Colaborando con David Rockefeller y los “Indignados”

C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Internacionales

 

A raíz de los supuestos dichos de David Rockefeller publicado por EL EMILIO en diciembre pasado en la nota titulada “La Gran Guerra del siglo XXI” extraída del diario EL PESO, se me ocurrió colaborar con el mencionado señor tirándole datos que aparentemente se le pasaron por alto al confeccionar esa hipótesis de trabajo que intenta preveer un futuro escenario planetario.

 

NOTA EDITORIAL

Por Pedro del Arrabal

Ya de regreso de mis merecidas vacaciones, y luego de leer algunas de las notas publicadas por nuestra revista –y el compañero Facundo quien generosamente  se quedó trabajando-, me detengo en una de ellas titulada “La Gran Guerra del Siglo XXI” (http://www.revistaelemilio.com.ar/2011/12/la-gran-guerra-del-siglo-xxi/) y me apresto a colaborar con una tesis lanzada por Rockefeller y que aparece en dicho texto.

Presentando el “personaje”

Antes que nada creo necesario presentar a este personaje norteamericano muy mencionado como “cuco” por la literatura política internacional, especialmente aquella surgida de la pluma de tercermundistas, pero en realidad poco conocido por el vulgo en general. Tampoco es intención de esta nota hacer un relato biográfico de su persona.

 

Nacido en 1915 en EE.UU., cuenta hoy con 96 años y es un célebre banquero (en términos criollos un usurero financista pero no a nivel norteamericano solamente sino jodido a nivel mundial; chupó sangre a la humanidad entera), es nieto de John D. Rockefeller aquel que fuera fundador de la Standard Oil. Con el agravante que este no solo es banquero sino también “milico” lo cual hace que su mente sea más jodida aún.

Además de las más diversas maldades que vino cometiendo en el mundo entero a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, es amante de las excentricidades. ¿Le suena el Rockefeller Center de Nueva York? Es uno de los tantos superfluos productos de sus extravagantes decisiones. Vendría a ser como “To spend money in pelotudeces” (“Gastar guita en…”) ¡Siii..ese lugar adonde querían ir a recibir el “2000” nuestro recordado Bernardo Neustad (q.e.p.d.) y la “Su” Gimenez; aquel evento que todos los canales locales (Argentinos) de televisión se conectaron en cadena para mostrarlo como un acontecimiento único; una celebración ajena asimilada como propia, como nuestra. Cosas de la colonización cultural. Como la navidad que no es tal si no aparece un viejo llamado “Papá Noel”, empilchado ridiculamente de invierno para cumplir con el ritual, padeciendo los 30 a 40 grados de nuestros veranos. Ese imaginario personaje virtual que cada año es súper feliz porque renueva “jugosos” contrato (U$S) de sociedad con los fabricantes de productos –muchos de ellos superfluos- de las grandes corporaciones norteamericanas para recorrer los cielos con su trineo tirado por Renos, pobres y explotadas “creaturitas ‘e Dios” dijera Inodoro Pereira, a quienes las hace cabalgar por el aire (doble laburo para los pobres bichos y “Papá” cagándose en las asociaciones protectoras de animales), para llevar regalos a los devotos del consumismo sin los cuales no son felices. Cultura del país de los Rockefeller que tampoco se cuestiona tener una ciudad en medio de un desierto –Las Vegas- que consume por día la misma cantidad de energía que consumen cinco naciones centroamericanas en un año, simplemente para que los privilegiados se diviertan.

 

¡Qué lejos quedó nuestro Niñito Jesús; aquel que visitaba hogares humildes los 25 de diciembre a la madrugada y nos dejaba aunque más no sea una pelota hecha con viejas medias sobre nuestras pobres zapatillas rotas, o alpargatitas, con una nota al lado de nuestra cartita pidiendo perdón por el regalo tan mísero en lo material pero que para nuestra alma de niño resultaba tan bellamente humano en lo esencial! ¡Con esa pelota de trapo podíamos jugar, que joder! ¿¡Que había más importante que eso?!

 

Yendo al purulento grano

Hecha la presentación, vamos de lleno a la tesis-conclusión a la que llegó este Sr. y que aparece en ese artículo; que no resulta ni de un loco ni descabellada viniendo de la mente que viene:

“David Rockefeller sostiene la tesis de que, un mundo con 7.000 millones de habitantes no es sustentable, sobrarían según él, 3.000 millones.”

En principio nadie que esté en sus cabales podría negar que tal afirmación, vista con determinados lentes, tiene una alta cuota de realismo. Pero para que la tesis del teorema de Rockefeller cierre, a la hipótesis con la cual él y sus alcahuetes colaboradores cientificistas trabajaron le faltaron (o escondieron) tres datos claves:

a)El alto nivel de vida alcanzado en el último siglo y medio –con dos guerras mundiales motorizadas por la codicia incluidas- por las sociedades de los países centrales cuyos habitantes superaron con crece la satisfacción de sus “necesidades básicas”, pasando a ser básico lo superfluo.

b) El consumismo y el derroche del que vinieron haciendo gala esos países frente al resto del mundo sumido en la miseria, el hambre y la explotación de seres humanos y recursos naturales que ellos mismos, a través de sus gobiernos infligían para poder mantener esa “alta calidad de vida”.

c)El tercero lo dejo para el final porque es un dato que surge de la concepción “universalista” –diametralmente opuesta a la vieja-nueva “globalización” donde el centro maneja a la periferia e impone las reglas de juego- planteada por el Gral. Perón allá lejos y hace tiempo pero que hoy tiene más vigencia que nunca.

 

Volviendo a los dos primeros datos, me refiero a esa codicia euro centrista y norteamericana que no solo devasto los recursos naturales a nivel planetario, sino que también se desarrolló tecnológicamente sin ponerse limites. Codicia que es hoy la más grande y mayor responsable del calentamiento global en razón de la alta contaminación atmosférica existente por la cantidad de emanaciones de gases tóxicos que su desarrollo trajo consigo y que se niegan a dejar de emitir; codicia que los llevó a una constante apropiación y destrucción de las fuentes de agua para utilizarla en sus actividades industriales contaminantes diseminadas por todo el mundo, entre ellas la minería. Codicia que los llevó a contaminar mares y océanos, a usar a los países africanos de depósito de sus residuos, muchos de ellos altamente tóxicos; codicia que los hace ser los poseedores de los mayores arsenales nucleares y de contar con los mejores manipuladores biogenetistas con fines no pacíficos pero vendidos a la sociedad como aportes de la ciencia para el mejoramiento de la calidad de vida humana, etc, etc.

Señalado esto último como la sumatoria de los  datos faltantes en la hipótesis de trabajo, algo obviado para que la tesis de Rockefeller cierre, ya que en términos generales son las claves para que la vida en el planeta sea hoy in sustentable, es innegable, y no deja margen para ninguna duda, que fue esa codicia, la codicia de los países centrales la que permitió a dichas sociedades vivir muy bien en el lapso de tiempo señalado. Poco les importó a esas sociedades cuál fue el costo que pagaron las otras sociedades, las de la periferia global que fueron las que padecieron una vida humillante para que ellos gozaran de un buen pasar.

 

Propuesta de solución I

Por eso y a modo de colaboración, desde mi lugar de habitante de un país emergente y periférico, al Sr. Rockefeller le tiro la primera “punta para una posible solución” al desmadre del crecimiento demográfico planetario. Para eso tomo como referencia el cálculo suyo que haría sustentable la vida en este planeta. Bastará con barajar algunos números:

Si según él son tres mil millones los que sobrarían en este planeta, el tema pasaría por saber quiénes son los que están de más.

 

Visto y leído esto desde la periferia y teniendo en cuenta lo antes descripto, uno podría comenzar señalando que: con 270 millones de EE.UUdenses + 600 millones de europeos ya tendríamos 870 millones que de ser eliminados, “fría y cientificistamente” bien podría el señor Rockefeller ir achicando esa cifra de sobrantes reduciéndola de 3000 a 2130 millones.

¿Y por qué tenemos que ser nosotros y los europeos los que debamos desaparecer? se preguntará usted don Rockefeller.

La respuesta surge naturalmente y no contranatura como nace en su tesis ¿y por qué tendrían que ser los otros, los del resto del mundolos los que deban desaparecer? le contestaría yo repreguntado.

Si usted y yo realmente pensáramos seriamente en el planeta nos preguntaríamos: ¿Quiénes son los responsables de joderlo para que este a punto de reventar en términos ambientales? Usted mejor que yo sabe que no se trata solamente de capacidad de carga del planeta en relación a las bocas que debe alimentar, sino de todas las variables energéticas de las  que el humano hace uso. La conclusión llega de manera ineludible, habría que eliminar a los más jodidos que son ustedes ya que como especie resulta difícil imaginar que un suicidio en masa este dentro del imaginario colectivo del resto de la humanidad como una posible solución. Insisto, si pensáramos seriamente y nos atenemos a los hechos que en política internacional su gobierno viene generando en la últimas 4 décadas, queda más que claro que con las guerras que inventa y fomenta en la periferia global para apropiarse de recursos energéticos estratégicos, para alimentar económicamente a sus industrias armamentistas conservando fuentes de trabajo para los norteamericanos y las muertes inocentes que estas producen ya no alcanzan. ¿Se animará usted y esa logía que usted integra detrás del poder, a través de sus títeres gobernantes incursionar una vez más en la criminalidad produciendo sutiles acciones donde se puedan usar armas bacteriológicas para exterminar a esa parte de la humanidad sobrante?. Se me ocurre pensar que dentro de su frío imaginario esta no es una solución descartable, y al día de hoy tampoco una ficción. ¡Pero ojo! El campo de las ciencias es fantástico, pero también artero cuando no se obra responsablemente. Los ensayos de laboratorio en muchas ocasiones son apenas controlables; las experimentaciones en campo son impredecibles (aunque se intente vender lo contrario) como imprevisibles en sus consecuencias hasta para los propios generadores. Y esto vale para cualquier ciencia, incluida las económicas. Engendros como el FMI y BM, pensados para esquilmar a los países periféricos terminan hoy volviéndose contra los propios pueblos de los países centrales.

¡Codicia, Avaricia!!!

Se que todo esto a usted poco le interesa ya que se encuentre con un pie dentro del “jonca” y el otro sobre una cáscara de banana. Pero me resulta interesante pensar que cuando se vaya de este mundo lo haga con la duda de si fue un tipo inteligente –en la más amplia acepción del término- o realmente un pobre tipo con “apariencia de rico”.

 

Historiando razones

Pero detengámonos por un instante en lo que nos ofrece la historia como hechos palpables. Desde hace más de cinco siglos las sociedades europeas –partidas en clases, o no- vinieron disfrutando del saqueo y la expoliación que sus gobiernos llevaron adelante en todo el resto del planeta para apropiarse de sus bienes y riquezas. Con Gran Bretaña, Francia y Alemania a la cabeza y el resto de las sociedades europeas colgados de sus falda, la mayoría de los ciudadanos europeos gozaron de su autoimpuesta condición de “centro del mundo”, y con beneplácito consintieron la explotación en la que sus perversos gobiernos sumían a pueblos enteros y aprobaban la explotación descontrolada que hacían de los recursos naturales y metalíferos en la periferia global. La culta Europa, la cuna de la “civilización” y el conocimiento ¿hacía gala de una supina ignorancia, o los conocimientos eran consentidamente superados por el tercer pecado capital, la avaricia?

Después de dos siglos y medio de desarrollo industrial, el planeta está por colapsar; y la responsabilidad no es casualmente de los países periféricos ni del desmesurado crecimiento demográfico de sus poblaciones que con eso ven agravar aún más sus propias subsistencias.

Hace ya casi 150 años que el hijo putativo de “la rubia Albión” –EE.UU.- vino creciendo como potencia económica y militar gracias a un accionar supranacional siguiendo el ejemplo de su madre patria y con la mirada puesta de manera criteriosa y más inteligentemente en el futuro ya que lo hacía con criterio de prospectiva. Así llegaron sus finanzas a dominar el mercado internacional e imponer su moneda como patrón de cambio. Aunque, y a fuerza de ser sincero, no podemos decir que se trate de un hijo desalmado; siempre se acuerda de las enseñanzas de la madre de todas las economías y nunca olvida su regla principal: “hay que preservar la especulación financiera, santa madre de las economías parasitas, pero efectiva por los siglos de los siglos, “AMEN”.

Hecha esta simple y sencilla salvedad analítica, vayamos a nuestro punto c) que dejamos para el final.

 

Propuesta de solución II

El tercer dato que podría incorporar don Rockefeller a su hipótesis de trabajo para obtener una tesis más humana y menos codiciosa, sería el siguiente:

c) Si las sociedades de los países centrales renunciaran en parte a su ostentoso nivel de vida, y pensaran más planetariamente en términos humanos, con buena educación (no más educación que hoy por hoy es más de lo mismo), un mejor y más concienzudo aprovechamiento de nuestros recursos naturales, con un racional uso de los recursos energéticos por parte de toda la humanidad, nuestro bendito planeta tendría pan y agua para saciar el hambre y la sed de todos los humanos. Esta sería una posible solución sin necesidad de asesinar a nadie como hacen hasta ahora, abierta o solapadamente los centros financieros y los gobiernos de los países centrales. La tesis Rockefellerniana se caería a pedazos y la humanidad respiraría aliviada.

La etapa de la universalización pensada por el Gral. Perón contemplaba –y contempla, ¿por qué no?- la integración de los pueblos del orbe para vivir en armonía dentro de un mundo socialmente justo. Propuesta muy alejada de esta obligada globalización económico-financiera que hoy padecemos, impuesta por los nefastos organismos multilaterales

 

Pero… ¿es esto posible?

Relativamente.

Pregunta…¿por qué?

Respuesta… Por una cuestión cultural muy internalizada en las sociedades de los países centrales.

 

Veamos. Somos solidarios con el fenómeno de los “indignados” que apareció en Europa y EE.UU. producto de la crisis financiera que desató el rompimiento de esa burbuja en la que ellos mismos vivían. Pero si nos despojáramos de toda hipocresía, podríamos pensar fríamente que esos “indignados” no están buscando otra cosa que no sea recuperar su anterior nivel de vida, ese nivel que dijimos más arriba en esta nota, daña el planeta. La indignación de los “indignados” aparece cuando descubren que perdieron en un juego que ellos mismos aceptaron jugar con las reglas que el propio sistema que los contiene y que ellos defienden les impuso. Un juego que cuando se desarrollaba en la periferia del planeta, ellos lo miraban sorprendidos y con lástima por las consecuencias que padecían los perdedores. ¿Estarán dispuesto estos “indignados” a resignar ese nivel de vida que intentan recuperar en un gestó verdaderamente revolucionario y en pos del bienestar del resto de la humanidad y desde una conciencia planetaria que no quede solo en lo discursivo?

“Este mundo es uno y para todos; todos juntos vamos a vivir” dice una canción del conjunto chileno Los Jaivas. Lo dicen poetas de la periferia. ¿Valoraran esta poesía llena de vida los “indignados” del centro?

Esta vez el ensayo de laboratorio de los organismo financieros internacionales fue llevado al campo europeo y norteamericano y tuvo las consecuencia imprevisibles antes mencionadas. Surgen estos “indignados”. Pero la indignación ¿emerge porque desgraciadamente ahora les tocó a ellos pagar las consecuencias? Esa indignación ¿no debería estar direccionada hacia los que especulan financieramente, a quienes poco les importa el costo de deba pagar cualquier porción de la humanidad? Pero no solo a nivel europeo y/o norteamericano. ¿No sería más valioso –y por qué no más revolucionario- que los “indignados del centro” se sumen a las luchas populares que se desarrollan en la periferia, y que todos juntos busquemos cambiar este oprobioso sistema financiero? ¿No sería más útil para el planeta que todos juntos tratáramos de imaginar un mundo más justo, menos egoísta, más solidario, poniendo manos en la obra de construirlo y así poder concretarlo?

“Dirán que soy un soñador, pero no soy el único.” Decía un loco lindo nacido y criado en el centro del planeta, de nombre John Lennon. Soy de su misma generación y todavía lo sigo acompañando en su sueño.

 

Fotos:

Rockefeller: eumelvi.blogspot.com

Indignados: AP PHOTO- Emilio Morenatti

 

 

EL PLAN DE LA OTAN ES OCUPAR LIBIA

Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO, Internacionales.

El petróleo se convirtió en la principal riqueza en manos de las grandes trasnacionales yanquis. Pero los habitantes de Libia tienen milenarias tradiciones guerreras.Los antiguos libios formaron parte del ejército de Aníbal cuando estuvo a punto de liquidar a la antigua Roma.

Por Fidel Castro Ruz*

El petróleo se convirtió en la principal riqueza en manos de las grandes trasnacionales yanquis; a través de esa fuente de energía dispusieron de un instrumento que acrecentó considerablemente su poder político en el mundo.

Fue su principal arma cuando decidieron liquidar fácilmente a la Revolución cubana tan pronto se promulgaron las primeras leyes justas y soberanas en nuestra patria: privarla de petróleo.

Sobre esa fuente de energía se desarrolló la civilización actual. Venezuela fue la nación de este hemisferio que mayor precio pagó. Estados Unidos se hizo dueño de los enormes yacimientos con que la naturaleza dotó a ese hermano país.

Al finalizar la última Guerra Mundial comenzó a extraer de los yacimientos de Irán, así como de los de Arabia Saudita, Irak y los países árabes situados alrededor de ellos, mayores cantidades de petróleo.

Éstos pasaron a ser los principales suministradores.

El consumo mundial se elevó progresivamente a la fabulosa cifra de aproximadamente 80 millones de barriles diarios, incluidos los que se extraen en el territorio de Estados Unidos, a los que ulteriormente se sumaron el gas, la energía hidráulica y la nuclear.

Hasta inicios del siglo XX el carbón había sido la fuente fundamental de energía que hizo posible el desarrollo industrial, antes de que se produjeran miles de millones de automóviles y motores consumidores de combustible líquido.

El derroche del petróleo y el gas está asociado a una de las mayores tragedias, no resuelta en absoluto, que sufre la humanidad: el cambio climático.

Cuando nuestra Revolución surgió, Argelia, Libia y Egipto no eran todavía productores de petróleo, y gran parte de las cuantiosas reservas de Arabia Saudita, Irak, Irán y los Emiratos Árabes Unidos estaban por descubrirse.

En diciembre de 1951, Libia se convierte en el primer país africano en alcanzar su independencia después de la Segunda Guerra Mundial, en la que su territorio fue escenario de importantes combates entre tropas alemanas y del Reino Unido, que dieron fama a los generales Erwin Rommel y Bernard L. Montgomery.

El 95 por ciento de su territorio es totalmente desértico.

La tecnología permitió descubrir importantes yacimientos de petróleo ligero de excelente calidad que hoy alcanzan un millón 800 mil barriles diarios y abundantes depósitos de gas natural.

Tal riqueza le permitió alcanzar una perspectiva de vida que alcanza casi los 75 años, y el más alto ingreso per cápita de África.

Su riguroso desierto está ubicado sobre un enorme lago de agua fósil, equivalente a más de tres veces la superficie de Cuba, lo cual le ha hecho posible construir una amplia red de conductoras de agua dulce que se extiende por todo el país.

Libia, que tenía un millón de habitantes al alcanzar su independencia, cuenta hoy con algo más de 6 millones.

La revolución libia tuvo lugar en septiembre de 1969.

Su principal dirigente fue Muammar Kadafi, militar de origen beduino, quien en su más temprana juventud se inspiró en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser.

Sin duda que muchas de sus decisiones están asociadas a los cambios que se produjeron cuando, al igual que en Egipto, una monarquía débil y corrupta fue derrocada en Libia.

Los habitantes de ese país tienen milenarias tradiciones guerreras.

Se dice que los antiguos libios formaron parte del ejército de Aníbal cuando estuvo a punto de liquidar a la antigua Roma con la fuerza que cruzó los Alpes.

Se podrá estar o no de acuerdo con Kadafi.

El mundo ha sido invadido con todo tipo de noticias, empleando especialmente los medios masivos de información.

Habrá que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira, o una mezcla de hechos de todo tipo que, en medio del caos, se produjeron en Libia.

Lo que para mí es absolutamente evidente es que al gobierno de Estados Unidos no le preocupa en absoluto la paz en Libia, y no vacilará en dar a la OTAN la orden de invadir ese rico país, tal vez en cuestión de horas o muy breves días.

Los que con pérfidas intenciones inventaron la mentira de que Kadafi se dirigía a Venezuela, igual que lo hicieron en la tarde del pasado domingo, recibieron hoy una digna respuesta del ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, cuando expresó textualmente que hacía votos porque el pueblo libio encuentre, en ejercicio de su soberanía, una solución pacífica a sus dificultades, que preserve la integridad del pueblo y la nación libia, sin la injerencia del imperialismo.

Por mi parte, no imagino al dirigente libio abandonando el país, eludiendo las responsabilidades que se le imputan, sean o no falsas en parte o en su totalidad.

Una persona honesta estará siempre contra cualquier injusticia que se cometa con cualquier pueblo del mundo, y la peor de ellas, en este instante, sería guardar silencio ante el crimen que la OTAN se prepara a cometer contra el pueblo libio.

A la jefatura de esa organización belicista le urge hacerlo. ¡Hay que denunciarlo!

La política de saqueo impuesta por Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en el Oriente Medio entró en crisis.

Esta se desató inevitablemente con el alto costo de los cereales, cuyos efectos se hacen sentir con más fuerza en los países árabes donde a pesar de sus enormes recursos petroleros, la escasez de agua, las áreas desérticas y la pobreza generalizada del pueblo contrastan con los enormes recursos derivados del petróleo que poseen los sectores privilegiados.

Mientras los precios de los alimentos se triplican, las fortunas inmobiliarias y los tesoros de la minoría aristocrática se elevan a millones de millones de dólares.

El mundo arábigo, de cultura y creencia musulmana, se ha visto humillado adicionalmente por la imposición a sangre y fuego de un Estado que no fue capaz de cumplir las obligaciones elementales que le dieron origen, a partir del orden colonial existente hasta fines de la Segunda Guerra Mundial, en virtud del cual las potencias victoriosas crearon la ONU e impusieron el comercio y la economía mundiales.

Gracias a la traición de Mubarak en Camp David el Estado árabe palestino no ha podido existir, pese a los acuerdos de la ONU de noviembre de 1947, e Israel se convirtió en una fuerte potencia nuclear aliada a Estados Unidos y la OTAN.

El Complejo Militar Industrial de Estados Unidos suministró decenas de miles de millones de dólares cada año a Israel y a los propios estados árabes sometidos y humillados por éste.

El genio ha salido de la botella y la OTAN no sabe cómo controlarlo.

Van a tratar de sacarle el máximo provecho a los lamentables sucesos de Libia. Nadie sería capaz de saber en este momento lo que allí está ocurriendo.

Todas las cifras y versiones, hasta las más inverosímiles, han sido divulgadas por el imperio a través de los medios masivos, sembrando el caos y la desinformación.

Es evidente que dentro de Libia se desarrolla una guerra civil.

¿Por qué y cómo se desató la misma?

¿Quiénes pagarán las consecuencias?

La agencia Reuters, haciéndose eco del criterio de un conocido banco de Japón, el Nomura, expresó que el precio del petróleo podría sobrepasar cualquier límite:

-”Si Libia y Argelia suspenden la producción petrolera, los precios podrían llegar a un máximo por encima de 220 dólares por barril y la capacidad ociosa de la OPEP sería reducida a 2,1 millones de barriles por día, similar a los niveles vistos durante la guerra del Golfo y cuando los valores tocaron los 147 dólares por barril en el 2008 , aseveró el banco en una nota.”

¿Quiénes podrían pagar hoy ese precio?

¿Cuáles serían las consecuencias en medio de la crisis alimentaria?

Los líderes principales de la OTAN están exaltados.

El Primer Ministro británico, David Cameron, informó ANSA, admitió en un discurso en Kuwait que los países occidentales se equivocaron en apoyar gobiernos no democráticos en el mundo árabe.

Se le debe felicitar por la franqueza.

Su colega francés Nicolás Sarkozy declaró: -La prolongada represión brutal y sangrienta de la población civil libia es repugnante.

El canciller italiano Franco Frattini declaró creíble la cifra de mil muertos en Trípoli -la cifra trágica será un baño de sangre.

Hillary Clinton declaró: el ‘baño de sangre es completamente inaceptable y tiene que parar.

Ban Ki-moon habló: -Es absolutamente inaceptable el uso de la violencia que hay en el país.

-El Consejo de Seguridad actuará de acuerdo a lo que decida la comunidad internacional.

-Estamos considerando una serie de opciones.

Lo que Ban Ki-moon espera realmente es que Obama diga la última palabra.

El Presidente de Estados Unidos habló en la tarde de este miércoles y expresó que la Secretaria de Estado saldría para Europa a fin de acordar con sus aliados de la OTAN las medidas a tomar.

En su cara se apreciaba la oportunidad de lidiar con el senador de la extrema derecha de los republicanos John McCain; el senador pro israelita de Connecticut, Joseph Lieberman y los líderes del Tea Party, para garantizar su postulación por el partido demócrata.

Los medios masivos del imperio han preparado el terreno para actuar.

Nada tendría de extraño la intervención militar en Libia, con lo cual, además, garantizaría a Europa los casi dos millones de barriles diarios de petróleo ligero, si antes no ocurren sucesos que pongan fin a la jefatura o la vida de Gaddafi.

De cualquier forma, el papel de Obama es bastante complicado.

¿Cuál será la reacción del mundo árabe y musulmán si la sangre en ese país se derrama en abundancia con esa aventura?

¿Detendrá una intervención de la OTAN en Libia la ola revolucionaria desatada en Egipto?

En Iraq se derramó la sangre inocente de más de un millón de ciudadanos árabes, cuando el país fue invadido con falsos pretextos.

¡Misión cumplida! proclamó George W. Bush.

Nadie en el mundo estará nunca de acuerdo con la muerte de civiles indefensos en Libia o cualquier otra parte.

Y me pregunto: ¿aplicarán Estados Unidos y la OTAN ese principio a los civiles indefensos que los aviones sin piloto yankis y los soldados de esa organización matan todos los días en Afganistán y Pakistán?

Es una danza macabra de cinismo.

Fuente:

PLANIFICACIÓN INTEGRAL EN CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Grupo de Gestión de Políticas de Estado en Ciencia y Tecnología

Introducción

Difundimos un documento escrito por el Arq Horacio Berretta en el que, según su autor, se expresan algunas reflexiones en relación a la conveniencia de una acción más comprometida de CyT con necesidades prioritarias de la nación, dentro del marco aún inexistente de planificación integral del desarrollo económico, social y ambiental. Inicialmente el texto fue enviado por el Arq. Berretta al Ministro de CyT Lino Barañao, a la Presidenta del CONICET Marta Rovira y al investigador y ex Presidente del CONICET Andrés Carrasco, pero fue elaborado para difusión general.

Horacio Berretta es Investigador Superior del CONICET, Doctor Honoris Causa de la UCC, Fundador del Centro Experimental de la Vivienda Económica (CEVE-CONICET), Presidente Honorario de AVE (Asociación de Vivienda Económica) y un referente en nuestro país y Latinoamérica en investigación, desarrollo y aplicación de tecnologías y materiales en el campo de la vivienda social.

A continuación, el documento del Arq. Berretta:

Ciencia y Técnica como servicio en un marco de Planificación Integral

(Negritas del autor)

Introducción:
A propósito de los trascendidos de la investigación del Dr Carrasco (UBA-CONICET) sobre el uso del glifosato y su acción nociva para la vida, surgen dudas acerca de su utilización para contribuir al bienestar general de la población y el medio ambiente, dado que se comprometen fuertes intereses económicos y del poder político

No obstante y debido a la creciente primacía, manifiesta o solapada, del negocio sobre lo humano y el medio ambiente, es imperioso con visión racional y abarcativa, emprender un comprometido camino de utopía posible, dejando de ser funcionales al capitalismo destructor vigente.

En esta óptica, sería relevante incluir el sistema de CyT en un necesario marco de planificación generalizada del desarrollo, acompañando un itinerario de liberación y cambios que se esbozan hoy en toda América Latina.

A partir del desorden
No hay dudas que resulta cada día más incomprensible, en países como Argentina, colmada de grandes extensiones de tierras fértiles, e ilimitadas riquezas naturales, que tengamos un tercio de su mayor riqueza (su pueblo, bien dispuesto a la creatividad y el trabajo), relegado por la dirigencia de turno bajo la línea de pobreza y miseria .

Después del genocidio militar, la venta y devastación de las grandes empresas nacionales, y el abandono creciente de nuestra infraestructura realizada por Menem, completamos la destrucción talando bosques, realizando monocultivo de soja con el uso de sustancias perjudiciales, y destrozamos los glaciares que bajan de los Andes, y envenenamos para siempre los ríos y aguas subterráneas a causa de la explotación minera a cielo abierto, para beneficio de grandes empresas extranjeras. Poco más puede hacerse ya, para destruir nuestra heredad desde las bases.

Comprobamos así la continuada y no siempre visible funcionalidad con el capitalismo mundial vigente, sumergido hoy en una enorme crisis, a fuerza de poner la carreta (oro y poder), por delante del motor (dirigencia comprometida y pueblo).

¿No habrá llegado el momento de pasar por encima de pequeños intereses de grupo y sector, para discutir, negociar y aunar, sin chantaje y ofensas, encarando, abierta y solidariamente el futuro?. ¿No habrá también llegado el momento de afrontar orgánica y democráticamente una acción más racional y mancomunada del Estado y el sector privado, respondiendo a necesidades esenciales de toda la población, y al respeto de la naturaleza de la que somos parte?

Desde una planificación democrática indicativa
De acuerdo a lo antedicho, me estoy refiriendo a plantear un creativo proceso de planificación nacional y local, para asentar progresivamente el camino del desarrollo integral: económico, social y ambiental, como un todo armónico y medio eficaz para salir de la improvisación y el desorden, que tanto daño nos causan.

Parecería necesario, pues como decía Louis Lebret : “planificar es orientar en libertad responsable, el paso compartido de una situación menos humana a una generalizada y más humana, con el menor tiempo y costo posibles”.

La presión cada vez más organizada del pueblo y un lento aunque creciente cambio de mentalidad en amplios sectores políticos y técnicos, hacen presuponer que cada intervención y programa sectorial de gobierno, para ser respuesta eficaz a necesidades fundamentales masivas, debe enmarcarse en una acción coherente, generalizada y flexiblemente delineada en sus pasos fundamentales para un desarrollo justo de la totalidad . Digo planificación integral y no sumatoria de propuestas y planes inconexos.

Esto es encarar sesudamente un proceso de planificación democrática e indicativa, acordada con los distintos actores sociales, distante de la planificación imperativa de los regímenes totalitarios y también de la planificación solapada de fuertes sectores minoritarios en pugna que, para su exclusivo beneficio interactúan marginando las necesidades mayoritarias.

La concreción pues, de la planificación integral: económica, social y ambiental en democracia resulta una tarea que debe resumir las aspiraciones y necesidades del país y el hombre concreto, y no imposición despótica u oportunista de la dirigencia de turno de mira cortoplacista, proclive a encolumnar su “clientela cautiva”, insistiendo en la improvisación, encubierta con palabras rimbombantes que esconden desorden e intereses ocultos .

El plan acordado es el fundamento del cambio, y la planificación integral es la herramienta del desarrollo de un pueblo informado, motivado y entusiasta por aprovechar los diversos canales de participación y de apropiación del quehacer común.

Como vemos es enorme la distancia que media entre la formulación generalizada de operatorias, planes y decretos aislados y aún contradictorios, a la idea innovadora que engloba y armoniza coherentemente cada parte con el todo.

Ciencia y Técnica para el desarrollo integral
Por otro lado tenemos la tentación del desarrollo científico-tecnológico como fuerza autónoma y prestigiosa disociada de ser un recurso al servicio de la nación y las necesidades fundamentales del pueblo.
Por esto, parece necesario reubicar el sistema de C y T en un enmarque totalizador y orgánico de servicio, para colaborar efectivamente “en el desarrollo de todo el hombre y todos los hombres” como lo afirma Francois Perroux .

Para ello se deberá relacionar la libertad del investigador con la búsqueda de soluciones adecuadas a los grandes problemas existentes, definiendo prioridades esenciales, hoy insoslayables…

Con la intención de visualizar hechos concretos, me permito ejemplificar entre otros posibles, algunos temas de investigación y desarrollo a encarar o profundizar en esta óptica:

- Desarrollar tecnologías apropiadas, en el campo de la explotación minera, y el cultivo racional de productos del agro, carentes de efectos tóxicos y destrucción del eco-sistema;

- Desarrollar estudios y metodologías regionales para regulación de la tala y reforestación, en relación con el cambio climático y de vida de los pueblos y comunidades rurales;

- Ampliar estudios y propuestas para defensa y regulación de las cuencas hídricas;

- Desarrollar diversos tipos de agro-industria, aumentando el valor agregado a la vasta producción rural;

- Ampliar el desarrollo de medicamentos y vacunas para enfrentar diferentes epidemias, y terminar con el “mal de Chagas”;

- Ampliar el desarrollo de nuevas formas de energía renovable dentro de la protección del medio ambiente;

- Retomar el desarrollo industrial del transporte aéreo y marítimo;

- Ampliar el desarrollo de infraestructura y tecnologías y metodologías aptas para procesos socio-habitacionales; etc., etc.

CONCLUSIÓN
El panorama futuro de nuestro sistema de CyT de reconocida excelencia en la generación de conocimiento, nos presenta también serias vacancias, lejanía de contenido social, y escasa aplicación de su potencial según impostergables prioridades de la nación y el pueblo.

Por tanto va llegando el momento de encarar de una vez por todas como país, en un proceso de planificación integral, el desenvolvimiento del sistema de CyT estrechamente unido a una faltante política de Estado, de desarrollo realista y participativo, en lo económico, social y del medio ambiente.
¿Será esto posible ?.

Firma: Arq. Horacio Berretta, Córdoba, 5 de junio de 2009.

Cordialmente, Grupo de Gestión (www.saic.org.ar , difusión, política científica, propuesta de políticas en CyT).
Alonso-Romanowski S – Cid JA – Cravero C – De Filippo J – De Sousa Frade S – Estébanez ME – Fiamberti H – Fossati CA – Franchi AM – Furnari JC – García AP – Ghilarducci A – Giordano M – Gubertini MT – Hermida EB – Ielpi L – Iriondo M – Isturiz MA – Jasnis MA – Lamberti Y – Landoni MF- Lemos DR – Manghi M – Massarini A – Milana JP – Nonzioli AC – Otero AM – Palermo M – Pérez O – Poderti A – Ravelo A – Rearte B – Recavarren MI – Rietti S – Rivero S – Rofman A – Sabbatini ME – Sasiain MC – Schattner M – Yantorno O.