EN POLITICA, “NUNCA HAY QUE CONTAR LOS POLLOS ANTES QUE NAZCAN”
15 mar 2010 Arte y Cultura, Comunicación, HISTORIA, Notas semanales, Periodismo, Política Nacional, Politica
Buenos Aires-Argentina-EL EMILIO-14 de marzo de 2010

Joaquín Morales Solá; el “periodista” en cuestión
Por Pedro del Arrabal
Joaquín Morales Solá, consagrado por Fontevecchia “mejor periodista del año 2009″, usó toda la inteligencia de que dispone, en su columna de La Nación titulada “sin Liderazgo ni estrategia” publicada el viernes 12 de marzo, para tapar el alto nivel de frustración que en la última semana lo acompañó. No es para menos; estaría defraudando a sus sponsor quienes confiaron en la eficacia de su pluma para bajar “línea” a los políticos de la oposición, con resultados nulos. Y hablo de inteligencia porque nadie podrá negarle ese raro talento del que puede hacer gala -desde ya nada original- para presentarse como un periodista “serio”, “objetivo” que se limita a analizar la realidad de los hechos. Pero en esta ocasión se trató de una sutil forma de transferir su frustración en forma de culpa a la irresponsabilidad de los “politiqueros opositores”. Sus recursos lingüísticos le permitieron construir una dialéctica por demás particular. La utilizó en la elaboración de este “análisis político” donde intentó trocar su frustración como operador que no impidió la derrota política de la oposición, en “simple perdida de una batalla” en una guerra contra el gobierno nacional donde él levanta la bandera “de los conservadores”, y que ya daba por ganada.
Se olvidó que en materia política “nunca hay que contar los pollos antes que nazcan”. ¿Será por eso que prefiere conservar la comodidad de periodista bajador de línea del stablishmen al riesgo de incursionar en el llano político de cuerpo presente?
Analizo su escrito:
“Mercedes Marcó del Pont ya tiene los votos senatoriales suficientes como para ser presidenta del Banco Central. La oposición debió tragar ayer el mismo remedio que le reprochó al oficialismo (dejar sin quórum la sesión del Senado) para no mostrar que había perdido definitivamente esa batalla. Las dos principales figuras presidenciables de la oposición, Julio Cobos y Carlos Reutemann, están pagando con su propio capital político las increíbles derrotas parlamentarias de una oposición también increíble.”
El párrafo se inicia con una oración que desnuda su frustración escrita con la “fria objetividad” del periodista serio. El resto es un desconsiderado trato de “imbéciles” a los desobedientes políticos de la oposición, realizado con la altura que demanda La Nación.
“¿Qué explica, a estas alturas, que algunos legisladores se vayan con proyectos y figuras políticamente terminados (el kirchnerismo y el matrimonio que lo gobierna) y que, al mismo tiempo, abandonen o desairen a dirigentes en condiciones de prometerles el poder que viene? Hay razones políticas, económicas y personales que explicarían muchas cosas. Pero hay también, y sobre todo, una fenomenal crisis de liderazgo en la oposición y una carencia casi conmovedora de estrategia común en el arco antikirchnerista.”
Al leer la primera oración del segundo párrafo ya no me quedan dudas de que a Morales Solá le falta “cultura popular”. Parecer ser que a don Joaquín se lo olvida aquello de que “los muertos que vos matáis gozan de buena salud”. Pero tozudamente él ve un “desangre mortal” en el matrimonio Kirchner, donde en realidad hay pequeñas cicatrices producidas por una que otra esquirla de un incesante bombardeo mediático donde el oficia de uno de los cañones(1) ¡Como se nota que no conoce a ese indescifrable fenómeno que es el peronismo, y ni siquiera le hizo caso a Borges para quien éramos “incorregibles”!
Pero la impunidad de la que goza el periodista lo hace cometer crasos errores en la construcciones de sus textos. Mientras desnuda esa “impoluta capacidad corruptora” (“que algunos legisladores abandonen o desairen a dirigentes en condiciones de prometerles el poder que viene”) de los sectores que él representa, luego del signo de interrogación de cierre, ensucia con el manto de “corrupta” a la senadora (Latorre) que no se prestó al juego del poder oculto. (“Hay razones políticas, económicas y personales que explicarían muchas cosas”)
Yo le pregunto a Solá, ¿Cuál es el poder que viene? ¿Quiénes lo conforman? ¿Su inimputable condición de periodista le permite hablar “del poder que viene” como si el sistema político estuviera conformados por personajes que únicamente se rigen por el apotegma de “todo hombre tiene un precio” y el poder se manejara como una mercancía cuyo costo se “arregla”?
Luego se lamenta por la carencia de liderazgo que existe en el arco opositor. Este fallido desnudó las intenciones golpistas del sector que él representa. Engolosinados por los triunfos de Macri y De Narváez y los regresos de Menem y Duhalde, se olvidaron de estudiar la conformación y los diferentes niveles de codicia -entrecruzados con valores y desvalores- de estos señores y de la mayoría de los miembros de la llamada “oposición. Además, ¿se puede pensar seriamente en el liderazgo de un Reuteman, un Cobos, una Carrio, un Menem, un Duhalde de una oposición donde los que vienen de atrás tocan bocina pidiendo pista? Si hubiese acudido a la cultura popular, seguramente esta lo habría informado sobre los riesgos que trae consigo manipular “una bolsa de gatos”.
En el resto del texto escrito por Sola que podrá leer más abajo, el lector podrá encontrar formulaciones, valoraciones, descalificaciones y nuevos intentos de reagrupar a la tropa opositora con bajadas de líneas para las próximas acciones (algo que desnuda la incompetencia, el vacío de ideas y el papel de profilácticos del poder económico y conservador y de los pooles multimedios que algunos políticos de la oposición cumplen dentro el parlamento nacional.
El Morales Sola se anima a sembrar “miguelitos” entre los oficialista dándole letra a la neurosis hecha persona (la Carrio) al decir de la Senadora Latorre “Sus declaraciones de ayer (en las que acusó de golpismo a algunos senadores opositores) fueron más graves que cualquier desborde verbal del jefe de la bancada oficialista, Miguel Pichetto; éste nunca llegó a tanto.”;¡como si el accionar de él, su diario y los medios del grupo Clarín (medio a quien le prestó sus servicios en épocas de la última dictadura militar) no fueran golpista y destituyentes!¿ No les cabría a señores como los Morales Solá la aplicación de la ley de defensa de la democracia por apología golpista y por intromisión enjuiciando los deberes y obligaciones de los integrantes de uno de los poderes del estado nacional cuando no responden a sus fines? Es más que obvia la búsqueda y generación, a través de la manipulación de la opinión pública, de las condiciones previas para lograr ese tan ansiado cambio de manos del poder político a través del “golpe institucional”. Lamentablemente ya no cuentan con militares traidores y sirvientes del poder para otro tipo de “Golpe” que a ellos sí les calmaría la ansiedad.
El resto del texto es un intento de cátedra de “rara alquimia política” donde las interpretaciones de don Joaquín sobre las “movidas políticas” más que tales son construcciones de un discurso para una oposición carente de ideas y de argumentos que juega dentro de una particular manera de entender la verdadera política nacional (la de Joaquín Morales Solá, cuyo pensamiento se formó en épocas dictatoriales). Y nuestra política es tan sencilla y compleja a la vez que para poder entenderla hay que meterse en el ruedo político. Si nos vieramos obligados a compararla con un juego nacional, nuestra política se aproximaría a nuestro querido “truco”, donde cualquiera puede cantar “envido” pensando que el resto se va al mazo, y la mayoría de las veces se equivoca. Y estas son las reglas de la política de este país que, por ahora y dentro del marco de las leyes, es la política que tenemos, perfectible sin ninguna duda, pero la mejor y la más próxima a las aspiraciones de las mayorías postergadas, entre todas las que se practicaron en los últimos 34 años.
Por último y ante el rotundo fracaso que significó intentar ordenar a los gatos dentro de la bolsa para generar las condiciones destituyentes del ejecutivo nacional, Morales Solá transforma a los Kirchner en “cazadores furtivos” de gatos parlamentarios: “Guste o no, el kirchnerismo es una minoría política y parlamentaria que actúa como un ejército compacto, que gana territorios por izquierda o por derecha, en zigzag o en línea recta.”(¿Y que pensastes que era la politica Joaquin?) Se desliza cómodamente entre las muchas fisuras que le abren sus opositores. Esas imágenes de triunfos, más que los triunfos mismos, explican también las victorias indescifrables.(¿?) ¿”Indescifrable” para no ser redundante con inexplicables? ¿Qué querrá descifrar Joaquincito? ¿Querrá saber como se aumenta las cifras de gatos domesticados? ¡No te olvides Joaquin que los gatos son, entre los animales “domésticos”, los menos fieles, los menos leales.
Pero para Morales Sola, “la esperanza es lo último que se pierde: “La semana próxima podría ser diferente. Quizás la oposición logre el rechazo parlamentario del último decreto de necesidad y urgencia, aunque Elisa Carrió pedía una declaratoria de nulidad absoluta. Algo más grave y fulminante, pero sin consenso todavía.”
A Joaquin le interesa más que prospere la declaratoria de nulidad absoluta los DNU del Ejecutivo, pedida por la Carrio que el pedido unánime del pueblo argentino para que declaren de “insania mental irrecuperable” la patología que afecta a la Sra. Carrio y le trasladen su oficina al hospital Moyano, previo retiro de las demás pacientes por los riesgos que correrían sus seguras recuperaciones.
Y Morales Sola sangra por las heridas que muy a menudo le producen los supuestos disparos de los cazadores furtivos: “Sea como sea, el Gobierno tendrá ya en el bolsillo a Marcó del Pont y podría, en la semana siguiente, alzarse con otra victoria.”
Pero les dejo el texto completo de don Joaquin para que corroboren o disientan con mis apreciaciones sobre el mismo, haciendo uso de la plena libertad de expresión que hoy gozamos:
“Sin liderazgo ni estrategia
Joaquín Morales Solá
LA NACION
Viernes 12 de marzo de 2010 | Publicado en edición impresa
Mercedes Marcó del Pont ya tiene los votos senatoriales suficientes como para ser presidenta del Banco Central. La oposición debió tragar ayer el mismo remedio que le reprochó al oficialismo (dejar sin quórum la sesión del Senado) para no mostrar que había perdido definitivamente esa batalla. Las dos principales figuras presidenciables de la oposición, Julio Cobos y Carlos Reutemann, están pagando con su propio capital político las increíbles derrotas parlamentarias de una oposición también increíble.
¿Qué explica, a estas alturas, que algunos legisladores se vayan con proyectos y figuras políticamente terminados (el kirchnerismo y el matrimonio que lo gobierna) y que, al mismo tiempo, abandonen o desairen a dirigentes en condiciones de prometerles el poder que viene? Hay razones políticas, económicas y personales que explicarían muchas cosas. Pero hay también, y sobre todo, una fenomenal crisis de liderazgo en la oposición y una carencia casi conmovedora de estrategia común en el arco antikirchnerista.
La oposición debería despedirse, en lo fundamental al menos, de la senadora Roxana Latorre, que integraba el núcleo de los 37 opositores. Sus declaraciones de ayer (en las que acusó de golpismo a algunos senadores opositores) fueron más graves que cualquier desborde verbal del jefe de la bancada oficialista, Miguel Pichetto; éste nunca llegó a tanto. Sin embargo, Latorre prometió luego al plenario de los 37 opositores que votaría a favor de modificar la coparticipación de lo recaudado por el impuesto al cheque y para que se rechazara el decreto de necesidad y urgencia que permitió el traslado de reservas del Banco Central a la Tesorería nacional.
Latorre fue la principal colaboradora de Reutemann durante 30 años. Esa sociedad política terminó el año pasado, cuando Latorre le escondió a su jefe la noticia de que le había dado una ayuda fundamental al Gobierno. Reutemann la echó entonces de su bloque y nunca más le habló ni la miró.
Es cierto que la senadora tiene una especial predisposición para deber favores a medio mundo, pero es igualmente veraz que un político debe aprender a olvidar sus filias y sus fobias. Los mejores políticos son los que tienen el estómago blindado para poder tragar hasta lo que detestan. Reutemann debió hacer un esfuerzo por contener a una senadora clave en un cuerpo donde las votaciones y los quórum se deciden, y se decidirán, por un voto.
* * *
Reutemann dijo ayer que su entusiasmo por la presidencia cayó al subsuelo después de la semana que transcurre.
Estos días, es cierto, confirmaron sus peores fantasmas. Muchas cosas que pasaron las venía anticipando en conversaciones muy reservadas: la campaña será dura, larga y cruel, dijo hace unos 20 días, y agregó: “El país que dejarán los Kirchner no tendrá un peso y habrá demasiadas deudas”. Puede ser que carezca de la cintura de un político clásico, pero no se le puede negar la certeza del presagio. No obstante, el precio político que pagaba era por otra razón: todos lo miraron a él cuando irrumpió la deslealtad de Latorre.
El otro voto con que contará el acuerdo de Marcó del Pont es el de la senadora rionegrina María Bongiorno. Ella llegó a la banca de la mano de Pichetto (ambos integraron la fórmula senatorial en Río Negro) como resultado de un acuerdo entre el kirchnerismo y el Frente Grande, un partido en desuso nacional que todavía tiene vida en algunas provincias. ¿Por qué la oposición contaba con 37 votos firmes si uno de ellos era el de una aliada de Pichetto, el capataz de las tropas kirchneristas en el Senado? ¿Cuánto podía durar esa fidelidad?
El Gobierno se aseguró, con Latorre y Bongiorno, el acuerdo para Marcó del Pont hasta septiembre, cuando concluirá el mandato del ex presidente del Banco Central Martín Redrado. Carlos Verna, otro exponente de los supuestos 37 opositores, lo había sacado al Gobierno del laberinto sobre las reservas con un proyecto de ley que es peor que el último decreto de necesidad y urgencia de Cristina Kirchner. El proyecto de Verna no prevé fondos para las provincias, al revés de lo que el senador pampeano había anunciado, y no contempla la creación de una comisión bicameral de seguimiento del uso de esas reservas, como sí lo hace el DNU de la Presidenta.
* * *
El Gobierno es un cazador solitario que va por la vida fulminando de a uno a los legisladores opositores. El radical Gerardo Morales cometió el error de creer que podía protagonizar durante cuatro días el liderazgo personal de una oposición variopinta, contradictoria e inestable. Guste o no, el kirchnerismo es una minoría política y parlamentaria que actúa como un ejército compacto, que gana territorios por izquierda o por derecha, en zigzag o en línea recta. Se desliza cómodamente entre las muchas fisuras que le abren sus opositores. Esas imágenes de triunfos, más que los triunfos mismos, explican también las victorias indescifrables.
Cobos pagaba los errores de sus correligionarios y los propios; el vicepresidente fue el que le permitió al oficialismo simular durante cuatro días una negociación en la que éste nunca creyó. Fue Cobos el que convocó a la primera reunión entre oficialistas y opositores. Los senadores radicales criticaban a Morales y los diputados radicales hacían lo mismo, pero en público. ¿Le es imposible a Cobos fijarles una política y una estrategia a los legisladores de su partido? Esa pregunta era frecuente ayer en la cima de la política opositora. Era el precio político que pagaba Cobos.
La semana próxima podría ser diferente. Quizás la oposición logre el rechazo parlamentario del último decreto de necesidad y urgencia, aunque Elisa Carrió pedía una declaratoria de nulidad absoluta. Algo más grave y fulminante, pero sin consenso todavía.
Sea como sea, el Gobierno tendrá ya en el bolsillo a Marcó del Pont y podría, en la semana siguiente, alzarse con otra victoria.
Cada proyecto será una batalla con victorias y derrotas muy efímeras. Los senadores opositores pidieron que la reunión de la comisión que decide sobre las sesiones sea convocada para las últimas horas de los días previos a las reuniones del Senado. Los opositores necesitarán, de ahora en más, contar uno por uno a cada uno de ellos, a última hora, ya casi en el momento agónico, inseguros e imprecisos ante los certeros disparos del cazador furtivo.”
Saque Usted lector/ra sus propias conclusiones
Pedro del Arrabal

NOTA
(1)Hablando de bombardeos, don Morales Sola vende sus servicios al diario cuyo creador también se caracterizó por los bombardeos. Don Bartolo fue el que le facilitó las bombas a la flota Brasileña que operaba no solo por y para sus propios intereses sino como testaferro de los intereses anglo-franceses, para que destruyeran hasta no dejar ni un solo ladrillo en pié a nuestra “Guernica” latinoamericana, la heroica Paysandú. En aquella oportunidad se asesinó fusilándolo al patriota uruguayo Gral. Leandro Gómez, allá por 1864. ¿Pura coincidencia o coherencia histórica en relación al servilismo?
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Tags: CARRIO, Cobo, CONSERVADORES, cultura popular, dialectica, Duhalde, estrategia, Fontevecchia, Joaquin Morales Solá, LA NACIÓN, LIDERAZGO, Mercedes Marcó del Pont, recursos linguisticos, REUTEMANN












