Colaborando con David Rockefeller y los “Indignados”
3 feb 2012 ECONOMÍA, HISTORIA, MEDIO AMBIENTE, Minería Contaminante, Notas semanales, Política Internacional
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Internacionales
A raíz de los supuestos dichos de David Rockefeller publicado por EL EMILIO en diciembre pasado en la nota titulada “La Gran Guerra del siglo XXI” extraída del diario EL PESO, se me ocurrió colaborar con el mencionado señor tirándole datos que aparentemente se le pasaron por alto al confeccionar esa hipótesis de trabajo que intenta preveer un futuro escenario planetario.
NOTA EDITORIAL
Por Pedro del Arrabal
Ya de regreso de mis merecidas vacaciones, y luego de leer algunas de las notas publicadas por nuestra revista –y el compañero Facundo quien generosamente se quedó trabajando-, me detengo en una de ellas titulada “La Gran Guerra del Siglo XXI” (http://www.revistaelemilio.com.ar/2011/12/la-gran-guerra-del-siglo-xxi/) y me apresto a colaborar con una tesis lanzada por Rockefeller y que aparece en dicho texto.
Presentando el “personaje”
Antes que nada creo necesario presentar a este personaje norteamericano muy mencionado como “cuco” por la literatura política internacional, especialmente aquella surgida de la pluma de tercermundistas, pero en realidad poco conocido por el vulgo en general. Tampoco es intención de esta nota hacer un relato biográfico de su persona.
Nacido en 1915 en EE.UU., cuenta hoy con 96 años y es un célebre banquero (en términos criollos un usurero financista pero no a nivel norteamericano solamente sino jodido a nivel mundial; chupó sangre a la humanidad entera), es nieto de John D. Rockefeller aquel que fuera fundador de la Standard Oil. Con el agravante que este no solo es banquero sino también “milico” lo cual hace que su mente sea más jodida aún.
Además de las más diversas maldades que vino cometiendo en el mundo entero a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, es amante de las excentricidades. ¿Le suena el Rockefeller Center de Nueva York? Es uno de los tantos superfluos productos de sus extravagantes decisiones. Vendría a ser como “To spend money in pelotudeces” (“Gastar guita en…”) ¡Siii..ese lugar adonde querían ir a recibir el “2000” nuestro recordado Bernardo Neustad (q.e.p.d.) y la “Su” Gimenez; aquel evento que todos los canales locales (Argentinos) de televisión se conectaron en cadena para mostrarlo como un acontecimiento único; una celebración ajena asimilada como propia, como nuestra. Cosas de la colonización cultural. Como la navidad que no es tal si no aparece un viejo llamado “Papá Noel”, empilchado ridiculamente de invierno para cumplir con el ritual, padeciendo los 30 a 40 grados de nuestros veranos. Ese imaginario personaje virtual que cada año es súper feliz porque renueva “jugosos” contrato (U$S) de sociedad con los fabricantes de productos –muchos de ellos superfluos- de las grandes corporaciones norteamericanas para recorrer los cielos con su trineo tirado por Renos, pobres y explotadas “creaturitas ‘e Dios” dijera Inodoro Pereira, a quienes las hace cabalgar por el aire (doble laburo para los pobres bichos y “Papá” cagándose en las asociaciones protectoras de animales), para llevar regalos a los devotos del consumismo sin los cuales no son felices. Cultura del país de los Rockefeller que tampoco se cuestiona tener una ciudad en medio de un desierto –Las Vegas- que consume por día la misma cantidad de energía que consumen cinco naciones centroamericanas en un año, simplemente para que los privilegiados se diviertan.
¡Qué lejos quedó nuestro Niñito Jesús; aquel que visitaba hogares humildes los 25 de diciembre a la madrugada y nos dejaba aunque más no sea una pelota hecha con viejas medias sobre nuestras pobres zapatillas rotas, o alpargatitas, con una nota al lado de nuestra cartita pidiendo perdón por el regalo tan mísero en lo material pero que para nuestra alma de niño resultaba tan bellamente humano en lo esencial! ¡Con esa pelota de trapo podíamos jugar, que joder! ¿¡Que había más importante que eso?!
Yendo al purulento grano
Hecha la presentación, vamos de lleno a la tesis-conclusión a la que llegó este Sr. y que aparece en ese artículo; que no resulta ni de un loco ni descabellada viniendo de la mente que viene:
“David Rockefeller sostiene la tesis de que, un mundo con 7.000 millones de habitantes no es sustentable, sobrarían según él, 3.000 millones.”
En principio nadie que esté en sus cabales podría negar que tal afirmación, vista con determinados lentes, tiene una alta cuota de realismo. Pero para que la tesis del teorema de Rockefeller cierre, a la hipótesis con la cual él y sus alcahuetes colaboradores cientificistas trabajaron le faltaron (o escondieron) tres datos claves:
a)El alto nivel de vida alcanzado en el último siglo y medio –con dos guerras mundiales motorizadas por la codicia incluidas- por las sociedades de los países centrales cuyos habitantes superaron con crece la satisfacción de sus “necesidades básicas”, pasando a ser básico lo superfluo.
b) El consumismo y el derroche del que vinieron haciendo gala esos países frente al resto del mundo sumido en la miseria, el hambre y la explotación de seres humanos y recursos naturales que ellos mismos, a través de sus gobiernos infligían para poder mantener esa “alta calidad de vida”.
c)El tercero lo dejo para el final porque es un dato que surge de la concepción “universalista” –diametralmente opuesta a la vieja-nueva “globalización” donde el centro maneja a la periferia e impone las reglas de juego- planteada por el Gral. Perón allá lejos y hace tiempo pero que hoy tiene más vigencia que nunca.
Volviendo a los dos primeros datos, me refiero a esa codicia euro centrista y norteamericana que no solo devasto los recursos naturales a nivel planetario, sino que también se desarrolló tecnológicamente sin ponerse limites. Codicia que es hoy la más grande y mayor responsable del calentamiento global en razón de la alta contaminación atmosférica existente por la cantidad de emanaciones de gases tóxicos que su desarrollo trajo consigo y que se niegan a dejar de emitir; codicia que los llevó a una constante apropiación y destrucción de las fuentes de agua para utilizarla en sus actividades industriales contaminantes diseminadas por todo el mundo, entre ellas la minería. Codicia que los llevó a contaminar mares y océanos, a usar a los países africanos de depósito de sus residuos, muchos de ellos altamente tóxicos; codicia que los hace ser los poseedores de los mayores arsenales nucleares y de contar con los mejores manipuladores biogenetistas con fines no pacíficos pero vendidos a la sociedad como aportes de la ciencia para el mejoramiento de la calidad de vida humana, etc, etc.
Señalado esto último como la sumatoria de los datos faltantes en la hipótesis de trabajo, algo obviado para que la tesis de Rockefeller cierre, ya que en términos generales son las claves para que la vida en el planeta sea hoy in sustentable, es innegable, y no deja margen para ninguna duda, que fue esa codicia, la codicia de los países centrales la que permitió a dichas sociedades vivir muy bien en el lapso de tiempo señalado. Poco les importó a esas sociedades cuál fue el costo que pagaron las otras sociedades, las de la periferia global que fueron las que padecieron una vida humillante para que ellos gozaran de un buen pasar.
Propuesta de solución I
Por eso y a modo de colaboración, desde mi lugar de habitante de un país emergente y periférico, al Sr. Rockefeller le tiro la primera “punta para una posible solución” al desmadre del crecimiento demográfico planetario. Para eso tomo como referencia el cálculo suyo que haría sustentable la vida en este planeta. Bastará con barajar algunos números:
Si según él son tres mil millones los que sobrarían en este planeta, el tema pasaría por saber quiénes son los que están de más.
Visto y leído esto desde la periferia y teniendo en cuenta lo antes descripto, uno podría comenzar señalando que: con 270 millones de EE.UUdenses + 600 millones de europeos ya tendríamos 870 millones que de ser eliminados, “fría y cientificistamente” bien podría el señor Rockefeller ir achicando esa cifra de sobrantes reduciéndola de 3000 a 2130 millones.
¿Y por qué tenemos que ser nosotros y los europeos los que debamos desaparecer? se preguntará usted don Rockefeller.
La respuesta surge naturalmente y no contranatura como nace en su tesis ¿y por qué tendrían que ser los otros, los del resto del mundolos los que deban desaparecer? le contestaría yo repreguntado.
Si usted y yo realmente pensáramos seriamente en el planeta nos preguntaríamos: ¿Quiénes son los responsables de joderlo para que este a punto de reventar en términos ambientales? Usted mejor que yo sabe que no se trata solamente de capacidad de carga del planeta en relación a las bocas que debe alimentar, sino de todas las variables energéticas de las que el humano hace uso. La conclusión llega de manera ineludible, habría que eliminar a los más jodidos que son ustedes ya que como especie resulta difícil imaginar que un suicidio en masa este dentro del imaginario colectivo del resto de la humanidad como una posible solución. Insisto, si pensáramos seriamente y nos atenemos a los hechos que en política internacional su gobierno viene generando en la últimas 4 décadas, queda más que claro que con las guerras que inventa y fomenta en la periferia global para apropiarse de recursos energéticos estratégicos, para alimentar económicamente a sus industrias armamentistas conservando fuentes de trabajo para los norteamericanos y las muertes inocentes que estas producen ya no alcanzan. ¿Se animará usted y esa logía que usted integra detrás del poder, a través de sus títeres gobernantes incursionar una vez más en la criminalidad produciendo sutiles acciones donde se puedan usar armas bacteriológicas para exterminar a esa parte de la humanidad sobrante?. Se me ocurre pensar que dentro de su frío imaginario esta no es una solución descartable, y al día de hoy tampoco una ficción. ¡Pero ojo! El campo de las ciencias es fantástico, pero también artero cuando no se obra responsablemente. Los ensayos de laboratorio en muchas ocasiones son apenas controlables; las experimentaciones en campo son impredecibles (aunque se intente vender lo contrario) como imprevisibles en sus consecuencias hasta para los propios generadores. Y esto vale para cualquier ciencia, incluida las económicas. Engendros como el FMI y BM, pensados para esquilmar a los países periféricos terminan hoy volviéndose contra los propios pueblos de los países centrales.
¡Codicia, Avaricia!!!
Se que todo esto a usted poco le interesa ya que se encuentre con un pie dentro del “jonca” y el otro sobre una cáscara de banana. Pero me resulta interesante pensar que cuando se vaya de este mundo lo haga con la duda de si fue un tipo inteligente –en la más amplia acepción del término- o realmente un pobre tipo con “apariencia de rico”.
Historiando razones
Pero detengámonos por un instante en lo que nos ofrece la historia como hechos palpables. Desde hace más de cinco siglos las sociedades europeas –partidas en clases, o no- vinieron disfrutando del saqueo y la expoliación que sus gobiernos llevaron adelante en todo el resto del planeta para apropiarse de sus bienes y riquezas. Con Gran Bretaña, Francia y Alemania a la cabeza y el resto de las sociedades europeas colgados de sus falda, la mayoría de los ciudadanos europeos gozaron de su autoimpuesta condición de “centro del mundo”, y con beneplácito consintieron la explotación en la que sus perversos gobiernos sumían a pueblos enteros y aprobaban la explotación descontrolada que hacían de los recursos naturales y metalíferos en la periferia global. La culta Europa, la cuna de la “civilización” y el conocimiento ¿hacía gala de una supina ignorancia, o los conocimientos eran consentidamente superados por el tercer pecado capital, la avaricia?
Después de dos siglos y medio de desarrollo industrial, el planeta está por colapsar; y la responsabilidad no es casualmente de los países periféricos ni del desmesurado crecimiento demográfico de sus poblaciones que con eso ven agravar aún más sus propias subsistencias.
Hace ya casi 150 años que el hijo putativo de “la rubia Albión” –EE.UU.- vino creciendo como potencia económica y militar gracias a un accionar supranacional siguiendo el ejemplo de su madre patria y con la mirada puesta de manera criteriosa y más inteligentemente en el futuro ya que lo hacía con criterio de prospectiva. Así llegaron sus finanzas a dominar el mercado internacional e imponer su moneda como patrón de cambio. Aunque, y a fuerza de ser sincero, no podemos decir que se trate de un hijo desalmado; siempre se acuerda de las enseñanzas de la madre de todas las economías y nunca olvida su regla principal: “hay que preservar la especulación financiera, santa madre de las economías parasitas, pero efectiva por los siglos de los siglos, “AMEN”.
Hecha esta simple y sencilla salvedad analítica, vayamos a nuestro punto c) que dejamos para el final.
Propuesta de solución II
El tercer dato que podría incorporar don Rockefeller a su hipótesis de trabajo para obtener una tesis más humana y menos codiciosa, sería el siguiente:
c) Si las sociedades de los países centrales renunciaran en parte a su ostentoso nivel de vida, y pensaran más planetariamente en términos humanos, con buena educación (no más educación que hoy por hoy es más de lo mismo), un mejor y más concienzudo aprovechamiento de nuestros recursos naturales, con un racional uso de los recursos energéticos por parte de toda la humanidad, nuestro bendito planeta tendría pan y agua para saciar el hambre y la sed de todos los humanos. Esta sería una posible solución sin necesidad de asesinar a nadie como hacen hasta ahora, abierta o solapadamente los centros financieros y los gobiernos de los países centrales. La tesis Rockefellerniana se caería a pedazos y la humanidad respiraría aliviada.
La etapa de la universalización pensada por el Gral. Perón contemplaba –y contempla, ¿por qué no?- la integración de los pueblos del orbe para vivir en armonía dentro de un mundo socialmente justo. Propuesta muy alejada de esta obligada globalización económico-financiera que hoy padecemos, impuesta por los nefastos organismos multilaterales
Pero… ¿es esto posible?
Relativamente.
Pregunta…¿por qué?
Respuesta… Por una cuestión cultural muy internalizada en las sociedades de los países centrales.
Veamos. Somos solidarios con el fenómeno de los “indignados” que apareció en Europa y EE.UU. producto de la crisis financiera que desató el rompimiento de esa burbuja en la que ellos mismos vivían. Pero si nos despojáramos de toda hipocresía, podríamos pensar fríamente que esos “indignados” no están buscando otra cosa que no sea recuperar su anterior nivel de vida, ese nivel que dijimos más arriba en esta nota, daña el planeta. La indignación de los “indignados” aparece cuando descubren que perdieron en un juego que ellos mismos aceptaron jugar con las reglas que el propio sistema que los contiene y que ellos defienden les impuso. Un juego que cuando se desarrollaba en la periferia del planeta, ellos lo miraban sorprendidos y con lástima por las consecuencias que padecían los perdedores. ¿Estarán dispuesto estos “indignados” a resignar ese nivel de vida que intentan recuperar en un gestó verdaderamente revolucionario y en pos del bienestar del resto de la humanidad y desde una conciencia planetaria que no quede solo en lo discursivo?
“Este mundo es uno y para todos; todos juntos vamos a vivir” dice una canción del conjunto chileno Los Jaivas. Lo dicen poetas de la periferia. ¿Valoraran esta poesía llena de vida los “indignados” del centro?
Esta vez el ensayo de laboratorio de los organismo financieros internacionales fue llevado al campo europeo y norteamericano y tuvo las consecuencia imprevisibles antes mencionadas. Surgen estos “indignados”. Pero la indignación ¿emerge porque desgraciadamente ahora les tocó a ellos pagar las consecuencias? Esa indignación ¿no debería estar direccionada hacia los que especulan financieramente, a quienes poco les importa el costo de deba pagar cualquier porción de la humanidad? Pero no solo a nivel europeo y/o norteamericano. ¿No sería más valioso –y por qué no más revolucionario- que los “indignados del centro” se sumen a las luchas populares que se desarrollan en la periferia, y que todos juntos busquemos cambiar este oprobioso sistema financiero? ¿No sería más útil para el planeta que todos juntos tratáramos de imaginar un mundo más justo, menos egoísta, más solidario, poniendo manos en la obra de construirlo y así poder concretarlo?
“Dirán que soy un soñador, pero no soy el único.” Decía un loco lindo nacido y criado en el centro del planeta, de nombre John Lennon. Soy de su misma generación y todavía lo sigo acompañando en su sueño.
Fotos:
Rockefeller: eumelvi.blogspot.com
Indignados: AP PHOTO- Emilio Morenatti
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SIETE PALMOS DE TIERRA Y UN CAJÓN
31 ene 2010 Arte y Cultura, DISCRIMINACIÓN, ECONOMÍA, Educacion, HISTORIA, Notas semanales, Política Internacional, Pueblos Originarios
“La religión como supervivencia
apenas modificadas de supersticiones
nacidas en edades de tinieblas,
de ignorancia y de miedo,
significa la conspiración permanente
del pasado más arcaico contra el porvenir,
esto es,
la peor zancadilla en el camino del ascenso del hombre.”
Luis Leopoldo Franco
(Pensador catamarqueño)
Por Pedro del Arrabal
Cuando uno lee a Josue de Castro, autor entre otras geniales obras de “El Libro Negro del Hambre” comienza a comprobar, a sentir en la imaginaria propia carne, la humillación, el dolor padecido por miles, millones de compatriotas latinoamericanos desde que Europa apareció en América. Se trata de la parte más miserable, y por ello la más escondida, de nuestra historia; de esa historia que nunca llegará a nuestras aulas.
La desalmada explotación del hombre por el hombre, fue el más perverso invento de la civilización “Accidental y Cretina”, como bien se lo denominó en algún artículo de esta publicación. La evolución del pensamiento, apropiado por unos pocos, y los paulatinos avances que esto permitía en relación al mejoramiento de la calidad de vida de esos pocos, comenzó a ser el caldo de cultivo para la aparición del fenómeno de la explotación del hombre por otros hombres. Y se la justificó como el costo que debía pagar cierta parte de la humanidad en nombre del avance de la cultura civilizadora.
Cultural y erróneamente se la llamó “Occidental y Cristiana” a partir de la creencia que existía en muchos de los intelectuales que habitaron y se formaron en esos suelos, quienes supusieron que el pensamiento racional y espiritual había nacido en esa Europa que los vio nacer.
Hablo de ese territorio poblado por bárbaros que cobijó por siglos la más feroz de las violencias. Territorio cuyos habitantes padecieron esa violencia como parte de la vida misma, y la incorporaron como un valor más, como algo natural y necesario. Territorio que padeció la “oscuridad mental” hasta que llegó a la gran Grecia la iluminación de oriente para encender sus neuronas.
En realidad es “Occidental” por accidente, y lamentablemente “Cristiana”, en el mejor de los casos por equivocación. En realidad las instituciones cristianas -especialmente las católicas- siempre sirvieron para dar cobertura justificatorias a las más feroces atrocidades. Instituciones que las taparon con el manto de una falsa moral, u operaron como “pilas” lavadoras de conciencia. Recuerden todas las tropelías y vejámenes que se cometieron en ese “viejo” (y no por viejo, sabio) continente, contra hermanos de especie. Se lo hizo en el nombre de Dios (las cruzadas; la “santa” inquisición); y en nombre de la evolución, la ciencia y el progreso. Hasta las riñas entre dogmas religiosos, o entre algún dogma y los blasfemos científicos se llevó a más de un humano para el mundo de lo desconocido.
En todo caso, y sin dejar de cometer una torpeza, uno podría decir que a Europa se la podría considerar también como “Cuna de la violencia”. Pero como dice Enrique Pinti, “Los europeos, más que cuna tuvieron cama; redondas, cuadradas… de todo tipo. Todas las degeneraciones las inventaron los europeos”(los griegos dice Pinti en su monólogo).
Dejando de lado estás semi-verdades narradas en un espectáculo por este actor argentino, no cabe ninguna duda que a la violencia ejercida por europeos la padecieron los Australianos, los Africanos, los Orientales y los Americanos. Y si no les alcanzó con eso, por una cuestión de codicia, la fabricaron y se la infringieron a ellos mismos en sus luchas internas. Las dos grandes guerras (la 1ra y la 2da), sin dejar de lado la guerra de los Balcanes, son algunas muestras y descarnados ejemplos de esa contemporánea violencia.
¡Y que otra cosa podían hacer que no sea trasladarla a todos los lugares del mundo que soportaron sus conquistas!
Nuestros lejanos parientes americanos -los primeros habitantes de estas tierras- la padecieron; y sus sobrevivientes la siguieron y siguen padeciendo aún hoy.
Esa violencia de todo tipo, y hasta despectiva para con los que consideraron y consideran “inferiores” ya está instalada; lo hicieron culturalmente. Y los que la padecen tomaron hasta las creencias y supersticiones que los victimarios sembraron, también culturalmente, en estas tierras.
La muerte es un regalo de Dios, les dijeron, con el cual se puede entrar en un imaginario paraíso. Pero se olvidaron aclararles que para poder acceder a esa “gloria” debían soportar y padecer muchas penurias “en este valle de lágrimas”; y que ellos eran los responsables de controlar que el tránsito por dicho “valle” se cumpliera; inexorablemente. Vienen a ser algo así como los antiguos “Césares” romanos haciendo cumplir los mandatos cristianos: Los del “valle” tienen que dar “al Cesar lo que es del Cesar (todo lo que a esta casta les ayuda a disfrutar más y mejor de este paraíso terrenal) y a Dios lo que es de Dios (el resto, o sea padecimientos: miseria, hambre, explotación; todo lo que le queda a ese resto de humanos para soportar en este “valle de lagrimas”, única manera de conseguir la llave que aparentemente les permitiría abrir la puerta del cielo)”
Sin tener que profundizar mucho en este tema, uno descubre que al valle de lágrimas lo fabricaron y fabrican los que tienen la suerte de vivir en el actual paraíso terrenal. Y lo hacen sin ningún cargo de conciencia en cuanto al perverso manejo que hacen del “valle”; y sin pagar costo alguno por el disfrute del que gozan en este paraíso… que es nuestro planeta.
¿Paradoja del pensamiento y el sentimiento cristiano? ¡Vaya uno a saber!
Todavía hay tiempo para descifrarla y resolverla.
Por eso, y para que conozcan como se instalan ciertos valores, como se alimentan ciertos sentimientos, los dejo en compañía de este gran escritor latinoamericano.
Pedro
SIETE PALMOS DE TIERRA Y UN CAJÓN¹
“Aquí ningún muerto
lleva cajón.
Por eso no se los entierra,
se los echa en la tierra”
“En 1955, JOÃO FIRMINO, aparcero del Ingenio Galilea, fundaba la primera de las Ligas Campesinas en el Nordeste brasileño. Su objetivo principal no había sido, como muchos pensaron, mejorar las condiciones de vida de los campesinos de la región azucarera, o defender los intereses de esos bagazos humanos, golpeados por la rueda del destino como la caña es triturada por la molienda en los ingenios de azúcar. El objetivo inicial de las Ligas fue defender los intereses y los derechos de los muertos, no de los vivos. Los intereses de los muertos de hambre y de miseria: los derechos de los campesinos muertos en la extrema miseria de la bagaceira. Y para que tuvieran derecho a disponer de siete palmos de tierra donde sus huesos descansaran, derecho a que el cuerpo bajara a la tumba dentro de un cajón de madera que les perteneciese, para pudrirse lentamente en el ataúd, en la eternidad. Para esto fueron fundadas las Ligas Campesinas. En un principio tenían mucho más que ver con las muerte que con la vida, tal vez porque la vida no les preocupaba mucho… Apenas resignarse. Resignarse al hambre, al sufrimiento y a la humillación. Sin embargo, si ya no existía interés en esa gente para luchar por la vida – para luchar por una vida mejor y más decente- ¿por qué ese obstinado empeño en reivindicar derechos en la muerte? ¡Reivindicación de muertos que nunca tuvieron derechos en vida! ¿Por qué esta delirante aspiración de poseer después de muerto siete palmos de tierra, de parte de quien en vida no dispuso, para sí mismo, ni siquiera de una pulgada de suelo, porque casi todos integraban los inmensos batallones de los sin-tierra que pueblan el Nordeste brasileño? ¿Y por qué esa desesperación por poseer un cajón propio para ser enterrado, cuando en vida esos desenterrados de la suerte nunca fueron dueños de nada, ni de tierra, ni de casa, ni de su propio cuerpo y de su propia alma, alquilados de por vida a los señores de la tierra? ¿Por qué esta conducta aparentemente tan extraña, tan en contradicción con el conformismo, la apatía, la resignación de esos pobres desdichados? Todo esto sólo tiene sentido cuando la gente comprende que, para los campesinos del Nordeste, la muerte es lo que cuenta; no la vida, dado que prácticamente la vida no les pertenece; de ella nada sacan fuera de su sufrimiento, del trabajo agotador y de la eterna incertidumbre del mañana; de la constante amenaza de la sequía, de la policía, del hambre y de la enfermedad. Para ellos sólo la muerte es cosa cierta, segura, garantida; un derecho que nadie les quita: su derecho a escapar un día por la puerta de la muerte del cerco de miseria, de las injusticias de la vida.
Todo lo demás es incierto, improbable o imposible. De ahí el interés del campesino del Nordeste por el ceremonial de la muerte, que considera como el de su liberación frente a la opresión y al sufrimiento de la vida. “Bienaventurados los pobres porque de ellos es el reino de los cielos”, dicen las Sagradas Escrituras; palabras consoladoras para quienes desde hace mucho perdieron toda esperanza de conquistar un lugar decente en los reinos de la tierra.
La larga experiencia de más de cuatro siglos de un régimen agrario de tipo feudal – implantado allí por los colonos portugueses bajo la forma de latifundio esclavista, productor de azúcar- y la resistencia invencible de este régimen a ceder a cualquier exigencia o reivindicación de los campesinos para mejorar algo sus trágicas condiciones de vida, acabaron por dar a esta gente el sentimiento de la inutilidad de cualquier esfuerzo por salir del atolladero de su miseria. La poesía popular, los “abecés” de los payadores, la tradición y la historia, siempre recordarán las antiguas rebeliones campesinas como la “Bailaida”, “La República de Palmares”, “Canudos”, en las cuales campesinos desesperados lucharon heroicamente contra los amos prepotentes. Los cantores del pueblo exaltan constantemente el valor indomable de los jefes populares sacrificados durante las violentas sacudidas de la represión. ¿Pero para qué sirvieron todos esos esfuerzos y toda esa violencia? Para nada.”
Josué de Castro*
*Médico; escritor Brasileño nacido en Recife. Autor de 25 obras literarias vinculadas a la real problemática social y ambiental de nuestro sub-continente.
¹Fragmento del Capítulo del mismo nombre, de su obra titulada “Una Zona Explosiva en América Latina”

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¿ES POSIBLE CRITICAR LA MATRÍZ ENERGÉTICA EN TIEMPOS DE PRE-SAL?
19 nov 2009 ECONOMÍA, Indios de America del Sur, MEDIO AMBIENTE, Minería, Notas semanales, Política Internacional
Entrevista a Julianna Malerba, de la Red de Justicia Ambiental de Brasil

En 2007 la empresa Petrobras descubrió frente a las costas de Espíritu Santo y Santa Catarina una de las mayores reservas de crudo y gas del planeta, a más de 5 mil metros bajo el mar, en la zona del pre-sal, el yacimiento “salvador” comprende una superfice de 149 mil km². El hallazgo automáticamente convirtió a Brasil en una potencia petrolera y motivó una serie de acontecimientos que convulsionaron a la sociedad local. El presidente Luis Inaçio Lula da Silva afirmó que los recursos obtenidos de la explotación de ese crudo permitirían implementar políticas públicas para desterrar las profundas desigualdades sociales del país. Incluso el Gigante del Sur se hará de un submarino nuclear para defender “su gallina de los huevos de oro”.
Esta promesa de transformación caló muy hondo en los movimientos sociales brasileños, algunos sectores confían que el vuelco hacia la matriz fósil desalentará la producción de bioetanol y frenará el incremento de cultivos destinados a biocarburantes. Julianna Malerba, de la Red de Justicia Ambiental de Brasil, conversó con el OPS sobre la posibilidad de debatir el modelo energético en esta coyuntura.
-El gobierno de Lula Da Silva desplegó una fuerte campaña publicitaria en torno al pre-sal. Ante el ‘futuro promisorio’ de sus discursos, ¿cómo se plantea una crítica a la matriz energética a la que apuesta Brasil?
-¿Cómo plantear un debate crítico a un modelo de desarrollo que ha profundizado las desigualdades sociales, que ha profundizado la crisis climática, la crisis ecológica, ante un escenario donde se descubren miles de millones de barriles -se estima que hay entre 50 y 150 mil millones en las áreas de Pre-sal? Estamos ante un desafío muy grande, un desafío que nos preocupa por la ausencia del debate socio-ambiental, de crítica, en los movimientos que defienden la explotación de ese recurso.
Nosotros pensamos que la manera de plantear el debate es fortaleciendo los grupos que en los territorios enfrentan los impactos de este modelo, porque la matriz energética brasilera también genera muchos impactos. No sólo la matriz energética basada en combustibles fósiles -que se ahora busca profundizar-, también la matriz energética basada en la construcción de grandes represas. Ese modelo se ha profundizado en Brasil en los últimos años, dada la intensidad del consumo, y se han profundizado también los conflictos socio-ambientales en torno a él.
Nosotros logramos aglutinar fuerzas sociales críticas a este modelo energético por toda la historia de los impactos que han tenido las grandes represas en Brasil. Tal vez ahora hace falta profundizar la relación entre este modelo, los patrones de consumo y este modelo y la política de combustibles fósiles. Nuestro desafío es hacer alianzas entre los grupos que son críticos del modelo por los impactos que existen, con los que serán impactados por con profundización -centrada en la explotación de los combustibles fósiles.
-El gobierno anunció que la explotación del Pre-sal permitiría financiar políticas sociales, ¿esto modificó la relación con otros movimientos?
-La verdad si, porque el gobierno tiene mucho apoyo de los movimientos sociales y la defensa del control de los recursos naturales por el Estado -como una alternativa para cambios del modelo- es algo muy sentido en gente que busca una transformación social. Lo que cambió para nosotros, y ese es el desafío del debate para hacer, es que aunque reconocemos que el control de los recursos naturales es muy importante para cambiar el modelo de sociedad, no puede ser la profundización de ese modelo la vía a un cambio social.
Si necesitas la plata del petróleo para cambiar el modelo, tú vas a profundizar este modelo para hacerte de esos recursos, es una contradicción en sí misma. Aunque sea necesario controlar esos recursos, es necesario también poner un límite a su explotación, y ese límite tiene que ponerlo el Estado desde las políticas públicas. Para nosotros es un desafío hacer ese debate con nuestros compañeros de los movimientos sociales y justamente en eso es que estamos. Creemos que es trayendo al debate a la gente que está siendo impactada por ese modelo que podemos hacer el aporte necesario para que nuestros compañeros comprendan que la condición para el cambio no puede ser profundizar este modelo.
-El avance sobre el pre-sal significa también profundizar explotación offshore, pero el gobierno impulsa exploraciones en tierra firme.
Sí, más o menos en la misma época que descubrieron las reservas de Pre-sal hubo una iniciativa del gobierno para avanzar sobre las cuencas sedimentarias en nuevas fronteras, donde hay indicios de presencia de petróleo y gas, que todavía no fueron explotadas.
-¿Explotadas o exploradas?
-Explotadas y exploradas, porque la verdad estas cuencas -que son llamadas cuencas de nuevas fronteras- tuvieron un nivel de exploración hace años. Justamente esas exploraciones generaron los indicios que tiene el gobierno de que hay petróleo y gas, pero nunca hubo explotación.
Estas cuencas de nuevas fronteras están en la Amazonía brasileña y, en 2007, el gobierno decidió empezar acciones de exploración. Primero haciendo estudios areogravimétricos y después estudios sísmicos. Ese año la Agencia Nacional de Petróleo empieza a contratar empresas para que inicien estudios exploratorios en la región que comprende el estado Acre y el estado Amazonas, en la frontera con Perú.
La sociedad local recibió la noticia muy sorprendida porque no hubo un debate público sobre esta iniciativa del gobierno. En ese momento no se hicieron explotaciones, pero los estudios áreogravimétricos fueron consolidados y el gobierno se prepara para empezar los estudios de sísmica. Esto ha generado una preocupación muy fuerte en esos territorios -donde hay muchos grupos indígenas-, porque estas decisiones se tomaron prescindiendo de un debate profundo con la gente del lugar.
-Los territorios indígenas y las áreas protegidas tienen un régimen particular que impide la explotación de hidrocarburos. ¿Cómo se da, entonces, este avance de la frontera hidrocarburífera?
-En Brasil las áreas de protección integral, como los parques nacionales, está prohibida la explotación minera y petrolera. En los territorios indígenas, aunque la Constitución lo permite, sólo puede hacerse si está reglamentada la forma de explotación, y esa reglamentación no existe. Aunque se está debatiendo en el Congreso nacional y en los próximos años estará reglamentado. Entonces, hasta el momento no está permitida la explotación en territorios indígenas y tampoco en áreas de protección integral.
En esta zona que avanza la exploración existen 29 territorios indígenas y una serie de áreas protegidas, entre ellas parques nacionales. Hasta el momento no se ha hecho exploración en territorios indígenas, pero sí en áreas de frontera de esos territorios. Eso ya está causando mucha preocupación en la gente de la zona, porque esos grupos indígenas también plantean al gobierno que apoye sus actividades productivas, que no son actividades mineras.
Los grupos en el Acre están planteando que el gobierno haga un debate abierto y público con la gente de cuáles son las intenciones de esa explotación y qué derechos la gente puede ganar o perder. Porque toda la información llega mayormente por la prensa a la gente y llega con un discurso de desarrollo, que va a traer empleo, que va a traer plata -incluso para la conservación-, pero no se plantea que este tipo de explotación es una amenaza a la conservación de la biodiversidad existente en esa zona y es una amenaza a los proyectos productivos que estos grupos ya desarrollan.
-En el proceso de articulación con los grupos del Acre intervinieron organizaciones de la Amazonía peruana y ecuatoriana, que visitaron la zona y contaron sus experiencias. ¿Cómo fue ese trabajo de red?
-Los grupos del Acre tienen una historia de organización social muy antigua, muy fuerte, y de mucha lucha. Cuando en 2007 el gobierno anuncia que va a empezar una exploración en esa zona la gente se preocupa mucho y contacta a la Red de Justicia Ambiental. Nosotros habíamos estado haciendo una campaña fuerte contra la explotación de petróleo en Ecuador por parte de Petrobrás y a través de esa campaña, que movilizó mucha gente en Brasil, los compañeros de Acre nos buscan para tener más información de qué significaría para sus vidas una exploración y, después, una explotación petróleo en sus territorios.
Lo que nosotros hicimos fue ponerlos en contacto con la gente que en Ecuador, Bolivia y Perú sufre los impactos de la explotación petrolera. De ese contacto nace la idea de hacer un intercambio, que fue muy rico, porque dio a la gente del Acre una serie de informaciones que la prensa y los sectores que defendían la exploración no ponían a su disposición. Eso creo que fue muy importante para que después estos grupos puedan seguir las alianzas que ya tenían con la gente de Perú y profundizar las locales; también para hacer su propia critica y demandar un debate más democrático de esa opción [la extracción de hidrocarburos] para su territorio.
-¿En ese ámbito surge una propuesta de no explotar el crudo en Acre?
-Ese es un debate que se está dando ahora. Los más indicados para decir cuál es la demanda concreta y real sobre explotar o no explotar el petróleo en su territorio es la gente del Acre. Yo sólo puedo decir que muchos grupos que están en la Red de Justicia Ambiental tienen una lectura muy crítica de este modelo de sociedad basado en la explotación de los recursos naturales -que genera muchas injusticias ambientales y sociales-, y tienen una postura muy crítica, también, sobre la opción de seguir profundizando la explotación de combustibles fósiles en todas partes.
Hay que acompañar los procesos en el Acre para saber si la gente del Acre va a hacer su reivindicación en base a esta crítica. Desde la Red de Justicia Ambiental planteamos que es necesario una transición, con apoyo de políticas públicas y de toda la sociedad para caminar hacia la construcción de una sociedad post-petrolera, donde los patrones de consumo sean reducidos y las relaciones sociales sean centrales -en términos de justicia social y sostenibilidad- y no el lucro y la profundización de este modelo de producción y consumo, que es muy degradante y muy demandante de recursos.

Observatorio Petrolero Sur – OPS
[email protected]
http://opsur.wordpress.com/
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LA PALABRA SIN SENTIDO
2 sep 2009 Notas semanales
Gentileza de Aldo Battisacco
(Argentina-EL EMILIO)
En nuestro país casi nos estamos acostumbrando a que los procesos sociales y políticos queden en un segundo plano detrás de los protagonistas, muchos acompañados de tics compulsivos, declaraciones no exentas de cimbronazos cuando se trata de puntos de vistas encontrados, y cada vez más frecuentemente, falsamente agudizados por los medios masivos.
En ese terreno se pierden las voces del pueblo, la de los más débiles, la de los excluidos, frente a la maquinaria del discurso único deslucido hasta el aburrimiento, del reportaje repetido en forma y contenido, o las reflexiones que a poco son opiniones descarnadas contra el adversario de turno. Pero si eso no resulta vale el comentario irónico y descalificador en un almuerzo televisado, en un programa de chismes del espectáculo o en una mesa de temas deportivos.
Cómo separar la paja del trigo, es difícil encontrar algo clarificador en la verborragia sin sentido, alguna línea rescatable en un mar de tinta periodística, una imagen que no agreda el sentido de la realidad que nos toca vivir.
Qué hacer para recapturar valores diluidos por años de neoliberalismo, escamoteados por la “prensa grande” como el sentido de la solidaridad o algo intangible como la lealtad, valores insustituibles en cualquier proyecto que se precie de nacional y popular.
Desde hace muchos años el resquebrajamiento de la familia, estratificación de la comunidad organizada, la crisis de identidad nacional abrió una puerta a los actos individualistas, donde la personalidad a sido ocupada por el “vedetismo” y las ideas políticas cercenadas por palabras sueltas, enunciados pobres y aseveraciones que rozan el mamarracho panfletario.
Basta una mirada a la realidad.
Para muchos, la senadora La Torre es una traidora, mientras que Julio Cobos es un demócrata. Del esfuerzo, las luchas y los reclamos de los viejos gringos chacareros forjadores de la Federación Agraria Argentina y el “Grito de Alcorta” a principios del siglo pasado, asistimos hoy, a un enriedo de posturas e intereses antagónicos en el seno de la federación y de la “mesa de enlace” con su matriz conservadora y explotadora.
Sin embargo, muchos de los productores agrarios no están de acuerdo con esas gremiales rurales y otra cosa es la mayoría de los productores rurales que son de carácter familiar, cooperativas, pueblos originarios, que tienen otras formas organizativas y otro sentido comunitario.
En cambio, los dirigentes de las organizaciones patronales exhiben una actitud de confrontación permanente contra el gobierno, desbordan el cauce del reclamo sectorial y se tornan destituyentes, así acarrean los sinsabores del desatino político y expresiones que rayan en la paranoia.
La prueba esta en De Angelis quien tomó para sí el papel de ariete contra el gobierno, hablando por los medios sin ton ni son. Como decía el cura de mi barrio: estos ricos son unos pobres tipos, lo único que tienen es dinero…
Y lo que al principio parecía un justo reclamo sectorial, a poco, quedó a la vista de todos los argentinos; las gremiales rurales buscan desgastar al gobierno sin importarles demasiado las formas y los tiempos de las autoridades y representantes constitucionales que el pueblo eligió.
Hacer alusión a la pobreza es de parte de ellos un acto de hipocresía.
Para recuperar el valor de la palabra como “Valor en la Sociedad ” necesitamos revisar el pasado y repensar el presente después de décadas de autoritarismo.
Como se debe interpretar al Senador Reutteman quien emplea un vocabulario que es la cabal expresión de su forma de pensar conservadora, patronal y burda.
No es simple entender la complejidad de la sociedad, hasta la vice-jefe de la ciudad refiriéndose a los efectos de la crisis económica mundial, afirma públicamente que México está afectado al ser traccionado por los EEUU y el ALCA (confundiéndolo con el NAFTA), pero completó el papelón al decir sobre nuestro país: la Argentina no existe, nada… no existe.
Frente a semejante contexto, con tal contrabando de ideas, mal uso del idioma y ausencia de contenido, cobra especial significado el tratamiento de la Ley de Medios Audiovisuales, como un instrumento fundamental para la democratización de la información, la diversidad de las opiniones y la construcción de un colectivo nacional y popular donde solidaridad y lealtad sean valores incorporados en los medios, así como en nuestra práctica diaria.
Un colectivo abarcador, capaz de contener a los sindicatos como a los trabajadores excluidos, a los estudiantes y a los jubilados, a la ciudad y el campo para definitivamente poder abordar los temas que nos preocupan y tienen palabras definidas: distribución justa de la riqueza, educación y salud gratuitas, generación y sostenimiento de los puestos de trabajo, en resumen: la política al servicio de los hombres y mujeres de la patria.
Juan Carlos Schmid
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Tags: ALCA, AUTORITARISMO, COMUNIDAD ORGANIZADA, CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL, DÉBILES, DE ANGELIS, DESCALIFICADOR, DISTRIBUCIÓN EQUITATIVA DE LA RIQUEZA, Educacion, EE.UU., ESTRATIFICACIÓN, EXCLUIDOS, EXPLOTACIÓN, FEDERACIÓN AGRARIA, FORMAS PRGANIZATIVAS, GRITO DE ALCORTA, HIPOCRESÍA, IRÓNICO, JULIO COBOS, LEY DE MEDIOS AUDIOVISUALES, MATRIZ CONSERVADORA, MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN, MEXICO, NAFTA, NEOLIBERALISMO, PARANOIA, PROYECTO NACIONAL Y POPULAR, REFLEXIONES, REUTEAMANN, Salud, SENADORA LA TORRE, SENTIDO COMUNITARIO, SEPARAR "LA PAJA DEL TRIGO", VALOR DE LA SOCIEDAD















