QUIÉN FUE JOSÉ DE SAN MARTÍN Y QUÉ CONTÓ DE ÉL LA HISTORIA OFICIAL
17 ago 2012 Notas semanales
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia Nacional y latinoamericana.
Generación tras generación se ha contado una historia tergiversada basada en los conceptos del mitrismo que eligió presentarlo a la posteridad como un héroe digno de estar al lado de Rivadavia y de otros próceres unitarios.
Por Noberto Galasso
La Historia oficial nos enseñó que era el Padre de la Patria. Nos contó que nació en Yapeyú –aunque no nos dijo que hablase, además de castellano, el guaraní, propio de esa zona– que después estuvo dos años en Buenos Aires y al cumplir los seis, se fue con su familia a España. Mitre poco nos dijo sobre su estadía allí, salvo que a los once años ingresó al ejército español como cadete en Murcia, y menos aun nos relató datos fundamentales para conocerlo: dónde y qué estudió, si bailó y tuvo novia, si corrió peligros en muchas batallas, si lo deslumbró la Revolución Francesa de 1789 o la insurrección popular en la península ante la invasión napoleónica, en mayo de 1808. Nos recordó en cambio que sobresalió en las luchas de Arjonilla y Bailén y de repente, siendo teniente coronel de caballería de ese ejército en el que ya había peleado más de 20 años, nos dijo que decidió, de repente, regresar al Río de la Plata para sumarse a una revolución antiespañola que había estallado el 25 de mayo de 1810. ¡Qué hombre extraño!, ¿no es cierto?
Habiendo aprendido a leer, a sumar y restar, a conocer de la geografía y la historia españolas, impregnado de esa cultura, habiendo combatido largamente bajo la bandera española, acostumbrado a repetir refranes o giros lingüísticos hispanos, ¡venir a dar su vida peleándole al ejército del cual había formado parte tantos años! Pero lo hizo tan bien, enseñó Mitre, que merecía colocárselo junto a grandes patriotas como Rivadavia y otros próceres unitarios y colmarlo de halagos en las fiestas escolares. Él quería, según Mitre, liberar a los países de América del “yugo español” –al cual había defendido 22 años– y que cada uno se declarara país independiente, aunque no explica por qué razón se fue a pelear a Chile –en vez de defender a Buenos Aires acosada por los montoneros artiguistas– y después se hizo protector del Perú, como si fuera un apátrida, un aventurero o peor aun, un mercenario, pero sí nos señaló que hubiera hecho más proezas si no se hubiese cruzado en su camino un tal Bolívar que le quitó la gloria de dar el golpe final al ejército español en el Perú, maniobra de la cual fue víctima, dada su generosidad, que debe llevarlo a la condición de “Santo de la Espada” (según Ricardo Rojas) y no de ambicioso expansionista que quería unir a Hispanoamérica como aquel venezolano “pícaro y mujeriego”.
Esta leyenda sobre San Martín fue repetida generación tras generación, puesto que Mitre había sido consagrado Padre de la Historia por la clase dominante y después lo sucedieron aquellos a los que todo “le vene” bien, con tal de estar en la Academia y tener espacios en los medios de comunicación (y a quien le acomode el sayo, que se lo ponga, sea liberal o revisionista “a la violeta”).
Pero en 1997, Juan Bautista Sejean aterrizó en el tema sorpresivamente y publicó San Martín y la tercera invasión inglesa, sosteniendo que la única explicación de que un veterano del ejército español viniese al Río de la Plata a sumarse a una revolución antiespañola y, por tanto, a combatir al ejército al cual había pertenecido hasta pocos días antes, sólo puede residir en que fue sobornado por los ingleses, al pasar por Londres en 1811. Y lo sostuvo contundentemente: “Parece muy difícil afirmar que San Martín no fue un agente inglés” (pág. 129). Lo cual significa: el Padre de la Patria de los argentinos fue un agente inglés. ¡Qué osadía! ¿No es cierto? Pero no hubo refutación alguna por parte de academias, universidades y otras instituciones llamadas “de bien público”, a tal punto que el mismo Sejean, al año siguiente publicó Prohibido discutir sobre San Martín, donde afirmó que había supuesto “que se iba a desatar un intenso y apasionante debate… pero no fue así. En forma unánime optaron por el silencio” (pág. 13 y 15). Para la misma época, alguien sostuvo que San Martín no era hijo de Gregoria Matorras sino de la guaraní Rosa Guarú y don Diego de Alvear, es decir: no sólo hijo extramatrimonial sino, además, hijo de india… Y esto provocó diversas refutaciones porque para buena parte de la gente “léida” de la Argentina es denigrante ser hijo de india, pero no lo es ser agente inglés. En verdad, quienes así piensan merecen tener un Padre de la Patria de nacionalidad inglesa y por supuesto es razonable que voten en las elecciones a los candidatos que promociona Clarín o concluyan en que las Malvinas son inglesas.
Sin embargo, tanto Mitre como Sejean –así como sus seguidores y asimismo, los revisionistas rosistas– habían caído en la maniobra mitrista, de tipo colonial. Formado en España, en lo cultural, como hombre y como político, y fuertemente influido por lo que él llamaba “El Evangelio de los Derechos del Hombre”, es decir, la Revolución Francesa, San Martín era americano por nacimiento, pero muy hispano (por batallas, amores, estudios, en fin, sentimiento y pensamiento), un indohispano diríamos, un liberal revolucionario como los de las Juntas Populares de 1808 en España, como eran también los de las juntas populares liberales de América surgidas entre 1809 y 1811 (que ahora se sabe que no eran antiespañolas ni separatistas como pretendía Mitre, sino, como sostuvo Alberdi, constituían un amplio movimiento democrático de España y de América contra el absolutismo monárquico). San Martín regresó, pues, en 1812, no por soborno alguno (fue enemigo a muerte de Rivadavia que era la expresión de los ingleses), tampoco por “un llamado de las fuerzas telúricas” como se ha sostenido ingenuamente, ni tampoco en el caso de haber sido hijo de Rosa Guarú (pues junto con él asumieron las banderas democráticas de Mayo muchos españoles de nacimiento, como Larrea, Matheu, Álvarez Jonte, Arenales, Blas Parera y tantos otros), así como hubo americanos de nacimiento que sirvieron a los ejércitos contrarrevolucionarios del absolutismo (como Pío Tristán, Goyeneche, Michelena, Olañeta y tantos otros). Pero Mitre quiso, por sobre todo, mostrar una Revolución de Mayo antiespañola, separatista, por el comercio libre (y por tanto pro inglesa) y de ahí sus discípulos sacaron que San Martín (siendo como Moreno defensor del indio, expropiador, revolucionario) fuera el antecedente de Rivadavia, proclamado por Mitre “el más grande hombre civil de los argentinos” (por ser elitista, pro británico y antilatinoamericano). Y entonces los alumnos se confunden: no entienden a San Martín (quien admiraba a Bolívar y tenía en Europa tres retratos suyos, uno delante de su propia cama) metido en una revolución para remplazar un virrey por una Junta Popular, permaneciendo la región adherida a España hasta 1814 en que se hunde la revolución democrática española y entonces sí resulta necesaria la independencia de 1816, por la que San Martín bregó para no someterse a la monarquía (ahora se sabe que hasta 1814 flameó la bandera española en el Fuerte de Buenos Aires). La Biblioteca de Mayo, del año 1960, explica todas estas cosas, pero muestra la falsedad del mitrismo. ¿Y quién le pone el cascabel al gato, es decir al diario La Nación? Se ha repetido muchas veces lo que decía Homero Manzi: “Mitre se dejó un diario de guardaespaldas.” Y Alberdi, Manuel Ugarte, José León Suárez, Augusto Barcia Trelles, Julio V. González y tantos otros que dijeron la verdad en distintas épocas, fueron lapidados por el mitrismo, amordazados. Sumidos en el más profundo de los silencios, convertidos en “Malditos”.
Pero en esta época en que queremos ser nosotros mismos, no sumisos a la reina de Inglaterra ni al FMI de los yanquis, es preciso tener en claro quién era San Martín: era, junto a Bolívar, no sólo el Padre de nuestra Patria sino un Libertador que quería la América Latina que estamos gestando hoy con la Unasur, la CELAC, etc., y por eso, hay que decir bien alto que la OEA se ha muerto, enterrada en la misma fosa del mitrismo y de todos aquellos historiadores –sean liberales, “modernos” o revisionistas– que no se atreven a decir quién es el verdadero San Martín: nacional, en tanto le legó su espada a Rosas por defender la soberanía y fue enemigo de Rivadavia expresión del imperio inglés; latinoamericano, en tanto luchó por la liberación y unificación de varios países, admiró a Bolívar y respetó a los pueblos originarios a quienes llamaba “nuestros paisanos, los indios”; popular en tanto escribió “odio todo lo que es lujo y aristocracia”; intervencionista en economía (como lo demostró en Perú) y hasta expropiador (como lo demostró en Cuyo).
Con un Padre de la Patria con estas virtudes, ¿cómo no nos vamos a encaminar ahora hacia una América Latina libre, unida e igualitaria?
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Tags: NORBERTO GALASSO, SAN MARTÍN
SAN MARTIN, ROSAS, PERÓN
17 ago 2012 Notas semanales
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, En el aniversario del paso a la inmortalidad del padre de nuestra patria.
Apuntes del “Facu” Martinez de nuestra redacción
“San Martín para poder organizar su ejército en Mendoza, debió vencer muchas veces el sabotaje y los ataques insidiosos de los traidores que llegaron a destituirlo de su cargo de Gobernador Intendente de Cuyo. A lo largo de su vida fue siempre perseguido por los agentes de la traición, al punto de verse obligado a vivir la mitad de ella en el destierro. Es curioso que Bernardino Rivadavia, su peor enemigo, haya sido quien contrató el primer empréstito en Londres.
El Gobierno del Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas es, sin duda, la elocuencia más evidente de esa sorda lucha. El debió enfrentar, no solo el ataque de las escuadras inglesa y francesa, sino también a los traidores de adentro aliados a los enemigos externos de la Patria, hecho que hiciera reclamar al general San Martín, que ni el sepulcro podría borrar para ellos semejante infamia y que lo impulsara a donar su espada a Rosas como reconocimiento de argentino a su labor en defensa de la dignidad e integridad de la Patria, no solo contra los enemigos externos sino también contra los traidores emboscados. ( de esta carta seguro se hizo eco Rosas, con “ Viva la Santa Federación, mueran los salvajes unitarios”).
La dictadura ( Aramburu/Rojas), ha invocado la “ Línea Mayo-Caseros” que manifiesta seguir. Es indudable que su confección es real. Ellos como Alzaga, Liniers, Alvear, etc, los enemigos de Rosas, tienen su línea indiscutible; la de la traición a la Patria. (…)Caseros no es una derrota de una concepción política sino la circunstancial de un hombre. Se triunfó militarmente sobre un gobernante( Rosas ), pero se reinició al país en el camino de la tragedia (…), Caseros no fue la liberación de la dictadura sino la declinación del sentido nacional de personalidad y soberanía. No fue el triunfo de una doctrina nuestra, sino la imposición por la fuerza de un espíritu formado en filosofías e intereses extraños. No fue una revolución interna, sino una conjuración extranjera que persiguió el debilitamiento argentino y que explotó hábilmente las ambiciones políticas de segundones y adversarios.
Urquiza había de ser el brazo ejecutor de la intriga contra la Patria, asumiendo una aptitud que la historia no puede juzgar con indulgencia (…) las fuerzas brasileñas entraron en Buenos Aires desplegando la bandera imperial el 20 de febrero, aniversario de Ituzaingó. Las fuerzas brasileñas desfilaron por las calles porteñas festejando la victoria.
En Caseros, se inició el proceso de declinación política, económica y moral que abrió al país una etapa dramática de anarquía y desconcierto. La conciencia que triunfó en Caseros fue extraña a la continuidad histórica de la Nación.”
“Los Vendepatria”, JUAN DOMINGO PERON

Alfredo Bettanin(*), “San Martín, Rosas, Perón” 1972. Óleo sobre tela. Colección Museo del Bicentenario
(*)Alfredo Bettanin (1920-1974), hijo de inmigrantes vénetos, nació en San Javier, provincia de Sante Fe. Fue dibujante, pintor, escenógrafo, director teatral y cinematográfico y militante nacional toda su vida.En su adolescencia transcurrida en Lanús y mientras cursaba estudios de técnica industrial, asumió el ideal nacionalista y en su juventud abrazó el peronismo con el fervor que siempre lo caracterizó.
En 1955 fue preso político de la “Revolución Libertadora”. Publicaciones como Esto es, De Frente, Tribuna, Qué, Mayoría, Dinamis, Análisis y la revista del Sindicato de Petroleros del Estado fueron algunas de las publicaciones que contaron con su aporte. Fue diagramador e ilustrador del diario La Prensa en su época peronista.
Su pasión por el teatro lo llevó a poner en escena “La mujerzuela respetuosa” de Jean Paul Sartre, “El Gran Dios Brown”, de Eugene O’Neill y “Hamlet” de William Shakespeare en versión completa de más de seis horas de duración, entre otras puestas.
Realizó sólo una película “Libertad bajo palabra”, ya que su proyecto de filmar la gesta montonera de Chacho y Felipe Varela, no tuvo el apoyo necesario por parte del gobierno de entonces. Quedaron de su gran sueño los dibujos y bocetos que realizara para la película a la que había puesto por título “Zamba de Vargas”.
Su primera exposición de dibujos y pinturas la realizó en el Teatro Municipal General San Martín en la temporada del año 1974. En la muestra se pudieron apreciar los retratos al óleo de Macedonio Fernández, Jorge Luis Borges, Raúl Scalabrini Ortiz, John William Cooke, el General Juan D. Perón, Eva Perón, el Brigadier Juan Manuel de Rosas, y el panel histórico “San Martín-Rosas-Perón”.
En él, Bettanin plasmó su visión de la auténtica historia argentina, en una grandiosa conjunción de técnica, pensamiento y arte. Como una profecía autocumplida de su “Autorretrato”, en el que planteaba su elección de “muestre propia” dibujándose atravesado por agujeros, sus hijos militantes montoneros, fueron desaparecidos y asesinados en 1976 y 1977 por la dictadura última militar.
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San Martín y el Combate de San Lorenzo
17 ago 2012 Notas semanales
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Aniversario de la muerte del Gral San Martín
Descarga de un compañero con los H. LL. y al plato.
17 ago 2012 Notas semanales
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Medios alternativos y la estupidez
PARA LA GILADA QUE TUITEA GILADAS
(¡Que bruto, mira cómo escribe twittea!)
Fuente: http://latinoamericanoargentina.blogspot.com.ar
¡Aprendan a callar pelotudos en paquete familiar!
Posted: 14 Aug 2012 06:26 PM
El revuelo que en las redes sociales ha generado la ominosa cifra del INDEC no pudo más que despertarme del letargo. Hace rato no tengo ganas de escribir, casi lo hago cuando apareció Lanata pero me pareció muy poca cosa para mover los dedos. Pero, como quienes alguna vez leyeron este blog saben, me encantan los números. Sobre todo, porque son ideales para sepultar a pelotudos y malintencionados, porque contra los números los grititos de histeria no alcanzan.
Ya sé que es como contar granitos de arena en el Sahara, este juego que propongo apenas puede tener repercusión entre dos o tres blogueros amigos, pero yo lo tiro de pura bronca nomás.
También, no está de más aclarar, que lo que voy a decir no justifica en absoluto la pobreza ni la indigencia. Estas cosas no deberían existir, es vergonzoso que exista un número que define quien es pobre o indigente y quien no, pero en tanto haya pobreza e indigencia hay que medirlas con algún parámetro y eso es lo que hace el INDEC. Nadie justifica nada, todo lo contrario, ojalá nunca mas tengamos que hablar de esto algún día. Podemos incluso cuestionar la metodología del INDEC, pero para eso hay que saber cual es la metodología y proponer una mejor, lo demás son pelotudeces.
Lo primero que cabe decir es que hay mucha gente que la pasa bien y que le cuesta interpretar de qué va la cosa cuando se habla de “indigencia” o “línea de indigencia”. De hecho ni se imaginan la indigencia, por eso los muy forros, desde sus cómodos asientos en la radio, el autito o la casa de fin de semana tuitean con el blac-barri giladas (caras, porque el blac-barri no cuesta 6 pesos por mes viste…) como “Melania @melaniajuarez: Lo de los $6 es el mejor chiste que escuché hasta ahora. INDEC al Bailando!” ¿Quien carajo será Melania Juarez, no? pero, aparentemente es gente famosa. Que se yo… cosas locas que pasan. Yo me avergüenzo un poquito de lo que voy a decir, pero a veces da un poco de ganas de agarrar a alguno de estos infrahumanos y pegarle un par de bifes para ver si reaccionan, pero como el no-INDEC (?) dice que los bifes están caros uno recula y lo piensa.
“Mario Pergolini @PergoliniOK: Donde comprara el INDEC la comida? Que me pasen ya la data que voy corriendo.”, claroOK, porque seguro vos lo necesitasOK, hijo de una gran putaOK. Igual, yo te paso la “data” de dónde ir a buscar comida, a ver si movés un pelo del culo en tu forra vida y hacés algo diferente a hablar pelotudeces en tu radio. Alguna vez caminá por el conurbano, entrá a hacer las compras a un supermercado Día o andá a comprar verdura a la estación. Y entonces vas a encontrar los precios, salame. ¿O pensás que porque tomás café en Martinez el precio de las cosas se resume al micro clima en el que vivís? Estos tipos creen que todo vale lo que ellos pagan por las cosas. No les cabe en la cabeza que existan 2 kilos de milanesa de pollo a 30 mangos en la carniceria de Samid, porque 30 mangos es lo que dejan de propina (Agrup Agustín Alayes @ale_agrupalayes: El otro día dejé $30,00 de propina, o sea que le cubrí los 4 alimentos diarios y por 5 días a la moza? Grossso #INDEC). Y se indignan. Mucho se indignan, porque la pobreza les duele, pero sobre todo les llena los bolsillos y con el hambre y el tuiter no se jode. ¿O quien va a llenar la panza de Jorge “Pelotudo Por Tonelaje” Lanata? “Jorge Lanata PPT @Lanataenel13: Asi que el alto guiso ya no sale $15. Ahora lo haces con $6″. Bueno, ¡imaginate con 300 mangos, que es lo que le negaron de aumento vos y tu socio a los laburadores de Crítica! otra que alto guiso.
En fin, pueden encontrar redundancia de pelotudos acá:
http://www.quilmespresente.com/notas_actual.aspx?idn=160116&ffo=20120813
Lo que no van a encontrar en notas es a alguno o alguna que se haya dignado a tirar aunque sea un numerito aproximado. ¿Saben por que? Porque no tienen ni idea de lo que valen las cosas. ¿Ustedes se imaginan si el gordo Lanata tiene que tirar como dato cuánto gasta él por día en comida, faso (de los dos) y tuiter-vía-blac-barri? Y no, no da. Y tampoco da salir a buscar cuánto vale el kilo de milanga en Villa Domínico. Entonces hacemos la fácil: Moreno malo, Indec perverso, ¡$6, $6, $6, $6!
Pues bien, mas o menos a ojo y basándome en precios que yo pagué y otros que saqué de Coto Digital (Coto debe ser el segundo o tercer supermercado mas caro del país, para el que hace compras alguna que otra vez en lugar de tuitear pelotudeces sabe que lo que digo es cierto) o Día mas o menos estimo que el valor para comer un día considerando lo que detallo a continuación es de unos 8 mangos. No sólo eso, agrego los valores nutricionales aproximados, para demostrar que con ese simple ejemplo se cumple más o menos lo que dice el perverso INDEC, dado que la media ideal de calorías a incorporar por día entre hombres, mujeres y niños ronda las 1500.
Supónganse que me quedé corto, cosa que no creo: no consideré ofertas ni descuentos (ej: Coto descuenta el 20% por débito de Nación los lunes), no puse los productos mas baratos (hay fideos en Día por 3 pesos o menos, el arroz es barato, las lentejas también, se puede incorporar proteínas con soja que es cien veces mas barata que el pollo, etc.), agregué leche, frutas… pero bueno, supongamos que me quedé corto. Cuanto… ¿10 pesos? ¿¿12?? Me cuesta creer que 6 mangos entonces sea un horror imperdonable que merezca que uno se arrodille sobre el maíz y rece cien Ave Marías.
Pero, además, es fácil demostrar esta gilada. Supónganse que, dados los 30 pesos de propina del buen señor o no se qué arriba uno supone, con buen tino, que para ellos la media de una comida cualquiera es de 50 pesos. Mínimo, recontra mínimo, ¡nadie deja el 60% de propina! O sea que con 100 mangos apenas alcanza para dos comidas por día… o sea que sólo en comida por persona un tipo se gasta 3000 mangos al mes. Para una familia de cuatro, si no tenés un sueldo de 12.000 pesos no podés ni comer (ni hablar de pagar los impuestos o los servicios).
a) ¡Levanten la mano los que cobran mas de 12.000 por mes!
b) ¡Levanten la mano los que están vivos!
Pará loco, acá hay algo que no funciona. ¿No te parece?
Los reto a que hagan lo mismo, calculen mas o menos cuánto cuesta hacer la comida para una persona por día y si me demuestran que les da mas de 15 pesos, estoy seguro de que puedo asesorarlos en las compras…
¡Camine señora! ¡camineeee! ¡y sobre todo, no sea pelotudaaaaa!
Extra: Algunas personas intentan explicar éste tema, con poco éxito porque el del otro lado no está dispuesto a escuchar/leer, pero vale la pena rescatar el esfuerzo. También es interesante lo de Carrefour, que calculo que dejó a Pergolini al borde de la desesperación… ¡6,99 papá! ¡ahí tenés donde hacer las compras Mario! ¡y sin salir de Capital Federal!
http://www.taringa.net/posts/noticias/15395235/Lo-que-en-verdad-dijo-el-INDEC.html
Evita: Capitana de la Batalla Cultural (1ra parte)
17 ago 2012 Notas semanales
Posadas, Misiones, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Cuestiones históricas
El presente trabajo elaborado por el compañero Pedranzini, por su extensión, lo publicaremos en tres entregas sucesivas a partir de hoy.
“…nosotros no nos vamos a dejar aplastar jamás por la bota oligárquica y traidora de los vendepatrias que han explotado a la clase trabajadora, porque nosotros no nos vamos a dejar explotar jamás por los que, vendidos por cuatro monedas, sirven a sus amos de las metrópolis extranjeras; entregan al pueblo de su patria con la misma tranquilidad con que han vendido el país y sus conciencias”
Eva Perón. Discurso en el día del trabajador (1 de mayo de 1952)
Por Maximiliano Pedranzini*
Para EL EMILIO
Polémica o no, existe, y es un verdadero placer que sea este el contrapunto en la disputa simbólica por la cultura que se lleva a cabo en las tortuosas y movedizas arenas de nuestra historia, aunque la presidenta de la nación Cristina Fernández de Kirchner -en su discurso de presentación del nuevo billete de 100 pesos en homenaje a Evita el pasado 25 de julio- no quiera entrar en ninguna polémica, la historia es un laberinto y una vez que entramos ya no podemos salir tan fácilmente, sólo buscando la salida y eso es una tarea intrépida que requiere de valentía y coraje, aspectos que CFK tiene de sobra.
Pero para cualquier historiador se vuelve difícil tapar el sol con la mano. Menos cuando el pasado se incorpora a un presente complejo por extremos disímiles, que no hacen más que representar la contracara de dos proyectos de nación antagónicos que a través del tiempo se dirimieron los destinos de nuestro país.
Uno, viaja en el tren de la oligarquía agroexportadora transitando el desierto patagónico para conquistarlo y consolidar el Estado-nación de la modernidad y el progreso proimperialista al servicio de Inglaterra. La otra, recorre con los pies mojados los barrios más pobres y humildes de nuestra Patria; llueve o truene, ella siempre estaba cuando su pueblo descamisado necesitó que lo cobijen en esas noches heladas que había dejado el crudo invierno conservador de las infames décadas anteriores.
Uno, emblema ineludible de la patria oligárquica y genocida; machista y embustero que dirigió a sangre y fuego lo que llamaba el “proceso de organización nacional”, epíteto que con vehemencia reivindicativa tomarán otros asesinos casi un siglo más tarde.
La otra, audaz y rebelde, quien reflejaba en sus ojos el alma de una luchadora sin ataduras y tenía pasión en las venas. Una empatía que se hacía oír por los cabecitas negras en algo más que un grito en el cielo, ella asaltaba el cielo y se los devolvía a los desclasados, herederos de la patria sublevada.
No se los regalaba como un acto de solemnidad y lástima que salía de las esmirriadas manos de la beneficencia, se los devolvía porque sabía mejor que nadie que habían sido despojados de sus nubes. Roca y Evita se encuentran en el laberinto de la historia en este siglo XXI argentino. En el laberinto del Banco Central y la Casa de la Moneda como símbolos de una misma nación con proyectos disímiles, contradictorios por su naturaleza clasista, ingresando por umbrales antinómicos y mirando horizontes totalmente distintos.
Irónico quizás en estos tiempos donde el Primer Mundo se derrumba frente a una nueva crisis del capitalismo y el viejo paradigma monetario que tiene al dólar como sello indeleble, y al parecer poco a poco va desapareciendo de las economías nacionales que empiezan a fortalecer sus monedas para realizar intercambios en el vertiginoso mundo de la oferta y la demanda.
Lo que pone en perspectiva el cambio de época en el que estamos inmersos, que implica necesariamente una batalla cultural que empezó a gestarse desde el 2003 y tiene como una de las metas descolonizarnos de esta “dolarización de la subjetividad”, y que mejor que Evita para ser la abanderada de esta batalla cultural dando la primera estocada.
Y de que forma. Llevando todo su esplendor en el frente del papel moneda de más alta nominación del país y con el atrevimiento de ser una mujer y encima sacando a un Señor de la Alta alcurnia: “¡Inadmisible! ¡Como puede suceder esto en una civilización moderna! ¡¿Dónde han quedado los valores?! Bueno, preguntas de este tipo hubieran surgido allá por los años 40 o 50. Pero por suerte estos son otros tiempos y las cosas han cambiado mucho desde entonces.
Aquí como hemos visto, se entrecruzan una serie de temas que surgen de la misma raíz: La cultura. Y de esta provienen la historia, la política y la economía, ramas de un mismo árbol. Y una de las que se encargó hace más de 60 años enderezar ese árbol fue Evita a través de un peronismo que surgió para cambiar ese pasado arcaico y dependiente. Se encontraba en la cresta de la ola de las transformaciones en la que fue una de las protagonistas fundamentales de ese momento particular de la historia argentina.
En esta raíz que es la cultura, es donde se han disputado y se disputan todas las luchas por conquistar el presente. Como bien dice Norberto Galasso: “La historia es la política pasada y la política es la historia presente”. Por esta razón, la historia es esencial para poder entender esto. La historia es un campo de batalla y la batalla es por la cultura. Y es algo que se da todos los días en nuestra vida cotidiana.
Cuestión que comprendía y sentía como ninguna mujer de su tiempo Evita y el propio peronismo. Siguiendo con la incertidumbre que le quitaba el sueño a más de uno de la clase media hasta hace muy poco tiempo, la economía no se puede disociar de la cultura, es parte vital para entender la naturaleza de los procesos que habitan en la sociedad y cómo piensa esa sociedad. Qué ideas imperan con más fuerza y fluidez.
Este es el nudo que debemos desenredar. En el que encontramos una vieja idea que había sido sepultada y olvidada -sobre todo en la década de los ´90- y que por suerte ha sido salvada de la oscuridad colonial y recobrada por este gobierno, que es el concepto de soberanía.
Una palabra que le da sentido y significado a cualquier acción que realice una nación y que le otorga legitimidad. Es el pilar donde se constituye la cultura de un país, y por medio de ésta se construye la identidad.
Ahora bien, desde la dictadura de 1976 y los años ´90, se distorsionó esa identidad y se resignificó la cultura desde lo económico, donde la moneda norteamericana -que reinaba el mercado financiero global- se había incrustado no sólo en la macroeconomía nacional sino en la mentalidad de la sociedad, dejando prácticamente de lado al peso como identidad monetaria.
Esto se dio debido a lo que desencadenaron las crisis económicas a fines de los ´80 y la hiperinflación que sacudió al país y el paso a posteriori al régimen de la convertibilidad que dolarizó nuestra la economía, materializándose de esta forma las “relaciones carnales” con el imperio norteamericano.
Nos volvimos sujetos sujetados por el dólar, haciendo una apología casi dogmática, propia del fundamentalismo de mercado que coloca como prócer de preferencia especulativa a Benjamin Franklin antes que al mismo Roca, lo que pone de relieve el nivel de alienación y patetismo de algunos grupos sociales, provenientes básicamente de las capas medias. Una lógica construida bajo el mito de que la divisa estadounidense es mejor que nuestra moneda nacional; idea que aún sigue vigente en la mentalidad de los sectores pequeño burgueses. Una zoncera nos diría con certeza Arturo Jauretche.
En consecuencia, nuestra moneda se subordinaría al esquema imperativo del “dólarcentrismo”, decretando la perdida de la soberanía monetaria. La recuperación de esta parte de nuestra soberanía es imprescindible para tomar conciencia de que una cultura autóctona jamás puede ser impuesta por una extranjera. Para que esto se concrete, es necesario ejecutar una batería de medidas le pongan coto a la compra-venta compulsiva del dólar y sitúen al peso en la centralidad monetaria del país.
Ciertamente, la cultura es el reflejo, no solo de las ideas sino el de las relaciones económicas de una sociedad. En este sentido, una de las definiciones más claras y contundentes sobre el vínculo indivisible que existe entre economía y cultura a nuestro juicio la da Raúl Scalabrini Ortiz: “Estos asuntos de economía y finanzas son tan simples que están al alcance de cualquier niño. Sólo requieren saber sumar y restar. Cuando usted no entiende una cosa, pregunte hasta que la entienda. Si no la entiende, es que están tratando de robarle. Cuando usted entienda eso, ya habrá aprendido a defender la patria en el orden inmaterial de los conceptos económicos y financieros” (Raúl Scalabrini Ortiz, Bases para la Reconstrucción Nacional, Buenos Aires, Plus Ultra, 1965).
(*) Ensayista. Integrante del Centro Cultural E. S. Discépolo y del Movimiento Universitario Evita de Misiones




















