LA CUMBRE SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LOS RIESGOS DEL CHAUVINISMO ANTIECOLOGISTAS
8 Dic 2009 Arte y Cultura, Ciencia, ECONOMÍA, Educacion, HISTORIA, MEDIO AMBIENTE, Notas semanales, Periodismo, Política Internacional, Política Nacional, Tecnología, Universidades Nacionales
Por Victor L. Martinez(*)
Los que de una forma u otra estuvimos -y seguimos estando- vinculados a las cuestiones ambientales, conocemos -y hasta cierto punto; por lo basto- los intrincados y complejos factores e intereses que se entrecruzan para dificultar su abordaje. Y cada día que pasa aparecen nuevos y más complejos intereses que, entremezclados con urgencias políticas, exacerban aun más -por la multiplicidad de los mismos- los problemas de cómo encararlos. Esto es una verdad de perogrullo para todos aquellos que desde hace largo tiempo militamos con devoción en el campo de la ecología, entendida ésta, y entre otros aspectos, como “economía de la tierra” y sus tres pilares:
a.-Cuánto tenés (con que recursos contas).
b.-Cuánto y cómo gasta.
c.- Qué haces con los sobrantes -residuos-.
Por otro lado, también venimos trabajando arduamente para que se incorpore:
1°) El cuidado de la especie humana como lo más prioritario en materia ambiental, y…
2°) La eliminación de la pobreza (no la eliminación de los pobres como pretenden algunos) como uno de los más importantes objetivos -y quizá el de mayor relevancia- para un mejor cuidado de nuestro hábitat.
Los que sostenemos esto último presuponemos, orientados por el sentido común, que en cualquier comunidad, las necesidades básicas insatisfechas que puedan padecer sus integrantes, siempre atentarán contra cualquier tarea preventiva que se intente llevar adelante en materia ambiental. Las necesidades vitales de la especie humana deberían ser impostergables; pero por ahora son eludibles. Los pedidos de buenas conductas ambientales a los sectores más postergados tendrían que ser posteriores ya que le siguen en orden de prioridades. Que la pobreza y marginación de un altísimo porcentaje de la humanidad con sus lógicas consecuencias ambientales sean producto de la aplicación de un modelo económico, solo los necios, además de los beneficiados, pueden negarlo.
Nuestro trabajo también nos permitió descubrir que las cuestiones ecológicas, en los últimos 30 años, se transformaron en los nuevos “nichos empresariales y comerciales”, nichos vacíos, a ocupar; nuevas opciones dentro de una economía de mercado donde el capitalismo salvaje no deja de llevar agua para su molino.
Las cuestiones “ecológicas”, hoy por hoy, resultan un jugoso negocio.(1)
Muchos oportunistas y no pocos improvisados no dejaron pasar la ocasión; y así los vemos pululando por los más variados ámbitos donde resuenen los términos ecología y/o medio ambiente buscando posicionarse tratando conseguir alguna “tajada”. Con pueriles “guitarreos” sobre diferentes temas ambientales, muchos de ellos intentan transformarse en jueces de conductas políticas y sociales desparramando sentencias por doquier. Armados en muchos de los casos y ocasiones con infundados discurso donde mezclan realidad y ficción como si se tratara de una película de cine-catástrofe, salen a la palestra dispuesto a enfrentar a todos aquellos que supuestamente atentan contra el medio ambiente y la “madre naturaleza”.
Así planteada la realidad, hemos encontrado los más variado especimenes; “raros” como lo somos todos aquellos que nos dedicamos a estos menesteres.
Están los que desde un pseudo-tecnicismos, se pinta la cara con los colores del apolíticismo, tildan el trabajo ajeno en cuestiones ambientales de “ideológico”, lógicamente tratando de satanizarlo como un mal “izquierdoso” (como si lo “derechoso” no fuera un “mal”, y peor aún, como si las opción por la derecha no fuera ideológica); y sin argumentos “sustentables” (que se sostengan en el campo de la lógica y el sentido común, porque la mayoría de ellos son infundados), buscan “bajar línea ecológica” como si fueran los poseedores de una “verdad” universal.
En ocasiones suelen toparse con otros que transitan en la misma dirección pero en la vereda opuesta, y en sentido contrario. Estos últimos son personajes que con exacerbado chauvinismo y argumentos “paralógicos” tratan de persuadir a los ciudadanos sobre el “valor” de sus verdades nacionales acudiendo a los “sentimientos” por carecer también de fundamentos “razonables”, que rocen aunque más no sea, la lógica comprensiva. Exaltando el desarrollo científico local buscan ensalzar un supuesto y posible desarrollo tecnológico que nos catapultaría hacia el éxito total, con lo que lograríamos equipararnos con las naciones más poderosas del planeta. Pero por curiosas razones se alejan de sus campos visuales las posibles consecuencias negativas de la aplicación de ciertas tecnologías ya que sus energías están concentradas en elevar hasta el paroxismo los supuestos beneficios del desarrollo, por ejemplo, nuclear. Estos “especímenes” nacionalista lejos están de la verdadera patria porque se olvidan de la salud y la vida de sus habitantes que son el corazón de esa patria en serio, aproximándose más al patrioterismo.
Por eso creo que:
Ciencia y desarrollo científico manejado con criterio responsable, ¡SÍ!. Ciencia por y para el desarrollo de la ciencia misma sin medir las consecuencias sociales y humanas en la aplicación de los descubrimientos y/o resultado que de ella surjan, ¡NO!.
LA CIENCIA NUNCA FUE NEUTRAL. CIERTO KNOW HOW NO ES COMPARTIDO POR LOS PAISES CENTRALES. SU PROPIEDAD LES PERMITIO Y PERMITE ESTAR DONDE ESTÁN Y SER LO QUE SON. LA GENERACIÓN DE NUESTRO PROPIO KNOW HOW PERMITIRÍA NUESTRO DESARROLLO COMO NACIÓN; PERO DEBEMOS OPTAR POR UN DESARROLLO RESPONSABLES EN TÉRMINOS HUMANOS Y AMBIENTALES, SIN REPETIR LOS ERRORES COMETIDOS POR LOS PAISES CENTRALES QUE LLEVARON AL PLANETA A LA ACTUAL SITUACIÓN.
Por todo lo anterior trato de rescatar (rescatándome) a los otros, a los que por el simple y solo hecho de ser respetuosos de la condición humana, de la equidad y de la justicia social, nadamos en las agitadas aguas de un océano “AMBIENTAL” de incertidumbres buscando soluciones alternativas para atenuar en parte los problemas que traerá consigo el inevitable cambio climático, donde los más perjudicados por vulnerables serán los que menos tienen. Somos los que estamos cansados de ver “hacer la plancha” a muchos dirigentes políticos en las “calmas aguas” de los mares de certidumbres científicas y/o filo científicas, que miran para otro lado cuando ese mar se traga a millones de hermanos de especie; dirigentes que limitan sus acciones a preservar un ventajoso status quo que solo les es útil a unos pocos.
LAS ONGs “PÍCARAS”
Nadie que tenga dos dedos de frente dentro del ambiente ecologista desconoce las “funciones” que cumplen ciertas ONG internacionales dedicadas al cuidado ambiental. Generalmente operan en países periféricos para frenar el posible desarrollo nacional y/o regional. Tampoco desconocemos que son bancadas por empresas con sedes en los países centrales, responsables del deterioro ambiental planetario. Ni ignoramos que con su accionar están favoreciendo a los que los esponsorean. También sabemos que dichas ONGs jamás cacarean en las puertas de las sedes de las empresas que más joden al medio Ambiente, ubicadas en los principales capitales y centros financieros del mundo. Pero todo eso no nos puede ni debe hacer perder de vista que en materia ambiental todo está por hacerse y que no existe una sola verdad. Que el desarrollo por el desarrollo mismo no tiene ningún sentido, si las consecuencias negativas las van a padecer nuestros hijos y nietos.
Los que tuvimos la “desgraciada” suerte de participar de una cumbre mundial sobre medio ambiente y desarrollo como la que se realizó en “Río 92″ sabemos de que estamos hablando. Sabemos y comprobamos en esa oportunidad la ceguera de los “países centrales” en su afán por seguir defendiendo las ventajas del desmedido desarrollo industrial y tecnológico que enriquecía a unos pocos vendiendo el aquelarre consumista a sus habitantes, trasvasando similares conductas a los habitantes de los países periféricos emergentes. Una cumbre que consumió miles de millones de dólares en su organización para lograr nada; que reunió a 114 presidentes que firmaron “Agenda XXI” como si fuera un catálogo de buenas intenciones -pero todas transgredibles- y nada más, no puede ser tomado como un dato simplemente anecdótico. Los resultados de aquella cumbre fueron todos nulos a ojos vista de cualquier humano que habite este planeta,. Lo corroboró la cumbre realizada en Sudafrica en el 2002, a 10 años de la “Eco 92″.
En Río también pudimos comprobar el accionar de muchas ONGs a nivel mundial. En lo que se dio en llamar “FORO RÍO 92″, la reunión paralela que se desarrollo en el Parque Fluminence de aquella ciudad, estaban todas mezcladas, las que solapadamente defendían intereses empresarios espurios, y las otras, las que desde la total inocencia (algo que lamentablemente muchos perdimos) trabajaron denodadamente para mejorar la calidad de vida de la especie humana.
Ayer comenzó en Copenhague la “Cumbre Mundial sobre Cambio Climático” adonde concurrirán casi un centenar de presidentes (incluido Obama) y representantes gubernamentales de 192 países. ¿Qué se puede espera de esta reunión en la que hasta el propio Ignacio Lula Da Silva (Presidente de Brasil), nuestro compañero en la construcción del Mercosur, reconoce que la propuesta de la “Biblia Climatica” elaborada por él y su par francés Nicolás Sarkozy, no será ni siquiera tenida en cuenta.?
UN POCO DE HISTORIA SOBRE ONGS AMBIENTALISTAS (Incluidas algunas Argentinas )
Los que conocemos los pasos de algunas ONGs, Greenpeace por ejemplo, sabemos de los conflictos internos en cuanto a las funciones demandadas por la central y los planteos sobre las “necesidades locales” de no pocos de sus miembros, situaciones que ha llevado a muchos ambientalistas a desertar de sus filas. Greenpeace es un “caso especial”.
Otro caso es el de Fundación Vida Silvestre. Una “Orga” que resulta paradigmática, pero por lo absurda y contradictoria, algo que arrastra desde su gestación. Una ONG conformada por “Señoras Gordas” de Martínez y San Isidro, y en algún momento presidida por Francisco Erice (Ex de María Julia Alsogaray cuando esta era Secretaria de Medio Ambiente en la era menemista), “Vida Silvestre” siempre basó su accionar en propuesta híbridas, más próximas a las que realizan los “pajarálogos”(así denominábamos a los “conservacionistas”) y en contra de cualquier desarrollo. Lógicamente “Vida Silvestre esta en consonancia con la WWF. De allí el nombramiento de la “Señora María Julia” en un cargo tan estratégico (además de lo que significó en cuanto al aprovechamiento grupal por parte de los “equipos menemista” de los 1100 millones de U$S que el BM prestó para el saneamiento del riachuelo, y cuyo destino final jamás fue investigado).
Fundación “Vida Silvestre”, con absurdos proyectos, nunca se privó de usufructuar cuantiosos subsidios estatales y/o de gobiernos y empresas internacionales.
A tal extremo había consonancia (no solo en lo discursivo sino en las políticas implementadas desde la Secretaría), entre María Julia, Vida Silvestre y la WWF, que la “Señora” dio su discurso en “Río Centro” (sede de las deliberaciones de la “Eco 92″) en el idioma de su madre patria, en ingles; único caso en el evento, y desde ya toda una “paquetería”.
Su acción patriótica en aquella reunión ambientalista fue retirar a nuestro país del grupo de los “77″ países en vías de desarrollo, quienes eran los que enfrentaban a los países centrales en cuestiones claves como el tema de quién debía hacerse cargo de los costos económicos del deterioro ambiental planetario. El grupo de los “77″ también presionaba por otro lado para poner freno a las emisiones de dióxido de carbono por parte de los países más desarrollados, algo que EE.UU. y su presidente George Bush se negaban a firmar. María Julia, en aquella ocasión, puso a la argentina del lado de la inflexible postura Norteamérica y de los países centrales, asumiendo el rol mitománico del entonces presidente primermundista Menem quien sostenía que debíamos estar a la par de nuestros pares del primer mundo.
Para los que estábamos -y seguimos estando- en contra de propuestas ecológicas que se asientan en el “crecimiento cero por el bien del medio ambiente”, el accionar de este tipo organizaciones es claro y sabemos como responderles. No somos tan tarados. Tenemos elementos para pensar en un desarrollo nacional aprovechando la capacidad de recuperación de muchos de nuestros ecosistemas. Pero reclamamos que se actúe sobre ellos responsable y adecuadamente. Además confiamos en la capacidad y el criterio de muchos de nuestros científicos, técnicos e investigadores para lograr un desarrollo tecnológico nacional, sin joder a nadie.
OPINAR RESPONSABLEMENTE
Pero de allí a realizar, por ejemplo, una apología de las “supuestas ventajas” del desarrollo nuclear, como herramienta para la generación de energía eléctrica, y tomando como ejemplo a los países centrales, me parece no solo arriesgado sino un tanto disparatado, descabellado.
Cuando se trata de energía nuclear hay que ser muy cuidadoso de lo que se dice cuando se habla y/o escribe. Y digo esto porque leí por ahí un artículo elaborado desde un exacerbado nacionalismo; como si “La Misión Nacional” fuera el desarrollo nuclear únicamente, y que la energía eléctrica obtenida por esa vía resolvería nuestros problemas en la materia. En ese escrito aparecen siendo denostadas organizaciones no gubernamentales como las mencionadas Greenpeace, Fundación Vida Silvestre y la internacional WWF (World Wild Found o “Mundo Salvaje Encontrado”, de origen norteamericano), y no sin fundamentos. Pero del contenido del mismo sentí que brotaba un excesivo chauvinismo .
MALOS EJEMPLOS
El despilfarro energético que realiza EE.UU. (Las Vegas -la ciudad de la “joda”- gasta por día la misma cantidad de energía eléctrica que lo que gastan 5 naciones Centroamericanas en un año) hace necesario que la gran nación del norte recurra a la Energía Nuclear para satisfacer otras demandas y necesidades. Pero EE.UU, y muchos de los países europeos que recurren a esta energía -generadora de plutonio como residuo-, cargan barcos con sus desechos radioactivos y los mandan a dar vuelta por los océanos del mundo rogando a Dios que no ocurra un accidente catastrófico; simplemente porque no saben que hacer con ellos (o algunos sí, en materia armamentista).
Tampoco se puede dejar afuera la disposición final de los residuos generados por el uso de la energía nuclear con otros fines pacíficos, incluido el medicinal (2)
El desarrollo nuclear orientado a la obtención de energía eléctrica no puede transformarse en la panacea para un supuesto desarrollo nacional. No se puede obviar irresponsablemente las posibles consecuencias negativas de su uso y abuso.
El de Three Mile Island (Pensilvania-EE.UU.) fue un accidente nuclear. Se produjo el 28 de marzo de 1979. Ese día el reactor TMI-2 sufrió una fusión parcial del núcleo del reactor. Las consecuencias económicas y de relaciones públicas fueron más que importantes, y el proceso de limpieza largo y costoso. Además, el accidente redujo notablemente la confianza de la población en las centrales nucleares, y fue para muchos un presagio de los peores temores asociados a esta tecnología. Que los clones de Homero Simpson norteamericanos hagan la vista gorda -como lo hace su par televisivo- a las consecuencias negativas del uso irresponsable de esa tecnología por una cuestión de comodidad y de amor al consumo, es un problema de los norteamericanos; aunque siempre terminan jodiéndonos a todos los que habitamos el planeta; directa o indirectamente.
El accidente de Chernóbil acontecido en la ciudad del mismo nombre, en Ucrania, el 26 de abril de 1986, fue el accidente nuclear más grave de la historia de la humanidad, siendo el único que ha alcanzado la categoría de nivel 7 (el más alto) en la escala INES (Niveles de Gravedad de accidentes). Aquel día, durante una prueba en la que se simulaba un corte de suministro eléctrico, un aumento súbito de potencia en el reactor 4 de la Central, produjo el sobrecalentamiento del núcleo del reactor, lo que terminó provocando la explosión del hidrógeno acumulado en su interior.
La cantidad de material radiactivo liberado, que se estimó fue unas 500 veces mayor que la liberada por la bomba atómica arrojada en Hiroshima en 1945, causó directamente la muerte de 31 personas, forzó al gobierno de la entonces Unión Soviética a la evacuación de unas 135.000 personas y provocó una alarma internacional al detectarse radiactividad en diversos países de Europa septentrional y central.
Además de las consecuencias económicas, los efectos a largo plazo del accidente sobre la salud pública han recibido la atención de varios estudios. Aunque sus conclusiones son objeto de controversia, sí coinciden en que miles de personas afectadas por la contaminación han sufrido o sufrirán en algún momento de su vida efectos en su salud.
La comunidad internacional financió los costes del cierre definitivo de la central, completado en diciembre del 2000. Desde el 2004 se lleva a cabo la construcción de un nuevo sarcófago para el reactor.(3)
Pero veamos. Siempre es importante rescatar trabajos anteriores para revalorizar antecedentes que pueden resultar valiosos. En un reportaje que le realicé en el año 1996 para la revista RVA (Revista Verde Argentina), y a sus 78 años, el Dr. en Química y Lic. En Ciencias Físico-Matemáticas Federico Westerkamp, me manifestó “…Se cometió un tremendo error al haber recurrido a la Energía Nuclear (EN) para obtener Energía Electrica (EE). Y no me refiero únicamente a la Argentina sino a todos los países que así lo hicieron. Se partió de una idea equivocada. Se pensó que el costo del kilovatio/hora (Kw/h) sería nulo. Y no fue así. Resultó siendo caro. Y muy caro en términos ambientales.” Y más adelante sostuvo “…hay países como Inglaterra, Francia, Bélgica, Holanda que no cuentan con muchas alternativas para obtener E.E.; y si ir más lejos, Francia obtiene el 70 % de su EE de la EN, no es menos ciertos que dichos proyectos están asociados a otros de neto corte armamentistas. Y si no mire Ud. Los recientes ensayos nucleares Franceses en el Atolón de Muroroa.”. Ante mi pregunta de cómo se calculaba el impacto ambiental de una usina de ese tipo, Westerkamp me respondió “No existen parámetros que permitan evaluar el impacto. Los accidentes de Pensilvania(EE.UU.) y Chernobyl rompen cualquier molde preestablecido. Pero si se habla de un cierto tipo de impacto como pueden ser los gases producto de la Fisión, que son radiactivos, tales son los casos del Cesio(Cs), el Xenón(Xe), el Kriptón(kr), etc, y que son lanzados al aire en forma controlada, despacito, y a escondidas. También podemos hablar de la manipulación y disposición final de esos residuos, de por sí altamente contaminantes. Ahora bien, una usina nuclear tiene una vida útil de 25 a 30 años. Y acá está la parte tragicómica de la historia. Una vez inútil hay que cerrarla con la mayor seguridad posible, y para eso se requiere construir un Gran Mausuleo”
Al respecto, creo que si bien todo esto es materia de discusión, en algunos aspectos huelgan las palabras y las explicaciones cuando se trata de vidas humanas; si se intenta hablar seriamente del tema.
El mal uso y la falta de prevención en el manejo de ciertos logros científicos, donde no se tiene ninguna certeza sobre las consecuencias a futuro de su uso, especialmente en relación a la incidencia negativa que pudieran tener sobre vidas humanas y el medio ambiente, es una de las materias pendientes que tiene la ciencia en general y a nivel nacional en particular. La transgenia es uno de los ejemplos más próximos y caros a todos los Argentinos. Y estamos hablando de un logro científico que mejoraron la calidad y cantidad de producción. Me estoy refiriendo concretamente al incremento de las ganancias que la soja les dio, y les sigue dando los sojeros. En ese caso ¿a quién le importa la inutilización de millones de hectáreas producto del monocultivo?
Hay que ser muy cuidadoso de lo que se dice. Caso contrario puede pasar que ese chauvinismo patriotero puesto en marcha por los grandes terratenientes para justificar públicamente el bien que le hacían a la Patria y a su economía con la producción y exportación de la soja, sea válido.
(*) Director de EL EMILIO
Notas:
(1)Verde que te quiero verde. “…Según las proyecciones del Banco Mundial, las industrias ecologistas moverán fortunas mayores que la industria química, de aquí a poco, al filo del siglo, y ya están dando de ganar montañas de dinero. La salvación del medio ambiente está siendo el más brillante negocio de las mismas empresas que lo aniquilan.
En un libro reciente, The corporate planet, Joshua Karliner, brinda tres ejemplos ilustrativos, y de alto valor pedagógico: El grupo General Electric tiene cuatro de las empresas que más envenenan el aire del planeta, pero es también el mayor fabricante norteamericano de equipos para el control de la contaminación del aire; la empresa química DuPont, una de las mayores generadora de residuos industriales peligrosos en el mundo entero, ha desarrollado un lucrativo sector de servicios especializados en la incineración y el entierro de residuos industriales peligrosos; y otro gigante multinacional, Westinghouse, que se ha ganado el pan vendiendo armas nucleares, vende también millonarios equipos para limpiar su propia basura radiactiva.”
Eduardo Galeano- “Patas Arriba, la escuela del mundo al revés” – diciembre de 1998
(2)La Piedra Azul. “Ciudad de Goiania, Brasil, septiembre de 1987: dos juntapapeles encuentran un tubo de metal tirado en un terreno baldío. Lo rompen a martillazos, descubren una piedra de luz azul. La piedra mágica transpira luz, azulea el aire y da fulgor a todo lo que toca.
Los juntapapeles parten esa piedra de luz. Regalan los pedazos a sus vecinos. Quien se frota la piel, brilla en la noche. Todo el barrio es una lámpara. El pobrerío, súbitamente rico de luz, está de fiesta.
Al día siguiente, los juntapapeles vomitan. Han comido mango con coco: ¿Será por eso? Pero todo el barrio vomita y todos se hinchan, y arden. La luz azul quema y devora, y mata; y se disemina llevada por el viento, la lluvia, las moscas y los pájaros.
Fue una de las mayores catástrofes nucleares de la historia. Muchos murieronm y muchos más quedaron por siempre jodidos. En aquel barrio de los suburbios de Goiania nadie sabia que significaba la palabra radiactividad, y nadie había oído jamás hablar del cesio 137. Chernobyl resuena cada día en las orejas del mundo. De Goiania nunca más se supo. En 1992, Cuba recibió a los niños enfermos de Goiania y les dio tratamiento médico gratuito. Tampoco este hecho tuvo la menor repercusión, a pesar de que las fábricas universales de opinión pública siempre están, como se sabe, muy preocupadas por Cuba.
Un Mes después de la tragedía, el jefe de la policía federal en Goiás, declaró: -La situación es absurda. No existe ningún responsables por el control de la radiactividad que se usa con fines medicinales.”
Eduardo Galeano- “Patas Arriba, la escuela del mundo al revés” – diciembre de 1998
(3) Datos extraídos de informes publicados en Internet elaborados por organismos internacionales, sobre los dos accidentes.
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ECODESARROLLO Y ECODUMPING
8 Nov 2009 Ciencia, ECONOMÍA, MEDIO AMBIENTE, Notas semanales, Política Internacional, Tecnología
NOTA EDITORIAL
EL COMIENZO DEL ECOIMPERIALISMO
Por Victor Leopoldo Martinez*
Hasta los atentados terroristas a las torres gemelas en los EE.UU., las políticas globales de los organismos financieros internacionales (F.M.I. y B.M.), al servicio de algunos intereses de países centrales y del voraz apetito de las mafias financieras internacionales, estaban orientadas a trabajar en una sola e ineludible dirección: dar forma y contenido a la nueva situación planetaria a partir del incontrolable crecimiento demográfico que se viene dando, ya sea en los países periféricos que están por debajo de la línea de extrema pobreza, como en los países subdesarrollados -hoy llamados “emergentes”-.
El atentado terrorista aceleró los tiempos de decisiones y desató la locura en los políticos norteamericanos quienes reaccionaron paranoicamente, mientras los verdaderos hacedores de negocios se frotaban las manos con las nuevas condiciones para generar más y mejores ingresos.
Pero las burbujas de las copas desbordadas de champagne comenzaron a romperse con la última crisis económico-financiera global producto de la explosión de la burbuja inmobiliaria y el efecto dominó que esto trajo; y esto comenzó a sembrar terror. Los denostadores de la intervención estatal en el manejo del mercado, como burdos panqueques se dieron vuelta y comenzaron a pedir socorro a la Reserva Federal norteamericana y a los gobiernos de la U.E para que salven a los banqueros “dráculas capitalistas” del siglo XXI y así puedan seguir con su constante festín.
Y los fondos para estos parásitos aparecieron. Los mismos fondos que nunca aparecieron cuando se debió paliar la pobreza que sus acciones desparramaron y desparraman por el mundo.
En un planeta política y militarmente unipolar y con ingentes masas humanas famélicas, mientras el “centro” del mundo derrocha no solo los alimentos sino todos los recursos energéticos, a la par que se llenan la boca con discursos relacionados con la defensa del “estilo democrático de vida” y las cuestiones ecológicas y ambientales, como cuadro final resulta no solo peligroso sino extremadamente patético.
Ahora bien ¿por qué aparece este dato con valor superlativo para dichos organismos? Por su directa relación con la capacidad de carga de la tierra en términos energéticos. Y utilizo el término energía en sus más amplias y variadas acepciones significantes. Dar respuesta a las necesidades básicas de toda la población mundial en este momento se torna imposible y generará en muy poco tiempo más, una inestabilidad social mundial que alcanzará su punto crítico no más allá del 2013 al 2015.
¿Y por que sostengo esto? Porque cualquier planteo de solución que provenga de dichos organismos -como podrán apreciar más adelante- seguiran estando pensados desde la no afectación del nivel y la calidad de vida de los habitantes de los países centrales en cualquier futuro, sea este inmediato o mediato. Como objetivo, un disparate suicida elevado a su mayor expresión. Su análisis no requiere de mucho ingenio sino de sentido común. Por lo que se ve y a pesar del reconocimiento generalizado de que la naturaleza planetaria (recursos) tiene límites, evidentemente la estupidez humana no.
Veamos:
Hace ya varios años -15 o 20 quizás – se escuchaba esto: “Las naciones ricas están reunidas en un bote salvavidas flotando en un océano de hambre y miseria. Si ellas recogen a los que se acercan en busca de ayuda, el bote de va a pique y con él sus ocupantes”. Esto era sostenido por el ecólogo Garret Hardin de la Universidad de California, Estados Unidos. (Visión de un técnico) No me asombraría que el hombre fuera uno de los propulsores del futuro “Muro Democrático” que EE.UU. comenzaría a construir en el límite con México.
“Esta es la nación más rica del planeta (por EEUU) Antes de empezar a arrojar gente del bote salvavidas, podríamos al menos comenzar por arrojar nuestros palos de golf al agua”. Esta fue la respuesta de su connacional Peter Henriot a tamaña y disparatada aseveración.(Respuesta de un político)
¿Y por que realizamos esta comparación? Porque todo esto no hace otra cosa que rescatar la importancia de la política como – si no la ideal- quizás la mejor herramienta para solucionar los problemas ambientales -con el hombre como eje central- a escala planetaria. Cuando la política, por ejemplo, desapareció del escenario de las discusiones hemisféricas, comenzaron muchos de nuestros padecimientos.
El botón de muestra podría ser el siguiente: Se reemplazaron negociaciones políticas entre el Norte y el Sur por simples “business”crediticios realizados por la Banca Privada. Esto generó un creciente endeudamiento externo y el desplazamiento de la responsabilidad del tratamiento temático al F.M.I. quien, con criterio cortoplacista lo redujo a burdas operaciones financieras.
Pero lo más doloroso es que, además, debemos soportar la absurda lógica utilizada por los organismos internacionales, algunos incluso dependientes de N.U., cuando, junto a otras “Instituciones y Organismos Privados” preocupados por el cuidado ambiental planetario, hacen gala, a través de sus “académicos especialistas”, de un conocimiento técnico inservible para estas situaciones. Con el agravante que realizan propuestas de soluciones que atentan contra cualquier análisis que se realice y se base simplemente en la aplicación, vuelvo a insistir, del sentido común.
Para poder entender esto puede el lector tomar como ejemplo un país periférico de bajos ingresos, y si es posible sudamericano. Elija el que Ud. quiera, ya que las situaciones económicos-sociales nacionales, a nivel regional, son muy similares. En general casi el 50 % de la población vive por debajo del límite de extrema pobreza. Situación que se vio agudizada aun más en el último lustro de los “90″ por los constantes reclamos de ajustes que dichos organismos demandaron. Al mismo tiempo cerca del 80 % de la renta nacional de ese país que usted tomó como ejemplo quedó en manos del 20 % de la población más rica, sector social que siempre cuenta con situaciones ventajosas ya sea para el acceso a los créditos internacionales generadores de deudas que con artimañas jurídicas suelen terminar pagando los pueblos a través de sus Estados en manos de políticos corruptos. o bien realizando extraordinarios negocios en contratos con el Estado en el tema Obras públicas financiadas, generalmente, con dichos “créditos internacionales”. (Más deuda)
Ahora bien, ¿qué proponen estos “especialistas” para revertir la situación y lograr un desarrollo sustentable en toda la región? -”Que el 25 % del incremento de los ingresos de los ricos se distribuya entre la cuarta quinta parte de la población restante (o sea ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres) en síntesis proponen discutir una posible distribución del INCREMENTO de los ingresos, Y NO LOS INGRESOS.
Tamaña barbaridad no merece comentario alguno sino una simple definición: Capitalismo salvaje a ultranza. No tan viejo como el mundo pero si con mayoría de edad.
En nuestro país solo basta recordar famosas frases célebres acuñadas por conspicuos dirigentes políticos y económicos que a lo largo de los últimos 50 años nos dejaron la cabeza retumbando cual bombo legüero: “Prebish es la solución”; “Hay que pasar el invierno”, “Primero hay que producir para luego repartir”, “Debemos sacrificarnos y ahorrar para construir la riqueza futura de los argentinos”; “El que apuesta al dólar pierde” ; “la convertibilidad es la solución para el país. 1$=1U$S” y todas las sartas de imbecilidades que por años escuchamos. Y de boca de los más”alfabetizados y cultos doctores surgidos de nuestras aulas universitarias. Y para desgracia del país, muchos de ellos especializados en el extranjero algo que hasta el día de hoy sigue otorgando más “chapa y prestigio”.
Pero no se quedaron en la simple teoría. Este Nuevo Proceso de Reordenamiento Internacional Ambiental (RIA) ha comenzado a darle forma, en términos jurídicos-legales, a la tan mentada globalización. Y en este nuevo proceso surgen tres fenómenos muy claros y con graves consecuencias para los países subdesarrollados (o “Emergentes” como lo llaman ahora) que son los siguientes: a) el efecto polizón; b) la externalización de los costos ambientales y c) la estabilización de los márgenes y niveles de contaminación actual por parte de los países centrales evitando así los costos económicos que significan la reducción de emisiones (Tratado de KIOTO).
EFECTO POLIZÓN
Recibe este nombre el hecho que consiste en exigir – generando las condiciones, cuando no en forma literal – a todos los países pobres y/o emergentes que apliquen métodos de producción no contaminantes y que ellos llaman propuestas de Ecodesarrollo. Para nosotros la denominación exacta sería Economías de Subsistencia ya que para estos países significaría nada más y nada menos que el cierre de cualquier perspectiva de crecimiento y al mismo tiempo el acrecentamiento de su pobreza al condicionar la utilización de la capacidad de absorción y regeneración natural de muchos de sus ecosistemas globales. Si a esto le agregamos la generación de normas ambientales internacionales imposibles de cumplir debido a los impedimentos para acceder al know how y la tecnología, esto genera lisa y llanamente lo que bien podría llamarse Ecodumping.
EXTERNALIZACIÓN DE COSTOS AMBIENTALES
Se entiende por externalización la descarga hacia el exterior de los costos de protección ambiental realizados por un país. Por ejemplo: la importación de maderas tropicales, el traslado de industrias contaminantes, y el peligroso boom de los últimos tiempos la exportación de residuos peligrosos. El ejemplo más claro y lamentable lo encontramos en la Polonia post-socialista donde la nueva situación desembocó en un excesivo consumismo.
Latas, bolsas de polietileno, plaguicidas e insecticidas degradan el ambiente de aquella nación a diario ¿Tienen algún consuelo? Si, ver aparecer hornos pirolíticos como hongos por doquier. Polonia se transformó en receptora de desechos e industrias contaminantes gracias a su apertura al “estilo de vida occidental y democrático”. ¿Será ese nuestro futuro?
UN AIRE VICIADO DE HUMO Y MUERTE
Los tiempos “solicitados” por los países centrales para disminuir sus emisiones tóxicas y realizar la necesaria reconversión de sus industrias y productos contaminantes no son los tiempos que el planeta requiere para evitar colapsar. Si a esto le sumamos la escasez de alimentos para poder dar respuesta a las urgentes necesidades de ingentes masas humanas, nos da como resultado una mezcla por demás explosiva. Si no se permite desarrollar a la periferia, los habitantes de ésta se desplazarán hacia el centro en busca de condiciones de vida un poco más digna. Entonces el tercer mundo no estará allá, lejos, sino dentro de sus propias casas. De ahí los constantes ajustes que realizan en sus legislaciones tanto EE.UU. como Europa, con el fin de impedir las oleadas migratorias de pobres y desahuciados. ¿Construirán los EE.UU. un muro, similar al de Berlín, para parar a los mejicanos hambrientos que se desplazarán en masa en un futuro no muy lejano hacia su territorio?
¿Y cuáles son las propuestas de soluciones que los “técnicos” y “especialistas” en cuestiones ambientales tienen para el conjunto de la humanidad y que a la vez sean sostenibles en el tiempo? Urgidos por los patrones financieros que manejan la economía mundial lanzan a menudo recetas de lo más disparatadas disfrazadas, cuando no de “rigor científico”, de “Seriedad Académica”. Aunque, lógicamente, ni ellos mismos se la creen. Otros aceptan el grado de complejidad de la temática y asumen que plantea hasta serias cuestiones de índole filosóficas; muchas de ellas, por el momento, sin respuestas. No obstante esto, no pocos sectores y organizaciones populares trabajan seria y silenciosamente buscando alternativas de solución.
Lo que los dueños del “Capital” no quieren entender es que hay diferentes sistemas que por naturaleza son incompatibles. En algún momento se incursionó sobre una hipótesis: Compatibilizar, de alguna forma un sistema económico con otro ambiental que tenga como eje los recursos naturales. Obviamente que no se encontró ninguna posibilidad y sí una incompatibilidad manifiesta. Altvater, ya en 1985, desactivaba esta hipótesis con lógicos fundamentos: “mientras que un sistema económico, por objetivo y dinámica propia, se orienta indefectiblemente hacia la generación de excedentes, en un sistema que tenga incorporado los recursos naturales aparece como elemento de vital importancia el fenómeno del metabolismo”. En otras palabras mientras que un sistema económico se orienta a lograr un crecimiento cuantitativo, el segundo realiza en su propio seno modificaciones cualitativas de una envergadura tal que resulta difícil su medición en tiempos, formas y consecuencias para el hombre.
Por todo esto, continuar reduciendo el tratamiento de las problemáticas ecológicas y ambientales globales a meras cuestiones técnicas sujetas a variables econométricas elaboradas y propuestas por los centros financieros internacionales sería lisa y llanamente un suicidio. Tener el monopolio de la elaboración de las normas ambientales globales sin tener en cuenta las posibilidades de desarrollo y crecimiento regionales que permitan mejorar, aunque sea tenuemente, las condiciones y calidad de vida de los habitantes de las regiones más postergadas, deja abierta la posibilidad de la aparición de un nuevo fenómeno que bien podría llamarse Eco-imperialismo. Y lógicamente esto traerá aparejado el renacer de una lucha que los pueblos oprimidos vienen sosteniendo desde hace mucho tiempo. Pero esta vez, no solo será por su liberación y dignidad, sino por algo más elemental, la subsistencia.
*Director de EL EMILIO. Parte del contenido de esta nota fue rescatado por el autor de otra nota escrita por él en 1997, siendo Director de RVA(Revista Verde Argentina). Con la debida actualización se la volvió a publicar en el N° 11 de nuestra publicación. Por su vigencia la volvemos a poner a consideración de nuestros lectores.
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