Los derrapes de Mariotto y Mocca en 6,7,8
18 mar 2013 DERECHOS HUMANOS, HISTORIA, Notas semanales, Política Nacional, Politica
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política y medios de comunicación
Por El Fierro de Martín
de nuestra Redacción
Entre la algarabía reinante en unos y el desconcierto en otros por la novedad de un Papa Argentino, mezclado en estos últimos aparece el programa 6,7,8. Con sus habituales panelista, el día de la designación -o al dia siguiente-, salió a navegar por aguas para algunos de ellos bastantes desconocidas. A uno en particular, ni la “Politicología” a esta altura de su historia lo rescata de la mediocridad (¡Y dice ser profesor universitario!); Sus dichos son “plomadas filologicas” que lo hunden en un berengenal linguistico francamente insoportable. ¡Y eso que le tiran flotadores de todo tipo!
En aquella edición y entre los invitados estaba el vicegobernador de la Pcia. de Bs. As. Gabriel Mariotto.
El Vice, un tanto exultante, se esmeraba en tratar de resignificar la designación del ex arsobisto de Buenos Aires en su nuevo cargo en tanto la importancia política que esto tenía en un posible y futuro reposicionamiento no solo del país sino de la región dentro de la nueva situación de crisis internacional que se está viviendo.
Todo el panel semi estable de “progresista” que suelen formar parte del programa, hombres y mujeres de “izquierda” (¿?), en su mayoría filo Kirchneristas o Kirchneristas, eso sí, antiperonista más de uno, o “simpatizantes por compromiso y con asquete” del ideario de nuestro mayoritario movimiento político otros, lo miraban azorados; y hasta me animaría a decir con repulsión y puteando mentalmente a la producción por la elección del invitado en aquella noche.
Mariotto derrapó de lo lindo, ya que antes que Vicegobernador es un militante peronista de larga trayectoría y con sobrada experiencia para comprender que la historia de Bergoglio tiene “más oscuros que claros”. No era momento para tomar partida sobre algo que solo el tiempo mostrará qué rumbo tomó. Ni siquiera cierta necesidad política lo habilitaba para encontrar solamente méritos debajo de una alfombra donde fueron barridas todas las inmundicias del PRN (Proceso de Reorganización Nacional). Dentro de ese conglomerado de inmundicias también se encuentran no pocos “peronistas (de derecha)” que todavía hoy siguen haciendo alarde de conocimientos “doctrinarios”. Y la cuestión de fe de nuestro pueblo les viene como anillo al dedo para llevar agua para su molino.
Mayor fue el desconcierto del Vice al ver el estupor en las caras de los panelistas luego de terminada su argumentación a favor de la designación, algo que hizo seguramente de buena fe y hasta se podría suponer por convicción.
Edgardo Mocca el “politicologo” contratado para opinar y realizar interpretaciones políticas de la realidad nacional (¿?) e internacional (¿?) a partir de “sesudas elucubraciones” que suele armar con simples deducciones que por obvias hasta resultan ridículas, torpes y menoscabadoras de la inteligencia del televidente, venía corriendo desde atrás y estaba al acecho de Gabriel esperando la oportunidad para saltarle a la yugular.
Y la oportunidad le salió nomas, che! Pero… Lamentablemente le patinaron las ruedas traseras (cuando las traseras traccionan el riesgo es que suelen ser la propia historia).
El pobre “ex PC” no tuve mejor idea que reclamarle al nuevo Papa -vía Mariotto que era su interlocutor en ese momento en la TV pública- el hecho de que nunca había pedido perdón por lo supuestamente actuado -o no- durante la última dictadura, mezclando (en ese fárrago de palabras que intentaba ser la demanda de un puritano político a un pecador) al ex arsobispo con la cúpula de la curia eclesiástica de aquellos años en una burda y vulgar generalización.
Se veía que no tenía intenciones de frenar… y Mocca derrapó. Poco le importó -como a tantos otros de su mismo palo- que su propia historia se le viniera encima. Seguramente pensó como otras tantas veces: “total, no la conocen”. Él -como otros “izquierdistas de libreria”, muchos ex camaradas partidarios- también olvidó que tampoco pidió perdón por algo más grave aún, lo hecho por el partido del que formó parte (el P.C.A.), estructura que fue cómplice abierta y públicamente de la última dictadura militar. Nombres de “camaradas” Pctistas de Mocca que junto a él padecen de “amnesia “ sobre ese tema y sin pedir mil perdones por aquella complicidad siguen rapiñando cargos en roscas y contraroscas, sobran: Mosquera (Diputado provincial por la alianza con el Frepaso en el “95” fecha que todavía lo tenía como encumbrado dirigente del partido junto a…); Laborde (Gerente del Banco Credicoop e Intendente de Avellaneda por esa misma época), Sigal (Senador Provincial por la misma alianza en ese mismo año y del cual Mocca fue asesor), y no se si quedaría afuera Carlitos Heller (político “boquense”, en su momento también jerarca del Credicoop hoy diputado nacional “acompañando” al Kirchnerismo pero por las dudas por afuera); todos viejos integrantes de la “FEDE” junto a Patricio Etchegaray (en algún momento Diputado en el parlamento de la C.A.B.A. y actual Secretario General del Partido Comunista) luego enemistados entre ellos (pero no tanto) por ciertos “curros” económicos “non santos” de algunos de sus integrantes y en relación al manejo de fondos de dicha “FEDE”, todo esto en otros tiempos. A ninguno de los mencionados se les escuchó en algún momento hacer un “mea culpa” y un posterior pedido público de perdón, algo que de por si inhabilitaria a Mocca para abrir su bocota reclamando por algo que él tampoco hizo. Estos señores ¿alguna vez blanquearon su pasado? o actuan como los milicos represores y asesinos que siguen pidiendo “enterrarlo” y mirar para adelante.
Hablando del Papa católico: “El que este libre de culpa que tire la primera piedra” reza un proverbio cristiano.
Pedro del Arrabal lo explicó muy bien en su artículo (Ver http://www.revistaelemilio.com.ar/2013/03/habemus-papam-jodidus-estamus/). Cuando se es cómplice, se es por acción, omisión o simple acompañamiento.
En fin… La paja en ojos ajenos son mas tentadoras que la pesada viga que podamos tener en nuestros propios ojos. Lo grave es que los vicios de la vieja política que tanto critica Mocca son los mismos vicios que él practica pero por “izquierda”; y parece ser que si son por izquierda siempre serán perdonables; simplemente porque los llevan adelante “los iluminados” (y no casualmente por luz celestial y/o divina).
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Perversa historia de una secta plagada de hipocresías, falacias y mentiras
5 dic 2012 DERECHOS HUMANOS, HISTORIA, Medios de Comunicación, Periodismo, Política Nacional
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política Nacional
Memoria, Verdad y Justicia no es una consigna más. Los jerarcas de la iglesia católica argentina, que históricamente no se caracterizaron ni se caracterizan casualmente por practicar la humildad de un Cristo al que lo juegan y lo tienen como maleta de loco según sea el peligro que corran sus intereses terrenales, deberían tomarla y defenderla como principio cristiano; pero…siempre le esquivaron al bulto.
Por Pedro del Arrabal
especial para EL EMILIO
Introducción
Si bien es cierto que “Muerto el Rey, ¡Viva el Rey!”, muy presente desde la antigüedad en la historia de la humanidad, sigue estando vigente en las sociedades contemporáneas, fue casualmente el “cristianismo” el que con mayor facilidad la incorporó; pero a la vez fue la consigna que mayores inconvenientes generó en su seno, casualmente por la disputa entre sus jerarcas para conseguir espacios de poder “bien terrenales”.
He aquí la primera paradoja; no pocos de estos pastores -un tanto “descarriados”- terminaron ambicionando y siendo cultores de bienes terrenales muy alejados, o poco asociables a la humildad, el desinterés, la bondad, el desapego por los bienes materiales, la solidaridad y el amor que practicó aquel extraordinario ser y mejor político que fue Jesucristo. El desmesurados apego por los poderes terrenales y los placeres que estos brindaban y sigue brindando los llevó a producir los más variados Cismas dentro de su “sagrada iglesia” desde la muerte del “Flaco” Jesús hasta nuestros días.
Como ya se dijo en otro artículo de esta misma publicación, allí se puede encontrar la matriz gestadora, en términos de codicia, que pasa su vida pariendo diferentes “quiosquitos” en los cuales “avivados” venden la salvación a toda alma desahuciada por el maltrato terrenal producto de la injusticia social. “Pastores” de toda laya solucionan problemas terrenales ofreciendo mundos ideales extraterrenos previo pago por el “favor prestado” con “bienes bien terrenos”.
Pero un detalle unifica criterios diferentes entre ellos en cuanto a lo teológico para que las operaciones comerciales no se frustren. Sus integrantes no son tontos; no suelen escupir para arriba. Todos y cada uno de los “quiosquitos” se cuidan especialmente de no hablar sobre los reales motivos que impulsaron a ese ser que terminó en la cruz a llevar aquella lucha sin igual en la historia de la humanidad, solo comparable con la de Gandhi (y quizá con la que llevó adelante el Gral. Perón acá en la Argentina). Hablo de revoluciones pacíficas.
Se cuidan muy bien y evitan decir que la lucha de aquel Jesucristo fue contra un imperialismo -el Romano- pero con métodos distintos a los de Barrabas, el otro gran caudillo popular judío. El sudaceo Caifás sembró la semilla de un estilo político que amalgama con facilidad intereses celestiales con intereses terrenales, algo que sigue perdurando a través de los años. Caifás en unión con Pilatos se sacaron los “molestos” de encima preservando y poniendo a salvo los intereses imperiales y eclesiásticos de aquellos tiempos puestos en tela de juicio por dos “subversivos”.
Los tiempos cambiaron y los argumentos se “actualizaron”. Hoy sostienen que “ellos no se mezclan ni mezclan las cuestiones “celestiales” con las cuestiones política de los hombres (¿?)”(Cuando les conviene).
¡Como si lo de ellos no fuera una miserable actitud política que usan a discreción cuando sus intereses no están en juego haciéndose bien los boludos, y/o se transforman en los peores cruzados y los hipócritas más hdp cuando sus intereses terrenales corren peligro; muchos de esos intereses sostenidos con argumentos disparatados y abusando de la inocencia de los humanos pobres en términos materiales y la ignorancia que a estos suele acompañar; acciones que realizan en contubernio con las clases privilegias y que ambos llaman “Caridad”; “poderosos” de este mundo a quienes estos “pastores” aseguraron, -y aseguran a un alto costo en términos de otorgamiento de privilegios y/o con pago en moneda contante y sonante-, su ingreso al reino celestial.
¡Pobre Cristo, en mano de qué seguidores cayó!
Tozudamente los posteriores jerarcas siguen usando el nombre de aquel -incluso diciendo hipócritamente que él habla a través de sus labios, o peor aún, esgrimen tener la palabra autorizada por aquel(¿?) y lo hacen en su nombre- para seguir mintiendo, tergiversando hechos, distorsionando la realidad para venderla dentro de un construido y nefasto discurso como “palabra santa”.
Sin embargo el accionar de estos “pastores descarriados” los desnuda por lo contrario. Con sus actitudes defecan sobre todos los principios que aquel bello ser -el único que llegó, en mi humilde opinión, a la verdadera condición de hombre en el sentido teológico de encarnación de una divinidad celestial que como tal hizo honor a su condición- practicó en sus 21 años de existencia consciente. Recordemos que todavía hoy es una incógnita la vida que llevó este maravilloso ser entre sus 12 y 30 años (18 años). Sin embargo esta incógnita fue usada a posteriori por “sus seguidores” que decían ser “cristianos” para fantasear y fabricarle ridículas historias con las que lo elevaron al rango de “divinidad” celestial con potestad para “autorizar palabras de seguidores terrenales” (la de ellos).
Por eso no resulta delirante (ya que estamos hablando de delirios místicos) imaginar a Jesucristo haciendo buches y gárgaras con desinfectante bucal a cada instante para limpiar su cavidad después de escuchar -vía satélite- los disparates que ponen en su boca estos crápulas, y de ese modo asegurarse de que no anduvo diciendo disparates y estupideces.
Virtudes celestiales
Si nos atenemos a los hechos históricos (¡HECHOS!) Es más que evidente que tanto la humildad y el don del perdón no son otra cosa que virtudes celestiales. Por lo visto y por ahora, en la tierra son inviables. Si miramos a las diferentes jerarquías eclesiásticas, desde la romana hasta las nacionales y provinciales de hoy, peor aún; fueron los menos practicantes de estas dos virtudes. Además ¡miren que estos señores tienen deudas históricas en dichas asignaturas cuya acumulación de intereses las harían impagables!
¡Casualmente como fue nuestra deuda externa en algún momento!
Sin embargo estos jerarcas, con esa rara habilidad mundana que tanto critican en otros, se las ingenian para que supuestamente “el señor de las alturas” (padre, hijo y espíritu santo) accione sobre los “acreedores terrenos” y estos los perdonen; luego logran que el de “arriba” los vuelva a habilitar para continuar con sus fechorías y disparates en este mundo.
Desde las cruzadas, la conquista de América, la santa inquisición, La expulsión de los Jesuitas, hasta el Nazismo y el apoyo irrestricto a cuanta asesina dictadura haya existido en el planeta en tiempos contemporáneos especialmente en América, por acción o cómplice omisión, los jerarcas fueron los principales protagonistas en hechos atroces, ya sea siendo permisivos, o silenciándolos. Y hasta el día de hoy no se conoce algún humilde arrepentimiento, o pedido de perdón alguno de ninguno de ellos (salvo el Papa anterior por el tema Nazi).
En el “orden terrenal” (y más exactamente nacional)
No debemos ir tan lejos en nuestra historia nacional para recordar las andanzas de las jerarquías eclesiásticas argentinas en materia de política “bien terrenal”, y sin que hasta el día de hoy hayan pedido perdón, o disculpas al pueblo argentino por sus nefastos comportamientos e hipócritas argumentos a lo largo de su acompañamiento a esta Nación como “Culto Oficial”.
¿Comenzamos?
.-Autorización para pintar “cruces” en los aviones y leyendas “Cristo Vence” para aquel bombardeo a Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955. Bombardeo que masacró cientos de personas inocentes y otros cientos resultaron heridos, poniéndose en aquella oportunidad -toda la curia argentina- del lado de la oligarquía más inhumana y perversa que recuerde nuestra historia.
¡La barbaridad elevada a la enésima potencia! Fabricar una auto-quema edilicia de iglesias sin consecuencia alguna para ningún humano, para usar esto como pretexto y de esa forma avalar el posterior asesinato de cientos de humanos del supuesto “otro bando” con infames bombardeos.
¡El disparate de equiparar una vida humana con el valor “simbólico” de un edificio! Y luego se rasgan las vestiduras por la cuestión abortiva ¡Que caraduras!!!
Pero como Dios es Justo luego les generó grandes “forúnculos” del tamaño del Cura Mujica, Angelelli, etc, etc.
¿Continuamos?
.-Avalar los posteriores fusilamientos, asesinatos, y encarcelamiento de militantes del campo popular desde el 16 de septiembre de 1955 en adelante.
.-Encabezar en 1959 la campaña política “anticastrista” para evitar el ingreso en el resto de América Latina del “Demonio Comunista” (y quizá en estas épocas esté el origen de “la teoría de los dos demonios” luego utilizada por ellos para la posterior autoexclusión de responsabilidades en lo que fue el accionar genocida de la última dictadura).
.-Monseñor Plaza, el obispo castrense Tortolo, Primatesta entre otros tantos, perversos cómplices no solo de los últimos dictadores que asolaron a nuestra querida patria, sino también de esa “derecha oligárquica” que los beneficiaba con un buen pasar haciendo oscuros negocios conjuntos, desde ya todo bien ocultado y con posterior destrucción de pruebas, es de imaginar son algunos de los nombres de las innobles “almas” a quienes San Pedro, por pedido expreso del “flaco Jesús”, les cerró la puerta del cielo con doble candado para evitar su ingreso. Tristes seres que disfrutaron de los bienes terrenales mientras se asesinaba y desaparecían militantes populares, y ellos se limitaban a recriminarles a los familiares de las víctimas por no cuidar de sus hijos, por dejarlos que leyeran y pensaran lo mal que estaba vivir en una sociedad injusta; reprocharles que si lo hubiesen cuidado habrían evitado en ellos la tentación del “mal camino subversivo”.
La lista es muy larga para seguir enumerando cuestiones tan oprobiosas.
Alguien puso en boca del “flaco Jesús” que él, como Dios, a los traidores los escupía, los vomitaba. Yo no creo en eso porque el “flaco” era puro amor. A lo sumo los perdonó pero dejó que sus almas deambulen por el universo pagando de esa forma con el peor castigo en términos terrenales, el desarraigo.
Las “fallidos” en el último documento episcopal
Si el flaco Jesús leyera el último documento de la “conferencia episcopal” seguramente imitaría a Matías Martin y les gritaría: “Ustedes chabones ¿en qué bando están?”
Los muchachos que aparecen en la foto – y como buenos pollerudos, sin cojones terrenos para bancarse sus metidas de pata- refugiados detrás de una virgen y usando nuevamente al “Flaco”, en este documento titulado: “Creemos en Jesucristo, señor de la historia” vuelven al escenario político nacional con fallidos que los ubica perfectamente en qué bando están.
.-Cuando advierten sobre “el peligro de que el país se divida nuevamente en bandos irreconciliables”, no hacen otra cosa que salir en defensa de los sectores minoritarios más reaccionarios con fuerte poder económico que vienen usando en los últimos años al tilingaje de clase media porteña y de algunas capitales de grandes ciudades del interior para sus inconfesables fines; como en 1955.
.-Cuando dicen: “Se extiende el temor”, uno se pregunta ¿en quiénes? ¿En los que infringen leyes, por ejemplo la de “Medios Audiovisuales”? ¿Quienes ejercen presiones que inhiben la libre expresión? ¿Ustedes se creen con derecho para hablar de presiones cuando fueron cómplices de una prensa que se hizo monopólica a fuerza de sangre, extorsión y fuego y que ofreció a cambio ser complaciente con la última dictadura? Yo no recuerdo otro período en los últimos 50 años de vida de este país de mayor libertad de expresión como el que estamos viviendo. A tal punto que hasta se permite disparar obscenidades en contra de un gobierno elegido democráticamente; disparos realizados con total libertad por los que dicen recibir “presiones” o hablan de “censura”. ¿No se dan cuenta de eso? O en realidad se hacen los boludos y están queriendo volver a las andadas como lo hicieron junto a la “Libertadora” en 1955 y al “Proceso de Reorganización Nacional” en 1976, en antaño.
¡Muchachos…! El tiempo pasó y vuestras palabras cada vez son menos creíbles. Solo sirven para intentar meter miedo -que en realidad causan gracia más que miedo- a través de sus “socios” en los grandes medios.
.-El mayor de todos los fallidos está en ese párrafo que sostiene: “A casi treinta años de la democracia, los argentinos corremos el peligro de dividirnos…”
Veamos.
a) ¿A qué se debió esa necesidad de traer a colación los 30 años de democracia? Que yo recuerde prelados purpurados acompañaron los desplantes que la oligarquía agroganadera, junto a Clarín le hicieron al primer presidente democrático -Raúl Alfonsín- luego de la nefasta dictadura. ¿Se olvidaron de aquella vez que el propio Alfonsín debió salir en su defensa sobre los disparates que había dicho un purpurado en un Tedeum de fecha patria en la propia catedral metropolitana?
b) Casi toda -¡si no fuera por “casi”!- la cúpula eclesiástica fue cómplices del saqueo al país en la segunda “década infame” de gobiernos menemistas; mientras tanto las voces de los desclasados y los marginados del sistema no recibían “reflexiones ni preocupaciones episcopales” alguna por el lamentable estado de los integrantes de ese mayoritario sector social. Ahí sí la sociedad estaba dividida entre los pocos que tenían mucho y los muchos que no tenían nada, o casi nada. Esa división ¿no les preocupaba? ¿Por qué esta sí? ¿El temor está en el potencial riesgo que existe para el caso que la distribución de la riqueza se extiende en el tiempo, que se alargue eso de que todos tengan aunque sea un poquito, y llegue de última a afectar los aportes que el estado hace para sus parásitas vidas? ¿Por qué no muestran el “humilde y precario” nivel de vida que “padecen” en sus palacetes los jerarcas de I.C.A.?
c) ¡Por qué no sacaron la “doctrina social de la iglesia” como herramienta “democrática” para mostrársela a los asesinos de la dictadura como lo hacen ahora! ¿Por qué ahora sí? ¿Quién les impide expresarse hoy? ¿De qué sector social se transformaron ustedes en voceros?
d) ¿Cómo se concretan “los ideales de una verdadera amistad social” cuando del lado que están estos “pastores” no hay propuestas sino demandas de privilegios y/o enunciados de generalidades, similares a las que aparecen en este documento?
e) ¿Es el mayoritario sector de Argentinos, hoy reivindicado socialmente por decisión del actual gobierno el que decidió iniciar los artificiales conflictos fogoneados por los Medios Monopólicos?
f) Para ustedes ¿hay o no manipulación informativa monopólica? ¿Por qué el tema no aparece en el documento?
g) ¿Cuáles son las “sombras” que han “perseguido” al país con su caudillismo a lo largo de nuestra historia? ¿Los Moreno, Los San Martín, los Dorrego, Los Varela, Los Peñaloza, Los Irigoyen, Los Perón, Los Kirchner? ¿Cuáles los corpóreos que fueron “amistosos y verdaderamente democráticos”? ¿Los Rivadavia, Los Mitre, Los Roca, Los Justos, Los Aramburu, Los Rojas, Los Videla, Los Massera, Los Menem?
h) ¿De golpe les apareció la preocupación por la independencia de los poderes del Estado, especialmente de la Justicia? ¿Por qué durante la dictadura y el “menemato no?
Recordemos:
i) ¿Qué documento sacó el episcopado argentino cuando la “libertadora” ni siquiera permitía decir PERON o EVITA?
j) ¿Qué documento sacó el episcopado en relación a nuestros hermanos argentinos desaparecidos durante la dictadura? En cambio hablaron de no revanchismo cuando debieron salir a dar la cara por sus socios dictatoriales asesinos como si esos socios no se hubiesen tomado revancha entre 1976-1983 desapareciendo a 30.000 argentinos que osaron pretender que los ricos de estas tierras compartan un poquito sus riquezas.
k) Curas pedófilos, obispos cómplices de asesinatos, jerarcas eclesiásticos envueltos en negocios turbios desde el Vaticano para abajo ¿Les otorga catadura moral para reflexionar sobre conductas ajenas?
Con semejantes antecedentes ¿Puede llamar la atención el “límpido” contenido de este documento? ¿Justo ahora, próximo el 7D para los intereses monopólicos del Grupo Clarín, le aparece la preocupación a este episcopado argentino por la independencia judicial y la reconciliación entre los argentinos?
¿Únicamente cuando los intereses de los poderosos están en peligro les aparece la preocupación a los jerarcas de la Iglesia Católica Argentina y el interés por las cuestiones política?
¡Hay que ser muy caradura para salir a decir algo así en momentos como este!
Señores me tomé el trabajo de observar políticamente vuestro documento casualmente desde la visión política que Jesucristo tenía de las cuestiones mundanas.
Por eso insisto en nombre de Jesús ¿en qué bando están ustedes chabones?
Foto: DyN
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“Saber que ya parimos otros pibes”
2 may 2012 DERECHOS HUMANOS, HISTORIA, Notas semanales, Política Nacional, Politica
Acompañadas por representantes de Hijos, por el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, y distintas organizaciones sociales, las Madres de Hebe recordaron los 35 años de aquel primer día en que empezaron a circular por la Plaza de Mayo.
Por Alejandra Dandan
A 35 años del primer andar de las “locas de la Plaza de Mayo” convertido en ronda colectiva, sobre el escenario marcado con la imagen del pañuelo pero además por el logo de YPF y la palabra: “Vuelve a ser nuestra”. Poco más atrás del círculo sobre el suelo que representa esa lucha, Hebe de Bonafini, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, les legó a esos “chicos”, cuyas banderas saludaban desde las primeras filas, continuar ahora el camino emprendido por ellas. “Las Madres estamos afuera de todos los libros, casi hasta de los libros de historia, porque la estamos recorriendo juntos, ustedes y nosotros”, les dijo. “Esta historia que nos pusieron en las manos primero nuestros hijos y después Néstor, que todavía no entendimos lo que nos dijo, qué nos quiso decir, pero sí sabemos que hizo que estallaran los corazones, los cuerpos, las manos y las cabezas de miles y miles de pibes que se sintieron incluidos en esta patria para hacer política: y éste es el mejor momento para las Madres, saber que parimos otros pibes.”
Poco después del homenaje que hicieron las Madres de Línea Fundadora sobre esa misma plaza, mientras las banderas de las agrupaciones políticas del kirchnerismo se desplazaban de uno a otro espacio para enlazar en ese gesto los dos escenarios, músicos llegados de todo el país se subieron al escenario en el que Hebe recorrió la historia de las Madres. “Una lucha que no sabe de descansos, que nunca tuvo tregua, que enfrentó los peores momentos”, dijo. Desde cuando “éramos tan tan pero tan poquitas, pero nos sentíamos tan pero tan grandes, porque siempre nos sentimos acompañadas por nuestros hijos”. O cuando recordó el rol político de Azucena Villaflor para intentar pensar cuándo empezaron: “Tal vez el click lo hizo Azucena en la parroquia Stella Maris donde nos atendía un obispo, monseñor (Emilio) Graselli, que era más milico que los milicos”, soltó. “Más hijo de puta que los milicos. El sabia todo: habíamos ido muchas veces, nos hacían dejar la cartera, nos revisaban… Milico, milico. Y Azucena dijo: ‘¡Basta! No vengamos más acá, éstos son unos hijos de puta. Hagamos una carta para Videla’. Y yo creo que ésa fue la creación, ahí en ese momento: fuimos a la Plaza, estuvimos ahí abajo del árbol, nos pusimos a firmar la carta, ya la historia la saben: pero esta Plaza siempre nos contuvo, siempre nos sostuvo.”
En ese mismo lugar, 35 años más tarde, la presidenta de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo le entregó un pañuelo a Gabriel Mariotto, vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, como reconocimiento a su trabajo por la ley de medios. Con ese gesto convirtió a la ley en uno de los ejes del acto. Habló de los “piratas que ahora no llegan en barcos”, sino que “salen del campo y salen de algunos diarios que ustedes ya saben cuáles son”. Y exhortó a la Corte Suprema de Justicia a destrabar la aplicación de la ley. “Nosotras les demandamos a los jueces de la Corte desde esta plaza –dijo– que terminen con las cautelares; que no les tengan miedo a Clarín y La Nación, el pueblo entero los va a aplaudir, porque necesita tener más medios para poder comunicarse y aprender.”
Entre los cantos a los desaparecidos y el soy soldado del pingüino, una mujer le contaba a su hija, en brazos, el “Ohh yo soy argentina, soy soldadaaa, de Cristina”. Alrededor, termos de mate. Familias con niños. Hombres de sesenta y sobre todo abajo de las banderas concentradas adelante, cerca del escenario, y menos visibles atrás, muchos de esos pibes que desde el escenario en algún momento nombraron como de todos los sectores de la juventud peronista. En esa Plaza que cambia todo el tiempo. Donde algunas de las organizaciones van buscando desde hace tiempo la forma de quedarse a través de monumentos que se replican en la Plaza con forma de carpas o en el despliegue de cruces levantadas sobre una parte del jardín o en el anillo pintado de blanco que representa las rondas de las Madres. En esa plaza estaban las banderas sostenidas por cañas de La Cámpora, de Nuevo Encuentro, del Peronismo Militante. Había pibes con las remeras del Néstor Eternauta, pibas con las remeras del Juicio y Castigo a los culpables como aparece desde hace tiempo en que cada cuerpo aparece así como cuerpo político.
Casi al comienzo, una mujer logró conseguirse una bandera del “Ni un Paso Atrás” de la Asociación de las Madres. Una tarea difícil, no porque no hubiera, sino porque a Margarita Martínez en realidad le costó toda la vida llegar ayer a la Plaza. “Creo que la fuerza de ellas sacó a los militares del medio, la fuerza de ellas los hizo volar”, explicó. “Es la primera vez que vengo a la Plaza porque soy de la época de las cabezas lavadas: ustedes los jóvenes nacieron en democracia pero yo crecí con dictaduras, después de Perón las democracias siempre fueron muy débiles. Clarín era el que tapaba todo, era todo un engaño, nos decían por algo será: ¿sabés lo que cuesta cambiar esto cuando nos lavaron la estructura del cerebro? Yo lo voté a Aramburu, imaginate, lo adorábamos. Y después me puse a leer, un día escuché a Hebe en la radio y dije: ¡Y esta loca qué dice! Y ahora veo que está muy viejita, y me dije no puede ser que se vaya y yo le pueda dar un abrazo, por eso estoy acá.”
Eso es lo que pasaba con cada uno. Cada uno de los que estaba parado en la Plaza tenía una historia en esa lógica. Cada vida aparecía en diálogo con ese escenario. Mientras Margarita se agarraba a la bandera como quien busca cobijo, en el escenario, uno de los integrantes del Trío Humahuaca dedicó una canción a la “memoria de mi tío Lucho y de su compañera Lili López, que también murieron en el ’76”. La banda acercó saludos del Perro Santillán y de las Madres de Plaza de Mayo de Jujuy que “están tan silenciadas en una provincia –dijeron– en la que nos quieren hacer creer todavía que los desaparecidos se fueron de viaje, donde toda la oligarquía intenta tapar estas cosas”.
Entre las primeras líneas, Sebastián Padro estaba a cargo de una de las banderas de Peronismo Militante. De 22 años, sabía perfectamente que lo que estaba viendo era una imagen completamente distinta a las plazas de los ‘90 que recorrió con sus padres. “Estamos acá para seguir aprendiendo de la lucha de las Madres y reivindicando un día histórico”, dijo. “Hoy afortunadamente formo parte de un proyecto, pero es raro porque venimos a homenajear a los compañeros dentro de un proceso que avanza impresionantemente, porque hay muchos milicos presos. Yo iba de chico con mis viejos y era otro tipo de acto: esto no era lo mismo, en los ’90 eran jornadas de lucha, de protesta, hoy es distinto, hay que seguir, faltan los responsables civiles, pero se respira otro aire.” Y ahí, antes de que Hebe diga nada en el escenario, antes de que todo empiece, él hacía de contrapunto a lo que iba a venir: “Aparte nos resulta fundamental como juventud estar acá y calculo que a las Madres les pasa lo mismo: es un legado para nosotros de su lucha histórica. Creo que todos somos un poco hijos de ellas, ésta fue la lucha que se plantearon y que hoy estemos acá es directamente por responsabilidad de ellas. Tenemos que estar agradecidos como militantes de un proyecto democrático y popular”.
Entre ese ir y venir de voces traducidas, en el escenario presentaron a Pepe Cibrián, a quien Hebe convocó por su participación en la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario. Cibrián le hizo un homenaje a Federico García Lorca con el monólogo que hizo en el Congreso mientras se debatía la ley. Hebe marcó a continuación esa sanción como una victoria y recordó que entre las cosas pendientes está el derecho de las mujeres a interrumpir el embarazo.
Guillermo Vaccarini, de la Martín Fierro, se preguntaba en un costado qué cosa era una bandera que decía No matarás. “Nos sentimos parte de esa resistencia que empezaron las Madres en este momento más esperanzador, es parte de lo que nosotros añorábamos en ese momento y las Madres fueron una columna moral.” Guillermo, de 44 años, de una generación ya nacida durante el golpe estaba ahí, entre esos otros muchos que se acercaron a darles las gracias y a tomar las banderas como busca hacerlo incluso aquella mujer que entró gracias a ellas por primera vez a la Plaza.
Fuente: Pagina 12
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Tags: 35 ANOS DE RONDAS A LA PLAZA, DERECHOS HUMANOS, MADRES DE PLAZA DE MAYO
La memoria que estalla
23 ene 2012 DERECHOS HUMANOS, Política Internacional
DESPUES DE 75 AÑOS SUPO QUE SU PADRE HABIA SIDO UNA VICTIMA DEL FRANQUISMO
“No digas nada. No preguntes nada.” En Villanueva de Valdueza, el pueblo donde hace 76 años nació Constantino Fernández, no hubo grandes batallas, pero las fosas comunes se multiplicaban bajo los campos sembrados y a la sombra de algún árbol en el monte. Cuando él era un niño, los mayores hablaban en voz baja. Apenas si lloraban a los fusilados. La consigna era callar. “Tino” vivió hasta sus 17 años en ese paraje de Ponferrada, provincia de León.
Su padre había muerto cuando él tenía un año y medio. Se llamaba Antonio Fernández y todos lo conocían como “El Cesterín”. Araba la tierra de sol a sol en el pequeño pueblo español y, cuando llegaba la temporada de cosechas, sus cestos hechos con hojas de álamo se multiplicaban entre los pobladores. Murió a los 24 años, dejando a “Tino”, a un bebé de meses y a su mujer, que fallecería a los pocos años.
El tiempo pasó y Tino dejó de hacerse preguntas. Recién a los 75 años, ya de abuelo, supo que su papá Antonio Fernández es una de las miles de víctimas que se cobró el franquismo. Había sido fusilado “a consecuencia de la lucha contra el marxismo”, según dice su acta de defunción. Quien lo descubrió fue Adriana, su hija que hoy conforma la querella que desde Argentina demanda al Estado español por los crímenes contra la humanidad cometidos durante el régimen fascista.
Tino se acomoda en su silla y se aclara la garganta. “¿Me decías…? Ah, sí. Con mi hermano acabábamos de perder a nuestras abuelas, y una tía que ya vivía en Argentina nos trajo para Buenos Aires. Fue en el año ’52. Mi papá había muerto cuando yo tenía un año y medio. Y mamá, cinco años después. Yo me quedé con mi abuela materna, y mi hermano con la familia de mi padre.”
–¿Qué sabía entonces de su papá?
–Nada. Mi abuela Luisa me contaba que cuando lo vinieron a buscar, llegaron, lo tiraron al suelo y, ahí nomás, le empezaron a pegar. Lo apaleaban entre varios, mientras le sostenían las manos desde atrás, hasta que lo mataron. Pero mucho no nos querían decir. Todo era silencio por ese tiempo. Mucho después, cuando ella murió, trabajé de criado arando la tierra en unos campos de un vecino. Y siempre pasaba uno que me decía: “¿Viste aquellos garbanzos, aquel centeno que está tan alto en el medio? Eso está abonado con tu papá, él está ahí abajo”. Era un cuadradito al lado de una carretera donde el pasto crecía muy verde. Yo pasaba con frecuencia por allí y muchas veces me quedaba sentado mirándolo. Pensando si podría ser cierto que él estuviera ahí abajo.
–¿Quiénes se lo habían llevado?
–Mi abuela, que vio todo, no lo dijo nunca. A mí me lo contó mucho después un vecino de San Esteban de Valdueza. “El problema fue que en Pedragales tu padre estaba trabajando cuando unos soldados le dijeron: ‘Antonio, anda a buscar a no sé quién que tenemos que hablar con él’.” Parece ser que mi padre sabía que iban a matar a esta persona y, en vez de mandarla para el pueblo, le advirtió que debía escapar. Luego, dijo que no lo había encontrado. Pero alguien lo delató, y al día siguiente lo fueron a buscar. Lo mataron, sin preguntar nada.
–¿A quién iban a asesinar?
–Recién este año, mi hija, Adriana, consiguió develarlo. Querían a Nicasio Astorgano, el gobernador republicano de San Esteban de Valdueza, donde vivía mi padre. Pero en ese entonces, no lo sabía. Había un pacto de silencio. No digas nada. No preguntes. Nadie iba a responder, ni los mismos del pueblo sabían en quién se podía confiar.
–Usted tenía que sacar sus propias conclusiones…
–No, no lo hacía. Las fosas eran algo común. Recuerdo que mi abuela siempre peleaba como perro y gato con una vecina que teníamos al lado de la casa. Siempre le decía: “Merecido lo tenías. A mi yerno, tu marido lo podría haber salvado y no quiso y ahora tú no sabes dónde está el tuyo”. Su esposo pertenecía a un grupo de falangistas (miembro del partido franquista La Falange) que se dedicaban a robarle a la gente del pueblo, le sacaban las cosechas, los animales. A los de su clase, los mataban los mismos franquistas porque eran una mancha para ellos. Si bien trabajaban para su grupo, no les convenían cuando ya los tenían demasiado tachados. Pero eso lo supimos mucho después.
–¿Iban a parar también a las fosas comunes?
–Sí. Y en El Vierzo hubo muchas, muchísimas. La zona no fue un campo importante de enfrentamiento, pero sí había muchísimos que apoyaban al bando republicano. Entonces, fue una de las zonas donde más fosas comunes hubo. Una vez estaba llevando a pastar a las ovejas y vi cómo un labrador enganchaba con el rastrillo un cadáver. A la gente la mataban, la tiraban en el campo, entre los yuyos, y nadie decía nada. Se los enterraba en silencio.
El terrorismo de acá
Adriana Fernández asiente con la cabeza. Comprende perfectamente lo que es vivir el silencio. El golpe del ’76 la encontró con trece años. “Muchos me decían que la Junta había llegado para estabilizar el país. A mi papá nunca lo escuché hablar de política –“yo siempre pensé que no era sano meterme”, acota Tino–. Me mandaron a un colegio ultracatólico de la zona donde, salvo excepciones, estaban con el régimen; en mi familia nunca hubo un desaparecido; en el barrio, si lo había, yo nunca me había enterado; no tenía compañeros desaparecidos. Vivía en una burbuja. Me iba comiendo lo que iba leyendo en los diarios, que los muertos eran todos subversivos. Creí eso hasta que empecé a escuchar otras voces y caí en que se había vivido un horror que había pasado por alto.”
–¿Qué voces?
–Cuando comencé a ejercer como catequista. Nunca fui de quedarme a dar una charla. Yo salía a los barrios, y a los más pobres del conurbano. Por ejemplo, acá en Tigre, por Villa Garrote o El Palito, que es una villa que ya no existe. Empezaba a escuchar testimonios sobre personas desaparecidas, de personas que habían sido torturadas. Cosas que me hacían plantear “¿qué es lo que me perdí?”. Me empecé a involucrar con las causas de los religiosos que fueron asesinados. Angelelli y Mugica fueron los dos pilares. Ponce de León, las monjas francesas.
–Quiso conocer sus trayectorias
–Quería que se conozca la historia de esta gente. Porque se hablaba de la madre Teresa, de iconos que el Vaticano los tenía bien altos. Pero no de los nuestros, era como que “lo mataron, pero no es un mártir”. En Tigre, tenemos un cura asesinado por dar una misa cuando los obreros del astillero Astarsa fueron masacrados en la dictadura. Hay calles con su nombre, Pancho Soares, pero la cúpula de la Iglesia nunca dejó que se hiciera la denuncia.
–¿Qué le decían sus pares cuando hablaba de estos temas?
–Me decían que no era catequesis lo que yo estaba haciendo. Era obvio que estaba tocando temas que a los curas les molestaban mucho. Creo que me echaron de todas las parroquias de Tigre. Pero callar, no me callaron nunca. Prefería irme. Jamás di vuelta el discurso: decir “bueno, para quedarme, lo hago más livianito”. Además, como yo apoyaba la despenalización del aborto, el matrimonio igualitario y los juicios de lesa humanidad, me tenían por la oveja negra.
–¿Siempre apoyó estas luchas?
–No. Antes tenía un peso muy fuerte lo que decía la Iglesia. Fue la dictadura: vi una hipocresía explícita y cómo desde un poder, el religioso, se puede someter a una persona, haciéndole creer que si piensa de una manera o la otra va a ir al infierno. El miedo influye de una manera tremenda, sobre todo en los más pobres. Recién cuando entendí eso, se produjo el quiebre y pude replantearme el resto. Ahora formo parte del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y enseño la teología desde otro lugar. Para la Teología de la Liberación, Jesús fue un revolucionario que creó un movimiento y, por ser fiel a esas convicciones, fue asesinado. No vemos las cosas tan celestiales, y eso hace que la fe se te convierta en un motor de lucha. No en una velita para rezar.
Lucha en dos orillas
Sobre su abuelo no sabía mucho. Hasta hace poco más de un año no se le había ocurrido asociar su historia con la de la dictadura franquista. Conocía las anécdotas de su papá sobre su abuelo y las travesuras que hacía en España. “Pero, por muchos años, creí que había sido víctima de un crimen común, de una pelea entre vecinos. En 2009 estaba haciendo un curso sobre el Terrorismo de Estado en el Instituto Espacios para la Memoria, donde estaba la ESMA, y cuando vimos el tema del franquismo me hizo un click. Yo sabía por lo que me contaba papá que mi abuelo, Antonio Fernández, estaba enterrado en medio de un campo, en la montaña. La fecha de su asesinato, 1936, cerraba. ¿Por qué estaba ahí si mi abuela está enterrada en el cementerio? Ni mi papá ni mi tío sabían por qué lo habían matado. Entonces me comuniqué con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), en España, a quienes voy a estar siempre muy agradecida, y les pedí ayuda. Me mandaron el acta de defunción de mi abuelo en la que decía que fue muerto ‘en la lucha contra el marxismo’.”
Tino se despabila del sopor de media tarde. “Yo recordaba exactamente dónde estaba”, cuenta. Ambos sabían que querían exhumarlo. Pero Adriana iría por más: “Justo cuando estábamos allá se hacían aquí los juicios por la ESMA, lo que me dolió mucho, por no poder estar presente. Y mientras desde Argentina dábamos el ejemplo al mundo, en España no hay conciencia, y menos con este gobierno de Mariano Rajoy. Yo quería justicia, por él y por mi padre, que pudo haber continuado su vida en su tierra, que se quedó completamente huérfano tan temprano, por mí misma, que no pude conocer a mi abuelo”.
–¿Sabía que iba a iniciarse la querella por los crímenes del franquismo desde Argentina?
–No. Pero tuve la suerte de conocer al juez federal Carlos Rozanski, que me habló de los juicios de lesa humanidad, que no prescribían, que uno podía apelar al principio de justicia universal. Si bien me estaba hablando de lo que pasó acá en Argentina, me dio pie para el paso que iba a dar. Decía también: “No nos quedemos con el cuerpo, tenemos que buscar justicia”. Porque con el cuerpo, podés llegar a la verdad. Pero la verdad es estática, la Justicia en cambio es dinámica.
–¿Eso cuándo fue?
–En diciembre de 2009. A principios del 2010, la gente del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos me avisó que se iba a iniciar esta querella y salí disparada. Se presentó la causa en base a las denuncias de Darío Rivas por su padre y de Inés García Holgado por su abuelo. La mía por mi abuelo, Antonio Fernández, se integró a principios de 2011. Y por ese tiempo me llamaron de la ARMH y me dijeron que cuándo podíamos viajar para exhumar los restos. Fue muy fuerte. Apareció todo –dice, y muestra la foto del esqueleto completo, hallado en el preciso lugar que señaló Tino, en Villanueva de Valdueza.
“Setenta y cinco años ahí, y no le faltaba ni un diente –apunta Constantino–. Las emociones fueron muy fuertes. Mi hermano tenía dos meses y nueve días, y yo un año y medio cuando él murió. Ninguno tiene un recuerdo de él y tampoco había fotos. Hay que ver cómo sale un hueso y el otro. La cabeza completa. Lo veíamos por primera vez, pero veíamos su esqueleto.”
–Los forenses dijeron que tenía una herida de arma blanca, un tiro detrás de la oreja y otro por las costillas –acota su hija–. Aparentemente lo apuñalaron, lo dejaron que se desangrara y lo remataron de un balazo. Se veía que no fue un fusilamiento así nomás, fue con saña. Lo hicieron para aleccionar a los vecinos.
Constantino agrega que un integrante de la Asociación le dijo: “Tino, se nota que este hombre fue enterrado con todo el cariño del mundo”. Porque al cuerpo le habían cruzado los brazos, le dejaron puestas las alpargatas y tenía como una almohada de tierra para que apoyara la cabeza.
“Lo que me angustia es no poder ponerle un rostro, porque no hay fotos de él. La única imagen que voy a tener es ésa, y eso es duro –comenta Adriana–. Para colmo, justo cuando estábamos allá se hacían los juicios por la ESMA y me dolió mucho no poder estar presente porque se hacía justicia por las Madres de Plaza de Mayo y por las monjas francesas con todo lo que había hecho Astiz. Además me chocó mucho todo ese contraste.
–¿Por qué?
–Porque mientras en la Argentina estábamos dando el ejemplo, en España no hubo un solo funcionario que accediera a mi pedido de asistir a la exhumación o, luego, al entierro. Sentí que no había la más mínima voluntad del Estado por hacer memoria. Y quizá tampoco haya mucha conciencia entre la gente.
Constantino recuerda que “se acercó muchísima gente mayor a ver la exhumación”. “Sí, viejitos que durante todos esos años nunca pudieron declarar, contar su verdad –agrega su hija–. Me dijeron que mi abuelo era una persona con una inteligencia enorme, con una capacidad gigante.”
–¿Sabían por qué lo habían asesinado?
–No sabían si tenía una afiliación política, si era de la UGT (Unión General de Trabajadores) o de la Casa del Pueblo. Pero todos decían que había sido por salvar a Nicasio Astorgano, el gobernador de San Esteban de Valdueza, que después murió en la cárcel. En el pueblo a mi abuelo lo conocían como “Cesterín” porque el suegro era el cestero, el que hacía los cestos con hojas de álamo para recoger las vendimias y se nota que él lo ayudaba. Era muy joven, tenía 24 años cuando murió.
–Lo recordaban a pesar de haber pasado tantos años.
–Es que era un pueblito chico –dice Constantino.
Y su hija agrega: “Decían que era una persona muy querida por todos y que el papá de él, mi bi- sabuelo, murió al poco tiempo, producto de la angustia por el asesinato de su hijo. Y su mamá, dicen que iba al portal de la Iglesia de San Esteban y cantaba ‘Cara al sol’, el himno de la Falange Española, pero con el brazo izquierdo alzado y el puño cerrado –como los socialistas y los comunistas–. Nadie se atrevía a tocarla, era una mujer brava”.
–¡Ja! La abuela Josefa –recuerda Tino.
–A mí siempre me preguntaron de dónde me venía el zurdaje –remata Adriana–. Bueno, me venía de ahí, de mi familia.
Informe: Rocío Magnani
Imagen: Luciana Granovsky
Fuente: Pagina 12
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Sobre la penalización del aborto
19 ene 2012 DERECHOS HUMANOS, Notas semanales, SALUD PÚBLICA
C.A.B.A, Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Opinion
Los incisos del artículo 86 del Código Penal no requieren autorización judicial para el aborto no punible. Ninguna eximente del Código Penal puede requerir una autorización previa judicial. Si se han fraguado las circunstancias eximentes se verá luego. Está de por medio el asunto de la coma, pero creo que se refiere a cualquier violación. La salud, conforme a la ONU, es un estado de equilibrio biopsíquico; pocas dudas caben, por ejemplo, de que el riesgo de que la gestante caiga en una psicosis es un riesgo gravísimo para la salud. Lo que quiero decir es lo siguiente:
a) El aborto no es “bueno”. No creo que nadie en su sano juicio piense lo contrario ni que ninguna mujer que aborte lo haga alegremente.
b) El número de abortos que se practican en el país es enorme, las cifras estimadas son altísimas.
c) La inmensa mayoría de los abortos se practica “clandestinamente” en clínicas y en condiciones de inseguridad.
d) En 35 años de juez he conocido unos diez procesos por aborto, o sea, nada.
e) Una minoría de abortos se practica en condiciones sépticas terribles y son de la pobreza o de la miseria; buen número acaba con la vida de la gestante por septicemia.
f) En síntesis, el Código Penal no sirve para prevenir el aborto y ni siquiera para reducir el enorme número de los que se practican. Para lo único que sirve es para que las mujeres de la faja más pobre y desamparada sean sometidas a los riesgos más altos.
g) Por consiguiente, debe concluirse que se trata de un delito generalizado e impune.
h) El argumento de que si se generaliza el homicidio con impunidad habría que pensar si se hace algo diferente de dejarlo en el Código Penal no es válido: cuando el homicidio se generaliza y es impune tenemos una guerra, y ninguna guerra fue terminada con el Código Penal, sino con armisticios.
i) Es obvio que todos queremos un mundo sin guerras ni genocidios, y también sin abortos. Sin embargo, no sabemos cómo lograrlo, pero lo que sabemos es que con el Código Penal no se logra.
j) Lo correcto es hacer una investigación de campo seria, cuantificar la cantidad con encuestas y proyecciones (lo que es perfectamente posible), reunir todo el material que hasta el momento se haya investigado, establecer las tipologías, las causas, las motivaciones, la población en riesgo y ver cómo disminuimos el número, o sea, una política de reducción de daños real.
k) No tiene sentido afirmar que con el Código Penal prevenimos lo que no prevenimos y no ocuparnos del hecho real y de su prevención. Si del enorme número logramos bajar a la mitad, sería muy grande el número de vidas que salvemos, intra y extrauterina. Tampoco podemos ser omnipotentes o, por serlo, dejar que se siga practicando alegremente, como en la realidad sucede hasta el presente.
l) Si nos limitamos a discutir un artículo del Código Penal y nos conformamos con su vigencia, algún día nos ridiculizarán y nos cobrarán la indiferencia frente a las muertes.
m) Si nos limitamos a autorizar el aborto hasta el tercer mes, habremos salvado la vida de muchas mujeres pobres y desamparadas, pero nos habremos desentendido de los otros cientos de miles de abortos que se practican.
n) No veo inconveniente en que se amplíe la eximente en el Código Penal, porque de cualquier manera la tipificación es en la práctica inútil, pero no alcanza.
o) En síntesis, creo que es necesario ir más allá y cualquier reforma enmarcarla en un programa nacional serio de disminución del número de abortos reales, precedido por la investigación científica del fenómeno. Es la única manera que tenemos de salvar vidas humanas y creo que debemos hacer el máximo de esfuerzo en ese sentido.
p) Por las dudas: tampoco creo en la eficacia de una persecución policial a las clínicas. El efecto sería el mismo que en cualquier manifestación de delincuencia organizada. Los mejores dejarían la actividad. Los que queden aumentarían el precio del servicio ilícito. Esto sólo haría que una faja más amplia de mujeres quedase librada a los riesgos mortales.
q) De cualquier manera, los legisladores son los que tienen la responsabilidad de tomar la decisión y encarar en serio el problema.
* Ministro de la Corte Suprema de la Nación.
Pubicado el Jueves 19 de enero de 2012 en Pagina 12
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¿Una nena o una incubadora?
19 ene 2012 DERECHOS HUMANOS, Notas semanales, Política Nacional, SALUD PÚBLICA
C.A.B.A, Argentina, UNASUR, EL EMILIO, Opinion
Por Mariana Carbajal
¿Quién puede dudar de que un embarazo producto de un abuso sexual puede afectar la salud de una niña de 11 años? No hay que ser médico para intuirlo. Ni siquiera tiene desarrollados los pechos. Ni tiene vello en el pubis. Pero el ministro de Salud de Entre Ríos pretende convertirla en una incubadora para que lleve a término una gestación que no eligió. La niña no sólo vive el sufrimiento mental causado por el ataque sexual, denunciado en la Justicia. Es de presumir que enfrenta el sufrimiento psicológico asociado con la pérdida de la integridad personal. Situaciones como una violación pueden afectar la salud de las mujeres, física y mentalmente, advierte el libro Causal Salud. Interrupción legal del embarazo, ética y derechos humanos (2008), publicado por la Federación Latinoamericana de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (Flasog), entre otras entidades.
El ministro de Salud de Entre Ríos, Hugo Cettour, dice que embarazos adolescentes hay en todos lados.
El libro analiza en profundidad uno de los supuestos de permiso legal para el aborto consagrados en la mayoría de los países de América latina y el Caribe, entre ellos la Argentina, y es el que se refiere a cuando la gestación pone en riesgo la salud de la mujer. El trabajo, en el que participaron destacadísimas especialistas del continente, plantea que el derecho a la salud debe ser entendido en un marco efectivo de protección de los derechos humanos de las mujeres. Es decir, “como interdependientes de los derechos a la vida, la dignidad, la autonomía, la libertad, el libre desarrollo de la personalidad, la información, la no discriminación, la igualdad, la intimidad, la privacidad, así como a estar libres de tratos crueles, inhumanos o degradantes, como ha sido caracterizada la continuación forzada de un embarazo o la falta de acceso a la interrupción legal de éste cuando la salud está en riesgo”.
El libro señala también que una de las facetas que expresan una afectación de la salud, en su dimensión social, es el proyecto de vida. Es decir, “si la gestación interfiere con ese proyecto, se afectará la salud”. De la misma forma que si el embarazo “fuerza a una mujer a abandonar el sistema educativo o a reducir sus expectativas de educación”. Sería muy valioso que el juez de Familia de Concordia, que tiene en sus manos por estas horas la posibilidad de gravitar en el futuro de esta niña, tome en cuenta estos argumentos.
De todas formas, el caso nunca debió llegar a la Justicia. Debió resolverse en la intimidad de un consultorio de un hospital público, como claramente indica el Protocolo de Atención a Personas Víctimas de Violación Sexual y la Guía Técnica de Atención Integral de los Aborto No Punible, elaborados por el Ministerio de Salud de la Nación. ¿Por qué el ministro Juan Manzur elige el silencio en lugar de defender la salud de una niña de 11 años? La ley avala su pedido para abortar. “Quiero volver a ser como antes”, les habría dicho a sus familiares. Es de esperar que no se dilate la resolución judicial y que tampoco –como en otros casos recientes– se pretenda obstaculizar la interrupción de embarazo atemorizando a la mamá, diciéndole que el aborto podría ser riesgoso para la salud y la vida de la niña. Hoy su salud corre riesgo. Y su pedido debe ser escuchado.
Publicado en Pagina 12 el Miércoles 18 de enero de 2012
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“Tenemos que conseguir que Obama firme la libertad de Los Cinco”
11 oct 2011 DERECHOS HUMANOS, DISCRIMINACIÓN, Notas semanales, Política Internacional
Barcelona, España, Europa, EL EMILIO, Internacionales
Por Oriol Sabata
LibreRed
Para EL EMILIO
En 1998 fueron detenidos en Estados Unidos cinco ciudadanos cubanos que trataban de recopilar información sobre grupos contrarevolucionarios radicados en Miami que tenían como objetivo atentar en Cuba.
Dos semanas antes de su arresto, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, habían entregado al FBI un dossier con amplia información de actividades que grupos terroristas como Alpha 66, Hermanos al Rescate, Fundación Nacional Cubana Americana o Omega 7 habían planeado ejecutar en la isla.
Paradójicamente, fueron detenidos por el propio FBI y encarcelados en celdas de aislamiento durante 17 meses, siendo sometidos a torturas físicas y psicológicas.
Tras un juicio en Miami en el año 2001, en un ambiente totalmente hostil y bajo una campaña mediática de criminalización, no pudo ser demostrado ningún cargo contra los que se les acusaba (espionaje y atentar contra la Seguridad Nacional).
Los abogados defensores sí demostraron la culpabilidad de las personas y organizaciones de Miami en atentados contra Cuba.
Sin embargo, “Los Cinco” fueron hallados culpables y sentenciados a condenas que sumaron 4 cadenas perpetuas más 77 años confinados en cinco cárceles diferentes de máxima seguridad.
En 2005, un panel de jueces de la Corte de Apelaciones revocó sus veredictos de culpabilidad al considerar que estos cinco hombres no tuvieron un juicio justo en Miami.
En 2009, la Corte Suprema de EEUU anunció, sin más explicaciones, su decisión de no revisar el caso a pesar de los sólidos argumentos esgrimidos por los abogados de la defensa.
Liberación de René Pérez, uno de “Los Cinco”
René González, uno de los cinco cubanos presos en EEUU, fue liberado este viernes luego de permanecer en prisión durante 13 años en Florida.
Durante la madrugada fue puesto en libertad, aunque deberá permanecer en EEUU bajo “libertad supervisada” por tres años, según lo estipuló la jueza de la causa.
A la salida del penal, González fue recibido por sus dos hijas, Irma e Ivette, su hermano Roberto, y su padre Cándido, además de su abogado, Philip Horowitz.
Familiares de “Los Cinco” en España
Magali Llort, madre de Fernando González y Adriana Pérez, esposa de Gerardo Hernández, de gira por Catalunya, expusieron este jueves en la ciudad de Barcelona la injusticia del encarcelamiento de “Los Cinco”.
En un acto organizado por la plataforma “Defensem Cuba”, las familiares actualizaron la situación del proceso legal, haciendo hincapié en la situación de René, el castigo y riesgo para su vida al negarle la jueza regresar a Cuba, tras su puesta en libertad este viernes tras haber cumplido la condena impuesta.
Hicieron mención especial al atentado terrorista de la de la voladura del avión de Cubana de Aviación en Barbados que hace 35 años, fue planeado por Posada Carriles, terrorista confeso y protegido del gobierno de EEUU, donde murieron 76 personas.
“EEUU ha actuado en abierta complicidad en las operaciones contrarrevolucionarias de estos grupos contra la República de Cuba. Es natural que el gobierno cubano ejerciera su derecho a la defensa propia enviando a suelo estadounidense algunos de sus luchadores con el propósito de recabar información en torno a las actividades de estas organizaciones e individuos contrarrevolucionarios que facilitara a Cuba defenderse de los ataques terroristas.”
Se remarcó la doble moral del gobierno de EEUU en torno al terrorismo y como su sistema judicial con Los Cinco ha ido demostrando todas las irregularidades, violaciones legales y violaciones de derechos humanos, como el tema de la denegación de visas a los familiares.
“Defensem Cuba”, hizo un llamamiento a seguir sumando apoyos y a participar en la campaña por la liberación de los otro 4 cubanos presos.
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LA JUSTICIA ARGENTINA RESOLVIÓ QUE EL ESTADO TURCO COMETIÓ GENOCIDIO CONTRA EL PUEBLO ARMENIO
8 abr 2011 DERECHOS HUMANOS, DISCRIMINACIÓN, HISTORIA, Política Internacional
Buenos Aires, Argentina, EL EMILIO, Secretaria de DD.HH, de Morón.
El juez federal Norberto Oyarbide resolvió con entidad de sentencia definitiva que el estado Turco: ha cometido delito de genocidio en perjuicio del pueblo Armenio, en el período comprendido entre los años 1915 y 1923. En el mismo fallo se declara que “en el marco de tramitación de la presente causa n° 2.616/2002, y en el contexto histórico de los hechos comprobados a tenor de la declaración contenida en el punto resolutivo I., que se ha comprobado con idéntica entidad probatoria, la preexistencia y el carácter de víctimas de las familias paterna y materna de Gregorio Hairabedian, integrantes de Pueblo Armenio residente en el territorio del Imperio Otomano, y luego Estado de Turquía.
A tan sólo 24 días del 96° aniversario del genocidio de armenios, la Comunidad Armenia Argentina cierra diez años de búsqueda de verdad en la Justicia argentina con un fallo que reconoce el genocidio de armenios en un contexto que, como expresa el mismo fallo: “Es la resultante de un novedoso segmento procesal inaugurado en la República Argentina, con entidad de proceso esclarecedor de sucesos que indudablemente, adquieren inserción dentro de los denominados delitos de lesa humanidad, y en ese contexto, el puntual tipo del genocidio; cuya evocación y memoria requieren, su consideración en un rango legal acorde a la gravedad del hecho cometido”.
El fallo del juez Oyarbide es la conclusión de un largo proceso judicial iniciado el 29 de diciembre de 2000 por el escribano Gregorio Hairabedian cuando presentó una demanda por la Verdad y por el Derecho al Duelo, relativo al Genocidio de Armenios por parte del Estado de Turquía durante los años 1915- 1923, del cual específicamente fueron víctimas integrantes de su familia paterna y materna radicada en dicha época en los vilayetos de Palú y Zeitún, en Armenia por entonces bajo el dominio del Imperio Otomano.
Esas actuaciones se sustanciaron ante el Juzgado Nacional Criminal y Correccional Federal n° 5, a cargo del Doctor Norberto M. Oyarbide, Secretaría n° 10, a cargo del Dr.Pedro Diani de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Después de apelar resoluciones desfavorables de la primera instancia, la Excma. Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal, ordenó al Juez de Primera Instancia se lleve a cabo una investigación, en el marco de lo que se ha dado en llamar “Juicios de Búsqueda de la Verdad”.
En 2002, el Juzgado del doctor Oyarbide solicitó al gobierno de Turquía, a través de la Cancillería argentina, informes detallados sobre la suerte corrida por los familiares paternos y maternos de Gregorio Hairabedian, entre 1915 y 1923 y que se pongan a disposición los archivos que posean relativos a tales sucesos. Asimismo, se solicitó información a los gobiernos de Gran Bretaña, Estados Unidos, Alemania y Estado Vaticano. En 2005, se amplió el pedido de información a Egipto, Jordania, la Autoridad Palestina, Irán, Siria, Líbano, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Iglesia Armenia.
Es importante señalar que en diciembre de 2005, las instituciones de la Comunidad Armenia se sumaron como co querellantes a la ampliación de la Demanda por el Derecho a la Verdad relativa al Genocidio de Armenios. Estas instituciones son: La Unión General Armenia de Beneficencia, la Institución Administrativa de la Iglesia Armenia, Asociación Cutural Armenia, Cámara Argentino Armenia de Industria y Comercio, Unión Cultural Armenia, Unión Compatriótica Armenia de Marash, Asociación Tekeyan y Unión de Residentes Armenios de Hadjin, Unión General Armenia de Cultura Física y la Asociación Civil Armenia de Beneficencia de América del Sur.
Durante diez años, se llevó a cabo una exhaustiva búsqueda de documentos oficiales de los estados de Francia, Bélgica, Alemania, Vaticano y Gran Bretaña para obtener documentos que pudieran ser presentados en el juicio a modo de evidencia probatoria. Parte de ese proceso incluyó la recopilación de testimonios orales de sobrevivientes del genocidio armenio residentes en Argentina, trabajo que se realizó con la metodología y la colaboración del equipo del Programa de Historia Oral de la Universidad de Buenos Aires. También han enviado informes sobre el genocidio armenio la Iglesia Apostólica Armenia, la Iglesia Católica Armenia y la Iglesia Evangélica Armenia.
En abril del año 2010, en el 95º aniversario del genocidio armenio, se presentaron las pruebas recolectadas, traducidas y certificadas ante el tribunal interviniente y en diciembre del mismo año se presentó un “Petitorio” firmado por las autoridades de la comunidad armenia argentina junto a Gregorio Hairabedian, solicitándole al juez que dictara sentencia en función de las pruebas presentadas a lo largo del proceso. Al menos 10 sobrevivientes e hijos de sobrevivientes del genocidio armenio residentes en la Argentina prestaron declaración testimonial ante el Juez Oyarbide. Asimismo, se presentaron testimonios de prensa del New York Times, Washington Post, Manchester Guardian, Boston Daily, La Nación , La Prensa y La Razón de los períodos 1915-1923. También se agregó un informe detallado con los reconocimientos internacionales del genocidio armenio y particularmente la posición del Estado argentino, expresada en la sanción de la Ley 26.199 y un certificado del Arzobispado de la Iglesia Armenia donde se deja constancia que no cuentan con registros del paradero de los familiares de Gregorio Hairabedian.
Con este fallo, la Colectividad Armenia en Argentina no sólo alcanza una valiosa resolución histórica en el marco de los procesos de los Juicios por la Verdad, sino que también inicia una nueva etapa que es la de la reparación para el pueblo armenio víctima del genocidio.
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