Dole vuelve a mostrar los dientes en caso Nemagón
18 may 2009 Notas semanales
Nicaragua
Algo huele mal en la sentencia de Los Ángeles. Entrevista con el escritor y Vicent Boix

por Giorgio Trucchi
Lista Informativa “Nicaragua y más”
Han pasado más de quince años desde que los ex trabajadores bananeros afectados por DBCP –Nemagón o Fumazone– comenzaron a mover los primeros pasos, para que las transnacionales norteamericanas que han producido, comercializado y aplicado ese mortal agrotóxico asumieran sus responsabilidades ante decenas de miles de enfermos y fallecidos.
Una larga historia de lucha, esperanza y vigor, pero también de divisiones, pleitos e insultos entre grupos de afectados, abogados y fuerzas políticas que, al final, debilitaron el proceso de reivindicación obrera que en su momento encarnó el símbolo de la resistencia ante el poderío de las transnacionales y su modelo económico explotador.
En 2007, un jurado en la Corte Superior de Los Ángeles declaró culpables a dos empresas transnacionales estadounidenses -Dow Chemical Company y Dole Fruit Company Inc.- por haber producido y aplicado el Nemagón. El fallo benefició con una cantidad de 3.3 millones de dólares a seis de los doce demandantes, al reconocerles el estado de esterilidad causado por el contacto directo con el químico.
En un segundo histórico fallo, la Dole fue también sentenciada a pagar 2,5 millones de dólares adicionales a cinco de los seis demandantes por daños punitivos o ejemplares, pero esta segunda sentencia fue posteriormente desechada por la jueza Victoria Gerrard Chaney.
Actualmente, el bufete norteamericano de Juan José Domínguez y de su colaborador en Nicaragua, Antonio Hernández Ordeñana, ha apelado esta decisión.
Ante estos históricos resultados, los abogados decidieron presentar otras demandas en Los Ángeles, pero lo que pasó fue catastrófico.
Para tratar de intender esta situación muy complicada e inesperada, que podría acabar con las esperanzas de miles de afectados, conversamos con Vicent Boix, periodista y escritor, quien recientemente publicó el libro “El parque de las hamacas”, lucido relato sobre la que fue la dolorosa y combativa historia de los ex trabajadores bananeros de Nicaragua y de Centroamérica.
-La semana pasada la jueza Victoria G. Cheney decidió desestimar dos juicios sobre el caso de los bananeros afectados por el Nemagón, aduciendo fraudes e intento de extorsión, presentación de pruebas falsas y la organización de una verdadera maquinaria para falsar la realidad en la que estaría involucrado el sistema judicial nicaragüense ¿Qué consideración amerita esta decisión?
-La decisión de la Sra. Chaney es importante porque crea un precedente dentro del caso DBCP. Fomenta el escepticismo entre otros jueces que puedan estar tramitando litigios sobre este agrotóxico, y en general, también puede influir en otros casos diferentes al DBCP en donde los demandantes sean de países del sur. Por eso creo que esta sentencia no puede mirarse como algo particular, sino que deben tenerse en cuenta las connotaciones en futuros casos.
Hasta el momento, numerosas demandas relacionadas con el DBCP fueron iniciadas en Estados Unidos desde los años 80. Todas se desarrollaron con normalidad y con respeto hacia los supuestos afectados y sus países. En los 90 se llevaron a cabo demandas en Estados Unidos, introducidas por más de 20.000 afectados y nunca, ningún juez estadounidense vio “los fantasmas” que ha visto la jueza Chaney. Sin embargo esta señora, en dos demandas que incluyen a solamente 80 supuestos afectados, lo ve todo como una gran conspiración.
-¿Le miras algo extraño en todo eso? Como por ejemplo los ataques a la Ley Especial 364…
-Una de las cosas que más llama la atención es que la jueza no sólo archiva dos causas en su corte de Los Ángeles, sino que además ataca otros procesos abiertos en Nicaragua y falta al respeto a algunos de sus jueces llamándolos corruptos. No sé hasta que punto tiene competencia y pruebas para llegar tan lejos.
Su interpretación sobre los hechos alrededor de la Ley 364 son erróneos y me hace pensar que no leyó las sentencias emitidas por la jueza Socorro Toruño en el Tribunal de Chinandega, Nicaragua. Si las hubiera leído, se hubiera dado cuenta que las empresas pudieron defenderse, que no depositaron fianzas, que las pruebas pudieron presentarse durante meses y que la tramitación del caso se prolongó durante años.
Otra cosa que sorprende es que una de las dos causas en su corte se archivó en 2004, se sentenció en 2007 a favor de 6 trabajadores y lógicamente, se apeló por parte de Dole ¿No es extraño que la jueza tarde cinco años en darse cuenta de que todo es un fraude? ¿Por qué toleró que el proceso avanzara con total normalidad?
-Se habla de 27 testigos que testificaron a puertas cerradas por motivos de seguridad porque recibieron amenazas. Todos dijeron que fueron preparados y entrenados para rendir declaraciones falsas en los juicios, que nunca fueron bananeros y que todos los análisis eran falsos…
-Este es otro aspecto curioso del caso. Hay que mencionar primeramente que este procedimiento ha sido secreto, debido a que las empresas convencieron a la jueza de que los 27 testigos estaban amenazados. Esto implicó que se les guardara el anonimato y también que el abogado Juan José Domínguez y sus socios no pudieran defenderse en condiciones normales.
Me sorprende que se les de tanta credibilidad a estos desconocidos. Es fundamental conocer quienes son, porque los intentos de Dole por “engatusar” a supuestos afectados de Nicaragua son públicos y notorios.
-¿De quiénes estamos hablando?
-Uno de los casos más conocidos fue el cambio de actitud de la cúpula de la ASOTRAEXDAN , la organización de afectados que en el pasado fue la más combativa y comprometida. Pasaron de organizar grandes marchas y acampadas, a sentarse en una misma mesa con Dole.
Pero hay otro caso que clama al cielo. El 9 de junio de 2006, Gary Sandeson, juez del Tribunal del Distrito del Condado de Jefferson (Texas), emitió una orden para detener los contactos que Dole mantenía con afectados de Nicaragua que firmaron con el bufete de Provost & Umphrey, a los que alentaban a retirar las demandas, sugerir la derogación de la ley 364, etc.
El juez Fischer reconoce a grandes rasgos, que Dole no puede negociar con afectados que ya tienen abogados que les representen ¿Y si alguno de estos 27 anónimos está en esta situación? ¿Y si son parte de la ASOTRAEXDAN ?
En definitiva, la jueza Chaney no ha tenido en cuenta estos hechos que demuestran hasta donde es capaz de llegar Dole con tal de salirse con la suya. Hasta hubo denuncias de los afectados en Nicaragua de que Dole mantenía contactos con ellos. Estas omisiones son increíbles y la jueza no puede despreciar estos hechos.
-¿Crees que hay una estrategia bien definida por parte de Dole para salir de un caso que la está atormentando desde hace decadas?
-Esto no es más que una sospecha, ya que no se puede corroborar. Evidentemente Dole se encuentra con el agua al cuello. La batalla judicial del caso DBCP estaba prácticamente perdida en la década pasada, pero en los últimos años los trabajadores y sus abogados fueron logrando avances importantísimos tanto en Nicaragua como en Estados Unidos. Además hay que tener en cuenta que existen demandas de afectados costarricenses, hondureños, africanos, panameños, etc. Por este motivo, la sentencia de Victoria Chaney tiene implicaciones transnacionales.
Todos los hechos, si se analizan, guardar una secuencia lógica y un objetivo único: torpedear y hundir los procesos judiciales.
-La jueza Cheney ha comenzado a enviar reportes a otros jueces que están trabajando en otros casos relacionados con el Nemagón en otras ciudades, como en Miami, donde se suspendió el juicio. ¿Acaso con esta sentencia se puso punto final a las demandas?
-Yo espero que no. Es más, yo lo veo como una muestra inequívoca de que Dole siente como está perdiendo la batalla del DBCP. Supongo que se podrá apelar porque como digo, esta primera declaración contiene aspectos muy raros.
-¿Cuánto ha pesado el hecho de que en los últimos años la lucha de los bananeros ha quedado en mano de abogados y no de los afectados como en el pasado?
-Yo creo que el éxito en el caso DBCP siempre se fraguó gracias a dos ejes. Uno el formado por los abogados que mantenía la lucha en los despachos y en los juzgados. El otro frente era el de la lucha obrera, cuyo objetivo era mantener la cohesión, llegar a los medios de comunicación, internacionalizar la lucha y sobre todo, mantenerse alerta por si los intereses de la lucha corrían riesgo. En este escenario, los trabajadores en Nicaragua defendieron, por ejemplo, la Ley 364 de los intentos de derogación.
Desgraciadamente, ahora no hay ningún grupo de afectados organizado y eso se nota. En caso de existir, se hubiera podido dialogar y presionar al gobierno para que éste reaccionara ante la sorpresiva y denigrante declaración de la jueza Chaney. También se hubieran podido recabar apoyos de la sociedad civil.
-La lucha de los bananeros nicaragüenses dio vuelta al mundo, pero ahora parece que no hay mucho interés ni en los medios, ni en la sociedad, ni en el mundo político por lo que acaba de ocurrir en los Estados Unidos…
-Es lamentable como los bananeros se quedaron solos en su propio país. Nicaragua está viviendo un periodo de catarsis colectiva, debido a una fuerte confrontación entre el Frente Sandinista y el resto de fuerzas políticas. Esta disputa fraticida esta dañando la imagen del país y alimenta declaraciones como la efectuada por la jueza Chaney.
Me sorprende el silencio de la sociedad civil, cuando antes dio su apoyo a la lucha del DBCP. Temo que ciertos sectores de la oposición, especialmente algunas organizaciones sociales, guarden silencio ante las manifestaciones de Chaney, precisamente porque lo que declara la jueza californiana va en la misma dirección que lo que denuncian ellos. Sin embargo, las víctimas de todo este embrollo son los afectados por el Nemagón. El silencio los condena a ellos.
-¿Qué papel debería jugar el Estado nicaragüense en este momento?
-La administración de Daniel Ortega tendria que saltar como un resorte, ante la decisiones de una jueza que no sólo entierra las opciones de justicia de miles de nicaragüenses que fueron expuestos silenciosamente a un veneno constatado, sino que además, descalifica gravemente instituciones nicaragüenses, leyes, etc.
-El subtitulo de tu libro es “El químico que golpeó a los pobres”. ¿Son los pobres los que salen más golpeados en este nuevo capítulo de la historia del Nemagón?
-Así es. Una vez más, los afectados pobres fueron los máximos perjudicados en esta historia.
En los años 90, el senador estadounidense Patrick Leahy, que conoce el caso del DBCP, dijo públicamente que los países del sur eran tratados como basureros y sus gentes como conejillos de indias. A partir de hoy y gracias a la jueza Chaney, aparte de conejillos de indias, los afectados también son estafadores y corruptos.
© (Texto y foto Giorgio Trucchi – Lista Informativa “Nicaragua y más” - www.nicaraguaymasespanol.blogspot.com )
http://nicaraguaymasespanol.blogspot.com/2009/05/dole-vuelve-mostrar-los-dientes-en-caso.html
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Tags: ASOTRAEXDAN, CENTROAMÉRICA, CONDADO DE JEFFERSON, DANIEL ORTEGA, DBCP, DOLE FRUIT COMPANY INC., DOW CHEMICAL COMPANY, EE.UU., FRENTE SANDINISTA, FUMAZONE, NEMAGÓN, NICARAGUA, PROVOST & UMPHREY, TEXAS, VICENT BIOX, VICTORIA GERRARD CHANEY
TRANSGÉNICOS, AGROQUÍMICOS Y LA MANIPULACIÓN ECONÓMICA DE LAS TRANSNACIONALES MONOPÓLICAS
19 abr 2009 Notas semanales
Gentileza de Aldo Battisacco
Rebanadas de Realidad -País Valencia, 17/04/09.-
EL COMPROMISO MONSANTO
Por Vicent Boix (*)
Gruñidos en el desierto
“Hemos conseguido mejores semillas y mejores opciones para los agricultores en países desarrollados y en vías de desarrollo -para ayudarles a cosechar más alimentos, a utilizar menos pesticidas y a mejorar sus oportunidades económicas.”
Hugh Grant, presidente de Monsanto. (1)
“Contribuir a la mejora del nivel de vida de los agricultores. La compañía ayudará a mejorar el nivel de vida de los agricultores, incluyendo cinco millones de personas de familias de agricultores con pocos recursos en 2020.“
“El tercer elemento del compromiso de Monsanto es mejorar la vida de los agricultores, incluyendo tanto a los pequeños agricultores como a los agricultores con pocos recursos. Parte de este compromiso es ofrecer productos que incrementan la productividad y reducen los gastos necesarios para combatir los insectos, malas hierbas y otros problemas que afectan a los cultivos.“
Extracto del Compromiso de Monsanto para aumentar la productividad. Junio de 2008. (2)
Se abre el telón
Al parecer, Monsanto, la transnacional química y biotecnológica, está comprometida con el bienestar del agricultor, su economía y su estilo de vida. Desde hace años, la industria y su comparsa ha venido argumentando y defendiendo que con la transgenia la situación económica del agricultor iba a mejorar notablemente, con todo lo que ello conlleva: mejora en la alimentación, acceso a educación, reducción de la pobreza, etc.
La propaganda inicial fue más allá, cuando advertía sin tapujo alguno, que los transgénicos eran un instrumento necesario para reducir el hambre en el mundo. Por momentos, los principios y los valores de ciertas multinacionales químicas, se parecían más a los de una ONG que a los de aquellas que fabricaron el DBCP, los PCB’s o el agente naranja.
No hace mucho, sacaban pecho ante las supuestas bondades económicas de los transgénicos. Claro, sin tener en cuenta que el negocio lo hacían unos pocos y que dicha tecnología favorecía la desestructuración del tejido productivo y social. Bajo este prisma reduccionista y cortoplacista, se cometieron autenticas aberraciones. Por ejemplo, Argentina sembró de soja (mayoritariamente transgénica) más de la mitad de su superficie cultivable. Con el avance de las semillas modificadas genéticamente se talaron bosques, se incrementó el uso de químicos, se expulsó a campesinos de sus tierras, se descuidó la soberanía alimentaria en favor de la agroexportación, se abandonaron variedades tradicionales, etc. El agricultor, poco a poco, se fue enganchando a un paquete tecnológico. También a un modelo agrícola basado en la exportación, sustentado en el libre mercado y gobernado por intermediarios, latifundistas y transnacionales de diferente pelaje.
En 2008 estalló la crisis económica global, pero el campo ya estaba en regresión mucho antes. A pesar de la crisis y la fuerte recesión en la venta de insumos químicos, el año 2008 se caracterizó por una espectacular subida en el precio de éstos. Se atribuyó a diversidad de factores: el incremento del valor del petróleo, la movilidad del dólar, la crisis en USA, etc. No obstante, algunos datos sugieren otro tipo de causas mucho más terrenales y empresariales.
En febrero de 2008, Monsanto pronosticaba para dicho año un incremento en el beneficio bruto por la venta de Roundup que oscilaría los 1300 y 1400 millones de dólares, “…respaldado por el aumento de los volúmenes y los precios a nivel mundial.” (3)
Claramente la transnacional preveía, que por lo menos una parte del aumento en sus ganancias, derivaría de la subida en los precios de venta del producto. Este dato se consolida al analizar un informe financiero editado el 2 de abril de este año, sobre las ventas, precios y beneficios brutos del Roundup y otros herbicidas a base de glifosato: (4)
|
XXXXXXXXXX |
2007 |
2008 |
2009 (previsión) |
2012 (previsión) |
|
Volumen de venta (millones de Galones) |
252 |
257 |
~230 |
~300 |
|
Precio por galón (Dólares) |
>11-13 |
~20 |
>20 |
16-18 |
|
Beneficio bruto (Millones de dólares) |
854 |
2.000 |
~2.400 |
~1.900 |
Si ya desde mediados de 2008 el precio del petróleo empezó a disminuir ¿Por qué siguió aumentando el precio de glifosato durante este año, incluso con una reducción en la venta del volumen? En sus negocios a nivel más general, la misma transnacional manifiesta que tiene previsto duplicar su beneficio bruto, de 4.200 millones de dólares en 2007 a 9.750 en 2012. Toda una exhibición de equilibrismo comercial, durante unos años, en los que se vivió una crisis en los precios de los alimentos, una crisis energética y una crisis económica global. Todo ello, adobado con una crisis estructural de la agricultura a pequeña escala, marcada por una clara reducción -en algunos casos claudicante- de los márgenes de ganancia ¿Queda más o menos ilustrado quién sale ganando con la amplificación del precio de los agroquímicos?
Las crisis a fin de cuentas, no las acaban sufriendo todos. Lo que para unos es una bacanal financiera, para otros es una vuelta de tuerca más. Los agroquímicos podrían suponer aproximadamente el 25% de los costes totales del agricultor (dependiendo claro está del tipo de cultivo). Por eso un incremento abultado repercute negativamente en la maltrecha economía agrícola. En España y según datos de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG), la Unión de Consumidores de España (UCE) y la Confederación Española de organizaciones de amas de casa consumidores y usuarios (CEACCU), el incremento en los precios de fertilizantes supuso un sobre coste de más de 700 millones de euros en 2008 (5). En el país del “milagro agrícola”, Argentina, este año los márgenes de ganancia de algunos cultivos se podrían reducir drásticamente, en parte por este aumento del precio de los insumos. (6)
Como se decía, en el campo se junta el hambre con las ganas de comer. Los costes suben por una parte y los ingresos se comprimen por la otra. Según datos de la Unió de Llauradors i Ramaders, la mandarina en el País Valenciano se pagó esta temporada a 0,14 euros/kilo, cuando el mínimo aconsejable para sufragar costes era de 0,24. (7) Según el Índice de Precios en Origen y Destino de los Alimentos, que confecciona la COAG, la UCE y la CEACCU, los agricultores en España percibieron aproximadamente el 20% de lo que el consumidor paga por un determinado producto. (8) Esto supone un auténtico abuso que sitúa a la agricultura en el corredor de la muerte.
Al igual que sucede con la distribución de los alimentos, que cada vez está más concentrada, el monopolio de ciertas empresas que fabrican y venden agroquímicos les confiere una posición privilegiada para establecer los precios. En países como México, la desnacionalización de la industria petrolera supuso el fin en la elaboración de fertilizantes baratos. Ahora, miles de agricultores los tienen que comprar más caros a empresas multinacionales. Los transgénicos en este contexto, generan más dependencia a estos productos químicos y por lo tanto más beneficios para Monsanto y compañía.
A groso modo, se están haciendo realidad los presagios maquiavélicos que la izquierda social viene denunciando desde hace años. La globalización neoliberal, con la ayuda de ciertas tecnologías, ha concentrando la tierra, los insumos, las semillas, el comercio, la distribución y la venta de alimentos, cada vez en menos manos. Eso, para algunos, significa competitividad. Para la inmensa mayoría, el final.
En España, el gobierno seudo izquierdista de Rodríguez Zapatero, está siendo partícipe en la defenestración de la agricultura tradicional y en la proliferación del negocio transgénico y químico. Para apreciar la ceguera -por no decir ebriedad o complicidad- del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARN), revisen con atención estás dos notas recientes:
1- El 3 de abril, el MARN hizo público un informe en el que NO creía necesarias reformas urgentes para mejorar el margen de ganancia de los citricultores españoles. Es decir, el hecho de que éstos vendan su producción más barata que hace dos décadas, y en muchos casos, por debajo de los precios de coste, no es alarmante para la administración. (9) Como ya quedó claro, los “planes de salvamento” con sus estratosféricas sumas de dinero público, se los llevan los de siempre.
2- El 8 de abril, el ministerio que debería velar por el medio ambiente y la agricultura, editó un manual de buenas prácticas agrícolas en la aplicación de fitosanitarios, en el que se reconoce que “…los productos fitosanitarios son imprescindibles, ya que constituyen la base de la defensa de las cosechas frente a las plagas y hacen rentable la producción de alimentos de calidad. De esta forma, la guía explica que prescindir del empleo de los herbicidas daría lugar a unas pérdidas de producción entre el 20 y 30% como valor medios, pudiendo llegarse a valores de hasta el 75%. Otro tanto puede decirse de los insecticidas y de los fungicidas, gracias a los cuales se asegura que al consumidor llegan unos alimentos de calidad, exentos de microorganismo que puedan ser peligrosos para su salud.” (10)
Para el MARN, lo rentable en la producción de alimentos es alienarse a unos insumos que en pocos meses se encarecieron brutalmente, ahogando todavía más al pobre campesino. Lo que para las organizaciones agrarias y de consumidores es un lastre, para “nuestros representantes” es una oportunidad de negocio. Lo que para “nuestros representantes” no es problema alguno (abuso en el precio de compra), para las organizaciones sociales es el auténtico lastre ¿Quién comanda el MARN? ¿Hugh Grant? ¿O tal vez la Duquesa de Alba?
El asunto de la mejora productiva por unidad de superficie no va relacionado directamente a la rentabilidad, ya que simplemente no soluciona el problema troncal: el esquelético precio que recibe el agricultor en el campo. Es más, una mayor producción de un cultivo x en una determinada región, puede acabar derrumbando los precios. De hecho, los citricultores valencianos, desde hace años vienen exigiendo medidas a las diferentes administraciones para que detengan el cultivo de nuevos plantíos que saturan el mercado y micronizan los precios.
Sin duda alguna, la agricultura ecológica es en si, el mejor argumento para contrarrestar los panfletos de los burócratas del MARN, en cuanto a rentabilidad y calidad. Porque también para combatir a los microorganismos existen otros métodos diferentes a unos productos químicos, que pueden resultar muy peligrosos.
Por este apoyo silencioso y encubierto al mayor genocidio laboral, social y cultural que se está produciendo en España, por el vergonzoso honor de ser el único país de Europa que cultiva a gran escala transgénicos y por defender los intereses de terratenientes y transnacionales, decenas de organizaciones sociales se manifestarán el próximo 18 de abril en Zaragoza, exigiendo el cambio en una política agraria que convierte el país en el cortijo de unos pocos. (11)
Por último pardiez y antes de que se olvide, dejar claro que los compromisos sociales de Monsanto y los de otras corporaciones, sólo son polvo cósmico. Como se ha visto, entre sus objetivos no está precisamente “ayudar a mejorar el nivel de vida de los agricultores…” ni “…ayudar a cosechar más alimentos, a utilizar menos pesticidas y a mejorar sus oportunidades económicas.“. Estos dicharachos no son más que marketing comercial, que hoy en día, a casi nadie engañan.
Notas:
(1) http://www.monsanto.es/sobre-monsanto/compromiso-de-monsanto/compromiso-de-monsanto
(3) http://monsanto.mediaroom.com/index.php?s=43&item=572
(4) http://www.monsanto.com/pdf/investors/2009/04_02_09.pdf
(5) “Alimentación, una cuestión de estado”:
(7) MESTRE, J: “Los cítricos siguen en números rojos”, en Levante, 9 de febrero de 2009, en:
(10) http://www.mapa.es/gabinete/nota.asp?codi=21953_AT080409
(11) Más información:
(*) Reportero y articulista en temas sociales y ambientales. Autor de “El parque de las hamacas“.
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