CHÁVEZ Y NÉSTOR, LA CARNE TALADA
7 mar 2013 Notas semanales
C.A.B.A.,Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, En dias de duelo para el pueblo de Latino América
Comparto la emoción y la conmoción que la noticia de la muerte del Comandante-Presidente Hugo Chávez Frías -no por esperada menos dolorosa y decepcionante- ha producido en todos los pueblos hermanos de América Latina y el Caribe, y en particular en todos nosotros.
Los caminos señalados y abiertos por Chávez, inesperados en tiempos de neoliberalismo extremo, y que hicieron suyos luego, afirmando y continuándolos Néstor Kirchner, Lula , Evo, Cristina, Dilma, Rafael Correa, el Pepe Mujica, han puesto en marcha otra historia, distinta de la que nos tenía preparada el imperialismo colonialista a lo largo de la historia de Nuestra América.
Él tuvo la lucidez y la valentía de poner en marcha, de rescatar de la herencia bolivariana el ideario que hoy día replica en nuestros pueblos, y de llevarlo adelante en una coyuntura que produjo simultáneamente en la región una constelación de figuras capaces de seguirlo, continuarlo y tal vez ampliarlo.
Nosotros (pero también el mundo) perdimos a Néstor; y varios de los líderes de este movimiento hacia la libertad social, la independencia y autonomía económica, la soberanía política, la redistribución de la riqueza (generalizado en nuestras naciones), han presentado quiebres en su salud. No voy a expedirme sobre la hipótesis conspirativa sin pruebas suficientes. Eso quedará en manos de los servicios de inteligencia de cada nación. Lo importante, a mi juicio, es la comprensión que todos adquiramos de la fragilidad de la vida humana, del largo y sostenido aliento que necesitan estos procesos de liberación y del hecho de que estos movimientos solo se consolidarán en la medida en que cada militante se convierta en un Chávez, en un Néstor, en una Cristina, en potencia. Es verdad que ellos, como Castro, San Martín, Belgrano, Monteagudo, Castelli, y tantos otros que seguramente olvido, son “los imprescindibles” según la definición de Brecht, pero a su lado y acompañando es necesario – también “imprescindible”- que muchos otros hombres y mujeres abracen sus banderas, su ideario, su valentía, y los eleven y transmitan, los sostengan y extiendan, para que el sueño de la Patria Grande pueda atravesar el tiempo y las generaciones.
No puedo dejar de recordar una y otra vez la profecía y el deseo presentes en alguno de los versos del poema de Hernández “Para la libertad”, que inmortalizó para el campo popular Joan Manuel Serrat: ” porque soy como el árbol talado, que retoño…” y ” …y hará que nuevas manos y nuevas piernas crezcan/ de la carne talada/…”
Con profundo dolor por tan irreparable pérdida.
Silvia Arenales · San Telmo K
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El Comandante Hugo Chavez y el sistema de salud
7 mar 2013 Notas semanales
C.A.B.A.,Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, En un dia de duelo para el pueblo de Latino América
Por Mesa Miltisectorial de la Salud CABA
GRACIAS POR EL LEGADO LIBERTARIO
Compañeros…
La salud no es responsabilidad exclusiva de las instituciones del sector salud. Para que la salud y el bienestar sean realidad se requiere de la movilización organizada de los recursos de toda la sociedad.
La salud es, a la vez, un medio para lograr el bienestar común y un fin como elemento sustantivo del desarrollo humano. La salud está íntimamente vinculada al desarrollo social y económico.
El Estado asignará máxima prioridad a los programas de atención primaria en salud y a la prevención y a la promoción de la salud, propiciando, promoviendo y estimulando al máximo, dentro de un proceso de real descentralización y transferencia de recursos, la participación de la sociedad civil, debidamente organizada, en los mecanismos de gestión, control y producción de los servicios de salud.
Se debe lograr una población sana, entendiéndose por ello no sólo la ausencia de enfermedad, sino la rehabilitación y curación del paciente enfermo.
Lo que se requiere, más que una burocracia controladora, es un cuerpo altamente calificado.
Aplicar los postulados de racionalización, eficiencia, eficacia y, flexibilidad.
El régimen de protección social tendrá vocación universal, solidaria, integracionista y unitaria. Se impone una seguridad social pensada y querida por la sociedad y, por lo tanto, concebida y desarrollada con la participación de todos los venezolanos no sólo en su definición, sino también en su ejecución y control, en el entendido que ello establece la relación jurídica entre las partes que intervienen.
Hugo Chávez Frias
¡¡¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE ! ! !
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Ándate mi Comandante
6 mar 2013 Notas semanales
Las Tunas, Cuba, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, En un dia de duelo para toda América Latina.
Por Lic. Carlos Suárez Arcos
Ándate mi Comandante, como un día nos dijiste que harías al final de tu tarea política, con tu chinchorro al hombro por esas grandes, e infinitas sabanas de la Patria. Nada te llevas, más que las lágrimas de todos cuantos en ti vimos paz, amor y esperanzas.
Peleaste si, como solo pelea el llanero, que aún sabiéndose en brazos de la muerte se le queda viéndole a los ojos y le sonríe se aferra a su fe y levanta su lanza porque ni ella, la muerte puede rendirlo; solo puede quitarle la vida y tú mi Comandante ya se la distes toda, a los hombres de la América, a sus niños, a sus niñas a todos cuanto lloraron de hambre y crimen y miseria y olvido.
Noble mestizo, combatiente bolivariano, cristiano con amor y aroma de orquídea, hijo del pueblo, soldado de la luz que hizo correr libre el potro de la dignidad latinoamericana por las llanuras de América, seguiste los pasos del padre: Bolívar y hoy un pueblo nuevo y antes de ti disperso que es la América; acude a despedirte.
No araste en el mar y no fue en vano ni tu pasión ni tu ternura. Muchos pudieron ser los sufrimientos que atormentaron tus últimas horas, el dolor de la enfermedad queriéndote rendir, el dolor de ver abatidos a los de tu sangre, pero estoy seguro mi Comandante, que ninguna pena fue mayor que la no poder continuar dándole tu vida a Venezuela y a la América Latina.
Lloramos si, no escondemos ni una sola de estas lágrimas calientes que nos hacen surcos sobre el rostro. Pero el llanto no impide que nos aprestemos para las nuevas batallas. No estará tu mística, tu carisma, tu voz mi Comandante pero si todo cuanto nos legaste. Nos enseñaste a pelar en estos campos de la política a usar la vieja maquinaria electoral burguesa y convertirla en un instrumento de emancipación y participación democrática.
Esta vez en las nuevas batallas que sin tu presencia física toca librar, cada vez que la duda nos aseche, cada vez que la desunión amenace, cada vez que las nubes del pasado se aproximen; alzaremos los ojos al cielo patrio. Allí, junto, al amarillo, al azul, al rojo del pabellón patrio está el índice de tu obra revolucionaria señalando el futuro victorioso que en unidad construimos. Y a este Chávez es imposible matarlo, seria preciso sacarlo del corazón de millones de mujeres y hombres desde el Bravo hasta la Patagonía.
Unidad es nuestro homenaje y palabra de orden, Unidad es el tributo de los que te amamos, Unidad es la trinchera desde donde te rendimos tributo Comandante. ¡El Poder Popular es tu vida puesta en nuestras manos! Ándese en paz a sus sabanas. Lo lloran indígenas, negros, blancos, mestizos, mujeres, hombres, niñas, niños que no sabían leer y hoy lo hacen. Te lloran ojos que no vieron en las sombras neoliberales y les diste luz de AlBA, y tanta y buena lágrima de humanos seres se torna en río de amor que te acompaña.
¡Hasta la victoria siempre Mi Comandante!
Chávez en campaña
1 ago 2012 Notas semanales
Venezuela, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Internacionales.
Es la decimocuarta. Desde que ganó sus primeras elecciones presidenciales en diciembre de 1998, Hugo Chávez se ha sometido ya –directa o indirectamente– trece veces al sufragio de los electores de Venezuela. Casi siempre ha ganado (1), en condiciones de reconocida legalidad democrática, avalada por las misiones de observadores enviadas por las instituciones internacionales más exigentes (ONU, Unión Europea, Centro Carter, etc.).
El sufragio del próximo 7 de octubre constituirá pues la decimocuarta cita del mandatario con los ciudadanos venezolanos (2). Esta vez, lo que se juega es su reelección a la presidencia. La campaña electoral oficial arrancó el pasado 1 de julio con dos singularidades notables con respecto a precedentes votaciones. Primero, Hugo Chávez está saliendo de trece meses de tratamiento contra el cáncer detectado en junio de 2011. Segundo, la principal oposición conservadora apuesta esta vez por la unidad. Se ha reagrupado en el seno de una Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que, después de unas primarias, eligió como candidato, el pasado 12 de febrero, a Henrique Capriles Radonski, un abogado de 40 años, gobernador del Estado Miranda.
Hijo de una de las familias más ricas de Venezuela, Henrique Capriles fue uno de los artífices del golpe de Estado del 11 de abril de 2002 y participó, junto con un grupo de putschistas, en el asalto a la embajada de Cuba en Caracas (3). Aunque procede de la organización ultraconservadora Tradición, Familia y Propiedad (4) y es apoyado por los sectores más derechistas (entre ellos los medios masivos de comunicación privados que siguen dominando ampliamente la información), Capriles hace hábilmente campaña reivindicando todos los logros sociales del gobierno bolivariano. Y hasta jura que su modelo político es el izquierdista del ex Presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (5)… Pero, sobre todo, apuesta por el debilitamiento físico del Presidente Chávez (6).
En esto se equivoca. El autor de estas líneas, presente el pasado mes de julio en Venezuela, siguió las dos primeras semanas de campaña del Presidente, conversó varias veces con él, asistió a algunos de sus extenuantes mítines multitudinarios. Y puede testimoniar de su buena salud y de su excepcional forma física e intelectual.
Desmintiendo las falsas noticias que han circulado en algunos medios de comunicación (The Wall Street Journal, El País) según los cuales, a causa de supuestas “metástasis en los huesos y en la espina dorsal”, le quedarían apenas “seis o siete meses de vida”, Chávez –que cumplió 58 años el 28 de julio– reveló para consternación de sus adversarios: “Estoy totalmente libre de enfermedad; cada día me siento en mejores condiciones”.
Y, a los que apostaban por una presencia virtual del líder venezolano en la campaña, les volvió a sorprender anunciando su decisión de “retomar las calles” y empezar a recorrer los rincones de Venezuela para alcanzar su tercer mandato: “Dijeron de mí: ‘Ese va a estar encerrado en Miraflores (el palacio presidencial) en una campaña virtual, por Twitter y vídeo’; se burlaron de mí como les dio la gana, pues aquí estoy de nuevo, retornando, con la fuerza indómita del huracán bolivariano. Ya extrañaba yo el olor de las multitudes y el rugir del pueblo en las calles”.
Este rugir, pocas veces lo he oído tan poderoso y tan fervoroso como en las avenidas de Barcelona (Estado Anzoátegui) y de Barquisimeto (Estado Lara) que acogieron a Chávez los pasados días 12 y 14 de julio respectivamente. Un océano de pueblo. Una torrentera escarlata de banderas, de símbolos y de camisas rojas. Un maremoto de gritos, de cantos, de pasiones, de arrebatos.
A lo largo de kilómetros y kilómetros, en lo alto de un camión colorado que avanzaba hendiendo la multitud, Chávez saludó sin descanso a los centenares de miles de simpatizantes que acudieron a verle en persona por vez primera desde su enfermedad. Con lágrimas de emoción y besos de agradecimiento hacia un hombre y un gobierno que, respetando las libertades y la democracia, han cumplido con los humildes, pagado la deuda social y dado a todos, por fin, educación gratuita, empleo, seguridad social y vivienda.
Para despojar a la oposición de la mínima esperanza, Chávez, en los largos discursos electorales que pronunció sin dar muestras de fatiga, empezó diciendo: “Soy como el eterno retorno de Nietzsche, porque en realidad yo vengo de varias muertes… Que nadie se haga ilusiones, mientras Dios me dé vida estaré luchando por la justicia de los pobres, pero cuando yo me vaya físicamente me quedaré con ustedes por estas calles y bajo este cielo. Porque yo ya no soy yo, me siento encarnado en el pueblo. Ya Chávez se hizo pueblo y ahora somos millones. Chávez eres tú, mujer. Chávez eres tú, joven, Chávez eres tú, niño; eres tú, soldado; son ustedes, pescadores, agricultores, campesinos y comerciantes. Pase lo que me pase a mí, no podrán con Chávez, porque Chávez es ahora todo un pueblo invencible”.
En sus intervenciones, no dudó incluso en criticar duramente a algunos gobernadores y alcaldes de su propio partido que han fallado en sus compromisos con los electores: “Me he convertido en el primer opositor”, declaró. Aunque también advirtió: “Uno puede criticar a la revolución, pero no puede votar a la burguesía; eso sería traición. A veces podemos fallar, pero tenemos en el corazón amor de verdad por el pueblo”.
Orador fuera de serie, sus discursos son amenos y coloquiales, ilustrados de anécdotas, de rasgos de humor y hasta de canciones. Pero son también, aunque no lo parezcan, verdaderas composiciones didácticas muy elaboradas, muy estructuradas, preparadas de manera muy seria y profesional, con objetivos concretos. Se trata, en general, de transmitir una idea central que constituye la avenida principal de su recorrido discursivo. En esta campaña va exponiendo y explicando metódicamente su programa (7).
Pero, para no aburrir, ni ser pesado, Chávez se aparta a menudo de esa avenida principal y realiza lo que podríamos llamar excursiones en campos anexos (anécdotas, recuerdos, chistes, poemas, coplas) que no parecen tener nexo con su propósito central. Sin embargo, siempre lo tienen. Y eso le permite al orador, después de haber aparentemente abandonado por bastante tiempo su curso central, regresar a él y retomarlo en el punto exacto donde lo dejó. Lo cual, de modo subliminal, produce un prodigioso efecto de admiración en el auditorio. Esa técnica retórica le permite declamar discursos de muy larga duración.
En sus recientes discursos electorales, Chávez compara las políticas de demolición del Estado de bienestar (cita, en particular, los brutales recortes realizados por Mariano Rajoy en España) que se están llevando a cabo en varios países de la Unión Europea y los importantes logros sociales de su gobierno empeñado en seguir “construyendo el socialismo venezolano”.
En sus catorce años de existencia (1999-2012), la Revolución Bolivariana ha conseguido, en el ámbito regional, considerables avances: creación de Petrocaribe, de Petrosur, del Banco del Sur, del ALBA, del Sucre (sistema único de compensación regional), de la Unasur, de la Celac, el ingreso de Caracas en el Mercosur… Y tantas otras políticas que han hecho de la Venezuela de Hugo Chávez un manantial de innovaciones para avanzar hacia la definitiva independencia de América Latina.
Aunque agresivas campañas de propaganda pretenden que, en la Venezuela bolivariana, los medios de comunicación están controlados por el Estado, la realidad –verificable por cualquier testigo de buena fe– es que apenas un 10% de las emisoras de radio son públicas, el resto, o sea el 90%, son privadas. Y únicamente el 12% de los canales de televisión son públicos, el resto, o sea un 88%, son privados o comunitarios. En cuanto a la prensa escrita, los principales diarios El Universal y El Nacional, son privados y sistemáticamente hostiles al Gobierno.
La gran fuerza del Presidente Chávez es que su acción concierne ante todo a lo social (salud, alimentación, educación, vivienda), lo que más interesa a los venezolanos humildes (75% de la población). Consagra el 42,5% del presupuesto del Estado a las inversiones sociales. Ha dividido por la mitad la tasa de mortalidad infantil. Erradicado el analfabetismo. Ha multiplicado por cinco el número de maestros en las escuelas públicas (de 65.000 a 350.000). Venezuela es hoy el segundo país de la región con mayor número de estudiantes matrículados en educación superior (83%), detrás de Cuba pero delante de Argentina, Uruguay y Chile; y es el quinto a escala mundial superando a Estados Unidos, Japón, China, Reino Unido, Francia y España.
El gobierno bolivariano ha generalizado la sanidad y la educación gratuitas; ha multiplicado la construcción de viviendas; ha elevado el salario mínimo (el más alto de América Latina); ha concedido pensiones de jubilación a todos los trabajadores (incluso a los informales y a las amas de casa) y a todos los ancianos pobres aunque nunca hayan cotizado; ha mejorado las infraestructuras de los hospitales; ofrece a las familias modestas alimentos, mediante el sistema Mercal, un 60% más baratos que en los supermercados privados; ha limitado el latifundio a la vez que favorece la producción del doble de toneladas de alimentos; ha formado técnicamente a millones de trabajadores; ha reducido las desigualdades; ha rebajado en más del triple la pobreza; ha disminuido la deuda externa; ha acabado con la antiecológica pesca de arrastre; ha impulsado el ecosocialismo…
Todas estas acciones, llevadas a cabo desde hace casi 14 años de manera ininterrumpida, explican el apoyo popular a Chávez, el cual promete en su campaña: “Todo lo que hemos hecho es pequeño con respecto a lo que vamos a hacer”.
He sido testigo de que millones de personas humildes lo veneran como a un santo. Él –que fue un niño muy pobre, vendedor ambulante de dulces por las calles de su pueblo–, repite con calma: “Soy el candidato de los humildes, y me consumiré al servicio de los pobres”. Seguramente lo hará. Una vez, la escritora Alba de Céspedes le preguntó a Fidel Castro cómo podía haber hecho tanto por su pueblo: educación, salud, reforma agraria, etc. Y Fidel simplemente le dijo: “Con gran amor”. A propósito de Venezuela, Chávez podría responder lo mismo. ¿Y qué contestarán los electores venezolanos? Respuesta el 7 de octubre.
Notas:
(1) Sólo perdió, por ínfimo márgen, el referéndum del 2 de diciembre de 2007 sobre un “proyecto de reforma constitucional”.
(2) Además de Hugo Chávez, otros seis candidatos se presentan a las eleciones del 7 de octubre: Henrique Capriles Radonski, por Mesa de la Unidad (MUD), Orlando Chirinos, por el Partido Socialismo y Libertad (PSL), Yoel Acosta Chirinos por el partido Vanguardia Bicentenaria Republicana (VBR), Luis Reyes Castillo por la “Organización Renovadora Auténtica” (ORA), María Bolívar por el Partido Democrático Unidos por la Paz y la Libertad (Pdupl) y Reina Sequera por el partido Poder Popular (PP).
(3) Léase Gilberto Maringoni, “En Venezuela, Chávez sigue favorito”, Le Monde diplomatique en español, mayo de 2012. Léase también: Romain Mingus, “Henrique Capriles, candidat de la droite décomplexée du Venezuela”, Mémoire des luttes, 28 de febrero de 2012. http://www.medelu.org/Henrique-Capriles-candidat-de-la
(4) Fue cofundador de su rama venezolana.
(5) Lula le envió, el pasado 6 de julio, a Chávez, un mensaje público en el que le aportó pleno apoyo en su campaña electoral, afirmando: “Tu victoria será nuestra victoria”.
(6) A mediados de julio pasado, las principales encuestas de opinión daban un ventaja a Chávez de entre 15 a 20 puntos sobre el candidato de la derecha Henrique Capriles.
(7) Propuesta del candidato de la patria Comandante Hugo Chávez para la gestión bolivariana socialista 2013-2019, Comando Campaña Carabobo, Caracas, junio de 2012.
Publicado en Le Monde Diplomatique
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La genialidad de Chávez
27 ene 2012 Comunicación, Política Internacional, Política Nacional
El presidente Chávez presentó ante el Parlamento de Venezuela su informe sobre la actividad realizada en 2011 y el programa a ejecutar en el año actual. Después de cumplir rigurosamente las formalidades que demanda esa importante actividad, habló en la Asamblea a las autoridades oficiales del Estado, a los parlamentarios de todos los partidos, y a los simpatizantes y adversarios que el país reúne en su acto más solemne.
El líder bolivariano fue amable y respetuoso con todos los presentes como es habitual en él. Si alguno le solicitaba el uso de la palabra para alguna aclaración, le concedía de inmediato esa posibilidad. Cuando una parlamentaria, que lo había saludado amablemente igual que otros adversarios, solicitó hablar, interrumpió su informe y le cedió la palabra, en un gesto de gran altura política. Llamó mi atención la dureza extrema con que el Presidente fue increpado con frases que pusieron a prueba su caballerosidad y sangre fría. Aquello constituía una incuestionable ofensa, aunque no fuese la intención de la parlamentaria. Sólo él fue capaz de responder con serenidad al insultante calificativo de “ladrón” que ella utilizó para juzgar la conducta del Presidente por las leyes y medidas adoptadas.
Después de cerciorarse sobre el término exacto empleado, respondió a la solicitud individual de un debate con una frase elegante y sosegada “Águila no caza moscas”, y sin añadir una palabra, prosiguió serenamente su exposición.
Fue una prueba insuperable de mente ágil y autocontrol. Otra mujer, de incuestionable estirpe humilde, con emotivas y profundas palabras expresó el asombro por lo que había visto e hizo estallar el aplauso de la inmensa mayoría allí presente, que por el estampido de los mismos, parecía proceder de todos los amigos y muchos de los adversarios del Presidente.
Más de nueve horas invirtió Chávez en su discurso de rendición de cuentas sin que disminuyera el interés suscitado por sus palabras y, tal vez debido al incidente, fue escuchado por incalculable número de personas. Para mí, que muchas veces abordé arduos problemas en extensos discursos haciendo siempre el máximo esfuerzo para que las ideas que deseaba trasmitir se comprendieran, no alcanzo a explicarme cómo aquel soldado de modesto origen era capaz de mantener con su mente ágil y su inigualable talento tal despliegue oratorio sin perder su voz ni disminuir su fuerza.
La política para mí es el combate amplio y resuelto de las ideas. La publicidad es tarea de los publicistas, que tal vez conocen las técnicas para hacer que los oyentes, espectadores y lectores hagan lo que se les dice. Si tal ciencia, arte o como le llamen, se empleara para el bien de los seres humanos, merecerían algún respeto; el mismo que merecen quienes enseñan a las personas el hábito de pensar.
En el escenario de Venezuela se libra hoy un gran combate. Los enemigos internos y externos de la revolución prefieren el caos, como afirma Chávez, antes que el desarrollo justo, ordenado y pacífico del país. Acostumbrado a analizar los hechos ocurridos durante más de medio siglo, y de observar cada vez con mayores elementos de juicio la azarosa historia de nuestro tiempo y el comportamiento humano, uno aprende casi a predecir el desarrollo futuro de los acontecimientos.
Promover una Revolución profunda no era tarea fácil en Venezuela, un país de gloriosa historia, pero inmensamente rico en recursos de vital necesidad para las potencias imperialistas que han trazado y aún trazan pautas en el mundo.
Líderes políticos al estilo de Rómulo Betancourt y Carlos Andrés Pérez, carecían de cualidades personales mínimas para realizar esa tarea. El primero era además, excesivamente vanidoso e hipócrita. Oportunidades tuvo de sobra para conocer la realidad venezolana. En su juventud había sido miembro del Buró Político del Partido Comunista de Costa Rica. Conocía muy bien la historia de América Latina y el papel del imperialismo, los índices de pobreza y el saqueo despiadado de los recursos naturales del continente. No podía ignorar que en un país inmensamente rico como Venezuela, la mayoría del pueblo vivía en extrema pobreza. Los materiales fílmicos están en los archivos y constituyen pruebas irrebatibles de aquellas realidades.
Como tantas veces ha explicado Chávez, Venezuela durante más de medio siglo fue el mayor exportador de petróleo en el mundo; buques de guerra europeos y yankis a principios del siglo XX intervinieron para apoyar un gobierno ilegal y tiránico que entregó el país a los monopolios extranjeros. Es bien conocido que incalculables fondos salieron para engrosar el patrimonio de los monopolios y de la propia oligarquía venezolana.
A mí me basta recordar que cuando visité por primera vez a Venezuela, después del triunfo de la Revolución, para agradecer su simpatía y apoyo a nuestra lucha, el petróleo valía apenas dos dólares el barril.
Cuando viajé después para asistir a la toma de posesión de Chávez, el día que juró sobre la “moribunda Constitución” que sostenía Calderas, el petróleo valía 7 dólares el barril, a pesar de los 40 años transcurridos desde la primera visita y casi 30 desde que el “benemérito” Richard Nixon había declarado que el canje metálico del dólar dejaba de existir y Estados Unidos comenzó a comprar el mundo con papeles. Durante un siglo la nación fue suministradora de combustible barato a la economía del imperio y exportadora neta de capital a los países desarrollados y ricos.
¿Por qué predominaron durante más de un siglo estas repugnantes realidades?
Los oficiales de las Fuerzas Armadas de América Latina tenían sus escuelas privilegiadas en Estados Unidos, donde los campeones olímpicos de las democracias los educaban en cursos especiales destinados a preservar el orden imperialista y burgués. Los golpes de Estado serían bienvenidos siempre que estuvieran destinados a “defender las democracias”, preservar y garantizar tan repugnante orden, en alianza con las oligarquías; si los electores sabían o no leer y escribir, si tenían o no viviendas, empleo, servicios médicos y educación, eso carecía de importancia siempre que el sagrado derecho a la propiedad fuese sostenido. Chávez explica esas realidades magistralmente. Nadie conoce como él lo que ocurría en nuestros países.
Lo que era todavía peor, el carácter sofisticado de las armas, la complejidad en la explotación y el uso del armamento moderno que requiere años de aprendizaje, y la formación de especialistas altamente calificados, el precio casi inaccesible de las mismas para las economías débiles del continente, creaba un mecanismo superior de subordinación y dependencia. El Gobierno de Estados Unidos a través de mecanismos que ni siquiera consultan a los gobiernos, traza pautas y determina políticas para los militares. Las técnicas más sofisticadas de torturas se trasmitían a los llamados cuerpos de seguridad para interrogar a los que se rebelaban contra el inmundo y repugnante sistema de hambre y explotación.
A pesar de eso, no pocos oficiales honestos, hastiados por tantas desvergüenzas, intentaron valientemente erradicar aquella bochornosa traición a la historia de nuestras luchas por la independencia.
En Argentina, Juan Domingo Perón, oficial del Ejército, fue capaz de diseñar una política independiente y de raíz obrera en su país. Un sangriento golpe militar lo derrocó, lo expulsó de su país, y lo mantuvo exiliado desde 1955 hasta 1973. Años más tarde, bajo la égida de los yankis, asaltaron de nuevo el poder, asesinaron, torturaron y desaparecieron a decenas de miles de argentinos, y no fueron siquiera capaces de defender el país en la guerra colonial contra Argentina que Inglaterra llevó a cabo con el apoyo cómplice de Estados Unidos y el esbirro Augusto Pinochet, con su cohorte de oficiales fascistas formados en la Escuela de las Américas.
En Santo Domingo, el Coronel Francisco Caamaño Deñó; en Perú, el General Velazco Alvarado; en Panamá, el General Omar Torrijos; y en otros países capitanes y oficiales que sacrificaron sus vidas anónimamente, fueron las antítesis de las conductas traidoras personificadas en Somoza, Trujillo, Stroessner y las sanguinarias tiranías de Uruguay, El Salvador y otros países de Centro y Sur América. Los militares revolucionarios no expresaban puntos de vista teóricamente elaborados en detalles, y nadie tenía derecho a exigírselos, porque no eran académicos educados en política, sino hombres con sentido del honor que amaban su país.
Sin embargo, hay que ver hasta donde son capaces de llegar por los senderos de la revolución hombres de tendencia honesta, que repudian la injusticia y el crimen.
Venezuela constituye un brillante ejemplo del rol teórico y práctico que los militares revolucionarios pueden desempeñar en la lucha por la independencia de nuestros pueblos, como ya lo hicieron hace dos siglos bajo la genial dirección de Simón Bolívar.
Chávez, un militar venezolano de humilde origen, irrumpe en la vida política de Venezuela inspirado en las ideas del libertador de América. Sobre Bolívar, fuente inagotable de inspiración, Martí escribió: “ganó batallas sublimes con soldados descalzos y medio desnudos [...] jamás se peleó tanto, ni se peleó mejor, en el mundo por la libertad…”
“… de Bolívar -dijo- se puede hablar con una montaña por tribuna [...] o con un manojo de pueblos libres en el puño…”
“… lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía.”
Más de medio siglo después el insigne y laureado poeta Pablo Neruda escribió sobre Bolívar un poema que Chávez repite con frecuencia. En su estrofa final expresa:
“Yo conocí a Bolívar una mañana larga,
en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento,
Padre, le dije, eres o no eres o quién eres?
Y mirando el Cuartel de la Montaña, dijo:
‘Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo’.”
Pero el líder bolivariano no se limita a la elaboración teórica. Sus medidas concretas no se hacen esperar. Los países caribeños de habla inglesa, a los que modernos y lujosos buques cruceros yankis le disputaban el derecho a recibir turistas en sus hoteles, restaurantes y centros de recreación, no pocas veces de propiedad extranjera pero que al menos generaban empleo, agradecerán siempre a Venezuela el combustible suministrado por ese país con facilidades especiales de pago, cuando el barril alcanzó precios que a veces superaban los 100 dólares.
El pequeño Estado de Nicaragua, patria de Sandino, “General de Hombres Libres”, donde la Agencia Central de Inteligencia a través de Luis Posada Carriles, después de ser rescatado de una prisión venezolana, organizó el intercambio de armas por drogas que costó miles de vidas y mutilados a ese heroico pueblo, también ha recibido el apoyo solidario de Venezuela. Son ejemplos sin precedentes en la historia de este hemisferio.
El ruinoso Acuerdo de Libre Comercio que los yankis pretenden imponer a la América Latina, como hizo con México, convertiría los países latinoamericanos y caribeños no solo en la región del mundo donde peor está distribuida la riqueza, que ya lo es, sino también en un gigantesco mercado donde hasta el maíz y otros alimentos que son fuentes históricas de proteína vegetal y animal serían desplazados por los cultivos subsidiados de Estados Unidos, como ya está ocurriendo en territorio mexicano.
Los automóviles de uso y otros bienes desplazan a los de la industria mexicana; tanto las ciudades como los campos pierden su capacidad de empleo, el comercio de drogas y armas crece, jóvenes casi adolescentes con apenas 14 ó 15 años, en número creciente, son convertidos en temibles delincuentes. Jamás se vio que ómnibus u otros vehículos repletos de personas, que incluso pagaron para ser transportados al otro lado de la frontera en busca de empleo, fuesen secuestrados y eliminados masivamente. Las cifras conocidas crecen de año en año. Más de 10 mil personas están perdiendo ya la vida cada año.
No es posible analizar la Revolución Bolivariana sin tomar en cuenta estas realidades.
Las fuerzas armadas, en tales circunstancias sociales, se ven forzadas a interminables y desgastadoras guerras.
Honduras no es un país industrializado, financiero o comercial, ni siquiera gran productor de drogas, sin embargo algunas de sus ciudades rompen el record de muertos por violencia a causa de las drogas. Allí se yergue en cambio el estandarte de una importante base de las fuerzas estratégicas del Comando Sur de Estados Unidos. Lo que allí ocurre y está ocurriendo ya en más de un país latinoamericano es el dantesco cuadro señalado, de los cuales algunos países, han comenzado a salir. Entre ellos, y en primer lugar Venezuela, pero no solo porque posee cuantiosos recursos naturales, sino porque los rescató de la avaricia insaciable de las transnacionales extranjeras y ha desatado considerables fuerzas políticas y sociales capaces de alcanzar grandes logros. La Venezuela de hoy es otra muy distinta a la que conocí hace solo 12 años, y ya entonces me impresionó profundamente, al ver que como ave Fénix resurgía de sus históricas cenizas.
Aludiendo a la misteriosa computadora de Raúl Reyes, en manos de Estados Unidos y la CIA, a partir del ataque organizado y suministrado por ellos en pleno territorio ecuatoriano, que asesinó al sustituto de Marulanda y a varios jóvenes latinoamericanos desarmados, han lanzado la versión de que Chávez apoyaba la “organización narco-terrorista de las FARC”. Los verdaderos terroristas y narcotraficantes en Colombia han sido los paramilitares que le suministraban a los traficantes norteamericanos las drogas, que se venden en el mayor mercado de estupefacientes del mundo: Estados Unidos.
Nunca hablé con Marulanda, pero sí con escritores e intelectuales honrados que llegaron a conocerlo bien. Analicé sus pensamientos e historia. Era sin dudas un hombre valiente y revolucionario, lo cual no vacilo en afirmar. Expliqué que no coincidía con él en su concepción táctica. A mi juicio, dos o tres mil hombres habrían sido más que suficientes para derrotar en el territorio de Colombia a un ejército regular convencional. Su error era concebir un ejército revolucionario armado con casi tantos soldados como el adversario. Eso era sumamente costoso y virtualmente imposible de manejar.
Hoy la tecnología ha cambiado muchos aspectos de la guerra; las formas de lucha también cambian. De hecho el enfrentamiento de las fuerzas convencionales, entre potencias que poseen el arma nuclear, se ha tornado imposible. No hay que poseer los conocimientos de Albert Einstein, Stephen Hawking y miles de otros científicos para comprenderlo. Es un peligro latente y el resultado se conoce o se debiera conocer. Los seres pensantes podrían tardar millones de años en volver a poblar el planeta.
A pesar de todo, sostengo el deber de luchar, que es algo de por sí innato en el hombre, buscar soluciones que le permitan una existencia más razonada y digna.
Desde que conocí a Chávez, ya en la presidencia de Venezuela, desde la etapa final del gobierno de Pastrana, siempre lo vi interesado por la paz en Colombia, y facilitó las reuniones entre el gobierno y los revolucionarios colombianos que tuvieron por sede a Cuba, entiéndase bien, para un acuerdo verdadero de paz y no una rendición.
No recuerdo haber escuchado nunca a Chávez promover en Colombia otra cosa que no fuera la paz, ni tampoco mencionar a Raúl Reyes. Siempre abordábamos otros temas. Él aprecia particularmente a los colombianos; millones de ellos viven en Venezuela y todos se benefician con las medidas sociales adoptadas por la Revolución, y el pueblo de Colombia lo aprecia casi tanto como el de Venezuela.
Deseo expresar mi solidaridad y estima al General Henry Rangel Silva, Jefe del Comando Estratégico Operacional de las Fuerzas Armadas, y recién designado Ministro para la Defensa de la República Bolivariana. Tuve el honor de conocerlo cuando en meses ya distantes visitó a Chávez en Cuba. Pude apreciar en él un hombre inteligente y sano, capaz y a la vez modesto. Escuché su discurso sereno, valiente y claro, que inspiraba confianza.
Dirigió la organización del desfile militar más perfecto que he visto de una fuerza militar latinoamericana, que esperamos sirva de aliento y ejemplo a otros ejércitos hermanos.
Los yankis nada tienen que ver con ese desfile y no serían capaces de hacerlo mejor.
Es sumamente injusto criticar a Chávez por los recursos invertidos en las excelentes armas que allí se exhibieron. Estoy seguro de que jamás se utilizarán para agredir a un país hermano. Las armas, los recursos y los conocimientos deberán marchar por los senderos de la unidad para formar en América, como soñó El Libertador, “…la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza que por su libertad y gloria”.
Todo nos une más que a Europa o a los propios Estados Unidos, excepto la falta de independencia que nos han impuesto durante 200 años.
Fidel Castro Ruz
Enero 25 de 2012
Fuente: Cuba Debate
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Tags: CHAVEZ, FIDEL CASTRO RUZ, PERÓN, REFLEXIONES DE FIDEL
LOS QUE “QUIEREN MARCAR LA CANCHA”
20 mar 2011 Comunicación, Medios de Comunicación, Notas semanales, Periodismo, Política Nacional, Politica
Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO, de nuestra redacción
NOTA EDITORIAL
¡Qué cultura va a tener si nació
en los cardonales!
Carlos Vives
Por Pedro del Arrabal
¡Los “progres” Argentinos!
Las siguientes reflexiones las elaboré a partir de lo que escuché en boca de “progres” en general y de los periodistas que la juegan de “progres” en particular quienes criticaron y lo siguen haciendo a:
1) A los que se oponen a que el escritor y personaje Vargas Llosa inaugure la feria (negocio) de los libreros.
2) A los que ven como Tirano al gobierno Libio –de la misma forma que lo ven a Chavéz- y seguramente estarán celebrando las intervenciones militares extranjeras y sus bombardeos en suelo libio, y en este momento estarán tratando de entrevistar a cipayos libios que están al servicio de las multinacionales petroleras y no demandando una apertura democrática como cacarean mediáticamente para CNN.
3) A los que les preocupa los supuestos posibles bienes que pudiera tener el Compañero dirigente de la CGT Hugo Moyano en el Exterior, y no les preocupa las fortunas ni cómo la hicieron los Menendez Betty, Los Pereyra Iraola, los Martinez Zuviria, Los Martinez de Hos, Los Bussi, Los Biolcati, la Lacroze de Fortabat, Los Macri, Los Bulgueroni, Los Rocca, Los Mendez, Los Morales Sola, Los Grondona, Los Bonelli. Los Van Der Koy etc, ni la de los Duhaldes, los De Narváez, Luisito Barrionuevo, etc, etc,; ni del por qué tienen sus “ahorritos” en el extranjero, en paraísos fiscales. A los que no se preocupan por si los mencionados anteriormente pagan sus correspondientes impuestos fiscales o si son evasores compulsivos y por ende consuetudinarios.
Y por otro lado, en este caso de manera muy especial a:
4) A los impolutos Lanata, Tenembaum, Magdalena Ruiz Guiñazu, los Paluch, los Bravos, los Majul, Tognetti (este último neófito en cuestiones políticas) y tantos otros de radio y tv, tan partidarios ellos de lo “políticamente correcto”.
5) A todos los “progres” periodistas que dicen no preocuparles la opinión de ADEPA pero están pendientes de sus comunicados.
Estos que se dicen profesionales de la información y encima se ubican en la vereda “progre” cuando hablan y opinan de política como dioses de un ficticio Olimpo, parecerían estar convencidos que el periodismo es una profesión aséptica y asexuada, o sea no humana, no contaminada por las debilidades propias de la condición de especie. Tan ridículo como los docentes que se creen autoridades y propietarios del conocimiento y como tales actúan.
¡En fin!
Y hablando de “periodistas progresistas”, no hay peor “progresista” que aquel que quiere “marcar la cancha” dentro de la cual él haría posible su acompañamiento y/o apoyo a una causa popular. Es más que evidente que dichas “marcas” las quiere realizar con las reglas de juego que generalmente utiliza el stablishment para joderle la vida casualmente a ese sector popular:
a) Señalar todas las conductas “incivilizadas”.
b) Los comportamientos incorrectos.
c) El uso de terminología inadecuada y/o un lenguaje inapropiado.
d) El suponer cómo ciertos hechos y dichos atenta contra lo moral y éticamente correcto.
El “progresismos” tiene esas cosas. Compra todo lo que el stablishment vende; incluso “basura”; más el periodismo que se dice progresista. Parecería que lo hacen simplemente porque que esperan ser aprobado o aceptado por ese sector social al cual no pertenece pero anhelan estar entre sus integrantes. Entonces, como los comunes y corrientes chantajistas, comienzan por criticarlo por su insensibilidad social ; pero en la primera de cambio le dan la razón cuando este les ofrece los “civilizados” valores con los que “deben” juzgar conductas humanas “bárbaras” que generalmente suelen ser practicadas por seres defenestrados socialmente; seres que se “atrincheran” (lo escribo para molestar a uno de ellos de apellido Tenembaum y de nombre Ernesto) en un campo muy conocido en términos ideológicos denominado vulgarmente “Nacional y Popular”. En ese momento el intelectualismo se les va al carajo y se vuelven los peores reaccionarios.
Lo de “Nacional” de por si les resulta un tanto molesto pero se lo bancan porque quieren conocer eso de “Popular”. Esa sería la única y actual razón de su simpatía para con los “populismos” –según suelen denominarlo ellos- que por suerte hoy gobiernan varios países de America Latina. Pero aún así, para ellos Chávez no deja de ser un “mestizo bárbaro” y lo “aceptan” pero como un mero “personaje típicamente sudaca”; lo mismo que a Evo Morales a quien por su condición de indio más que entenderlo le tienen lástima. Y a Néstor y Cristina Kirchner los soportaron y soportan porque hicieron y hacen cosas interesantes, “casualmente” las que algunos de ellos modestamente les “sugirieron”. Pero… (siempre aparece un “pero”) para estos especimenes hay momentos en que estos dos POLÍTICOS con mayúsculas, se pusieron y ponen pesados, y es cuando sacan a relucir su peronismo.
En este punto, el campo de los “progres”, especialmente los que juegan de periodistas, se divide en dos:
i) Los que vieron y ven cómo se atrofia rápidamente ese discurso crítico que usaban asiduamente contra un gobierno, construido en la década del “90”, y que ahora se va deshilachando producto de las políticas sociales implementadas por el gobierno del matrimonio Kirchner y sus resultados, ver como la vida de la gente que más necesita mejoró paulatinamente. Esto les fue quitando diariamente argumentos para sostener sus posturas críticas y de esa forma mantenerse ellos vigentes. Los “K” (como ellos los llaman) le patearon el kiosquito y poco les importa el resto. Desgraciadamente –¡o no! nunca se sabe- terminaron por jugar para ese otrora criticable stablishment económico social.
ii) El resto es el que hoy dice querer acompañar el proyecto y modelo político en marcha pero “marcando la cancha”. En palabras simples, son los que pretenden que toda acción política debe estar encuadrada y limitada a lo que fijan las reglas que estableció el stablishment para que la política sea considerada “civilizada” y democrática. O sea, la “civilizada democracia” tiene un molde fijo e inamovible, construido en función de los intereses de ese stablisment, y estos “progres” se transformaron “sin querer queriendo”(nunca mejor utilizada la muletilla de aquel “Chavo del 8”), en los voceros de los límites que impone dicho molde
Son estos últimos los que en estas épocas -y por snobismo- comenzaron a “juntarse” con ese conglomerado de “negros, feos y sucios” y sus representantes políticos, a los cuales se le sumaron sectores de clase media y mucha, pero mucha juventud. Y se acercaron supuestamente para saber cuáles y cómo son en realidad esos padecimientos que los hacen ser por momentos tan intolerantes para con las “reglas de juego de la vida democrática civilizada” (Llámese piquete, corte de calles y rutas, que si están hechas por agentes de la oligarquía en ese caso son materia discutible tal el caso de Tenembaum para quien la crisis que instaló la campera S.R. en el 2008 significó el punto de inflexión para su retorno al gorilaje).
Entonces salen a vociferar en defensa de ciertas “causas que parecen ser justa”, hasta que mágica y maravillosamente dejan de serlo. Y dejan de serlo producto de ciertos “huesos que les tira el stablishment” para convencerlos, con esa mezcla de postulados neoliberales y “principios civilizados centroeuropeos”, del “error de apreciación” presente en ellos. A cambio pueden adquirir ese prestigio social tan ansiado por ellos.
Poco importa las pelotudeces que digan si con eso logran estar en “los medios de comunicación más importantes”, o mantenerse de moda. La cuestión es que se hable de ellos. Tampoco se reconocen como influenciados por la farandulización que el menemismo instaló en la política y que también llegó al periodismo político.
Es allí, precisamente en ese momento, donde los “negros, feos y sucios” vuelven a ser tales y los “civilizados” –entre los cuales lógicamente se encuentran ellos- caminan por la vereda de enfrente.
¡Si, son los “progre” de siempre! Los que ofician de “doctores letrados” especializados en pensamientos ajenos, y más si esos pensamientos están en la mente de los desclasados y trasuntan supuestos deseos (para ellos fruto del resentimiento y la envidia) asociados a la pretensión de querer mejorar su calidad de vida, cuestionando las formas que utilizan para lograrlo. Son los que buscan donde no deben (en disparatadas teorías filo Malthusianas) las causas del por qué esa masa a la que se la conoce como “pueblo” sigue siendo de manera incomprensible un rejunte de incorregibles borgianos.
Por lo que la historia nos vino mostrando a lo largo del siglo pasado parecería ser que el “progresismos argentino”, cada vez que se acerca a ese sector “mal llamado pueblo” (¡porque ellos también lo son, che!), lo hace no para conocer las causas de la injusticia que padecen “los de abajo” y aprender de y con ellos otros sentimientos que también son humanos, sino a modo de favor y para enseñarles como deben soportar las penurias; para que conozcan los sanos beneficios de la resignación a través de las disciplinas de la New Age; y en caso de querer reaccionar, hacerlo al estilo obrero europeo, civilizadamente.
Entonces aparecen en sus imaginarios “raras sociedades ideales” donde el funcionamiento “normal” de las mismas permite que los empresarios hagan “negocios sucios” que terminan “siendo limpios” porque son “lavables” (Wash & Were) y porque su simple condición empresarial y su poderío económico todo lo hace posible; pero a la vez esas sociedades ideales no permiten que obreros, trabajadores, dirigentes sociales y dirigentes gremiales progresen económicamente dentro de un proyecto político y social inclusivo porque ese progreso es de “dudoso origen”.
Lógicamente, y como la propia historia lo demuestra, existieron -y sigue habiendo- dirigentes gremiales que terminan enriqueciéndose y accediendo a la categoría de pseudos empresarios a cambio de autorizar solapadamente la explotación patronal de los trabajadores que dicen representar. Seguramente este tipo de dirigente (Por caso los “mono Venegas, los Luisito Barrionuevo) jamás será cuestionado porque su actuación gremial se enmarca dentro de los límites que la “civilización” impone (civilización que tiene en su seno pugilista femenina como la diputada Camaño cuyos arrebatos de violencia son entendibles y justificables. O sea y en este caso las reglas republicanas y democráticas son elásticas, flexibles). Para evaluar positivamente estas conductas están los “progres”; sean intelectuales que la jueguen de tal o intelectuales que la jueguen de periodistas.
De los “incontaminados” cerebros “progres” surgen maravillosas conclusiones –ideológicamente “clasista” pero de derecha aunque lanzadas desde un postura a todas luces pseudo-izquierdosa- donde los “negros, feos y sucios” tienen derecho trabajar pero no a comprarse lo que quiera con los $sitos fruto de su trabajo; para esos están ellos quienes les indicarán que hacer con sus ingresos; donde los negros, feos y sucios tienen derecho a vacacionar pero no en cualquier lugar y menos donde va la gente del stablishment, no porque a estos les moleste la presencia de los “negros, feos y sucios” de cuya explotación salen los fabulosos estipendios que les permiten disfrutar de la buena vida en los paraísos terrenales, sino para que no tengan la posibilidad ni la tentación de querer ser como sus explotadores (¿?); y así una sarta de estupideces que van de querer digitar la pobreza de los pobres, la vida política y social de los pobres, a sentirse con derecho de poner en tela de juicio los medios y las formas con las que los de abajo llegan a tener un nivel de vida más digno, más parecido a los de la clase media; y hasta llegan a cuestionar esa aspiración porque atenta contra la conciencia de clase(¿?) Cuestionan sus formas de expresarse y si en una descarga emocional alguien usa un “lenguaje inapropiado”; etc, etc.
Los “progres” que hacen gala de incursionar en el pensamiento profundo, buscando el fondo de las cuestiones, a la hora de los bifes se quedan aterrorizados por las formas que toma la vida política de los pueblos cuando sienten colmar su paciencia. En otras palabras, para estos señores las revoluciones son lindas siempre y cuando se limiten a figurar en los textos escritos; cuando se vuelven realidad se asustan.
El mensaje parece ser más que claro ¡Progresismo si; pero hasta la puerta de entrada del infierno peronista, no más! Aunque no habría peor cosas para el destino final de esa masa desclasada de peronistas que aman su lugar de pertenencia tanto ideológica como físicamente, que se cruzaran por sus vidas estos redentores progresistas.
Pretender “Marcar la Cancha” condicionando el supuesto apoyo que este “periodismo progre” pretender dar al actual modelo, los pintas en sus debilidades y los desnuda en su impotencia para entender la política nacional. Si tenemos que aguantarlos por amor y respeto a las “cuestiones patrióticas”, haremos de tripa corazón y los soportaremos esperando que ayuden a sumar. Pero no sea cuestión que debamos arrepentirnos el día de mañana por no hacernos cargos de la reeducación de estos señores en la materia Conciencia Nacional.
¡QUE DIOS SE APIADE DE NUESTRA PACIENCIA!
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Tags: "progres", ADEPA, Aseptico, asexuado, BIOLCATI, Bonelli. Van Der Koy, Bravos, Bulgueroni, BUSSI, Carlos Vives, CHAVEZ, CIVILIZACIÓN Y BARBARIE, CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER, DE NARVAEZ, EVO MORALES, GRONDONA, Hugo Moyano, Lacroze de Fortabat, Lanata, Libia, los Duhaldes, Luisito Barrionuevo, MACRI, MAGDALENA RUIZ GUIÑAZÚ, Majul, Martinez de Hos, Martinez Zuviria, Mendez, Menendez Betty, MORALES SOLA, paluch, Pedro del Arrabal, PEREYRA IRAOLA, Rocca, Tenembaum, TIRANO, Tognetti, VARGAS LLOSA
LA RE-REELECCIÓN, LAS FORMAS Y NO EL FONDO
7 mar 2011 Notas semanales, Periodismo, Política Internacional, Política Nacional, Politica
Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO
“No hay mal que por bien no venga”
Refran Popular
NOTA EDITORIAL
Por Pedro del Arrabal
NECESARIO INTROITO
Salvando la GRAN distancia existente en el paralelo que voy a trazar (¡ni que hablar en relación a los nombres!), y utilizando el mismo solamente para señalar actitudes, ciertos ex PC -hoy Ultra Kirchnerista- parecería que aprendieron las lecciones de los crasos errores cometidos en el pasado. Algunos gestos, dichos y actitudes darían a entender que en la actualidad intentan emular la actitud política de aquellos grandes visionarios que conformaron FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) luego de la caída de Irigoyen. La diferencia radica en que aquellos militaron en defensa de los intereses de la patria y su pueblo a lo largo de la “primera década infame” (hubo una segunda, la del “menemato”). Y como era de esperar luego se unieron y formaron parte del naciente Movimiento Nacional y Popular Peronista en 1945.
Fue casualmente esa militancia “Forjiana” la que en antaño estableció y hoy marca la diferencia entre aquellos patriotas y estos emuladores que la juegan de “progre”; la inexperiencia y la falta de tino a la hora de “operar y/o abrir sus bocatas” en materia política. Estos emuladores, ¿habrán entendido que el Socialismo Nacional pasa por el Peronismo y se sumarán al proyecto? O como dice Marianito Grondona en su columna de hoy, domingo 6 de marzo, son simples oportunistas. ¡Vaya uno a saber! Solo el sabio tiempo lo dirá.
Esta vez le tocó poner en evidencia lo anterior a la Diputada Diana Conti. Su inoportuna expresión de deseo de tener una “Cristina eternizada en el poder”, no hace otra cosa que desnudar lo observado anteriormente; la impericia como característica política demasiado presente en estos inexpertos en la materia.
EL ILUSIONISTA
Aprovechando la ligereza de boca de la mencionada diputada y la discusión surgida por la provocadora invitación a un reaccionario en temas políticos como Vargas Llosa para abrir el “gran negocio” de la Feria del Libro, hoy, Mariano Grondona en su habitual columna de La Nación titulada “Cristina, entre la obsecuencia y la moderación” sale a realizar sus acostumbradas y disparatadas elucubraciones “filosof-sociolog-políticas” colgado de la etimología de ciertos términos (esta vez le tocó a la “obsecuencia”) intentando con su análisis y como es común en él, llevar agua para los molinos de los grupos económicos concentrados cuyos intereses este señor defiende mediáticamente.
Así podemos leer barbaridades en la construcción de su discurso donde “Marianito” mezcla etimología, acepciones e interpretaciones (en las que prevalecen lógicamente las de él) usando ciertas palabras como disparadoras de sus “sesudas” deducciones para luego realizar una lectura de la realidad Política Nacional emitiendo sus “pareceres”. Porque es cobarde hasta en eso. A él siempre “le parece”. No se anima a decir lo que piensa y/o siente, y menos a identificarse como lo que realmente es, un exponente de la derecha nacional más reaccionaria. Se disfraza de ferviente “republicano” –del tipo norteamericano desde ya- para venderse como un ecuánime analista. Y sus “pareceres” surgen según sean los variados temas que aborda y que, como en coctelera, él mezcla. Por ejemplo, Marianito puede empezar su perorata escrita de la siguiente manera: «La palabra “obsecuencia” está ligada al latín sequere , “seguir? a alguien”, pero seguirlo hasta un punto tal que el seguidor se convierte, por elección propia, en un esclavo voluntario de aquel a quien ha escogido como jefe. El Diccionario define al obsecuente como aquel “que se rinde” ante un líder de una manera absoluta e incondicional, como aquel que está “sumiso” a otro sin que, después de habérsele sometido, le quede resto alguno de dignidad. Es difícil que el obsecuente no se presente ante nuestros ojos como un ser moralmente cuestionable. La obsecuencia admite dos expresiones alternativas: una la del fanático al que le han lavado el cerebro y otra la del oportunista que hace como si fuera un fanático pero en el fondo está dispuesto a abandonar el barco a la primera ocasión.».
Lógicamente que entre la etimología, el diccionario y la interpretación de don Mariano los obsecuentes quedan transformados en basura pura. Sin embargo uno va al diccionario de la real academia española y al respecto dice de la obsecuencia: (Del lat. obsequentĭa). Sumisión, amabilidad, condescendencia. No habla de sometimiento ni de esclavismo voluntario, ni de indignidad, ni de moral cuestionable; solo señala que la sumisión está dentro de las posibles acepciones.
Ahora bien, si uno toma literalmente las interpretaciones y definiciones que Marianito utiliza para señalar obsecuencias ajenas, cabe preguntarse ¿cómo puede casualmente él, hablar de los demás señalándolos como obsecuentes cuando su propio discurso político y su actitud genuflexa ante el poder económico se ajustan perfectamente al perfil que él traza para identificar a otros como tales? ¿Cómo puede hablar de obsecuencia cuando él es el máximo exponente y el mejor ejemplo para cualquier clase práctica que requiera de una tipificación del término; cuando él es el principal obsecuente del poder económico y de la oligarquía vacuna; cuando es él el que elabora disparatadas tesis que no admiten antitesis, algo único en dialéctica, con lo cual obtiene fácilmente lineales síntesis, tan disparatadas como sus tesis en materia política, económica y social? Además, ¡no es sonso!. Lo que hace no se encuadra en “todo por 2 $”. Por el contrario, lo hace por suculentas sumas en billetes “verdes” -migajas para ese poder económico a quien él sirve- para cumplir el papel que le fue asignado en el área “medios de comunicación”: hablar y escribir en difícil para mostrarse y mostrar a sus amos como personas entendidas y capacitadas en el “manejo” de la “cosa pública”. Gaje de una vieja profesión, tan antigua como la misma prostitución; gaje de lacayo, de sirviente.
Marianito luego manifiesta: «Cristina Kirchner aparece rodeada, en este sentido, por una verdadera corte de obsecuentes… La palabra corte viene al caso porque este tipo de adhesiones no corresponde a una república sino a una monarquía en cuyo seno los cortesanos pugnan por obtener el favor del rey o de la reina, sin timidez y sin vergüenza.»
¡Y ahí salió el Grondona Republicano-anticortesano de Monarcas!!! ¡Casualmente él, el mayor admirador de las monarquías europeas! Queda más que claro que para él nunca podría una monarquía sudaca -si es que desgraciadamente alguna vez, un país de la región decidiera optar por un régimen parasito de ese tipo- ser lo mismo. En esta ocasión y por las “disquisiciones” desgranadas hoy en su artículo de La Nación, Grondona, ¿enviará luego y de forma urgente –vía embajadas- cartas aclaratorias a las coronas Inglesa, Española y holandesa diciendo que sus textos están destinados exclusivamente a la barbarie latinoamericana? ¿Pedirá disculpa en esas misivas a los políticos europeos que sostienen “constitucionalmente” dichas parasitas monarquías por tratarlos de viles obsecuentes; o dicho en criollo de “boludos alegres y/o simples imbéciles”? Seguramente que para las cortes monárquicas europeas y sus políticos sostenedores, lo de Grondona solo son dichos de un pseudo intelectual sudaca de cuarta, y dan por terminada la cuestión con una simple sonrisa. Por eso se transforma en verdad lo que dice el gordo Lanata –“Afuera se nos cagan de risa”. ¡Si! Se cagan de risa de tipos como él, como Grondona, Morales Sola, Kirschsbaum, Blanck, Bonelli, la Ruiz Guiñazú, Longobardi, etc., etc.
EL MEOLLO DE LA CUESTIÓN
Vayamos lo más rápido posible al meollo de la cuestión del presente escrito utilizando los dichos del propio Grondona.
En su artículo el columnista obsecuente del poder económico y de la Sociedad Rural, juega con un mensaje hacía Cristina –máxima y brillante referente del actual poder político nacional- de aprobación hacía ciertas “referencias” que él vio como lúcidas de parte de la Presidenta, encontradas en el discurso inaugural del período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación: «Uno fue la decisión de contener con la policía y la ley los cortes de rutas que intentaron los vendedores ambulantes. Otro, el anuncio de que el Gobierno intentará privatizar al menos parcialmente a Aerolíneas Argentinas y Austral, hoy rehenes de los sindicatos aeronáuticos. A ellos habría que agregar la influencia que la Presidenta desplegó junto con Macri y con Scioli para impedir que las huelgas docentes perturbaran más de la cuenta la iniciación de las clases, y la influencia que no desplegó para cerrar el cerco que sus asesores de izquierda habían montado contra el ministro de Seguridad de Scioli, Ricardo Casal, lo cual le permitió afirmar, además, algo escandaloso para los activistas “antipoliciales” y “antisciolistas” como León Arslanian: que ella, si bien no es partidaria de la “mano dura”, tampoco es “garantista”. Hubo reiteradas advertencias a la CGT de Moyano, en fin, para que “no se pase” cuando promueve la recomposición de los salarios y la “acción directa” y cuando defiende a los sindicalistas involucrados en denuncias de corrupción porque esta acción podría vulnerar la frontera que separa la “solidaridad” de la pura y simple “complicidad” con los acusados.
Todos estos gestos de Cristina, ¿sólo son islotes perdidos en medio de la corriente izquierdista en la que siempre navegó o indican, al contrario, que ha empezado a moverse hacia el centro? Los escépticos sobre la supuesta renovación ideológica de la Presidenta hacen notar que entre sus recientes dichos no omitió demostrar una vez más su animadversión al campo, al que acusó de eludir sus obligaciones impositivas, una acusación injusta porque ignora el enorme impacto fiscal de la retención del 35 por ciento a las exportaciones agropecuarias en función de la cual ese famoso “yuyito” que según ella es la soja sigue engrosando como ninguna otra fuente tributaria las arcas fiscales. La oposición y los críticos independientes también hicieron notar que, en su reciente mensaje al Congreso, la Presidenta continuó eludiendo el espinoso tema de la inflación, lo que obligó a Moyano y los suyos a reconocer que en esta materia no los guían los vergonzosos índices del Indec sino las elocuentes góndolas de los supermercados.»
El mensaje en la pluma de Marianito es más que transparente: -Sr. Presidenta, mis amos están viendo en usted cierto intento de dejar de ser peronista. Ellos están empezando a ver estas señales suyas con buenos ojos. En realidad ellos no tienen problemas de que Ud. se eternice en el poder, siempre y cuando haga lo que mis amos dicen que se debe hacer. Gobierne en “serio” Sra. Presidenta. Usted entiende lo que le quiero decir. Si no “la República” correrá peligro. Con Lilita, un Pino y el hijo de Alfonsín nos alcanza. Además nunca van a faltar gansadas que salgan de boca de algunos de sus obsecuentes legisladores, funcionarios y asesores, especialmente los mas despistados, que desde ya no son pocos en su gestión, como para que nosotros nos hagamos un picnic. En cuanto a Aníbal Fernández, Héctor Timerman y ese traidorcito de Amado Boudou, de esos, también nos encargaremos nosotros. Hasta podemos llegar a convencer –sin mucho esfuerzo desde ya- al “contemporizador” Filmus para que “cuestione ciertas cosas del oficialismo”; el muchachito es muy versátil; amen de que ame el careteo y le resulte irrefrenable su deseo de escalar.
EL NUDO GORDIANO
Acá aparece el “nudo gordiano” de la cuestión política en el orden nacional y regional (porque todo tienen que ver con todo).
En situaciones preelectorales como las que está viviendo el país en estos días y que seguramente se incrementará en los próximos meses, donde dolorosamente los amos de Grondona y la inepta oposición dan por sentado el aplastante triunfo de la compañera Cristina Fernández de Kirchner, ¿qué es lo que utilizará la derecha nativa como caballito de batalla en contra de aquellos que están haciendo tambalear el Status Quo vigente hasta no hace mucho tiempo (7 años atrás),hoy en equilibrio inestable? ¡Las cuestiones de forma en términos de apropiación y manejo del poder político! ¡La importancia de la alternancia en el manejo de las instituciones republicanas para la salud democrática puesta en jaque por los proyectos personalistas (¿?)!
Todo lo que se haga y/o se manipule a nivel de “Constitución” (incluso avasallándola como ocurrió con la última dictadura militar de la cual Grondona fue uno de sus mentores y sostenedores mediáticos) estará bien vista si es la “derecha” la que con eso puede acceder y controlar el poder político. El resto, para los “Grondonas mediáticos” (que no son pocos) es “cháchara” izquierdosa.
Los proyectos en disputa son dos y muy claros:
a).-El Proyecto Peronista de una sociedad más justa, hoy nuevamente en el poder. Un modelo de país que entiende al “Estado como el administrador de los bienes y los intereses de TODOS” los Argentinos; frente al…
b).-Codicioso y eterno (porque ese sí que es eterno) proyecto oligárquico derechoso que entiende al “Estado como un instrumento de negocios para pocos”, tradicionalmente encarnado por los “muchachos camperos” la Sociedad Rural quienes operan a través de obsecuentes sirvientes mediáticos como Marianito, como el Juaco Morales Sola, Bonelli, Magdalena que te amarga el inicio de jornada diaria… y la lista continua.
A esto último le debemos sumar las diversificadas actividades agropecuarias con valor agregado que el sector “campero” hoy maneja y controla; y el resto del poder económico nacional y transnacional que está operando en el país.
El tema es quién encarna como candidato ese “no proyecto” de la derecha en las próximas elecciones presidenciales. ¿Duhalde, Macri, De Narvaez, Carrio, Sanz…? ¿Quién? ¡Con semejante club de cabezas huecas muchas alternativas no tienen! Entonces sacan a relucir la importancia de la alternancia en el poder como freno a la tentación de la re, re, reelección indefinida y al culto del personalismo. Centran la discusión en las “formas” para evitar incursionar en las cuestiones de fondo ya que no cuentan con un proyecto alternativo al hoy vigente, que atraiga mínimamente al electorado. Lo que ofrecen es más de los mismo; lo de siempre. La carencia de creatividad que los acompaña desde la escuela primaria privada quedó al desnudo. De ahí mi encabezamiento refranero: “No hay mal que por bien no venga”. La propia y vacía sanata mediática está sirviendo para que los argentinos sepan y conozcan de qué se trata la cuestión. Con solo escuchar las gansadas que salen de boca de los periodistas del monopolio Clarín y los de La Nación que hacen televisión, le alcanza al hombre común para darse cuenta quién es quien y qué busca cada cual. Y si a esos le sumamos las absurdas, inconsistentes y delirantes en el caso Carrio, críticas que le hacen al gobierno nacional los que dicen ser la oposición, sin tener una mísera propuesta para ofrecer a la sociedad, más allá del cúmulo de generalidades que lanzan cuando tienen un micrófono adelante –más si es de TN-, cualquier Argentino hoy en día se da cuenta muy fácilmente que Cristina Fernández de Kirchner, en materia política, es Gardel y los guitarristas juntos. Si a esto le adosamos el odio machista que genera descubrir que la capacidad política supera con creces las cuestiones de género, tenemos cartón lleno.
Por todo esto no resulta llamativo que el periodismo autotitulado “serio” se cuelgue de las crisis por la que están atravesando los países árabes, organizadas y manipuladas por agentes norteamericanos (¿Se olvidaron ya de los casos Allende en Chile y Velasco Alvarado en Perú, en los “70”?), para trazar paralelos con los gobiernos revolucionarios de Castro, Chávez, Correa, Evo Morales y ahora de Cristina y el “Kirchnerismo” con sus aspiraciones reeleccionistas. Queda más que claro en términos regionales que el temor latente está en que el jaque a su codicia se extienda más de la cuenta. Pero esto también pone en evidencia lo poco que les importa la decisión popular de dar continuidad a un proyecto político que contenga en su seno un modelo social ciertamente inclusivo. Ante la carencia de algo nuevo en materia de política social para ofrecer, se aferran a la defensa del formalismo constitucional que impide la consecución de proyectos de esta naturaleza, en nuestro caso hoy vigente y en pleno tránsito. El constante ataque mediático a nuestro gobierno nacional y a los Gobiernos Latinoamericanos antes mencionados son las pruebas más evidente. Lacayos de los organismos multilaterales y de las grandes empresas transnacionales que hoy digitan y manejan las comunicaciones multimediales a nivel orbe formando opiniones globalizadas, arriman leña al fuego reaccionario todavía muy presente en bastos sectores de la sociedad como producto de años de colonización pedagógica y cultural.
Así podemos leer y escuchar críticas a las dictaduras supuestamente personalistas existentes en los países periféricos, “entronizadas en el poder por años” que, según ellos, viven atentando contra el libre pensamiento, la libertad de prensa y todas las libertades juntas(¿?); lógicamente sin decir ni señalar jamás que en realidad lo que ellos sienten es que están atentando contra la libertad del zorro en el gallinero, contra la libertad de comercio, la libertad de empresa y la libertad de poder explotar al hombre sin ningún impedimento legal, con la mayor flexibilización laboral posible. Y si los hombres son de países periféricos mejor aún porque resultan más baratos. Esa es la verdadera libertad que ellos defienden, la libertad que alimenta día a día su avaricia, su codicia.
Y así tenemos hoy un Primer Mundo en crisis como mundo consumidor producto de las burbujas creadas por los pooles financieros internacionales (F.M.I.; B.M., y los diferentes “Clubes”, de Paris, Roma, etc, etc). Economías infladas y sostenidas a costa de la miseria en la que sumieron por décadas a los pueblos de la periferia, hoy se caen a pedazos. Sin embargo al occidente democrático y libre empresarial no se le ocurre cuestionar a las parasitas noblezas enquistadas en el poder de Inglaterra, España, Holanda por dar tres ejemplos; enquistadas por SIGLOS. Tampoco cuestionan a las monarquías Árabes socias en el negocio del petróleo. Si cuestiona a Los Kadafi, a los Chávez, etc, etc. ¿No resulta llamativo que los pueblos ingleses, españoles y holandeses, no reaccionen ni se revelen en contra de sus parásitas monarquías y sigan bancando dicha clase social en sus respectivos países sin problema alguno; que la prensa internacional tan amante a encontrar “contras” en los gobiernos de países periféricos que cuestionan las políticas exteriores de sometimiento practicada por los países centrales, sigan mirando con buenos ojos a esos regímenes más allá de los escándalos prostibularios de “alcobas nobles” a los que les dedican páginas enteras en tono de admiración más que de crítica? Y si no, ¡miren a “Zar” Berlusconi en una “democracia” de país central!. ¿Por qué el gobierno de Obama no “estaciona” aunque más no sea un cuarto de Flota del Glorioso ejército norteamericano en el Mar Tirreno rodeando a Italia por el Adriático también, mostrando su indignación por las represiones que suele ordenar el Premier Italiano sobre las movilizaciones en su contra; esas manifestaciones que critican los niveles de corrupción existentes en la gestión Macrista italiana? ¡Claro; cómo carajo van a criticar a Berlusconi con el precedente que sentó el “democrata” Clinton y la Lewinsky en casa! ¿Qué le pasa a Marianito Grondona, y al Juaco Morales Sola que se preocupan tanto por qué dirá EE.UU. si nuestro país osa actuar dentro del marco de la leyes de país soberano que es, haciéndolas respetar y respetando a la vez acuerdos legales internacionales en materia de ingreso de contrabando, aunque al acto lo comete EE.UU.? ¿No tienen ojos para ver las “cosas malas” que pasan y hacen los países primer mundista? Marianito Por qué se preocupa tanto por el supuesto aumento en el consumo de cocaína que habría en el país y que en términos comparativos (¡a usted que tanto le atraen las comparaciones!) con los países centrales es nada. ¿No se le da por cuestionar las políticas oficiales de los países centrales en relación al aumento del consumo en sus lugares; lugares que tienen la mayor cantidad de adictos, países que son realmente los mayores consumidores de esa “merca” que tanto a usted le preocupa; que para su desgracia están en Europa y EE.UU., modelos políticos y sociedades ejemplares para Mirta Legrang y la Su Gimenez.? ¿Por qué no se preocupa por esos cocainómanos y le hace un bien a la humanidad? Sin ir más lejos la “paqueta” de la Máxima Zorreguieta Cerruti, es de origen Argentino pero princesita en otro país –Holanda-, país que legalizó el consumo de drogas y es el Estado el que reparte gratuitamente las dosis a los faloperos que se refugian en las esquinas, plazas o bajos los puentes de sus distintas ciudades. Eso ¿no lo escandaliza? ¿Por qué no la invita a su “Hora Clave” –a ella y su consorte, el principe Willem-Alexander Claus George Ferdinand van Oranje-Nassau- (¡mierda que tiene nombres y apellidos!) y le pregunta cuales son las posibles medidas que piensa adoptar cuando se muera la vieja reina y asuma ella como tal, para evitar el consumo de falopa cuidando a la juventud holandesa como una verdadera Reina Madre?
Esa es nuestra derecha. Esa es la derecha mediática. Ese es el pensamiento de nuestra derecha. Esas son las acciones de nuestra derecha. Es la derecha que brega por el libre pensamiento pero cuestiona, y de ser posible elimina, a los que no piensan como ella. De los asesinatos de militantes por las causas populares nunca se hicieron responsables porque no suelen ensuciarse las manos. Para los trabajos sucios tienen a otros; antes eran militares, hoy son policías exonerados o mafiosos.
Para nuestra derecha vernácula ¡la culpa de trabajo esclavista que se práctica en las grandes estancias y haciendas no es del hacendado y/o propietario sino del capataz que le maneja el campo che! Tampoco es del “mono” Venegas, un impoluto sindicalista que “jamás acordó” con las “patronales camperas” para que el trabajo rural deje de ser esclavista. El sí que es un verdadero sindicalista; logró acordar con las patronales rurales para que suban de categoría a todos sus afiliados y ahora se les pague como sirvientes. ¿Las condiciones laborales? Eso es de menor importancia che!
Esa es nuestra derecha. Usted ya la está conociendo. Es la derecha que concibe un solo modelo de país, el de los privilegios para unos pocos. Es la derecha que no se le ocurre cuestionar el proyecto imperial norteamericano, pensando que en dicho proyecto puede mojar el pancito. Es la derecha que puede aceptar la intervención militar Norteamérica si sus intereses corren riesgo. Es la derecha que puede hipotecar el país y el futuro de sus habitantes si eso resulta un “buen negocio”. Es la derecha que por segunda vez en la historia nacional ve jaqueado sus privilegios. De ahí su preocupación por la posible consolidación de este proyecto serio de país. De ahí su temor por la re, re re posibles elecciones. Poca importancia tiene para esa derecha que esas posibles re, re, reelecciones sean una aspiración popular por sentirse identificada y consustanciada con el proyecto y por que carecen de instinto suicida. Lo que importa son las concepciones neoliberales que están en tela de juicio y que ellos no dejarán caer así porque sí. Para eso se aferrarán a las “cuestiones institucionales” fijada por una constitución liberal que lamentablemente permitió, esta vez erroneamente, el acceso al poder de las personas equivocada.
Pero hay que dejarla seguir hablando. Es la mejor herramienta didáctica con la que cuenta hoy el pueblo argentino para corroborar que por décadas fue tratado como minusválido mental. Que siga hablando la Carrio, la Bullrich, el Cleto, el Duhalde, el Macri, el De Angelis, el Biolcati, el Bussi, Marianito, el Juaco Sola etc. Etc. Ayudan y mucho a esclarecer pedagógicamente a los dubitativos. Es la derecha que se aferra a “las formas” institucionales que habilita o deja de habilitar la Constitución Nacional porque carece de argumentos para discutir cuestiones “de fondo” asociadas al destino del país, o sea sobre el destino de la Nación y su pueblo.
Por eso sostengo que “no hay mal que por bien no venga”.
¡Que sigan hablando!!!
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Palabras de la Presidenta de la Nación ante la Asamblea Nacional de República Bolivariana de Venezuela
22 abr 2010 Comunicación, Educacion, HISTORIA, Medios de Comunicación, Notas semanales

Señora Presidenta de la Asamblea Nacional; señores Diputados y Diputadas
de la Asamblea Nacional; señor Presidente de la República Bolivariana
de Venezuela; señores Jefes de Estado presentes; señores primeros
ministros; movimientos sociales; comitivas que acompañan de distintos
lugares de Latinoamérica y del mundo: quiero, en primer lugar, agradecer
este increíble e inmerecido honor de hablar ante la Asamblea Nacional
de la bolivariana República de Venezuela, en su Bicentenario. Faltan
pocos días también para el 25 de mayo de 1810: nuestro Bicentenario, que
esperamos Comandante Chávez y a todos los que están aquí nos acompañen,
tambièn, en Buenos Aires. (APLAUSOS).
Escuchaba atentamente a Cilia cuando leía la decisión de esta Asamblea
que era conmemorar el Bicentenario de Venezuela, conmemorar el 19 de
abril. ¿Qué significa conmemorar? Viene de memoria y además de festejos,
de festejos de la memoria.Hugo, cuando estaba por entrar aquí, me sugería – no puede con su genio -
que empezara mi discurso desde el Descubrimiento de América y yo le
dije que eso podía ser para él y sus interminables discursos, pero que
yo iba a empezar desde 1810. (RISAS Y APLAUSOS)
Y escuchaba también atentamente al historiador que me precedió en el uso
de la palabra y que reivindicaba las gestas libertarias de la América
del Sur diciendo que no era cierto que hubieran sido solamente una
planificación o una idea del liberalismo imperante en Europa. Yo me voy a
permitir- fiel a mi espíritu de legisladora, o ex legisladora, ahora
Presidenta y también un poco polemista, por qué no – decir que creo que
las acciones de la historia, las acciones de los hombres son una
profunda interacción y una relación también dialéctica de intercambio
permanente entre los unos y los otros. Por supuesto, que las ideas de
Belgrano, de Moreno, de Bernardo de Monteagudo, de Castelli, los
ideólogos, los jacobinos de aquel 25 de mayo de 1810, o las de Francisco
de Miranda eran ideas que tenían que ver con la libertad de nuestros
pueblos ante el insoportable coloniaje a los que nos sometía España, la
explotación que de estas tierras, de sus gente hacía España y también de
la nueva generación de criollos que habían nacido de españoles, pero
que ya sentían estás tierras como propias, junto a los pueblos
originarios, junto a los mestizos.
Pero no podemos tampoco ignorar que el mundo que estaba allí, que las
ideas de Voltaire, de Diderot, de Montesquieu había hecho nido en la
cabeza de estos hombres. No para copiarlas, sino para utilizarlas como
un instrumento que sirviera a sus pueblos, que de eso se tratan las
ideas: instrumentos que sirvan para la liberación de los pueblos y para
la construcción de sociedades más justas y más equitativas. Si las ideas
no pueden exhibir esos resultados sólo quedan en ideologías, cuando
pueden exhibir esos resultados se transforman en política y adquieren
toda la verdadera dimensión que tienen que tener las grandes batallas
culturales, que son precisamente las de transformar la historia.
Y ese 1810 tenía una América que bullía en todas partes, que había
también conocido fuertes levantamientos de los pueblos originarios; en
el Alto Perú la figura de Túpac Amaru descuartizada; en el Perú es el
símbolo de que la idea de libertad e igualdad no tiene nacionalidad, son
valores universales. (APLAUSOS), que han atravesado la historia, no
desde 1810, desde mucho antes, porque son valores que hacen a la
condición humana, la libertad para decidir sobre la propia vida. Pero no
solamente la libertad para decidir sobre la propia vida, sino para
tener una vida igual o mejor de la que tengo y por lo tanto una libertad
para sostener la igualdad.
Por eso digo que en realidad nada nuevo se ha inventado cuando hablamos
de libertad e igualdad. Esos hombres y esas mujeres, la Juana Azurduy
que hace poco entregué al Presidente Morales su sable de Generala, la
hicimos Generala en la República Argentina (APLAUSOS). Esos hombres y
esas mujeres interpretaron, entonces, valores universales que vienen
desde el fondo de los tiempos y que es la necesidad de la
autodeterminación de los pueblos y de que cada sociedad pueda construir
su historia, su presente y su futuro.
¿Y cómo nos fue en ese primer centenario, que culmina en 1910? Y por eso
también la interacción a lo que yo hablo, a lo que había pasado en el
mundo, aquí en la América del Sur los libertadores, los fundadores en su
gran mayoría terminaron exiliados, olvidados, aunque también
perseguidos. El primer centenario en 1910, nos encuentra a los
argentinos – y voy a hablar de la experiencia nuestra- en un centenario
muy diferente al que vamos a celebrar ahora. Era un centenario donde,
como en casi toda la región, se habían consolidado repúblicas en un
modelo de división internacional del trabajo, donde nosotros proveíamos
materias primas que eran industrializadas y generaban riqueza y valor
muy lejos de estas tierras.
Y los hombres que habían hecho 1810 pensaban exactamente lo contrario.
Cuando uno conoce el pensamiento económico de Manuel Belgrano, de
Mariano Moreno hablan de la necesidad, precisamente, de generar riquezas
en nuestros propios países. Podríamos decir que a lo largo de este
primer centenario las ideas de esos fundadores y las ideas de esos
libertadores habían quedado muy alejadas de las prácticas políticas
concretas de nuestras sociedades y fundamentalmente de quienes tenían la
responsabilidad institucional de conducir los países.
Este segundo centenario nos encuentra también en un mundo absolutamente
diferente. Si el del siglo pasado lo dividieron la contradicción
este-oeste, que impuso en nuestra región la feroz Doctrina de la
Seguridad Nacional, que sufrimos en muchos de nuestros países y que
significó también la desaparición de generaciones enteras y
fundamentalmente en retraso económico más formidable del que se tenga
memoria, debemos decir que este Bicentenario encuentra a los pueblos de
la América del Sur en una nueva etapa de transformación y en lo que yo
denomino una segunda independencia. (APLAUSOS).
¿Por qué segunda independencia? Y ahí sí voy a coincidir absolutamente
con quien me precedió en el uso de la palabra, es necesario ante un
mundo que se ha vuelto a derrumbar en valores como los del libre
comercio, que en realidad el Estado debía desaparecer, que el mercado
todo lo decidía y todo lo resolvía, valores que se derrumbaron
estrepitosamente nos encuentra a todos nosotros – hombres y mujeres de
la América del Sur – ante no solamente la responsabilidad histórica de
conducir y dirigir por voluntad democrática nuestras sociedades, los
Estados que nos toca gobernar, sino también la de atrevernos como se
atrevieron aquellos hombres a formular categorías de pensamientos que
nos sean propias, códigos, ideas que sean elaboradas por nosotros
mismos, en materia económica, en materia política, en materia de
interpretar la historia y fundamentalmente en algo que propiciaron
aquellos hombres de 1810, y que fue lograr la unidad latinoamericana con
un objetivo fundante para la liberación de nuestros pueblos.
(APLAUSOS).
Crear la América del Sur, crear la unidad de nuestra región,
Latinoamérica y el Caribe no debe llevarnos a pensar que todos debemos
ser iguales, porque creo que allí está el secreto precisamente que hemos
logrado reconstruir y recrear en estos tiempos de la América del Sur:
aceptar nuestras diversidades, nuestros diferentes procesos históricos,
nuestras diferentes identidades.
Yo pertenezco a un partido político, a un movimiento político que hizo
punta en 1945, cuando el mundo se dividía entre este y oeste, en crear
lo que fue la tercera posición, un principio absolutamente
latinoamericano, donde no nos planteábamos como parte ni de un mundo ni
del otro, sino que recreábamos -desde nuestra propia historia, nuestra
propia identidad, nuestras propias necesidades – una forma de gestión,
una forma de ver el mundo, una forma de conducirnos y una forma también
de relacionarnos con el mundo.
El mundo ha cambiado profundamente, en estos últimos 20 ó 30 años, ha
cambiado más que en los últimos 200 años todos juntos. Esto nos obliga a
nuevos desafíos y a nuevas interpretaciones. Yo se que es difícil en
proceso históricos de mucha fuerza poder abstraerse por un minuto y
poder mirar el mundo desde la perspectiva diferente que se está
gestando. Se está gestando un nuevo orden internacional, más allá
inclusive de sus propios protagonistas. Interpretar esto, pivotear sobre esto y usarlo en el buen sentido de la
palabra en beneficio de la construcción de nuestro proceso histórico en
la América del Sur, debe estar en la inteligencia de todos nosotros,
como estuvo en la inteligencia de esos hombres y de esas mujeres de
1810, de codificar aquel mundo, reinterpretarlo y aplicarlo a su propia
realidad para, desde allí, pivotear y efectuar la transformación que aún
está pendiente.
Menos pendiente que antes, cierto es, porque, en realidad, ese Consenso
de Washington que dominó toda la América del Sur, fue lo que,
precisamente, generó la reacción que vino después. Y que puso
precisamente en marcha numerosos procesos en nuestra América del Sur
donde la noción de libertad se asoció a la de igualdad una vez más como
en 1810.Porque, tal vez, estos dos valores, libertad e igualdad, expresan como
pocos lo que sentimos aquí los hombres y mujeres en la América del Sur.
Una sociedad más equitativa, más igualitaria, donde sabemos que no todos
son iguales, pero sí queremos darles igualdad de oportunidades a todos
los que han nacido. (APLAUSOS) No puede ser que el solo hecho de nacer
en un hogar pobre condene a nuestros niños o a nuestras niñas a cancelar
toda posibilidad de futuro.
Por eso hablaba de ese movimiento político que empezó en el ’45 y del
cual yo he sido una militante toda mi vida. Yo le digo “peronismo”,
algunos le dicen “justicialismo”. A mí me gusta decirle “peronismo”.
(APLAUSOS)
Fue un movimiento político que hizo de la movilidad social ascendente su
eje fundamental y que permitió que los hijos de los obreros pudieran
llegar a la universidad y que, aún, el hijo o la hija de trabajadores
pudieran llegar a ser presidentes de la república por el voto popular y
democrático de sus pueblos. (APLAUSOS)
Yo no sé si será esta realidad de hoy exactamente la que soñaron San
Martín, Bolívar, Belgrano, Moreno, Monteagudo, Sucre, Juana Azurduy,
pero estoy segura que se le parece bastante más que la que teníamos hace
quince años en nuestra región y en nuestro continente. De eso estoy
absolutamente convencida. (APLAUSOS)
Esto significa, entonces, que hemos dado también un gran paso, un gran
avance.
Este siglo XXI debe plantearnos a nosotros, hombres y mujeres de la
América del Sur, y lo he charlado con el presidente Chávez y con otros
compañeros presidentes de la región en muchísimas oportunidades, que el
mundo que viene o que ya está, para ser más precisos, va a ser un mundo
ambivalente, un mundo de grandes adelantos científicos y tecnológicos
pero, al mismo tiempo, un mundo cruzado por contradicciones que no van a
ser las del siglo XX, del más puro racionalismo, porque aún cuando el
enfrentamiento entre Oeste-Este era muy ideológico, era un
enfrentamiento del mundo moderno, era un enfrentamiento del mundo
racional.
Hoy estamos ante otros desafíos, ante otros dilemas más insolubles, pero
también estamos ante una oportunidad aquí en nuestra América del Sur,
una región libre de conflictos o enfrentamientos raciales o religiosos,
al contrario, una región rica y respetuosa de la diversidad y de la
pluralidad como pocos que, al mismo tiempo, cuenta con riquezas, con
recursos naturales inconmensurables, que deberemos prepararnos también
para agregarles valor también, por qué no, para defenderlos. Porque ahí
está, en mi país, una plataforma que vino navegando 14.000 kilómetros
para sacar petróleo de nuestras Islas Malvinas.
Ese espejo, es un espejo en el cual debemos mirarnos todos los hombres y
mujeres de los distintos países y saber que la batalla por los recursos
naturales, la batalla por el agua, la batalla por la defensa de
nuestros recursos, tal vez, sea una de las claves que debamos entender
en el siglo XXI. (APLAUSOS)
Por eso también quiero agradecer aquí y ahora la solidaridad de la
República Bolivariana de Venezuela, de todos los países de la región -y
cuando digo todos, son todos- el apoyo permanente en lo que es, no una
causa de la Argentina, ni siquiera una causa regional: desterrar
enclaves coloniales como el que tiene el Reino Unido en el sur del
continente que es, por sobre todas las cosas, una obligación universal.
(APLAUSOS PROLONGADOS)
Allí en Malvinas, a la que nosotros denominamos “causa universal”. ¿Por
qué? Porque una de las cosas que deberemos discutir y debatir los países
de la América del Sur en todos los foros, los que estamos reunidos
aquí, en todos los foros, en Naciones Unidas, en todos los espacios
institucionales y no institucionales, es fundamental que se termine el
doble estándar en el mundo, en donde los poderosos pueden violar las
disposiciones de Naciones Unidas o de la Organización de Estados
Americanos y solamente estamos obligados a respetarlas los que somos más
débiles o no tenemos la fuerza necesaria para que se nos respeten
nuestros derechos. (APLAUSOS PROLONGADOS)
Se tiene que terminar el doble estándar internacional en materia de
respeto a las normas vigentes. Si todos somos signatarios de la Carta de
San Francisco, si todos somos miembros de las Naciones Unidas, ¿por qué
algunos respetan sus disposiciones y otros las violan una y otra vez en
forma sistemática? (APLAUSOS)
Yo quiero en este nuevo escenario internacional, ejercer el
multilateralismo en serio en todos los ámbitos y en todos los frentes.
Es la garantía de volver a ser una sociedad de justicia, una sociedad de
derecho en términos universales.
Tenemos que lograr, finalmente, que los derechos de todos sean
respetados. (APLAUSOS) Y, fundamentalmente, defender aquí en la América
del Sur, el concepto de paz y de respeto a la voluntad democrática de
cada pueblo expresada libremente. (APLAUSOS)
El respeto a la soberanía popular es para nosotros una cuestión que está
en nuestro ADN. Fuimos un partido proscrito, perseguido, en donde se
prohibió en mi país mencionar el nombre de sus fundadores o cantar la
marcha que nos distingue.
Esto no pasó hace cuatro siglos con los españoles; esto pasó hace mucho
menos tiempo, fue durante el siglo XX.
Por eso digo que una de las claves que debemos entender aquí, la hemos
entendido y así lo hicimos, cuando acudimos a ayudar a la hermana
República de Bolivia, su Presidente elegido democráticamente, Evo
Morales (APLAUSOS), cuando presidentes y presidentas de la UNASUR nos
reunimos allí, en La Moneda. Fíjense que curioso: un organismo como la
UNASUR, que no está institucionaliza en términos de acuerdos o tratados
como tienen otros tipos de organizaciones, pudo lograr lo que otros no
pudieron en etapas más recientes en Centroamérica. Y fue, precisamente,
impedir la violación de la voluntad popular que quería, precisamente,
destituir al Presidente Evo MoralesLo tomo como ejemplo, pero como ejemplo de lo que podemos hacer,
fundamentalmente, cuando unimos nuestros esfuerzos y nuestras
inteligencias que, ¡ojo!, no significa quién grita más fuerte, sino
quién puede con mayor inteligencia unir esfuerzos y lograr resultados,
que de eso se trata esencialmente la política.
(APLAUSOS)
Por eso, y no quiero extenderme demasiado porque si no voy a batir
algunos récords que creo que le pertenecen y le van a seguir
perteneciendo al comandante Chávez o a Fidel también, es cierto, no sé
si han ganado alguno vos, me parece todavía, habría que cronometrar tal
vez y ver, quiero decirles algo.
Hoy cuando asistimos a este maravilloso desfile que tuvo lugar para
conmemorar el Bicentenario de Venezuela, yo sé, Hugo, bueno, que tú eres
un militar y como a todos los militares les encantan los aviones, los
tanques y esas cosas, es una cosa que ya viene en el ADN de cada uno,
pero yo quiere decirle algo, presidente Chávez: la parte del desfile que
más me gustó fue la última, la del caballo blanco, con toda la
caballería, como debió de haber sido en 1810, cuando dijeron: “¡A la
carga!” y corrieron frente a nosotros. Así deben de haber hecho en
Ayacucho, así debe haber sido Carabobo, así debe haber sido Maipú, así
debe de haber sido la batalla del Norte, así deben haber sido todas las
batallas que fueron construyendo la independencia. (APLAUSOS)
Hoy cuando asistimos a este maravilloso desfile que tuvo lugar para
conmemorar el Bicentenario de Venezuela, yo sé, Hugo, bueno, que tú eres
un militar y como a todos los militares les encantan los aviones, los
tanques y esas cosas, es una cosa que ya viene en el ADN de cada uno,
pero yo quiere decirle algo, presidente Chávez: la parte del desfile que
más me gustó fue la última, la del caballo blanco, con toda la
caballería, como debió de haber sido en 1810, cuando dijeron: “¡A la
carga!” y corrieron frente a nosotros. Así deben de haber hecho en
Ayacucho, así debe haber sido Carabobo, así debe haber sido Maipú, así
debe de haber sido la batalla del Norte, así deben haber sido todas las
batallas que fueron construyendo la independencia. (APLAUSOS)
Me acuerdo del éxodo jujeño. Cuando Manuel Belgrano mandó quemar todas
las casas para que los realistas cuando pasaran no encontraran nada, ni
hacienda, ni casas, ni pasturas y no fueron sus soldados los que
quemaron todos, fue el pueblo jujeño que quemó sus propiedades y
acompañó, junto al ejército de Belgrano, en la tarea liberadora.Hace poco, el día viernes, estuvo visitándonos en la República Argentina
el Primer Ministro de la República Socialista de Vietnam.
Nosotros cumplimos 200 años y él me decía que Hanoi cumple este año
1.000 años, mil años. Mil años en los que pasaron las principales
potencias del mundo ocupando su territorio. La última, la más importante
de la última centuria.
Y fíjense ustedes, con mucho poderío militar, en Vietnam se tiraron el
doble de bombas que durante toda la Segunda Guerra Mundial y, sin
embargo, ese pequeño gran pueblo, pudo vencer durante siglos a
santísimas ocupaciones. (APLAUSOS)
Y conversando con él, porque claro, cuando sucedía Vietnam yo era una
estudiante, era muy joven, pero era un icono, como era también la
Revolución Cubana, un icono de nuestras juventudes. Entonces así
charlando con él en un momento hablaba de la ofensiva de allá del año
Tet, del ’68, y entonces él me dice: “Mire, esta herida -y me muestra
una pequeña cicatriz, porque fue un combatiente de los 12 años- me la
hicieron durante la ofensiva del año Tet”. Y yo pensaba: pensar que
nosotros a nuestros libertadores los miramos desde una estatua o desde
un cuadro; ellos los siguen mirando, los están gobernando y los pueden
ver todavía recorriendo las calles.
Pero lo importante, y me parece que es lo que une toda la historia
completa aquí y en el mundo, es que no hay poderío militar, no hay
poderío económico que pueda con la decisión de un pueblo cuando este
decide liberarse. (APLAUSOS)
Y yo creo, para terminar, que este es el mensaje que nos dan esos
hombres y esas mujeres que enfrentaron al ejército más poderos en aquel
momento, en 1810, el mensaje es que lo que define la libertad de los
pueblos, la construcción de nuestras sociedades, es el valor y el coraje
que tengan sus ciudadanos para defender los sagrados derechos de la
libertad y de la igualdad. (APLAUSOS)
En nombre de esos valores, vengo hoy aquí a saludar ante esa Asamblea
Nacional, legítimo lugar donde está representada la soberanía popular de
Venezuela, al coraje de sus hombres y mujeres, los del 19 de abril de
1810 y los del 19 de abril de este 2010.
¡Gloria y honor a ambos!
Muchas gracias, ¡viva la patria!, ¡viva Venezuela!, ¡viva Argentina!,
¡viva el Bicentenario!
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