libro Feinmann! Siempre fue silenciosa, estratégica y tácticamente silenciosa y la hizo ese sector del pueblo argentino identificado y reconocido como “los grasitas de Evita”, los que una y otra vez fueron sumergidos en el oprobio después de aquel septiembre negro del 1955. Esos son los verdaderos artifices de la resistencia peronista; aquellos que a modo de castigo fueron humillados por haber osado conocer la dignificación de la condición humana gracias a Juan y Eva Perón.
Además se me ocurrió sugerirle a Feinmann que “baje un cambio” (como dicen los pibes de hoy) en ese discurso tétrico que busca solo victimizar a todos aquellos que hoy no están menoscabando la decisión tomada por ellos, decisión basada en una completa entrega a los nobles ideales que defendían. Gracias a ellos -que hoy están más presentes que nunca- volvió al poder político el verdadero peronismo. Y lo hizo de la mano de Nestor y Cristina Kirchner. La lucha de nuestros compañeros desaparecidos no fue en vano como vos crees. Eso demuestra que nunca entendiste al peronismo ni a los peronistas.
Por último y cuando te preguntas: “En medio de la dictadura militar yo pensaba, ¿tanto hubo que pagar por los sueños juveniles?”, primero deberías agradecerle a la última dictadura que te haya hecho pensar, y segundo cuestionarte qué respuestas buscas cuando te formulas ciertas preguntas. Porque en tu caso la pregunta correcta que deberías hacerte sería ¿cuánto pagué o perdí yo por mis boludos sueños juveniles? La respuesta la tendrás automaticamente, NADA.
A Feinmann le podría resultar intolerable pero le haría mucho bien leer un poquito a Kusch. A modo de adelanto transcribo este párrafo de uno de sus trabajos por si Feinmann llegara a leer este artículo:
“Evidentemente somos una clase (por la clase media argentina) cuya principal finalidad es la de mantenerse sobre la mitad del hombre, esa que permite el cálculo, la definición fácil, el sentido práctico, al único efecto de no perder la ubicación en la escala social que impone toda ciudad. Y entonces, ¿que otra cosa podemos hacer o decir cuando vemos un indio o un habitante de alguna villa miseria, o un borracho empedernido, o enfrentar el último triunfo electoral del peronismo, sino aplicar los correctivos del caso, esas formulas que resuelven los problemas a modo de teorema, o de regla de tres simple, igual que como lo hacíamos en la escuelita, siempre con la buena letra, sonriendo a la maestra y siendo aplicado, y decir que el indio debe lavarse, que deben construirse viviendas económicas, que hay que hacer hospitales o que hay que creer en cierta democracia y en la cultura, o que es preciso exterminar la mitad del país para gobernar? (3)
Lamentablemente para Feinmann la mitad de los habitantes de este país sigue siendo PERONISTA (porque son todos unos boludos alegres que no leen a Feinmann, o cambian de canal cuando éste aparece en el canal “Encuentro”)
¡Que le vas a hacer! ¡Son los que Borges consideró “incorregibles” Feinmann!
Notas:
(1) Rodolfo Kusch – Obras completas, pág 304, “En suma nada más que una clase media”
(2) diarioregistrado.com
(3) Rodolfo Kusch – Obras completas – Tomo I – página 308
Fuente: Los dichos de Feinmann fueron extraídos de diarioregistrado.com
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Tags: ARTURO JAURETCHE, CORDOBAZO, CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER, ENRIQUE SANTOS DISCEPOLO, Homero Manzioni, Intelectual quimicamente puro, Jorge Abelarso Ramos, Jos Pablo Feinmann, JUAN DOMINGO PERÓN, Juan Jose Hernandez Arregui, NESTOR KIRCHNER, NORBERTO GALASSO, Pedro del Arrabal, Proletariado Britanico, REVISTA EL EMILIO, Rolando Graña, ROSARIAZO
EL FANTASMA DE LA INFLACIÓN
23 ago 2012 Notas semanales
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política y Economía
EL FANTASMA DE LA INFLACIÓN/ PERON/ NORMAS GENERALES PARA EL CUMPLIMIENTO DEL 2º PLAN QUINQUENAL
El desequilibrio económico puede coexistir con el bienestar social y la felicidad del pueblo.La justicia social es el medio de conciliación entre la economía y la sociedad, y en último análisis pone las riquezas del hombre al servicio del hombre.
Escrito por Villa Manuelita /Juan Domingo Perón
En diciembre del año 1952 el Presidente Perón presentaba el Segundo Plan Quinquenal.
La oposición política de entonces atacaba al mismo por considerarlo un plan de alto contenido inflacionario.
Cómo podemos observar algunas cosas no cambian, siempre han existido los políticos incapaces, que sin posibilidad de criticar con alternativas superadoras, se encargan de lucrar con los temores de la comunidad agitando fantasmas y peligros.
En la primera de una serie de disertaciones sobre el Plan Quinquenal (fueron cinco), Perón explica el sentido de la Economía Dinámica del justicialismo.
Una exposición esclarecedora que ayuda a comprender la diferencia entre el pensamiento económico neoliberal y las premisas justicialistas.
Agregamos el relato histórico del Segundo Plan Quinquenal e incluímos además (para los que piensan que la economía justicialista se basó en una acción solamente distributiva) el desarrollo del “Plan Económico de Austeridad” de febrero de 1952.
Unico plan de ajuste que pudo cumplir sus objetivos en la historia económica argentina del Siglo XX.
NORMAS GENERALES PARA EL CUMPLIMIENTO DEL 2º PLAN QUINQUENAL
Por Juan Domingo Perón
La aplicación y el cumplimiento del Plan Económico 1952 han determinado la creación de nuevas situaciones particulares que configuran también una nueva situación general.
A partir de esta nueva situación general nosotros debemos iniciar una etapa de realizaciones extraordinarias: las del 2º Plan Quinquenal, que no significa -tal como alguien ha dicho sin conocerlo- un plan de inflación.
Tampoco pensamos que sea un plan deflacionista y ni siquiera aceptamos que pueda considerarse que perseguimos, mediante su aplicación, el antiguo ideal de los economistas liberales: un equilibrio estático o permanente, de precios y salarios; de ofertas y demandas en bienes y en mano de obra; de consumo y producción, etcétera.
Muchas veces he dicho que no somos ni inflacionistas ni deflacionistas….
La inflación y la deflación son fenómenos financieros y económicos que no deben tener directa relación con el bienestar del pueblo.
En épocas de deflación corno la de 1930-1932 el pueblo sufrió de hambre y de miseria lo mismo que en el período de deflación ostensible en lo que llevamos del siglo: en los años 1919-1922.
Otras épocas de deflación, sin embargo, hubiesen determinado tal vez el bienestar del pueblo, si sus hechos o fenómenos económicos y financieros hubieran sido conducidos no con criterio capitalista, sino con criterio eminentemente social.
Con las épocas de la inflación sucede lo mismo.
Nunca hemos tenido mayor bienestar en nuestro pueblo que en los momentos del optimismo inflatorio que nosotros provocamos en la primera mitad del 1er. Plan Quinquenal.
Sin embargo reconocemos que la inflación en otros países, y aun en el nuestro durante las épocas que nos precedieron, provoca habitualmente desequilibrios peligrosos para el bienestar del pueblo.
Lo mismo sucede con el equilibrio estático de las relaciones económicas entre precios y salarios, oferta y demanda, producción y consumo, etcétera.
Se trata de un equilibrio económico que puede o no ser beneficioso para el pueblo y ya veremos claramente cuál es el valor real que le asignamos en el terreno de la economía justicialista.
Estas tres posiciones son exclusivamente económicas.
Nosotros, al decidirnos siempre por el pueblo, subordinamos lo económico a lo social mediante la aplicación del sistema que denominamos de economía social y frente a nuestra doctrina pierden valor, como es lógico, las tres posiciones de los “economistas exclusivamente economistas”.
De allí que no nos preocupen la inflación, la deflación o el equilibrio económico…. sino el bienestar social o sea la felicidad del pueblo.
Sí el pueblo es feliz con deflación nos decidimos por ella, del mismo modo que fuimos o seremos inflacionistas o partidarios del equilibrio económico cuando estas otras dos posiciones nos conduzcan fehacientemente al bienestar social.
También sabemos que no hay un sistema permanentemente eficaz que, aplicado, produzca el bienestar material de la población y su consecuente tranquilidad política, y social.
Hay momentos económicos que deben ser resueltos con inflación o deflación así como hay momentos económicos que deben ser resueltos mediante el equilibrio económico.
Por eso siempre he dicho que en economía la única posición es la que se deduce de la realidad y de su exacta apreciación.
También pensamos que no ha de ser permanente como ideal el desequilibrio económico, o sea la inflación o la deflación; pero eso no significa tampoco que nos decidamos por el equilibrio estático ideal del liberalismo económico, que sólo puede ser una solución momentánea y para una situación determinada.
Nosotros creemos que el proceso económico -por lo menos en nuestro país- es un proceso de creación permanente de riquezas y que ellas deben ser concomitantemente, distribuidas a fin de que la economía sirva al bienestar social.
Vale decir que si crecen las riquezas debe crecer el bienestar del pueblo.
El ideal del equilibrio económico del justicialismo no puede ser, entonces, estático o permanente, sino dinámico.
Si crecen las riquezas, o sea la renta nacional, como inmediata consecuencia debe crecer la renta individual o, mejor aún, la renta familiar.
Si creciese la renta nacional y no se incrementase la renta familiar, deberíamos pensar que la economía no es social, o sea que la economía se ha constituido en un fin, como en el sistema capitalista, y no en un medio que sirve al bienestar común mediante la redistribución de bienes que se efectúa por una eficiente justicia social.
Si aumentan los precios es porque en alguna forma han sido aumentados los beneficios del capital, con la sola excepción de los aumentos de precios derivados de mejores salarios en la actividad económica afectada; pero en este caso, de cualquier manera, los salarios deben seguir al índice general de precios, o sea al costo de la vida.
Negar la relación de precios y salarios es política de netos principios capitalistas, cuyos resultados desastrosos está viendo el mundo contemporáneo con angustiosa claridad.
Nosotros no sólo consideramos que deben relacionarse mutuamente, sino que el ritmo de los salarios debe seguir el ritmo de los precios.
Si aumentan los precios deben aumentar los salarios, y aquí aplicamos una vez más nuestro principio básico y fundamental: la economía (en este caso los precios) debe servir al bienestar social (en este caso los salarios).
Lo mismo sucede en cuanto respecta al equilibrio entre la oferta y la demanda.
Los economistas del capitalismo sostienen que es preferible que la demanda exceda o supere a la oferta…
Si se trata de bienes de consumo o de bienes imperecederos -en una palabra: de bienes económicos-, ellos dicen: ¡mejor…., así aumentan los precios y se beneficia el capital!
Nosotros pensamos que la oferta debe subordinarse a la demanda, dentro de un orden que llamamos de equilibrio dinámico…. o sea que la oferta debe seguir bien de cerca a la demanda, a fin de no provocar el desequilibrio que es la inflación.
Si se trata de mano de obra, también los economistas del capitalismo se alegran pensando que si la oferta es mayor que la demanda, la mano de obra baja de precio, con evidente beneficio para el capital.
Por eso sostienen que la desocupación es beneficiosa…. ¡sin pensar que toda desocupación es inhumana y que afecta al bienestar del pueblo!
La demanda de mano de obra debe exceder a la oferta; pero, en este caso, también la demanda debe seguir a un paso de la oferta, a fin de no crear aumentos en los costos por demanda injustificada de mayores salarios.
Cuando los economistas liberales se refieren a la relación entre lo que se consume y lo que se produce, entienden que el equilibrio está en la subordinación del consumo respecto a la producción, y aplican aquí la vieja teoría capitalista del punto óptimo -ganar más con menos esfuerzo-, fundada en el principio hedónico, hondamente egoísta, aunque a la postre el pueblo, consumiendo a media ración, termine por reaccionar violentamente.
Nosotros pensamos que la producción debe subordinarse al consumo, pero siguiéndolo de cerca, a fin de no provocar la especulación y el agiotismo.
Persiguiendo el equilibrio económico estático de que nos hablan, los economistas del capitalismo subordinan en el orden internacional la situación de los países agropecuarios a la que tienen los países industriales, y con tal motivo someten económicamente a los primeros, a los que consideran “poco desarrollados”.
El sometimiento económico -y nosotros lo sabemos por experiencia- es la etapa fundamental de la explotación social y la coerción política.
Nosotros pensamos que este equilibrio económico estático es injusto y contraproducente también en el orden internacional, y nos decidimos por un equilibrio económico dinámico que vaya creando en cada país o grupo de países una armonía lo más perfecta posible entre la producción agropecuaria y la producción industrial.
Todos estos hechos y ejemplos señalan las diferencias fundamentales que median entre el nunca alcanzado equilibrio estático del capitalismo liberal y nuestro equilibrio dinámico, que subordina siempre lo económico a lo social y lo social a lo político, entendiendo que lo político es -en su más alta acepción- realizar la felicidad de un pueblo y la grandeza de una nación.
Nosotros tenemos que afrontar ahora una etapa de expansión económica tal como la prevé el 2° Plan Quinquenal.
El proceso económico más lógico, si queremos llegar al equilibrio económico dinámico -que nos parece el ideal más aceptable en general-, es, partiendo de la inflación simple, pasando por el punto de equilibrio estático, entrar por el ancho camino del equilibrio dinámico, que en síntesis no es otra cosa que una permanente creación de riqueza acompañada por una permanente creación concomitante de bienestar social.
Hasta 1951 estuvimos en pleno período de inflación.
En 1952, mediante el Plan Económico, llegamos o estamos llegando a un relativo equilibrio estático.
Lo que debemos crear ahora es un estado de cosas que nos permitan avanzar durante todo el 2° plan Quinquenal, mediante el desarrollo del equilibrio económico dinámico, hacia las grandes metas de la patria: “la felicidad del pueblo y la grandeza nacional, afianzando la independencia económica para consolidar la justicia social y mantener la soberanía política”.
El equilibrio dinámico a que aspira el justicialismo tiene mayor trascendencia que la del simple terreno económico.
No es sólo un equilibrio económico, ni exclusivamente social, ni exclusivamente político.
Queremos una economía en permanente y progresivo desarrollo, porque nadie podrá negar que el mundo entero -y en especial nuestro país- tiene ingentes reservas de producción.
Pero el progreso económico no puede desenvolverse sin el consecuente progreso social…. Tiene una eminente función social que cumplir….
En estos días el desarrollo económico en algunos países ha determinado la acumulación de enormes cantidades de alimentos….
¡Pero los chinos siguen muriéndose de hambre!
La economía capitalista del mundo, basada en su principio de egoísmo fundamental, ignora el hambre de los chinos, que acaso termine por destruir la propia economía del capitalismo…. y a los propios capitalistas.
Queremos una situación social que mejore progresiva y paralelamente con la situación económica…., y ello sólo puede alcanzarse mediante la justicia social, que da como resultado una mejor distribución de la riqueza.
La justicia social es el medio de conciliación entre la economía y la sociedad, y en último análisis pone las riquezas del hombre al servicio del hombre.
Por fin aspiramos a que la situación política del país y aún del mundo siga su desarrollo progresivo, mejorando, sobre bases económicas y sociales en permanente superación, el grado de felicidad de los hombres y de los pueblos.
En síntesis, y para terminar con esta exposición de motivos fundamentales que orientará nuestra acción general durante el 2° Plan Quinquenal, podemos decir:
1) Que el desequilibrio económico puede coexistir con el bienestar social y la felicidad del pueblo.
2) Que el equilibrio económico es preferible al desequilibrio, pero el ideal no es el equilibrio estático que detiene la producción de la riqueza y su distribución, sino el equilibrio dinámico que aumenta la riqueza, pero al mismo tiempo incrementa el bienestar social.
3) Que no hay métodos uniformes y permanentes para la solución de los problemas económicos, sino momentos económicos, y aunque lo ideal es el equilibrio dinámico, puede ser en ciertas circunstancias conveniente la inflación o conveniente la deflación.
4) Que el equilibrio dinámico que auspicia como ideal nuestra doctrina no es solamente económico, sino social y aun político, y nos permitirá afianzar la independencia económica, consolidar la justicia social y mantener nuestra soberanía política.
Estos son, en esencia, los principios básicos que informan nuestro 2° Plan Quinquenal de gobierno.
Sobre ellos debemos hacer el análisis de la situación actual y sobre ellos habrán de estructurarse los planes anuales que en 1953 darán por iniciado nuestro plan y que echarán los cimientos de su total y absoluta realización.
Una vez más me permito recordar, como en los primeros tiempos del 1er. Plan Quinquenal: es necesario no empequeñecer el horizonte mirándolo con lentes oscuros o con anteojos que limitan el panorama general.
Hay que pensar en grande, para sentir en grande, y para poner después nuestra voluntad al servicio de las grandes empresas de la patria.
Por más que hayamos hecho, yo no tengo temor en afirmar que en esta tierra todo está por hacerse.
La potencialidad económica del país es casi infinita.
Es necesario convertirla en riqueza y luego transformar la riqueza en bienestar social y el bienestar social en felicidad.
Es la inmensa tarea que nos espera.
Solamente pensando con rotunda insensatez o con excesiva y enfermiza prudencia puede hablarse de pequeñas cosas y de realizaciones mínimas con el tono de un pesimismo inconfesable que sólo puede ser compatible con un pueblo pequeño y vencido definitivamente.
Tenemos un pueblo nuevo y pujante que recién conoce la dignidad de la justicia, de la soberanía y de la libertad….
¿Podemos ofrecerle como programa de su acción una tarea restringida y mediocre?
¿No será mejor abrir todas las compuertas de su optimismo y encauzarlo hacia el porvenir?
Nada le falta para vencer en todos los frentes de su lucha.
Por todo ello, yo creo que es necesario avanzar por el camino ascendente del equilibrio dinámico en lo económico, en lo social y en lo político, y siguiendo al pie de la letra las normas del 2° Pian Quinquenal, realizar, conjuntamente todos, gobierno, Estado y pueblo, la gran tarea que espera de nosotros la patria y que nosotros debemos a las generaciones futuras.
Fundación Villa Manuelita
Construyamos Juntos una Democracia Popular y Participativa
Foto: http://www.peronvencealtiempo.com.ar/fotos-de-peron
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UNA ZONCERA CONTEMPORANEA: “PERON MANDO MATAR A LA JUVENTUD”
19 mar 2012 HISTORIA, Política Nacional, Politica
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Historia
Por El Chino de Los Caniches de Peron
Si solo la dijeran los gorilas antiperonistas, sería entendible. Pero últimamente se la vengo escuchando decir a compañeros que se sienten parte del Proyecto Nacional y Popular que comenzó con Nestor y hoy sigue con Cristina.
Como en general los libros que se han escrito sobre los años 70 abonan la miserable teoría de los dos demonios, y son escritos por supuestos periodistas de investigación que se asustan cuando explota un “chasquibum” o les baja la presión si el aire a condicionado no funciona; quiero compartir con ustedes estas reflexiones escritas a partir de las vivencias de un joven militante de aquellos años que con 16 años no solo jugaba a la pelota, iba a bailar, laburaba haciendo changas y estudiaba; también me importaba que le pasaba a los otros.
Por mandato de mi abuela y por ir detrás del culo de una compañera hermosa, un año antes me había incorporado a la UES, que en esas épocas era el espacio mas importante de inicio de los pibes en la militancia Peronista.
Seguramente no es la verdad, pero es una parte de la historia vivida con el lomo.
Peron nunca nos hecho de la Plaza. Esa tarde el General se enojo porque insultamos a su mujer: “si Evita viviera Isabel seria copera”, ahí fue que nos dijo eso de estúpidos e imberbes.
La orden de la organización o mejor dicho de la cúpula, era provocar al General y vaciarle la Plaza para demostrar la fuerza de Montoneros. Una pelotudez vista con el tiempo. A Peron y a Isabel los habían votado mas del 60% de la población y a nosotros nadie.
Pero para nosotros Peron era el papa que estaba equivocado, y para Peron nosotros eramos unos atrevidos a quienes sentía como parte de su familia. Eramos, como tantos otros jóvenes, sus hijos.
Hubo muchas reuniones con Peron después de ese día. El General estaba muy enojado con nosotros. No solo le tiramos el cadáver de un Peronista como Rucci arriba del escritorio, le insultamos a su mujer, le cuestionábamos muchas de sus decisiones; le hacíamos ingobernable una realidad por demás compleja.
El sabia, y nosotros también, que le quedaba poca vida: “el problema es que ya es tarde para mi y demasiado temprano para ustedes” JDP.
Cada vez que se hablaba de la salud endeble del general a nosotros nos temblaba el culo (ver tapa de El Descamisado de la época con el titulo: “Que cagazo”).
Peron no tuvo tiempo y nosotros tampoco de llegar a un acuerdo. La soberbia adolescente de muchos integrantes de la Orga, su perfil militarista y la interna con el sector de las FAR (Quieto) hacia difícil el acuerdo. A Peron se le hacia insostenible ante los otros sectores del movimiento soportar los continuos cuestionamientos de Montoneros. Hay un dato fundamental en todo esto: Peron tenia mas de 70 años y la edad promedio de la dirigencia de la organización era de 22 años.
A Montoneros este enfrentamiento con el Líder del Pueblo Argentino le costo perder al 60% de la Organización, a Peron le costo morir peleado con sus hijos, una parte importante de su querida juventud maravillosa.
Aunque no lo creas compañero esta historia es política pero sobre todo familiar. La presión que sentía Peron por parte de Montoneros, era similar a la que sentía de parte del ala conservadora y mas ortodoxa del Movimiento. Nos querían cagar a tiros por faltarle el respeto al General y algunos, como nosotros con ellos, lo llevaban a la practica.
La triple A fue un grupo de tareas del Ejercito con algunos lumpenes de derecha que habían infiltrado el Movimiento, como lo hicieron algunos otros trasnochados por izquierda.
Peron no tenia que ver ni con unos ni con otros, en esa locura de matarse entre compañeros.
Desgraciadamente el general antes de llegar a nuestra Patria había sufrido 4 infartos cerebrales y la situación lo sobrepaso. Tenia tanta razón cuando diseño la estrategia de Campora al Gobierno Peron al Poder, pero nadie lo entendió y todos lo apretamos para quedarnos con el movimiento.
En lo personal tuve la suerte de volver a Plaza de Mayo el día de su ultimo discurso. Fue un día extraño. Escuchar al General lucido como hacia mucho no se lo escuchaba nos llenaba de alegría, pero todos sentíamos una profunda tristeza. Sabíamos que se estaba despidiendo: “llevo en mis oídos la mas maravillosa música, que para mi es la palabra del pueblo Argentino”.
No sabes compañero lo que es que un padre se despida de vos para siempre.
Lo que vino después fue una horrible película de terror. Sin Padre, sin Madre y a merced de unos enfermos que solo buscaban venganza.
Yo estoy seguro que el golpe militar comenzó al día siguiente de la muerte del General. La triple A fue una pantalla de los Grupos de tareas de Ejercito y Marina que comenzaron a aniquilar al Movimiento Peronista. Es mi verdad relativa compañero, pero escrita sobre el cuero.
Publicado en el blog Los Caniches de Peron
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CARTA DE PERON A FIDEL CASTRO (05-03-1974)
30 ene 2012 HISTORIA, Notas semanales, Política Internacional, Política Nacional, Politica
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, De nuestra redaccion
Hace unos días Fidel Castro reivindico a Perón y muchos se sorprendieron. A continuacion mostraremos un testimonio de cómo con hechos concretos (Argentina rompió el bloqueo a Cuba en el año 1973 con la firma de un convenio de Cooperación Económica entre ambos países) se buscaba la integración latinoamericana respetando la soberanía de cada país que desarrollaba su proceso revolucionaria de acuerdo a sus características particulares.
CARTA A FIDEL CASTRO (05-03-1974)
Por Juan Domingo Peron
Excelentísimo señor Primer Ministro, República de Cuba, Comandante Fidel Castro
Estima amigo:
Justamente hoy se cumplen 28 años del día en que asumí la primera magistratura del país, dando un paso en la evolución con un movimiento revolucionario basado en la Justicia Social. Movimiento que perdura en el tiempo y en el espacio, puesto que nuevamente, pese a mis años, estamos firmes resolviendo el futuro de nuestra Patria, buscando salvarla del desastre en que un desgobierno de dieciocho años la ha sumido.
Al frente de esta misión de amistad, les envió al amigo señor Gelbard, nuestro ministro de Economía, que tiene el encargo de darle un fuerte abrazo de mi parte, junto con mis saludos, y también testimonio del profundo agrado que sentimos por la apertura práctica entre nuestros pueblos. En todas las clases de relaciones humanas, la verdadera fraternidad se demuestra no con palabras sino con hechos fehacientes. Nosotros los justicialistas tenemos un aforismo que dice: “Mejor que decir es hacer; y mejor que prometer, es realizar”.
¡Cuba y Argentina lo están demostrando en la práctica!
Las revoluciones no pueden ser idénticas en todos los países porque tampoco todos los países son iguales, ni todos los pueblos tienen la misma idiosincrasia. Es preciso que cada uno actúe dentro de su soberanía con sus propios métodos.
Pero es indudable que la necesidad de una unidad latinoamericana será la única posibilidad de libertad real para nuestro continente. A esta meta debemos concurrir todos de inmediato, para poder elevar nuestra voz con seguridad y respaldo en el seno de ese Tercer Mundo que garantizará nuestro desarrollo futuro y la libertad en lo económico, político y social.
Tanto usted amigo Fidel, como yo, llevamos muchos años de permanente lucha revolucionaria. Ello otorga una experiencia invalorable que es preciso transmitir a la juventud, para evitarle atrasos que se pagan siempre con dolor y sangre, inútilmente. La pujanza viril de la vida joven, para rendir verdaderos frutos a la Patria, debe ir acompañada de la cuota de sabiduría que otorga la experiencia.
La responsabilidad que pesa sobre nuestros hombres no es ya la de realizar la revolución que cada uno de nuestros ideales concibe como lo mejor para su pueblo, sino enseñar a nuestros descendientes a consolidarla. Para ello, tenemos dos caminos: tiempo o sangre.
Tiempo sobra. La historia nos enseña cómo los excesos vuelven finalmente a su cauce habitual.
Sangre, falta. Puesto que somos un continente descapitalizado, que precisa su puesta en marcha por medio de la unidad fraternal, donde los intereses individuales sean considerados y respetados, cuando los mismos no afecten a la comunidad latinoamericana; y en ese desarrollo necesitaremos aumentar al máximo los habitantes en el continente.
¡En fin! Todo esto quiere decir que la tarea no se termina mientras uno viva. Pero bien vale la pena vivir y morir por un ideal que trasciende a los pueblos.
El señor Gelbard le contará cómo marchan nuestras cosas y confío en que todo marchará bien. Reciba un cordial saludo y mi afecto sincero.
¡Un gran abrazo!
Juan Domingo Perón
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OCTUBRE ES ASÍ
27 oct 2011 Notas semanales
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO
OCTUBRE ES ASÍ
Octubre es revolución.
En octubre llegan
acompañadas de un 17,
de un “7” para ser más preciso
Vaya uno a saber porque razón.
1917 el pueblo ruso
la concretó.
Otro 17 pero de octubre
de un año que fue 1945
a nuestra Patria la visitó
y de la mano de Juan Perón
el pueblo Argentino
Revolucionó.
Y siempre aparece el “7”…
Otro; un 27 de octubre
del año 2010
un pingüino valeroso
estaba trabajando duro
para recuperar en los jóvenes
la mística de la revolución.
Y Dios
que a veces es medio jodido,
ese 27 de octubre a ÉL se lo recordó
“El séptimo día yo descanso;
así lo tendrás que hacer vos”
Se llamaba NÉSTOR KIRCHNER
Era un gran luchador
PERONISTA para más dato
Un tipo de gran corazón.
Ahora descansa junto a un viejo sabio
llamado JUAN DOMINGO PERÓN
con la mano de EVITA en su hombro
sabiéndose cumplidor.
Ahora él también ya sabe
qué guarda siempre y con mucho amor
Un pueblo agradecido en su corazón.
Sabe que ese pueblo que tanto amo
cuidará de su amada CRISTINA
porque ella también es revolución.
Y siempre aparece el “7”…
La santa y puta madre que nos pario.
Un 27 de octubre NÉSTOR se tuvo que ir
Para que mi patria fuera PATRIA en serio
Y a ella volviera la revolución.
Pedro del Arrabal
PD.: Esto estaba pegado en la reja de la Casa Rosada aquel 28 de octubre de 2010.
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Cuando Juan y Eva “echaron” a un “crítico” de La Nación
18 oct 2011 Arte y Cultura, Medios de Comunicación, Notas semanales, Periodismo
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Cultura y cine
De nuestra Redacción
Nada más sugestivo que el título de la presente nota para atraer la atención de un lector curioso. Juan y Eva es una Película de la realizadora Paula de Luque recientemente estrenada y que se está exhibiendo en diversas salas de esta ciudad con muchísimo éxito. Sin embargo la versión libre de una historia, el hecho de contar una relación amorosa para nada simple -algo que en realidad la directora buscó en el film consiguiéndolo -, no pesó en la guionista a la hora de asumir la responsabilidad de tener que encuadrarla en el contexto político-social que le era propio, más aun tratándose de personajes históricos como lo fueron Juan Domingo Perón, y María Eva Duarte de Perón. Pero lo que aparentemente para la realizadora no fue un problema en términos artísticos, esta vez sí lo fue para un crítico de arte.
La cuestión es que a las obras de arte (el cine lo es), en cualquier parte del mundo se las puede criticar por lo que son, simples obras de arte; pero en nuestro país eso no es posible ya que el arte tiene trabas de tipo ideológico-reaccionarias; más si dichas obras están relacionadas con el Peronismo. Creo que tanto Perón como Evita jamás se hubieran imaginado que el odio que despertaron en su momento en ese sector social autoconsiderado “culto” -en realidad simples y torpes mediocres- podría durar tanto tiempo. Le pasó a Leonardo Favio en el programa de otro mediocre, Mariano Grondona, cuando fue a comentar su obra “Gatica…”. El odio antiperonista del conductor pudo más a la hora de hablar de cine que terminó frustrando el intento de Favio. Y esa fue la razón de la presencia de Leonardo en aquel programa; hablar de su película como tal. Era lo único que quería hacer nuestro querido “Turco” en aquella oportunidad; la reacción antiperonista no dejó que el artista se expresara.
Lo cierto es que por la particular y objetiva crítica que escribió sobre el Film “Juan y Eva” y por culpa de “Juan Perón y Eva Duarte”, Claudio Minghetti – hasta hace una semana atrás crítico de espectaculos de La Nación- se quedó sin trabajo. Lo “rajaron”. Casualmente el diario que junto al pasquín “Clarín” suelen presentarse cotidianamente derramando tinta en sus páginas denunciando los ataques contra la “libertad de Prensa y de Expresión” y los supuestos intentos de censurarlos que existiría de parte del gobierno nacional -contando desde ya con el respaldo logístico de ADEPA, la entidad que agrupa a los propietarios de medios (y si no mire lo que esta más abajo)-. Una acabada muestra del por qué es tan necesaria la nueva Ley de Medios Audiovisuales. Hasta para desnudarlos en sus torpezas sirven los gobiernos peronistas. La misma torpeza que puede llegar a tener un Tognetti en ese intento de defensa de Minghetti que quiso hacer en su programa “Duro de Domar” la noche del viernes pasado -13/10- al querer elogiar al despedido como un periodista serio por el solo hecho de trabajar en La Nación, sosteniendo “¡No cualquiera escribe en La Nación!”. Con semejante aseveración lo único que hizo fue darle la jerarquía de la que hace gala ese medio: ser un “diario serio” porque escriben personas serias; no cualquiera. Con ese pretendido elogio lo rebajó a Minghetti ya que perecería -por lo sostenido por el conductor de DdD- que lo rajaron con fundamento; Minghetti ya no es serio escribiendo. Tognetti, no sigas ayudando de esa forma a los que supuestamente lo necesitan porque con tu incontinencia verbal terminas hundiendo más a ese que pretendes rescatar.
La “crítica” por la que le costó el puesto de trabajo en el diario La Nación al periodista Minghetti.
Juan y Eva
Por Claudio Minghetti
Juan y Eva (Argentina/2011) / Director: Paula de Luque / Guión: Paula de Luque, según un relato de Jorge Coscia / Fotografía: Willy Behnisch / Edición: Alberto Ponce / Música: Iván Wyszogrod / lntérpretes: Osmar Núñez, Julieta Díaz, Fernán Miras, Sergio Boris, Alfredo Casero / Distribuidora: Primer Plano / Duración: 110 min. Nuestra opinión: Muy buena.
1944. En medio de una fiesta coqueta, el embajador norteamericano Spruille Braden le pide a uno de los invitados que le hable en español en lugar de balbucear en inglés. Las copas comienzan a moverse mientras lejos, en San Juan, la tierra se abre. Es sólo el principio de una historia de amor que deviene política. Es que como directora Paula de Luque se propone recrear la historia de amor nunca antes contada entre personajes como Juan Perón y Eva Duarte, conocidos por su presencia y trascendencia en la historia argentina del siglo XX. Y lo consigue.
Muy inteligentemente, De Luque los aborda en un momento clave, aquel que comienza cuando cruzaron sus vidas y culmina el 17 de octubre de 1945, cuando cientos de miles de hombres y mujeres, en especial los de las clases marginadas de todo el país, lo impusieron como su líder.
Lo poco de íntimo de aquel matrimonio, el de un militar viudo con una joven actriz en ascenso, de origen humilde, empezaba a ser invadido, cada vez más, por la tarea de gobernar un país rico y promisorio, pero con marcadas injusticias sociales.
Para lograr su meta, De Luque pulió con prolijidad un guión que no esquiva la historia, pero sabe mover delicadamente la cámara hasta esa intimidad de la que poco se sabe. Si de tareas difíciles se trata, parece que De Luque está preparada para resolverlas. En su film no sólo trabaja la columna central de la historia y los diálogos -algunos muy precisos, agudos y polémicos, en oportuna versión libre, y en los íntimos, que sugieren más de lo que ponen en palabras- sino la de las imágenes, con una delicada concepción plástica.
Es imposible pensar en dos actuaciones en extremo convincentes (no necesariamente calcos de los auténticos y protagonistas) de Osmar Núñez y Julieta Díaz sin el apoyo del entorno en sintonía. Es el caso de la impecable María Ucedo como Blanca Luz Brum, en su papel de secretaria ministerial, o el de Fernán Mirás, como el coronel aliado Eduardo Avalos, tan efectivo como el de Sergio Boris, el teniente coronel Domingo Mercante. Ninguno de estos personajes, al igual que el del embajador Braden (un medido Alfredo Casero), a quien recorta en su función como impulsor del frente opositor al movimiento naciente, opacan a los verdaderos protagonistas sino que los ayudan a imponerse. Lo mismo ocurre con la escenografía, el vestuario y la música, que consiguen lo que buscan, emocionar, sin excesos, como los personajes, sin repetir lo mil veces dicho ni rendirse a la tentación del discurso.
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17 DE OCTUBRE; CUANDO UN PUEBLO FUE AL ENCUENTRO DE LA REVOLUCIÓN
17 oct 2011 HISTORIA, Notas semanales, Política Nacional, Politica
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, 17 de Octubre, fecha PATRIA
Por Pedro del Arrabal
La sencillez y la contundencia de este relato tan maravilloso -contado por un protagonista de lujo como lo fue Arturo Jauretche- sobre aquel memorable acontecimiento que marcó a fuego la historia Argentina, el 17 de octubre de 1945, desnuda las falacias que se utilizaron por décadas para elucubrar, para armar las disparatadas explicaciones sobre lo que realmente fue ese hecho revolucionario. Queda más que claro que para hacerlo debieron sumergirse cuidadosamente en vericuetos lingüísticos muy complicados tanto como reaccionarios. La intensión era denostarlo, quitarle el valor histórico que para el pueblo argentino tuvo y tiene la gestión que llevó adelante JUAN DOMINGO PERÓN desde la Secretaría de Trabajo y Previsión primero y luego desde el gobierno, en ese denodado intento por dignificar a la clase trabajadora Argentina, al pueblo Argentino.
Pueblo agradecido que nunca dudó en retribuir tamaño gesto político incluso con su propia vida, “LA VIDA POR PERÓN”. Gesto heróico si los hay, de entrega por una causa que siempre fue considerada justa, y que muchos compañeros, a la hora de tener que jugarsela, no dudaron en ofrendarla; anónimos la mayoría.
Tiene una importancia trascendental leer el texto que aparece a continuación narrado por Jauretche, ya que se trata de una fidedigna versión de lo que fue el 17 de octubre, contada por un notable personaje que no solo lo hace desde su ubicada y correcta visión de la realidad nacional e internacional de la época, sino y fundamentalmente desde su condición de patriótico luchador popular. Lo venía haciendo desde la caída de Yrigoyen a través de su querida FORJA.
Este relato tira por la borda de ese barco reaccionario que vino navegando con muy pocos tropiezos por las aguas pretendidamente calmas de la “historia oficial”, las pueriles leyendas que se tejieron alrededor de aquel incomparable acontecimiento, vendido a través de los medios de la época como “una movilización de hordas salvajes que solo buscaban producir desmanes.” Una postura bien Sarmientina. Y si no fíjense cómo vieron y reaccionaron hasta los propios dirigentes de esa “izquierda liberal” que intercambiaba “civilizadamente” aspecto de lo que era “ser revolucionario” en salones culturosos de la época, y que creían entender y pretendían ser los portavoces del pensamiento y los sentimientos de la clase trabajadora argentina cuando se encontraron de frente con las masas populares pidiendo por Perón.
El socialista “Norteamérico” (así gustaba llamarlo Jauretche) Ghioldi por caso le imputaba “fascismo” a esas bandas “provenientes de las barriadas fangosas de Avellaneda y Berisso”. Hasta el propio Codovilla, máximo dirigente del Partido Comunista Argentino, partido que apoyaba las iniciativas del embajador yanqui Sprulli Braden en ese conglomerado reaccionario que fue la “Unión Democrática”, movida política que pretendía frenar el naciente movimiento de liberación nacional que luego fue el peronismo, habló de “los desmanes cometidos por esas bandas armadas nazis- peronistas…” o “El Malón peronista, con protección oficial y asesoramiento policial que azota al país… Perón es el enemigo número uno del pueblo argentino”. O esas calificaciones peyorativas que realizaban desde el periódico Stalinista “ORIENTACIÓN” (prácticas diarias de viejos devotos locales por ese estilo de conducción que hoy –críticamente- pretenden endilgarle al Kirchnerismo -lo llaman “Stalinismo Kirchnerista”- como una de sus “malas práctica política” ¿Reconocerán alguna vez sus errores políticos del pasado en vez de andar tomando examen al oficialismo en el presente?) que en sus páginas fustigaba a “esas hordas de desclasados… pequeños clanes con aspectos de murga que recorren la ciudad, no representando a ninguna clase de la Argentina. Era el malevaje reclutado por la polícia y los funcionarios de la Secretaria de Trabajo y Previsión para amedrentar a la población” (1)
Coteje lo anterior con lo que sigue y saque usted Sr. lector su propias conclusiones.
Pedro
“Estaba en juego el destino del país”
Por Arturo Jauretche (2)
«Usted recordará que toda la oligarquía festejó la caída de Perón, en esa especie de pic-nic monumental que se hizo en la Plaza San Martín, donde toda la gente que se creía “bien”, concurrió a festejar la caída de Perón, a pedir la entrega del poder a la Corte y se pasaron el día ahí, en una especie de pic-nic, que Juan Pablo Olivier describió en un artículo cuyo titulo es muy gracioso “ Le dejeuner sur l´herbe” (Desayuno sobre el césped). Bueno, Pedrito Quartucci, el actor, se asomó a un balcón del Circulo Militar y colgó un cartel que decía “Se alquila”; un grupo de mujeres lo atacó al teniente coronel Molinuevo –conozco a alguna de las actoras-, “las niñas” se sacaban los zapatos y con los tacos de los zapatos le pegaban hasta que cayó ensangrentado al suelo y el almirante Vernengo Lima, como expresión de la Marina, desde el balcón del Circulo Militar, dijo aquello de “yo no soy Perón” marcando la actitud de la Marina.»
«Bueno, Darío Alessandro se encontró, esa tarde, poco antes de que se produjera el tiroteo, con el entonces mayor Felipe Lavalle, de civil y acompañado por otros civiles. Y allí se enteró que eran oficiales nacionalistas de Campo de Mayo, que presenciaban horrorizados esos sucesos. Porque ellos, al provocar la caída de Perón, no pensaron en replantear la vuelta a la vieja Argentina y más aún, como militares y con espíritu de cuerpo, veían que esa gente de la oligarquía volvía, volvía contra el Ejército. Después de esto supe, por el mismo Felipe Lavalle, actualmente retirado, que se volvieron a Campo de Mayo y explicaron, a la oficialidad que había provocado la caída de Perón, la consecuencia inesperada que la caída tenía y según parece, la reacción de toda esa oficialidad fue retirar el apoyo al general Ávalos. De modo que el general Ávalos, en la Casa de Gobierno, se encontró de pronto con que le faltaba el colchón…»
«Ahora, lo que le hicieron, el 12 de octubre, los representantes de esa burguesía industrial recién nacida, tiene algo que ver porque en la euforia de la caída de Perón, no hubo fabrica en donde no se colgaran carteles injuriosos para los obreros, diciendo “ el aguinaldo se lo cobran a Perón”, “los aumentos se los cobran a Perón”, “ las vacaciones de las cobran a Perón”, “el feriado pago del 12 de Octubre cóbrenselo a Perón”, provocando la reacción popular…»
«Siempre se trató de hacer una historia rectilínea del 17 de octubre y es imposible porque es un encadenamiento de hechos distintos, que se conjugan. Yo, la única explicación del 17 de Octubre, la he encontrado en Lope de Vega, “todos a una Fuenteovejuna”. El 17 de octubre fue una “Fuenteovejuna”; nadie y todos hicieron el 17 de Octubre. Lo hizo Evita, lo hizo Mercante que se movió con mucha intensidad; indiscutiblemente lo hizo Cipriano Reyes, que actuó con eficacia; lo hizo Colón apoderándose prácticamente del balcón de la Casa de Gobierno y del auditorio de Plaza de Mayo; lo hicieron los cañeros de Tucumán, que desde el día 15 estaban en movimiento. Es difícil explicar cómo se hizo el 17 de Octubre…»
«Por ejemplo, el 16 de octubre a la tarde viene a verme un dirigente de FORJA, de la célula que teníamos en Gerli oeste. Se llamaba Pedro Arnaldi, obrero albañil especializado en la construcción de chimeneas, cosa que es un arte. Arnaldi era Forjista, pero el 16 de octubre me dice:” Nadie ya es radical, ni socialista, ni comunista, ni conservador, allá en Gerli, es decir, en Lanús, todo el mundo está con Perón, es peronista y ha ocurrido porque hemos esperado hasta último momento una solución nacional y lo que vemos es el restablecimiento de la oligarquía”. ¿Y quienes son?, le pregunto. Me dice: “Los obreros, los vecinos, el almacenero, todo el barrio; y mañana, dicen, el barrio se viene al centro”. Él hablaba por un barrio de Lanús. “¿Qué hago?-me dice. Agarrá la bandera y ponete al frente, le digo. Y al día siguiente, Arnaldi, que era caudillo de 25 hombres, entró al frente de 10 mil hombres por el puente de la calle Vélez Sarfield…»
…………..
«…esa misma tarde, el 16, vino a verme, ahí en el Club Argentino, en la calle Florida, este muchacho que ya murió, Libertario Ferrari, que era delegado de la CGT, de ATE, y me dijo: “Nosotros tenemos mandato de votar el contra de la huelga general, (N.d R.: la que había sido convocada para el 18) y si nosotros votamos en contra, la huelga pierde”. Yo le dije: “Hay que votar la huelga, cualquiera sea el mandato, porque además la huelga está en la calle, pero además, porque está en juego por muchos años el destino del país”. Y conforme a mi indicación, Ferrari y su compañero votaron la huelga general. Fue 21 votos contra 19, pero la verdad es que antes de que la CGT declarara la huelga para el 18 de octubre ya la huelga se había producido. La Proclama de la huelga la redacté yo y como no teníamos papel, se hizo en un papel de embalaje; la escribió a máquina el doctor Cerruti Costa. Pero pensaría mal cualquiera que creyese que esta decisión de la CGT tuvo otro significado mayor que el formal, porque ya el 16 estaba el país en huelga general, TODO EL PAÍS.»
«Y empezó esa marcha increíble, gente que vino desde La Plata, columnas que vinieron a pie, desde todos los ángulos, y se producía en todas las provincias el mismo fenómeno. Así es esto de “todos a una”, ha habido mil matices, que a mí se me han escapado y estoy citando algunos de los factores que determinaron esa explosión colectiva, que tuvo mil focos. Tuvo también importancia fundamental el general Velazco. Velazco le indicó al coronel Mujica – que acababa de ser relevado como jefe del 3° de Infantería con asiento en Arsenal- que fuera y tomase el regimiento, cosa que hizo y esto explica entonces que los piquetes del 3° de Infantería , que cuidaban los puentes y los tenían levantados, bajaran los puentes sobre el Riachuelo; además Velazco se fue a la policía y la tomó de hecho. Se instaló en el hall y la policía le obedecía a él. El jefe de la Policía que creo que era Mittelbach, estaba en su despacho, creyendo que dirigía a la policía cuando desde el hall, la estaba manejando Velazco que le interceptaba las comunicaciones. De modo que hasta los agentes de la policía, que por otra parte tenían su corazoncito, se plegaron al movimiento y marchaban muchos de ellos en las columnas revoleando los cascos…»
«Se llenó la Plaza de Mayo. Se llenó sobre una corriente que duró todo el día y Buenos Aires se convirtió en una especie de fiesta, de columnas que desfilaban con banderas, que recorrían la ciudad y yo he señalado en “Los profetas del odio”, la particularidad de esta revolución, de este movimiento multitudinario, que no rompió ni una lámpara de luz, ni una vidriera…Fue una fiesta de alegría.»
«El pecado más grande que cometieron fue aquél que provocó la indignación de la señora Oyuela, porque se lavaban “las patas” en la fuente de la Plaza de mayo, cansados después de haber caminado 15, 20 kilómetros y 30, y 40, 60 los que venían de La Plata, dos días caminando, iban y ponían los pies en el agua; esto da hasta tema para la literatura.»
«Y aquí lo recuerdo a Eduardo Colon, porque Eduardo Colon se instaló con altoparlantes en la Plaza de mayo y yo no se como, en determinado momento, apareció en el mismo balcón en que estaba Farrell, aparecía y desaparecía contemplando la multitud, prácticamente se apoderó del balcón y manejaba los coros y los gritos de la multitud. Después, Ávalos fue al Hospital Militar a buscar a PERÓN. Y yo creo que, y acá viene la conexión con lo que dije sobre los oficiales de Campo de mayo, que Ávalos se encontró en la posibilidad de seguir sosteniendo su posición, lo que impuso la llegada de Perón a Plaza de Mayo, y lo demás ya es conocido, ya es de público conocimiento.»
«…el proceso de formación peronista es un proceso curioso, es una revolución popular y al mismo tiempo oficialista. No tiene los inconvenientes de un oficialismo en contra, porque es…
…la Revolución que salió al encuentro del pueblo y el pueblo fue al encuentro de la Revolución.
Era el fin de una época y el principio de otra y eso es lo que no han entendido los antiperonistas.»
Notas:
(1) De la obra “Liberación Nacional, Socialismo y Clase Trabajadora” bajo el subtitulo “La izquierda del otro lado de las barricadas” del historiador y compañero Norberto Galasso
(2) Del libro “Escritos Inéditos” –ediciones Corregidor- donde aparece el reportaje que le realizó el historiador Luis Alberto Romero en marzo y mayo de 1971 para el ciclo del Programa “Historia oral”, del Instituto Di Tella.
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Tags: 17 DE OCTUBRE DE 1945, Américo Ghioldi, Arturo Toscanini, Círculo Militar, Codovilla, Dario Alessandro, forja, Gral Ávalos, JUAN DOMINGO PERÓN, Pedro del Arrabal, Plaza San Martín

































