No te alejes tanto de mí

Gral Rodriguez,PCIA.BS.AS., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Homenaje

 

Por Juventud Kirchnerista

 

Siempre resulta muy complicado reflexionar sobre algo cuando lo que invade tu cuerpo es en mayoría un solo sentimiento. A riesgo de que la cercanía de la muerte de Luis Alberto Spinetta me obstaculice, prefiero soltar las ganas de liberar, de algún modo, ésta pena y la única manera de hacerlo es escribiendo.

En los debates sobre lo cultural y lo discursivo existen tantas posturas y miradas como actores participan de los mismos. En este marco, me gustaría insertar al “flaco” en el día de su homenáje. Porque todo lo cultural está estrechamente ligado a lo ideológico y forma parte de la identidad o contraidentidad de un pueblo. Luis fue, en ese sentido, expresión popular de tantos momentos de nuestra historia cultural, y aunque parezca exágerado, es en parte, la visualización de un modelo cultural a semejar.

Quizás, reitero, no sea el mejor momento para analizarlo, porque las redes sociales e incluso la T.V. se innundan de “muchacha ojos de papel” creo que Luis es uno de los cantantes populares, sobresaliendo en un género que solo en los últimos tiempos se considera relevante en nuestra sociedad, que es el rock. Donde todo se dificulta sin la “muñeca” de un buen manager, ya que en nuestro país o te reconocen por destacarte en un género autóctono como el folcklore y el tango, o los medios se encargan de que te reconozcan por resaltar entre los lobbystas. Por esto, el flaco merece su homenaje hoy, artista genuino de nuestro rock, que se bancó dictaduras culturales (que superaron las militares), dictaduras mediáticas y que siempre encaró toda su carrera con su mejor perfil, el bajo.

La mezcla justa entre talento y humildad. En una de sus últimas demostraciones de calidad de persona, se bancó un acoso mediático que desnudó de la manera más cruda la diferencia de categoría de persona, en comparación a Fontevecchia. Y yo, que seguro no tengo la altura del flaco, escupo y pisoteo ese periodismo hasta verlo desaparecer.¡ Porque eso es basura!

Para ese “alma de diamante” que deambulará por siempre sobre nuestra cultura, va este húmilde homenáje y reconocimiento, como uno de los talentos más grandes de nuestro rock, que no necesitó nada más y nada menos que de su genialidad para superar la media.

 

“…Hombre de luz,

que vuelas al espacio

señálame la ruta al sol.

Quiero estar allí volando

de un modo azul

sentir sus colores

mañana en su luz…”

L.A. Spinetta

Fuente: Revista Sudaka