“El peronismo no tiene sólo una veta de catolicismo”

C.A.B.A., Argentina UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política y religión

Fuente: www.agenciapacourondo.com.ar

Entrevista con el intelectual y director de la Biblioteca Nacional, Horacio González. En esta oportunidad, desarrolla sus reflexiones acerca del Papa Francisco.

Por Juan Ciucci

APU: En referencia a su intervención del sábado pasado en la asamblea de Carta Abierta y su texto en Página 12, queríamos que nos amplíe su idea de que este nombramiento viene a cerrar como un ciclo histórico.

Horacio González: Partamos de la base que la historia tiene flujos permanentes, no se puede decir de una manera tan explícita, ni nadie puede estar tan seguro que un conjunto de hechos históricos de gran dimensión tienen por fin una resolución definitiva. No se refería a eso lo que dije. Sino que un conjunto de polémicas de los años setenta, en relación a organizaciones sociales y políticas del Peronismo, implicado en la militancia católica por un lado, y las distintas interpretaciones del legado de la Iglesia en cuanto a su visión de la sociedad, y su visión de las ciencias sociales; sí podría interpretarse como un cierre con la presencia de Bergoglio en el Vaticano. Puesto que él ha sido un activo participante en aquellas épocas y en una de las corrientes, no sé si como miembro activo o simplemente como alguien afín, que tenían fuertes implicancias en la interpretación del Peronismo.

De ahí que el ciclo que podría cerrarse es: cúal es la relación del Peronismo con las corrientes de militancia cristiana o católica vinculadas a distintas interpretaciones de la misión sacerdotal, en relación a los conflictos sociales, a la definición de la pobreza. Un conjunto de hechos que supondrían que una sociedad encontraría por fin mecanismos definitivos de Justicia Social. Por ejemplo, podría suponerse que se cierra o se debilita el ciclo de la Justicia Social, que no pertenece sólo a la definición del Peronismo, sino a muchas fuerzas sociales y que ahora se hablaría de caridad, aunque no sea de la manera de las damas de beneficencia. Sino que sería un espíritu cristiano que comprendería el modo en que hay sufrimiento social, pero no habría estructuras o acciones permanentes de Justicia Social entendidas como movilización colectiva o de un cierto papel del Estado. Ese es un ciclo que podría cerrase.

También, el hecho de hablar de pobres. Una política para los pobres, tiene cierto grado  de a-historicidad. En los años `70 no lo tenía, y era un lenguaje que se resolvía, no tanto con la palabra pobres, sino con la palabra oprimidos. Ese lenguaje también podría cerrase.

En cuanto a las interpretaciones teológicas, la Teología de la Liberación, que llegó a ser célebre, podría hoy cerrar su ciclo, que de todas maneras fue muy explícito luego del Concilio Vaticano II. Se fue desvaneciendo, a partir que sus principales miembros tomaron otras tareas, o se dedicaron a otras ocupaciones, incluso dentro de la Iglesia. O se sintieron desplazados o no pocos perseguidos y algunos asesinados. Podría reemplazarse, como escuché el otro día de uno de los colaboradores de Bergoglio, por una Teología de los pobres. Los temas son casi siempre los mismos, lo interesante de esta situación que va a originar un debate que no va a terminar sólo en la Argentina, es que la relación Iglesia, Sociedad y Movimientos Sociales, con el nombre de Peronismo o no, pero sobre todo con el nombre de Peronismo, siguen siendo los términos de un debate, sólo que han cambiado cada uno de esos términos su relación.

Por ejemplo, la expresión que tuvo cierta fortuna los últimos días en las calles de Buenos Aires era “el Papa peronista”. Después, la conjunción de símbolos muy fuertes, como el mate y la cruz, puestos en el mismo nivel. En ese sentido, creo que también se cerraría un ciclo en el que el Peronismo, depositario de múltiples afluentes de la vida histórica y social argentina, entre otros y quizás mayoritariamente los del cristianismo, pero no siempre en primer plano. Te doy un ejemplo: La razón de mi vida es un libro de raíz netamente cristiana, pero no es un libro de lectura que explícitamente se defina como tal. Es decir, hay mediaciones de todo tipo entre la lengua hablada por el Peronismo y la lengua cristiana que suministra toda clase de conceptos. Incluso hay una cierta dramaturgia en Evita -menos en Perón por supuesto- pero sí en Evita, que tiene algo que ver con las interpretaciones de la acción social y política del cristianismo, que construye martirologios, santorales, calendarios sacros. Todo eso, no sólo no prescribió, sino que fue motivo de creación de formas de vida entusiastas por lo social y por la militancia.

Esto también podría cerrase por el hecho de haber pasado a primer plano una visión de una militancia social cristiana, más absorbente de la vida política. Por un lado, limitando los aspectos seculares que tiene en la vida política argentina, y absorbiéndolos con mayor fuerza en una especie de teología moralizante no-moderna. Bastante distanciada de la secularización que tiene la sociedad argentina. Por ejemplo, todos los temas de la relación familiar, la preferencia sexual, aborto, etc. Eso podría ser un distanciamiento muy fuerte y por muchos años, puesto que la sociedad argentina estaba debatiendo estas cuestiones.

Podría también ser un distanciamiento, en cuanto a fin del período me refiero, de las discusiones no cerradas sobre los años `70, y la acción de muchos miembros de la Iglesia. Ya está claro que Bergoglio no fue un colaborador principal, no denunció a nadie, no es responsable directo de nada. Pero formaba parte de una estructura conservadora de la Iglesia que participaba con muchos puntos de vista comunes con el Ejército que estaba a cargo del Estado, o con las Fuerzas Armadas en general y sus acciones de represión específicas.

Ese debate también podría cerrarse, entre otras cosas porque el gobierno, como un gran navío en la tormenta, se vio exigido y eso lo comprendo. Creo que todos lo hacemos, a dar un gran giro respecto de estas cuestiones. En la reunión de Cristina con Bergoglio se hablaron de los temas que recorren la historia argentina, la relación entre las repúblicas latinoamericanas, el viejo concepto de Patria Grande, la cuestión Malvinas.

Incluso la lectura de un libro de Leopoldo Marechal, Megafón o la guerra, que lo mencionó Cristina creo, según el tuit que ella escribió. Y que Bergoglio complementó diciendo que era uno de sus libros de cabecera. Ahí tenés unos nuevos puntos de contacto que pueden generarse en términos de un horizonte bibliográfico tan importante. Marechal, el principal escritor católico vinculado al Peronismo, que originó una literatura absolutamente modernista. Su estilo modernista lo comparte con Borges, con Macedonio Fernández, con el grupo martinfierrista de los años `20; que incluso mucho tiene que ver después con FORJA. La interpretación de Marechal, que es el famoso autor de la tesis (bíblica por otro lado pero tomadas humorísticamente) en relación a la batalla celestial y la batalla terrenal, creo que en ese caso Cristina se refirió a Bergoglio como protagonista de una gran batalla celestial.

Pero en realidad, lo de Bergoglio, como también se señaló en esa misma reunión por parte de la Presidenta, es la de un cuadro político. Esa expresión es absolutamente laica, y supone que es un Papa político, con muchas ideas evangelizadoras a través de parábolas, con sus pequeñas anécdotas alrededor de sus diálogos con el diariero, el zapatero, etc. Estamos dentro de una reinterpretación del legado de la movilización católica en Argentina de carácter estrictamente conservador, por un lado. Y de carácter militante, social y activista, porque viene a reactivar una Iglesia mohosa y además comprometida con dilemas financieros; como si fuera una república dudosa en cuanto a sus tratos internos en relación a la economía. Y que de algún modo el Vaticano lo es. Entonces, viene a combinar acciones de militancia que toma temas de los `70, y acciones sumamente tradicionalistas contrarias al proceso de secularización que tiene la sociedad argentina, y que pueden tener nombres equívocos como “el Papa peronista” o un “peronismo papal”.

Todo esto justificado por el temor de que una intervención electoral de Bergoglio, una intromisión directa en Argentina, incline acciones de miles y miles de ciudadanos entusiastas por esta nueva situación, y además de convicciones católicas. Que son condiciones mayoritarias, totalmente genuinas, de millones de personas en Latinoamérica.

Temor uno: que por esa vía se haga una disputa de la dirección moral e intelectual de las masas populares que termine tornándolas conservadoras y limitando al extremo, sino hasta la desaparición, los movimientos sociales que han surgido en los últimos años y que seguirían existiendo, pero ya bajo el control de alguna oficina del Vaticano.

Temor dos: que la discusión sobre los años setenta, que origina juicios, un intento de la sociedad de rehacerse a través de las estructuras formales de la Justicia, estas también renovadas a partir de tener una sensibilidad ante estos hechos que antes no tenían, sea también otro ciclo que pueda cerrarse.

De todas maneras, la situación es sumamente interesante. Es una discusión que no sólo involucra tácticas políticas, como ser elaborar una serie de elogios ante una persona que antes no se la consideraba elogiable. Eso lo podemos poner en el capítulo de las acciones políticas que elige un militante de un gobierno, que ve un cierto riesgo en la intervención directa, que no va a ser así, no es el estilo de Bergoglio. Él es un gran creador de alegorías, a través de pequeñas parábolas, que en otro momento la Iglesia hizo con mayor calidad. Pero estas son las que hace Bergoglio, y por cierto lo hace muy bien porque es un cura con intereses sociales muy avanzados en cuanto a su facultad de intervención a través de formas retoricas de la Iglesia. Y sumamente conservador, me parece.

Estas son hipótesis muy certificadas por la acción anterior de él, no podemos desconocerlas. Y al mismo tiempo una situación abierta, que sin dudas va a tener que ser discutida de otra manera. La discusión táctica se hizo, aparece esta idea, este concepto, esta sinopsis, esta mancomunión de cristianismo y Peronismo. Otra vez, porque en la historia del Peronismo hay muchas betas de antes y de hoy, vinculadas al catolicismo, y por eso el fracaso en la Argentina del Partido Demócrata Cristiano, que la Iglesia formó en la posguerra en todo el mundo. Fracasó porque el Peronismo contiene esos elementos, pero no sólo a estos elementos. De modo que también hay una tradición laica en la Argentina, con intereses sociales, que no es una tradición sin metafísica ni religiosidades diversas, ni sin intereses simbólicos o legados. Es una tradición laica compleja la de la Argentina, que no es una tradición de un árbol seco que desprecia las creencias de las personas, por el contrario, toma mucho e inspira mucho las creencias colectivas. Esa tradición no puede desaparecer, y pertenece a todos los partidos políticos. Desde un Lisandro de la Torre a un David Viñas, pasando por John William Cooke.

Si uno ve el mapa hoy de la Argentina, de lo que se habla y de lo que sacan los diarios, parece que desapareció. Al punto que también lo hacen los propios dirigentes liberales. Me refiero a un artículo de Luis Alberto Romero que leí en La Nación, es un personaje de fuerte inscripción de las tesis más liberales y contradictorias con lo que dice el gobierno. Es decir, tiene una especial inquina por los procesos de tipo nacional popular. Y uno diría que una persona así, de un carácter liberal republicano casi purificante, pondría algún tipo de objeción a una recreación conservadora de la Iglesia. Bueno, al contrario, hace un elogio a Bergoglio como si las fuentes del viejo liberalismo, que criticaba incluso al Peronismo por tener un cierto ascendiente social cristiano en muchas de sus definiciones. Ahora, en ese artículo elogia a Bergoglio como una persona de diálogo, que el Peronismo no tendría, o como una persona con las virtudes de la conversación o la escucha, que el gobierno no tendría. Y apenas le hace alguna observación sobre su tradicionalismo católico, con una observación muy precisa, por cierto. En las homilías de Bergoglio, que son muy efectivas, se menciona siempre “la ciudad coimera”. Bueno, una definición tan simplista hacia las grandes metrópolis, donde sin dudas hay coimas, pero que hay muchas más cosas, revelaría que hay un cierto profetismo negativo respecto a la vida múltiple y tan llena de acciones y de profetismos que son de todas las fuentes religiosas que tiene la humanidad. Es no comprender lo que es una ciudad contemporánea. Eso lo dice Romero, pero antes lo elogia a pesar de considerarlo dentro de la doctrina social conservadora de León XIII, de Pio XII.

Entonces, habría que preguntarle a este sector que esgrime la palabra socialismo, a los radicales mismos que tienen un cierto misticismo originario en la doctrina de Yrigoyen. En la oración laica, a la que el viejo Alfonsín siempre recurría, o sea las Constituciones como parte de una mística colectiva. Todas esas personas que tienen el acceso a la mística política pero que vienen del laicismo, han callado, o han gozado íntimamente con la idea de que por fin venía alguien a debilitar el proyecto gubernamental, que parecía difícil atacarlo por otras vías.

Ahí me refiero, más bien, a lo que Marechal llama batalla celestial. Ésta es batalla por valores, por lenguajes, por formas de cultura. Y si atendiéramos a los dirigentes del liberalismo republicano, la más conocida Elisa Carrió dice “yo inventé a este Papa, yo lo profeticé”. Da la impresión que el papismo es el único horizonte para pensar la Argentina. Sé que esto forma parte de decisiones políticas más inmediatistas, y hay que verlo así.

De todas maneras, no puede esto reemplazar la complejidad de las creencias en Argentina, y el hecho de que el Peronismo no tiene sólo una veta de catolicismo, aunque esta pueda ser mayoritaria, sino que conviven expresiones de las izquierdas y demás. Y que tampoco la opción cristina sea la opción por los pobres o un cristianismo más tradicional.

Tampoco actuó directamente en la vida política, no en vano hay una frase muy conocida y de mucha sabiduría “al Dios lo que es del Dios, al César lo que es del César”. Que no sé si la inventó César, o la inventaron los teólogos cristianos, pero aunque nunca se cumple realmente -porque su cumplimiento es imposible-, siempre el nivel teológico está vinculado al nivel político, la separación es interesante. Porque si no estaríamos todos ya envueltos en una franciscomanía, que no sería tanto una acción vinculada a la televisión mundial y al hecho de que es argentino; sino que deberíamos volver a una teología menor en la Argentina, y la política argentina absorbida en uno de los departamentos de política exterior del Vaticano. Bueno, espero que eso no suceda.

APU: Hay sectores dentro del Peronismo que creen que esas discusiones se habilitarían, podrían volver a discutirse. ¿Cómo analizás esa interpretación?

HG: La situación queda muy abierta. Ahora ocupando Bergoglio la situación de Francisco, aunque Francisco no borra a Bergoglio. Hay una historicidad, no se borra uno con otro. Veremos si ahora la Iglesia puede informar sobre el robo de bebés y sobre los modos en que actuó durante la dictadura. Actuaba dentro de una ideología conservadora, muy oscura, como intermediaria entre los bebés nacidos en cautiverio y las familias católicas. Esa información podría ser conocida si Bergoglio se anima a eso, más ahora que posiblemente se avance (es un rumor por ahora) con la beatificación de un sacerdote asesinado. En ese caso, se podría pasar a una instancia superior. De ese modo se producirían formas de diálogo, de relación con las hipótesis eclesiáticas socialcristianas que tiene Bergoglio, en su “batalla terrenal” digamos. Y también la relación con la “batalla celestial”, con lo que significa el “pescador de almas”, con criterios, con valores, con diálogo con los procesos llamados de secularización en el mundo, que debilitan la fuente de religión pero habilitan otras formas religiosas, otras tribus de salvación. Personalmente, creo que la historia de la Iglesia Católica es muy rica, con sus lados muy oscuros y con sus grandes militancias en los 70, como para considerar banal el tema. Eso tiene que quedar claro. La humanidad no puede perder ni las confesiones de San Agustín, ni puede perder los escritos de Carlos Mugica, bien diferentes por cierto.

La Iglesia como gran productora de grandes textos, de grandes metáforas de la humanidad. Como son todas interpretables, estamos justamente insistiendo en que no debe triunfar una de las tantas interpretaciones, que alguna vez tuvo que ver con la Santa Inquisición y hoy -aunque no tenga que ver con eso- tiene que ver con la clausura de los espíritus más críticos. En Bergoglio, es cierto lo que dicen muchos, no hay juzgarlo de antemano. Hay elementos para suponer que la figura que ha asumido como Papa, un cambio de nombre que es algo dramático en la historia de un hombre, no anula los capítulos anteriores de una biografía. Por más que el propio Bergoglio, en su faceta más plebeya o más publicitaria, insiste en que se lo llame Bergoglio o Papa. Está instalada una gran discusión y es muy apresurada cerrarla diciendo que tenemos un único Bergoglio, diciendo que Bergolgio va a reconstruir la Iglesia a partir de una militancia social. Creo que Pérez Esquivel se apresuró muchísimo, cumplió un papel poco interesante. Actuó muy apresuradamente. Este no va a hacer un debate inmediato, los tiempos de la Iglesia y los tiempos de la Nación son otros. El Gobierno fue girando hacia un reconocimiento hacia Bergoglio que no era un elemento que estaba presente en la política argentina. Que esto origine una discusión me parece interesante para todos y para el Gobierno. No hay que olvidar que la política social activa tiene la misión de desentumecer algunos criterios sacros que están en manos de burocracias litúrgicas. Estos problemas o dilemas van a abarcar a la Argentina y lo van a hacer un país interesante. Todas las instancias públicas tienen la responsabilidad de hacer interesante ese debate.

APU: Usted decía que con la lógica propia de los jesuitas estaba en juego la dirección de los pueblos. ¿Cómo evalúa cierta efervescencia popular en torno a la figura de Francisco?

HG: Es un liderazgo universal, con fuerte incidencia en la Argentina. En ese sentido, hay una disputa que ya está en los libros de Gramsci, que él llamaba moral e intelecual por los pueblos. La dirección de los rumbos que toman los pueblos. Es una disputa que en la Argentina la han hecho otros frailes y curas también vinculados a la vida intelectual. Recordaba la polémica entre Lisandro de la Torre y Gustavo Franceschi. Franceschi era un cura conservador con mucha capacidad de discusión y de creación de grupos activos en la Iglesia. Esa discusión se instaló dentro del Peronismo. En ese sentido, sería ingenuo no verlo. Aunque se considere que pueda ser apresurado, que tenga que ver con no confrontar con Francisco, como se hacía con Bergoglio. Todas las homilías de Bergoglio eran una crítica al Gobierno. Esas homilías de Bergoglio siempre fueron muy efectivas, porque su lenguaje no está construido con las liturgias cerradas, oxidadas, que muchas veces se usan. Él renueva ese lenguaje, es un inventor, combina las sagradas escrituras, construye alegorías y habla en un tono popular, coloquial, usando palabras de la vida urbana. No se trata de un obispo de cualquier índole. Es un obispo que con lenguaje popular disputa la dirección colectiva de los pueblos en cuanto a sus opciones históricas. Esto se va a hacer sentir, no de forma directa como creen algunos. Por supuesto, no va a tener partido electoral, pero va a ser algo más poderoso. Le va a hablar a la fibra íntima que todos tenemos, que es una fibra en la que habitan múltiples dioses. La Compañía de Jesus es la que se ha caracterizado por tomar los lenguajes de los otros pueblos. Por ejemplo, los pueblos originarios, y pasarlos a otro lenguaje. Esta tarea tiene un rol cultural colosal, todos los diccionarios de traducción del guaraní al castellano -que debemos agradecer- y por otro lado una dimensión de control del lenguaje, de la vida íntima, de las preferencias culturales. Por supuesto, la Compañía de Jesus ha cambiado, pero no ha cambiado esta mezcla de activismo social notorio y fuerte conservadurismo estamental. En fin, esto puede decirse en relación al hecho histórico que vivimos. Muchas personas han hecho un giro a prestar atención a Bergoglio, otras personas se han apresurado como Pérez Esquivel, su palabra es muy importante como para salir enseguida a descargar las responsabilidades de Bergoglio. Con eso no estoy de acuerdo. Sí estoy de acuerdo en dar el debate en el más alto nivel y respetando todas las creencias.

APU: Hubo una manifestación de dirigentes latinoamericanos, como Nicolás Maduro y Rafael Correa, que saludaron la designación de Bergoglio. ¿Cómo analiza eso?

HG: Considero que lo de Maduro fue una humorada. No hay que olvidar que el pueblo venezolano tiene una fibra interna de cristianismo social muy fuerte. Aún más, todo el discurso de Chávez, que bebe de muchas fuentes, también lo hace del catolicismo. Por eso en Venezuela, Argentina y Brasil, se dan procesos culturales, sociales, donde la Iglesia tiene fuerte manifestación, no tanto como institución, sino como creencia popular. Una de las tareas del Papa será poner esa creencia en un lugar menos subordinado que tiene hoy, en eso disputará con esos procesos sociales que no tienen solamente esa tradición, sino la de las izquierdas. Es una gran discusión intelectual. Por eso cité a Gramsci, que quiso fundar un partido de izquierda en Italia disputando con el sector tradicional del campesinado que estaba regido por la idea de espacio, de tiempo, de muerte y de vida, de la gran Iglesia Católica italiana. El tema es de gran raigambre gramsciano. Y más en Venezuela, donde Gramsci tiene cierta vigencia. No se trata de un laicismo cualquiera. Sí de criticar a los laicos que se pasan a un papismo sospechoso. Pero no se trata de un laicismo despojado de la vida de los grandes signos, las grandes metáforas sobre los enigmas de la vida. Sí hay que permitirse hacer una crítica política a las repentinas banderas del Vaticano en los edificios desde dónde salen los núcleos del cacerolazo.

APU: El otro día, en su intervención en la Bilioteca Nacional decía algo que viene a consideración ahora que estamos a días de un nuevo aniversario del Golpe Militar. Decía que no es fácil matar, que esa muerte estuvo protegida por la Iglesia.

HG: Eso hay que atribuirlo a un sector de la Iglesia. Cuando uno habla en una asamblea se escapan los matices. Eso debe ser matizado, pero también afirmado en el sentido de que un proyecto genocida como hubo en la Argentina necesitó de una asistencia moral. En ese sentido, muchos sacerdotes -no la mayoría- hicieron esa tarea sacrosanta de bendecir crímines de guerra. Eso se sabe ampliamente, son muy conocidos los libros de Horacio Verbitsky. Esos temas no pueden ser omitidos por la elección de un Papa, ni ser declarados los que hablamos de estos temas como personas que estamos en una suerte de omisión de lo que sería la Argentina papal que muchos festejan ahora. Celebramos que muchos celebran, pero estos temas no los vamos a dejar de lado.

Eurocrisis – ¿Se atreverá Europa a una reestructuración generalizada de deudas soberanas?

Montevideo, Uruguay, UNASUR, EL EMILIO, Internacionales

Por Raúl de Sagastizabal

para EL EMILIO

Europa debate un nuevo plan para hacer frente a la crisis, que será tratado en la cumbre europea de Bruselas, y para el que espera obtener el apoyo del G-20, que se reunirá en el sur de Francia los días 3 y 4 de noviembre próximo.

El plan llega tras fuertes reclamos de Estados Unidos y de economías emergentes y en desarrollo, para que Europa controle su crisis de una vez, antes que ésta termine propagándose al mundo en general, y en medio de multitudinarias manifestaciones callejeras de gente que va perdiendo la paciencia.

Las autoridades europeas anuncian que las medidas en debate, en concreto, son las siguientes:

1. Aumento de las pérdidas de la banca en la deuda de Grecia superior al 21% pactado en la Unión Europea en julio pasado.

La Canciller Angela Merkel admitió al respecto que no se puede descartar una quita de la deuda griega, tras analizar cuidadosamente sus ventajas y desventajas.

Sin embargo, la posición final de Alemania es una incógnita. Tras estas declaraciones el portavoz de la Canciller alertó que en la reunión de Bruselas no se cumplirán “los sueños” de quienes esperan que queden definitivamente atrás las turbulencias financieras y económicas de los últimos años.

2. Recapitalizar a los “grandes” bancos. Se habla de un nuevo mínimo de capital del 9% de los activos ponderados por niveles de riesgos, y considerando que no todos los bancos pasarán esa prueba, el rescate para los que la superen rondaría los 300.000 millones de euros, que irían en principio a los bancos de los grandes países europeos, Francia y Alemania, aunque no hay todavía un programa de reparto.

3. Mantener y profundizar los programas de ajuste en marcha en las economías en problemas, y los recortes de gasto público en el resto.

4. Aumentar nuevamente los recursos del FMI, para que preste en la emergencia, para lo que también se procura el apoyo del G-20.

Este es un punto en controversia, porque no hay consenso entre los propios europeos, y si lo hubiera, la medida escapa a la esfera de decisión europea; debe contar con el respaldo de otros países miembros del organismo y por ahora Estados Unidos rechaza que se recurra nuevamente a fondos multilaterales, y pide a Europa que se haga cargo con fondos propios.

Algunos grandes emergentes adelantan su apoyo a recapitalizar el Fondo; a lo que también se opone Estados Unidos, Japón y Alemania, porque con un mayor aporte al organismo estos países reclamarían también mayor participación en la toma de decisiones, incluidas las de condicionalidad de la ayuda. Sobre este tema la Presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, por ejemplo, anunció recientemente que su Gobierno estudia la posibilidad de aumentar su aporte al FMI, pero que Brasil usará su posición de acreedor en el organismo para evitar que éste imponga sus tradicionales condiciones de ajuste.

5. Aumentar los recursos del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, que ya cuenta con 400.000 millones de euros, para que sea éste el prestamista de último recurso.

Por otra parte, y como parte de las negociaciones se debate además la aplicación en todo el bloque europeo y/o a nivel global, de una tasa Tobin a las transacciones financieras, medida apoyada por Francia y Alemania, pero resistida por el Reino Unido, que ya tiene sus propio proyecto para proteger a su banca minorista y dejar en libertad de acción a la banca de inversiones, y porque teme que los bancos de la City Londinense se muden a jurisdicciones menos gravadas.

Según se alega se recaudarían con este impuesto unos 57.000 millones de euros a partir de 2014, cifra nada despreciable, pero insignificante frente a los valores de deuda que registra Europa: se estima que la deuda de España + Italia + Portugal + Grecia, ronda los 3.500 billones de euros. Frente a esta disparidad de escala, y de oportunidad, la medida es ajena a la emergencia, aunque sirva de advertencia a los especuladores.

Las propuestas inquietan más de lo que tranquilizan

Salvo el novedoso reconocimiento oficial de una quita mayor al valor de la deuda griega y la presión por la aplicación global de la tasa Tobin, los anuncios mencionados no difieren de las medidas adoptadas previamente, con los resultados que están a la vista.

Si esto es todo lo que tienen, la cosa empeora. El mundo –países y personas comunes– esperaban algo más, bastante más que otro programa para recapitalizar a la banca y a los prestamistas de último recurso.

Era de esperar, a esta altura, que finalmente aplicaran una reestructuración negociada de la deuda en problemas, para evitar el default y el contagio, y para que los recursos pudieran destinarse a planes de recuperación y no al pago de deudas.

De momento Europa no parece advertirlo, o no quiere reconocerlo, pero marcha sin pausa hacia una reestructuración generalizada de deudas soberanas en problemas.

Puede hacerlo ahora como una opción de salida, en forma medianamente ordenada y negociada, repartiendo las pérdidas con quienes tomaron los riesgos y cargando los costos sobre los que especularon, o tendrá que enfrentarlo luego, cuando sea inevitable, para recomponer los destrozos de la bancarrota.

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Publicado en inglés en www.politicapress.com

TOMA DE TIERRAS DEL MST -GUARIBA- DORADO DO SUL – BRASIL

Dorado Do Sul, Brasil, UNASUR, EL EMILIO

Publicado por “EL CLUB DE LA PLUMA” el octubre 24, 2011

EN EL DORADO DO SUL, UN PEDAZO DE ESPERANZA POR EL MST…

Iniciamos este viaje, para mí y a pesar de los años era la primera vez, rumbo a cubrir una de las tomas de tierra que realiza el Movimiento Sin Tierra de Brasil; concretamente cerca de la ciudad de Guariba, próxima a Porto Alegre, El Dorado Do Sul.

La toma se inició en la madrugada del 24 de octubre 2011, con más de veinticinco años de historia en la lucha por el derecho a la existencia, a la tierra, el trabajo, la dignidad de los negados de siempre…

Para llegar, en bus, si bien la distancia no era larga, más encontrar el espacio tomado no fue tan sencillo. Tuvimos avances, retrocesos, nuevo avance y más retroceso, pero…, dimos con Constantine, un colono de la zona que se tomó la tarea de llevarnos en su mercedes Benz hasta el lugar del acampe…tuvimos, digamos, suerte…

Al llegar, varios de los compañeros y compañeras se acercaron para recibirnos, darnos la bienvenida y explicarnos los motivos de la toma, la superficie afectada y los trabajos que estaban realizando para acondicionar, tanto as carpas, o barracas para pernoctar, como así una tienda que cumple la función de farmacia natural…

Asimismo, varios de los compañeros y las compañeras, munidos de machetes, azadas, y varios elementos más, comenzaron a desmalezar un espacio al que destinarían para las reuniones y asambleas.

Juan Carlos fue el primero en dialogar con nosotros, explicando el proceso de toma y las necesidades que con esta acción proponían satisfacer.

Ezequiel, un niño de trece años se acercó a dialogar con nosotros, contando de su familia, de su permanencia y, como para despejar, si hubiere, alguna duda, nos relataba que él como sus hermanos y el resto de los niños que allí se encontraban, sólo estaban, acompañando, jugando, haciendo o que todo niño debería poder hacer…

Se sabe que hay sectores de la oligarquía capitalista que no tiene contemplaciones, a la hora de explotar, someter, violar…

Las tomas, que hace más de veinticinco años se realizaban, contaban con el ingrediente, siempre lamentable, de la represión armada con muchos compañeros que han quedado custodiando los suelos con su sangre, con los sueños de todos…

Hoy, estas tomas de tierras ya no revisten, al menos en este caso y hasta el momento de escribir este pequeño relato, el dramatismo de antes… Ahora hay otro tipo de represión, la represión psicológica, represión basada en el desgaste, simulando escuchar los eternos reclamos sin resolver, ofreciendo sólo, como para no agriar demasiado el momento, una taza de café…

Lo decía Mandacarú, otro de los militantes con los que dialogamos, “…nosotros no queremos café, queremos las tierras, queremos justicia…

Luego de compartir un sorbo de té, de chá, emprendimos el regreso, tomando por otro camino, otro tramo de la ruta, aguardando otro Constantine pudiera acercarnos un tramo…no lo hubo…

Negobando, el compañero con el que fuimos a buscar estos relatos de vida, decía que él esperaba no haya más Movimiento de los Sin Tierra, porque cuando ello ocurra será cuando todos tengan la tierra…

NORBERTO GANCI –DIRECTOR- El Club de la Pluma

[email protected][email protected]

http://elclubdelapluma.bligoo.com.ar

DOMINGOS DE 19 A 22 HS. (ARGENTINA)

El Club de la Pluma

por

FM 107.3 RADIO LA STACIÓN

www.fmlastacion.com.ar


La Constitución del ‘49 y su impacto político en América Latina.

Buenos Aires, Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Política Nacional y Regional

Por Marcelo Gullo*

Para EL EMILIO

Para comprender el significado profundo del proceso revolucionario iniciado por el peronismo y el impacto político que su expresión jurídica máxima – la Constitución de 1949- tuvo, desde el Río Grande hasta la Tierra del Fuego, es necesario exponer primero, la estructura básica del sistema internacional. Un sistema en dónde todo estado y todo proceso revolucionario desarrolla su existencia. Sin un breve introductorio de esta cuestión esencial nos será imposible, no sólo comprender la relevancia de aquella brillante elaboración jurídica – cuyo 60° aniversario conmemoramos-, sino también su relación inextricable con la realidad política cuyo contenido pretendió modificar.

Ayer, al igual que hoy, en el sistema internacional, el lugar que ocupa cada Estado se encuentra determinado por las condiciones reales de poder. Entre estas condiciones determinantes, destacan, por cierto, la cultura de una sociedad y su psicología colectiva. De la simple observación objetiva del escenario internacional se desprende que la igualdad jurídica de los Estados es una ficción, por la sencilla razón de que unos Estados tienen más poder que otros.

La contemplación del sistema internacional, desde la antigüedad oriental hasta nuestros días, permite observar el hecho axial de que siempre han existido pueblos y Estados subordinantes y pueblos y Estados subordinados. Este hecho lleva a la formación, dentro de cada ecúmene y en cada periodo histórico, de un sistema centro-periferia, marcado por una fuerte asimetría, en la que provienen del centro las directrices regulatorias de las relaciones internacionales y hacia el centro se encaminan, los beneficios, mientras la periferia es proveedora de servicios y bienes de menor valor, quedando, de este modo, sometida a las normas regulatorias del centro.

Asimismo, un análisis histórico objetivo y profundo, permite verificar que todos los procesos emancipatorios exitosos fueron el producto de una “Insubordinación Fundante”, es decir que todos los procesos emancipatorios exitosos resultaron de una conveniente conjugación de una actitud de insubordinación ideológica para con el pensamiento dominante y de un eficaz impulso estatal. El proceso iniciado por el peronismo en 1945 significó, desde este punto de vista, un intento tenaz de realizar una “Insubordinación Fundante” y, la Constitución de 1949, no fue, sino, la expresión jurídica de esa insubordinación.

Lógicamente, las características que determinan el poder de los Estados y las relaciones centro-periferia varían históricamente. Sin embargo, es necesario destacar que, a partir de la denominada Revolución Industrial se produce un profundo cambio en los factores que determinan la supremacía del poder, los factores que hacen que un Estado se convierta en subordinante y dominante y que los demás se conviertan en subordinados y, en cierta forma y grado diverso, en dominados. Estamos postulando aquí, de modo más que sintético, que existen una serie de elementos – factores – cuya posesión o no, por parte de un Estado en un momento histórico dado, determinan su posicionamiento en el sistema internacional. A efectos de remarcar este vuelco sustancial que se produce a partir de la Revolución Industrial, conviene recodar que fue la Gran Bretaña, a partir de su industrialización, la que obtuvo, antes que ninguna otra nación tal factor de poder y, a partir de esa primacía, consiguió subordinar de un modo más o menos tangible, al resto de los Estados. Gran Bretaña, no está demás aclararlo, fue la potencia subordinante a la cual, informalmente, la Argentina estuvo subordinada desde 1852 a 1943. Es destacable aclarar que, una vez que Gran Bretaña obtuvo una supremacía incontrastable en el desarrollo industrial de su época, alcanzó un nuevo “Umbral de Poder”, más elevado que cualquiera que se hubiese conocido hasta ese momento y por ello, se dispuso a defender esa supremacía mediante una política que podríamos denominar, con palabras de Helio Jaguaribe, como de deliberada duplicidad. Una duplicidad consistente en actuar de un modo, fronteras adentro y de predicar, puertas afuera de esas fronteras, una ideología, disfrazada de “ciencia”, completamente diversa. Una cosa era aquello que Gran Bretaña hacía efectivamente para industrializarse, progresar en ese proceso de industrialización creciente y mantenerse a la vanguardia del mismo y otra, perfectamente opuesta, era la ideología que, Adam Smith y otros voceros mediante, exportaba hacia los países que intentaba subordinar. El ejemplo seria, más luego, seguido por los Estados Unidos.

La industrialización británica se basó fundamentalmente en un estricto proteccionismo de su mercado interno – con un apropiado y fuerte auxilio del Estado a ese proceso de industrialización. Obtenidos para sí, buenos resultados de esa política, Gran Bretaña se esmerará en sostener, para los otros, los principios del libre cambio y de la libre actuación del mercado, condenando, como contraproducente, cualquier intervención del Estado. Imprimiendo a esa ideología de preservación de su hegemonía, las apariencias de un principio científico universal de economía logró, con éxito, persuadir de su procedencia, por un largo tiempo (de hecho, pero teniendo como centro a los Estados Unidos, hasta nuestros días), a los demás pueblos que, así, se constituyeron, pasivamente, en mercado para los productos industriales británicos (y después para los norteamericanos), permaneciendo como simples productores de materias primas.

Esta situación se mantuvo hasta que los talleres británicos y norteamericanos se vieron obligados a abandonar la provisión de los países latinoamericanos para concentrarse, por completo, en la fabricación de todo aquello que les permitiera detener la infernal maquinaria nazi. Entonces, todos lo países latinoamericanos, a raíz del estallido de la Segunda Guerra Mundial – que hace que se interrumpa, casi totalmente, el suministro de los productos industriales que venían de Europa y Estados Unidos -, inician un proceso de industrialización acelerada. Un proceso anárquico y no planificado. Aunque, en menor escala, el mismo fenómeno se había producido ya, durante la Primea Guerra Mundial. Se desarrollaron, entonces, por fuerza de mera necesidad, una industria liviana así como algunos atisbos de industria pesada. La interrupción de las importaciones había creado las condiciones necesarias para el desarrollo industrial. Un fenómeno análogo había ocurrido en 1812, en Alemania, cuando Napoleón impuso el Bloqueo Continental que impedía que los productos industriales británicos entraran a los países de la Europa continental.

Luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial el objetivo de la “Estructura Hegemónica del Poder Mundial” era que todo volviera a la normalidad: es decir que los países periféricos siguieran exportando productos primarios e importando productos industriales. Lógicamente, la incipiente industria latinoamericana no estaba en condiciones de competir con la poderosa industria norteamericana que, además, tenía un gran excedente de producción. La única forma de mantener y, afirmar el proceso de industrialización, consistía en rechazar de plano el dogma liberal de la división internacional del trabajo y establecer, en consecuencia, una gran barrera arancelaria que impidiese la entrada de los productos industriales estadounidenses. De no establecerse esa barrera, se volvería a la condición anterior a la de la década del ‘40, es decir, a la condición de países mono productores de bienes primarios y, una gran masa de la población, empleada en la industria, quedaría en la calle, sin trabajo y en condiciones de vida infrahumanas. Todos los países latinoamericanos estaban ante la disyuntiva de realizar una Insubordinación Fundante o bien, de someterse a los dictados del nuevo centro máximo del poder mundial.

La presión para que los países latinoamericanos no aplicaran medidas proteccionistas, fue enorme. El peronismo se resistió, no acató las indicaciones provenientes de Estados Unidos y Gran Bretaña e intentó profundizar el proceso de industrialización. Además el gobierno argentino aplicó una política de fuerte impulso estatal a la industrialización y dirigió gran parte de sus esfuerzos al desarrollo de nuevas tecnologías estratégicas como la aeronáutica y la nuclear. Uno de los resultados más palpables de esa política, fue el hecho de que la Argentina fuese el tercer país en el mundo en fabricar un avión a reacción: el legendario “Pulqui”.

La decisión del gobierno peronista de implementar una fuerte barrera arancelaria que sirviera de protección a la industria nacional, para evitar esa especie de “infanticidio industrial”, impidió que la Argentina se desintrustrializara volviendo a la condición de exportadora exclusiva de productos primarios sin elaboración.

En Ecuador, Perú, Colombia, Venezuela, el incipiente proceso de industrialización, fue barrido completamente, por la irrupción de los productos industriales que llegaban de los países centrales. El peronismo, tercamente, impidió el proceso de desindustrialización y reprimarización que hubiese condenado al 60 % de la población argentina, a la pobreza extrema en tanto que el modelo agro exportador, ya no era ya capaz de proporcionar el pleno empleo.

Así, mientras los países latinoamericanos se sometían a un proceso de reprimarización de sus economías, la Argentina peronista, profundizaba su proceso de industrialización y los trabajadores participaban del 50 % del Producto Bruto Interno. Esta situación,- a pesar de la enorme campaña de desprestigio que las agencias internacionales de noticias llevaban a cabo contra el gobierno peronista- no pasaba desapercibida para la enorme masa de desposeídos de la America Latina toda. Es, en ese marco, que los pueblos de la América Latina reciben, con asombro y algarabía, la noticia de la consagración, en Argentina, con rango constitucional, de los derechos de los trabajadores. No menos impacto causó, la consagración, también con rango constitucional, del principio de la propiedad inalienable de los recursos naturales, por parte de la Nación Argentina. La conmoción política provocada en America Latina por la Constitución del ´49, fue enorme. Las masas de la América latina veían consagrados constitucionalmente, en la Argentina, lo mismos derechos que, diariamente, les eran negados y pisoteados, en sus propios países.

La Constitución del ’49, insufló un aire revolucionario en la enorme masa de desposeídos latinoamericanos. El peruano Manuel Seoane, líder histórico del Aprismo, calificó, entonces, a la Constitución del ´49 como un “Nuevo Ayacucho”. Las fuerzas populares brasileñas recibieron el aliento necesario para luchar por el retorno de Getulio Vargas al poder quien había sido derrocado, luego del octubre peronista, para impedir la alianza argentino brasileña. En Chile, las fuerzas que apoyaban al general Ibáñez, adquirieron el ánimo político necesario para organizarse y ganar luego las elecciones. Las masas mineras bolivianas comenzaron a soñar con la nacionalización de las minas de estaño y se volcaron, decididamente, a la acción política revolucionaria, apoyando al MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario), cuyos lideres – exilados en Argentina – recibieron, al igual que los lideres apristas peruanos, todo tipo de ayuda, por parte del gobierno peronista argentino, a fin de que pudiesen llegar al poder. Para miles de trabajadores domésticos y rurales peruanos, ecuatorianos, paraguayos, colombianos, sometidos a una situación de servidumbre, la Constitución del ‘49 aparece como un “nuevo evangelio”. Lamentablemente en Colombia, la muerte de Jorge Eliécer Gaitán, producida en 1948, impide que las fuerzas populares se organicen y hacen que un grupo de estudiantes gaitanistas, conmovidos por el asesinato de su líder histórico, opten por el camino de la insurrección armada. Muchos jóvenes latinoamericanos – entre ellos uno, llamado Fidel Castro – impactados tanto por la Insubordinación Fundante que protagonizara la Argentina, como por su consagración de grado jurídico supremo en la Constitución del ’49, toman contacto con el gobierno argentino y reciben de éste, todo tipo de ayuda. En Guatemala, el ejército, conducido por Jacobo Arbenz, intenta seguir el ejemplo de la insubordinación peronista.

A partir de 1949, el “virus” de la insubordinación se propaga por toda América Latina: Vargas, Ibáñez, Paz Estensoro, llegaron al poder en sus respectivos países. El contagio revolucionario parecía indetenible y en la propagación del mismo, jugó un rol fundamental la nueva Carta Magna elaborada por la Argentina insubordinada: la Constitución de 1949. Este contagio revolucionario sólo pudo ser extinguido cuando un grupo de oficiales de la marina y del ejército argentino – al servicio de los intereses anglo-norteamericanos y utilizando como único argumento la violencia y el terror – logró desalojar del poder al gobierno constitucional, encabezado por Juan Domingo Perón.

Quedó inconclusa, entonces, la Insubordinación Fundante iniciada el 17 de octubre de 1945 y la ruptura de la legalidad llegó al inaudito extremo de anular una Carta Magna, la de 1949, mediante un burdo y absurdo – y, por supuesto, carente de valor jurídico alguno – bando militar. Importa, en consecuencia, precisar categóricamente que, a pesar de las numerosas convocatorias constituyentes posteriores, esta arbitrariedad de origen y su consecuente nulidad jurídica liminar, sigue existiendo, aun hoy.

A partir de 1955, la Constitución de 1949 fue satanizada por la propaganda ideológica elaborada por los centros del poder mundial. Sin embargo, cada vez que uno de los distintos pueblos que componen la Patria Grande latinoamericana recupera la conducción de los destinos del Estado, la Constitución del ‘49 está ahí, presente, sirviéndole de referencia y de guía.

Hoy, la Constitución del ‘49, renaciendo de las cenizas, ha nutrido – a 60 años de su promulgación – el proceso revolucionario constitucional de Venezuela y el de Bolivia.

Quizás mañana, cuando el pueblo argentino, recuperando la confianza en sí mismo, se ponga nuevamente de pie para intentar, una vez más, realizar su propia Insubordinación Fundante, la Constitución del ´49 recobre el lugar del cual fue desalojada por un inicuo bando militar, elaborado por la nefasta revolución fusiladora de 1955.

*Marcelo Gullo: Profesor de Política Exterior Argentina y Historia Argentina en la Universidad Nacional de Lanús.


Jauretche, Rosas y el Revisionismo histórico.

Buenos Aires, Argentina, UNASUR, EL EMILIO. En el día de la patria.

Por Marcelo Gullo*

Desde hace algunos años han proliferado historiadores, biógrafos y ensayistas que definiéndose todos ellos, de alguna manera, como admiradores y continuadores del pensamiento de Arturo Jauretche que dieron a luz una copiosa producción de escritos en los cuales, paradójicamente, opinan sobre Juan Manuel de Rosas todo lo contrario de lo que expresara sobre el Restaurador de las Leyes, don Arturo Jauretche durante toda su vida. Los mismos, ubican a Rosas como una expresión más del centralismo porteño, e interpretan la traición de Urquiza que -en momentos en que la

Confederación Argentina se encontraba en guerra contra el Imperio esclavista del Brasil- decidió marchar sobre Buenos Aires y no sobre Río de Janeiro – como una reacción de los pueblos del interior contra la hegemonía porteña. Ven a Rosas -a quien San Martín le legara su sable, el sable que lo acompañó en la guerra de la Independencia de España, por considerar que Rosas había combatido una segunda guerra de independencia contra Francia e Inglaterra- como una expresión más de la concepción portuaria de la Patria Chica, como un Rivadavia, vestido de colorado.

En esta nueva y curiosa versión de la historia – como en la elaborada por Mitre – la batalla de Caseros tiene un sentido positivo. Rosas, aparece como un unitario disfrazado de federal y la batalla de Caseros, como una importante victoria del campo nacional y popular. Podría tratarse, pensaran algunos, de que estos nuevos historiadores, que se declaran jauretcheanos, tienen apenas una diferencia de matices con el pensamiento de Jauretche. Sin embargo, creemos que estos ensayistas no plantean una simple cuestión de matices sino que, por el contrario, contradicen el nudo o la piedra angular del pensamiento de Jauretche. Podría pensarse también que aun siendo así, esa diferenciación con el pensamiento del maestro, no tiene hoy una mayor relevancia política, que no tiene implicaciones prácticas y que, en nada afecta al presente y futuro de los argentinos y de la Argentina. Creemos, sin embargo, que esta nueva tergiversación de la historia realizada irónicamente en nombre de don Arturo Jauretche – que combatió durante toda su agitada vida intelectual y política contra la falsificación de la historia- tiene una importancia fundamental porque, como enseñara justamente don Arturo, sin el conocimiento de una historia auténtica, es imposible el conocimiento del presente y el desconocimiento de presente lleva implícita la imposibilidad de calcular el futuro. Lo de “ahora” – nunca se cansó de repetir Jauretche- no se puede resolver sin entender, `previamente, “lo de antes”.

Rosas, pivote histórico

Fue el rescate de la figura histórica de Juan Manuel de Rosas – quien fuera el objetivo táctico principal del primer revisionismo histórico- el elemento que le permitió a Jauretche articular, definitiva y sistemáticamente, su pensamiento: “De mí, puedo decir que sólo he integrado mi pensamiento nacional a través del revisionismo, al que llegué tarde. Sólo el conocimiento de la historia verdadera me ha permitido articular piezas que andaban dispersas y no formaban un todo.”(1)

Desde su conversión al revisionismo histórico, Jauretche se convirtió en uno de los más agudos y perseverantes predicadores de ese “revisionismo histórico” y de la reivindicación de la figura del Brigadier Juan Manuel de Rosas. Fruto directo de esa

incansable prédica, fue su libro “Política Nacional y Revisionismo histórico”, un texto que Jauretche construyó con los apuntes de dos conferencias que pronunciara en la sede central del Instituto Juan Manuel de Rosas y en la filial “Fuerte Federación” de la ciudad de Junín en la Provincia de Buenos Aires. En dicho libro, Jauretche afirma: “El revisionismo histórico se ha particularizado en un momento de la historia argentina: el que va del año veinte a Caseros, aunque cada vez se extienda más, hacia atrás y hacia adelante. Su pivote ha sido la discusión de la figura de don Juan Manuel de Rosas y su momento. Explicaremos que no podía ser de otra manera porque es figura clave; tan clave, que la falsificación de la historia hubo de hacerse tomándolo como pivote a la inversa. Nada se puede entender sobre esa época ni lo que ocurrió más adelante, sino se trata de entender lo que significó Rosas.”(2)

El retorno de la política nacional de la Patria Grande

En su libro “Ejército y Política” – escrito poco después del derrocamiento del General Juan Domingo Perón el 16 de setiembre de 1955 -, Arturo Jauretche, tratando de explicar el significado histórico de Rosas afirma: “La PATRIA GRANDE resurge por la aparición, en Buenos Aires, de una tendencia opuesta a los directoriales y unitarios, cuya expresión política es Rosas. Esta tendencia, que no se divorcia del pasado hispanoamericano, tiene la concepción política de la PATRIA GRANDE, es celosa del mantenimiento de la extensión, y si bien representa las tendencias predominantes del puerto, comprende la necesidad de una conciliación con los intereses del interior y representa los primeros pasos industrializados del país, en la economía precapitalista del saladero, que es propia.”(3)

Más adelante en el tiempo, en su libro “Política Nacional y Revisionismo histórico” – al que ya hemos hecho referencia -, Jauretche le contesta a aquellos historiadores que, para negar la figura de Rosas argumentan que el Restaurador mantuvo tercamente en sus manos el control de la Aduana tal como habían hecho antes los unitarios y que la verdadera figura que expresó el federalismo, por aquellos días , fue el gobernador de Corrientes, Pedro Ferré, que: La necesidad de mantener la aduana para conservar el poder unificador que exigía la permanente guerra internacional, como garantía del orden en peligro, es cosa que se olvida, se le impuso cualquiera fueran sus puntos de vista teóricos. Anótese en cambio la ley de aduanas que significó la defensa de la industria del interior, que reverdeció bajo su influencia restableciendo el trabajo estable y organizado en las provincias. Se pretende reeditar un viejo argumento falsificador, presentando a Rosas como a un unitario vestido de colorado, para lo que es necesario aceptar que los cándidos federales se engañaban. Por el contrario éstos eran políticos realistas; tal vez para ellos Rosas no fuera lo más federal pero era lo más aproximado a un federal que podía dar Buenos Aires, pues la opción eran los rivadavianos y sus continuadores. Es cierto que un antirrosista, Don Pedro Ferré, intelectualmente era el federal más profundo, pero éste, en los hechos, actuó siempre a favor de los unitarios, y en política son los hechos y no las ideas abstractas, los que valen.”(4)

Y, como precisamente son los hechos los que valen, por aquello de que la única verdad es la realidad, conviene, en este momento de nuestra argumentación, realizar una breve reseña histórica del gobierno de Juan Manuel de Rosas para poder situar, en su real dimensión, las afirmaciones realizadas por Jauretche sobre Rosas y su gobierno.

La insubordinación ideológica de 1830 y la Ley de Aduana de 1835

El primer gobierno de Rosas fue una época de salarios altos donde la economía creció más que la disponibilidad de mano de obra pero, no rompió con el esquema de libre comercio heredado de la época colonial borbónica y de los primeros gobiernos autónomos que se sucedieron a partir de 1810.(5)

Rosas, en su primer gobierno, no supo, no quiso, o no pudo, manifestarse en contra del libre comercio. Sin embargo, esta posición pro-librecambista, cambiaría radicalmente cuando fuera nuevamente elegido, por una amplia mayoría popular, para ejercer un segundo mandato.(6)

En los primeros años de la década de 1830, comienza una asombrosa Insubordinación Ideológica, que rechazará al liberalismo económico y su doctrina del libre comercio, identificándola como una ideología de dominación al servicio de los intereses británicos. En 1831, en ocasión de discutirse el Pacto Federal, Pedro Ferré planteó la necesidad de una política aduanera proteccionista. El diputado por Corrientes Manuel Leiva – partidario de la reunión de un Congreso Constituyente que estableciera el proteccionismo económico y la nacionalización de la Aduana de Buenos Aires – escribe una carta al catamarqueño Tadeo Acuña que será publicada en todas las provincias y hará doctrina. En ella, afirma Leiva: “Buenos Aires es quien únicamente resiste a la formación del Congreso porque pierde el manejo de nuestro tesoro con que nos ha hecho la guerra y se cortará el comercio de extranjería que es el que más le produce…los provincianos debemos trabajar en sentido contrario a ellos para que

nuestro tesoro nos pertenezca y para oponer trabas a ese comercio que insume nuestros caudales, ha muerto nuestra industria y nos ha reducido a una miseria espantosa.”(7)

La carta de Leiva a Acuña, vía Facundo Quiroga, llegó rápidamente a las manos de Juan Manuel de Rosas. Paulatinamente, la polémica proteccionismo-librecambio se fue agudizando y caldeando los ánimos de los intelectuales y de la mayoría de la población de las Provincias Unidas. La discusión llega a su punto más alto cuando los amigos de Ferré, publican un folleto anónimo abiertamente anti-librecambista en el que se sostiene: “El proteccionismo resolvería indudablemente muchos de los problemas que afligen al país. Abriría nuevos campos de acción a la actividad económica y proporcionaría trabajo a obreros de ambo sexos. Esa fue al menos la experiencia de Corrientes. Esta provincia solía importar azúcar; ahora el azúcar se produce y elabora en su territorio, y la provincia mejoró su balanza de comercio en cerca de $ 80.000…Este resultado prueba el beneficio que recibiría la provincia de Cuyo, si la nación cerrase la entrada de los vinos y aguardientes extranjeros…El hecho es que la Argentina, después de un régimen de comercio libre de más de veinte años, se halla ahora dirigida por un puñado de extranjeros. Si el proteccionismo diera como resultado el desplazamiento de los comerciantes extranjeros de sus posesiones de preeminencia, el país se podría felicitar por haber dado el primer paso para recuperar la independencia económica…La nación no puede vivir sin las restricciones que pueden desarrollar su industria.”(8)

Minada la firmeza de la doctrina liberal por la Insubordinación Ideológica protagonizada por Ferré, Leiva, Marín y otros hombres representativos de las provincias, una ascendente ola a favor de la instauración del proteccionismo económico, partió de los artesanos y fabricantes, que fueron acompañados en sus demandas, por numerosos intelectuales de las clases medias.

La Ley de Aduanas y el comienzo de la Insubordinación Fundante

La protesta generalizada contra el liberalismo económico tuvo amplio eco en La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires. Fue entonces que el Gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, se decidió por la instauración definitiva del proteccionismo económico. El 18 de diciembre de 1835, después de 25 años de aplicación radical del libre comercio, se sanciona la Ley de Aduanas. (9) La conversión de Rosas al proteccionismo se define “sin cortapisas”. En el mensaje del 31 de diciembre del año 1835, refiriéndose a la nueva ley, sostiene: “Largo tiempo hacía que la agricultura y la naciente industria fabril del país se resentían de la falta de protección, y

que la clase media de nuestra población, que por cortedad de sus capitales no puede entrar en empleos de ganadería, carecía de gran estímulo al trabajo que producen las fundadas esperanzas de adquirir con él, medios de descanso en la ancianidad y de fomento de sus hijos. El gobierno ha tomado este asunto en consideración, y notando que la agricultura e industria extranjera impiden esas útiles esperanzas, sin que por ello reporten ventajas en la forma y calidad…ha publicado la ley de Aduanas.”(10)

Las provincias del interior, Córdoba, Catamarca, Cuyo, Tucumán y Salta, que habían sufrido los efectos desbastadores de la política librecambista instaurada desde 1778 y, reforzada desde 1810, recibieron alborozadas la nueva Ley de Aduanas.(11)

Evaluando la figura política de Rosas, su condición de clase y la política económica aplicada durante sus gobiernos, Arturo Jauretche afirma: “Rosas es uno de los pocos hombre de la clase alta que no desciende de los Pizarros de la vara de medir que en el contrabando y en el comercio exterior fundaron su abolengo. Por eso no tuvo inconvenientes en ser burgués. Fundó la estancia moderna y después fundó el saladero para industrializar su producción, y fundó, paralelamente, el saladero de pescado para satisfacer la demanda del mercado interno. Y defendió los ríos interiores y promovió el desarrollo náutico para que la burguesía argentina transportara su producción; integró la economía ganadera con la industrialización y la comercialización del producto y le dio a Buenos Aires la oportunidad de crear una burguesía a su manera. Pero, además con la Ley de Aduanas, de 1835, intentó realizar el mismo proceso que realizaban los Estados Unidos: frenó la importación y colocó al artesanado nacional del litoral y del interior, en condiciones de afirmarse frente a la competencia extranjera de la importación, abriéndole las posibilidades que la incorporación de la técnica hubiera representado, con la existencia de un Estado defensor y promovedor, para pasar del artesanado a la industria.”(12) Siguiendo el certero análisis de Jauretche es posible afirmar, entonces, que Rosas, con la Ley de Aduanas, retoma, aunque con limitaciones, el sendero iniciado por Artigas: el camino de la Insubordinación Fundante.(13)

Importa precisar que, cuando Rosas se decidió, durante su segundo gobierno, a emprender un proceso de Insubordinación Fundante, tendiente a completar la independencia política, declarada en 1816, con la independencia económica, es decir a liberar a la Argentina del dominio informal inglés, el gobierno de Gran Bretaña estaba en las manos de uno de los políticos más brillantes de su historia: Henry John Temple, tercer Vizconde de Palmerston, quien fuera autor intelectual de la Guerra del Opio, luego de la cual China no sólo se vio obligada a permitir la importación y el consumo de opio sino que, perdió el control de sus aduanas, debiendo aceptar el libre comercio, así como que quedara en las manos de Inglaterra, la potestad de fijar el régimen arancelario del Imperio chino. Este hecho no puede ser, livianamente, pasado por alto cuando se analiza objetivamente este periodo de la Historia Argentina.(14)

Por otra parte, para comprender la importancia de La ley de Adunas, como piedra angular de la Insubordinación Fundante que se inicia en el segundo gobierno de Rosas, hay que ubicarla en el contexto de otras medidas tendientes a la librar a la Argentina de la subordinación británica. La primera de estas medidas fue la disolución del denominado Banco Nacional controlado por el capital inglés, producida el 30 de mayo de 1836. Dicho Banco fue reemplazado por una Comisión Fiscal que, funcionando en la Casa de la Moneda, comenzó a actuar como un verdadero Banco estatal.

La segunda de las medidas aludidas fue la prohibición de exportar oro y plata decretada el 31 de agosto de 1837. Evaluando esta medida, Vivian Trías sostiene: “Así se enjugó la pérdida incesante de metálico que aparejaba el comercio exterior deficitario (agravado por la guerra) y, también, se entorpeció el funcionamiento del patrón oro en la relación con la economía rioplatense. Es otro certero golpe contra los intereses del Imperio británico que habría de gravitar en los esfuerzos del gobierno de su Majestad por tumbar al gobernador federal.”(15)

Importa precisar además que, en 1837, se reforzaron las normas proteccionistas. Se estableció entonces, que todos los artículos que pagaban un 10% ad valoren o más, sufrieran un recargo del 2 al 4% (el 2% los que pagaban del 10 al 17% y los que tributaban el 24 o más, el 4%).

En 1838, el primer ministro británico, Lord Palmerston, al constatar la insistencia de Rosas en el proteccionismo, “…comunicó al Ministro británico que no hiciera uso del derecho de protesta formalmente, pero que deseaba que el Ministro aleccionara al Gobierno de Buenos Aires sobre las virtudes del libre comercio y la locura de los altos impuestos aduaneros, y que le señalara los perniciosos efectos sobre el comercio del país que con tanta seguridad se seguirían de aquellos.”(16)

“No hay duda -sostiene Vivián Trías- de que la virazón en la política aduanera de Rosas, influyó en el cambio operado en las relaciones con Gran Bretaña.”(17) En noviembre de 1845, una flota anglo francesa compuesta por 22 barcos de guerra, equipados con la tecnología militar más avanzada de la época, penetró en el Río de la Plata. El objetivo anglo francés era claro: imponer el libre comercio. (18)La guerra que se desató entonces, de la cual la Confederación Argentina resultó victoriosa, fue calificada por el General José de San Martín de “Segunda Guerra de Independencia.”

Desde el punto de vista económico es preciso remarcar que: Debido a la Ley de Aduanas y quizás por los propios bloqueos se neutralizó la importación de productos extranjeros – tal como había ocurrido en los Estados Unidos cuando éste, en 1812, entró en guerra también con Gran Bretaña – permitiendo la aceleración de un proceso de industrialización importante que, de haberse sostenido a través del tiempo, hubiese convertido a la Argentina en un país tempranamente industrializado. (19) Sin embargo, no todas las provincias respetaron la ley de aduanas, ni estuvieron a favor del proteccionismo económico. “Es importante subrayar que, en Entre Ríos no regía la ley aduanera de 1835, ni la prohibición de exportar oro; Urquiza (gobernador de la provincia) practicaba el liberalismo económico tal como la City (Londres) lo predicaba.”(20)

La caída de Rosas y la victoria de la Patria Chica

El gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas que había logrado resistir con éxito la invasión anglo francesa, cayó, el 3 febrero de 1852 en la batalla de Caseros. El gobernador de Entre Ríos, jefe del ejército de vanguardia que la Confederación Argentina había preparado para la Guerra contra el Brasil, luego de entrar en tratos con la diplomacia brasileña, decidió marchar sobre Buenos Aires y no, contra Río de Janeiro.

Creemos que las razones que explican el cambio de bando de Urquiza y la posterior derrota de Rosas, más allá de la conocida flaqueza de principios del General entrerriano, deben buscarse en los cambios producidos en el sistema económico internacional y, principalmente, en su centro,: Gran Bretaña.

En 1843, el sistema capitalista entra en una larga onda de prosperidad – a pesar de la recesión de 1847- que va a acelerar la incorporación de las periferias dependientes, al sistema. Se produjo, en ese período, una revolución en los transportes, con el ferrocarril y el barco a vapor, y, una revolución en las comunicaciones, con el telégrafo. La primera, le permitió a Gran Bretaña llegar al corazón de las áreas subordinadas y, la segunda, la aplicación de nuevos procedimientos bancarios como la letra de cambio que le dieron a los movimientos financieros internacionales una inusitada velocidad. Por otra parte, en Gran Bretaña, centro de la economía internacional, las fábricas de tejido de lana se multiplicaron “pasando de 32 mil a 80 mil entre 1838 y 1850.”(21)

Para funcionar, el complejo textil lanero británico necesitaba importar el 70% de la materia prima que consumía, como insumo básico. Los estancieros de la Mesopotamia argentina, con Urquiza a la cabeza, advirtieron, perspicazmente, esa situación y se decidieron a emprender la explotación ovina en gran escala para abastecer al mercado británico en mejores condiciones – dada la mayor proximidad a Inglaterra- que lo que lo venían haciendo los ganaderos australianos. Los estancieros entrerrianos estaban “dispuestos a ajustarse a los nuevos requerimientos”(22)del mercado inglés y no estaban, en consecuencia, interesados, en la aplicación de leyes proteccionistas – como la ley de aduanas de 1835 – que eran, para Inglaterra, causal de excomunión. Esta actitud de los estancieros entrerrianos – destaca agudamente Trías – significaba la sujeción política a las exigencias de Gran Bretaña. Es decir, “…la apertura de los ríos al comercio internacional (que Rosas había rechazado con éxito venciendo a la flota anglo francesa), el liberalismo económico y el libre comercio ( al cual Rosas ponía un freno con la Ley de Aduanas de 1835), la paz con el gobierno de Montevideo (a la cual Rosas se oponía en la esperanza de lograr, en el tiempo, la reincorporación de la Banda Oriental a la Confederación Argentina),y el abandono de esa áspera e intransigente defensa de la soberanía que Rosas había llevado al extremo.” (23)La arquitectura económica que Rosas trataba de implantar en la Confederación Argentina, era, claramente, contraria a los intereses de los ganaderos entrerrianos y, por lógica consecuencia, los estancieros mesopotámicos estaban predispuestos a enfrentar a Rosas ni bien las circunstancias les parecieran favorables.

En 1851 Urquiza llega a la conclusión que, con el apoyo, en tropas, armas, dinero y logística del Imperio del Brasil estaría en condiciones de eliminar el principal obstáculo para la “alianza” (léase subordinación) con Inglaterra, ese obstáculo era Rosas. En febrero de 1852, los hechos estaban consumados.(24)Lo indiscutible es, como afirma Manuel Gálvez, que: “Cuando cayó Rosas y con él su ley de Aduanas, nuestras industrias se arruinaron. Ya he dicho que solamente en Buenos Aires había ciento seis fábricas y setecientos cuarenta y tres talleres y que la industria del tejido florecía asombrosamente en las provincias. El comercio libre significó la entrada, con insignificantes derechos aduaneros, de los productos manufacturados ingleses, con los que no podían competir los nuestros. Y la industria argentina murió.”(25)

Analizando el significado histórico de la derrota de Rosas en la batalla de Caseros, Arturo Jauretche afirma: “Caseros es la victoria de la PATRIA CHICA, con todo lo que representa desde la desmembración geográfica al sometimiento económico y cultural: la historia oficial ha disminuido su carácter de victoria de un ejército y una política extranjera, la de Brasil. Si para los liberales y unitarios la caída de Rosas y la confederación significaba un cambio institucional y la posibilidad de un nuevo ordenamiento jurídico, para los intereses económicos de Gran Bretaña significó la destrucción de todo freno a su política de libertad de comercio y la creación de las condiciones de producción a que aspiraba. Para Brasil fue cosa fundamental. Derrotado siempre en las batallas navales y terrestres, Brasil tenía conciencia clara de que su marcha hacia el sur y hacia el oeste estaría frenada mientras la política nacional de la PATRIA GRANDE subsistiera en el Río de la Plata. Era necesario voltear a Rosas, que la representaba, y sustituirlo en el poder por los ideólogos que odiaban la extensión y que serían los mejores aliados de la política brasileña, destruyendo al mismo tiempo toda perspectiva futura de reintegración al seno común de los países del antiguo virreinato. Caseros significa así, en el orden político internacional, la consolidación de la disgregación oriental, altoperuano y paraguaya y las manos libres para su expansión para el Brasil, para su expansión definitiva sobre los países hispanoamericanos limítrofes, de los que la Confederación constituía el antemural.” (26)Para dejar en claro la errónea visión, actualmente muy en boga entre cierta línea de historiadores que se esmeran en presentar a Caseros como una victoria del federalismo por sobre el unitarismo y de elevar a Urquiza al nivel de adalid de las banderas del interior, Jauretche agrega: “Lo que importa, es dejar establecido que, en Caseros, triunfó la Política Nacional del Brasil por sobre la Política Nacional de los argentinos y que, su resultado en la política de la guerra significa el abandono de la línea Nacional. Pero lo más grave no consiste en que Caseros sea una victoria brasileña, sino que se la presente como una victoria argentina, porque ese punto de partida falso imposibilita la construcción de un esquema racional de nuestra política exterior y de defensa. Así la revisión histórica se impone como una exigencia lógica para establecer las bases del razonamiento y del punto de apoyo de nuestras acciones. Sabiendo que Caseros es una victoria brasileña y una derrota argentina, la Política Nacional es una e inversa, ignorándolo.”(27)

Caseros y Gettysburg

En una nota dirigida a Lord Palmerston, el encargado de negocios británico en Buenos Aires, Mr. Gore, relata que, al recibir al cuerpo diplomático en Palermo, Urquiza lo apartó del resto de los concurrentes y le habló francamente. Resumiendo la exposición de Urquiza, el historiador anglocanadiense Ferns, anota que, el General entrerriano, le había formulado al encargado de negocios de su Majestad, las mismas “…promesas y esperanzas formuladas en dimensiones más amplia por Rivadavia, un cuarto de siglo antes.”(28)

Estos hechos demuestran, como bien lo entendía Jauretche, que el que estaba “disfrazado” de federal era el interesado y crematístico General entrerriano y no, Rosas, como está de moda sostener por algunos historiadores que “lavan la cara y modernizan la historia mitrista.”

En cumplimiento de sus promesas, Urquiza firma, en julio de 1853, el Tratado de Libre Navegación, que le aseguraba a Inglaterra el libre intercambio mercantil. Paradójicamente, el Tratado había sido tramitado por Sir Charles Hotham, el vencedor de Obligado.

Como sostuviera, reiteradamente, Arturo Jauretche, el análisis objetivo de los hechos históricos muestra que, mientras en la guerra civil norteamericana, en la batalla de Gettysburg, triunfó el proteccionismo sobre el librecomercio, en guerra civil argentina, en la batalla de Caseros, se impuso el librecomercio, sobre el proteccionismo.

Por un debate sin vanidades

A modo de conclusión, digamos de que no se trata, por supuesto, de que con estas breves líneas queramos clausurar el debate en torno a la figura de Rosas, ni pretendemos, tampoco, establecer una ortodoxia jauretcheana, arrogándonos la vara de medir de quiénes son verdaderos discípulos de Jauretche. Pero, como premonitoriamente advirtiese el propio Arturo Jauretche, para que el debate en torno a la figura de Rosas, “… sea fecundo no debe ser el producto de la vanidad personal de los historiadores que se apoyan en los caudillos, simplemente por no dar su brazo a torcer respecto de Rosas.”(29)

Notas

(1)JAURETCHE Arturo, Política Nacional y Revisionismo histórico, Buenos Aires, Ed. Corregidor, 2006, p. 8.

(2)Ibíd., 77.

(3)JAURETCHE, Arturo, Ejército y Política, Buenos Aires, Ed. Peña Lillo, 1976, p. 44.

(4)JAURETCHE, Arturo, Política Nacional y Revisionismo histórico, Op. Cit., p. 71.

(5)“Desde su primer gobierno – afirma Vivian Trías – Rosas se preocupó de abatir el costo de vida para los menesterosos. Un autor hostil, como Antonio Dellepiane, lo consigna, sin duda alguna: ‘Lo referente al bienestar físico de la plebe fue, así, objeto de su constante preocupación y de su más escrupulosa reglamentación y defensa. El precio de la carne y el pan, el estaqueo del cuero para que no se defraudara al comprador, el precio de las haciendas, los pesos y las medidas absorbían su atención’. (por otra parte, continua Trías), la época de Rosas fue de salarios altos. La economía creció más que la disponibilidad de mano de obra – en opinión de M. Burgin – la existencia de obreros, en Buenos Aires era, normalmente, insuficiente para satisfacer la demanda.” TRÏAS, Vivián, Juan Manuel de Rosas, Montevideo, Ediciones de la Banda Oriental, 1970, págs. 50 y 51.

(6) Afirma Vivian Trías que Rosas llega al poder por segunda vez después de la insurgencia popular llamada “Revolución de los Restauradores”. Es claro que: “Nadie puede discutir, ni poner en tela de juicio la inmensa popularidad del caudillo en el seno de las masas populares.” Los enemigos políticos de Rosas pensaban enjuiciarlo y encarcelarlo pero, en la noche del 11 de octubre, una muchedumbre se aglomera en la actual Plaza de Mayo al grito de ¡Viva Rosas! “La policía no obedece las ordenes de disparar y el tumulto se propaga como un río desbordado”. Rosas exige, entonces, la realización de un plebiscito – como condición para asumir el cargo de gobernador- que se realiza los días 26, 27 y 28 de marzo. Acudieron, prácticamente, todos los hombres aptos para votar y 9720 lo hicieron a favor; siete por la negativa. Nunca había votado tanta gente en Buenos Aires. Sarmiento avala su autenticidad: ‘No se tiene noticia de ciudadano alguno que no fuese a votar…debo decirlo en obsequio a la verdad histórica: nunca hubo gobierno más popular, más deseado, ni más bien sostenido por la opinión”. TRIAS, Vivian, Juan Manuel de Rosas, Op. Cit., págs. 51, 66, 69 y 70.

(7)TRÍAS, Vivián, Juan Manuel de Rosas, Op Cit., pág. 98.

(8) TRÍAS, Vivián, Juan Manuel de Rosas, Op. .Cit., pág. 99.

(9) En sus puntos más importantes la Ley de Aduana establece: “La protección a los talleres de herrería, platería, lomillería y talabartería, prohibiendo la importación de manufacturas de hierro, hojalata, latón…gravando con derechos del 24 al 35% ciertos artículos de cuero, plata, cobre y estaño. También protege a las carpinterías…a las zapaterías, gravando con un 35% la introducción de zapatos. A la tejedurías, prohibiendo la importación de ponchos, ceñidores, flecos, ligas y fajas, de lana o algodón y gravando con un 24% la introducción de cordones de hilo, lana y algodón y con un 35% las ropas hechas, frazadas y mantas de lana…Las sillas de montar sufren un recargo del 50%..El azúcar es aforado con un 24%, los alcoholes con un 35% y la sidra y la cerveza con 35 y 50% respectivamente…Las exportaciones son gravadas con un módico 4%…No pagan impuestos los productos pecuarios uruguayos…Tampoco la producción chilena que viniera por tierra. La marina mercante nacional era beneficiada no cobrándose impuestos a la exportación de carne salada transportada en barcos de bandera argentina”. ROSA, José María, Defensa y pérdida de nuestra soberanía, citado por TRIAS, Vivian, Juan Manuel de Rosas, Op. Cit,.pág. 101

(10) ROSA, José María, Historia argentina, citado por TRIAS, Vivian, Juan Manuel de Rosas, Op. Cit., pág. 100.

(11) La provincia de Salta, por ejemplo, expresó su gratitud mediante una ley de homenaje a Rosas del 14 de abril de 1836, en cuyos considerado dice:..3º) Que la ley de aduana expedida en la provincia de su mando consulta muy principalmente el fomento de la industria territorial de las del interior de la República….

Tucumán siguió la misma huella y el 20 de abril del mismo año, dictó una ley similar: ‘Considerando que impelido de sentimientos en tal alto grado nacionales y filantrópicos, ha destruido ese erróneo sistema económico que había hundido a la República en la miseria, anonadado a la agricultura y a la industria; con lo que ha abierto canales de prosperidad y riqueza.”

Catamarca, por ley del 17 de agosto de 1836, decía: ‘Considerando…que la ley de Aduanas…refluye poderosamente en el aumento de la industria territorial de la República…”. ROSA, José María, Defensa y pérdida de nuestra independencia económica, citado por TRIAS, Vivian, Juan Manuel de Rosas, Op..Cit., Págs. 102 y 103.

(12)JAURETCHE, Arturo, El medio pelo en la sociedad argentina, apuntes para una sociología nacional, Buenos Aires, Ed. Peña Lillo, 1984, págs. 36 y 37.

(13)Algunos historiadores argentinos, críticos de Rosas, contraponen su figura a la de Artigas y los posteriores caudillos de las provincias del interior de la Argentina. Esa postura crítica, afirma que Rosas era un representante de los intereses de Buenos Aires, un unitario disfrazado de federal, y que, por eso, no procedió a nacionalizar la Renta de la Aduana. Al respecto de ese debate, que consiste en oponer las figuras de los caudillos federales del interior a la de Rosas, Arturo Jauretche contesta, como ya apuntásemos, que el valor de los hechos es superior al de las ideologías y que, en la práctica, Rosas protegió, en `particular desde las ley de Aduanas de 1835, el comercio y la industria nacionales. Estas razones fácticas, terminan, además, dejando en evidencia que contraponer la figura de Artigas a la de Rosas no sólo es falaz, sino tendencioso. Lejos de oponerse a la figura y política de Artigas, Don Juan Manuel de Rosas fue, en la práctica y dentro del marco de las circunstancias históricas en que se desarrolló su gobierno, su más fiel continuador.

(14)Para poder evaluar, entonces, el peso político del contrincante que tuvo que enfrentar Juan Manuel de Rosas, en su política de Insubordinación, es preciso, al menos, realizar una apretada síntesis de la biografía política de Lord Palmerston: tras acceder al Parlamento en 1807, ocupó su primera cartera, como Ministro de Guerra, cuando apenas tenía 25 años, en el difícil año de 1809, en que Inglaterra estaba empeñada en una guerra total contra la Francia napoleónica. Lord Palmerston, salvo durante un breve lapso de tiempo -entre 1834 y 1835- continuó, de modo interrumpido, integrando todos y cada uno de los gabinetes gubernamentales, hasta 1869. Siempre, sea desde Ministerio de Guerra o, desde el Foreing Office, o, más adelante, desde el Ministerio del Interior, participó en la política colonial británica durante la época más esplendorosa del Imperio. Desde el Partido Conservador, al principio, y dentro de los gabinetes Whig, a partir de 1830, desplegó una intensa actividad diplomática que llevó al Reino Unido a intervenir en buena parte de los conflictos desarrollados en todo el sistema internacional. Así, participó en la creación de la Cuádruple Alianza, entre el Reino Unido, Francia, España, y Portugal (1834), orquestó la Convención de los Estrechos (1841), mediante la cual consiguió consolidar la influencia británica en Egipto, debilitó la francesa y confinó al Imperio Ruso en las costas del Mar Negro, y fue un elemento decisivo en el estallido y el desarrollo de la Guerra del Opio con China, conflicto con el que se obtuvo la apertura de los puertos chinos al comercio internacional. En uno de los momentos más críticos del Imperio inglés, como durante la Guerra de Crimea, fue nombrado Primer Ministro. Controló a las colonias con mano de hierro y sin concesiones. Por último, digamos que fue Lord Palmerston, quien ordenó la represión brutal de los cipayos de la India, alzados en armas, en 1857 y 1858.

(15) TRIAS, Vivian, Juan Manuel de Rosas, Op. Cit., p 107.

(16)Ibíd., p. 104.

(17)Ibíd., p. 104.

(18)..Los objetivos de la política exterior inglesa consistían en: 1) Asegurar en la Cuenca del Plata un mercado para sus exportaciones y para sus créditos e inversiones. 2) Abrir la navegación de los ríos interiores. 3) Crear un nuevo estado tapón conformado por las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones. Al respecto ver, TRIAS, Vivian, Juan Manuel de Rosas, Op.Cit., Págs. 186 y 187.

(19) “La jabonería de Larroudé, las fábricas de dulces de Noel y Lasalle, los astilleros de Juan Berisso, la fábrica de tejas y cerámicas de Ayerza, las primeras fundiciones y talleres mecánicos de José Solari, las fábricas industrializadoras de carne de Jerónimo Rocca y Juan Repetto, de productos de droguería de Demarchi y Cranwell, etc., son precursores de la industria nacional. Existe un cabotaje nacional en franco tren de extenderse al comercio ultramarino…Una sólida estructura bancaria oficial asegura el desarrollo, los inmigrantes fluyen de a miles y hasta los primeros proyectos ferroviarios con capitales nacionales datan de esa época. La fabricación de azúcar con sus ingenios, funciona en el Tucumán, los alcoholes en Cuyo y provincias del Noroeste, la industria y artesanía del vestido en las provincias del Centro, la industrialización del tabaco en las provincias del Norte, la de yerba en Misiones y Corrientes, la construcción de carretas, balandras, o sea el rodado de la época , procedía del Litoral, Mendoza y Tucumán, carpintería de ribera para la fabricación de buques de cabotaje las había en Corrientes y Buenos Aires. En la Capital de la Confederación había 106 fábricas montadas entre ellas dos fundiciones, una de molinos de viento, una de tafiletes…”. SULE, Jorge Oscar, Los heterodoxos del ’80, Buenos Aires, Ed. Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas de General San Martín, 2008, p. 57.

(20)TRIAS, Vivian, Juan Manuel de Rosas, Op.Cit., p. 234.

(21)TRIAS, Vivian, Juan Manuel de Rosas, Op .Cit., p. 232.

(22)Ibíd., p. 233.

(23)Ibíd., p. 233.

(24) Sintetizando la causa profunda de la derrota de la Insubordinación Fundante que, encabezaba Rosas, Vivían Trías sostiene: “La Confederación (Argentina) vivía, al promediar el siglo XIX, una encrucijada. O tomaba el atajo de la entrega, del estatuto colonial, o se enfrentaba con la tarea gigantesca y revolucionaria de destruirlo y sustituirlo por un nuevo orden basado en el nacionalismo económico y la soberanía popular.” La clase dominante optó, naturalmente, por lo primero y Urquiza lo expresó admirablemente. Rosas pareció optar por lo segundo, pero se quedó a medio camino; obstruyó las pretensiones colonizadoras de los Imperios, pero no cumplió los objetivos de respaldar su política de independencia y soberanía con nuevas estructuras económico-sociales esbozadas en algunas de sus soluciones del segundo gobierno. Rosas no entendió cabalmente la relación que había entre soberanía y poder popular y entre éste y la expropiación del latifundio y la industrialización contra viento y marea.” Sin embargo, para otros autores como Jorge Sulé, las medidas económicas de Rosas habían sido exitosas pues éstas habían creado las condiciones capitalistas de un desarrollo autónomo “Esta afirmación –sostiene Sulé- parece coincidir con los archivos del Foreign Office cuyos documentos fueron utilizados por el historiador canadiense H. A. Ferns radicado en Inglaterra para escribir el libro Britain and Argentina in the Nineteenth Century en cuyo estudio llega a la siguiente conclusión: ‘La sociedad urbana y mercantil que surgió después de la caída de Rosas hubiese podido seguir el camino de Estados Unidos después de la guerra civil, si no hubiese existido una presión extranjera en favor de los terratenientes”. SULE, Jorge Oscar, Op. Cit., p. 58.

(25) GALVEZ, Manuel, Vida de Sarmiento. El hombre de autoridad. Buenos Aires, Emecé Editores, 1945, p.662.

(26) JAURETCHE, Arturo, Ejército y Política, Op. Cit., Págs. 54 y 58.

(27) Ibíd., pág. 63.

(28)TRIAS, Vivian, Juan Manuel de Rosas, Op.Cit., pág. 264.

(29) JAURETCHE, Arturo, Política Nacional y Revisionismo histórico, Op. Cit. pág 71.

*Marcelo Gullo

Nació en la ciudad de Rosario en 1963. El mismo año en que inició sus estudios universitarios, 1981, comenzó su militancia política contra la dictadura militar que, desde 1976 había usurpado el poder. Doctor en Ciencia Política por la Universidad del Salvador, Master en Historia y Política Internacional por el “Institut Universitaire de Hautes Etudes Internationales” de la Universidad de Ginebra, Diplomado en Estudios Internacionales por la Escuela Diplomática de Madrid. Marcelo Gullo, profesor de la Universidad Nacional de Lanús, es autor de “La insubordinación fundante. Breve historia de la construcción del poder de las naciones”, Ed. Biblos, Bs. As, 2008. Este libro fue traducido al italiano y publicado en el 2010, en Firenze por la editorial Vallecchi, con el título: “La costruzione del Potere”.

DE “PSICÓTICOS” CON CARNET QUE HOY MANEJAN EL MUNDO

Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO, Política internacional, de nuestra Redacción

NOTA EDITORIAL

La evidente muestra de estar vivo que nuestro planeta dio en Japón , que tanto sus articulaciones como su metabolismo están en constante actividad, y por otro lado la situación política Libia sirven para mostrar a la especie humana que el mundo viviente que habita en su superficie está siendo manejado por unos pocos pero peligroso “psicóticos con carnet” habilitante auto-otorgado.

Por Victor L  Martinez (*)

La lamentable situación por la que está atravesando el pueblo japonés a raíz de lo que tan suelto de cuerpo y con ese estilo amarillo que los caracteriza, la prensa no solo local sino la global también, llaman “catástrofes”, “cataclismos”, “Apocalipsis”, “desastres” naturales cuando en realidad no lo son(1) (ver nota en: http://revistaelemilio.wordpress.com/2009/03/01/eventos-y-fenomenos-naturales-prevencion) y la no menos lamentable y trágica situación por la que atraviesa el pueblo Libio, dan cuenta de la inutilidad de un organismo internacional como la ONU, elefantiásico organismo burocrático cuya mantención demanda un enorme costo en términos económicos, que muy bien se lo podría calificar como “despilfarro” y/o “gasto”, jamás inversión; fondos que bien podrían tener otros destinos más humanitarios. En todo caso parecería ser una “inversión” muy rentable para las grandes “potencias occidentales” autodefinidas como “democráticas” y defensoras de tal sistema político, con el simple fin de recibir “cobertura legal internacional” para todos los abusos de autoridad, poder y ostentación de capacidad bélica de la que hacen gala habitualmente, sin importar el costo en vidas humanas inocentes que esto conlleve; costo que siempre será encuadrado como “daños colaterales”; todo puesto en acción cuando ven afectados sus intereses económicos imperiales radicados alrededor del globo dedicados ha expoliar recursos naturales, energéticos  abusando de la mano de obra barata de pueblos enteros.

El caso Japón está demandando especial atención de parte de la comunidad internacional en general y de esa mostruosa ONU y sus sub-organismo en particular, no para espetarle posibles negligencias en el manejo de la energía nuclear sino para ofrecer y coordinar acciones solidarias reales y concretas de ayuda a su población; y Japón no la está recibiendo. Sin embargo la ONU y dichos sub-organismos priorizaron los intereses de las petroleras y de las empresas que manejan la comercialización mundial de un recurso natural estratégico como es el agua –algo que lo será más aun en los próximos decenios- avalando las acciones bélicas contra el pueblo Libio por parte de la nueva “Triple Entente” EE.UU.,Gran Bretaña y Francia.

Con los antecedentes de accidentes como el de Three Mile Island en EE.UU. del 28 de marzo de 1979 y el de Chernóbil (Ucrania) el 26 de abril de 1986, no ocasionados por fenómenos naturales y sí por errores humanos ¿cómo pueden las potencias occidentales hablar de falta de previsión de parte de los encargados del tema en Japón?

Al día de hoy hay en el mundo 443 reactores nucleares en funcionamiento que proveen energía eléctrica a la humanidad planetaria, de los cuales más de 200 están en los países centrales (EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Canadá, Rusia, Suecia). Japón cuenta con algo más de 50 reactores. China tiene 13 en funcionamiento y 27 en construcción. No se pueden asustar de un sistema que los tiene en cuestiones de requerimiento y producción energética como principales protagonistas y demandantes de una cada vez  mayor cantidad de energía para sostener su imparable maquinaria de desarrollo industrial (en los casos específico de la nueva “triple entente” mencionada, su industria armamentista); desarrollo que en algunos rubros estuvo y está motorizado por la codicia que genera el capitalismo en muchos de los “honestos empresarios occidentales y cristianos defensores de los sistemas democráticos –encabezados por democratas  títeres desde ya-”.

Estoy hablando de ese desarrollo tecnológico e industrial que se viene dando desde hace casi un siglo y medio en los países centrales con alto costo para los países periféricos por la implantación de la división internacional del trabajo y la producción; desarrollo que también pretenden alcanzar hoy por hoy los países de la periferia que buscan salir de aquel viejo yugo tratando de despegar a sus pueblos de la pobreza y de ese rol de consumidor de excedentes de los centrales. Desarrollo que entró en una espiral que no se sabe si es ascendente o descendente en términos de riesgo para la salud y la supervivencia de la humanidad toda; desarrollo alcanzado a través de avances científicos pero donde la propia ciencia no encuentra salidas laterales para atenuar consecuencias negativas de algunos  esos “avances y descubrimientos”, y solo atina a responder sobre la base de “libretos” que le tiran los patrocinadores económicos de sus investigaciones. Desarrollo sin retorno en términos políticos-sociales para la clase dirigencial que intenta tomar las riendas del manejo político en las diferentes realidades nacionales de la periferia global. Y esto es sencillamente así porque cuando esa dirigencia lo hace –estoy hablando de dirigencia honesta, con conciencia nacional, que busca instaurar un poco de justicia social en sus sociedades- descubre que cualquier gestión que se intente llevar adelante en esa dirección está total y absolutamente condicionada en dos de sus frentes de acción: a)externamente por los factores económicos antes mencionados y b) las demandas de su sociedad que reclama mejorar su calidad de vida a través de fuentes de trabajo genuinas con pagas dignas.

Es más que claro que la calidad de vida y el desarrollo industrial alcanzado por 1/3 de la población mundial radicada en los países centrales demanda en un año una cantidad de energía equivalente a lo que necesita ese 2/3 de la humanidad restante en un mismo período de tiempo. Y a esta altura de desarrollo de la humanidad, para ambos –paises centrales y periféricos- la manera de obtener energía es uno de los desafios por ser una herramientas fundamental para garantizar la continuidad de una vida medianamente digna para sus pueblos.

Japón en su batalla por ganar con inteligencia y con las mismas armas (desarrollo tecnológico asentado sobre las reglas económicas neoliberales y de libre comercio que impuso “occidente”) que el imperialismo norteamericano utilizo para dominar el mundo, está intentando lavar en parte aquella afrenta de la que fuer objeto a través de esos dos y únicos ensayos nucleares militares de devastación que existieron hasta hoy en la historia de la humanidad y que utilizaron como cobayos a los pueblos japoneses de Hiroshima y Nagasaki.

Es más que evidente que ese desarrollo tecnológico japones requiere de mucha energía, algo que los obligó a recurrir a la nuclear ya que están asentados en una isla que no tiene mayores recursos alternativos para obtener energía.

Las consecuencias negativas del último fenómeno natural que se produjo en la isla y sus alrededores obligan a la humanidad toda a replantearse todo, especialmente cómo responder solidariamente a nivel planetario cuando estos hechos ocurran. Esto se presenta como una necesidad imperiosa en razón de que la codicia de los países superdesarrollados de occidente sigue priorizando sus intereses económicos por encima de las consecuencias medioambientales de sus actividades, consecuencias a las que también han empezado a encontrarle el “lado positivo” y a tomarlas como futuras fuentes de buenos negocios. Perversión sin límites.

LA ONU Y EL TEMA LIBIA

Ante las revueltas que comenzaron a generarse en diferentes países árabes, países soberanos cuyas cuestiones de políticas internas deberían ser resueltas por sus propios pueblos, parecería que para los “Amos” (llámese así a los que denomine la nueva “tripe entente”) del mundo no es así.

Sarkozy recibiendo apoyo de Gaddafi para su campaña electoral

El caso Libia-Gaddafi se asemeja en mucho al caso Chile-Allende. La “sorpresiva” aparición de “libios democráticos” anti Gaddafi, es muy similar a la brutal huelga de camioneros con la que la CIA norteamericana comenzó su tarea de desgaste sobre el gobierno de Salvador Allende. En esta ocasión parecería que fueron los franceses y las operaciones de sus “servicios secretos” los responsables de hacer “aparecer” en un “sector” del pueblo libio las aspiraciones democráticas (ver nota al respecto de nuestro corresponsal en Barcelona en : http//www.revistaelemilio.com.ar/?p=11214 ). Por lo visto los “cipayos” que bailan por la plata pululan por  todo el mundo.

Pero el hecho concreto y ESCANDALOSO (dijera Pino Solanas) es que ese inservible organismo internacional. llamado ONU autorizó una declaración de guerra unilateral para que fuerzas de combate aéreo de la “triple entente” ataquen a mansalva a un pueblo que NO LES HIZO NADA; NI SIQUIERA LES DECLARÓ LA GUERRA A NINGUNO DE ELLOS.

El sostenimiento de sangrientas dictaduras militares en países latinoamericanos que operaban como agentes de sus intereses imperiales durante casi todo el siglo pasado jamás les despertó el deseo de recuperación democrática para esos pueblos que si sufrían las consecuencias de tiranías sangrientas como la que padecieron Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Brasil, Perú, Nicaragua, El Salvador y tantos otros países de la región. Allí “respetaron” los derechos soberanos de cipayos dictadores y tiranos que operaron con total impunidad como sus agentes de negocios imperiales.

Este antecedente por si solo invalida cualquier argumento que quieran usar como justificatorio para llevar adelante sus desmanes en naciones como Libia, pretendiendo ser los defensores del ”orden democrático planetario”. La propia Francia envió a sus especialista en tortura de sus servicios de inteligencia, hombres formados en clases prácticas de apremios ilegales en la guerra que Argelia libro por su independencia casualmente de Francia, para que asesorarán a los “muchachos” que trabajaban para la dictadura militare argentina. Luego Francia lavaba su conciencia dando asilo político a los que lograban huir del país escapando de una segura muerte a manos de los “muchachos argentinos adiestrados por franceses.

“Paradojas del sistema democrático occidental y cristiano”

Hoy la victima es el pueblo Libio. ¿Será una advertencia para el resto de los pueblos del mundo?

Libia padece hoy otro (y van…) nuevo hecho de barbarie cometido por los “poderosos de occidente” en nombre de la “civilización, la democracia y el respeto por las decisiones soberanas de los pueblos”. Si no fuera por las trágicas consecuencias que estas decisiones tienen sobre pueblos y ciudadanos inocentes, las declaraciones de principios que usan como argumentos para justificar sus aberrantes decisiones bélicas parecería un chiste de “Groucho Marx”.

En nuestro caso y estando a miles de kilómetros de los escenarios donde se tan produciendo estos dos hechos a los que me referí en el presente escrito (Japón y Libia), lo grave está en corroborar que en el orden local, esta “tripe entente” también cuentan con el apoyo logístico que le dan sus acólitos de la prensa monopólica local. Y no solo ese sector le da apoyo gratuito, sino también “intelectuales” que evidentemente recibieron el reconocimiento de tales por su grado de colonización cultural y mental. En estos caso y cuando se trata de la vida y el destino soberano de los pueblo de poco sirve “colgarse del libre pensamiento” para opinar al respecto.

La mediocridad de los periodistas que están trabajando en los canales de TV del Grupo Clarín y sirviendo a sus intereses, puesta en evidencia en el lamentable manejo que hacen del vocabulario cuando utilizan terminología que desconocen en su significado y chabacanamente recurren a ellas para comunicar terror, sembrar miedo y justificar barbaridades, dan cuenta de la poca seriedad y la total falta de respeto no solo por su profesión sino por los que les están dando de comer que son nada más ni nada menos sus televidentes.

Estos últimos acontecimientos a nivel mundial pusieron en evidencia lo que sostengo al comienzo de la presente:

El mundo esta siendo manejado por unos psicótico con carnet de conductor, por lo que se ve bastante “trucho”.

(*) Director de EL EMILIO

Notas

(1) La palabra “desastre” proviene de latín astronómico-astrológico que indica “sin astro” y estaba asociada a los fenómenos estelares (partición de astros en mil pedazos reduciéndose los mismos a la “nada” por ejemplo) que suponían podían traer consecuencias negativas para la vida terrestre.

En cambio “Catástrofe” es un término de origen griego (katastrophe= ruina, destrucción; una palabra con “k” que llamativamente Marianito Grondona no la haya usado para hablar de cómo las “ciudadanía griega” temía a los griegos “K”irchnerista por su capacidad para producir ruina y destrucción; digresión que intenta poner una cuota de humor negro a tanto disparate que se escucha de boca de periodistas y políticos que dicen conformar la oposición ) Pero volviendo al término, llamativamente los griegos no usaban “catástrofe” asociado a un fenómeno natural sino para encuadrar el desenlace teatral de una tragedia o comedia.

Ahora bien, los periodistas de TN y Canal 13 ¿sabrán por ejemplo qué están diciendo cuando usan la palabra “Apocalipsis ya” (parece una consigna “troska” como “revolución ya”). Solo les faltó que la dijeran en ingles “Apocalipsis Now”. Lo cierto es que la palabra Apocalipsis viene tambien del griego y está asociada a una “revelación”.

Quizás la quisieron utilizar del modo que lo hizo el novelista español Vicente Blasco Ibañez en su obra “Los cuatro jinetes del Apocalipsis”. Pero dicha novela da cuenta metafóricamente de las consecuencias devastadoras de la primera guerra mundial. Sin embargo al final el autor aferra a los protagonista a ese deseo de vivir.

Lo cierto es que si quisieron hacer referencia a lo que sostuvo el discípulo de Jesús, Juan,   en su versión bíblica (algo que le costó cárcel y exilio al pobre tipo) titulada “Apocalipsis” deberían conocer primero un poco de historia y segundo leer aquellas “escrituras sagradas”. A saber:

a) No se sabe a ciencia cierta de cuando data y quien realmente escribió la versión del Apocalipsis. Existen varias como varios los que se la adjudican dándole diferentes sentidos de acuerdo a los interes en juego en cada momento.

b) Los 33 primeros años del siglo I lo tuvieron a Jesús como protagonista y alrededor del año 60 del mismo siglo comienzan a morirse sus apóstoles y el loco de Nerón inicia su caza de cristianos. Resulta llamativo que un hombre como Jesucristo no se haya referido al tema y que posteriormente apareciera la cuestión por “designio divino”.

c) Después de los “80” del primer siglo se consolida la división entre judíos y cristianos y el emperador romano Domiciano (un ególatra en su máxima expresión) se auto-consideró un ser “divino” (en términos religiosos) y acentuó la persecución contra los cristianos. Esta situación de sojuzgamiento y muerte podría haber servido a cualquier escriba de la época para imaginar una posible redención divina ante tamaño padecimiento.

d) En realidad las figuras que Juan utiliza en su premonición asentada en el Apocalipsis donde en una supuesta guerra celestial se batirían las fuerzas del bien y del mal encarnadas por cordero y dragones, “sellos” y trompetas (figuras utilizadas por la liturgia cristiana primitiva al solo fin de diferenciarse del judaísmo) estarían basadas en teofanías (apariciones divinas de Dios y/o sus enviados angelicales) que figuran en el antiguo testamente y que tienen como protagonistas a Ezequiel, Isaías y algunos otros. Los castigo estarían más asociadas al deseo de liberación del régimen tiránico impuesto por el impero romano contra los cristiano. Pero finalmente Juan termina planteando en su Apocalipsis una cuestión asociada a la bienaventuranza por venir. Algo que está muy lejos de la acepción que le quisieron dar, por ignorancia, los fatalistas periodistas de TN y Canal 13, una acepción usada vulgarmente para hablar del “fin del mundo”.

¡Poco serio muchachas y “chos” al servicio de Magneto! Aunque la seriedad y credibilidad la perdieron hace rato.

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO

NOTA EDITORIAL

Por Pedro del Arrabal



INTRODUCCIÓN

A proposito del gobierno de nuestra compañera Cristina Fernández de Kirchner y hablando del acto que se iba a realizar la tarde de aquel viernes en la cancha de Huracán, Victor L. Martinez, el director de esta publicación, en charlas de redacción nos comentó casualmente ese mismo día 11 de marzo el jugoso intercambio de opiniones que había tenido con Laurita, una joven docente compañera de trabajo. Eran las seis de la tarde; Facundo como de costumbre fue a cubrir el acto y Victor comenzó con su relato mientras esperabamos las imágenes por televisión.

Según él la muchachita había cambiado de actitud en cuestiones politicas y en relación a la que venía teniendo hasta el año anterior. Según él y por boca de ella se había enterado que estaba militando en una agrupación, y mostraba un compromiso social que resultaba alentador.

Esto que voy a garabatear como introducción es un extracto de aquella conversación que la joven  mantuvo con nuestro directo según lo contado por él y confiando en mi memoria.

-No me digas Victor que esto es una revolución. Empezó espetándole Laura según recuerdo de lo contado por Victor.

.-¿Y quien dice eso? Le contestó nuestro director

.-¡No, te digo nomas!. Porque hay un montón de peronistas que hablan de este gobierno como si fuera revolucionario. No solo los peronista sino un montón de tipos de izquierda que tienen el afiche de Nestor y Cristina en sus casas… o locales políticos… y hablan de ellos como si fueran ¡Haa! revoluvionarios.

.-¿Tipos grandes o chicos?

.-De todos un poco. Más jovenes. Pero… ¿que tiene que ver eso?

.- Y… tiene mucho que ver. Si nosotros los mayorcitos llegamos a decir tamaña boludes es porque vivimos al pedo y no entendimos nada en materia política. Puede haber casos en que eso, en boca de un viejo, no deje de ser una simple expresión de deseo, nada más. Pero las revoluciones son cosas serias.

.- ¡Si, eso es lo que les digo yo! Si hablaran de Perón y de sus primeros gobiernos, las medidas que tomaban, esas si eran revolucionarias para la época. Pero de ahí a decir que esto es una revolución, ¡dejate de joder!

.- ¿Y cuál es tu idea de lo que es ser revolucionario?

.-No…, nada…, digo…. Porque por lo que veo, este gobierno no tocó los intereses de los grandes monopolios, de las grandes empresas. Este gobierno no deja de ser capitalista.

.-Pero insisto ¿cuál es tu idea de gobernar revolucionariamente? ¿Vos tenes idea con quien se está enfrentando este gobierno?

.-No…, nada…, digo…. Si ya sé. Pero no me pueden venir a decir que este es un gobierno revolucionario. Todo lo que hace, todas las medidas que toma, todas benefician al capitalismo. Entonces no me pueden venir a decir a mí que esto es revolucionario.

.-Yo te podría retrucar con un “son etapas” como decían los muchachos del PC refiriéndose a los vaivenes de la revolución rusa. Pero no me contestates la pregunta ¿Vos tenes idea de con quién se está enfrentando este gobierno?

.-Noo… ¡Si, ya sé! Este gobierno comparado con los otros anteriores es una maravilla, está haciendo cosas por la gente; pero no son medidas revolucionarias las que toma. Mira lo que es la educación, Mira lo que son las escuelas, estos colegios… No tenemos ni baños…

.-Laura, estos colegios son responsabilidad del Macri, del gobierno de la ciudad.

.-No… ¡si ya sé! Si vos me preguntas a quien votaría en las próximas elecciones, desde ya te digo ¡A Cristina! Pero no me pueden decir que esto es una revolución. Se están haciendo algunas cosas pero…

.-¿Qué pretendes que haga? ¿Queres que tome las medidas que andan vociferando, los troskos, Pino, etc., etc-? ¡Tenes idea de lo que eso podría llegar a generar en una sociedad que no está preparada para eso, y con los buitres que todavía controlan el poder económico? ¡Mira como reaccionaron y reaccionan a diario La Nación, Clarín, La Sociedad Rural, La UIA cuando el gobierno lanza la ley de medio, las retenciones o las partitarias! ¡Que queres! ¿Que el gobierno comience a expropiar?

.-¡No! Claro…, digo…¡Si ya sé! De los troskos ni hablar…; y no me digas nada de los del PC porque ahora están apoyando a este gobierno. Mi viejo es Cristinista, mi vieja la odia; Bueno… pero…, no me podes negar que este es un gobierno que está dentro del régimen capitalista…; o por lo menos hace cosas asociadas al capitalismo.

.-Laura…Yo no digo que este gobierno sea anti capitalista. Además estaría mal que lo fuera en esta etapa. El país necesitó recuperarse para poder comenzar a crecer. Para eso, y como estaban dadas las cosas hasta el 2001, se necesitaba recapitalizar a este país que estaba endeudado y desindustrializado. Había que volver a ponerlo en movimiento. Y para eso se requiere de un capital, de guita Laurita. Pero de un capital más humanizado. Había y hay que educar a nuestra burguesía para que adquiera conciencia nacional. Tene en cuenta que Argentina no es Brasil. Brasil cuenta con una burguesía con conciencia nacional que le permitió a Lula dar inicio a un proyecto político que comenzó a eliminar de a poco la pobreza, algo que facilito su reelección. Hoy Lula puede dar continuidad a un proyecto con la Rousseff. Nestor y Cristina vienen intentando hacer lo mismo pero con más impedimentos. Nuestra burguesía es eminentemente cipaya, es antinacional y antilatinoamericana. Si se hace algo “revolucionario que lesione más de lo que se le hizo hasta ahora a sus intereses” salen corriendo a la embajada Yanki o a la inglesa a pedir intervención militar armada. ¡Mira los quilombos que arman cuando apenas se les pide que compartan algo, un poquito de lo mucho que ganan! ¡Mira las cosas que dicen del gobierno cuando toma medidas sociales que según tu entender no dejan de ser paliativos!

¡Y no se si no tenes razón! Estas fueron y son las condiciones económicas y sociales en la que este gobierno agarró la “papa caliente” del poder político en el 2003. Con una burguesía engolocinada por el facilismo con que hacía guita con el “menemato”. En estas condiciones ¿qué aspirabas que hiciera?

Tomate vos mismas como ejemplo. Yo te dije ¡que lindas que estas Laurita!, simplemente porque habías cambiado tu forma de vestir y ahora venis con pollera a dar clase, cuando antes lo hacías en jean. Vos me aclarastes que lo hacías porque a la mañana trabajabas en una escuela privada y te obligaban a ir de pollera. Para conseguir ese laburo tuvistes que transar con el sistema. Pregunto ¿hubieses conseguido ese trabajo si te plantabas ante el director, o dueño del colegio diciendole: ¡No, a mí usted no me va a decir cómo tengo que venir vestida a su colegio; yo vengo como se me canta el ojete! ¿Qué hubiese pasado? Traspola esa imaginaria situación a la gestión del gobierno nacional y las cosas que tiene que negociar para conseguir otras.

.-No…, si, claro. ¡Esta bien! Pero pueden hacer otras cosas. Hablando de educación.Vos mismos criticastes mucho la ley de educación de Filmus. Yo te escuché putearlo, ¡o no!. Acá se regalan computadoras pero a los pibes hay que darles otra cosa. Mucho de los pibes, no todos, todavía vienen a comer al colegio.

.-Laura, los pibes que hoy comen en sus casas, antes no podían hacerlo porque sus viejos no tenían que darle de comer. Los que comen en las escuelas y colegios hoy comen algo, antes nada. ¡Que pretendes! ¿Que se haga el Hostital de niños en el Sheraton Hotel como deseabamos y cantabamos nosotros en los “70”?

Con el tiempo uno descubre que la política es el arte de lo posible, no de lo imposible; aunque no somos pocos los que seguimos pensando que las utopias son las que nos entregan energía para hacer que algunas cosas impósibles sean posibles.

¿Qué pibe no quiere tener una computadora? Y si no la tiene va al ciber. Hoy la van a tener; se igualó esa posibilidad gracias a la intervención del Estado. El tema no pasa por la computadora ni por los pelotudos cursos de capacitación docentes para el manejo de las TIC, que sin lugar a dudas son necesarios, pero no en una primera etapa. Pasa por empezar a señalar a los docentes que la computadora es solo un instrumento, como tantos otros, que permite acceder a cierta información. Luego, en los educandos, tenemos que instalar la discusión de qué hago posteriormente con esa información, con ese conocimiento; si se apropia del mismo para su lucro personal, o socializa el conocimiento adquirido para el bien de todos que no es otra cosa que su propio bien. La Educación es una cuestión de fondo no de forma. En este caso es ver qué priorizo en cuestiones educativas, ¿las constantes actualizaciones de Microsoft, Apple, Google y la pindonga, o el enfoque de cómo entender el proceso educativo desde Paulo Freire, desde Gustavo Cirigliano, desde nuestra condición de sociedad colonizada pedagógica y culturalmente? Yo critiqué a la actual ley de educación , y la sigo criticando en no pocos aspectos, porque sigo insistiendo, apuntó a la forma y no al fondo de la cuestión educativa. Filmus quiso resarcirse de aquella metida de pata suya cuando apoyo la Ley Federal de Educación desde el lugar de asesor que él tenía en el Ministerio de Educación de la Nación del gobierno menemista. Luego, ya Ministro de Kirchner y para su propuesta de nueva ley, negoció  políticamente con los sindicatos buscando conseguir apoyo. ¡Y lo consiguió! Toda negociación política es correcta según sea el marco, las necesidades y las cuestiones en juego. Filmus necesitaba instalarse políticamente como candidato a gobernador para la C.A.B.A.. Lanzó la ley como lanzó tantos anuncios rimbombantes pensando simplemente en su instalación política. Pero vos y cualquier docente nacional con un mínimo de honestidad intelectual deberá reconocer que esta ley jamás fue debativa seriamente en ninguna escuela ni colegio, ni siquiera en los supermercados donde entregaban un folletito para que los compradores los llenaran “opinando de educación”. Lo mismo ocurrió con la ley de Educación Superior pergeñada por él y lanzada por su alter ego Sileone. Tan es así que las distintas estructuras que conforman el sistema educativos, de investigación y desarrollo en estudios superiores a nivel nacional siguen operando como compartimentos estancos, muchos de ellos enfrentados por conflictos de intereses, sin tener ninguno una clara conciencia para qué proyecto están trabajando.

Sin ir más lejos dias pasado en el programa 6,7,8 reprodujeron como “otra muy buena noticia” una entrevista que realizó el programa radial de Victor Hugo Morales, a una investigadora repatriada por el nuevo proyecto de recuperación de cerebros, llamado “Raíces” que intenta traer de vuelta a los profesionales que se fueron o trabajan fuera del país. Y la entrevistada –inocentemente- no tuvo mejor idea que sincerarse y blanquear el por qué de su regreso: “Volví porque ahora pagan mejor a los investigarores, se invierte más en investigación…” Y… La verdad Laurita, por lo menos yo no quiero repatriar ese tipo de gente, ese tipo de investigadores, ese tipo de científicos, profesionales que trabajan pura y exclusivamente por la guita. Que sigan adonde estaban ¡que joder! Con ese criterio nosotros los docentes nos tendríamos que ir a enseñar a mismas mierda si es por la guita que ganamos. ¿Y nuestros pibes, qué?…

.-¡No…, si claro! Pero entonces ¿que nos queda a nosotros; que tenemos que hacer nosotros?

.-Eso, hacer lo que estas haciendo vos. Discutir, militar, seguir dando pelea para que la revolución que anhelas sea posible, aunque más no sea en partes. No te olvides que la suma de las partes hacen luego un todo. Es de ustedes la responsabilidad del futuro popular, del futuro ya no nacional sino latinoamericano. Muchos dicen que TODA la juventud está en el pelotudeo, en la banalidad, que es pasatista y consumista. Vos, mi hijo y tantos pibes más son el claro ejemplo de que las cosas no son así. Ahora estás metida en una agrupación seguramente de izquierda y eso está bien. Te estás comprometiendo con un posible futuro y estas tomando conciencia de que ese futuro va a depender de lo que vos y algunos de tus pares, los que tienen las mismas inquietudes que vos tenes, hagan.

.-No…, si…, claro. Bueno… la seguimos después porque allá están mis alumnos sacando la cabeza para ver adonde estoy.


COMUNES ASPIRACIONES

Traje la historia contada por Victor y la puse en la introducción porque lo expresado en aquella charla coincidió con los dichos de nuestra compañera Presidenta en el acto de Huracán; Presidenta que no quiso que la llamen como tal sino que fue dispuesta asumir el rol que mejor le cabe, el de militante peronista; militante del campo Nacional y Popular. Estuvo allí como ella quería estar: “Como compañera”.

Hizo gala de su peronismo respentado los principios que establecio el propio Gral, Perón: “Ningún Peronista debe sentirse más de lo que es y menos de lo que debe ser. Cuando un Peronista comienza a sentirse mas de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.” Las cosas simples del peronismo; sin tanta vuelta ni tantas lecturas.

Mientras la escuchaba a través del televisor, miles de ideas e imágenes cruzaban por mi mente. Pero una que aparecía en la pantalla del televisor se incrustaba en mi retina y golpeaba mi cerebro como llamándome la atención. Su figura, esa figura erguida frente a esa multitud me impactó. El tono entrecortado y afónico de vos delataba que la sana pasión se había apoderado de ella sin obnubilarla, las meditadas y punsantes palabras que fue dejando salir por sus labios luego de sensatas y responsables elaboraciones que muy a menudo suele hacer su maravilloso cerebro, dejaron ver claramente su decisión de transitar ese camino sin retorno; el camino de conductora del renacido Movimiento Nacional y Popular, hoy más abierto, no acotado solo al peronismo, un movimiento más inclusivo, dando cabida a todos los sectores de izquierda, y a otros también, a todos los que quieren sumarse a este proyecto Politico Nacional y Popular.

Digo camino sin retorno porque su deseo de ser identificada como una compañera, como una militante más, si bien la humanizó y transformó en una más de los cientos de miles que poblaron la cancha aquella tarde-noche, no es menos cierto que esos cientos de miles ven ella a la conductora que les señalará el camino por donde deberán transitar en los tiempos que vienen y en situaciones y momentos históricos inéditos como los que estamos viviendo. Cristina ya no puede eludir su responsabilidad histórica de ser la conductora de un nuevo gran movimiento que está renaciendo después de 66 años de su surgimiento. Y Cristina selló con su valiente discurso del viernes pasado la decisión de asumir esa responsabilidad.

Este es un renacer pólítico sin antecedentes en el pasado.

Los velos de la falsificada historia argentina fueron cayendo uno a uno; la situación de consolidación de un proyecto subcontinental como el UNASUR está comenzando a ser una realidad tangible; la nueva situación mundial con una crisis financiera que por segunda vez en la historia universal golpea de lleno a los países centrales (nunca comparada con las crisis en la sumergen dichos paises a los periféricos) que muestra un escenario nuevo en materia de relaciones internacionales donde las viejos paradigmas se caen a pedazos; las cuestiones ambientales que están obligando a los pueblos e exigir a sus gobiernos torcer el rumbo de un estilo de vida regido por el consumismo, la codicia y el bienestar para pocos; y el reacomodamiento planetario de una tierra que está viva, presentan un escenario para las futuras generaciones harto complejo, donde los nuevos paradigmas por generar seguramente serán totalmente diferentes a los que rigieron las relaciones humanas, entre países y entre regiones hasta hoy.

Cristina tuvo el coraje de decirles a los jóvenes que llenaban el estadio con sus cantos de esperanza. “Muchachos y Muchachas, no estarán solos en el camino que hemos emprendido. Yo los acompañaré hasta que mis días se acaben” Decisión de una militante valiente; decisión de asumir su rol de conductora. Toda gesta necesita de un conductor/tora. Nestor lo fue mientras duró su vida. El sábado Cristina dejó en claro que no tiene miedo a desafios de tamaña envergadura como el de conducir a un Movimiento Nacional y Popular, tan heterogeneo en sus componentes pero unidos por una voluntad ferrea de amor y pasión por una causa justa y noble.

La Patria retomó su rumbo soberano; recobró su dignidad, recuperó para este nuevo tiempo el deseo de asumir el desafio de reconstruir su grandeza junto a la grandeza latinoamericana, gracias a esta nueva conductora, ¿Qué mas podemos hacer que no sea dar gracias a Dios (porque esta vuelta estoy seguro que existe) por acordarse del pueblo Argentino?

Cuando Cristina,en un emocionado recuerdo sobre lo que había hecho Nestor, su esposo, dijo “la lucha que él inició es la lucha mia. La lucha por construir esa Argentina con la que tanto soñó y por la que tanto trabajó…” blanqueó ante esa juventud militante su decisión de conducir ese gran movimiento.

Cuando Cristina, dirigiendose a los jovenes –abrumadora mayoría en aquel acto- les dijo: “Ustedes tienen la inmensa oportunidad histórica de participar en la construcción de un país diferente, de un país que no va a luchar contra alguien sino por algo, por un país donde sea posible volver a soñar, por un país donde con alegria y no con dolor, con amor y no con odio se convoque a la socieda a construir algo diferente.”, estaba ejerciendo el rol de conductora.

Y como buena peronista que es –esto sin lugar a ninguna duda- tomó aquella sentencia del Gral perón quien sostenía que “solo la organización vence al tiempo”, la adecuó a su lenguaje y la lanzó a esa multitud de jovenes para que lo que se puso en marcha como movimiento no volviera a sufrir las fustraciones del pasado: “Ustedes tienen que trabajar para la construcción orgánica, politica e institucional (del renaciente movimiento) para que las transformaciones logradas no dependan de una o dos personas. Ese es el desafio de ustedes los jovenes. Ustedes deben construir sobre las coincidencias, no sobre las diferencia que fue nuestro error del pasado”

Cristina, como buena peronista rescata la última consigna del Gral Perón en vida, quien modificando la vieja sexta verdad de las 20 que el justicialimo tiene y que dice “Para un Peronista no puede haber nada mejor que otro Peronista”, la transformó en “Para un Argentino no puede haber nada mejor que otro Agentino”, en el año 1973, Cristina les dice a los jóvenes casi en un papel de “Madraza”: “Cuando incorporen a otros Argentinos, no les pregunten de donde vienen; no les pregunten cual es su historia o su parecido; preguntenle si están de acuerdo con que todos los niños argentinos tengan acceso a la salud y a la educación; si estan de acuerdo con que hay que industrializar el país para generar más y mejores fuentes de trabajo; que les pregunten si quieren seguir teniendo universidades públicas gratuitas que permitan un acceso igualitario a todos los argentinos, si están de acuerdo que la política de derechos humanos debe ser prioridad para la sociedad argentina; si se siente orgullos de ser latinoamericano, etc,etc…” . Allí dejó sentado para los jovenes cuál era la tarea para los dias, los meses y los años que vienen.

A Perón se le murió su Evita. A Cristina se le murió su Nestor. Sin querer trazar paralelo alguno, parecería que el destino nos quiere brindar una segunda oportunidad. Esperemos saber aprovecharla. De ahí mi introducción en este escrito donde trato de mostrar la similitud en el mensaje a los jóvenes de dos viejos militantes peronistas.

Una valiente amazona nunca vuelve atrás. Cristina está decidida a asumir la conducción de este gran y hermoso proyecto que el grueso de la Juventud argentina ya hizo propio. El camino nunca será sencillo. Pero cuando un pueblo está decidido, convencido y seguro de vencer; cuando un pueblo reconoce cuál es la meta que en sus sueños puso al final del recorrido, no hay obstaculo que lo detenga.

El resto de la historia por venir dependerá de nosotros y de nuestros jovenes.

SUTILES PERO CLAROS MENSAJES DE LOS MANDATARIOS DE LA UNASUR.

Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO, Política Regional

Por Victor L. Martinez (1)

La lamentable desaparición física del compañero Néstor Kirchner, dejó claras señales, a través de la conducta puesta de manifiesto por todos los mandatarios integrantes del UNASUR, al rodear a la compañera Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, de cómo se espera que siga esta historia. Fue un mensaje claro y contundente a toda la comunidad Latinoamérica en particular y a los países centrales de la internacional en general.

Los abrazos contenedores de los presidentes Correa y Lula para con Cristina fueron conmovedores, y junto la emoción y tristeza puesta de manifiesto por Evo Morales son muestras del AMOR que sostiene como pilar fundamental este ansiado proyecto regional.

Pero el gesto más noble, muy sutil, pero tremendamente simbólico fue el del compañero Presidente de la Hermana República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez. No solo acompañó a la Presidenta en las exequias que se realizaron en Buenos Aires, sino que siguió al lado de Cristina hasta dejar al Amor de su vida, Néstor, en su última morada, allá en la lejana Santa Cruz.

Ese gesto deja de ser simbólico para transformarse en un mensaje concreto; un mensaje para todos aquellos que todavía no entendieron de qué se trata este brillante proyecto llamado UNASUR. “Con Cristina no se metan. Estaremos siempre al lado de ella”, es la lectura obligada que se debe hacer de aquel sutil gesto.

Este no es un detalle menor y de por si se convierte en un dato alentador con respecto al futuro de este proyecto, hoy más seguro que nunca con la opción del pueblo brasileño por la continuidad del proyecto político de Lula en materia nacional y regional al elegir a Dilma Rouserff para que concrete dicha continuidad.

Chávez dio un mensaje contundente con aquel acompañamiento a Cristina. El cuadro se completa con la necesaria elección del compañero Ignacio Lula Da Silva como el nuevo Secretario General de la UNASUR en el cargo vacante que dejó Néstor Kirchner. Su alejamiento en enero de la presidencia del Brasil lo transforma de hecho en el candidato natural para el cargo. Esto cae de maduro ante la segura reelección de la compañera Cristina Fernández al frente de la conducción política de la Nación Argentina, y la segura comunión de objetivos que hubo entre los cinco presidentes Suramericanos (Lula, Chávez, Correa, Evo Morales y el desaparecido Néstor Kirchner). Sin duda alguna que la consolidación del proyecto UNASUR tiene en Lula un claro y natural conductor de aquí en más. No solo por pasar a ser el ex presidente de uno de los países más poderoso de la región sino porque, además, Lula tiene en claro la importancia de la unión regional en función de los reacomodamientos políticos que se darán en plano internacional en los tiempos, que vienen.

LA VERDADERA INTEGRACIÓN EN UN PROYECTO REGIONAL.

Pero esta integración regional tiene que concretarse no solo en el estratégico aspecto económico (MERCOSUR), sino que requiere de una inmediata puesta en marcha de una integración en el otro plano no menos estratégico: la integración en materia de DEFENSA.

Esto traerá aparejado las otras integraciones tan necesarias para la consolidación del proyecto: la integración en ciencia y tecnología. El autoabastecimiento en insumos estratégicos es vital para la consolidación del Proyecto. Esto demandará otra integración que no es menor, y por el contrario es de una importancia trascendental, me refiero a la integración en materia educativa.

El MERCOSUR es un hecho incontrastable que comenzó a poner nervioso a las grandes potencias y sus principales operadores económicos y financieros. El imperio sin dudarlo no cejará en todos los intentos por evitar la concreción del UNASUR.

Las cartas están echadas sobre la mesa. Los mensajes fueron claros como las tareas que quedan pendientes en cuestiones regionales. No entender la vital importancia de estos implicaría dejar en banda todos los logros y avances regionales que permiten seguir dando la batalla contra el racismo (Bolivia y Ecuador), evitar que se trunque la posible recuperación e incorporación de los pueblos Peruano y Colombiano al proyecto, quedando Chile sin otra alternativa que plegarse a esta estrategia regional. El “Pepe” Mujica tiene muy en claro adonde esta su lugar en materia regional.

(1)Director de EL EMILIO