“Somos una sociedad con mucha capacidad”

Desde Cuadernos para la Emancipación SyE abordamos el valor social de la investigación científica, lo hicimos de la mano de un hombre comprometido con el avance de la ciencia en nuestro país: el Dr. Alberto Kornblihtt.* Compartimos la entrevista realizada por Marcos Ordóñez.

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-¿Cómo se encuentra la ciencia y la investigación hoy en nuestro país?
-La ciencia en la Argentina tiene una larga tradición, lo que la pone en un lugar de privilegio positivo respecto de otros países de Latinoamérica. Pero también siempre sufrió problemas: desinterés de los gobiernos, poco apoyo de los gobiernos provinciales, poco apoyo de la industria privada, falta de presupuesto. Todos estos son problemas históricos que repercuten en la situación actual de la ciencia. Pero hubo muchos intentos para revertirlo, en particular la creación del nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva que es un hecho altamente positivo. Este Ministerio tiene muchas iniciativas para revertir aquellos hechos negativos, y también para generar nuevas opciones. Por lo tanto, no está ni tan mal ni tan bien la situación hoy. Hay una historia, una tradición que debe ser preservada. Hubo momentos negros durante la dictadura que no fueron solo económicos, hubo persecuciones, discriminación en las universidades, etc. Y eso por suerte lo superamos. Estamos en un momento de pendiente positiva, de cambio lento pero positivo.

-¿Existe conciencia en la sociedad sobre el valor de la ciencia?
-La existencia de secciones de ciencia y tecnología en los grandes medios de divulgación, en los grandes diarios, en los canales de televisión y en las radios, ayudan a que la sociedad tenga una comprensión mejor y mayor de lo que es la actividad científica. Pero, lógicamente, la sociedad se pregunta para qué sirve la ciencia. Y esa es una respuesta que es muy difícil de dar en el corto plazo. Porque, por su puesto que la actividad científica se propone hacerse preguntas originales sobre problemas no resueltos y tratar de resolver problemas que puedan ser útiles a la sociedad. Pero para que esto ocurra tienen que transcurrir muchos años de apoyo constante, de trabajo continuo y recién ahí se ven los resultados. Entonces, muchas veces, la sociedad tiene simpatía por la ciencia y por los científicos pero no comprende que el camino a recorrer para llegar a los servicios que sean beneficiosos para la sociedad, es un camino lento. Hay muchos aspectos problemáticos de nuestra vida y de nuestro país que se podrían resolver no con nueva ciencia sino con la que ya tenemos. Sabemos cómo general agua potable y, sin embargo, hay muchos sectores de la sociedad que no tienen agua potable; sabemos cómo impedir los aluviones y hay muertes producidas por aluviones; sabemos cómo vacunar a la población, cómo generar condiciones de salud, cómo proveer de cloacas: esas son medidas políticas y económicas, donde los científicos podemos ayudar pero donde no se requieren nuevas investigaciones. Hay mejoramientos de la sociedad que tienen que ver con la distribución de la riqueza y con medidas políticas que no están directamente vinculadas a un avance científico.

-¿Existe un correlato entre el desarrollo científico y las condiciones sociales y económicas de un país?
-Sí. Es un correlato que yo no podría asegurar que sea de causa efecto. Creo que los países más ricos desarrollaron ciencias más poderosas y más grandes. Probablemente porque saben que invirtiendo en ciencia y en tecnología, la inversión es muy grande aunque sea una punta del iceberg va a dar resultados positivos para la sociedad o la economía. Sí, hay un correlato: los países más ricos y desarrollados son aquellos que tienen sistemas científico-técnicos más vastos, más grandes y más financiados. Pero también han tenido sus contradicciones. Por ejemplo: Estados Unidos, durante la administración de George W. Bush restringió los fondos para la ciencia porque tenía una política de favorecer al gran capital. Ahora, la administración de Barak Obama, revirtió esa política y Estados Unidos es el país más importante en ciencia en el mundo y ahora tiene un plan de inversión en ciencia multimillonario en todos los estamentos estatales que va a dar un ímpetu nuevo importante y positivo. O sea, que a veces loa países tienen contradicciones y pasan períodos de restricción o de expansión.

-¿Cuál es la razón de que a pesar de que la ciencia no ha tenido la importancia que debería tener para el desarrollo del país, aún así sigue habiendo una gran cantidad de gente que se aboca a la investigación?
-Hay gran cantidad de gente pero debería haber más. Debería haber mayor opción por carreras de ciencia, tecnología e ingenierías de la que hay hoy. La Facultad de Buenos Aires tiene cinco mil alumnos para todas las carreras científicas. Y queremos tener más alumnos. Mientras más alumnos haya en las carreras científico técnicas más científicos va a haber. Por qué pese a los golpes que hemos tenido, se ha sobrevivido, en parte es por la tradición, en parte es por la educación pública estatal argentina que ha generado siempre un deseo de producir conocimiento en nuestro propio país. Esa tradición pesa. Y porque los científicos sabemos agruparnos y defender lo que creemos que es justo y por eso luchamos y sobrevivimos. Esa tradición se rompe con las dictaduras y por eso hubo tanta emigración. Cuando hoy los jóvenes que formamos son doctores se van al extranjero y trabajan en mejor condiciones que acá, pasan tres o cuatro años y quieren volver, porque quieren criar sus hijos en esta sociedad y porque quieren hacer el esfuerzo de hacerlo aquí. Esto es muy valioso, por eso tenemos que darle condiciones para que vuelvan. Tenemos que darles infraestructura edilicia: ahora hay programas para construir nuevos edificios porque estos están bastante viejos y súper ocupados de investigadores y becarios. Y tenemos que darles un buen salario y buenas condiciones para que puedan mantener a su familia y trabajar en el país. Las causas son múltiples. Hay tradición, hay percepción de que con esfuerzo se puede lograr, y también, pese a que tanto nos autoflagelamos somos una sociedad que trabaja mucho, que tiene mucha capacidad de trabajo, mucha capacidad de creación.

-Argentina tiene una gran dependencia en el desarrollo de medicamentos y aparatología médica ¿se puede revertir esta dependencia a partir de los conocimientos que hay acá?
-Sí, se podría revertir con decisiones políticas que no siempre son fáciles de tomar. Por ejemplo: la Argentina tiene muchas empresas multinacionales fabricantes de medicamentos que los que hacen es importar la materia prima y fraccionarla y embasarla aquí. Esas empresas venden aquí medicamentos a precios que son mucho más altos que los precios extranjeros. No sólo solo se lo venden a particulares sino que también a hospitales estatales. Esas empresas deberían pagar más impuestos o invertir en investigación en el país. Y no invierten dinero en investigación en el país porque la investigación que ellos hacen, las hacen en sus centros internacionales de Suiza, de Austria o Alemania o Estados Unidos. Creo que en ese rubro deberíamos tener una línea de impuestos específicos a las empresas farmacéuticas multinacionales para que usen ese dinero para financiar investigaciones -en sus propios laboratorios si quieren, o estatales- o usar ese impuesto específicamente para fomentar la investigación pública. La Argentina no fabrica la mayor parte de las vacunas que usa la mayor parte de la población. Hay quienes dicen que acá saldría más caro que fabricarlas afuera. Habrá que discutir qué es lo que conviene y eso no siempre tiene que ver con el costo monetario sino a veces con la independencia económica y política respecto a insumos necesarios para la salud de la población. Hay muchos rubros en los que podríamos tener una mayor independencia. Y la capacidad de nuestros profesionales es muy alta como para poder colaborar en esos proyectos.

-¿Cómo encuentra la educación en nuestras universidades?
-La universidad está en una crisis muy grande, pero no es solamente económica, sino que tiene que ver con la concepción de universidad. Se dio una división bastante clara entre una concepción profesionalista según la cual la universidad tiene que poner todo su esfuerzo en la formación de profesionales liberales como abogados, médicos, etc; divorciada de la universidad como generadora de investigación y de conocimiento científico, tanto en las Ciencias Sociales como en las Exactas y Naturales. Esa crisis se visualiza en todas las universidades públicas. La universidad debe ser un centro de generación de conocimiento y, si bien debe formar profesionales, no puede estar teñida por la formación de profesionales liberales. Quisiera que hubiera un cambio hacia proyectos más científicos con mayor apoyo a la ciencia, a la tecnología, a las carreras científicas. No son solamente las ciencias exactas, sino también la Sociología, la Filosofía, la Psicología, la Historia. Es decir, hay Humanidades que tienen el método científico, distinto del de las Ciencias Exactas, pero método científico al fin, que también deben ser apoyadas. Respecto de la calidad de la enseñanza, las universidades públicas todavía tienen buena calidad y que esa calidad no se contrapone con que sean masivas, con que tengan muchos estudiantes. Es notable cómo a veces vienen estudiantes extranjeros y se asombran, primero por la calidad de las clases y, segundo, por la participación de los estudiantes en las discusiones. Porque ellos están acostumbrados a recibir clases que son mucho más mediocres y donde el estudiante acepta lo que le dice el profesor y no pregunta, no se interesa, no discute. Ese es un valuarte muy grande y debemos saber defenderlo. Eso es herencia y presencia de la universidad pública, estatal, gratuita y financiada por el Estado. Eso es lo que garantiza esa calidad. Hay gente que piensa que no y por eso promueve las universidades privadas. Es todo lo contrario: la calidad está en las universidades públicas. Y tenemos que saber valorarla, defenderla e incrementarla.

-El pensamiento crítico es inherente a la condición del científico ¿Hay un dilema cuando la ciencia no está orientada a resolver problemas que no tienen que ver con necesidades humanas y busca a través de la investigación réditos económicos?
-Obviamente no estoy de acuerdo con la concepción de la exclusiva búsqueda de rédito económico a través de la investigación científica. Pero, tanto para investigar la realidad y hurgar en lo desconocido o para buscar réditos económicos, se puede usar igualmente el pensamiento crítico. No hay una contraposición. Es, en todo caso, un problema ético de función del investigador y tiene que ver con que no se justifica tener salarios bajos para dedicarse a tareas con rédito económico en el mundo privado usando el ámbito público o el salario público y no cumplir con las tareas que tiene que cumplir. Estoy de acuerdo en que opto por la actividad de investigación, pero buscar el rédito económico no implica no usar el pensamiento crítico, se puede usar también.

-¿Es independiente la investigación en nuestro país o está condicionada por los créditos internacionales?
-Hay créditos internacionales en el ámbito público que no están condicionando en este momento los temas que se investigan. Sin embargo, no es bueno depender de créditos internacionales, por eso ha habido incrementos en el presupuesto y esperamos que el Poder Ejecutivo le otorgue al Ministerio de Ciencia y Tecnología la plata que está presupuestada, que no haya problemas de flujo de caja y que ese dinero llegue para no depender de los créditos internacionales. Ahora, si hablamos de investigación básica, no hay tanta influencia. Hubo algunos problemas en su momento con el financiamiento de investigaciones por las fuerzas armadas de Estados Unidos y el Comité de ética en Ciencia y Tecnología, al cual yo pertenezco, emitió un dictamen sobre los peligros que existen cuando se acepta el financiamiento de las fuerzas armadas de otros países. Sin embargo, hay un terreno que tiene que ver con la medicina en el cual sí los intereses privados son determinantes y es en la investigación clínica para hacer los ensayos clínicos de las drogas que los grandes laboratorios farmacéuticos generan fuera del país. Necesitan hacer ensayos y pruebas con pacientes para lo cual recurren a los médicos de los hospitales estatales para conseguir muestras que después sean llevadas a Estados Unidos o Europa y ser analizadas. Ahí hay un punto al que se lo llama investigación pero que en realidad no es investigación sino que es un negocio. Esto puede herir la susceptibilidad de parte de los médicos que trabajan en hospitales, pero hay que tener cuidado porque una cosa es que el médico argentino participe realmente de un proyecto de investigación clínica o que sea un proveedor de muestras de pacientes. Ahí hay un problema ético y económico que lo que está determinando que lo que se hace es direccionado por el financiamiento de afuera y no por la decisión interna.

-¿A qué se debe la proliferación de universidades privadas?
-La educación privada es un negocio; por lo tanto va a tratar de expandirse para ganar más plata. Esto vale tanto para la educación media como para la universitaria. En segundo lugar, esa crisis de la universidad que se divide en profesionalistas y la científica permite que se generen universidades privadas donde apuestan solamente a lo profesionalista, carreras que requieren aulas, tiza y pizarrón, computadoras y nada más. No requieren laboratorios, centrífugas, espectrofotómetros, aceleradores de partículas, etc. Es más barato hacer eso y es así que pululan estas universidades. Hay muy pocas que tienen carreras científicas. La enseñanza sin investigación es un insumo barato y un rédito económico alto. Además, ha habido una campaña de desprestigio de la universidad pública por parte de ciertos comunicadores que tuvo eco en la población. Y la burguesía siempre actúa respondiendo al miedo. Y el miedo es que si mando a mi hijo a la universidad pública no va a poder estudiar porque las aulas van a estar llenas, va a perder tiempo porque va a haber paros, va a tentarse con la actividad política y eso lo va a distraer; por lo tanto lo más seguro, ante ese miedo, es mandarlo a una universidad privada, en general, no es una universidad porque no genera conocimiento; es una escuela universidad donde se enseña. Y el tercer factor es que las universidades privadas no forman sus propios profesores y lo que hacen es tomar prestado profesores de las universidades públicas que están muy bien formados. Creo que no deberían existir las universidades privadas. La pasividad de las públicas no es obstáculo para la calidad y, con más presupuesto, las públicas le pasan el trapo lejos a las privadas. Por ejemplo: cuando yo era chico, tengo 55 años, iba al colegio estatal público primario. Los que iban a la escuela privada eran los que repetían en la pública. La escuela privada era el descarte, no era lo deseado. Ojala pudiéramos volver a que lo deseado sea lo público y no lo privado.

-A partir de la manipulación genética se puede aumentar la producción agraria enormemente y, sin embargo, hay sectores donde la alimentación no llega ¿qué opina de esto y cómo participa la ciencia?
-Nuestro país es el tercero en el mundo en extensión en el cultivo de soja transgénica resistente al herbicida glifosato. Eso implica que hubo una modificación genética de una planta que la hizo muy exitosa, tanto que se la puede cultivar en grandes extensiones tirando un herbicida que mata las malezas y deja que esta planta, que tiene valor económico sobre todo para la alimentación en Oriente, crezca muy bien. Este hecho científico tecnológico debe ser controlado por el Gobierno. Si hubo sojización, si se excedió en la cantidad de producción de soja en detrimento de otras actividades que hicieron que los productos de esas otras se encarecieran, es responsabilidad del gobierno revertir eso. La planta transgénica no tiene la culpa de la sojización, la culpa la tiene, en todo caso, el sistema económico que permitió que proliferara de esa manera deformada. Hay un hecho objetivo de que la soja es exitosa, pero también un exceso de herbicida puede ser perjudicial para la salud y el monocultivo de soja va en detrimento de otras actividades agropecuarias. La visión política es compleja. Los científicos podemos aportar nuestro conocimiento pero no vamos a decidir, tiene que ser una decisión concensuada global.

-La investigación ¿debe orientarse siempre hacia las necesidades de un país?
-No. Si uno planteara que sólo deben financiarse proyectos de investigación que resuelvan problemas concretos del país, la chance de resolverlos, disminuye. Porque para resolver temas concretos tiene que haber formación de investigadores a través de la investigación básica, que es la base sobre el cual se apoyan aquellos proyectos de investigación que pueden solucionar problemas concretos. Lo que tiene que haber es una relación dialéctica entre el apoyo a grupos de investigación básica y forman recursos humanos con el apoyo a proyectos aplicados con resolución a corto plazo y mediano plazo: cinco y 15 años respectivamente. Si sólo se apoya lo aplicado no va a tener las mentes y las habilidades preparadas para resolverlas, que provienen de la investigación básica.
-¿Cuáles son los pro y los contras de la manipulación genética?
-Es un tema muy complejo. La línea de base es que cualquier actividad científica tiene que estar filtrada por la sociedad. Así como hablamos de la manipulación genética podríamos hablar de la energía atómica. Estoy en contra de que se hayan tirado las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, pero no estoy en contra de que se haya descifrado la estructura del átomo y el proceso de fisión atómica. El problema tiene que ver con el uso que se le da a la ciencia y no con el avance del conocimiento y con la posibilidad de intervenir en la naturaleza. Respecto a la manipulación genética hay mucho más mito que realidad. No está mal hacer variedades trasgénicas como la soja, hay que tener cuidado de que esas variedades sean probadas en cuanto a su bioseguridad -si no causan daño al ecosistema y a los seres humanos- y si no lo causan pueden ser muy útiles controladamente. La trasgénesis en sí no es mala. Hay que ver cómo se controla su uso. Por otra parte, la manipulación genética que se hace hoy de plantas y animales, no es muy distinta conceptualmente de la que se viene haciendo sin ingeniería genética, por selección artificial, desde que el hombre se hizo sedentario. Porque la mayor parte de los animales domésticos o del campo son especies que no existían en la naturaleza y que el hombre obtuvo por selección y cruzamiento. Sin meterle un gen adentro, ahí también hizo manipulación genética. Seleccionó genes que estaban muy poco representados en la selección natural pero que el hombre cuidó, cultivó, los puso en ambientes especiales y de ahí tiene las plantas cultivadas y los animales domésticos.

-¿Existen puntos de encuentros entre la ciencia y la fe?
-Corren por carriles separados porque la ciencia no plantea verdades, sino verdades transitorias. Son aseveraciones basadas en experimentos, razonamientos u observaciones que son susceptibles de ser verificadas. Y que permiten hacer predicciones. Esas son las características fundamentales de la ciencia. En tanto que la fe se basa en dogmas, en aseveraciones que no tienen una comprobación experimental ni observacional y que no permiten ser verificadas ni hacer predicciones. Ahora, las religiones no sólo son un problema de fe, sino que tienen un compendio de valores y preceptos morales sobre lo que se debe hacer o no, que tienen que ver con formas de autoorganización de la sociedad. Esos valores morales no son exclusivos de las religiones y los científicos, aún los ateos, también los tenemos. No tener fe no significa que una persona no tenga valores respecto de cómo debe funcionar la sociedad o de lo que está bien y lo que está mal. Sino caemos en la falacia de pensar que el científico, si es ateo, es un amoral y solo los que tiene fe poseen en su acerbo conceptos del bien, del mal y de la ética.

(*) Dr. Alberto Kornblithtt. Egresado del Colegio Nacional de Buenos Aires, hizo su doctorado en el Instituto de la Fundación Leloir, y el s postgrado en Oxford. Es investigador superior del Conicet, profesor titular plenario con dedicación exclusiva en el Departamento de Fisiología, Biología Molecular y Celular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y del Instituto IFIBYNE del Conicet.

Fuente:
EMANCIPACIÓN
Salud y Educación
Domingo 6 de Diciembre 2009
http://www.emancipacionsye.com.ar/educacion-e-investigacion-cientifica-932#more-932

RELACIÓN ENTRE LAS METODOLOGÍAS DE EVALUACIÓN Y LOS OBJETIVOS DE UN PROYECTO

Grupo de Gestión de Políticas de Estado en Ciencia y Tecnología (CyT)
Con la adhesión de más de 1.600 Personas y 89 Instituciones (ver en www.saic.org.ar , difusión, política científica, propuesta de política de Estado en CyT).


Extensión Universitaria/ evaluaciones

En gacetillas anteriores comentamos la importancia de revalorizar la Extensión Universitaria porque es un modelo de transferencia de conocimiento a la sociedad que, promovida adecuadamente, además de resolver necesidades concretas, atenuaría problemas estructurales del sector CyT como autonomía tecnológica, vinculación interinstitucional y emigración de RRHH, entre otros.

Sin embargo, los programas de Extensión tienen escasa o nula financiación porque no pueden adecuarse a las pautas que habitualmente exigen los  organismos de evaluación. Y eso no es por falta de calidad, sino porque tiene objetivos diferentes.

Por lo tanto, es necesario adaptar la metodología de las evaluaciones a los objetivos de los proyectos, y no al revés. Por eso, organismos como la Agencia Nacional de Promoción CyT del Ministerio de CyT deberían incluir pautas de evaluación diferenciadas, no por ello menos estrictas, para que los proyectos de Extensión puedan tener cabida y, eventualmente, ser financiados.

Por eso sería importante que, en principio, las autoridades de Facultades/ Universidades tomen cartas en el asunto y vayan planteando estas necesidades en los ministerios de Educación y de CyT. De otra manera la Extensión siempre quedará asociada al voluntarismo.

Y esto no es una cuestión menor. Porque aunque no conocemos cuántos proyectos de Extensión Universitaria hay en el país, podemos darnos una idea teniendo en cuenta que sólo una Facultad, la de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, tiene 43 proyectos de Extensión y que en nuestro país hay 39 Universidades Nacionales.

Si alguna Facultad/ Universidad tiene esa información, agradeceríamos que nos la envíen, para difundirla. De otra manera, agradeceríamos si las autoridades universitarias nos pueden enviar la cantidad de proyectos que tiene su Facultad/ Universidad, como para ir conociendo los números de la magnitud de la Extensión.

Sugerimos ver la gacetilla “Investigación y Sistema Científico” difundida el 02-03-09  en donde el Grupo Proyecto Universidad de la UNMdP caracteriza criterios de evaluación, que permitirán comprender por qué los proyectos de Extensión, y otros, no pueden acceder a una financiación. Esa gacetilla es una síntesis de un documento más amplio del Grupo marplatense que Ud puede solicitar a: GPU.UNMDP@gmail.com .


Atilio Boron/ universidad/ evaluaciones

Consideramos ilustrativo un reportaje que le hizo el periodista Julián Bruschtein al Dr Atilio Boron el 24-02-09, acerca del sistema universitario, Además, en una parte de la nota el Dr Boron analiza la distorsión en las pautas de valoración que se utilizan en las evaluaciones, un tema central para el desarrollo CyT y que debería ser discutido ampliamente en la comunidad CyT.

Atilio Boron es sociólogo, politólogo y director del Programa Latinoamericano de Educación en Ciencias Sociales del Centro Cultural de la Cooperación. Además,  fue Vicerrector de la Universidad de Buenos Aires.

Veamos algunas de sus reflexiones en la entrevista titulada: “Refuerzan el pensamiento único” (negritas nuestras).

Pregunta: –El pensamiento crítico fue uno de los puntales de la universidad pública en Argentina. ¿En qué estado se encuentra hoy?

Respuesta: Me embarga una profunda decepción al ver los efectos duraderos de lo que fueron los años de la contrarrevolución neoconservadora en los ’80 y ’90. Porque en esa etapa llevaron a la universidad latinoamericana de ser uno de los grandes focos del pensamiento contestatario, donde abundaban las ideas de cambio, de transformación social, de reforma y hasta de revolución, a ser cenáculos relativamente cerrados y aislados, blindados por un pensamiento absolutamente fragmentario y tecnocrático, despojado prácticamente de cualquier vinculación con las necesidades reales de transformación que requiere la sociedad. Causa de esto fueron las pautas impulsadas por el Banco Mundial, de la mano de los mecanismos de control creciente de tipo administrativo en la vida universitaria. Por la vía de las evaluaciones y las acreditaciones, los incentivos que imponen esas medidas tienen un contenido clave en el resultado final: teórica, ideológica y metodológicamente van castigando al pensamiento contestatario y refuerzan el convencional.

Pregunta: –En ese sentido, las publicaciones científicas internacionales también juegan un papel importante…

Respuesta: Sí, el creciente papel jugado por los referatos, las revistas de referato o los libros que se publican por esta razón claramente premian a aquel que se inscribe dentro del paradigma dominante. Tienen una muy alta valoración: otorga mayor puntaje si se publica en EE.UU. que si se lo hace en el país. A la larga, lleva al investigador a adecuar sus trabajos y su agenda a la metodología dominante, desnaturalizando por completo la relación entre los científicos sociales y la realidad de nuestros países. Pero contiene una contradicción en sí: esta metodología no sirve porque los grandes disidentes en la historia de la ciencia jamás hubieran podido progresar en una universidad como la que se ha venido reconfigurando en los últimos veinte años, donde todo pensamiento disidente es considerado ideología, no ciencia, ensayo. Es decir que Freud nunca hubiera tenido un lugar, Darwin no hubiera tenido lugar, Copérnico tampoco hubiera tenido lugar y Einstein tampoco. Una revista de referato actual hubiera interpretado que la teoría de la relatividad de Einstein era un delirio y punto. Esto es un camino muy sutil del reforzamiento del pensamiento único.

La entrevista completa se puede ver en: http://www.pagina12.com.ar/diario/universidad/index.html .

Reflexiones:

Esperamos que en las universidades y organismos de CyT se discutan estas cosas, con el fin de analizarlas y adecuarlas a las verdaderas necesidades, promoviendo políticas activas en lugar de aceptar el discurso predominante.

Porque de seguir así, como bien dice el Dr. Boron; los proyectos de Einstein, Darwin, Freud y Copérnico hoy no tendrían la jerarquía suficiente para pasar los mecanismos de evaluación vigentes.

Obviamente, esto es una metáfora, pero no una ironía. Simplemente, es la realidad.

La Extensión Universitaria

Grupo de Gestión de Políticas de Estado en Ciencia y Tecnología (CyT) Con la adhesión de más de 1.600 Personas y 89 Instituciones (ver en www.saic.org.ar , difusión, política científica, propuesta de política de Estado en CyT).

Las Facultades/ Universidades Nacionales tienen, por lo menos, tres objetivos bien definidos en su agenda. Ellos son: Docencia, Investigación y Extensión.

 

Brevemente, la Extensión consiste en que el conocimiento aplicable que posee una Facultad/ Universidad pueda ser transferido a la Sociedad en forma de bienes o servicios. Esta misión de las Facultades/ Universidades, además de resolver necesidades concretas, constituye un formidable instrumento pedagógico porque se basa, esencialmente, en la responsabilidad social y/o en la solidaridad de docentes y alumnos.

 

Distintas Facultades/ Universidades Nacionales llevan a cabo encomiables proyectos de Extensión en distintos ámbitos del conocimiento. Una de las más reconocidas en este aspecto es la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata. No es la única, obviamente, pero es un muy buen ejemplo.

 

Así, esa Facultad cuenta con 43 proyectos de Extensión en áreas de Educación, Salud Diagnóstico, Salud Medicamentos, Medio Ambiente y Alimentos. Se puede verlos en: http://www.exactas.unlp.edu.ar/se-e2.php?lang=1 .

 

Los proyecto de Extensión en general son focalizados alrededor de problemáticas locales o regionales del área de las Facultades/ Universidades que los ejecutan.

 

Habitualmente la Extensión se hace “a pulmón” o con escasa financiación debido a los magros presupuestos y, además, quienes la llevan a cabo, generalmente lo hacen “ad honorem” en tiempo extra a sus ocupaciones diarias. Además, se le da poco valor en el momento de las evaluaciones o de los concursos.

 

En consecuencia, si una persona hace Extensión, muchas veces “pierde su tiempo” ya que con esa tarea es muy difícil “hacer carrera” en el ámbito académico o científico.

 

Hay otros aspectos a tener en cuenta:

 

- La falta de reconocimiento a quienes hacen Extensión indica que no hay políticas apropiadas para ello.

 

- Una cuestión central a resolver es que los proyectos de Extensión tengan financiación adecuada porque, de otra manera, quedan remitidos al voluntarismo. Esto se debería discutir en Universidades/ Facultades y en el Gabinete Científico Tecnológico (GACTEC), ámbito del cual las Universidades forman parte y cuya coordinación depende del Ministerio de CyT que, a través de la Agencia Nacional de Promoción CyT, podría promover el otorgamiento de subsidios.

 

- También sería importante que los organismos de CyT, especialmente CONICET, tuvieran en consideración este tipo de emprendimientos y, en el marco de la carrera del Tecnólogo, por ejemplo, otorgara subsidios y, además, instruyera a las Comisiones Asesoras para que analicen la manera de revalorizar este tipo de emprendimientos y, así, evitar que sólo se computen el número de ”papers” y patentes.

 

- Otra cuestión importante a plantearse sería que aquellas Facultades que desarrollan proyectos cuya importancia excede su marco regional puedan aunar esfuerzos generando una Coordinadora a nivel nacional en temas en que ésto se justifique. Así, por ejemplo, la descontaminación de aguas para consumo es una área que ocupa a varias Facultades/ Universidades Nacionales y organismos de CyT.

 

CONCLUSIÓN

El abordaje de las problemáticas sociales que necesitan CyT para solucionarlas debería ser un EJE fundamental de las políticas universitarias y de las políticas nacionales en CyT, y no constituir sólo un aspecto marginal o anecdótico de las mismas.

 

Más aún, sobre la base de la coordinación nacional de áreas que así lo ameriten, las políticas en Extensión Universitaria podrían converger en la definición y concreción de proyectos estratégicos nacionales, o que resuelvan necesidades sociales de envergadura.

 

Así, una coordinación nacional adecuada de grupos de Extensión de distintas Universidades permitiría que el estudio de problemas similares pueda resolverse más eficientemente, evitando superposiciones y realizando investigaciones complementarias entre los grupos. Además, eso promovería el intercambio de información y optimizaría el uso de infraestructura, que fortalecería los emprendimientos.

 

Impulsar vigorosamente la Extensión es importante para que las Universidades vuelvan a ser lo que alguna vez fueron. Esto es, ámbitos de discusión y pensamiento crítico desde donde surjan soluciones a los grandes problemas regionales y nacionales.

 

FINAL

Lo que aquí expresamos sobre la Extensión Universitaria es sólo una mínima expresión de la importancia que tiene y que, probablemente, ampliaremos en el curso del año con aportes directos de algunos protagonistas.

 

Por eso sería importante que en el III Congreso Nacional de Extensión a realizarse en la Universidad Nacional del Litoral del 20 al 22 de mayo de 2009 se planteen estas cosas, se las revalorice, y se las potencie.

 

 

Nota: para incorporar o remover su mail de la lista, o comunicarse con el Grupo de Gestión, enviar mail a: grupogestion1@yahoo.com.ar . Gacetillas anteriores pueden verse en: www.grupogestionpoliticas.blogspot.com .

Cordialmente, Grupo de Gestión:
Alonso-Romanowski S - Cid JA – Cravero C – De Filippo J - De Sousa Frade S – Estébanez ME – Fiamberti H – Fossati CA – Franchi AM – Furnari JC - García AP – Ghilarducci A – Giordano M – Gubertini MT – Hermida EB – Hozbor D – Ielpi L – Iriondo M – Isturiz MA – Jasnis MA – Lamberti Y – Landoni MF- Lemos DR – Manghi M - Milana JP – Nonzioli AC – Otero AM – Palermo M – Pérez O – Poderti A – Ravelo A – Rearte B – Recavarren MI - Rivero S – Rofman A – Sabbatini ME – Sasiain MC – Schattner M – Yantorno O.