Perversa historia de una secta plagada de hipocresías, falacias y mentiras
5 dic 2012 DERECHOS HUMANOS, HISTORIA, Medios de Comunicación, Periodismo, Política Nacional
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política Nacional
Memoria, Verdad y Justicia no es una consigna más. Los jerarcas de la iglesia católica argentina, que históricamente no se caracterizaron ni se caracterizan casualmente por practicar la humildad de un Cristo al que lo juegan y lo tienen como maleta de loco según sea el peligro que corran sus intereses terrenales, deberían tomarla y defenderla como principio cristiano; pero…siempre le esquivaron al bulto.
Por Pedro del Arrabal
especial para EL EMILIO
Introducción
Si bien es cierto que “Muerto el Rey, ¡Viva el Rey!”, muy presente desde la antigüedad en la historia de la humanidad, sigue estando vigente en las sociedades contemporáneas, fue casualmente el “cristianismo” el que con mayor facilidad la incorporó; pero a la vez fue la consigna que mayores inconvenientes generó en su seno, casualmente por la disputa entre sus jerarcas para conseguir espacios de poder “bien terrenales”.
He aquí la primera paradoja; no pocos de estos pastores -un tanto “descarriados”- terminaron ambicionando y siendo cultores de bienes terrenales muy alejados, o poco asociables a la humildad, el desinterés, la bondad, el desapego por los bienes materiales, la solidaridad y el amor que practicó aquel extraordinario ser y mejor político que fue Jesucristo. El desmesurados apego por los poderes terrenales y los placeres que estos brindaban y sigue brindando los llevó a producir los más variados Cismas dentro de su “sagrada iglesia” desde la muerte del “Flaco” Jesús hasta nuestros días.
Como ya se dijo en otro artículo de esta misma publicación, allí se puede encontrar la matriz gestadora, en términos de codicia, que pasa su vida pariendo diferentes “quiosquitos” en los cuales “avivados” venden la salvación a toda alma desahuciada por el maltrato terrenal producto de la injusticia social. “Pastores” de toda laya solucionan problemas terrenales ofreciendo mundos ideales extraterrenos previo pago por el “favor prestado” con “bienes bien terrenos”.
Pero un detalle unifica criterios diferentes entre ellos en cuanto a lo teológico para que las operaciones comerciales no se frustren. Sus integrantes no son tontos; no suelen escupir para arriba. Todos y cada uno de los “quiosquitos” se cuidan especialmente de no hablar sobre los reales motivos que impulsaron a ese ser que terminó en la cruz a llevar aquella lucha sin igual en la historia de la humanidad, solo comparable con la de Gandhi (y quizá con la que llevó adelante el Gral. Perón acá en la Argentina). Hablo de revoluciones pacíficas.
Se cuidan muy bien y evitan decir que la lucha de aquel Jesucristo fue contra un imperialismo -el Romano- pero con métodos distintos a los de Barrabas, el otro gran caudillo popular judío. El sudaceo Caifás sembró la semilla de un estilo político que amalgama con facilidad intereses celestiales con intereses terrenales, algo que sigue perdurando a través de los años. Caifás en unión con Pilatos se sacaron los “molestos” de encima preservando y poniendo a salvo los intereses imperiales y eclesiásticos de aquellos tiempos puestos en tela de juicio por dos “subversivos”.
Los tiempos cambiaron y los argumentos se “actualizaron”. Hoy sostienen que “ellos no se mezclan ni mezclan las cuestiones “celestiales” con las cuestiones política de los hombres (¿?)”(Cuando les conviene).
¡Como si lo de ellos no fuera una miserable actitud política que usan a discreción cuando sus intereses no están en juego haciéndose bien los boludos, y/o se transforman en los peores cruzados y los hipócritas más hdp cuando sus intereses terrenales corren peligro; muchos de esos intereses sostenidos con argumentos disparatados y abusando de la inocencia de los humanos pobres en términos materiales y la ignorancia que a estos suele acompañar; acciones que realizan en contubernio con las clases privilegias y que ambos llaman “Caridad”; “poderosos” de este mundo a quienes estos “pastores” aseguraron, -y aseguran a un alto costo en términos de otorgamiento de privilegios y/o con pago en moneda contante y sonante-, su ingreso al reino celestial.
¡Pobre Cristo, en mano de qué seguidores cayó!
Tozudamente los posteriores jerarcas siguen usando el nombre de aquel -incluso diciendo hipócritamente que él habla a través de sus labios, o peor aún, esgrimen tener la palabra autorizada por aquel(¿?) y lo hacen en su nombre- para seguir mintiendo, tergiversando hechos, distorsionando la realidad para venderla dentro de un construido y nefasto discurso como “palabra santa”.
Sin embargo el accionar de estos “pastores descarriados” los desnuda por lo contrario. Con sus actitudes defecan sobre todos los principios que aquel bello ser -el único que llegó, en mi humilde opinión, a la verdadera condición de hombre en el sentido teológico de encarnación de una divinidad celestial que como tal hizo honor a su condición- practicó en sus 21 años de existencia consciente. Recordemos que todavía hoy es una incógnita la vida que llevó este maravilloso ser entre sus 12 y 30 años (18 años). Sin embargo esta incógnita fue usada a posteriori por “sus seguidores” que decían ser “cristianos” para fantasear y fabricarle ridículas historias con las que lo elevaron al rango de “divinidad” celestial con potestad para “autorizar palabras de seguidores terrenales” (la de ellos).
Por eso no resulta delirante (ya que estamos hablando de delirios místicos) imaginar a Jesucristo haciendo buches y gárgaras con desinfectante bucal a cada instante para limpiar su cavidad después de escuchar -vía satélite- los disparates que ponen en su boca estos crápulas, y de ese modo asegurarse de que no anduvo diciendo disparates y estupideces.
Virtudes celestiales
Si nos atenemos a los hechos históricos (¡HECHOS!) Es más que evidente que tanto la humildad y el don del perdón no son otra cosa que virtudes celestiales. Por lo visto y por ahora, en la tierra son inviables. Si miramos a las diferentes jerarquías eclesiásticas, desde la romana hasta las nacionales y provinciales de hoy, peor aún; fueron los menos practicantes de estas dos virtudes. Además ¡miren que estos señores tienen deudas históricas en dichas asignaturas cuya acumulación de intereses las harían impagables!
¡Casualmente como fue nuestra deuda externa en algún momento!
Sin embargo estos jerarcas, con esa rara habilidad mundana que tanto critican en otros, se las ingenian para que supuestamente “el señor de las alturas” (padre, hijo y espíritu santo) accione sobre los “acreedores terrenos” y estos los perdonen; luego logran que el de “arriba” los vuelva a habilitar para continuar con sus fechorías y disparates en este mundo.
Desde las cruzadas, la conquista de América, la santa inquisición, La expulsión de los Jesuitas, hasta el Nazismo y el apoyo irrestricto a cuanta asesina dictadura haya existido en el planeta en tiempos contemporáneos especialmente en América, por acción o cómplice omisión, los jerarcas fueron los principales protagonistas en hechos atroces, ya sea siendo permisivos, o silenciándolos. Y hasta el día de hoy no se conoce algún humilde arrepentimiento, o pedido de perdón alguno de ninguno de ellos (salvo el Papa anterior por el tema Nazi).
En el “orden terrenal” (y más exactamente nacional)
No debemos ir tan lejos en nuestra historia nacional para recordar las andanzas de las jerarquías eclesiásticas argentinas en materia de política “bien terrenal”, y sin que hasta el día de hoy hayan pedido perdón, o disculpas al pueblo argentino por sus nefastos comportamientos e hipócritas argumentos a lo largo de su acompañamiento a esta Nación como “Culto Oficial”.
¿Comenzamos?
.-Autorización para pintar “cruces” en los aviones y leyendas “Cristo Vence” para aquel bombardeo a Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955. Bombardeo que masacró cientos de personas inocentes y otros cientos resultaron heridos, poniéndose en aquella oportunidad -toda la curia argentina- del lado de la oligarquía más inhumana y perversa que recuerde nuestra historia.
¡La barbaridad elevada a la enésima potencia! Fabricar una auto-quema edilicia de iglesias sin consecuencia alguna para ningún humano, para usar esto como pretexto y de esa forma avalar el posterior asesinato de cientos de humanos del supuesto “otro bando” con infames bombardeos.
¡El disparate de equiparar una vida humana con el valor “simbólico” de un edificio! Y luego se rasgan las vestiduras por la cuestión abortiva ¡Que caraduras!!!
Pero como Dios es Justo luego les generó grandes “forúnculos” del tamaño del Cura Mujica, Angelelli, etc, etc.
¿Continuamos?
.-Avalar los posteriores fusilamientos, asesinatos, y encarcelamiento de militantes del campo popular desde el 16 de septiembre de 1955 en adelante.
.-Encabezar en 1959 la campaña política “anticastrista” para evitar el ingreso en el resto de América Latina del “Demonio Comunista” (y quizá en estas épocas esté el origen de “la teoría de los dos demonios” luego utilizada por ellos para la posterior autoexclusión de responsabilidades en lo que fue el accionar genocida de la última dictadura).
.-Monseñor Plaza, el obispo castrense Tortolo, Primatesta entre otros tantos, perversos cómplices no solo de los últimos dictadores que asolaron a nuestra querida patria, sino también de esa “derecha oligárquica” que los beneficiaba con un buen pasar haciendo oscuros negocios conjuntos, desde ya todo bien ocultado y con posterior destrucción de pruebas, es de imaginar son algunos de los nombres de las innobles “almas” a quienes San Pedro, por pedido expreso del “flaco Jesús”, les cerró la puerta del cielo con doble candado para evitar su ingreso. Tristes seres que disfrutaron de los bienes terrenales mientras se asesinaba y desaparecían militantes populares, y ellos se limitaban a recriminarles a los familiares de las víctimas por no cuidar de sus hijos, por dejarlos que leyeran y pensaran lo mal que estaba vivir en una sociedad injusta; reprocharles que si lo hubiesen cuidado habrían evitado en ellos la tentación del “mal camino subversivo”.
La lista es muy larga para seguir enumerando cuestiones tan oprobiosas.
Alguien puso en boca del “flaco Jesús” que él, como Dios, a los traidores los escupía, los vomitaba. Yo no creo en eso porque el “flaco” era puro amor. A lo sumo los perdonó pero dejó que sus almas deambulen por el universo pagando de esa forma con el peor castigo en términos terrenales, el desarraigo.
Las “fallidos” en el último documento episcopal
Si el flaco Jesús leyera el último documento de la “conferencia episcopal” seguramente imitaría a Matías Martin y les gritaría: “Ustedes chabones ¿en qué bando están?”
Los muchachos que aparecen en la foto – y como buenos pollerudos, sin cojones terrenos para bancarse sus metidas de pata- refugiados detrás de una virgen y usando nuevamente al “Flaco”, en este documento titulado: “Creemos en Jesucristo, señor de la historia” vuelven al escenario político nacional con fallidos que los ubica perfectamente en qué bando están.
.-Cuando advierten sobre “el peligro de que el país se divida nuevamente en bandos irreconciliables”, no hacen otra cosa que salir en defensa de los sectores minoritarios más reaccionarios con fuerte poder económico que vienen usando en los últimos años al tilingaje de clase media porteña y de algunas capitales de grandes ciudades del interior para sus inconfesables fines; como en 1955.
.-Cuando dicen: “Se extiende el temor”, uno se pregunta ¿en quiénes? ¿En los que infringen leyes, por ejemplo la de “Medios Audiovisuales”? ¿Quienes ejercen presiones que inhiben la libre expresión? ¿Ustedes se creen con derecho para hablar de presiones cuando fueron cómplices de una prensa que se hizo monopólica a fuerza de sangre, extorsión y fuego y que ofreció a cambio ser complaciente con la última dictadura? Yo no recuerdo otro período en los últimos 50 años de vida de este país de mayor libertad de expresión como el que estamos viviendo. A tal punto que hasta se permite disparar obscenidades en contra de un gobierno elegido democráticamente; disparos realizados con total libertad por los que dicen recibir “presiones” o hablan de “censura”. ¿No se dan cuenta de eso? O en realidad se hacen los boludos y están queriendo volver a las andadas como lo hicieron junto a la “Libertadora” en 1955 y al “Proceso de Reorganización Nacional” en 1976, en antaño.
¡Muchachos…! El tiempo pasó y vuestras palabras cada vez son menos creíbles. Solo sirven para intentar meter miedo -que en realidad causan gracia más que miedo- a través de sus “socios” en los grandes medios.
.-El mayor de todos los fallidos está en ese párrafo que sostiene: “A casi treinta años de la democracia, los argentinos corremos el peligro de dividirnos…”
Veamos.
a) ¿A qué se debió esa necesidad de traer a colación los 30 años de democracia? Que yo recuerde prelados purpurados acompañaron los desplantes que la oligarquía agroganadera, junto a Clarín le hicieron al primer presidente democrático -Raúl Alfonsín- luego de la nefasta dictadura. ¿Se olvidaron de aquella vez que el propio Alfonsín debió salir en su defensa sobre los disparates que había dicho un purpurado en un Tedeum de fecha patria en la propia catedral metropolitana?
b) Casi toda -¡si no fuera por “casi”!- la cúpula eclesiástica fue cómplices del saqueo al país en la segunda “década infame” de gobiernos menemistas; mientras tanto las voces de los desclasados y los marginados del sistema no recibían “reflexiones ni preocupaciones episcopales” alguna por el lamentable estado de los integrantes de ese mayoritario sector social. Ahí sí la sociedad estaba dividida entre los pocos que tenían mucho y los muchos que no tenían nada, o casi nada. Esa división ¿no les preocupaba? ¿Por qué esta sí? ¿El temor está en el potencial riesgo que existe para el caso que la distribución de la riqueza se extiende en el tiempo, que se alargue eso de que todos tengan aunque sea un poquito, y llegue de última a afectar los aportes que el estado hace para sus parásitas vidas? ¿Por qué no muestran el “humilde y precario” nivel de vida que “padecen” en sus palacetes los jerarcas de I.C.A.?
c) ¡Por qué no sacaron la “doctrina social de la iglesia” como herramienta “democrática” para mostrársela a los asesinos de la dictadura como lo hacen ahora! ¿Por qué ahora sí? ¿Quién les impide expresarse hoy? ¿De qué sector social se transformaron ustedes en voceros?
d) ¿Cómo se concretan “los ideales de una verdadera amistad social” cuando del lado que están estos “pastores” no hay propuestas sino demandas de privilegios y/o enunciados de generalidades, similares a las que aparecen en este documento?
e) ¿Es el mayoritario sector de Argentinos, hoy reivindicado socialmente por decisión del actual gobierno el que decidió iniciar los artificiales conflictos fogoneados por los Medios Monopólicos?
f) Para ustedes ¿hay o no manipulación informativa monopólica? ¿Por qué el tema no aparece en el documento?
g) ¿Cuáles son las “sombras” que han “perseguido” al país con su caudillismo a lo largo de nuestra historia? ¿Los Moreno, Los San Martín, los Dorrego, Los Varela, Los Peñaloza, Los Irigoyen, Los Perón, Los Kirchner? ¿Cuáles los corpóreos que fueron “amistosos y verdaderamente democráticos”? ¿Los Rivadavia, Los Mitre, Los Roca, Los Justos, Los Aramburu, Los Rojas, Los Videla, Los Massera, Los Menem?
h) ¿De golpe les apareció la preocupación por la independencia de los poderes del Estado, especialmente de la Justicia? ¿Por qué durante la dictadura y el “menemato no?
Recordemos:
i) ¿Qué documento sacó el episcopado argentino cuando la “libertadora” ni siquiera permitía decir PERON o EVITA?
j) ¿Qué documento sacó el episcopado en relación a nuestros hermanos argentinos desaparecidos durante la dictadura? En cambio hablaron de no revanchismo cuando debieron salir a dar la cara por sus socios dictatoriales asesinos como si esos socios no se hubiesen tomado revancha entre 1976-1983 desapareciendo a 30.000 argentinos que osaron pretender que los ricos de estas tierras compartan un poquito sus riquezas.
k) Curas pedófilos, obispos cómplices de asesinatos, jerarcas eclesiásticos envueltos en negocios turbios desde el Vaticano para abajo ¿Les otorga catadura moral para reflexionar sobre conductas ajenas?
Con semejantes antecedentes ¿Puede llamar la atención el “límpido” contenido de este documento? ¿Justo ahora, próximo el 7D para los intereses monopólicos del Grupo Clarín, le aparece la preocupación a este episcopado argentino por la independencia judicial y la reconciliación entre los argentinos?
¿Únicamente cuando los intereses de los poderosos están en peligro les aparece la preocupación a los jerarcas de la Iglesia Católica Argentina y el interés por las cuestiones política?
¡Hay que ser muy caradura para salir a decir algo así en momentos como este!
Señores me tomé el trabajo de observar políticamente vuestro documento casualmente desde la visión política que Jesucristo tenía de las cuestiones mundanas.
Por eso insisto en nombre de Jesús ¿en qué bando están ustedes chabones?
Foto: DyN
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Tags: clarin, Conferencia Episcopal Argentina, DICTADURA MILITAR, IGLESIA CATÓLICA ARGENTINA, LEY DE MEDIOS AUDIOVISUALES, Pedro del Arrabal, RAÚL ALFONSÍN
Los “disfuncionales sociales” en materia política.
11 jun 2012 Comunicación, HISTORIA, Medios de Comunicación, Notas semanales, Periodismo, Política Nacional, Politica
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Cuestiones de la cultura política nacional
Las operaciones político-mediáticas en contra del gobierno nacional llevadas adelante por “disfuncionales” seres y sectores sociales están desnudando esa miserable y oprobiosa forma de entender la política que tienen los sujetos que los conforman.
Por Victor Leopoldo Martinez
de nuestra Redacción
PRESENTACION DE UN CUADRO PATOLOGICO
Parecería que la transferencia de alterados estados psico-emocionales personales o sectoriales hacia el resto de los integrantes de una comunidad en busca de generar condiciones de inestabilidad emocional social -en la mayoría de los casos “trabajando causas” y/o generando ficticias situaciones conflictivas con tal de saciar desmedidas ambiciones personales, de “clase” o sector social-, es la tarea diaria que llevan adelante disfuncionales seres y sectores de nuestra amplia y más que heterogenea familia social nacional. Por sus limitaciones intelectuales “trabajan” de reproductores de críticas políticas y provienen de franjas sociales medianamente privilegiadas económicamente algunos, otros son políticos y dirigentes gremiales frustrados en materia de reconocimiento popular, todos juntos dirigidos por la batuta de un periodismo al servicio de las “empresas de prensa”, operando como fuerzas de choque en menesteres políticos con fines desestabilizadores. Estoy hablando de seres y sectores que evidentemente necesitan distorcionar la realidad para poder seguir subsistiendo. Le tienen pánico a la “muerte social” (pasar desapercibidos). Mitomanos por excelencia, estos entes, con ayuda periodística “independiente”, cultivan el dramatismo artístico color “amarillo fashion” para presentarse en sociedad como víctimas de algo que ni siquiera pueden definir no solo por ignorancia sino hasta por vergüenza ya que se les trabuca la “luenga”(en vez de lengua por ejemplo) cuando intentan hacerlo. Muchos otros son irremediablemente “jetones” y desvergonzados y hablan lo mismo haciendo sentir a sus intelocutores “verguenza ajena”. Semejan ser zonzos
¡Pero ojo! No todos son zonzos congénitos según la clasificación Jauretchana; gran parte de ellos son cultores de la mal entendida “viveza criolla” y amantes de la “pesca” en “rios revueltos”. Cuentan en conjunto con un frondozo prontuario histórico (no pocos de ellos son delinuentes de guante blanco compulsivos; los otros “amigos” o conocidos de los mismosy el resto algo parecido a “sus hinchas”) que archiva todas sus andanzas a lo largo de los últimos 150 años de nuestra historia (bisabuelos, abuelos, padres, hijos y nietos de una zonza historia, preñada por don Bartolo Mitre, “padre de la historia oficial” según el criterioso historiador Norberto Galasso).
CARACTERISTICAS SINTOMATOLOGICAS
A las características sobresalientes de la disfuncionalidad se las pueden encontrar en acciones, conductas y berrinches desplegados por discolos integrantes de una familia (en este caso social) que le impiden a esta como tal desarrollar toda su potencialidad dentro de un sano crecimiento.
Si uno traspola estas caracteristica a la realidad de nuestra “familia nacional” facilmente uno puede comprobar que se trata de una constante en el accionar de estos disfuncionales sociales. Se pueden encontrar diversos ejemplos en cualquier momento de nuestra historia reciente como Nación. Horacio Verbitsky recordó atinadamente el domingo pasado (3/06) en el programa “Bajada de Línea” que conduce el colega Victor Hugo Morales por canal 9, que este accionar -el de mis disfuncionales y sus mandamases- “…es cíclico. Se suele dar cada 10 años más o menos. Ocurrió en el “76” con la dictadura, luego se lo hicieron a Alfonsin preparando la llegada de Menem, luego en el 2001 a De La Rua y ahora lo vuelven a intentar de nuevo (palabras más palabras menos). Los grupos económicos-financieros hacen buenos negocios en épocas de bonanzas pero su codicia es tan grande que dan estos golpes de mercado periodicamente -devaluación de la moneda respecto de la divisa extranjera con lo que logran incrementar brutalmente sus ganancias- y el resto de la sociedad, el pueblo en general, debe volver a cargar con las consecuencias de estas “medidas salvadoras” y con el deber de remar para levantar la situación por la que atraviesa el país.”
El funcionamiento normal de una sociedad demanda que las “funciones” (no es redundante y hace a la “funcionalidad o disfuncionalidad”) políticas (plena participación -de manera directa o indirecta- en las decisiones que se tomen en cuestiones de poder), económicas (distribución de la riqueza preexistente y la que se produce) y sociales (vivienda, salud y educación en dichos términos), esten medianamente satisfecha y potencien su desarrollo.
Ahora bien, un síntoma o una enfermedad crónica (la excesiva codicia) padecida por un individuo, uno, dos o tres de los sectores sociales miembros de una unidad mayor, suele alterar la vida del resto de la gran familia social, y debe ser tomado como el indicador de una disfunción. Son datos concretos y de libro para reconocer disfuncionalidades. En mi traspolación llamo unidad mayor al pueblo de una Nación concebido como una familia, como sistema, ya que por principios acordados legal y socialmente (orden constitucional) constituye una unidad, una integridad. En nuestro caso y si nos contemplaramos como una gran familia, nos daríamos cuenta que padecemos de una endémia (la desmesurada codicia de un sector social) para la cual aún hoy no contamos con la terapia adecuada para tratarla. Sabemos que la vía terapeutica -y la más adecuada- es la cultural, pero no logramos “dar con la tecla” en términos metodológicos. Estos entes se multiplican y mutan como los HIV.
Mientras guardamos la esperanza de poder dar con el tratamiento que nos libere de esta endemia, recurriremos a la historia para ver los posibles antecedentes que pudieran existir en este tema. Puedo respirar tranquilo porque la historia universal a demostrado con crece que el destino final de un pueblo en su conjunto nunca estuvo ni puede estar sujeto por mucho tiempo a autoritarias demandas y aberrantes aspiraciones de uno, dos o tres sectores sociales minoritarios que operen solos o asociados para someter al resto. De ahí las heróicas luchas que llevaron adelante diversos pueblos por liberarse de estas lacras sociales y situaciones. “Las oligarquias como los ricos son iguales en todo el mundo”, sostenía acertadamente el inolvidable Facundo Cabral. El accionar de estos también es similar. Tampoco miden (ni les importa) las consecuencias negativas que podrían tener sobre el resto de los componentes de una comunidad ese autoritario y perverso manipuleo del que hacen galas y los caracteriza. Es claro que actúan como células sociales enfermas; con el agravante de tener una potencial capacidad para contaminar y enfermar a otros sectores del cuerpo social. Esto, lamentablemente sigue desnudando nuestras carencias terapeuticas para eliminar el mal de raiz; tampoco tenemos una aunque más no sea para neutralizar su accionar.
IDENTIFICACION DE LOS “DISFUNCIONALES”
Primero identifiquemos a los “disfuncionales” antes mencionados y sus intereses. En nuestro país la codicia es un factor fundamental en la cultura de los medianamente privilegiados economicamente; las ansias de poder se encuentra muy presente en los políticos y dirigentes gremiales frustrados por falta de credibilidad, y la ignomia y el bastardeo profesional son las mejores armas de cierto “cuarto poder” (la prensa empresarial) aliado al poder económico (pasaron a ser parte de el) en busca del control político de una Nación.
Clasificados los actuales “disfuncionales nacionales”, podríamos señalar las caracteristicas sobresalientes de los primeros de estas tres categorias antes señalasdas. Los privilegiados economicamente, en principio se oponen a cualquier innovación política; no saben por qué pero temen que las mismas destronen las viejas y remanidas reglas neoliberales que garantizaban el status quo vigente hasta hace 7 u 8 años. Encima este gobierno nacional quiere seguir profundizando esas “funciones sociales del maldito Estado vinculadas con la distribución de la riqueza”. Si con esta gestión de gobierno a ellos también les fue bien no fue porque las condiciones mejoraron para todos sino por el “esfuerzo personal y patriótico que despliegan financieramente”, razón por la cual y como compensación demandan “vacaciones pagas” exigiendo una “necesaria devaluación” que incremente su “controlados ingresos”, odiado control llevado adelante por la “Dictadora”(¿?) Cristina Fernández de Kirchner, que también controla el mercado de divisas, imposibilitando el “libre incremento patrimonial” que cualquier ciudadano debería tener operando en el mercado que quiera (preferentemente el paralelo) y en transacciones financieras -“todo legal” desde ya-.
En reglas generales y en la mayoría de los casos son parásitos en materia laboral y especuladores financieros por excelencia. Siempre se quejaron de lleno. Buscan reducir la voluntad innovadora en el conjunto social y ponen todas sus energías en luchar por la “preservación de los valores culturales” que dieron sustento a ese “maravilloso país” del que ellos (y solamente ellos) disfrutaron entre 1976-1983 y entre 1990-1999. Buscan incidir en la necesaria reorganización que demanda hoy por hoy nuestra sociedad, haciendo lo indecible para afectar, de ser necesario, la posible eficiencia global de la actual gestión (“soviética” asegura alguno de sus ignorantes componentes) con tal de lograr sus fines. Hablan estupideces por mal formación educativa (privada) y carecen de fundamento alguno para sostener sus demandas en cualquiera de sus intervenciones verbales.
REFERENCIAS FORANEAS
Las sublimes referencias que los integrantes de estos sectores tienen son las reglas económicas globales en decadencia que hoy afectan a ciertos países centrales, pero que aún así siguen sosteniendo el lujo y el despilfarro de las clases privilegiadas globales (sean estas norteamericanas, inglesas, francesas o alemanas). Constatan diariamente su no error de apreciación al comprobar que la vida en una supuesta “Europa en crisis” sigue siendo “una crisis” para los mismos de siempre (los de abajo) y de lujo y placer para los otros mismos de siempre (los del medio -aunque cada vez sean menos- y los de arriba). Los Grand Slam de tenis (Roland Garros, Wimbledon) la Euro-copa de Fútbol y las Olimpíadas no se vieron ni se verán afectadas para nada por la “crisis” como ya lo señaláramos machaconamente en otras oportunidades y artículos en esta misma publicación. Son parte de un gran festín circense para pudientes y tilingos europeos (que también los hay) aspirantes a gran burgueses, y un muy buen negocio para importantes cadenas televisivas y de indumentaria deportiva. El mejor desayuno diario para los integrantes de este sector “pudiente” europeo y sus respectivos séquitos de alcahuetes y adulones seguidores de derecha, es comenzar el día con un “Buen Negocio”como desayuno. Seguramente que a esos tilingos poco les importa que dichas empresas gocen inmerecidamente de la “necesaria desregulación de la legislación laboral exigida por el FMI y que rebajen los sueldos (cuando no dejen sin trabajo directamente a la gente) a los que trabajan en esas fábricas. Como ayer, como hoy y como siempre serán los españoles, italianos y griegos (de abajo) los que se deberán sacrificar para que el neoliberalismo “triunfe como ideología dominante a nivel global” y las “cosas continúen como hasta ahora”.
LOS CACEROLEROS DISFUNCIONALES
Los demandadores de esa “democracia que la impondrán a los golpes y a las puteadas”, que caceroleaban en Plaza de Mayo el jueves 7 de junio a la noche repetían discursos, frases y palabras que a diario y a toda hora propalan por la pantalla los periodistas del Grupo Clarín, sirvientes del Berlusconi argentino llamado Magnetto. No dejan de ser burdos e ignorantes caceroleadores de una clase ciertamente privilegiada que ni siquiera tienen el coraje de pararse frente a un espejo por temor a que este les diga: ¡De que te quejas! ¿Cuales son tus necesidades básicas insatisfechas?. En sus “multitudinarias manifestaciones” de mil personajes gozan de la compañía de grupos fascista de choque conformados por perejiles ignorantes a quienes mandan a golpear a todo periodista laburante que ellos identifican como del “régimen”. Luego hablan de la violencia de este “sistema corrupto”, ensalzan la dictadura Videla, piden la “intervención militar norteamericana” para que los salve de este “régimen montonero zurdo” que quiere hacer de su patria neoliberal una Cuba, una Venezuela, o una URSS (¿?) cualquiera, etc, etc.
Veamos estampas gráficas de “nuestros disfuncionales caceroleadores” y luego continuamos:
CONTINUANDO CON EL RESTO
Los segundos -especialmente los politicos y ciertos dirigentes gremiales- no merecen mucho detenimiento y consideración de mi parte ya que su tarea es conocida por todos a través de los medios, especialmente los de peor laya. En su mayoría, estos “mediáticos casos” se limitan a desarrollar una mediocre tarea legislativa y dentro de ella a un simple “oponerse” (cuando pueden y tienen micrófonos y cámaras de TN-Canal 13 delante y se trate en el parlamento algún proyecto que afecte intereses ecónomicos sectoriales y/u oligárquicos. Necesitan ser tenidos en cuenta para futuras servidumbres). Nunca saben por qué se oponen pero lo hacen; y como verdaderos personajes surgidos de aquella genial obra de José Ingenieros “El Hombre Mediocre” y mostrándose como lo que realmente son -”temerarios leguleyos”- argumentan insustancialmente -cuando no ridiculamente- sus “decididas oposiciones”. La mayoría de ellos conforman la llamada “oposición legislativa” clase “A” y se arrogan más derechos de los que les corresponden y cumplen menos sus deberes sociales cuidando el interés general. Focalizan sus servicios en defender intereses económicos y mediáticos corporativos (lo dijo publicamente en alguna oportunidad y sin vergüenza alguna esa lider devaluada con discurso un tanto esquizofrenico Lilita Carrio) y defecan sobre los intereses populares con el pretexto de hacer honor a las instituciones de la “República” -”que son los intereses de la patria misma” le soplan al oído los operadores de la Sociedad Rural por ejemplo, y ellos repiten- que supuestamente estarían por encima de los intereses sectoriales. Se cuidan mucho de no especificar a que sectores se refieren; pero viendo las consecuencias de sus decisiones uno sabe que con ellas son perjudicados los sectores de siempre (los de abajo) y beneficiados uno, dos o a lo sumo tres sectores que no dejan de ser casualmente los privilegiados de siempre.
¡Ojo! Este grupo no está conformado unicamente por especímenes de la vergonzosa derecha nacional, esa derecha que ni siquiera sabe cuales son los fundamentos teóricos(¿los tiene?) del neoliberalismo que tanto defienden, sino también por señores que dicen pertenecer al “centro tirando a progre”, “progres de izquierda” y delirantes afines que por ser “izquierdosos de librería” desconocen la realidad o les resulta incomprensible por no asemejarse a la que les prensentan sus manuales de consulta que se actualizan periodicamente con las últimas novedades generadas en los centros de poder para perejiles progresistas de la periferia.
No voy a dar otros nombres ni a señalar de qué partido político provienen estos disfuncionales porque son por todos conocidos. Grave sigue siendo que si todos los conocemos e identificamos como incoherentes les sigamos prestando oído a sus disparates. Habría que realizar una campaña desalentando el mirar y escuchar ciertos canales de noticias y de ese modo frustrar ese denodado esfuerzo que realizan los medios del grupo Clarín y su alter ego La Nación dandoles minutos de aires en sus pantallas a estos personajes para que los apoyen en la tarea de hacer creer a la sociedad que los errores los comete el gobierno con sus medidas cuando en realidad esconden las operaciones económico-financieras que realizan los formadores de precios, las entidades financieras y los bancos para lograr condicionar y/o desalentar toda acción de gobierno que favorezca a las grandes mayorías y signifique atentar ecologicamente contra sus cocodrilos de bolsillo.
Algunos dirigentes gremiales que se dicen “peronistas de la SR” y otros que suelen correr al gobierno nacional por izquierda brindandole en bandeja nuevos argumentos a los operadores mediaticos de la derecha para cuntinuar con su tarea erosionadora del prestigio de la actual gestión de gobierno, también pueden ser encuadrados dentros de los “disfuncionales sociales”. Un dirigente gremial que se dice peronista compartiendo escenario como representante de una “CGT Argentina” con reaccionarios y explotadores dirigentes rurales, avalando ignominiosamente las demanda de la más rancia oligarquía terrateniente de este país, junto a unos descolgados “rojos” que se autoconsideran trotkistas para vergüenza de León, no puede ser tomado en serio ni hasta por los afiliados de su propio gremio. Personaje nefasto, otrora “recontraalcuhete” de Carlos Saul I y cómplice de este en la mayor estafa que haya sufrido el país y el pueblo peronista que inocente y esperanzadoramente lo había votado, no puede querer plantarse como un dirigente gremial medianamente serio y querer representar a trabajador alguno más allá de sus conocidas y mafiosas metodologías para perpetuarse al frente de su gremio.
Otros, de “centrales obreras paralelas” actuan como si el país estuviera atravesando por una situación similar a la del 2001. Y uno se pregunta, en esto ¿hay una alta cuota de estupidez? o en realidad se trata de actitudes de resentimiento por no haber mojado el pancito en el tuco del poder político. Que lo haga el desnudado como mercenario del periodismo Lanata vaya y pase, pero…
Con solo mirar hacia atrás y luego traer la vista hacia el hoy le alcanza a cualquier argentino para visualizar horrorizado a los recuperados mediaticamente politicos de la oposición (que son los de siempre, los responsables del desastre del 2001) y a los dirigentes gremiales de marras desnudos y mostrando sus mesquindades. “Los rescatables” de esa supuesta oposición deberían ser más criteriosos a la hora de actuar. Pero evidentemente hacen prevalecer sus ambiciones político-sindicales por encima de los interes del conjunto del pueblo Argentino; pueblo digno que nunca acompañaría a los que cacerolean ni siquiera “por omisión”; más aún cuando hasta el mas neófito en política se da cuenta que se tratan de maniobras desestabilizadoras no solo del orden constitucional sino del camino elegido para revertir la desastrosa calidad de vida por la que tuvo que atravesar el grueso de la población del país, especialmente los más desprotegidos; algo que en términos de atención este gobierno priorizó
Agresión a periodistas de parte de la gente culta y “paqueta”
Los bárbaros, ¿quienes son, adónde están?
LOS ULTIMOS “DISFUNCIONALES”
Tampoco vale de mucho detenerse a señalar las características “disfuncionales” de ciertos grupos “empresarios periodísticos” dedicados a tergivesar la realidad a su antojo y conveniencia. Las espurias manipulaciones que hacen de cualquier información todos los medios del Grupo Clarín y los sirvientes periodista del Sr. Magnetto y de los grupos económico-financieros, a esta altura del partido no son novedad para nadie. Para el caso de La Nación nada resulta extraño por ser un medio asumido como “la voz del stablishmen” oligárquico-económico. Los que eligen estar al lado de ellos dos lo hacen a conciencia y por estar de acuerdo con vivir una dictadura mediática. Evidentemente poco les importa que manejen sus cerebros sin son beneficiarios de algunas migajas del sobrante que seguramente les tirarán. La mediocridad no merece otra cosa y los detentadores del poder económico, esto lo saben muy bien; suelen pagar con la moneda correcta.
En algunas sociedades “los disfuncionales” suelen ser usados como idiotas útiles por ciertos “vivos” para jugar a ganador en pujas políticas y saciar su codicia hasta el hartazgo. Pobre de ellos (los “disfuncionales”) y pobre de nosotros si seguimos sin encontrar la terapia para intentar rescatarlo (tarea dificil si las hay). Pero no debemos bajar los brazos porque es nuestra actitud lo que nos hace diferentes a ellos. Al fin y al cabo son argentínos, “disfuncionales”, pero “disfuncionales argentinos”; tenemos el deber moral de hacernos cargos de ellos.
Notas:
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Fotos: Gentileza de Estanislao Santos, Diego Paladino y Prensa Militante
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“¿Y si nos autorregulamos? Nuestro manual de estilo”
13 ene 2012 Comunicación, Medios de Comunicación, Notas semanales, Periodismo, Política Nacional
El domingo en Bajada de Línea expresé la idea de que la autorregulación podría evitar desbordes periodísticos. Que el asunto está en tan pocas manos como para que no sea imposible instrumentarlo.
Periodistas que mucho respeto plantearon una continuidad interesante, haciendo ver que eso podría ser peor que el libre albedrío existente.
Tomé en “Bajada…” el ejemplo de la autorregulación que Fontevecchia podría darse. El sólo está en condiciones de modificar los criterios de varios diarios y revistas que le pertenecen y puede aportar mucho más que otros.
Con cinco o seis editores que fueran capaces de cuestionarse, tendríamos un periodismo mejor. Debí poner el acento en que no pretendo la uniformidad, salvo en algunos asuntos que explicitaré en próximas notas.
Pero para empezar, ¿No tienen un manual de estilo Fontevecchia y los otros? Nada más si eso se cumpliera, daríamos un salto cualitativo.
El manual es una autorregulación. Quiero empezar por mi manual no escrito, pero constantemente sostenido ante los equipos que he formado, y juzgarán ustedes hasta que punto lo hemos defendido.
-Ser libres de cualquier presión, aún de la propia empresa.
-No criticar de otros medios lo que no seríamos capaces de decir de la nuestra.
-No caer en situaciones morbosas, y si un llanto nos sorprende desde un hechodoloroso, salir inmediatamente de la situación.
-No practicar detectivismo en los casos policiales.
-No echar anclas en este tipo de noticias.
-No decir groserías, salvo que sean parte insoslayable del tema (lectura de un cuento, por ejemplo)
-No participar en los móviles de asedios periodísticos. La indicación es apartarse y narrar lo que ven.
Sobre esto último, una exageración en las indicaciones de las trasmisiones deportivas: los periodistas de cancha no deben perseguir a un protagonista. Si viene caminando Riquelme y ante una pregunta sigue su marcha, se lo debe dejar ir. En este punto es respeto por Riquelme, pero mucho más por el propio periodista.
-Las notas no se mendigan. Siempre está en juego nuestra dignidad
-Debe haber un equilibrio en el tiempo de las notas a funcionarios del Gobierno y sus opositores prevaleciendo, en todo caso, estos últimos porque en circunstancias normales tienen menos chances de ocupar lugares en los medios periodísticos.
-No se debe discutir con el entrevistado si fue el medio quien lo invitó. Hay un límite para plantear las discrepancias. Y un tono.
-Las notas en exteriores las deben sostener los periodistas que están en el móvil. Es irrespetuoso convertir compañeros en meros colocadores de auriculares.
-No hacer radio con los diarios en la mano. Tener agenda propia, producción propia.
-No tener anunciantes propios de los Gobiernos (ciudad, provincial o nacional, salvo entes turísticos en el sistema de canjes) o de las Corporaciones (Bancos, prestadores de servicios públicos; es decir, los que pueden ser pasibles de crítica)
-No inmiscuirse ni remotamente en la vida privada de las personas públicas.
-Chequear la información con quienes estén dispuestos a hacerse responsables o merezcan confianza para asumir esa responsabilidad nosotros mismos.
Hay planteos que se refieren a la estética, el trato, al objetivo común de embellecer la vida, a la superioridad de los temas sobre las noticias, la responsabilidad de ofrecer espacio a las ciencias, el ambiente, la solidaridad y el compromiso para mejorar la calidad de vida. Pero ese es el fondo de la cuestión, y cada cual elige su camino.
El “modo” en cambio es cada día, el enunciado.
¿Y nos autorregulamos?
Víctor Hugo
Publicado en su web www.victorhugomorales.com.ar
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Tags: autorregulación, Bajada de Línea, CENSURA, Periodismo, VICTOR HUGO MORALES
FEINMANN Y LA NATURALEZA DE UN QUEBRADO
28 dic 2011 HISTORIA, Medios de Comunicación, Periodismo, Política Nacional, Politica
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Política Nacional
Reflexiones publicadas por el “Gallego” Fernández en su Facebook el martes 27 de diciembre de 2011 .
Ubicar a Feimann en la categoría de quebrado, requiere del dato empírico, por el cual perdió la utopía, cuestión algo compleja, ya que desconocemos sus antecedentes militantes, salvo por sus menciones de reconocerse como integrante de la JP en los setenta, y de haber logrado algo de notoriedad en la militancia, por guiones cinematográficos, haber entrevistado a Néstor, relatar su opinión del encuentro, y producir material histórico desde una pretendida neutralidad valorativa.
El militante quebrado, mantiene una parte del relato anclado en su historia individual, y justifica la conducta del presente, como determinante de los cambios históricos,encubriendo en esta postura, el quiebre en sus convicciones, y un crudo individualismo de su práctica; toda vez que recurre a los hechos del pasado es para ocultar sus valores y convicciones, colocando de relieve los resultados.
Esta es la naturaleza de Feimann, por ello toma distancia del proceso histórico, para que no lo contamine en sus ambiciones personales. Cuando manifiesta que piensa desde él, niega la construcción colectiva de pensamiento político. Reservando esta tarea al filosofo, donde blinda su verdad con el manto de la ciencia, para que ningún mortal pueda discutirla. Al igual que los quebrados, los procesos históricos los personalizan y argumentan de manera contrafáctica la historia, para que su opinión sea inobjetable, ya que contradecirla implica miles de hipótesis y conjeturas imposibles de corroborar.
No puede reconocer que la lucha armada, es laque permitió el retorno de Perón, este triunfo del pueblo, lo menosprecia y coloca de relieve la ingenuidad de confiar en Perón y el error de diagnóstico en las fuerzas del enemigo; la complejidad del proceso y la celeridad de los acontecimientos frente a la inminente partida del líder, no está en los interrogantes de Feimann, todo ello lo resume con un Perón que gira a la derecha, porque recibe a Pinochet; el Perón que promulga la ley de contrato de trabajo más avanzada del mundo, o el Perón que rompe el bloqueo a Cuba, no merecen atención. Es también de esta forma que descontextualiza el discurso de Castro, porque lo que tiene que ocultar Feimann, es la integralidad moral del Che, ella pone en evidencia las miserabilidad de su discurso.
En la naturaleza de los quebrados por ocultar los procesos colectivos; es que introduce la teoría del foco revolucionario, como error conceptual de las organizaciones armadas, cuestión que no es aplicable a Montoneros, o por lo menos él debiera explicar los frentes de masas en los ámbitos universitarios, secundarios, territoriales, laborales, culturales y empresariales, cuestión que hace inobjetables, que la vanguardia era procesada con protagonismo popular.
Sus posturas tienen una cuota de hipocresía inigualable, puede poner en duda el patrimonio de Cristina, o la construcción política de los chicos de la Campora, o agitar el cuco de los sindicatos, todo ello, para cooptar lectores de La Nación. Como buen quebrado carece de honestidad intelectual, el sabe perfectamente que el problema del capitalismo no es la concentración de la economía, sino las estrategias globales de las elites radicadas en los países desarrollados, denominadas imperialismo, de este no hace mención alguna.
Cada vez que puede, menosprecia las base social y combativa del peronismo, poco importa si son Montoneros, Luis Delia o Moyano, todo esto expresa la antítesis de su modelo democrático, él sintetiza al movimiento, como peronismo corleonico; oculta como buen quebrado la posibilidad de incidir en el proceso histórico, expresando los intereses de las mayorías; situación altamente peligrosa por no amoldarse a la izquierda moderna de Europa, a sus prácticas liberales, al reconocimiento explícito del capitalismo, y al mercado como ordenador de las relaciones sociales. Este es el giro ideológico del Feimann que dice haber participado de la JP, en su juventud.
Tal vez quien mejor describe a Feimann es Rodolfo Walsh: “El campo del intelectual es por definición la conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país, es una contradicción andante, y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, pero no en la historia viva de su tierra”. Esto también debieran comprenderlo los compañeros que por vagancia intelectual nutren su peronismo con el pensamiento Feimanneano; tenemos suficiente transmisión oral, y demasiadas fuentes, para hacernos cargo de nuestra identidad peronista, no necesitamos de fenicios devenidos en filósofos, para saber quienes somos y que ideales sustentamos.
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Tags: JOSÉ PABLO FEINMANN
CARNE DE DIVÁN
22 nov 2011 Medios de Comunicación, Notas semanales, Periodismo, Política Nacional, Politica
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Politica Nacional
Las columnas de la Sarlo en La Nación, más que políticas son un llamado a la solidaridad: “Se necesita con urgencia terapeuta para paciente de sexo femenino que padece de despecho exacerbado; posibles causas: desilusión y sentimiento de haber sido traicionada por la política.”
Por Pedro del Arrabal
Lo que van a leer a continuación son simples segundas lecturas de supuestos análisis políticos realizados por Beatriz Sarlo en el matutino La Nación; análisis que intenta realizarlos desde un imaginario “pedestal para intelectuales” que esta Sra. cree de su propiedad por algún mérito personal y desde el cual ella decide a través de su pluma lo que es correcto o incorrecto, lo bueno o malo, lo adecuado o inadecuado en materia política, social y humana.
Pero… según mi modesto entender (que bien puede llegar a ser muy poco y además pobre ) sus intentos terminan siendo “fallidos” y “reacciones” más para ser analizadas en un diván que en términos políticos.
De dar respuesta a sus escritos en términos políticos se encargó el compañero Norberto Galasso que dice conocerla desde hace bastante tiempo. El escrito de Norberto muestra una inquietud muy humana, saber qué le pasa a la Beatriz. Pero esto no lo hace perder de vista a Galasso que la Sarlo también sería un personaje típicamente Jauretchano, pero del Campo opuesto al tradicional Nipo-Nazi-Falange-Fascista (alias “los peronistas”, hoy Kirchneristas). La Sarlo –según Galasso- viene de un largo peregrimar por el Campo Marxista-Posadista-Maoista-Socialdemocrata-Intelectual-Progresita. Evidentemente fue esto la que la dejo lista para el diván.
Veamos:
SARLO I
(Mostrando los primeros síntomas)
El 14 de octubre último, una semana antes de los comicios presidenciales donde Cristina Fernández de Kirchner arrasó en las urnas consiguiendo que el 54 % de la población le renovara su respaldo y la reeligiera para que siga al frente del ejecutivo nacional, Beatriz Sarlo, y desde una columna en La Nación que tituló “La Reforma no le calza a Cristina” (http://www.lanacion.com.ar/1414564-la-reforma-no-le-calza-a-cristina), comenzaba a mostrar síntomas de esa particular intolerancia que viene siendo una constante en ella en los tiempos que corren. El mediáticamente “clarinezco” y auto considerado paso triunfal por el programa 678 parecería que le produjo el mismo efecto que el agua en las galletas, la agrandó. Lo grave es que por momentos esa intolerancia se le exacerba. Y uno se pregunta, ¿por qué? ¿Será producto de algo físico o psíquico? Si fuese físico uno jugaría tratando de ubicar las causas, imaginariamente y en términos biológicos, en una posible alteración neuronal severa; y si quisiera darle ribetes cinematográficos, se verían neuronas sufriendo convulsiones, con dendritas actuando en estado psicótico e interfiriendo la recepción de información y axones padeciendo reacciones espasmódicas que estarían impidiendo cualquier comunicación entre somas y desde luego la natural y necesaria sinapsis Si opto por lo segundo – algo psíquico- simplemente podría inferir que se trata de otro caso de “carne de diván”.
Al leer la columna en cuestión y ver el dibujo que acompaña la nota, uno detecta dos cosas:
a) El dibujo, lamentablemente para ella, le permitió a su autor –conciente o inconscientemente- jugar con la palabra “calza” (calzado) y reflejar el estado emocional y sensitivo de la Sarlo a la hora de escribir. Ese “calzado” con taco de cúpula del Congreso y en relación a las elucubraciones realizadas en el texto, más que referirse a supuestas aspiraciones de Cristina pone en evidencia la envidia de “mina” de la autora (interpretación mía “sacada de la galera” como las lecturas políticas de la Sarlo) .
b) Vinculado con lo anterior también se puede descubrir un mensaje muy sugestivo que me tienta a ver a la Sarlo transformada no solo en la vocera del stablishment que es, sino en el símbolo erótico de la mujer despechada por amor (cualquier queja por esta suposición dirigirla a “tatita Freud”); amor no correspondido por parte de la política a pesar de sus múltiples intentos por seducirla con resultados frustrantes. Esta incompatibilidad con la política , en principio, vendrían agudizando su histeria a tal punto que ya ni le satisface, ni le alcanza con ser el objeto libidinoso de las masturbaciones ideológicas de la derecha vernácula lectora de La Nación. ¡Cuadro grave si los hay!
Pero vamos de lleno al texto que sería como ingresar en la demostración de un teorema.
Un objeto amoroso en términos periodísticos despierta su excitación y se llama Mario Weinfeld (Columnista político de Pág/12) quien habría escrito en su espacio del matutino el domingo anterior algo relacionado a los regímenes presidencialistas y parlamentaristas que en principio ciertos sectores políticos locales (la mayoría “perdedores” y el resto “ambiciosos oficialista”) habrían lanzado como “globo de ensayo” en un intento por “embarrar la cancha” con vista al 2015 y así boicotear cualquier posible continuidad de Cristina en el poder; de la forma que fuere. Pero según la Sarlo, el sensato Weinfeld “…no menciona un sistema parlamentario a la rusa…”( ¿?); pero sí lo hace ella tomándolo como ejemplo para su “sesudo análisis”. Pregunta ¿Para qué trajo a Marito a colación? Casi al final de su nota lo vuelve a incluir en ese arrebato amoroso que suena a “veni ruso(1)…, no me dejes sola” y señala “Mario Weinfeld que «está en mejor posición» que yo para saberlo (sin connotación erótica alguna), humildemente confiesa que no tiene la bola de cristal.”(A decir verdad si Mario tiene aunque más no sea “una bola de cristal”, eso ya lo haría un alienígena). Todo esto dicho con humor porque en realidad la nota en general es poco seria. Y eso que estoy hablando de una de las “intelectuales brillantes” según suele sostener su par en brillantes José Pablo Feinmann.
En esa rara mezcla que suele hacer habitualmente, la Sarlo comienza hablando de los regímenes parlamentaristas europeos (fiel a su condición de colonizada mental acudiendo a sus lógicos referentes) y trae de los pelos al Ruso Putin y los enroque que utiliza con su sucesor Medvedey para mantenerse en el poder, concluyendo que esto podría ser tomado como modelo para una “posible” copia por parte de nuestra “personalista” presidenta y con el mismo fin. Obviamente lo hace lamentando el “posible” abandono de aquella línea “norteamericana” que tanto respetaban los “constitucionalistas argentinos”(¿?) del siglo XIX.
Sin entrar a discutir si el “modelo constitucional norteamericano” es algo para tomar en cuenta o no, lo cierto es que la contradictoria referencia entre “Constitucionalista argentinos siguiendo la línea norteamericana” a manera de texto rebasa la “supuesta” intencionalidad de la autora de atar el destino nacional en materia constitucional al “modelo” norteamericano en cuanto a posibles interpretaciones de la frase. También, y de la manera que está expresado, se podría inferir que a sus admirados “constitucionalistas de siglo y medio atrás” los categorizó como mediocres y simples “copistas”, incapaces de algo original.(*)
Luego juega con las palabras donde lúdicamente entran en escena sentimientos (muchos de ellos de frustración), deseos, envidia, impotencia, todos mezclados en una coctelera emocional que la desborda pero que no le hace perder de vista su objetivo principal en cuanto a la tarea encomendada en su papel de “intelectual”(¿?, ¡Que bajo están cayendo algunos de nuestros intelectuales!) y por el cual cobra jugosos estipendios.
Lo interesante de sus elucubraciones (en ese sentido hay que rescatar cierto talento. ¡Tampoco exageremos!) está asociado a esa rara habilidad para transferir responsabilidades a los pobres politiqueros de la “OPO” por sus frustraciones en términos políticos negándose a asumir la cuota que le cabe al haber imaginado su relación con la política de manera libidinosa.
En sus últimos escritos esto aparece como muy evidente y como algo qué -lamentablemente para ella y de manera reiterada en estos últimos 8 años- no está colmando sus expectativas amatorias. Sarlo tiene el convencimiento de que con el solo aporte de su imaginación alcanza para lograr cualquier orgasmo político (algo que sencillamente también lo podría lograr con la engañosa auto-satisfacción apoyada logísticamente por la imaginación). Pero parece ser que por culpa del Kirchnerismo no lo logra. La Sarlo ya debería saber que la masturbación es eso, y lamentablemente en el mundo real de la política no funciona en términos personales a menos que sufras el síndrome de la mitománica idiotez y creas que tu placer es el placer de todos.
Lo que nadie le puede negar es su perseverancia. Una y otra vez comienza ella con sus transferencias de responsabilidades (que es como decir “ Veni negro probemos de nuevo ya que sigo sin llegar al orgasmo”): “Quizás algunos opositores tengan la ilusión de que en la renovación parlamentaria del 2013 o las posteriores (¿?) el kirchnerismo no obtenga esa mayoría” (el deseo de la Sarlo de que ni una eyaculación precoz ni nada frustre el nuevo intento y la deje pagando como en anteriores ocasiones, está planteado crudamente). En su ilusión de que ni un coito interruptus le corte el placer y junto al esperado grito de satisfacción “¡LLEGUÉ!! se ataja suponiendo un “los cagué”: “No quiero imaginar las acusaciones de desestabilización institucional y de parlamentarismo destituyente” , olvidándose “sin querer queriendo” que con el triunfo en las elecciones parlamentarias del 2009, sus amigotes de la “125”, el tilingaje de “opo” y sus laderos del Peronismo Federal, estaban en un franco operativo destituyente con un pelele como el Cleto Cobos como posible sucesor.
La parte competitiva que todas nuestras “minas” traen por judeo-cristiana formación (o deformación) aparece de golpe en la Sarlo y ante la evidencia de que otra mujer se “relacione mejor con la política” (en este caso Cristina) saca a relucir su envidia por las dotes ajenas intentando menoscabar cualidades de la Presidenta: “Cristina Kirchner (convertida en primera ministra) trajinando casi cotidianamente el Congreso para presentar proyectos de ley, aguantar preguntas, justificar decisiones, responder interpelaciones y ser cuestionada (como si hasta ahora y desde que asumió la presidencia no lo hubiesen hecho)”. Y de manera irrefrenable aparece otro deseo y más envidia aún llegando al estado de paroxismo: “…ese escenario es para Cristina Kirchner como la Kriptonita para Superman”. No es casual el ejemplo usado. Dos palabras de la oración empiezan con “K”. La maléfica esperanza, el oscuro deseo de que la astilla que hiera mortalmente a su enemiga sea del mismo “palo” aparece como muy presente en esa ilusión que la Sarlo tiene de que en la lucha por la sucesión se acabe con la vida política de la (género) más grande estadista que tuvo nuestro país en toda su historia. Pero que sea del mismo palo el que siga en el poder tampoco le resulta simpático razón por la cual no pierde las esperanzas de que aparezca una “opo” con capacidad amatoria para que de una vez por todas le permita a ella el tan ansiado orgasmo político.
Como es característico en toda mujer despechada comienza a transferir carencias y defectos propios depositándolos en su envidiada enemiga, imaginando al Congreso como: “…un teatro amistoso donde se abra el telón para discursos en cadena parlamentaria” (de Cristina) pero siempre alentando la esperanza que para el caso que se llegara, reforma constitucional de por medio, a ese régimen parlamentarista, aparezca “…algún diputado díscolo de la oposición y le haga algún cargo o reproche a la primera ministra…” “Porque Cristina (ella, la Sarlo, no) “…ama el discurso ininterrumpido y el sarcasmo contra todo conato de oposición a lo que ella piensa, cree, le informaron hace poco días, describe con precisión o equivocándose, pasa por alto u olvida. Va en contra de su autocentramiento(¿?) y del giro de toda proposición (incluso la más neutra o bobalicona) sobre el eje de la primera persona del singular: «Siempre he pensado que…»
¡Sarlo! ¿Quién pasa por alto u olvida? ¿Únicamente Cristina?¿Existen seres a quienes no les moleste cualquier ataque a su autocentramiento? ¿Te acordas de tu “…conmigo no Barone, conmigo no.”?
Luego continua ¿“Ya lo señaló Pepe Eliaschev en su columna de Perfil.(¿?)” Qué carajo habrá señalado “Pepe” en su columna? Nadie en su sano juicio se dispondría a buscar una estupidez en otro pasquín de la cual ni siquiera la citadora tira “una punta”. Además como si la palabra de “Pepe” Eliaschev y “Perfil” fueran garantía de algo.
Para ir finalizando hay un par de párrafos en su nota que no tienen desperdició. En el primero Sarlo se pregunta: “¿Por qué querría una política de este estilo pararse tras el pupitre de primer ministro frente a un Parlamento donde siempre puede haber un estúpido que no haya entendido bien las reglas del juego y la acose con una objeción fuera de lugar?… no hay ninguna ganancia en ejercer el poder de este modo, hostigada por quienes ponen palos en la rueda y miran el orillo de todas sus resoluciones, parlamentarios de cualquier partiducho de la oposición y diputaditos que buscan repercusión e los medios”.
¿¡Leyeron lumpenes políticos de la “opo”!? Si alguien de esa “opo”, por izquierda, centro o derecha, no tenía en claro que carajo era para los detentadores del poder económico, la Sarlo se lo puso “blanco sobre negro”: Son todos (como en la pregunta no hay una individualización concreta –ya sería muy chabacano- todos caen en la volteada) estúpidos, acosadores, hostigadores, ponedores de palos en la rueda y objetadores con cualquier boludez como argumento, sin sentido y a lo pavote. ¡Lindo encuadramiento conceptual tienen las muchacha/chos de la “opo” para el stablishment y el poder económico según su vocera!
En el segundo la Sarlo es traicionada por es parte insignificante de su alma –la caritativa, pero no tanto en cuanto a estilo y modelo se refiere- y le aconseja a su rival: “Lo mejor, entonces, es que la presidenta siga siendo presidenta de un régimen semipresidencialista más a la francesa.” Interpretación y traducción necesaria viniendo de quien viene: sería algo así como: ¡“Si te tenemos que aguantar más tiempo a esta mujer, ¡Ma’ que sistema ruso! Mejor que adopte un estilo repaquete, che el de nuestros amigos, los finos franceses!” Pero duda de su almita caritativa y ante otra mina con tantas cualidades intelectuales y hasta físicas y reaparece la obsesión: “La «república parlamentaria» no sería entonces una forma de prolongar el poder de Cristina Kirchner porque, hasta el momento, ella no encuentra un sucesor al proyecto (y no se sabe si lo busca o permitirá que emerja)”.
En síntesis, la nota más que un análisis político parece una carta de mina despechada; que está para el diván. Y esto no es joda; si no miren esto otro.
SARLO II (Galasso fue benévolo)
El Lunes 24 de octubre –día siguiente a las elecciones presidenciales- Beatriz vuelve a la carga contra Cristina Fernández de Kirchner, cómoda triunfadora en el acto eleccionario, pero mostrando en su texto a una Sarlo totalmente descontrolada. Como si de golpe sus retiradas testosteronas hubiesen vuelto de urgencia en son de ayuda sin percatarse que están habitando el cuerpo de una mujer “muy especial”; con seria dificultades amatorias.
Norberto Galasso, historiador y periodista, le contestó inmediatamente con un ¿Qué te pasa Beatriz?(2) Pero creo que Galasso en su escrito, fue benévolo con esta señora.
La nota se titula: “Victoriosa autoinvención” (3) y todo el texto es, esta vez, una “carta abierta de una mujer recontra despechada”. Se nota que el triunfo de su odiada enemiga en el plano político la sacó de quicio. Y ya no se diferencia de Lilita Carrio más allá que a la gorda “le guste comer choripan con las patas sobre la mesa”(sic., en un reportaje), algo que Beatriz jamás haría.
A Sarlo le resulta insoportable que a Cristina la gente la admire, la ame tanto: “El entusiasmo es comprensible, pero el aliento es innecesario. Nadie más fuerte que la Presidenta en este día.”
Sin embargo no pierde los estribos en su tarea profesional y cumple con describir el lamentable estado en que quedó la “opo” después de tamaña paliza electoral: “…en el comité nacional de la UCR (se veía) la soledad de una derrota inevitable, no sólo por la fuerza oficialista sino por los errores propios.”
Líneas más abajo cuenta que Elisa Carrio se despachó con un : “De lo que pase ahora, nosotros no somos responsables, sino los millones que la votaron”. Sin embargo estos dichos para la Sarlo no significaron nada; ni siquiera una mísera reprimenda, un mínimo repudio ¿Será porque está de acuerdo con el resto de la sociedad que hay un alto grado de locura en la dirigente de la C.C.? La Carrio, y en otro de sus desvaríos después de descubrir que para la gente, hasta Altamira era más importante que ella a la hora de elegir a quién votar, anunciaba su pase a la clandestinidad… perdón a la resistencia (¿?)
Vuelve abruptamente al escenario de los triunfadores y se le ocurre utilizar en su descripción: “La intensidad subjetiva aumenta …”(¿?) ¡Mierda!!! ¡A qué carajo se referirá!!! ¡Lo que hace ser una intelectual y no un bárbaro peronista como yo! ¿Será importante lo que dijo?
Pero en todo intelectual siempre aparece un furcio fruto de ese incontenible deseo de mostrar conocimiento; o también cometer un acting out en términos valorativos producto de una formación de clase: “La aritmética electoral coincide con la de la economía”. La intencionalidad peyorativa de la afirmación se desdibuja ya que la economía por si sola no existe y si como producto de una decisión política: política primero economía luego. Furcio o acting out para evitar una palabra que le es esquiva en términos amorosos, “Política”.
Se le prenden luces rojas y se mezclan con deseos de que pronto acabe la pesadilla cuando sostiene: “Se ha renovado la identidad justicialista. Imposible decir si el efecto será duradero”
Y acá aparece algo que “dendebera” me molesta. La Sarlo “choreó” ideas de mis textos. (ver nota en: http://www.revistaelemilio.com.ar/2010/08/reflexiones-sobre-cierta-historia-del-peronismo/) Lo de recurrir al teatro para ejemplificar acciones políticas es de mi invención y autoría y exijo resarcimiento económico por plagiadora (5 palitos verdes y arreglamos). Pero a diferencia de lo mío, lo de la Sarlo tiene un sesgo perverso y ofensivo.
Veamos:
“La Presidenta Viuda fue la protagonista y la directora de la obra”
“En lo esencial, una autoinvención.”(y vos como intelectual de cuarta ¿acaso no lo sos?)
“Después del entierro de Néstor… dispuso casi de inmediato todos los elementos de la puesta en escena y vestuario: su luto, su palidez (atenuada con el transcurso de los meses), su figura erguida, su voz potente, que podía quebrarse por la emoción que ella misma se provocaba al mencionar al marido ausente. La Presidenta hizo una actuación de alta escuela, mezcla de vigor y emoción; se colocó a sí misma al borde del llanto y se rescató por un ejercicio público de la voluntad. Es la gran actriz de carácter sobre un escenario diseñado meticulosamente por ella misma. No compartió jamás el rol protagónico. Los focos, todos, convergieron en un solo punto“. Si no fuera tan perversa y tan hdp esta elucubración diría que tanto talento junto en Cristina a la Beatriz la enerva.
“Siendo un personaje excepcional (reconocimiento poco creíble en su pluma) asimila a una buena actriz de la televisión representando a una gran mujer política: el mismo empaque de señora que ha bajado a las cosas pero que conserva sus aires; la misma ropa con brillos; un poco de sobreactuación; un poco de distancia y mucho de afectividad. Aunque la Presidenta ha enriquecido estos rasgos, se apoya en una espontaneidad que es anterior a la puesta en escena.”
Esta gorilada estuvo delicadamente estudiada. Lo de “actriz de televisión” no es casual; Evita lo fue de Radio. Para gentuza como la Sarlo el peronismo en el gobierno siempre fue y es una puesta en escena.
¡Y claro que lo es, que joder! Si todos los pobres, los humildes, los desclasados, los sumergidos, los ignorados por años por el sistema neoliberal y el capitalismo comienzan a tener un rol protagónico en términos políticos y sociales junto a una primera actriz de lujo, bienvenida sea la puesta en escena. ¡A quien carajo le importa que eso signifique “gastos” si al fin y al cabo ese dinero sale del yugo y el lomo de los trabajadores, genuinos productores de riqueza, y no de parasitas como ella.
Cuando reconoce en Cristina: “la capacidad de representar, en dos sentidos complementarios: representar los sentimientos de otros (los dirigidos) y representar, ante ellos, los sentimientos propios, a fin de darle un sustento crucial a la confianza.” cae en el burdo papel de mediocre crítica de arte escénico intentando mostrar conocimientos en un rubro que seguramente desconoce y que le hubiese resultado más fácil consultar con alguna actriz o actor gorila amigo –que seguramente los tiene- para no decir tantas boludeces juntas
Luego continúa: “Anudó con un lazo simbólico el intercambio entre mejoras materiales y apoyo político.” ¡Beatriz, Beatriz…! Si la política no es eso, entonces que carajo es!!! Golpea tu cabeza contra la pared a ver si alguna de tus neuronas se despierta.
Y lo que sigue ya lo expresa desde su lugar de vocera del sector que le paga y representa: “Hubo cambios en su discurso. Un llamado a todos, completamente abstracto porque nunca se reunió con nadie…” ¡Beatriz, Beatriz!!Te faltó agregar “nadie… de los nuestros”; porque Cristina se vive reuniendo con representantes de todos los sectores del quehacer político, social, empresarial, cultural, productivo y representantes de la clase trabajadora, pero dirigentes y representantes que la respetan como presidenta de los Argentinos, no con los que le quieren marcar la agenda. Evidentemente dentro de estos últimos seguramente estarán tus “nadie”
Y esto que tirastes a continuación lo corrobora: “Se alcanzó la saturación ambiental de discursos: Cristina hablándoles a “todos” (¿quiénes son todos?) (¡Pero claro! Le faltó mencionar a los que la sponsorean y a la caterva de buitres financieros, latifundistas explotadores y empresarios saqueadores!!! ¡Qué descuido, ¿no?!!!); “diseñando el futuro con planes etiquetados como “2020″, o consignas mnemotécnicas como “industrializar la ruralidad” (dejó un poco de lado, para no cansarse ella misma, la “cadena de valor”).” ¿Y que tiene de malo recurrir a reglas mnemotécnicas para recordar algo importante de transmitir? ¿Conoces a otro político no solo a nivel nacional sino también internacional que tenga los conocimientos, la memoria y la oratoria de Cristina; ¡Y sin papel querida mía!!! ¡Sin palabras Beatriz, sin palabras!!!
Pero Beatriz insiste en no dejar peronista con cabeza (aunque sea recién llegado y por ende traidor para los auspiciantes de la Sarlo). Y cae en la volteada crítica: “Boudou parece salido de un viejo casting para La Banda del Golden Rocket.”
Y de a poquito va llegando al meollo de la cuestión que en realidad le quita el sueño, la verdad de la milanesa: “Hay mucho dinero en juego, flotando por áreas grises, atravesadas por intereses proclives a mecanismos de cooptación”
Luego pasa a presentar como un descubrimiento lo obvio: “El peronismo es poroso” Si está conformado por humanos, ¿qué humano no lo es? Si la Sarlo no lo es, entonces se entiende sus niveles de intoxicación; al no tener poros no puede eliminar sus toxicidades. ¡Pobre!!!
Evidentemente es esa intoxicación la que desciende por su brazo hasta llegar a su mano y dedos y escribir lo que escribe. Pero no se cansa; al final le vuelve a pasar factura a la “opo” por sus frustraciones:
“Juzgar la adhesión al peronismo sólo por motivos económicos siempre le impidió a la oposición descubrir sus verdaderas peculiaridades.” (le faltó agregar “manga de inútiles e imbéciles”)
Insisto, y de buena onda, Beatriz necesita un diván urgente. Creo que Galasso fue benévolo con ella, porque dice conocerte en tus viejas y otrora incursiones de militante saltimbanqui por “partiditos” de izquierda. En realidad me parece que lo del compañero Galasso más que un elogio me sonó a comparación con otra de tu misma clase y actitud de antaño: “Patricita Bullrich”.
En fin… No lo dejo ahí porque en otro artículo continuo con tu compañero de goriladas en el mismo diario; Marianito Grondona.
Pedro del Arrabal
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Notas
(1) En el interior del país se los suele identificar como “rusos” a los chochamos de la colectividad porque generalmente fueron de origen rusos los judios que se afincaron ahí. De la misma forma que se les dice “turcos” a cualquier hijo de inmigrante de origen Árabe, incluidos los armenios sin que esto les molestara jamás.
(*) “…no hay peor tiranía que la de la ley, cuando es inadecuada a las necesidades del conglomerado social .
El pueblo, pues, inspirado por su conductor, desea que se consolide en un cuerpo constitucional lo que esta revolución a logrado, para que luego, al amparo de las normas justas, pueda desarrollarse la existencia nacional en plenitud. Quiere ese pueblo soluciones humanas para los problemas humanos y soluciones argentinas para los problemas argentinos.”
Eva Perón: “El pueblo quiere soluciones argentinas para los problemas argentinos” – 1948 -Ediciones Fabro “Evita, su legado de puño y letra”, Pág. 181.
(2) Norberto Galasso
“He leído tu artículo en La Nación del lunes 24 de octubre. Y en verdad, Beatriz, estoy sorprendido, demasiado sorprendido. Casi una página de Beatriz Sarlo en el diario de los Mitre para sostener que si bien hay algunos “motivos económicos”, la causa del triunfo electoral de Cristina tiene su explicación profunda en que se trató de la “autoinvención” de una viuda. La lectura de ese artículo me dejó perplejo. Sólo se me ocurre preguntarte: ¿Qué te pasa, Beatriz?
Vos quizás no recuerdes que nos conocimos en 1966, en la editorial Jorge Álvarez que funcionaba en la calle Talcahuano y donde circulaban jóvenes escritores progresistas (te supuse marxista). Después, te visité en un departamento de la calle Coronel Díaz para entregarte unas páginas sobre la Década Infame para la editorial de Carlos Pérez –lamentablemente desaparecido– (te supuse posadista). Más tarde, tuviste la gentileza de registrar algunos de mis libros como “recibidos” en tu revista Punto de vista (te supuse “prochina”) y en una ocasión, bajo la dictadura, nos encontramos en una manifestación obrera de la cual nos corrieron las fuerzas represivas con gases lacrimógenos (te supuse peronista de izquierda). Ya bajo el gobierno de Alfonsín, nos cruzamos, si mal no recuerdo, en el Teatro San Martín, pero no advertiste mi presencia, quizás porque moviéndote siempre en la crítica vanguardista no habías registrado en tu memoria esos encuentros casuales con alguien de la Izquierda Nacional, encuentros que no llegaron a convertirse en amistad, pero sí en esa complicidad recóndita entre quienes aspiramos a una sociedad distinta (aunque ya te supuse socialdemócrata). Por eso, cuando alguien me decía: Beatriz ha sido peronista, trabajó cerca del posadismo, fue prochina, pro alfonsinista y socialdemócrata yo intentaba justificar esos cambios como producto de una búsqueda, una auténtica y trabajosa búsqueda en un país complicado donde las palabras se vacían de contenido y hay que realizar grandes esfuerzos para saber lo que ocurre y dónde ubicarse. Siempre te consideré inteligente y sin ningún interés subalterno, fuese prestigio o dinero.
Sé que no te importa demasiado saber que defendía tus giros políticos, como tampoco que siempre te he leído con respeto y te he valorado como intelectual. Quizás tampoco te importe ahora que te pregunte –siguiendo el ejemplo de Kirchner con Clarín– “¿Qué te pasa, Beatriz?”. Y formulé la pregunta porque ese artículo es indigno de vos y ahora debo suponer que te hiciste “mitrista”. Claro, para mí eso ya es más grave porque nunca he escrito ni voy a escribir jamás en La Nación hasta que –suceso imposible– ese matutino denuncie que Mitre fue un genocida que arrasó con el Paraguay según lo denunció Alberdi y lo cantó Guido Spano con aquel: “Ya no existe el Paraguay / donde nací como tú.”
Por eso siento la necesidad de reprocharte este último salto mortal que diste. Porque ya eran suficientes tus colaboraciones en Clarín para venir a recalar, desde hace un tiempo, en La Nación, que es, como se sabe, todo lo contrario de la nación. Siento la necesidad de decírtelo y no vas a poder contestarme “conmigo, no” porque vos no tenés “coronita” ni tampoco me podés imputar alguna actitud o conducta dudosa, ni concesiones de ningún tipo que hayan ido en perjuicio de las mayorías populares.
Y vamos al artículo, donde reducís un gran triunfo electoral, por márgenes poco habituales del 54% de Cristina al 17% para la segunda fuerza (con la que casualmente vos simpatizás).
Lo titulaste “Victoriosa autoinvención”. Y a poco de empezar reproducís, como si la compartieses, la declaración de la pitonisa derrotada, que espero que ya no salga más en las pantallas televisivas después del l% de los votos, es decir, de ser repudiada por el 99% de la sociedad argentina: “De lo que pase ahora, nosotros no somos responsables, sino los millones que la votaron.” Es decir, implícitamente, más de 11 millones de imbéciles, tontos, engañados o boludos, según el calificativo que quieras emplear.
Pocas líneas después, te referís a un cántico: “Néstor no se murió / Néstor vive en el pueblo”. Y nada más. No, Beatriz, no, debiste decirlo completo: “Néstor no se murió / Néstor no se murió / Néstor vive en el Pueblo / la puta madre que los parió.” Así se expresa la juventud que proclama su dolor y su bronca por la muerte de un presidente militante, y también alude a sus opositores. Así, completito. ¿O es que en la Tribuna de doctrina no se puede putear? ¿Se puede mentir, difamar, distorsionar la historia, pero se trata de un órgano tan delicado y de tan elevada cultura que no se puede putear?
Pero esto es anecdótico. Lo fundamental de tu artículo constituye una interpretación pobrísima de un acontecimiento riquísimo. Este último es el cambio operado en la Argentina en los últimos ocho años, que vos lo reducís a una cosmética fúnebre, a un montaje cinematográfico, a una “puesta en escena”, según lo subtitulás. Y esto no se puede permitir en una intelectual que hace años que piensa, elabora tesis, critica, argumenta con tan alto nivel que ha dado clases en la Facultad de Filosofía y Letras (¡ah! y también en Cambridge, supuesto templo de la sabiduría universal).
Entonces decís –cuando tu pueblo se moviliza y le otorga a Cristina 40 puntos de diferencia respecto al segundo-, vos decís, -y no quisiera recordártelo– decís: “La Presidenta Viuda fue la protagonista de la obra y la directora de la obra, una creación suya y de un grupo muy chico de publicitarios e ideólogos que la dejó hacer y perfeccionó lo perfeccionable. En lo esencial, una autoinvención” (La Nación, 24/10/2011). Luego, seguís de este modo: “Después del entierro de Néstor, Cristina Kirchner dispuso casi de inmediato todos los elementos de la puesta en escena y vestuario: su luto, su palidez (atenuada con el transcurso de los meses), su figura erguida, su voz potente, que podía quebrarse por la emoción que ella misma se provocaba al mencionar al marido ausente.” ¿Cómo no nos dimos cuenta, Beatriz? Quizás se ponía cebolla cortada en el escote para provocarse lágrimas… y nosotros, tan boludos, ¡nos creíamos que era dolor, que era tristeza!
Pero decís más todavía: “La Presidenta hizo una actuación de alta escuela, mezcla de vigor y emoción, se colocó a sí misma al borde del llanto y se rescató por un ejercicio público de la voluntad. Es la gran actriz de carácter sobre un escenario diseñado meticulosamente por ella misma.” Y más aún: “A veces, un flash la asimila a buena actriz de la televisión representando a una gran mujer política, el mismo empaque de señora que ha bajado a las cosas pero que conserva sus aires, la misma ropa con brillos, un poco de sobreactuación, un poco de distancia y mucho de afectividad.”
Me hacés acordar a Borges, Beatriz, cuando dijo que el 17 de octubre fue todo una farsa armada desde el gobierno. Peor todavía, a Mirtha Legrand cuando dudó que el cadáver estuviese adentro del féretro o a Carrió cuando sostuvo que el llanto de los jóvenes lo organizó Fuerza Bruta. Y vuelvo a preguntarte: ¿Qué te pasa, Beatriz?
No puedo creer que pienses que todo ha sido un invento, todo ficción. ¿En estos últimos años no hubo disminución de la desocupación, ni de la pobreza, ni de la indigencia, no hubo hundimiento del ALCA en Mar del Plata ni constitución de la Unasur, no hubo lucha contra la Sociedad Rural y las grandes corporaciones mediáticas, ni Asignación Universal por Hijo, ni Asignación Prenatal, ni matrimonio igualitario, ni Ley de Medios, ni hubo captación parcial de la renta agraria diferencial a través de las retenciones, ni estatización de las AFJP para recuperar los aportes previsionales de los trabajadores, ni aumento de jubilados y para jubilados? ¿Sólo hubo un escenario bien montado, una mujer pálida por el cosmético y una leyenda para incautos?
Para peor, agregás que, por cierto, hubo “inversiones en cultura…, necesarias para montar el espectáculo” y contar con los artistas, aunque “habrá que examinar su transparencia porque hay mucho dinero en juego flotando por áreas grises”, es decir, “pan y circo”, o lo que es lo mismo “choripán y Coca Cola” para 11 millones de argentinos a quienes se les compraron los votos. No eran entonces boludos, eran corruptos. Y de esas inversiones en la farándula, con algo –reconocés– de “subsidios, miniturismo, bolsas de shoppings o plasmas”, se montó la gran mentira que provocó el 54% de los votos.
Finalmente agregás que la gran “novedad en la historia electoral argentina no está dada por el triunfo por 40 puntos de diferencia sino en el lejano segundo lugar obtenido por Binner”. Eso sí es genuino e importante, ¿no es cierto? Esos tres millones de votos fueron concientes, de gente culta, progresista, que seguramente leyó alguna vez las sesudas elucubraciones de “Norteamérico Ghioldi”. Aunque, te digo, no es tan novedoso: esa palidez del candidato, ese empaque y seriedad que hacen recordar demasiado a los socialistas del treinta, tan poco graciosos que a su candidato Nicolás Repetto lo llamaban el “candidato del cianuro”, algo así como el aburrimiento de De la Rúa, quiero suponer sin Banelco. Pero con un gran don de la oportunidad este Binner se abraza con otro “socialista”, el ex presidente uruguayo Tabaré (Marx los perdone desde la eternidad por llamarse socialistas), a quien supongo te referís cuando hablás del “inspirador uruguayo” que apoyó a Binner, que “supo esperar desde años atrás”, que vetó la ley del aborto y luego fue a decirle a Bush que le diera armas para hacerle la guerra a nuestra patria. Mejor referente, imposible.
Por eso te pregunto, ¿qué te pasa, Beatriz? Y no te enojés y me digas “conmigo, no”, ubicándote en una supuesta altura de ética, progresismo y cultura elevada para terminar descalificando la alegría de tu pueblo en las calles; desvalorizando un gran triunfo popular como hace muchos años no se había visto con tanta contundencia.
¿Acaso vale la pena rodar por la pendiente de esta manera para escribir en el diario que el genocida de la Guerra del Paraguay se dejó de guardaespaldas, como bien decía Homero Manzi? En serio, ¿te pasa algo, Beatriz?”
(3) http://www.lanacion.com.ar/1417324-victoriosa-autoinvencion
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¿Magdalena Ruiz vs. Victor Hugo, o Victor Hugo vs. Magdalena Ruiz ?
21 oct 2011 Comunicación, Medios de Comunicación, Periodismo
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Periodismo y Medios de Comunicación
Fuente: http://www.taringa.net/posts/noticias/12900241/Magdalena-Ruiz-vs_-Victor-Hugo.html
Como es sabido, hubo una argumentación en Radio Continental hace poquito, entre Magda y Victor, todo ésto sucedió en medio de una entrevista a Ricardo Alfonsin.
Posiblemente se hayan enterado, tal vez escucharon la grabación, tal vez vieron el video, tal vez leyeron el diario, como sea, es un tema muy interesante para los amantes del buen debate.
Acá les pongo por un lado la nota que el diario Clarín hizo al respecto. Al leerla vamos a descubrir que Magdalena puso en su lugar a un Morales testarudo y descolocado. Magda, tan pertinente como siempre, desenmascara la clientela que existe entre su interlocutor y el gobierno K.
Según
CLARÍN
Un duro cruce entre Magdalena y Víctor Hugo interrumpe la entrevista con Alfonsín
Magdalena Ruiz Guiñazú y Víctor Hugo Morales se trenzaron esta mañana en un debate sobre el poder del Grupo Clarín mientras entrevistaban a Ricardo Alfonsín en una ronda de entrevistas que la radio organizó con los candidatos a la presidencia.
La discusión se disparó con un furioso comentario del candidato radical contra Guillermo Moreno, secretario de Comercio, al que acusó de tener “una acitud fascista”: “Hemos sufrido un retroceso, lo nieguen o lo nieguen. Si no le ponemos freno vamos a pagar las consecuencias. Yo tengo que advertir”, aseguró Alfonsín.
El dirigente de la UCR aseguró, por otra parte, que no va “a a estar con un gobierno que espía y persigue a la oposición”. Magdalena asintió en su opinión sobre Moreno: “Confunde honestidad con virtud” y Alfonsín remató: “Stalín era honestísimo”, en clara alusión a los dichos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que destacó la “honestidad” del funcionario a poco de ser denunciados por agredir a un militante del PRO.
Fue entonces cuando Víctor Hugo, que durante esta semana entrevistó a cuatro candidatos presidenciales a dúo con Ruiz Guiñazú, dijo que hay “una mafia encabezada por (Héctor, CEO de Clarín) Magnetto, que se siente amenazada, y el hombre que los enfrenta es Moreno”.
Alfonsín suavizó su intervención y pidió pruebas para acusar al accionista de Clarín: “Que lo decida la justicia, ¿por qué le exige a los demás pruebas tan rigurosas y al gobierno no?” Víctor Hugo dijo tener “la convicción moral de que estamos hablando de una mafia” mientras Alfonsín aseguraba que “ningún gobierno, desde el ‘83 a esta parte, ha tenido tantos medios a su favor” como el kirchnerismo.
Magdalena, entonces, dijo “por si te olvidaste Víctor Hugo” una lista de medios alineados al gobierno entre los que mencionó a Página/12 y Tiempo Argentino. “El poder de fuego de esos medios sumados, en trascedencia, es del 5 por ciento”, acotó el relator uruguayo.
Con los ánimos caldeados, la discusión continuó cuando Víctor Hugo mostró un paper con “34 carillas de 30 líneas cada una. Donde usted ponga un dedo, encuentra un medio de Clarín”. Pero Guiñazú lo desestimó como dato porque la fuente era el AFSCA (en el aire llamó a la autoridad de aplicación por su viejo nombre, “COMFER”). “Yo no les creo nada”, expresó la conductora de Tempranísimo. “¿Para qué voy a poner el dedo?”, indicó. “En muchas cosas disiento con Alfonsín, pero si vos acá tenés una denuncia, andá a la Justicia”, le pidió a Morales que se encargó de aclarar que no era una denuncia si no un dato fundado y real sobre la concentración de medios. “Yo estuve 20 años en el GrupoClarín. Cuando no me gustó como me trataron me vine a Continental. Tengamos una idea más equitativa”, pidió entonces Magdalena. “Hay programas enteros como 678 que pagamos entre todos donde otros periodistas se dedican a hablar pestes de nosotros”, remató.
Minutos más tarde, la periodista ironizó: “Una pregunta inocente, Víctor Hugo: ¿cómo se llama tu programa en Canal 9?”. A la respuesta de “Bajada de Línea”, Ruiz Guiñazú pidió los llamados de los oyentes para descomprimir el bloque. (HAY MAGDALENITA, SOS UNA DULZURA, QUE DIVINA!)
- Víctor Hugo: Magda, aclarame esto. ¿A qué te referís?”, reclamó Víctor Hugo.
- Ruiz Guiñazú: “Cualquiera que ve tu programa en Canal 9 y te escuche en Continental, sabe que defendés – y estás en tu derecho de defender tus ideas – pero no vengas a decir que el Gobierno no interviene.” Vamos a las preguntas de los oyentes…
- Víctor Hugo: “De ninguna va a haber preguntas de los oyentes si vos me vas a decir que alguien me baja línea.”
(¡PERO QUE HOMBRE MÁS MALEDUCADO! Y CENSURA AL OYENTE!)
- Magdalena: “Yo creo que sí. Ciertamente el gobierno te baja línea, vos los defendés permanentemente. Vos calificaste a la prensa en general como un montón de mierda y me la aplicaste a mí también.” (HAY PERO QUE BIEN MAGDA, LA ÚLTIMA PALABRA ES TUYA! SEGURO LE CERRASTE LA BOCA)
Y ahora, por si alguien quiere informarse con seriedad, acá está el video y todos podemos sacar nuestras propias conclusiones acerca del rol que jugó cada uno en esa argumentación.
EN REALIDAD TODO ESO PASA EN LA “PARTE 2″, PERO PREFIERO ACERCAR EL VIDEO ENTERO
ACÁ ESTÁ EL DEBATE EN CUESTIÓN, EN 6:50 VAN A PRESENCIAR LA “PREGUNTA INOCENTE DE MAGDALENA”, AUNQUE UN TÉRMINO MÁS CERTERO SERÍA “EL SUICIDIO ARGUMENTATIVO DE MAGDALENA”
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Tags: Bajada de Línea, CANAL 9, COMFER, MAGDALENA RUIZ GUIÑAZÚ, Magnetto, Ricardo Alfonsín, VICTOR HUGO MORALES
Cuando Juan y Eva “echaron” a un “crítico” de La Nación
18 oct 2011 Arte y Cultura, Medios de Comunicación, Notas semanales, Periodismo
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Cultura y cine
De nuestra Redacción
Nada más sugestivo que el título de la presente nota para atraer la atención de un lector curioso. Juan y Eva es una Película de la realizadora Paula de Luque recientemente estrenada y que se está exhibiendo en diversas salas de esta ciudad con muchísimo éxito. Sin embargo la versión libre de una historia, el hecho de contar una relación amorosa para nada simple -algo que en realidad la directora buscó en el film consiguiéndolo -, no pesó en la guionista a la hora de asumir la responsabilidad de tener que encuadrarla en el contexto político-social que le era propio, más aun tratándose de personajes históricos como lo fueron Juan Domingo Perón, y María Eva Duarte de Perón. Pero lo que aparentemente para la realizadora no fue un problema en términos artísticos, esta vez sí lo fue para un crítico de arte.
La cuestión es que a las obras de arte (el cine lo es), en cualquier parte del mundo se las puede criticar por lo que son, simples obras de arte; pero en nuestro país eso no es posible ya que el arte tiene trabas de tipo ideológico-reaccionarias; más si dichas obras están relacionadas con el Peronismo. Creo que tanto Perón como Evita jamás se hubieran imaginado que el odio que despertaron en su momento en ese sector social autoconsiderado “culto” -en realidad simples y torpes mediocres- podría durar tanto tiempo. Le pasó a Leonardo Favio en el programa de otro mediocre, Mariano Grondona, cuando fue a comentar su obra “Gatica…”. El odio antiperonista del conductor pudo más a la hora de hablar de cine que terminó frustrando el intento de Favio. Y esa fue la razón de la presencia de Leonardo en aquel programa; hablar de su película como tal. Era lo único que quería hacer nuestro querido “Turco” en aquella oportunidad; la reacción antiperonista no dejó que el artista se expresara.
Lo cierto es que por la particular y objetiva crítica que escribió sobre el Film “Juan y Eva” y por culpa de “Juan Perón y Eva Duarte”, Claudio Minghetti – hasta hace una semana atrás crítico de espectaculos de La Nación- se quedó sin trabajo. Lo “rajaron”. Casualmente el diario que junto al pasquín “Clarín” suelen presentarse cotidianamente derramando tinta en sus páginas denunciando los ataques contra la “libertad de Prensa y de Expresión” y los supuestos intentos de censurarlos que existiría de parte del gobierno nacional -contando desde ya con el respaldo logístico de ADEPA, la entidad que agrupa a los propietarios de medios (y si no mire lo que esta más abajo)-. Una acabada muestra del por qué es tan necesaria la nueva Ley de Medios Audiovisuales. Hasta para desnudarlos en sus torpezas sirven los gobiernos peronistas. La misma torpeza que puede llegar a tener un Tognetti en ese intento de defensa de Minghetti que quiso hacer en su programa “Duro de Domar” la noche del viernes pasado -13/10- al querer elogiar al despedido como un periodista serio por el solo hecho de trabajar en La Nación, sosteniendo “¡No cualquiera escribe en La Nación!”. Con semejante aseveración lo único que hizo fue darle la jerarquía de la que hace gala ese medio: ser un “diario serio” porque escriben personas serias; no cualquiera. Con ese pretendido elogio lo rebajó a Minghetti ya que perecería -por lo sostenido por el conductor de DdD- que lo rajaron con fundamento; Minghetti ya no es serio escribiendo. Tognetti, no sigas ayudando de esa forma a los que supuestamente lo necesitan porque con tu incontinencia verbal terminas hundiendo más a ese que pretendes rescatar.
La “crítica” por la que le costó el puesto de trabajo en el diario La Nación al periodista Minghetti.
Juan y Eva
Por Claudio Minghetti
Juan y Eva (Argentina/2011) / Director: Paula de Luque / Guión: Paula de Luque, según un relato de Jorge Coscia / Fotografía: Willy Behnisch / Edición: Alberto Ponce / Música: Iván Wyszogrod / lntérpretes: Osmar Núñez, Julieta Díaz, Fernán Miras, Sergio Boris, Alfredo Casero / Distribuidora: Primer Plano / Duración: 110 min. Nuestra opinión: Muy buena.
1944. En medio de una fiesta coqueta, el embajador norteamericano Spruille Braden le pide a uno de los invitados que le hable en español en lugar de balbucear en inglés. Las copas comienzan a moverse mientras lejos, en San Juan, la tierra se abre. Es sólo el principio de una historia de amor que deviene política. Es que como directora Paula de Luque se propone recrear la historia de amor nunca antes contada entre personajes como Juan Perón y Eva Duarte, conocidos por su presencia y trascendencia en la historia argentina del siglo XX. Y lo consigue.
Muy inteligentemente, De Luque los aborda en un momento clave, aquel que comienza cuando cruzaron sus vidas y culmina el 17 de octubre de 1945, cuando cientos de miles de hombres y mujeres, en especial los de las clases marginadas de todo el país, lo impusieron como su líder.
Lo poco de íntimo de aquel matrimonio, el de un militar viudo con una joven actriz en ascenso, de origen humilde, empezaba a ser invadido, cada vez más, por la tarea de gobernar un país rico y promisorio, pero con marcadas injusticias sociales.
Para lograr su meta, De Luque pulió con prolijidad un guión que no esquiva la historia, pero sabe mover delicadamente la cámara hasta esa intimidad de la que poco se sabe. Si de tareas difíciles se trata, parece que De Luque está preparada para resolverlas. En su film no sólo trabaja la columna central de la historia y los diálogos -algunos muy precisos, agudos y polémicos, en oportuna versión libre, y en los íntimos, que sugieren más de lo que ponen en palabras- sino la de las imágenes, con una delicada concepción plástica.
Es imposible pensar en dos actuaciones en extremo convincentes (no necesariamente calcos de los auténticos y protagonistas) de Osmar Núñez y Julieta Díaz sin el apoyo del entorno en sintonía. Es el caso de la impecable María Ucedo como Blanca Luz Brum, en su papel de secretaria ministerial, o el de Fernán Mirás, como el coronel aliado Eduardo Avalos, tan efectivo como el de Sergio Boris, el teniente coronel Domingo Mercante. Ninguno de estos personajes, al igual que el del embajador Braden (un medido Alfredo Casero), a quien recorta en su función como impulsor del frente opositor al movimiento naciente, opacan a los verdaderos protagonistas sino que los ayudan a imponerse. Lo mismo ocurre con la escenografía, el vestuario y la música, que consiguen lo que buscan, emocionar, sin excesos, como los personajes, sin repetir lo mil veces dicho ni rendirse a la tentación del discurso.
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Caso “Candela” II
10 oct 2011 Comunicación, Medios de Comunicación, Notas semanales, Periodismo
C.A.B.A., Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Medios de Comunicación
La mamá de Candela
Idearios de la maternidad
Por Delia Añón Suárez(*)
PortalBA-. Cuando estalló el caso “la mamá de Candela”, así, sin más identidad que la que le asigna el parentesco, podía decir cualquier cosa, avalada por su “dolor de madre”. Dolor inherente a la maternidad misma, esencializada. Instinto animal de las hembras que aflora “desde la concepción”.
Los medios, catalizadores del ideario colectivo, no paraban de exponerla. La sociedad la apoyaba en su búsqueda, sus interlocutores la respetaban.
Pasó el horror, vino una autopsia que marcaba hechos de los que “no se le pueden escapar a una buena madre”. Por el padre nadie se preguntaba, su rol jamás fue puesto en cuestión. Más aún, cuando se lo mencionaba como “pirata del asfalto” se le daba un halo de prestigio social: el tipo no es un chorro cualquiera.
Las primeras carroñadas en el entorno familiar derivaron en la puesta en cuestión de las mujeres de la familia. Una tía cuya vida no coincidía con la clase social a la que pertenece.
Volviendo a lo atroz del desenlace, ya en el entierro, la maternidad de la madre fue interpelada públicamente. A los gritos.
Para completar este paso de santa a turra, aparece la denuncia de que podría no tratarse de la madre biológica. Gran alivio para los que hacen del determinismo biológico una bandera: que fuera una turra y descuidara a su hija tiene una explicación, no era su hija.
Sé que muchos estarán sonriendo porque el relato parece exagerado, pero seguramente quienes prestaron atención a la evolución del tono de los comentarios sobre “la mamá de Candela” coincidirán conmigo en el lugar central que se le dio en el caso a las características del vínculo madre-hija.
Porque para nuestra sociedad es altamente subversivo del orden que tomemos conciencia de que no existen familias como los Ingalls. Que hay diversos tipos de familia con diversos modos de relacionarse. Eso altera los nervios de todos los que copiamos en la escuela que “la familia es la base de la sociedad”.
En síntesis, el caso sirvió para mostrar entrelíneas la cadena de significados: madre sufriente (buena-madre), madre descuidada (mala-madre), madre no-biológica (santificada si fue abnegada y buena; naturalizado que no haya sido buena). Las madrastras de los cuentos para ¿niños? siempre eran muy malas, porque sus hijos no eran sus hijos.
Ahora asistimos a un giro discursivo a favor de las madres no-biológicas. Son presentadas ante nuestros ojos como seres excepcionales capaces de dar amor aún a personas con las que no comparten ADN.
En los dos extremos de este discurso ya aceptado, quedan pues dos madres: la biológica (que pone el óvulo), y la de crianza o adopción, a la que las ciencias soporte de capitalismo y patriarcado titulan “madre”.
Asistimos perplejas las mujeres, por bastante ausentes en el debate de un tema tan caro a nuestra fisiología, a una deconstrucción de la maternidad en cuatro “pasos”, que pueden ser menos. Pero en el caso más complejo posible, cuatro.
La mujer que pone el óvulo, la que pone el útero y vive embarazo y parto, la que amamanta y la que cría.
Para algunos aparatos médico-jurídicos, recibirán el “diploma” de madre la primera y la última. Madre biológica y madre, respectivamente.
Las dos del medio quedan sin título. Supongo que al no tenerlo, con algunos derechos en riesgo de ser vulnerados.
Las dos del medio, mucho me temo, terminen siendo mujeres pobres, siempre expuestas a tener que ponerle el cuerpo a su subsistencia y la de los suyos. Florencia de la Vega, cuenta sonriente a la revista “Gente” que alquiló un vientre latino para que los pibes salieran con un aire a ella y su pareja. Lo dice sin inmutarse, es “natural” que en Estados Unidos sea una mujer latina la que debe alquilarse por unos meses para que otra mujer, que consume Chanel, pueda lucir pibes entre otras adquisiciones.
Porque no creo que en esta ingeniería de “maternidad boutique” todas las mujeres tengamos garantizada la participación el los dos lugares legitimados.
Y, en cuestión de maternidades, tendríamos que ser parte de las discusiones. Créannos, tenemos algunas cosas para decir.
(*)Delia Añón Suárez-.
Prof. en Lengua y Literatura Inglesas. UNLP
Especialista en Estudios de Mujeres y de Género. UNLU
Publicado por
09/10/2011
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