¿QUÉ NOTICIAS PRIORIZA “YAHOO ARGENTINA” PARA SU PORTADA DE ACCESO A CORREOS?

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Manipulación de la información en los medios digitales.

Parecería ser que el conocimiento de la modalidad de informarse que tienen los “apurados usuarios” de internet, a los “servidores” les alcanza para recurrir más a menudo de lo que uno imagina a la  presentación de  notas con el viejo truco del  “título gancho”. Dentro de esta operatoria, los “apurados” luego se transforman en excelentes “jetones multiplicadores”, sin tener idea de qué hablan.

Por El Fierro de Martín

 

Veamos la presentación de la noticia:

 

 

 

De las cuatro noticias que se presentan en la parte inferior, dos (las marcadas con círculos por quien esto escribe) tienen que ver con enjuiciamientos a las politicas del gobierno nacional.

Ahora bien si uno va al cuerpo de la nota de Cristina se encuentar con esto:

 

Como se puede apreciar recurrentemente yahoo acude a las únicas fuentes parecería disponibles,  operando “sin querer queriendo”  como la otra  “cadena nacional paralela”, lanación.com y clarin.com ,  pero en este caso “democraticas”

Y que dice el “cuerpo” de la misma:

La Fundación Bicentenario por la Transparencia y Control de las Políticas Públicas (¿?) intimó a la presidenta Cristina Kirchner a que cese en el “uso reiterado” de la cadena nacional de radio y televisión.

“Intimamos a la señora Presidenta a que se abstenga de continuar avasallando derechos de raigambre constitucional. Ello bajo apercibimiento de denunciar al Poder Ejecutivo Nacional y a los funcionarios que incurran en ese accionar antijurídico ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”(¿?), sostiene la misiva. (¿Hacer uso de una Cadena Nacional es atentar contra los DD.HH.? ¿Qué hacia la “Fundación Bicentenario por la Transparencia y Control de las Políticas Públicas” –o sus miembros- en el nefasto “Proceso de Reorganización Nacional” donde ahí se atentaba en serio contra los DD.HH.?)

“Independientemente de que tales actos lesivos puedan también resultar materia de enjuiciamiento a través de las vías que prevé nuestra Carta Magna” ( ¿?, ¿Adónde la constitución prevé el enjuiciamiento por Usar la Cadena?) , añade la nota, firmada por el apoderado de la fundación, el abogado Fabián Bergenfeld (Un “mediático” Cuneo Libarona cualquiera).

“Los ciudadanos debemos ser permanentemente testigos de la controversial postura que esgrimen tanto la Presidenta como los funcionarios que la acompañan en su afán por acallar las voces disidentes”, indica el texto. (Las “voces disidentes ¿quieren también hacer uso de la Cadena Nacional? ¿No era que la “cadena molestaba? ¿Ahora es “depende quien las use”? ¿No les alcanza con la Cadena Privada Clarín? ¿En qué quedamos con la eficiencia privada? ¿Se fue al “carajo” también, o ni en el carajo son creibles? Simples preguntas de un “ciudadano” que voto a este gobierno para que haga lo que está haciendo. Los de la fundación y en el muy remoto e hipotétio caso que fueran gobierno ¿les abrirían las puertas del dialogo y compartirían la Cadena para que digan lo suyo los negros trabajadores desgraciadamente peronista?)

Según la Fundación Bicentenario, la Presidenta usó “espacios afrontados por el erario público” para “afectar el derecho a la imagen o al honor de un abuelo, de un agente inmobiliario o de un periodista”. ( Insisto, en la dictadura y en el “menemato” la “Fundación …” ¿No funcionaba? ¿Sus miembros no existían o estaban ausentes c/aviso en los períodos mencionados? En esos períodos ¿No había manipulación de la información por sumatoria de cadenas = privada + estatal que estaban al servicio de intereses privados, también con costa para el erario público? ¿El “abuelo”, el “agente inmobiliario” y el “periodista”(¿?) son unos “Santos”, no joden, descalifican e insultan por las “cadenas privadas”? ¿Quién les impide que lo hagan?)

Pero veamos:

Quiénes son. Según se describe a sí misma, la Fundación Bicentenario nació en 2003 “como respuesta a los graves problemas nacionales” y con el objetivo de “fomentar, en un marco democrático, la participación ciudadana en el debate de ideas y planes de gobierno”. ( Para la “Fundación…” la “Cadena Clarin-La Nación ¿no jode el “marco democrático? Los “GRAVES PROBLEMAS NACIONALES” fueron tales “HASTA casualmente el 2003”. A partir de esa fecha se comenzó a dar “vuelta la taba” y aparecieron las soluciones. Ahora bien, ¿cuales fueron las ideas que propusieron debatir y que lanzaron en el 2003 los integrantes de dicha “ONG”? Los integrantes de la “Fundación…” ¿vienen pretendiendo cogobernar desde esa época –como los de la suciedad rural- o pretenderán que el gobierno responda únicamente al bienestar de sus miembros de “clase”? Por si no estan enterados, la “ciudadanía” ya decidió por quién desean ser gobernada. La “Fundación…” debería conocer los principios BÁSICOS de la verdadera democracia. Prueben en las próximas elecciones muchachos -seguramente deben ser machistas-.)

Apenas fundada, la organización se hizo conocida por su ferviente oposición y mediáticos cuestionamientos a la postulación de Eugenio Zaffaroni para la Corte Suprema de Justicia (La cosa comienza a aclararse). En octubre de 2003, LA NACION los entrevistó en su sede de Suipacha al 100, donde ocupaban una oficina en el estudio jurídico de uno de los miembros de la fundación. (¡Aquí está la madre del borrego! ¡Ahora si queda claro de quienes se trata!!!)

En ese momento, la fundación decía no depender de ningún partido político, pero la mayoría de sus simpatizantes estaba cerca del ala de centroderecha del justicialismo y varias de sus autoridades habían encabezado en los 80 la agrupación Unión para la Apertura Universitaria (UPAU), integrada por la Ucedé y el Partido Demócrata. (¡No hace falta echarle agua para que quede claro de quienes se trata!!! ¡Los guate-malas y guate-“piores” de los democratassss!!!)

Servidores de internet ¿libres e independientes a la hora de hacer política?

No es el primer ejemplo que dimos.

No hay más comentarios.

 

Encontramos otro nieto, el 106

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Derechos Humanos

 

Comunicado de Prensa*

 

Abuelas de Plaza de Mayo anuncia con inmensa alegría la restitución de la identidad de Pablo Javier Gaona Miranda, otro de nuestros nietos robados por el terrorismo de Estado, secuestrado junto con sus padres el 14 de mayo de 1978 cuando tenía solamente un mes de vida.

El 29 de junio último, Pablo Javier se acercó a Abuelas con dudas sobre su origen y fue recibido en el área de Presentación Espontánea de nuestra Asociación. Frente a los indicios de que podría tratarse de uno de nuestros nietos, fue derivado de inmediato a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) para que se le realizara el correspondiente examen de ADN.

Los resultados del análisis efectuado en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) acreditaron su verdadera filiación y hoy, después de 34 años, finalmente fue liberado de la mentira.

 

Sus padres

Ricardo Gaona Paiva nació en Asunción del Paraguay el 20 de septiembre de 1956 y en su familia lo apodaban “Petit”. Militó en la Juventud Universitaria Peronista (JUP), estuvo detenido en la Comisaría de Villa Martelli y en la cárcel de Olmos, y a poco de recuperar la libertad se integró al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

María Rosa Miranda también era militante del ERP. Nacida en la provincia de Tucumán el 10 de noviembre de 1949, sus amigos le decían “Mery”. En la militancia a ella los compañeros la llamaban “Silvia” y a él “Jorge” o “Paraguayo”.

Ricardo consiguió trabajo como portero de un edificio en el centro porteño y allí se mudaron con María Rosa, que pronto quedó embarazada. El 13 de abril de 1978 en el Hospital Rivadavia nació Pablo Javier.

El 14 de mayo de 1978 la familia salió de su domicilio en la ciudad de Buenos Aires y se dirigió a Villa Martelli, a la casa de los padres de Ricardo, en donde se reunieron para celebrar el aniversario de la independencia de Paraguay. Se despidieron y nunca más se supo de ellos.

 

El caso

El niño fue entregado a un matrimonio que lo anotó como hijo propio. El entregador fue un coronel retirado, primo del apropiador, quien además fue designado como padrino.

Pablo Javier siempre supo que no era hijo biológico, aunque la historia que le contaban era que lo habían traído de la provincia de Misiones.

En 2001 empezó a preguntarse si podría ser hijo de desaparecidos. Recién en 2008 manifestó estas dudas a su apropiadora y le dijo que iba a acercarse a Abuelas. Luego de unos rodeos, la mujer le confirmó su sospecha: era hijo de desaparecidos y lo había entregado su padrino.

Hace poco más de un mes, Pablo Javier se animó a dar el paso hacia la verdad. Hoy tenemos la alegría de anunciar que un nuevo nieto pudo liberarse de la tortura que significa vivir bajo el yugo de la apropiación y reencontrarse con sus tíos, primos y una Abuela que siempre lo esperó.

 

Un llamado a la sociedad

Las Abuelas estamos cumpliendo 35 años de búsqueda. Muchas de nosotras se han ido de esta vida sin poder abrazar a su nieto o nieta. Nuestra lucha sigue siendo tan dolorosa y desesperada como al principio, aunque ahora con el agravante de que el tiempo se nos acaba.

Y si bien nuestros nietos restituidos y otros familiares han tomado la posta y el recambio generacional está asegurado, el deseo del encuentro para nosotras sigue siendo tan vivo y tan urgente como el primer día.

Como lo ha demostrado recientemente la Justicia, nuestros nietos han sido víctimas de un Plan Sistemático de robo de bebés. La ejecución de este plan fue posible no sólo por la casi inconcebible crueldad de los militares de la dictadura, sino también por la anuencia de una sociedad que ya amparaba desde antes la práctica de la apropiación de menores.

Hoy gran parte de la sociedad, que ha comprendido los alcances e implicancias del derecho a la identidad, nos acompaña en la búsqueda.

Nuestros nietos apropiados también forman parte de esta sociedad: tienen amigos, vecinos, compañeros de trabajo, parejas e hijos. Entre todos y todas podemos ayudarlos a que se pregunten sobre su origen, sobre su historia, a que se quiten de encima esas dudas que les impiden crecer y ser libres.

Pablo Javier compartió un mes con su madre y con su padre. Él, como el resto de nuestros nietos, seguramente guarda en su memoria interior el recuerdo de esos días que terminaron de forma abrupta cuando fue separado de ellos. Este dolor profundo sólo puede curarse con la verdad, la verdad es la única explicación capaz de poner fin al tormento de vivir sin saber quién es uno.

Como Pablo Javier, que tuvo la valentía de enfrentarse a sus miedos, a sentimientos contradictorios y a un destino que se le impuso por la fuerza cuando todavía no tenía siquiera el lenguaje, las palabras para elaborar el despojo al que fue sometido, las Abuelas convocamos a todos los que dudan de su identidad a que se animen y se acerquen a nuestra institución. Empezar a sacarse de encima las dudas es el camino para empezar a aliviar tanto dolor.

Y a quienes conocen a alguien que tiene dudas o que ya sabe que puede ser hijo de desaparecidos, les pedimos que los ayuden a acercarse a Abuelas o a la Conadi.

Las Abuelas, como desde hace 35 años, los seguimos buscando y los seguimos esperando.

 

*Abuelas de Plaza de Mayo

LOS OJOS DE LA HISTORIA

C.A.B.A., Argentina, UNSUR-CELAC, EL EMILIO,Derechos Humanos

“Una práctica sistemática y generalizada”

El dictador Jorge Rafael Videla recibió 50 años de prisión. Las penas fueron bajando hasta los cinco años que recibió la apropiadora de Francisco Madariaga. El tribunal dio por probado el plan sistemático y los secuestros de los niños aún no encontrados.

Por Alejandra Dandan

Y el día llegó. La Justicia dio por probado que la existencia de una “práctica sistemática y generalizada de sustracción, retención y ocultamiento de menores de edad” en “el marco de un plan general de aniquilación que desplegó sobre parte de la población civil, con el argumento de combatir la subversión implementando métodos del terrorismo de Estado durante los años 1976 a 1983 de la última dictadura militar”. Esa definición, pendiente desde el Juicio a las Juntas de Comandantes que no lo había dado por probado, reclamada durante más de 36 años por las Abuelas de Plaza de Mayo y por los nietos identificados, la dijo ayer la presidenta del Tribunal Oral Federal 6, María del Carmen Roqueta, en la sentencia del juicio por el robo de bebés. El dictador Jorge Rafael Videla recibió la pena histórica de 50 años de prisión, que se da por primera vez, por haber organizado esa práctica. El tribunal condenó además a otros ocho represores, entre ellos a Reynaldo Bignone, Santiago Riveros y los marinos Antonio Vañek y Jorge “El Tigre” Acosta. Los jueces imputaron a los acusados por los casos de los niños que aún están desaparecidos, es decir, dieron por probados sus secuestros y entendieron que el delito continúa. También impulsaron una investigación sobre el emblemático vicario castrense Emilio Graselli y dispusieron la rectificación de las partidas de nacimiento. “Es un día memorable para la Argentina y para todo el mundo civilizado que sabe que en un país donde no hay justicia, no puede haber democracia. Y acá la estamos haciendo entre todos”, señaló Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.

La sala de los tribunales de Retiro estaba en silencio. Frente a la línea de acusados, el blazer azul de Videla, el poncho de Bignone, la chalina de Riveros, se ubicó a las 18.18 Roqueta, seguida por los jueces Julio Luis Panela, Domingo Altieri y Pedro García de la Torre. Roqueta leyó poco después el artículo en el que por primera vez aparece definido legalmente el robo de niños como sistema. La sala escuchó. Luego leyó el nombre de Videla, los nombres de sus víctimas y llegó a la condena. Cuando leyó el monto de la pena, los 50 años pedidos por todas las querellas y la fiscalía de Martín Niklison, un número que pareció en ciertas ocasiones imposible, ahí, sí, se escuchó un suspiro colectivo en forma de alivio.

“Tengo una mezcla de sensaciones”, dijo Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo apenas se levantó de la sala. “Porque por un lado celebro la condena de 50 años para Videla, lo cual se da por primera vez, y está el reconocimiento explícito y claro de la Justicia de que hubo un robo sistemático de niños y se condena al responsable emblemático. Pero por otro, las demás penas fueron más livianas de lo que esperábamos, aunque los abogados tienen su explicación, todavía podremos verlas.”

Estela se sentó al lado de Francisco Madariaga, que llevó a juicio a sus apropiadores Víctor Gallo y Susana Colombo. Detrás estaba Abel Madariaga, su padre, el único padre sobreviviente de los 35 casos revisados durante el juicio. Atrás y adelante estaban Elsa Pavón con su nieta Paula Logares; Macarena Gelman, María Victoria Montenegro, Rosa Roisinblit con su nieto Guillermo y Sara Méndez –la única de esas madres que sobrevivió– pegada a su hijo Simón, ahora recuperado.

“Yo lloré como una desgraciada, para serte sincera, porque fue la primera vez que escuché que existía el nombre de mi hermana”, dijo, como pudo, Adriana Moyano, la tía de Victoria Moyano Artigas, apenas se paró de su silla. “Treinta y cinco años para ver la cara de los que vieron nacer y sostuvieron a nuestro sobrina”, replicó al lado, Elsa Poblete. “Magnacco estaba ahí –dijo–: agarrando a mi sobrina.”

El punto más importante de la sentencia sin duda fue la definición del robo de niños. En una fórmula compacta, precisa y muy cuidada, el tribunal desplegó lo que no estaba dicho hasta ahora y a partir de ahora repetirá la Justicia. Después de leer una serie de nulidades, Roqueta pronunció el punto ocho de su sentencia: “No hacer lugar a los planteos de prescripción penal interpuestos por las defensas –dijo y siguió– por tratarse los hechos juzgados de delitos de lesa humanidad implementados mediante una práctica sistemática y generalizada de sustracción, retención y ocultamiento de menores de edad, haciendo incierta, alterando o suprimiendo su identidad en ocasión del secuestro, cautiverio, desaparición o muerte de sus madres, en el marco de un plan general de aniquilación que desplegó sobre parte de la población civil con el argumento de combatir la subversión implementando métodos del terrorismo de Estado durante los años 1976 a 1983 de la última dictadura militar, artículo 118 de la Constitución”.

No dijo “plan”, pero dijo “práctica sistemática”, tal como lo habían sostenido la querella de Abuelas de Plaza de Mayo y la fiscalía. Esa decisión había quedado pendiente desde el Juicio a las Juntas, en el que se absolvió a Videla por cinco de los seis casos que llegaron a juicio. Allí se consideró que ese práctica sistemática no existía y que las apropiaciones eran casos “aislados”.

Las penas

Al lado de Videla, el que recibió la segunda pena más alta fue el marino Antonio Vañek, condenado a 40 años de prisión como responsable de la Armada. El resto de las penas fueron más bajas de lo que se había pedido. Sin embargo, entre ellas, hubo una escala más alta para los lugares de mando, los llamados “instrumentadores” del plan: entre ellos, Acosta por la ESMA, condenado a 30 años de prisión y Riveros por Campo de Mayo, condenado a 20 pero juzgado sólo por dos casos.

Bignone recibió una pena de 15 años de prisión, menos de los 50 que pidió la fiscalía. Llegó a juicio por su participación en la última junta de comandantes, como Rubén Franco. Los dos estaban acusados por la firma de dos resoluciones: la de la autoamnistía y la que declaró la muerte de los desaparecidos, es decir también de los niños. Las querellas se esforzaron en mostrar, durante el debate, el documento con el peso y los efectos de cualquier otro acontecimiento jurídico y penal. Por alguna razón que anoche aún no se conocía, el tribunal condenó a Bignone pero absolvió a Franco.

Entre los autores directos –los responsables de haberse quedado con los niños– se hallaron las penas más bajas. Víctor Gallo y su ex mujer Susana Colombo, acusados por la apropiación de Francisco Madariaga, recibieron 15 y 5 años de prisión. Francisco lloró cuando Roqueta leyó la condena a Gallo, y luego volvió a hacerlo cuando pronunció la de Colombo. La pena para Gallo fue más baja que la que este Tribunal le había puesto a Víctor Rei por la apropiación de Alejandro Sandoval (que fue de 16 años) y la pena sobre Colombo fue la mínima, un dato que permite entender que los jueces tomaron aquello que ella argumentó durante el juicio: que su silencio fue producto de la violencia de género.

El tribunal anunció que dará a conocer los fundamentos de la sentencia el 17 de septiembre. Allí habrá otros elementos para analizar. La condena a Videla es una de ellas, de la lectura de ayer se desprendieron datos importantes para esta y otras causas. Uno de ellos es que la acusación incluyó el caso de Macarena Gelman, que nació en territorio uruguayo. La decisión es importante porque pese a que hay antecedentes en el fallo de Orletti y de Arancibia Clavel, las defensas alegaban que no podía incluirse porque la causa específica del Plan Cóndor todavía no tiene sentencia.

El otro dato, más fino jurídicamente, es que la acusación incluyó a niños que aún están desaparecidos, entre ellos el hijo de Laura Carlotto y nieto de la presidenta de Abuelas, y a Clara Anahí Mariani, la nieta de Chicha Mariani. Para los abogados aparece una revisión de cosas que dejó escrita la Cámara Federal en la causa 13 de 1985. Al descartar los casos que habían llegado a juicio porque los niños no estaban, entendió que no había delito. “La defensa había usado esos argumentos: dijo que no se sabe si están vivos y tampoco está probado que estén apropiados, por eso una definición sobre eso a nivel jurídico y simbólico es muy importante”, había dicho un día antes a Página/12 Alan Iud, del equipo jurídico de Abuelas.

A la noche, los ocupantes de la sala donde se habían realizado las audiencias durante un año y medio se retiraban. Estela de Carlotto se chocaba con Mirta Guarino, que llegaba de afuera. A Victoria Montenegro la agarraban las Abuelas de las filas de adelante. Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, se emocionaba con el juicio justo, legal, “jamás por mano propia”. En ese momento pasó Elsa Pavón por la puerta de la sala. Chiquitita, abajo de la campera, como pudo levantó el dedo pulgar de la mano derecha y así dejó la sala. “Tuvieron un juicio justo en plena luz del día –dijo– y con toda la justicia y la ley que no tuvieron los nuestros.”

En los pasillos estaban todos. No se escuchó el Himno Nacional que los familiares de los represores suelen ponerse a cantar en los finales de los juicios como si fuese el escudo desde donde batallar. La Cámara de Casación habilitó una sala para ellos y siguieron la sentencia a través de una pantalla. Afuera se amontonaban las abuelas. Una de ellas le dijo a otra: “Misión cumplida”. Era Jorgelina Azzarri de Pereyra, la madre de Liliana Pereyra, una de las mujeres cuya historia y tránsito por la maternidad clandestina se escuchó en las audiencias. Una mujer que, además, encontró a su nieto hace cuatro años, pero él aún vive con otra identidad. “¿Por qué misión cumplida? Por los años de lucha, de pedir, de elaborar, a medida que pasan los juicios, los hijos y los nietos van logrando esto que es pedir justicia.”

Afuera de los tribunales, con la noche cerrada y el frío, los organismos de derechos humanos estaban acompañados por jóvenes de agrupaciones políticas y sociales. Cuando los vio, más temprano, Isabel Fernández Blanco, una de las sobrevivientes, decía: “¡Ya no estamos solos!”.

Hoy es la sentencia en el juicio por el plan sistemático de robo de bebés

C.A.B.A., Argentina, UNSUR-CELAC, EL EMILIO,Derechos Humanos

Se inicia en Buenos Aires el 14 Festival Internacional de Cine sobre Derechos Humanos

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Arte, cultura y derechos humanos

 

A la programación la iremos facilitando día por día

EL LLAMATIVO RETORNO DE CIERTOS “ARGUMENTOS”

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Medios de comunicación y Sociedad

 

A propósito de los peligros de un falso “debate” que se intentó instalar mediáticamente entre el supuesto “antisectas” Pablo Salum y el por él escrachado Claudio María Domínguez.

Por Victor Leopoldo Martinez (*)

A partir de ciertas “imputaciones” hacia el practicante de la “New Age” Claudio María Domínguez por parte de un joven –Pablo Salum- quien estuvo dando sobradas muestras de un desmesurado afán de protagonismo mediático en su deambular diario por los canales de televisión, el chabacano amarillismo periodístico generalizado (doblemente peligroso y ya explicaré por qué) instalado en la mayoría de los programas de entretenimiento (chimentos) e información de nuestra televisión, reflotó una peligrosa frase muy usada desde hace siglos, recuperada por los cruzados de la última dictadura militar argentina y utilizada dentro de sus argumentos a modo de justificación para sus nefastas “tareas” y acciones “extirpadoras” de lo que ellos entendían “desviaciones mentales”: El famoso “lavado de cerebro”. La Iglesia Católica –“religión” oficial del Estado Argentino-le daba a esa dictadura sustento teológico para una supuesta “guerra” contra ideologías apátridas y ateas y cobertura “espiritual” para los operadores refugiados bajo el manto dictatorial. Un General -Balsa- pidió disculpas por las atrocidades cometidas por sus camaradas. Hasta hoy no se conoce ningún pedido de disculpas de los integrantes del alto clero argentino, cómplice de hecho de aquel genocidio cometido por las juntas militares asesinas.

Por otra parte no se pueden pasar por alto y/o olvidar como remotos antecedentes, las “guerras santas (¿?)” y la “Santa(¿?) Inquisición” realizadas por el culto hoy denominado “Católico”, muestras patéticas de las barbaridades cometidas en nombre de Dios, algo que ya he señalado en otro articulo (ver: http://www.revistaelemilio.com.ar/2010/07/la-santa-inquisicion-de-un-cruzado-fuera-del-tiempo/).

Resulta muy evidente que el joven Salum, en su calidad de víctima de un supuesto accionar manipulador de una secta religiosa presenta, todavía hoy, secuelas de los serios trastornos psico-emocionales que seguramente padeció en algún momento de su vida por tal motivo, y que merecerían recibir la debida atención profesional. Pero los consultorios no están casualmente en los estudios de televisión donde él denuncia las manipulaciones y “los lavados de cerebro” que realizarían “sectas religiosas”. Salta a la vista que las secuelas de su cuadro anterior le impiden ver que también allí –en la TV- él está siendo “manipulado” por ese amarillismo ávido de sensacionalismo, hoy practicado hasta por “conductores” de ciertos programas que se presentan a si mismos como “progres” y “anti-amarillistas”.

Resultan llamativas y “curiosas” las frases que aparecen reiteradamente dentro de los argumentos expuestos en los discursos que se escucharon donde estuvo Salum. “A mi me rescató la iglesia Católica”, “En esas sectas te lavan el cerebro”. Si no fuera por la aparición de curas católicos “consultores” en algunos de esos programas donde a este chico le dan “aire”, los “fallido” en algunos conductores de TV cuando lo entrevistan, y el “respeto a los límites temáticos” que otros conductores tienen en relación al discurso que impone el poder dominante(1), no dejarían de ser frases, o expresiones adjudicadas a una víctima de abusos en proceso de recuperación, pero mal orientada en cuanto a los lugares terapéuticos.

SOBRE  SECTAS  Y  CULTOS

Se me ocurre pensar que plantear y recurrir a una dialéctica seria para discutir lo que son “las sectas” y “los cultos” no estaría mal para el enriquecimiento temático y para mejorar la formación humana en no pocos argentinos desterrando actitudes discriminadora que muy a menudo les aparece. Me parece fundamental en este momento donde está en discusión todo aquello relacionado con las libres decisiones personales tomadas por adultos respecto a decidir sobre sus actos. Digo esto para no entrar en contradicción con las propias leyes que hoy se votan en el congreso manijeadas mediáticamente como “de vanguardia”, o pioneras en la materia (y que desde ya lo son). También resulta importante hacerlo básicamente por la peligrosa ignorancia y el atrevimiento para incursionar en determinados temas que aparece recurrentemente en muchos de esos conductores de TV desde hace ya un largo tiempo a esta parte, algo que exacerba esa peligrosidad a la que hacia referencia en el primer párrafo por estar en medios de comunicación audiovisual (el medio de mayor penetración).

Es claro que desde el cristianismo la cuestión religiosa -en términos de interpretación del vocablo y la acepción que se le dio a la palabra religión-, está asociada – vía Santo Tomás y su Suma Teológica y San Agustín- a “releer” (la palabra divina), “reelegir” a Dios o “religarse” a este. A partir de esto aparece esa arrogante decisión por parte de los ortodoxos de ese culto de que una “secta sea un grupo autónomo, no cristiano, fanáticamente proselitista, exaltador del esfuerzo personal y expectante de un inminente cambio maravilloso, ya colectivo, ya individual, y por ende peligroso”. O sea, para el Culto mayor se trataría de una cuestión de “Quiosquitos menores pero peligrosos como competencia”. Unas postura evidentemente sectaria y distantes de los propios principios orientadores dejados por el Dios Terrenal llamado Jesús.

Dicho de otra forma y un tanto peyorativamente, parecería que las sectas son calificadas de tal cuando un “loquito” fiel, harto de las locuras del “culto mayor” decide abrirse, y curtir su propio mambo llevándose un “toco” de fieles con él, pasando a ser todos ellos juntos unos reverendos… “infieles”. Por lo que se puede apreciar se trataría de una “fidelidad”que no apunta casualmente hacia la “gracia divina” sino más bien a ciertos negocios humanamente mundanos.

Ahora bien, acá –en Argentina- oficialmente se les llama “Culto Católico, Judío, o Musulmán, etc. etc. Sin embargo existen definiciones de culto como estas:

“Cultos son grupos que explotan a sus miembros psicológicamente y/o financieramente, típicamente haciendo que sus miembros obedezcan las demandas del líder a través de ciertos tipos de manipulación psicológica, popularmente conocido como control mental, y a través de inculcar una dependencia ansiosa profundamente enraizada en el grupo y sus líderes.” – Michael D. Langone, Clinical Update on Cults, Psychiatric Times. Vol. 13 No. 7.

Traspolando este concepto a la historia de la conquista y colonización de América, ¿cuántos nativos fueron víctimas de masacres por desobediencia al culto católico? ¿A cuántos convencieron desde el temor a una imaginaria “Ira divina”, y sumieron a sus designios desde esa bastarda concepción de los errores humanos como algo “pecaminoso”, solo perdonados por otros humanos “habilitados” celestialmente y que estaban en el bando de los conquistadores.?

En estos términos, ¿cuál sería la diferencia entre el culto y la devoción al Papa, al Sai Baba o el “Maestro Amor” además de las lógicas que sí existirían en materia de poder económico e infraestructura para difundir contenidos “salvadores” y/o culpas y temores al “castigo divino” anunciados por dudosos interpretes terrenales que paradójicamente y en no pocos casos obran como “ovejas descarriadas” tentados por la “carne”? ¿Que diferencia existe entre ellos? Una excepción a la ley general quizá fue la Madre Teresa quien hoy por hoy e históricamente cuenta con meritos legítimos en razón de su dedicación en vida, real y concreta, por la suerte -o desgraciada- de los humanos enfermos.

El actual Papa no se expidió jamás -y menos concretamente- sobre los miles de curas (de todas las jerarquías) pedófilos que andan haciendo estragos por el mundo. “Dicen” que en la secta del “maestro Amor” -con él a la cabeza- son medios degeneraditos (según el entender de la cultura Judeo-cristiana) y además se queda con los bienes de los incautos fieles. El clero de la Iglesia Católica Argentina es bancada por el Estado Argentino y los altos sueldos de sus jerarcas no se discuten casualmente en paritarias; y las exigencias de los “fondos” se lo imponen al Estado avalados por antaños acuerdos; “De algún trasero tendrá que salir líquido rojo” sostiene un dicho popular. Obviemos claro está -y en esta ocasión- los cientos de propiedades horizontales rentadas dentro de la Capital Federal que engrosan “sustancialmente” el patrimonio de la Curia local. Resulta llamativo que los favores terrenales para ganarse un lugar al lado del altísimo, tengan costos tan elevados, y que dichos costos pagados por el conjunto de la sociedad a través del pago de impuestos, solo para recibir “consuelo espiritual”, y que esos costos pasen desapercibidos gracias a ciertos acuerdos con el poder -económico fundamental-mente- de turno, quienes aportan los “diezmos más interesantes” para ser salvados de sus constantes “pecados” en materia de manejo económicos y por ende de la desgraciada suerte del resto de los mortales.

Pero no todos las ovejas del rebaño que responde a lo “celestial” son iguales. Los curitas desobedientes terminan en las iglesias de frontera así no le joden la paciencia a los custodios del cumplimiento del “Derecho Canónico”, derecho que Dios lo conoce por poseer dones y cualidades metafísicas pero que cada vez que intenta hacer una observación, sus interpretes terrenales no atienden el teléfono.

Y podría seguir…

DE TIEMPOS NO TAN REMOTOS

Y ya que estamos hablando de “lavado de cerebro”, en la década de los setenta ciertos sectores de derecha asociados a los grupos de poder económico, usaban mucho el tema del “lavado de cerebro”. Las víctimas eran los pobres “chicos” que caían en manos de inescrupulosos y ateos guerrilleros apátridas quienes los engatusaban y los llevaban por mal camino llenándoles la cabeza (lógicamente después de lavárselas) con ideas “raras” vinculadas a la Justicia Social, algo que a ellos les resultaba muy parecido al comunismo.

Dichos en otros términos, todos aquellos que militábamos políticamente en aquella época, en mi caso y desde siempre en la Juventud Peronista, fuéramos universitarios o no, éramos unos perfectos imbéciles, sin ideas “claras”, ni ideales, perejiles fáciles de engañar con ideas extrañas que atentaban contra el “ser nacional”(¡?) y la “esencia (¡?) cristiana” de nuestra sociedad.

Cabe preguntarse, las cárceles y persecuciones políticas, la injusticia social reimplantada luego del golpe de septiembre de 1955, ¿eran la esencia cristiana de nuestra sociedad? La ilusión de recuperar la justicia social para el pueblo argentino, anhelo levantado como bandera por aquella gloriosa JP,  Justicia Social que se había experimentado y concretado durante el primer y segundo gobierno peronista, ¿eran las ideas extrañas, apátridas y ateas que nos metían en la cabeza porque como borregos estúpidos que éramos podíamos ser fácilmente engañados?

Para eso recurrieron a los militares cipayos y entreguistas de la última dictadura militar para que con métodos adquiridos en la Escuelas de las Américas, extirparan de las universidades, de las mentes, de las cabezas de aquella “juventud engañada” esas ideas raras. Y si las lobotomías no daban resultado, hacerlos desaparecer era lo más conveniente. “Lo que no está, no se ve, entonces no existe”. Lo dijo en confesión pública el “Cristiano Videla”.

Hoy las “lavadoras de cerebro” y engañadoras de los actuales jóvenes incautos, los nuevos imbéciles, son las mismas de siempre solo que cambiaron de marca: hoy “La Campora”, La “JP Descamisados”, “Movimiento Evita”. Lo raro y no por eso menos “casual” en cuanto a lo reiterado, a los preocupados por “el lavado cerebral”  tipo ” Grondona, La Nación y los medios del Grupo Clarín” no les preocupan tanto los Troskos por ejemplo (o mejor dicho ciertos Troskos) ¿Por qué será? En realidad esta última aparece como una pregunta estúpida ya que nunca preocuparon mucho a nadie; y desde ya, esta es una apreciación muy subjetiva en términos políticos, y me hago cargo de lo escrito.

De la lectura que hago de las actuales “movidas mediáticas” es que me nace esta preocupación, esta inquietud. Muy malos recuerdos me traen a la mente el solo escuchar cuestiones asociadas a la reinstalación de frases del tenor “lavado de cerebro” como anatema y a modo de estigmatización con tinte maligno. Me estoy refiriendo a la descalificación de ciertas ideas y a la demonización que ciertos personajes están haciendo de la portación de edad juvenil, ideas y compromiso militante hoy muy presente en nuestros actuales jóvenes quienes recuperaron para si aquel concepto heroico de la vida que acompañó a los jóvenes de los “70”. Tengamos cuidado y como viejos y responsables militantes protejamos a nuestra juventud de aquellos dinosaurios que pretenden evitar nuestros supuestos y peligrosos “lavados de cerebro”.

LOS MEDIOS…, ¿NO LAVAN CEREBROS?

Cualquier médico diplomado y serio te dice con todas las letras “no tomes «ACTIVIA» porque es una reverenda mierda para tu organismo”; pero artistas de toda laya te lo recomiendan 60 veces por día en todos los canales de TV (por la plata baila el mono). Lo mismo que «ACTIMEL» y tanta otras basuras. Eso, ¿no es “lavado de cerebro”? La comida chatarra destructora de tejidos hepáticos que ofrece el payaso norteamericano y que publicitan los mismos canales de TV ¿no es “lavado de cerebro”? ¡Cuántos años nos estuvieron lavando el cerebro con las bondades del neoliberalismo! ¡Aún hoy y en no pocos medios monopolizados intentan seguir usando el mismo shampoo! Los medios ¿no colaboraron activamente con la mantención de los mitos, primero “Los argentinos somos derechos y humanos” (y lograron dividir a la sociedad y permitir el uso y abuso del “por algo se lo llevaron”); segundo, el de la “convertibilidad”, algo que a no pocos les permitió hacer jugosos negocios con el verdadero dólar? Eso ¿no es lavado de cerebro?

No quiero aburrir con ejemplos porque lejos está en mi intensión menoscabar la inteligencia de nuestros lectores.

Pero resultaría interesante que reflexionemos al respecto.

 

 

 

 (*) Director de EL EMILIO

 

 

 

(1) A esta altura del partido ya no resulta llamativo que un Daniel Tognetti (conductor de DdD)“censure” a Pablo Marchetti y pase “a otro tema” cuando este comenzó a señalar a la Iglesia católica como otra secta en uno de los programas de la semana anterior. Los “periodistas progres” también se cuidan de no faltarle el respeto al poder establecido.

“Saber que ya parimos otros pibes”

Acompañadas por representantes de Hijos, por el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, y distintas organizaciones sociales, las Madres de Hebe recordaron los 35 años de aquel primer día en que empezaron a circular por la Plaza de Mayo.

Por Alejandra Dandan

A 35 años del primer andar de las “locas de la Plaza de Mayo” convertido en ronda colectiva, sobre el escenario marcado con la imagen del pañuelo pero además por el logo de YPF y la palabra: “Vuelve a ser nuestra”. Poco más atrás del círculo sobre el suelo que representa esa lucha, Hebe de Bonafini, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, les legó a esos “chicos”, cuyas banderas saludaban desde las primeras filas, continuar ahora el camino emprendido por ellas. “Las Madres estamos afuera de todos los libros, casi hasta de los libros de historia, porque la estamos recorriendo juntos, ustedes y nosotros”, les dijo. “Esta historia que nos pusieron en las manos primero nuestros hijos y después Néstor, que todavía no entendimos lo que nos dijo, qué nos quiso decir, pero sí sabemos que hizo que estallaran los corazones, los cuerpos, las manos y las cabezas de miles y miles de pibes que se sintieron incluidos en esta patria para hacer política: y éste es el mejor momento para las Madres, saber que parimos otros pibes.”

Poco después del homenaje que hicieron las Madres de Línea Fundadora sobre esa misma plaza, mientras las banderas de las agrupaciones políticas del kirchnerismo se desplazaban de uno a otro espacio para enlazar en ese gesto los dos escenarios, músicos llegados de todo el país se subieron al escenario en el que Hebe recorrió la historia de las Madres. “Una lucha que no sabe de descansos, que nunca tuvo tregua, que enfrentó los peores momentos”, dijo. Desde cuando “éramos tan tan pero tan poquitas, pero nos sentíamos tan pero tan grandes, porque siempre nos sentimos acompañadas por nuestros hijos”. O cuando recordó el rol político de Azucena Villaflor para intentar pensar cuándo empezaron: “Tal vez el click lo hizo Azucena en la parroquia Stella Maris donde nos atendía un obispo, monseñor (Emilio) Graselli, que era más milico que los milicos”, soltó. “Más hijo de puta que los milicos. El sabia todo: habíamos ido muchas veces, nos hacían dejar la cartera, nos revisaban… Milico, milico. Y Azucena dijo: ‘¡Basta! No vengamos más acá, éstos son unos hijos de puta. Hagamos una carta para Videla’. Y yo creo que ésa fue la creación, ahí en ese momento: fuimos a la Plaza, estuvimos ahí abajo del árbol, nos pusimos a firmar la carta, ya la historia la saben: pero esta Plaza siempre nos contuvo, siempre nos sostuvo.”

En ese mismo lugar, 35 años más tarde, la presidenta de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo le entregó un pañuelo a Gabriel Mariotto, vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, como reconocimiento a su trabajo por la ley de medios. Con ese gesto convirtió a la ley en uno de los ejes del acto. Habló de los “piratas que ahora no llegan en barcos”, sino que “salen del campo y salen de algunos diarios que ustedes ya saben cuáles son”. Y exhortó a la Corte Suprema de Justicia a destrabar la aplicación de la ley. “Nosotras les demandamos a los jueces de la Corte desde esta plaza –dijo– que terminen con las cautelares; que no les tengan miedo a Clarín y La Nación, el pueblo entero los va a aplaudir, porque necesita tener más medios para poder comunicarse y aprender.”

Entre los cantos a los desaparecidos y el soy soldado del pingüino, una mujer le contaba a su hija, en brazos, el “Ohh yo soy argentina, soy soldadaaa, de Cristina”. Alrededor, termos de mate. Familias con niños. Hombres de sesenta y sobre todo abajo de las banderas concentradas adelante, cerca del escenario, y menos visibles atrás, muchos de esos pibes que desde el escenario en algún momento nombraron como de todos los sectores de la juventud peronista. En esa Plaza que cambia todo el tiempo. Donde algunas de las organizaciones van buscando desde hace tiempo la forma de quedarse a través de monumentos que se replican en la Plaza con forma de carpas o en el despliegue de cruces levantadas sobre una parte del jardín o en el anillo pintado de blanco que representa las rondas de las Madres. En esa plaza estaban las banderas sostenidas por cañas de La Cámpora, de Nuevo Encuentro, del Peronismo Militante. Había pibes con las remeras del Néstor Eternauta, pibas con las remeras del Juicio y Castigo a los culpables como aparece desde hace tiempo en que cada cuerpo aparece así como cuerpo político.

Casi al comienzo, una mujer logró conseguirse una bandera del “Ni un Paso Atrás” de la Asociación de las Madres. Una tarea difícil, no porque no hubiera, sino porque a Margarita Martínez en realidad le costó toda la vida llegar ayer a la Plaza. “Creo que la fuerza de ellas sacó a los militares del medio, la fuerza de ellas los hizo volar”, explicó. “Es la primera vez que vengo a la Plaza porque soy de la época de las cabezas lavadas: ustedes los jóvenes nacieron en democracia pero yo crecí con dictaduras, después de Perón las democracias siempre fueron muy débiles. Clarín era el que tapaba todo, era todo un engaño, nos decían por algo será: ¿sabés lo que cuesta cambiar esto cuando nos lavaron la estructura del cerebro? Yo lo voté a Aramburu, imaginate, lo adorábamos. Y después me puse a leer, un día escuché a Hebe en la radio y dije: ¡Y esta loca qué dice! Y ahora veo que está muy viejita, y me dije no puede ser que se vaya y yo le pueda dar un abrazo, por eso estoy acá.”

Eso es lo que pasaba con cada uno. Cada uno de los que estaba parado en la Plaza tenía una historia en esa lógica. Cada vida aparecía en diálogo con ese escenario. Mientras Margarita se agarraba a la bandera como quien busca cobijo, en el escenario, uno de los integrantes del Trío Humahuaca dedicó una canción a la “memoria de mi tío Lucho y de su compañera Lili López, que también murieron en el ’76”. La banda acercó saludos del Perro Santillán y de las Madres de Plaza de Mayo de Jujuy que “están tan silenciadas en una provincia –dijeron– en la que nos quieren hacer creer todavía que los desaparecidos se fueron de viaje, donde toda la oligarquía intenta tapar estas cosas”.

Entre las primeras líneas, Sebastián Padro estaba a cargo de una de las banderas de Peronismo Militante. De 22 años, sabía perfectamente que lo que estaba viendo era una imagen completamente distinta a las plazas de los ‘90 que recorrió con sus padres. “Estamos acá para seguir aprendiendo de la lucha de las Madres y reivindicando un día histórico”, dijo. “Hoy afortunadamente formo parte de un proyecto, pero es raro porque venimos a homenajear a los compañeros dentro de un proceso que avanza impresionantemente, porque hay muchos milicos presos. Yo iba de chico con mis viejos y era otro tipo de acto: esto no era lo mismo, en los ’90 eran jornadas de lucha, de protesta, hoy es distinto, hay que seguir, faltan los responsables civiles, pero se respira otro aire.” Y ahí, antes de que Hebe diga nada en el escenario, antes de que todo empiece, él hacía de contrapunto a lo que iba a venir: “Aparte nos resulta fundamental como juventud estar acá y calculo que a las Madres les pasa lo mismo: es un legado para nosotros de su lucha histórica. Creo que todos somos un poco hijos de ellas, ésta fue la lucha que se plantearon y que hoy estemos acá es directamente por responsabilidad de ellas. Tenemos que estar agradecidos como militantes de un proyecto democrático y popular”.

Entre ese ir y venir de voces traducidas, en el escenario presentaron a Pepe Cibrián, a quien Hebe convocó por su participación en la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario. Cibrián le hizo un homenaje a Federico García Lorca con el monólogo que hizo en el Congreso mientras se debatía la ley. Hebe marcó a continuación esa sanción como una victoria y recordó que entre las cosas pendientes está el derecho de las mujeres a interrumpir el embarazo.

Guillermo Vaccarini, de la Martín Fierro, se preguntaba en un costado qué cosa era una bandera que decía No matarás. “Nos sentimos parte de esa resistencia que empezaron las Madres en este momento más esperanzador, es parte de lo que nosotros añorábamos en ese momento y las Madres fueron una columna moral.” Guillermo, de 44 años, de una generación ya nacida durante el golpe estaba ahí, entre esos otros muchos que se acercaron a darles las gracias y a tomar las banderas como busca hacerlo incluso aquella mujer que entró gracias a ellas por primera vez a la Plaza.

Fuente: Pagina 12

24 DE MARZO, TODOS A LA PLAZA