Cuestiones políticas según ciertos medios de comunicación; reflexiones.
9 ago 2012 Notas semanales
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política y medios de comunicación
No se pueden discutir los fantásticos logros alcanzados hasta ahora por los gobiernos peronistas de los compañeros Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner en materia de políticas económicas, sociales y la resolución geoestratégica con serios visos de ser definitiva en lo que se refiere a la integración Latinoamericana. Pero los que venimos del “palo” peronista no nos podemos dar el lujo de mirar cómo la defensa del “modelo” está quedando exclusivamente en manos de la compañera Presidenta por un lado y por el otro en las “obviedades analíticas” de “pseudo-intelectuales de izquierda” – hoy vueltos “ultra-kirchnerista”- enquistados en algunos medios de comunicación quienes mal forman una realidad a todas luces complejas. Los hoy “voceros” oficialistas están haciendo un periodismo que de tan “militante” se está volviendo torpemente obsecuente.
Por Pedro del Arrabal
Esta reflexiones ameritan una lectura paciente (por lo extensa) y cuidadosa como para entender su finalidad. Caso contrario (y de corazón peronista lo digo), no vale la pena leerla. Hecha la aclaración vayamos a la cuestión.
El ataque de narcisismo que le agarró a la mayoría de nuestros medios de comunicación, (todos hablan de si mismo y de los otros medios) amerita algunas reflexiones serias y profundas que lógicamente quedarán en manos de nuestro director quien oportunamente se explayará sobre el tema con más y mejores fundamentos. Yo simplemente y como testarudo peronista que soy dedicaré algunas líneas (lamentablemente no pocas) a los medios y programas cuyos opinólogos están con incontinencia urinaria en materia política y encima -según mi modestísimo entender- nunca aciertan con sus chorros en los migitorios y/o inodoros.
Los problemas políticos en y con el gremialismo argentino, la cuestión minera y las cuestiones educativas, hoy más que nunca merecen una discusión seria y profunda y no absurdas descalificaciones y temerarias definiciones lanzadas al boleo tanto desde el “ultra-oficialismo” como desde los periodistas y medios de comunicación que hoy por hoy juegan de oposición. Y digo esto por los tiempos que se vienen.
Si bien es cierto que en materia de investigaciones la labor periodística seria realizada por algunos colegas de larga trayectoria -tal el caso de H. Verbistski y M. Wainfeld- en Pág/12, suele aportar bastante luz a los análisis de la realidad política nacional que uno pueda estar realizando en ciertos momentos, con información chequeada adecuada y responsablemente y opiniones criteriosas a la hora de ser escritas, no es menos cierto que una parte importante -especialmente los escritos de ciertos columnista de opinión- del resto del material de este matutino está conformado por textos armados para lectores con afinidad ideológica por izquierda. A muchos de sus lectores les gusta leer eso, y los que escriben lo saben. Se trataría de algo así como diarias masturbaciones ideológicas a partir de la lecto-escritura. Entonces por sus páginas pasean politicólogos y opinólogos de una izquierda a todas luces eurocentrista vueltos hoy por simpatía “populista”(pero no sin reparos cuando de peronismo se trata; típicos puristas partidarios de lo políticamente correcto); anque existe un detalle que los identifica: siempre están preparados para dar el salto si la cosa se pone fea; lógicamente avalando la “retirada” con los viejos y consabidos argumentos y las remanidas fundamentaciones extraídas de esa formación académicamente aséptica que recibieron, más conocida como colonización cultural y mental; algo para nada desventajoso en relación a la salud psico-física de algunos de estos especímenes ya que hasta ahora les permitió llevar una vida política “gatuna” (Cuando todo salta por el aire ellos siempre caen parados).
Hechas las salvedades señaladas al comienzo del párrafo anterior, este matutino progre no se diferencia en nada del otro matutino -La Nación- (1) quién desarrolla la misma tarea pero por derecha sabiendo quienes son sus lectores, y sin preocuparse mucho por lo que digan o piensen otros periodistas lectores, detractores de su línea editorial. Esto no es poca cosa en la argentina de hoy y sí una prueba concreta de la libertad de expresión existente. En otro sentido se puede destacar que La Nación corre con ventaja ya que nadie podrá imputarle jamás desvío alguno en materia de línea editorial, ideología e intereses que defiende; algo que el matutino Pág./12 no puede utilizar en su defensa. Lanata, Tenembaum, Zlotogwiazda son los ejemplo más acabados del tipo de periodista panqueque que a menudo suele recalar en su staff de columnistas, redactores y demás yerbas. Y vale volverlo a señalar aunque a esta altura del partido todo esto se parezca a una de las profecías de don Pero Grullo de Quevedo (estoy tratando de seguir los pasos del erudito “Maestro” Mocca, y más adelante entenderán por qué).
Si vamos al medio televisivo la cosa no se diferencia mucho en estos menesteres. Desde estas páginas, y en un primer momento, apoyamos como una iniciativa un tanto original la aparición del programa 6,7,8 en la TV pública. Es más, nuestra revista realizó un videito respaldando las convocatorias que solían realizar sus seguidores en aquel momento por la ley de medios( ver en youtube + videoselemilio + 678 facebook y EL EMILIO 9 de abril por la implementación de la ley de medios-). Con el correr del tiempo tuve que darle la razón al compañero Fierro de Martín. Los invitados casi siempre eran los mismos (ilustres iluminados de izquierda o “filo izquierda”); y como él sostenía en su articulo desde este mismo medio (ver: http://www.revistaelemilio.com.ar/2011/03/para-el-programa-6-7-8-los-peronistas-¿son-impresentables/), en muy escasas ocasiones invitaban -y siguen sin hacerlo- a compañeros del palo peronistas (es más, junto a él nos preguntábamos si éramos tan impresentables). Piumato fue una de las pocas excepciones hasta que decidieron tirarle insecticida (o le hicieron la cruz como a un vampiro) y tanto la objetividad como la responsabilidad se les fue al carajo (un carajo muy alto y difícil de alcanzar)
Salvo los por momentos criteriosos y oportunos aportes de Sandra Russo y el sentido común que a menudo suele acompañar las no pocas acertadas reflexiones realizada por Nora Veira (más la cuota de humor que suelen tener las miradas de Carlos Barragán y “Cabito”) el tan cacareado periodismo militante del que se vanagloriaban practicar los integrantes del programa se fue transformando en algo insulso y anodino.
Ahora bien, los columnistas y/o panelistas del mencionado programa se sienten con derecho de criticar, descalificar y sus productores y editores a buscar en archivos antecedentes delatores de todo aquel peronista que ose discutir alguna medida de gobierno o alguna cuestión política de orden coyuntural, respaldando este accionar siempre con el mismo argumento: “la falta de oportunismo político para hacer la critica” o “el medio periodísticos que usó para hacerlo conocer.” Un disparate que entre otras cosas desnuda un fallido muy notorio (recurso al cual acuden muy a menudo en sus informes) al utilizar el termino “oportunismos” porque implícitamente se acepta que la crítica no es desacertada sino fuera de tiempo y de lugar. De pronto se volvieron purista y aprendieron en algún curso acelerado menesteres propios de la política cuando en antaño de la pasaron rompiendo las pelotas desde la vereda de enfrente a los dirigentes y militantes peronistas que acompañaban gestiones peronistas en otras épocas y poco les importaba si el momento era oportuno o no para inflar testículos ajenos, especialmente del peronismo en el gobierno y en el poder. Los que conocen la historia del peronismo saben de qué hablo.
A los viejos militantes (y hablo de la militancia de antaño, en serio, de aquellos que supieron poner el cuerpo en la calle y en las fabricas, en duras batallas contra el oprobioso sistema explotador desde el 55 en adelante, algo que muchos de estos opinólogos desconocen, menos aún saben de qué se trata) nos está resultando gracioso (por no decir tragicómico) escuchar a estos “periodistas militante”, opinólogos, politicólogos y demás “ólogos” poner en tela de juicio dichos y actitudes de cualquier peronista que con experiencia de gestión (o sin ella pero con criterio analítico basado en el sentido común) objete cuestiones de formas en el qué hacer de la política actual, o ponga en tela de juicio los criterios utilizados para decidir medidas, o se haga preguntas del por qué no se toma tal o cual medida o camino en lugar de algún otro que se ha elegido y pueda considerarlo equivocado, algo que demandaría más política de diálogo y comunicación entre un gobierno peronista y los dirigentes y votantes del mismo palo. Sin lugar a ninguna duda el gobierno de Cristina es un gobierno peronista; por los hechos y las decisiones tomadas. Los que bancan y bancaremos este gobierno serán (seremos) los compañeros peronistas. Entonces las diferencias que podamos tener en algunos casos y cuestiones entre los peronistas que están ejecutando en la gestión de gobierno y los que militamos y bancamos su defensas por ser un gobierno popularmente peronista, las debemos zanjar entre peronistas y no recibiendo lecciones de pseudos intelectuales de izquierda que se animan a decirnos qué y cuáles son las conductas políticamente correctas.
Pero otro lado, resulta más que claro que “sin querer queriendo”, estos “ólogos” repiten actitudes que en los “70” nos criticaban a nosotros pero desde el lugar de “iluminados”, desde la vereda contraria a la del “rebaño” que éramos los peronistas bajo la conducción de Perón. En aquellos años, y con la soberbia que los caracteriza a cuesta, nos calificaban de “lumpenes” que no nos animábamos a cuestionar las decisiones de nuestro conductor “fascista”. Ahora cambiaron de vereda en franca actitud de MEA culpa por sus errores pasados y se volvieron recontra-alcahuetes (imitando a Luisito Barrionuevo) de esa supuesta instancia superadora del peronismo que ellos pretenden hacer del “Kirchnerismo” del cual creen ser sus artífices, sus más fieles exponentes, y por ende los conductores por estar del lado de Cristina.
Parecidos: nos criticaban por ser fieles a la conducción de Perón (como J.P. Feinmann por poner un ejemplo dentro de tantos otros)
Diferencias: Perón era PERON, Cristina es una compañera Peronista que tiene el HONOR de conducir los destinos del país -y como buena peronista lo está haciendo muy bien-. Por eso la apoyamos y lo seguiremos haciendo.
Volviendo a 678, el remate lo está dando la nueva incorporación, Edgardo Mocca(2) vertiendo opiniones y realizando comentarios plagados de obviedades más parecidas a la poca luz que antes nos daban las lámparas de kerosene.
Claro está que resulta un tanto exasperante escuchar a Mocca en alguna de las emisiones de 678 hablar en contra de las ultimas declaraciones periodísticas de un delirante como Domingo Cavallo, cuando otrora él era uno de sus mas fervientes defensores (ver nota al pie). Un típico panqueque hoy con palabra autorizada.
Mocca desde el programa 678 y/o sus delirantes lecturas y escritos políticos, traza graciosos paralelismo históricos con antiguos hechos de la vieja y cáduca europa. En descabelladas interpretaciones de la realidad política nacional y sus actores, desplegado esto en sus columnas de Pág/12, don Mocca intenta desasnarnos con conclusiones que por obvias resultan ridículamente redundantes. No se encuentra nada original en sus textos y por lo parecidos a otros parecen afanados y barnizando para ser presentados como propios. (Lo raro es que lo convoquen -según él- para dar charlas. ¡Que bajo está llegando la cultura política). Generalmente trae de los pelos a cuanto pensador, escritor o renombrada figura europea se le cruce por su limitada cabeza para hacer gala de una erudición que por lo general le huye despavorida.
Ejemplos? “También nuestra democracia, como la roma evocada por Maquiavelo (haciendo referencia a los dichos de este en “ Discursos sobre la primera década de Tito Livio”)creció en el conflicto.”; (Mocca en su ultima columna del domingo 5/8/12 en Pág/12 titulada “Conflictos y democracia”.)
En ella desvaría y nos “ilumina” no solo en el cómo debería ser el abordaje de las situaciones políticas conflictivas que se viene registrando en estos últimos tiempos en nuestro país (¿?) sino también alecciona a sus colegas de izquierda sobre el comportamiento a seguir; lógicamente apreciaciones que realiza extrayendo (como buen socialdemócrata, o socialcristiano que seguramente debe ser; uno nunca sabe con quien fue su último matrimonio) ejemplos de la historia europea (porque la nuestra y la americana para estos menesteres y para Mocca resulta inservible y carente de valores para referenciar), y mechando a un chileno (de izquierda desde ya “esa apelación a la «responsabilidad» en la contemplación del conflicto sociopolítico provino de voces que venían de la izquierda”(¿?)) -Carlos Ominami-. Pero, y a mi modesto entender, en su intento por rescatar la aparente MEA culpa del chileno sacando frases de contexto de un trabajo de este, en realidad lo hace quedar como un boludo. Además Mocca es el menos indicado para hablar y escribir sobre un pasado ominoso que a él (por acción u omisión, vaya uno a saber) y a su partido (el P.C.) los tuvo como principales actores. ¿Te acordas Mocca cuando tu partido era colaborador de la última dictadura militar argentina? Vos y el partido del que venís ¿hicieron ya su MEA culpa? Evidentemente ciertas especies pierden el pelo pero no las mañas.
¿Otros ejemplos de Mocca? “…cómo y en qué condiciones la experiencia kirchnerista puede prolongarse en el tiempo y constituir un nuevo piso de disputa política (como fue, por ejemplo, el llamado “consenso socialdemócrata” en la Europa de las décadas siguientes al fin de la segunda guerra) o cómo esa experiencia puede ser derrotada definitivamente sin dejar huellas importantes hacia el futuro.” Mocca en una de sus columnas en Pág/12. de hace algunas semanas atrás.
Más: “…espacios intelectuales como Carta Abierta y de destacadas personalidades del mundo de la cultura popular…han agregado entusiasmo militante y prestigio político a la causa kirchnerista.” ¡Claro! ¿Que cultura y prestigio podrían agregar los negros peronistas si nacieron en los cardonales -diría Carlos Vives-. Solo los iluminados de izquierda nos enseñarán cómo se deben hacer las revoluciones políticamente correctas.
Mocca en aquella misma columna y en ese fárrago de delirantes elucubraciones políticas con que suele “ilustrarnos” (y en un perseverante intento por despegar al kirchnerismo del ideario peronista y de los peronista) sostiene: “No todo el kirchnerismo es, por lo tanto, peronista (¡Vaya descubrimiento!). Tampoco todo el peronismo es kirchnerista. La referencia no se limita al llamado “peronismo disidente”, hoy en proceso de disolución…” (Evidentemente nosotros estaríamos dentro de esa extensión limítrofe; entonces convendría señalarle: ¡Y los sapos que nos tenemos que tragar con formato de “kirchneristas no peronistas” por amor a la patria y no casualmente por afinidad con Duhalde que como Menem en realidad nunca fueron peronistas aunque insistan en considerarlos parte del peronismo! )
Pero no termina ahí: “Es innegable que el proceso kirchnerista motorizó un fuerte cambio cultural en un conjunto de cuadros dirigentes partidarios respecto del estado de cosas propio de la década del noventa. Pero tampoco puede desconocerse que también anida en esa estructura una cierta nostalgia por el orden perdido, por aquella matriz política que no tensaba la cuerda en la relación con los sectores más poderosos de la sociedad.“ Claramente para Mocca este no es un gobierno peronista y si superador de aquel. Además intenta pegar al peronismo y a sus dirigentes en conjunto con la mayor traición y el mayor traidor que haya tenido nuestro histórico movimiento políticamente revolucionario, ese neoliberalismo llevado adelante en la segunda década infame por el “Menemato”.
Alguien me podrá enrostrar: “Mocca es dueño de pensar y escribir sobre lo que quiera”. Cuando uno hace periodismo también. El tema está en el grado de responsabilidad y la intencionalidad con que se dice y/o escribe algo en un medio de comunicación. La palabra lo indica. Se puede comunicar lo que uno quiera pero a la vez se debe hacer cargo de sus dichos o escritos. En eso me amparo para analizar con todo derecho sus dichos y textos (a los cuales considero disparatados). Más aún cuando se intenta venderlos comos “opiniones seria, responsables y respetables”. No tengo porque aceptar gato por liebre porque gracias a mis hermanos criollos se diferenciarlos.
Dicho esto resultaría más que saludable que el mencionado programa televisivo y alguno de sus panelista, simplemente se limiten a su tarea original (la de desnudar las falacias discursivas de los sirvientes periodísticos del grupo Clarín) y renuncie a intentar bajar “línea” política (o en todo caso que aprendan del programa que Victor Hugo Morales tiene en canal 9 y luego lo imiten) porque por lo general las líneas les salen muy “torcida” (y siempre para el lado equivocado).
¡Y por qué todo esto?
Lo veníamos señalando en reiteradas oportunidades. Existe una aviesa intencionalidad política de separar a la compañera Cristina Fernández de Kirchner del peronismo tratando de generar un nuevo espacio político (el “Kirchnerismo”). Dicho en otros términos y según estos “Kirchneristas de la primera hora”, el Kirchnerismo será lo que deba ser bajo la egida protectora del pensamiento de estos “iluminados” o volverá a caer en el fuego del averno peronista. ¡Mierda… Que riesgo para ellos carajo!
Muchos de estos personajes se tapan la nariz cuando escuchan la palabra peronismo y en esta oportunidad están convencidos que gracias a la llegada de los “progres” (ellos) al “montón”, en el país se estaría gestando ese tan ansiado espacio superador del peronismo que vendría a ser el Kirchnerismo. Lo avieso también aparece en esa necesidad, a la que nunca renunciaron, de que algo supere al peronismo. Lo que hace que esta intención sea más tragicómica aún es el hecho que sus propulsores provienen del partido mas sirviente que tuvo en su historia el stablishmen económico argentino, de la estructura partidaria más antiperonista y cipaya que haya existido en nuestra historia, el P.C.A. (Partido Comunista Argentino).
Aquellos que recién se acercan a la política (especialmente jóvenes) seguramente desconocen por falta de práctica y conocimientos no solo de la historia política de nuestra Nación por estar escondidas -cuando no tergiversada aún hoy- por las editoriales abocadas -sin control serio alguno-al delineamiento de los contenidos en el material bibliográfico destinados a los párvulos y jóvenes estudiantes, sino y más que nada, de la historia reciente, la de los últimos 65 años. Ni que hablar de los últimos 30 años donde las principales corporaciones periodísticas se transformaron en operadores multimediales para penetrar en el sistema de educación formal, u operar por afuera de este, atosigando con información bastante contradictoria y confusa pero con muy buenos resultados a la hora de “desinformar” y “deformar” la realidad. Sin embargo era -y es- vendido como “desinteresado” cumplimiento con la tarea de “informar” y “formar” desde la tarea periodística. Y te encajan “arte”, literatura y pensadores políticos europeos hasta por los codos para “enriquecer” tu biblioteca en formato de “compra opcional”. O sea te eligen lo que tenes que leer y encima tenes que pagarle por el servicio.
La TV fue el mejor invento con que cuenta el sistema para construir historias y personajes y venderlos como reales.
En los “80” con el devenir de la democracia los operadores mediáticos no eran muy diferentes a los que había usado el poder económico desde la última dictadura en adelante. En aquella época, a La Nación y Clarín se le sumaba Bernardo Neustad quien contaba con el apoyo logístico en cuestiones etimológicas de Mariano Grondona en ese recordado programa televisivo titulado Tiempo Nuevo. Y uno de aquellos personajes inventado fue el radical Casella. Luego el cordobés Angelos; después Menem; en tiempos recientes el Cleto Cobos. y hoy Macri.
Estas son las razones por las cuales el peronismo, a la larga, sigue siendo más que importante para el país. Por ser un movimiento posee una dinámica propia que le permite retroalimentarse en su originalidad. Evidentemente esto es algo que a muchos de estos personajes les resulte un tanto incomprensible.
-¡Claro, no coincide con lo que sostiene el manual del colonizador! Diría el maestro Jauretche.
Siempre se habla de sumar. Pero tampoco se trata de andar sumando a cualquier charlatán o cualquier porquería mas allá del voto que pudieran representar en las próximas elecciones. Queda muy en claro que con los votos de todos ellos juntos no damos vuelta una elección.
Para cerrar, los temas señalados en el tercer párrafo de este escrito (las cuestiones gremiales, mineras y educativas entre otras), insisto, deben ser debatidas seriamente. Con señalar constante y reiteradamente los logros de las dos gestiones peronistas desde el 2003 a la fecha no alcanza si se quiere profundizar la cuestión del “modelo”. La Compañera Cristina repite reiteradamente que gobierna para los 40 millones de argentinos. Dentro de ese número se encuentran no solo los desposeídos, los maltratados, los sumergidos en la pobreza, los industriales, las patronales agrarias, las mineras extranjeras, los sindicalistas otrora responsables de las privatizaciones que llevó adelante el menemismo en el desguace del Estado, sino también Moyano y los compañeros que lo acompañan, los ambientalista que con pocos fundamentos se volvieron antimineros por una cuestión solidaria con aquellos cuyo destino y suerte final poca importancia tiene para las mineras y los proyectos megamineros. No soy antiminero pero si quiero una minería responsables, con procesos de exploración y explotación realizados adecuadamente y sin dejar de lado el impacto ambiental a futuro, que mitigue al máximo los daños ambientales y que no se deje priorizar únicamente la alta rentabilidad con baja inversión; que a las mineras se les cobre los impuestos que correspondan por llevarse afuera nuestras riquezas, que se revean los contratos y las miserables regalías que le dejan a la Nación y Provincias. Tenemos técnicos con sobrada formación que bien pueden poner sus conocimientos en el campo de la investigación para trabajar sobre las cuestiones antes señaladas. El que esto escribe escuchó hace un par de semanas y de recorrida por el norte argentino a un pobre tonto defender la expoliadora minería que se practica en su provincia con estúpidas afirmaciones y por el solo hecho que le tiraron un “hueso” en formato “carguito” en la dependencia encargada de las cuestiones ambientales provinciales. También pude comprobar cómo la cuestión educativa hace agua por todos lados en esos lugares y el esfuerzo de la compañera presidenta se pierde en secos arenales. El Ministro Sileone ni enterado; y los responsables provinciales haciendo ¡Ole! pasándose la bocha y las responsabilidades entre funcionarios, o trasvasándoselas al gobierno nacional. Son hechos reales y concretos que merecen nuestra atención y acciones dejando las manos de la compañera presidenta un poco más libre para menesteres más importantes. Pero esto será posible si muchas de las estúpidas aseveraciones y descalificaciones que se escuchan y leen en pretendidos medios “ultraoficialistas” desaparecieran de las plumas de estos “ólogos Ultra-Cristinistas” que están operando desde los mencionados medios; o cerraran un poco el pico y se abocaran exclusivamente a su tarea especifica, la señalada en algún párrafo anterior.
Notas:
(1) Dejo afuera a Clarín porque en estos últimos años desafina feo en términos ideológicos en el orden local y solo apunta a estar afinado en su disputa por el control del poder mediático asociados a la derecha política local e internacional.
(2) Edgardo Mocca; Un personaje de “cuarta” línea que va por el “ascenso” político “vía instalación periodística” Y para eso es bueno hacer un poco de historia para conocer el paño de esta nueva creación mediática por izquierda.
Ya lo señalamos a este señor, en otra oportunidad y desde estas mismas páginas, como un ferviente admirador de un por aquella época “no entendido” -según él- Domingo Cavallo (Ministro en ese momento de Carlos Menem). Corría los años 1995/6 y Mocca era uno de los asesores del entonces Senador Provincial Eduardo Sigal en el parlamento platense cuando sostenía fervorosamente la sabiduría y las cualidades académicas del “Mingo” Cavallo (dicho esto en reuniones de “mesa chica” de los colaboradores de Sigal según se filtro en alguna oportunidad en la 3ra. sección electoral de la Pcia de Buenos Aires). ¡Y lo fundamentaba en aquella época usando ese alarde de supuestos conocimientos que hasta hoy lo acompaña y que le permite construir teorías traídas de los pelos y asentadas en aseveraciones que cualquier infeliz mortal sabe que con solo abrir el cajón las encuentras, que solo le sirven para sostener discursos falaces distractorios! Tanto el Senador como Mocca habían colado en el cargo legislativo a través del FREPASO y provenían de una de las tantas fracciones surgidas de la implosión del P.C.A. luego de la caída del Muro y el derrumbe del imperialismo soviético y su casa matriz en Moscu. La otra línea la conformaban Alejandro Mosquera (en esa época Diputado provincial) y el entonces Intendente electo por Avellaneda Oscar Laborde (Gerente hasta entonces del Banco Credicoop). Es muy recordado entre la militancia peronista que acompañaba aquella experiencia del FREPASO las escenas de pugilato que desarrollaron Laborde y la Gente de Sigal en una asamblea que se hizo en la sede de la facultad de “Filo” de la calle Púan de esta Capital Federal. La convocatoria se hizo para ir definiendo las listas de posibles candidatos y las manijeaban el ya desaparecido dirigente democristiano Carlos Auyero y la dirigente Sutebista Mary Sanches. Por entonces los dirigente del P.C.A. Laborde y Mosquera cruzaban con Sigal duras acusaciones por anteriores y dudosos manejos de fondos partidarios cuando formaban parte de la estructura de la Federación Juvenil y del Partido Comunista Argentino. La “rosca” tenía nombre: FREDEJUSO (estructura política creada para la Pcia. de Bs. As. por el actual embajador en el Vaticano “Juampi” Cafiero en ese entonces Diputado Nacional electo junto a Diana Conti). Eran épocas donde Edgardo Mocca arengaba a los acólitos del senador anunciando el inicio de la espectacular carrera política de aquel flamante legislador provincial.
No hay que quitarle méritos al olfato político del ex-Senador Sigal. Cuando vio la posibilidad de colar en algún carguito en la incipiente construcción política de un ignoto Néstor Kirchner que en aquel entonces era considerado un “títere” de Duhalde, no dudo en hacerlo. Esto al entonces Senador poco lo importaba ante la inminencia de su retiro de la legislatura y la más que evidente carencia de estructura política para continuar su “espectacular carrera política” como legislador provincial, según había previsto el entonces asesor -hoy politicólogo- Mocca. En ese momento, al Senador no le resultaba tan alocado ni le hacía asco pensar en un nuevo y posible “cuele” de la mano del PJ comandado por Duhalde. El compañero Néstor Kirchner no ganó las elecciones pero fue presidente lo mismo ante el arrugue del Riojano Menem; y el luego ex-senador coló en un cargo en Cancillería. Al llegar Timerman y ante serias anormalidades detectadas en su gestión fue desplazado de su cargo. Pero dejó a su operador posicionado. Y ese operador se llama Edgardo Mocca. Un típico enroque político para permanecer vigente y seguir “mojando el pancito en el tuco del poder” (vaya uno a saber para qué más allá de lo que se supone son simples y mezquinos intereses personales y sectoriales)
Si le han tirado al compañero Moyano un supuesto pasado suyo un tanto derechoso por la cabeza, muchos de los hoy oficialista que provienen de las filas del PC no deben olvidar y menos aún esconder su devoción por el “general democrático Jorge Rafael Videla” máximo líder de la última dictadura militar que alguna vez tuvieron. Hasta otro criminal como el general “pajarito” Suárez Mason, integrante de aquella criminal dictadura lo denunciaba públicamente en los primeros días de julio de 1978: “La casa de gobierno es una cueva del PC.” decía. La Presencia del embajador soviético en el Palco de honor del Colón al lado de Videla en la fiesta de gala de aquel 9 de Julio de 1978 daba cuenta que la ofuscación de aquel otro criminal no era infundada, y denunciaba los conflictos internos entre los propios milicos. Eran épocas donde al imperialismo soviético poco le importaba las desapariciones de personas que producía diariamente la dictadura militar argentina si los negocios estaban de por medio. En aquellos días Martínez de Hoz (Ministro de economía del gobierno de facto) acordaba “negocios” con los soviéticos por la construcción de la represa del Paraná Medio.
Por eso muchachos, es saludable recordar que: “el que esté libre de culpa que tire la primera piedra”, pero guarda con los hondazos que pueden venir de enfrente.
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