“Quienes usufructúan esta división en el seno del Movimiento Nacional son adversarios tanto de la CGT como del Gobierno” Comunicado de la CGT.
26 jun 2012 Notas semanales
C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Politica Nacional
Comunicado de prensa de la Confederación General del Trabajo
Debido a las deliberadas acusaciones de “golpistas” esgrimidas por funcionarios del gobierno nacional en los últimos días respecto de las acciones gremiales que se han llevado a cabo, como así también a la inmensa cantidad de artículos periodísticos que han sido publicados y que llegan al ridículo de vincular las tensiones que existen en el Movimiento Nacional con el golpe de estado sufrido por el presidente Lugo y el hermano pueblo del Paraguay, la Confederación General del Trabajo se ve en la obligación de responder esas imputaciones que duelen y ofenden a su historia.
Llama la atención que se acuse a esta Central Obrera sobre todo si se tiene en cuenta la historia de los dirigentes que hoy la encabezan. La CGT fue intervenida por todos los gobiernos militares, por muchos de los que se decían democráticos, y quizás haya sido la institución más combatida por la última dictadura cívico-militar. Más del 60 por ciento de los desaparecidos eran trabajadores, muchos de ellos delegados de base, miembros de comisiones internas, e incluso se eliminó al Secretario General del sindicato de Luz y Fuerza, el compañero Oscar Smith. La CGT fue artífice del fin de la dictadura más brutal de nuestra historia. Basta recordar la huelga general del 27 de abril de 1979 y la movilización del 30 de marzo de 1982 en contra de la dictadura, donde la represión costó la vida de un trabajador en Mendoza.
Los argentinos no deben dejarse confundir por las adhesiones mediáticas de quienes jamás se han preocupado por los derechos de los trabajadores. Son reacciones oportunistas y desesperadas de sectores que no son una opción política real en nuestro país. En esto hay que ser categóricos: de ningún modo las intenciones de estos sectores marginales representan el espíritu de la masiva movilización convocada para el próximo miércoles en Plaza de Mayo, ni la agenda, ni los reclamos quela CGT viene planteando desde hace más de un año y que no han obtenido ningún tipo de respuesta.
La fuerza social que se movilizará es obrera y como tal adhiere al proyecto nacional en la medida en que el mismo no se aleje del camino recorrido a partir del 2003. Los trabajadores jamás seremos ariete, ni mascarón de proa, ni fuerza de choque de aquellos a los que poco les importan las negociaciones colectivas, el pleno empleo, los derechos humanos y la distribución justa de la riqueza.
Quienes usufructúan esta división en el seno del Movimiento Nacional son adversarios tanto de la CGT como del Gobierno. Sectores que nada tienen que ver con el Proyecto Nacional y se han opuesto al avance de las mayorías populares en la última década. Avances y conquistas en lo que también la CGT ha sido artífice.
Podemos aceptar que haya sectores que no compartan nuestros reclamos, pero no vamos a permitir que nos llamen desestabilizadores por ejercer un legítimo derecho a reclamar. Este reduccionismo no hace más que negar cualquier diferencia y anular la discusión política, la cual le aporta dinamismo al Movimiento Nacional Más allá del oportunismo de estas mezquinas minorías, los trabajadores llevaremos adelante nuestra movilización, en paz, con un único objetivo: que nuestro legítimo reclamo sea escuchado por la Presidenta de la Nación. La CGT no va a permitir bajo ninguna circunstancia que la protesta social sea criminalizada y que las huelgas sean caratuladas como extorsión a la democracia ni que nuestro accionar se asocie al chantaje. El miércoles los trabajadores organizados una vez más en la histórica plaza levantaremos nuestra voz contra la injusticia.
Solicitada Publicada hoy en los diarios Tiempo Argentino y Crónica.
La gravedad de los sucesos acontecidos obliga a manifestarnos y para esto es fundamental diferenciar responsabilidades. No es la misma la que compete al Poder Ejecutivo que la de una organización gremial, o aún la de una Confederación. Hay que ser precisos: los reclamos de la CGT han sido ignorados en forma sistemática por el Gobierno Nacional desde hace más de un año. Siquiera una respuesta negativa o un esquema progresivo que contemple medidas destinadas a paliar los principales puntos de conflicto.
Así es como se arriba a la negociación de la paritaria del Sindicato de Camioneros, en donde se anuncian medidas sorpresivas por ramas. El derecho a huelga contemplado en la Constitución Nacional ha sido utilizado por muchos sindicatos en estas paritarias. Frente a esto el Vicepresidente de la Nación amenaza con aplicar la Ley de Abastecimiento, cuyo objeto no es impedir medidas de fuerza gremiales, sino combatir el agio y la especulación empresaria. No hay conflicto social que se pueda resolver con el Código Penal en la mano. Debemos entender a las medidas de fuerzas como efectos y no como causas. Por eso la Confederación Argentina de Trabajadores de Transporte, adhiere a la movilización a realizarse el próximo miércoles, a la que sobre la base de los reclamos ya conocidos se le agrega la consigna de No Criminalización de la Protesta Social. Si la intervención del Estado en la puja distributiva que se traduce en paritarias en un marco de fuerte inflación y de caída del índice de crecimiento, es sólo informar a las organizaciones gremiales cómo deben comportarse y judicializar ante el primer desacuerdo, entonces: ¿Qué lugar le queda a las organizaciones de trabajadores? ¿Dónde quedan las Confederaciones y el resto de las Instituciones? ¿Cuál es el espacio para la Política?
La agenda de la CGT, que por supuesto es política, no impone sino que pretende ayudar a comprender el proceso político del cual nos sentimos parte. Si ante cada planteo, errado o no, se responde con el 55% de los votos, se achica el margen democrático negando la representatividad de cualquier Institución. El Movimiento Obrero tiene convicciones y una historia que lo obliga a decir lo que piensa. No solo en las paritarias, la administración de los fondos de las Obras Sociales que retiene la APE, los topes de las Asignaciones Familiares y el MNI; sino también sobre la forma de combatir la tercerización laboral que oculta informalidad; sobre el 70% de jubilados que ganan menos de 1700 pesos mientras que los sectores patronales siguen aportando al ANSES con todas las quitas que les otorgó el menemismo y la Alianza UCR-Frepaso; sobre los niveles extraordinarios de rentabilidad que mantienen las entidades financieras cuando se pide mesura a las paritarias y sobre muchas otras cuestiones porque consideramos que el debate es regla en la Democracia y en una Comunidad Organizada.
Es por eso que los sindicatos que componen la CATT van a movilizar hacia la Plaza de Mayo adoptando las modalidades que defina cada organización, buscando garantizar el normal funcionamiento del transporte para la concentración e intentando, dentro de las posibilidades, evitar demoras. Los trabajadores organizados que hemos sido partícipes del modelo de Estado, Producción y Trabajo, hoy nos encontramos relegados en un segundo plano, justo cuando más certidumbres nos hacen falta. En nuestra institución, la CATT, esto se ha evidenciado cuando el Secretario de Transporte no dio respuesta a nuestra solicitud de entrevista a pesar de nuclear al 70% de las organizaciones del transporte y tener la legítima representatividad. Sí lo hizo con un grupo de 6 sindicatos de Trasporte que no se encuentran confederados, en lo que es una clara señal de su intromisión en las internas sindicales. Quien debe velar por el interés general tiene la obligación de no comportarse de forma corporativa, porque es lo que corresponde a la Ley. El reclamo es el que está detrás del conflicto, destrabarlo es la forma de resolver los problemas. En eso consiste la política.
El Poder Ejecutivo no puede ignorar los reclamos legítimos del Movimiento Obrero Organizado y pretender que este no reaccione. La Institucionalidad no es patrimonio exclusivo de la investidura presidencial. El miércoles los trabajadores del trasporte nos movilizaremos al lugar en donde nos hemos hecho protagonistas de nuestra historia, para seguir insistiendo en que queremos ser artífices de nuestro propio destino.
Juan Carlos Schmid Facundo Moyano
Secretario General Secretario de Prensa
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Tags: CGT, comunicado cgt, FACUNDO MOYANO, juan carlos schmid, minimo no imponible, paro de moyano, RELACION CGT GOBIERNO, solicitada cgt
El síndrome golpista y el método 30-S
26 jun 2012 Notas semanales
Psadas, Misiones, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Internacionales
“Y para que reflexionen quienes todavía creen salvar la Patria conviviendo con el sistema político que la esclaviza. Cuando la dictadura (…) habla de la ‘democracia’ no podemos menos que sonreírnos. Es que ellos siguen la misma escuela de su metrópoli que viene hablando de lo mismo y alabando sus virtudes con tal de que no se cumplan, sino en medida de sus conveniencias. Con la “libertad” y la “democracia” ocurre lo que con la generosidad: que muchos quieren que los demás la practiquen, a fin de hacer más provechoso su egoísmo. Si un gobernante, elegido por su Pueblo, hace lo que su Pueblo quiere y en ese concepto lucha por la justicia social, la independencia económica y la soberanía de su Patria, se le declara “dictador” y su gobierno ’totalitario’.
Juan Domingo Perón- “La mentira de la democracia”. Los Vendepatria. Las pruebas de una traición, Buenos Aires, Freeland, p. 168.
Por Maximiliano Pedranzini*
Para EL EMILIO
El triste episodio del 22 de junio sigue estando fresco en nuestra memoria perturbada por ese silencio ruin y altanero que enmudeció una vez más a la democracia y nos dejó el amargo sentimiento de impunidad que no se cesa en el continente y suma una herida más a nuestra tan castigada historia. El “Nunca Más” en América Latina como lección histórica parece haber sido “olvidada” y sustituida por “la amnesia del poder que rápidamente reedita acontecimientos que uno ya creía totalmente superados. Pero las clases dominantes del cono sur -guiadas por “la mano invisible de la CIA”- avanzan cada vez con más fuerza y no descansan ni un instante. No les ha bastado con tumbar gobiernos populares y en esta suerte de “efecto domino regional” que intentan prefigurar vienen por más. Ahora es el turno de Bolivia, blanco del golpismo en su versión siglo XXI, perfeccionado para atentar contra las democracias latinoamericanas. Y al mejor estilo 30-S contra Rafael Correa, fuerzas policiales y agentes de gendarmería amenazan al presidente Evo Morales con una sublevación, medida que por estas horas cobra tintes de golpe de Estado y pone en la encrucijada al gobierno democrático boliviano y a toda la región. Apenas han transcurrido cuatro días del nefasto complot golpista “encubierto” que destituyera al presidente Fernando Lugo en Paraguay y los fantasmas se vuelven carne y caminan nuevamente entre nosotros. El gobierno de Bolivia ya advierte un posible intento desestabilizador y refuerza la seguridad en todo el territorio nacional. Pues la metodología 30-S pretende querer aplicarse en la nación andina y busca desgastar al gobierno de Evo Morales, que ya tuvo una ofensiva golpista por parte de la oligarquía de la “Media Luna Fértil” en el año 2008, que intentó además de derrocar su gobierno, partir al país en dos, vieja costumbre decimonónica proimperialista de balcanizar nuestra América, readecuándose a las condiciones políticas que propone este presente convulsionado y atravesado de contradicciones.
El filósofo español Jorge Santayana bien escribía en 1905: “Aquellos que no pueden aprender de su pasado, están condenados a repetirlo” (Jorge Santayana, La vida de la razón o fases del progreso humano, libro I: “La razón en el sentido común”, 1ª ed., trad. de Aida A. de Kogan, Madrid, Tecnos, 2005). Quizás, en este sentido, la historia debería servirnos como espejo para mirar los hechos del pasado, y más aún del pasado reciente que ha tenido a Ecuador como epicentro de un episodio de similares características pusieron en jaque al gobierno del presidente Correa. Parece que en Bolivia se presenta un escenario con la misma naturaleza, en el que la policía -bajo el argumento de mejoras laborales y aumento salarial-, se movilizan desde varios puntos del país (Cochabamba y Tarija, principales focos de alzamiento) con armamentos que llevan a sus protestas y amotinándose en distintas jefaturas, lo que coloca un manto de sospecha y preocupación en torno a una delicada situación política que no tardará en ser aprovechada por los sectores de poder autóctonos. ¿No es el mismo método que se instrumentó en Ecuador contra Rafael Correa?
Hace unos días, policías de distintas unidades tomaron por la fuerza varios cuarteles como medida contra el gobierno para exigirle mejoras en el salario y en las jubilaciones. La protesta de los uniformados se fueron extendiendo en forma de manifestaciones y de huelgas en distintos estados y en un intento por tomar la sede de Inteligencia en La Paz, la escaramuza contra el Ejército Nacional no se hizo esperar. Situación que obligó a Evo Morales a abandonar la Cumbre de Río que se estaba desarrollando en Brasil. El conflicto con el gobierno se ha ido agudizando y detrás de este simple reclamo salarial, se esconde un entramado golpista que hace temblar de nuevo los cimientos del gobierno del presidente Evo Morales, pero fundamentalmente los de nuestra vejada democracia. La historia no tiende a repetirse de la misma manera, pero los métodos y las operaciones si, y más si el contexto histórico genera las condiciones propicias para poner en práctica una tipología de golpes de Estado. Nuestros Pueblos que se han puesto de pie después de un largo siglo de dictaduras militares, otra vez sienten el espectro de lo más siniestro y oscuro del pasado que hace ruido en el frágil cristal de la democracia, e intentan arruinar una vez más el sueño de Bolívar, San Martín, Sucre, Artigas, Morazán, Martí y tantos otros héroes que soñaron como soñamos hoy con la Patria Grande.
(*) Ensayista. Integrante del Centro Cultural Enrique Santos Discépolo de Misiones y militante del Movimiento Universitario Evita.
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