La FAO y el acaparamiento de tierras

España, EL EMILIO, internacionales.

Por Vicent Boix (*)
Si hay un negocio que tiene el futuro garantizado, no es otro que el de la alimentación. Se puede prescindir de todos los objetos que nos rodean y que supuestamente nos hacen la vida mejor, sin embargo, llenar el estómago siempre será una obligación. Así lo han entendido esas pocas multinacionales que controlan el comercio de alimentos y los inversionistas que han volcado su dinero en los mercados agrícolas.

Pero en la búsqueda frenética de oportunidades dentro del agronegocio, se ha extendido el “acaparamiento de tierras”, en el que inversores, empresarios, estados, etc. están adquiriendo millones de hectáreas en diferentes países, sobre todo en los africanos, desde los subsaharianos hasta los mediterráneos. Algunos buscan especular con las tierras, otros sembrar agrocombustibles para los países ricos, y otros aprovechar el agua y la tierra ajena para cultivar alimentos y luego exportarlos a sus naciones.

Sea como sea, algunos cálculos ya establecen que en África se han tramitado proyectos por una extensión total de 67 millones de hectáreas (la superficie conjunta de Italia y Alemania). Los atropellos se han sucedido sin parar y aquellos maravillosos beneficios que gozarían los pueblos que se amoldarían a la nueva inversión agrícola, se han quedado en papel mojado. De esta forma, las personas desalojadas de sus tierras se cuentan por decenas de miles. Además se han reportado expulsiones violentas, encarcelamientos, procesos judiciales contra campesinos, precariedad laboral en los nuevos proyectos agrícolas, acaparamiento de otros recursos naturales como el agua, deforestación de bosques, alteración de cauces en ríos, etc.

Los muchos discursos de la FAO

La FAO, como buena hija de Naciones Unidas, acoge todo tipo de ideas por muy contradictorias que puedan ser entre ellas. Por ejemplo, ante la reciente crisis alimentaria en Sudán del Sur, el responsable de este organismo en el país africano manifestaba que “Hay que lograr que las familias tengan en primer lugar acceso rápido a alimentos inocuos y nutritivos, así como a otras necesidades básicas (…) Podemos hacerlo ayudando a la gente a retomar las actividades agrícolas, ganaderas y de otro tipo en las que basan sus medios de subsistencia”.

La realidad es que si se quiere ayudar a la gente a retomar sus actividades agrícolas, habrá que garantizar las tierras, las aguas y los recursos económicos. Por eso este escenario propuesto por el responsable de la FAO en Sudán del Sur, choca de frente con el masivo acaparamiento de tierras en el continente, que está ayudando a la gente a abandonar las actividades agrícolas, ganaderas y de otro tipo en las que basan sus medios de subsistencia.

Sin embargo y a pesar de la gravedad de los hechos, la FAO también apoya sin titubeos el acaparamiento de tierras. Junto al Banco Mundial o el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, trabaja en los “Principios para una inversión agrícola responsable”. Como se desprende del propio título, para estos organismos el acaparamiento de tierras es una inversión que para las naciones empobrecidas deparará, supuestamente, ciertos beneficios como puestos de trabajo, transferencia tecnológica, infraestructuras rurales, seguridad alimentaria, etc. En general, el brazo filantrópico y propagandístico de la nueva inversión agrícola, no ofrece nada que no se haya escuchado mil veces para justificar la inversión extranjera en general, y nada que no se escuchará por ejemplo hace un siglo, cuando ciertas transnacionales fruteras transformaron estados independientes centroamericanos en “repúblicas bananeras”. A día de hoy y como se decía antes, los atropellos y las expulsiones se imponen a las benevolencias.

Y hablando de benevolencias, dejen que les cuente un caso. En 2009, la empresa suiza Addax Bioenergy arrendó 20.000 hectáreas en Sierra Leona para cultivar caña de azúcar y generar bioetanol. Se ha denunciado que las comunidades no fueron consultadas para ver si accedían a arrendar sus tierras y el acuerdo fue secreto entre la compañía y el consejo de la aldea. Las cosechas de algunos campesinos fueron destruidas y la indemnización recibida fue tres veces inferior al precio real. Los agricultores han revelado que ahora tienen que recorrer varios kilómetros hasta llegar a las nuevas tierras que les asignaron y se ha constatado que la empresa no está cumpliendo sus compromisos sociales (empleo, mejora agricultura local, etc.). Estos datos fueron recabados por miembros del Consejo de Iglesias de Sierra Leona y por un activista de derechos humanos, que además estuvieron acompañados en el terreno por una ONG local. El Observatorio del Derecho a la Alimentación y la Nutrición tomó estas reseñas y las incluyó en un informe sobre acaparamiento de tierras que publicó en 2010.

Se explica esto porque en marzo, la FAO hizo públicas una serie de noticias sobre el “Proyecto sobre la bioenergía y criterios e indicadores para la seguridad alimentaria” (BEFSCI, por sus siglas en inglés). Este proyecto es financiado por el Ministerio Federal Alemán de Alimentación, Agricultura y Protección del Consumidor, y según la información contenida en la web de la FAO, pretende desarrollar “… una serie de criterios, indicadores, buenas prácticas y opciones políticas sobre el desarrollo de la bioenergía moderna que promueve el desarrollo rural y la seguridad alimentaria…”.

Huelga decir que este proyecto es un espaldarazo claro al desarrollo de los agrocombustibles y al acaparamiento de tierras. Demagógicamente relaciona el cultivo energético con la seguridad alimentaria, obviando la tragedia de un continente, África, que debe importar decenas de millones de toneladas de alimentos básicos. Sin ir más lejos Sierra Leona, el país donde desarrolla sus actividades Addax Bioenergy, ha llegado a destinar el 24% de su PIB para importar comida.

La cuestión es que en uno de los materiales de BEFSCI, titulado “Buenas prácticas socio-económicas en la producción moderna de bioenergía”, se menciona el caso de Addax Bioenergy como un ejemplo de nitidez, participación ciudadana, solidaridad, etc. Las benevolencias de la compañía suiza que se mencionan en este manual fueron aportadas por productores locales, aunque sin ser contrastadas por la FAO. No hay duda de que algunos lugareños se han podido beneficiar de los proyectos de Addax Bioenergy, pero no se entiende que una organización de Naciones Unidas se olvide de la otra cara de la moneda, de los otros testimonios y de las injusticias. No se entiende que un proyecto de la FAO utilice este controvertido ejemplo como un modelo a seguir, sin comprobar los hechos. Incluso llegó a utilizar en sus informes una fotografía que aparece en la web de Addax Bioenergy, en la que se ve a acaparados y acaparadores dándose la mano amigablemente. Este hecho no tendría la menor importancia si se hubiera indicado el origen de la instantánea. Pero no hacerlo y además reconocer que no se contrastó la información, permite pensar que los datos fueron recopilados de una sola fuente, sin valorar las graves irregularidades que algunas organizaciones han desvelado.

Las directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tierra

El Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de la FAO (CSA) fue reformado en 2009 para proporcionarle más versatilidad, peso específico y capacidad de decisión para la creación de políticas relacionadas con la seguridad alimentaria. El logro más importante de esta reforma fue el espacio de participación que se proporcionó a las partes interesadas, especialmente a las que se ven más afectadas por la inseguridad alimentaria.

Desde hace tres años, se vienen discutiendo y consensuando en el seno del nuevo CSA, las directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tierra. Estas directrices pretenden salvaguardar el acceso a la tierra y a otros recursos naturales para los sectores de la sociedad más vulnerables, y ayudarán a que los estados que se ven afectados por el acaparamiento de tierras puedan legislar para garantizar estos derechos.

El pasado 11 de mayo y tras muchas reuniones, las directrices fueron aprobadas por los estados, el sector privado y los colectivos sociales que habían participado en su elaboración dentro del CSA. Las primeras reacciones de las organizaciones sociales involucradas -que representaban en algunos casos a millones de campesinos y agricultores- han sido positivas porque por una parte se han aprobado unas pautas que pueden ayudar a frenar la impunidad reinante hasta el momento, y por otra, consolida el CSA reformado como un espacio de participación y toma de decisiones.

No obstante, algunos colectivos sociales también han manifestado que las directrices se quedan cortas en muchos aspectos, siguen legitimando el acaparamiento de tierras y pueden entenderse de manera desigual dependiendo de los actores. Todo, porque la acción de ciertos estados y sobre todo del sector privado, obligó a consensuar ciertas posiciones ambiguas y muy generales, y por eso al final, tuvieron el mismo peso los intereses de aquellos que se juegan el poder comer y trabajar, que los intereses de aquellos que si no invierten en agrocombustibles en África lo harán en factorías chinas de alpargatas y bolígrafos. Muy democrático sí, pero muy asimétrico también.

(*) Investigador asociado de la Cátedra “Tierra Ciudadana – Fondation Charles Léopold Mayer”, de la Universitat Politècnica de València. Autor del libro El parque de las hamacas. Artículo de la serie “Crisis Agroalimentaria”.

Notas:

(1) INTERMON OXFAM: “Intermón Oxfam advierte de que la actual compra masiva de tierra está sumiendo a miles de personas en la pobreza”, 22 de septiembre de 2011.

(2) Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

(3) FAO: “Elevada inseguridad alimentaria en Sudán del Sur”, Juba/Roma, 8 de febrero de 2012.

(4) http://www.addax-oryx.com/uk/index.html

(5) “Hambre y acaparamiento de tierra en Sierra Leona”, en el informe “El acaparamiento de tierras y la nutrición, desafíos para la gobernanza mundial”, Observatorio del Derecho a la Alimentación y la Nutrición, 2010

(6) http://www.fao.org/bioenergy/foodsecurity/befsci/es/

(7) MARTÍN, M.A.: La agricultura africana, Los libros de la Catarata y Casa África, Madrid, España, 2012, pag. 83.

(8) BEALL, E. y ROSSI, A.: “Buenas prácticas socioeconómicas en la producción moderna de bioenergía”, FAO, Roma, Italia, año 2011, pag. 3. http://www.fao.org/docrep/015/i2507s/i2507s00.pdf

 

Rio Negro, Sin novedad sobre la desaparición de Daniel Solano

Choele Choel, Valle Medio, Rio Negro, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Sociedad.

Rio Negro, Daniel Solano detenido por la Policia Provincial, sigue en condición de “desaparecido”.

Nos encontramos ubicados en Choele Choel, Valle Medio, Rio Negro.

Estamos llevando una lucha acompañando a la familia de Daniel Francisco Solano, joven trabajador rural, que pertenecia a la comunidad Guarani de Cherenta Salta, que se encuentra desaparecido desde el 05/11/2011.

Desde la comision les solicitamos la difusión y cobertura del caso. Necesitamos que los medios nacionales se hagan eco del caso que es muy complejo.

Desde el 2 de marzo el padre de Daniel, Don Gualberto se encuentra encadenado a la fiscalía y realizando una huelga de hambre pidiendo que se comience con las detenciones. Hasta el momento hay 22 policías implicados en el caso(es un número importante teniendo en cuenta que que nuestra comunidad no supera los 16.000 habitantes) .

Esperamos seguir en contacto y vamos a estar atentos a su respueta.

Les dejo una breve reseña del caso porque es largo y complejo esto:

Daniel solano es un joven guaraní de 27 años oriundo de Tartagal (Salta) que desde el 2010 ha venido a trabajar temporalmente en tareas rurales al Valle Medio. Concretamente, trabajaba para AGROCOSECHA S.R.L., (quien falsamente se hace llamar Cooperativa)que a su vez presta servicio a la multinacional UNIVEG S.A. (ex EXPOFRUT). Como dato accesorio en este mismo lugar nació Rodolfo Walsh, hoy propiedad de esta multinacional.

Daniel se encuentra desaparecido desde el cinco de noviembre de 2011, cuando salió a divertirse a un local bailable de la localidad de Choele Choel. De allí fue llevado por la policía de Rio Negro, y aun se encuentra desaparecido.

En primera instancia la investigación estuvo a cargo de la jueza Marisa Bosco y el fiscal Miguel Ángel Flores. Dadas las irregularidades que se venían dando en la causa y el intento de cierre de la misma, la comunidad guaraní decidió en asamblea nombrar como nuevo abogado al Dr Sergio Alejandro Heredia, quien inicia una nueva investigación. El 18 de enero de 2012 el abogado de la familia Solano presentó una denuncia contra 34 ndividuos, entre ellos policías, jueza y fiscal interviniente, empresarios, compañeros de trabajo de Daniel Solano. Esa denuncia da cuenta de la asociación ilícita que hubo entre estas personas para llevar a cabo la desaparición de Daniel, hecho que se relaciona con una problemática mayor que es la trata de personas para explotación laboral. Esto se evidencia a partir de que los primeros testimonios recogidos sostuvieron una pista falsa, declarando proxenetas, prostitutas y familiares de policías. A la fecha la Dra Bosco y Dr Flores han sido apartados de la causa por su mal desempeño como funcionarios públicos. Desde el 10 de marzo se les ha iniciado juicio político, que no ha avanzado y eso ha permitido que la Doctora Bosco y el Doctor Flores se mantengan en su cargo trabajando en otros casos. Cabe destacar que el juicio fue pedido por los 7 intendentes de las localidades del Valle Medio y el Intendente de Rio Colorado.

Actualmente la causa cuenta con más de 120 declaraciones testimoniales que avalan la hipótesis de que los responsables directos de la desaparición física de Daniel fueron efectivos policiales. Sin embargo, todavía no hay detenidos y sólo se han imputado a 13

policías, de los cuales solo 6 han sido separados de sus funciones cobrando el 50 % del sueldo. También es importante dar a conocer que en el mes de marzo se realizó una exhumación de dos tumbas en el cementerio de Choele Choel y aunque el cuerpo de Daniel no fue encontrado allí se comprobó que esas tumbas habían sido profanadas recientemente con presencia de anomalías, estamos esperando las pruebas de ADN porque se encontraron partes de una oreja, partes de un dedo y cabello que no parecian de la persona que se encontraba enterrada ahí, incluso los abogados estan convencidos de que Daniel estuvo enterrado en ese lugar.

Ante la inoperancia de los organismos estatales en ofrecer respuestas al esclarecimiento de la causa, la familia de Daniel se ve obligada a permanecer en carpas desde el 5 de febrero frente al juzgado n° 30 de Choele Choel como un mecanismo de protesta. Esta situación más allá de visibilizar la lentitud de la justicia ha generado que gran parte de la comunidad se solidarice con el dolor de la familia y acompañe de diversas maneras. Sin embargo, no se ha observado el mismo compromiso y acompañamiento del Estado quién no ha garantizado la atención psico-físico y social a la familia que está viviendo en situación de precariedad extrema.

La conjetura mas fuerte fue de que Daniel Solano era una persona con capacidad de oratoria y de manejo de grupo, lo que lo llevo a ser lider de su cuadrilla de trabajo, la empresara terciarizadora AGROCOSECHA visualizo esto y le ofrecio ser puntero de ese grupo a lo que Daniel se nego para no traicionar a sus compañeros. El dia de su desaparicion habian cobrado su primer quincena, en el contrato firmado decia que tenian que cobrar 2000 pesos y cobraron 800 pesos, se supone que los trabajadores iban a realizar un reclamo en cabezado por Solano; ante esto la empresa terciarizadora arreglo con un compañero de Daniel para que este se lo entregara a la policia y que estos le pegaran una apretada, desde ese dia no se supo mas de el solo testimonios que dicen que la policia se lo lleva de la vereda del local bailable al que lo habia llevado su compañero de trabajo.

 

Abrazo fraternal.

Claudia Michelena

Comisión de Solidaridad y Apoyo a la Familia Solano

[email protected]

 

El preguntismo

Posadas, Misiones, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO,Periodismo y Medios de comunicación

“La opinión pública es una de las caras del poder social. La estabilidad misma del Estado depende de ella. De acuerdo a lo que el Estado representa frente a las relaciones de poder, así será la propaganda periodística, radial o cinematográfica”.

Juan José Hernández Arregui

Por Maximiliano Pedranzini*

Para EL EMILIO

Si surgen nuevas corrientes dentro del denominado “Periodismo independiente” es el “Preguntismo”, que se dio a conocer en el programa del siempre elocuente periodista independiente Jorge Lanata en su programa PPT (Periodismo Para Todos y Todas), trasmitido los domingos a las 23:00 hs. por Canal 13, perteneciente a uno de los máximos exponentes de la libertad de expresión, estamos hablando del Grupo Clarín. En su último programa nació de la espontaneidad, el reclamo fervoroso de cientos de periodistas de distintos medios “independientes” que, convocados por la consigna del estimable Lanata, se reunieron en el piso del canal levantando carteles y diversas proclamas con la leyenda “Queremos preguntar”. La inocencia que cargaba la consigna levantada con la pasión profesional de un cúmulo importantes de periodistas y editoriales de diversos medios, llenó mis ojos de lágrimas y mi me quitó el apetito. Por un instante era yo el que se preguntaba dónde estaba, si estaba en la realidad correcta o si mirando este aluvión de “indignación” periodística estaba en la dimensión desconocida. ¿Qué había pasado en la Argentina? ¿Qué pasó con la democracia? ¿No las habías quitado después de 29 años de lucha? ¿Hubo otro golpe de Estado en nuestro país como había acontecido en Honduras en el 2009 que censuró la libertad de expresión en nuestro país? ¿Estábamos en un país con una dictadura “fascista” peor que en Europa? ¿Dónde estábamos? Esas eran las preguntas que me hacía, mientras los “paladines de la libertad de expresión” vitoreaban al unísono: “Queremos preguntar, queremos preguntar”, y recordaba hace unos años la tapa de la Revista Noticias donde caratulaban a Néstor Kirchner como un dictador nazifascista igual o peor que Hitler, esto sumado a los exabruptos de Elisa Carrió que con su característica virulencia verborrágica plagado de odio visceral dijo que Kirchner era peor que Hitler, llamándolo “dictador”. Su planteo, basado en las teorías sobre el totalitarismo de Hannah Arendt, fueron reproducidas por otros periodistas del círculo de la libertad de expresión, como Mariano Grondona. Lo que nos coloca a nosotros, el público ingenuo y desinformado en el umbral de las paradojas. Esa puerta que nos lleva a ver y pensar en una Argentina enajenada por la falta democracia y libertad de prensa, y por el otro lado, ese mismo movimiento de periodistas indignados pueden decir lo que sea, lo quieran y nadie les dice nada. Ni el gobierno al que ellos critican, ni el Estado al que ellos llaman “totalitario”. ¿En qué país estamos en el que ellos dicen lo quieren, a cualquier hora y encima exigen que haya libertad de prensa? Esto para nuestro sentido común, suena algo raro y hasta irónico. En un país donde se afianzaron los Derechos Humanos desde el 2003, se ha ampliado de manera extraordinaria la ciudadanía y los derechos sociales y se constituyó una de las leyes más importantes que otorga marco y legitimidad a la pluralidad de voces y la democratización de la información. Un cambio esencial para nuestra democracia. Pero eso parece ser harina de otro costal para los grupos monopólicos, que en esta realidad que corre, son los que han dominado la opinión pública y han sabido construir sentido. Parece ser que Hegel está en la encrucijada de la lógica de los monopolios que acumulan y reproducen el capital cultural: “Todo lo racional es real y todo lo real es racional”. Logran deconstruir la realidad y poner en perspectiva de los ciudadanos pequeños relatos distorsionados. Eso que se nos presenta en nuestra subjetividad como “racional” termina siendo real, y la realidad construida desde los medios se constituye como racional. En este sentido, la construcción de verdad por parte de los medios toma gran repercusión en el debate público y en el seno de la sociedad. Los medios manejan la agenda, por lo tanto construyen la vida cotidiana de las personas. Que diarios hay que leer, que programas hay que ver, que cosas debemos consumir, etc. Se encargan de configurar la rutina de la sociedad. Su reproducción simbólica y material es fundamental para que el capital concentrado mantenga su hegemonía, como lo afirma Antonio Gramsci: “Es una expresión de la dominación, pero desde un complejo entrecruzamiento de fuerzas políticas, sociales y culturales”. Aquí se constituye la matriz de control de los medios de comunicación hacia los sujetos. Ergo, el resultado que queda impregnado en su conciencia es la idea de “verdad”, que es la más difundida y discutida en el campo de las luchas ideológico-culturales de una sociedad. El poder es el que le da curso y estructura a la noción de “verdad”. Friedrich Nietzsche afirmaba que no existían los hechos, sino las interpretaciones. De las interpretaciones devienen las “verdades” y aquí tenemos un punto central para la discusión: ¿En qué lugar habita el hecho?, ¿o son sólo las interpretaciones que haga el movimiento de periodistas indignados los que tiene legitimidad, los que tienen la “verdad insoslayable”? Pero como bien dice Lenin: “La verdad es siempre revolucionaria”, va cambiando con el tiempo, va sufriendo modificaciones, metamorfosis en su esencia y cobra otro sentido, porque la realidad se va transformando. Sino no sería “verdad”. Este es su auténtico significado. En este humilde ejercicio de ver y analizar la realidad y su impacto en los medios, a veces perdemos la brújula, y caemos en el apotegma de Hegel, “lo racional es real y lo real es racional”, pensando por un instante que la realidad de las cosas habita en los medios y no en otra parte. Negamos el contexto histórico-social de los acontecimientos, dónde se producen, cuáles son las contradicciones fundamentales, dónde surgen y se desarrollan las relaciones sociales, dónde habita el conflicto, bajo qué condiciones históricas se va dando, etc. En definitiva, negamos al “otro”, al sujeto como posibilidad de autorrealización colectiva. La solidaridad no es una palabra escuchada por los grandes grupos económicos, ¿o sí? Por eso de vez en cuando tenemos que apagar la televisión. Jean-Paul Sartre refiriéndose al Mayo Francés de 1968 decía que las estructuras no sales a la calle, no se rebelan al status quo, no hacen revoluciones. Ya que éstas son el status quo dominante. Un poco tiene que ver con esto el rol que juegan los medios de comunicación en su batalla por disciplinar a un poder político que ya no está maniatado por las corporaciones mediático-financieras como fue en la “primavera neoliberal” de los años ´90. En este sentido, Karl Marx dice de manera notable: “El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra”. Ahora podemos ver con orgullo autonomía del gobierno y del Estado respecto a los grandes grupos financieros. Esos que durante más de tres décadas han domesticado al poder político y han sabido imponer en una sociedad diezmada y aniquilada por el terrorismo de Estado y las políticas neoliberales su noción de “verdad”. El sociólogo Ezequiel Ander-Egg dice de manera contundente que uno de los peores males de la sociedad moderna es la “opinionitis”. ¿Qué es la opinionitis? Ese padecimiento de opinar sobre cualquier cosa si tener los mínimos argumentos para fundamentar y corroborar cualquier discurso emanado de los medios. Necesitamos contar con los “hechos” para hacer “interpretaciones”. Es la tarea de cualquier ciudadano, pero fundamentalmente del Pueblo, que históricamente se le ha ocultado los hechos que pasan en nuestro país. No sólo han invisibilizado la información, sino que al mismo pueblo como sujeto de transformaciones sociales en estos últimos 30 años. Sino la información se convertirá en materia para los historiadores.

Asimismo, en este contexto “real” de democracia, con muchas cosas que aún faltan por resolver, es importante saber desde que lugar provienen ciertos discursos, quienes son los interlocutores de ese mensaje, adornado con el delicado barniz de la inocencia interrogativa de quienes responden a medios independientes y buscan con desesperación frenar la falta de libertad de prensa en el país irreal, en el país de la ficción. Sería “Clarín en el país de las pesadillas” o “Lanata en el país de la pesadilla setentista”. Cualquiera de los dos títulos viene bien para su largometraje de terror. Que parece ya lo están viviendo. Creo que las cosas son bastantes claras aunque los medios intenten oscurecerlas: ¿Quiénes vimos alguna vez uno de estos eminentes periodistas ir a una conferencia de prensa? ¿Algunas Morales Solá, Jorge Lanata, Pablo Sirvén, Magdalena Ruíz Guiñazú asistieron como noteros o movileros representando a algunos de los medios en el que trabaja a una rueda de preguntas hacia la presidenta o cualquier integrante del gobierno? Yo en mi vida no he visto a ninguno de ellos ser parte del grupo de periodistas que participa en conferencias de este tipo. Quizás porque no tienen tiempo, quizás porque trabajan mucho criticando al gobierno, quizás porque no quieren ensuciarse las manos con un micrófono y una cámara, quizás porque le tendrían que pedir al medio en el que trabajan un aumento de sueldo por las horas extras, quizás porque son las vedettes y figuras estelares del “periodismo independiente”, no sé. Desconozco los motivos por los que ellos nunca han asistido a ruedas de prensa en estos años de democracia. ¿Habrán asistido durante la dictadura? ¿La dictadura hacía conferencias de prensa? o mejor dicho: ¿Había libertad de prensa durante la dictadura? Lo más probable es que ellos aún piensen que estamos en la dictadura militar y por eso exigen con tanta vehemencia que haya conferencias de prensa. Quizás vinieron desde el pasado de los años ´70 en máquina del tiempo de H. G. Wells de 1895 y creen que esto es la continuidad de la dictadura. Quédense tranquilos que por suerte un 30 de octubre de 1983 volvió la democracia a nuestro país. La defensa de la democracia es lo más importante en este momento histórico tan convulsionado para el mundo. ¿Y cuándo van a “preguntar” sobre los trabajadores cesanteados desde hace tiempo en esos diarios? ¿Cuándo va a “preguntar” sobre su representación gremial, el derecho a organizarse y hacer huelga? ¿Cuándo Lanata va a “preguntar” sobre los trabajadores despedidos del ya extinguido diario Crítica de la Argentina que él dirigía y que su mayor accionista Antonio Mata había sido responsable? Creo que esos trabajadores también “Quieren preguntar”.

La filosofía del preguntismo del que Jorge Lanata es su máximo exponente y fundador de esta escuela al parecer de corte socrático-platónica, busca desesperadamente interpelar a la presidenta -víctima predilecta del “periodismo independiente”- o al vicepresidente a través de este clásico formato que ha existido desde el nacimiento mismo del periodismo empresarial en Europa y luego popularizado en los EE.UU. Creo, sin que me tilden de autoritario o antidemocrático, que es esta tipo de estrategias periodísticas es una opción que el gobierno y sus máximos representantes podría tomar o no. Ya no depende del circuito periodístico. Lanata en su manifiesto liminar que le dio origen a esta corriente filosófico-periodística, decía, inquieto, un tanto ansioso y sufriendo las acometidas que le propiciaba la barbarie política del kirchnerismo: “Estoy enfermo de preguntas”. Hemos descubierto, haciendo un severo diagnóstico médico, que Lanata padece de “interrogatitis”, y al parecer ha infectado a todos los periodistas de los medios independientes que asistieron ese domingo a su programa. Esperemos que no sea contagioso.

(*) Ensayista. Integrante del Centro Cultural E. S. Discépolo de Misiones y militante del Movimiento Universitario Evita.