SOCIEDAD RURAL, OLIGARQUÍA VACUNA Y NOMBRES EMBLEMÁTICOS.

Buenos Aires-Argentina-EL EMILIO

NOMBRES ESTIGMATICOS DE ALGUNAS CALLES PORTEÑAS EN RELACIÓN AL CIPAYISMO DE SUS TITULARES (para nada casuales), ME OBLIGAN A REPASAR NUESTRA HISTORIA PARA REFRESCAR ANTECEDENTES.

Por Pedro del Arrabal

Dejamos el mes de julio, tan significativos en nuestra historia y me vienen ganas de hacer algunas reflexiones sobre colonización mental, liberación, dependencia y cipayismo. Se me ocurrió acudir al nombre de algunas calles de esta gran metrópolis, tan cosmopolita y por ende tan llena de contradicciones, para referirme sobre algunos temas.

¡Calles de Buenos Aires! Residencia permanente del Dios Argentino que por ser un dios oligárquico –según el parecer de una clase social- atiende exclusivamente en Buenos Aires; y en estos días en la Sociedad Rural.

Parecería que algunas calles llevan ciertos nombres a propuestas de un sector social que no pierde oportunidad para dejar su sello estigmático en la sociedad con el fin de recordarle y recordar a las generaciones futuras, quienes son los que controlan el poder real(o sea el económico) en esta bendita Nación. En algunos casos hasta las distancias que recorren las calles con ciertos nombres parecen coincidentes con los tiempos en que el sector oligárquico –porque de él estoy escribiendo- se mantuvo en el control no solo del poder económico real,  sino el tiempo que viene manejando el supuesto poder de algunos políticos. Con solo mirar la fotografía donde aparecen genuflexos los políticos de la oposición comandados por el periodista Joaquín Morales Sola en la Sociedad Rural, foto que  exhibieron casi todos los medios en los últimos días, se tiene una clara evidencia de lo que sostengo. Este sector social utilizó este manejo siempre; en primera instancia para su propio beneficio y, obviamente, en detrimento de los intereses de la Nación toda y su pueblo.

En otros casos dichas calles engalanan los barrios elegantes de la ciudad. Y no por casualidad en esos barrios y en esas calles están los palacetes de muchos de estos “señores”; incluso mansiones de jerarcas eclesiásticos quienes fueron cómplices con su silencio de los desfalcos y negociados que la oligarquía hacía con los dinerillos del Estado, y también de los asesinatos que se cometían en nombre de la patria y sus altos valores morales CRISTIANOS. Pero nada es gratis en este mundo. La curia obtenía no pocos beneficios para su buen pasar vendiéndole a la gente que ellos estaban abocados exclusivamente a las “cuestiones celestiales”. Y hasta resulta hipócritamente lógico que actúen de esa manera, ya que de “sus temas económicos terrenales” se ocupaban sus “amigos” en el poder.

Otro aspecto que no pasa desapercibido porque ellos mismos se encargan de hacerlo evidente a cada paso que dan, es ese irrefrenable y tilingo deseo que tienen los miembros de esta clase social de pertenecer a una de esas noblezas europeas. Hasta no hace mucho era algo que les resultaba prácticamente imposible. Pero en su ambición, nunca midieron nada a la hora de tratar de conseguirlo. Incluso ese deseo metamórfico los transformó en pusilánimes seres capaz de vender hasta la patria misma con tal de ser, aunque más no sea, súbdito de alguna noble monarquía -con corona desde ya- europea; poco les importaba –y les importa- que la misma sea de cuarta categoría.

Solo así se entiende la inconmensurables felicidad de la que disfrutaron como clase social por haber metido a una de sus “niñas de sociedad” (la Máxima Zorreguieta) como princesita de una corte, aunque más no sea de un pequeño país como Holanda. Los tilingos periodistas de televisión tampoco perdieron oportunidad de mostrarlo como “logro argentino” (Catalina Dlugi por tomar el ejemplo más tilingo). Porque es la creencia impuesta culturalmente; la Argentina son ellos. Poco hablaron esos periodistas de lo mucho que les costó a la familia y sus “amistades” convencer a la nobleza Flamenca de que en realidad, don Zorreguieta (Jorge Horacio) había sido un simple funcionario (Secretario de Agricultura y Ganadería durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional  1976-1983) y no cómplice –con su silencio- de los asesinatos cometidos por aquella dictadura militar en el gobierno. Y en realidad no le mintieron a la monarquía ya que la oligarquía vacuna de la cuál él era un operador económico (recordar que José Alfredo Martinez de Hoz era ministro de economía de aquella dictadura militar), no hacía “trabajos sucios”. Para esos menesteres tenían idiotas y cobardes útiles enquistados en las fuerzas armadas.

DOS EJEMPLOS PARADIGMATICOS DE NOMBRES DE CALLE

Av. Rivadavia            

La más larga del mundo según los imitadores del exagerado estilo brasileño. Nace en la Casa de Gobierno y llega a Liniers en la Capital Federal (1). Sirve para dividir a los habitantes de la C.A.B.A. entre los del Norte (de mediano a buen pasar) y los del sur (de mediano a miserable pasar). La ubicación del Mercado de Hacienda y el Matadero es más que simbólico.

Av. Rivadavia; tiene el nombre de uno de los fabricados próceres argentinos; otro de las tantas invenciones de don Bartolomé Mitre.

Rivadavia; personaje emblemático si los hay para el sector social al cual pertenece su creador; nefasto para los intereses del país. Rivadavia; una especie de Carlos Saúl I del siglo XIX (por lo antipatriótico, y por lo que significó para los intereses oligárquicos y de los grupos económicos); pero este último más mentiroso.

Av. Rivadavia; tan larga como el tiempo que le llevó al país pagar el préstamo -el empréstito con la Baring Brothers [la Banca de los hermanos Baring(2)]- adquirido por el personaje que le da nombre a la Av., siendo el primer presidente de la Nación. Deuda por un prestamos de un millón de libras esterlinas adquirida el 1824, monto que en términos de dinero contante y sonante nunca llegó al país pero si la deuda en términos contables (3). Solo ingresaron a las arcas del estado 80 mil libras en metálico y el resto de las 560 mil libras en letras de cambio, sin que nadie sepa exactamente y hasta el día de hoy adonde fueron a parar las 440 mil libras restantes y en concepto de qué se esfumaron. Algunos hablan de pagos de intermediación, otros de subterfugios legales realizados por operadores financieros británicos [personajes que seguramente se parecerían a nuestro Danielito Marx de los años “90” (4)]. Préstamo por el que tuvimos que devolver 12 millones de libras, terminándolo de pagar en 1912. ¡88 años requirieron las arcas nacionales para saldar aquella deuda, a un interés de 1200%! ¡Pero se lo hacía por el bien de la Patria che! –dirían ellos.

¡Hasta el sillón presidencial lleva su nombre como para reacordarle al que se siente en él, a quién se debe servir desde ese lugar!

Av. ALVEAR (Carlos María)

Este fue otro de los personajes nefastos que soportó nuestro país. Llamativamente conformó la Logia Lautaro de la que también fue parte San Martín. Pero una vez que este último asumió como gobernador de Cuyo, Alvear se apropió de aquella logia para su uso personal. Como Director Supremo quiso hacer del país una colonia inglesa.

Le escribe a Lord Strangford (Embajador ingles en Río) con copia al ministro de relaciones exteriores Castlereagh, diciéndole: “Estas provincias desean pertenecer a la Gran Bretaña(5), recibir sus leyes, obedecer a su gobierno, y vivir bajo su influjo poderoso. Ellas se abandonan(¿?) sin condición alguna a la generosidad inglesa(¿?)”; y pedía “que vengan tropas inglesas que impongan a los genios díscolos un jefe plenamente autorizado que empiece a dar al país las formas que fueren del beneplácito del rey” (la colonización cultural hizo el resto y hasta el día de hoy hay personajes que pueden decir quejosamente que otro hubiese sido nuestro destino si hubiésemos sido colonizados por Inglaterra; o peor aún si hoy por hoy, fuéramos colonia inglesa )

¿Y quien era el rey de Inglaterra en aquel entonces? ¡Jorge III! Un loco de remate que así termino sus días.

Mientras tanto el loco (“o zonzo pícaro” dijera Jauretche) de acá, Carlos María de Alvear durante su corto gobierno (9 de enero-15 de abril de 1815), y fruto de un estado paranoico, decretaba detenciones sumarias, pena de muerte para sus opositores (los mismos que hoy piden la pena de muerte para los chorros villeros y amnistía para los protectores de sus chorros de guante blanco) y censuraba a la prensa. Y así le fue

Después de renunciar y cuando se rajo a Brasil, en otro momento de su cipaya carrera, Alvear le escribió al Rey de España solicitándole su perdón. Le decía que había llegado al gobierno de nuestro territorio para volverlo a la dominación española y “poner término a esta maldita revolución… Porque mi decidido conato ha sido volver estos países a la dominación de un Soberano que solamente puede hacerlos felices…” San Martín se lo quería morfar crudo.

Su situación en Río de Janeiro no era muy cómoda por la disputada cuestión de la “Banda Oriental” (actual Uruguay). Pero encontró un aliado en el encargado de negocios español en la corte portuguesa, Andrés Villalba ante quien se le despertó el alma buchona y vomitó, con documentos en mano, el estado de las fuerzas patriotas libertadoras argentinas, número de hombres,  calidad y cantidad de armas además de sus asientos de operaciones. Estamos hablando del período más importante de la historia nacional que fue la guerra por la independencia definitiva encabezada por San Martín. ¡Gran cipayo don Carlos María de Alvear!

¿Cómo nuestra cipaya oligarquía no le iba a levantar un monumento el un lugar emblemático para dicha clase social como lo es Recoleta? Esta clase social argentina nunca olvida a sus cipayos más prominentes.

A PROPOSITO DEL 9 DE JULIO DE 1816; “TAPADITAS” DE LA HISTORIA OFICIAL

Hasta en el propio congreso de Tucumán se tejían acuerdo entre algunos de los diputados y el Director Supremo (rango presidencial) para dejar algún intersticio legal que permitiera futuros arreglos de sumisión con alguna otra potencia europea. San Martín que no desconocía estas maniobras y “estaba de la nuca” con estas cipayos pensamientos y actitudes, ya le insinuaba al diputado cuyano Godoy Cruz en su carta donde le solicitaba la inmediata declaración de la independencia, y en forma de pregunta le decía : “¿Los medios violentos a los que es preciso recurrir para salvarnos tendrán o no los resultados que se proponen los buenos americanos? ¿Se podrán realizar o no contrastando con el egoísmo de los más pudientes?”

Es por eso que el diputado por Buenos Aires,  Pedro Medrano,  modifica días después de la asamblea del 9 de Julio de 1816 el acta original donde nos declarábamos independientes. Al párrafo de la misma donde se decía “… investirse del alto carácter de Nación Independiente del rey Fermando VII, sus sucesores y metrópoli”, le agregó “…y de toda dominación extranjera”. La cuestión era calmar a San Martín

Pero nunca dejó de sobrevolar en aquellas reuniones independentistas realizadas en Tucumán, el temor que tenían muchos diputados a la ira “civilizadora” de las potencias europeas.

¡En fin! Pequeños detalles históricos que jamás cruzarán un portal áulico para hacerse presente en una clase de historia. La historia oficial y habilitada no lo permite.

Notas:

(1) En realidad la Av.  Rivadavia se extiende hasta la ciudad de Moreno, en la Pcia. de Bs. As. donde se transforma en ruta nacional (ruta “7”)

(2) El Barings Bank (Banco Barings) fue fundado en 1762 con el nombre de ‘John and Francis Baring Company’ por Sir Francis Baring, hijo de John Baring, originario de Bremen, Alemania. La familia Baring vive tanto en Alemania como Inglaterra. En 1806, su hijo Alexander Baring entró en la empresa y cambiaron el nombre por Baring Brothers & Co., fusionándola con las oficinas londinenses de Hope & Co. donde Alexander laboró con Henry Hope.

(3) Rivadavia armó un consorcio en el que estaban Braulio Costa, Félix Castro, Miguel Riglos, Juan Pablo Sáenz Valiente y los hermanos Parish Robertson. Son ellos los que celebraron el acuerdo en Londres con la firma Baring Brothers & Co.

(4) Daniel Marx fue el operador financiero calificado como técnico brillantes que ayudó a estafar al país; y nadie se animó a llevarlo a la justicia porque en realidad los cargos que se le podrían imputar están “cubiertos y él amparados por ciertas condiciones legales previas” que lo habilitaban para tal cosa. Trabajó para Nicolás Brady y luego “negocio como representante argentino” aquella famosa acordada llamada “plan Brady” de desfalco financiero sobre la ya dolorosa deuda externa argentina.

La operación consistía en combinar de algún modo las recompras descontadas con la emisión por parte del país de los denominados “bonos Brady” a cambio de los títulos de crédito en manos de los bancos. Dichas operaciones complementan las medidas que apliquen los países para restablecer la viabilidad de la balanza de pagos en el marco de los programas de ajuste estructural a mediano plazo respaldado por el Fondo Monetario y otros acreedores multilaterales y bilaterales oficiales. El esquema consistía en recompra de deuda bajo las siguientes modalidades: 1) Emisión de bonos a la par. 2) Emisión de bonos bajo la par (o discount) 3) Cash Payment.

Para implementar este plan era vital crear las condiciones previas a través de otra medida que garantizara el éxito para los acreedores. Y esto fue la “convertibilidad”.

El plan de convertibilidad se asentaba en tres pilares:

a) Renuncia a la soberanía monetaria sobrevaluándo y atando la moneda nacional al dólar, única manera de garantizarse el pago de la deuda, ya que cualquier devaluación arrastraba al país a la cesación de pagos.

b) Apertura de la economía a través del libre cambio en el comercio exterior con el absurdo argumento de fomentar la competitividad reduciendo los costos domésticos con la baja en los salarios.

c) Confiar ciegamente en la globalización financiera quien solicitaba amparo para el libre movimiento (entrada y salida) de sus capitales, sin que se le ponga restricción ni control alguno. Supuestamente ese era “anzuelo” para el ingreso de capítales (que por lo general eran especulativos y operaban en bolsa,  en nuestro caso la de Buenos Aires que otorgaba suculentos dividendo mensuales. Solo basta preguntarle a Marcelo Tinelli y su amigo Martín Redrado en aquel momento al frente de dicha bolsa lo interesante y redituable que eran las operaciones bursatiles).

La materialización del Plan Brady se concretó a través de otros 3 requisitos:

d) Aumento en los niveles de pago de servicios de la Deuda Externa

e) Desarrollo de las privatizaciones, dentro del régimen de pago de la Deuda con Activos del Estado.

f) Cualquier litigio en términos legales en relación al cobro-pago de los servicios y la propia deuda sería resuelto en jurisdicción de tribunales internacionales, pero con asiento en la ciudad de NuevaYork.

(5)Alvear escribía y hablaba en nombre de todos los habitantes de las Provincias Unidas de Río de la Plata de aquel entonces; como luego lo hicieron otros en nombre de todos los argentinos; como lo hicieron muchos de los integrantes de dicha clase social, o sus lacayos en funciones gubernamentales, siempre. Porque en el fondo se creen la patria misma. Julito Roca (h), vicepresidente de Justo en la primera década infame, soñaba con hacer del país “la perla más preciada de la corona británica”. ¡Y lo dijo públicamente (con otras palabras)!

Esto es parte de la misiva enviada por Alvear a Lord Stranfort  allá por 1815:

“Cinco años de repetidas experiencias han hecho ver de un modo indudable a todos los hombres de juicio y opinión, que este país no está en edad ni estado de gobernarse por sí mismo, y que necesita una mano exterior que lo dirija y contenga en la esfera del orden antes que se precipite en los horrores de la anarquía. Pero también ha hecho conocer el tiempo la imposibilidad de que vuelva a la antigua dominación, porque el odio a los Españoles, que ha excitado su orgullo y opresión desde el tiempo de la conquista, ha subido de punto con los sucesos y desengaños de su fiereza durante la revolución.”

“La sola idea de composición con los Españoles los exalta hasta el fanatismo, y todos juran en público y en secreto morir antes que sujetarse a la Metrópoli. En estas circunstancias solamente la generosa Nación Británica puede poner un remedio eficaz a tanto males, acogiendo en sus brazos á estas Provincias que obedecerán su Gobierno, y recibirán sus leyes con el mayor placer, porque conocen que es el único medio de evitar la destrucción del país, á que están dispuestos antes que volver á la antigua servidumbre, y esperan de la sabiduría de esa nación una existencia pacífica y dichosa. Yo no dudo asegurar á V.E., sobre mi palabra de honor, que éste es el voto y objeto de las esperanzas de todos los hombres sensatos, que son los que forman la opinión real de los Pueblos; y si alguna idea puede lisonjearme en el mando que obtengo, no es otra cosa que la de poder concurrir con la autoridad y el poder a la realización de esta medida toda vez que se acepte para la Gran Bretaña. Sin entrar en los arcanos de la Política del Gabinete Inglés, yo he llegado a persuadirme que el proyecto no ofrece grandes embarazos en la ejecución.”

“Estas provincias desean pertenecer a Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso. Ellas se abandonan sin condición alguna a la generosidad y buena fe del pueblo inglés y yo estoy resuelto a sostener tan justa solicitud para librarlas de los males que las afligen. Es necesario se aprovechen los momentos; que vengan tropas que impongan a los genios díscolos y un jefe plenamente autorizado para que empiece a dar al país las formas que sean de su beneplácito, del rey y de la nación a cuyos efectos espero que V.E. me dará sus avisos con la reserva y prontitud que conviene para preparar oportunamente la ejecución…”

“Inglaterra no puede abandonar a su suerte a los habitantes del Río de la Plata en el acto mismo que se arrojan en sus brazos generosos…”

“Yo deseo que V.E. se digne escuchar mi enviado, Dn. Manuel García, acordar con él lo que V.E. juzgue conducente y manifestarme sus sentimientos, en la inteligencia que estoy dispuesto á dar todas las pruebas de sinceridad de esta comunicación, y tomar de consuno las medidas que sean necesarias para realizar el proyecto, si en el concepto de V.E., puede encontrar acogida feliz en el ánimo del Rey y la Nación. Dios Guíe á V.E. Ms As. Bs. Ays. E° 25 de 1815. Carlos de Alvear. “