SIETE PALMOS DE TIERRA Y UN CAJÓN

“La religión como supervivencia
apenas modificadas de supersticiones
nacidas en edades de tinieblas,
de ignorancia y de miedo,
significa la conspiración permanente
del pasado más arcaico contra el porvenir,
esto es,
la peor zancadilla en el camino del ascenso del hombre.”
Luis Leopoldo Franco
(Pensador catamarqueño)

Por Pedro del Arrabal

Cuando uno lee a Josue de Castro, autor entre otras geniales obras de “El Libro Negro del Hambre” comienza a comprobar, a sentir en la imaginaria propia carne, la humillación, el dolor padecido por miles, millones de compatriotas latinoamericanos desde que Europa apareció en América. Se trata de la parte más miserable, y por ello la más escondida, de nuestra historia; de esa historia que nunca llegará a nuestras aulas.

La desalmada explotación del hombre por el hombre, fue el más perverso invento de la civilización “Accidental y Cretina”, como bien se lo denominó en algún artículo de esta publicación. La evolución del pensamiento, apropiado por unos pocos, y los paulatinos avances que esto permitía en relación al mejoramiento de la calidad de vida de esos pocos, comenzó a ser el caldo de cultivo para la aparición del fenómeno de la explotación del hombre por otros hombres. Y se la justificó como el costo que debía pagar cierta parte de la humanidad en nombre del avance de la cultura civilizadora.

Cultural y erróneamente se la llamó “Occidental y Cristiana” a partir de la creencia que existía en muchos de los intelectuales que habitaron y se formaron en esos suelos, quienes supusieron que el pensamiento racional y espiritual había nacido en esa Europa que los vio nacer.
Hablo de ese territorio poblado por bárbaros que cobijó por siglos la más feroz de las violencias. Territorio cuyos habitantes padecieron esa violencia como parte de la vida misma, y la incorporaron como un valor más, como algo natural y necesario. Territorio que padeció la “oscuridad mental” hasta que llegó a la gran Grecia la iluminación de oriente para encender sus neuronas.
En realidad es “Occidental” por accidente, y lamentablemente “Cristiana”, en el mejor de los casos por equivocación. En realidad las instituciones cristianas -especialmente las católicas- siempre sirvieron para dar cobertura justificatorias a las más feroces atrocidades. Instituciones que las taparon con el manto de una falsa moral, u operaron como “pilas” lavadoras de conciencia. Recuerden todas las tropelías y vejámenes que se cometieron en ese “viejo” (y no por viejo, sabio) continente, contra hermanos de especie. Se lo hizo en el nombre de Dios (las cruzadas; la “santa” inquisición); y en nombre de la evolución, la ciencia y el progreso. Hasta las riñas entre dogmas religiosos, o entre algún dogma y los blasfemos científicos se llevó a más de un humano para el mundo de lo desconocido.

En todo caso, y sin dejar de cometer una torpeza, uno podría decir que a Europa se la podría considerar también como “Cuna de la violencia”. Pero como dice Enrique Pinti, “Los europeos, más que cuna tuvieron cama; redondas, cuadradas… de todo tipo. Todas las degeneraciones las inventaron los europeos”(los griegos dice Pinti en su monólogo).
Dejando de lado estás semi-verdades narradas en un espectáculo por este actor argentino, no cabe ninguna duda que a la violencia ejercida por europeos la padecieron los Australianos, los Africanos, los Orientales y los Americanos. Y si no les alcanzó con eso, por una cuestión de codicia, la fabricaron y se la infringieron a ellos mismos en sus luchas internas. Las dos grandes guerras (la 1ra y la 2da), sin dejar de lado la guerra de los Balcanes, son algunas muestras y descarnados ejemplos de esa contemporánea violencia.
¡Y que otra cosa podían hacer que no sea trasladarla a todos los lugares del mundo que soportaron sus conquistas!
Nuestros lejanos parientes americanos -los primeros habitantes de estas tierras- la padecieron; y sus sobrevivientes la siguieron y siguen padeciendo aún hoy.
Esa violencia de todo tipo, y hasta despectiva para con los que consideraron y consideran “inferiores” ya está instalada; lo hicieron culturalmente. Y los que la padecen tomaron hasta las creencias y supersticiones que los victimarios sembraron, también culturalmente, en estas tierras.
La muerte es un regalo de Dios, les dijeron, con el cual se puede entrar en un imaginario paraíso. Pero se olvidaron aclararles que para poder acceder a esa “gloria” debían soportar y padecer muchas penurias “en este valle de lágrimas”; y que ellos eran los responsables de controlar que el tránsito por dicho “valle” se cumpliera; inexorablemente. Vienen a ser algo así como los antiguos “Césares” romanos haciendo cumplir los mandatos cristianos: Los del “valle” tienen que dar “al Cesar lo que es del Cesar (todo lo que a esta casta les ayuda a disfrutar más y mejor de este paraíso terrenal) y a Dios lo que es de Dios (el resto, o sea padecimientos: miseria, hambre, explotación; todo lo que le queda a ese resto de humanos para soportar en este “valle de lagrimas”, única manera de conseguir la llave que aparentemente les permitiría abrir la puerta del cielo)”

Sin tener que profundizar mucho en este tema, uno descubre que al valle de lágrimas lo fabricaron y fabrican los que tienen la suerte de vivir en el actual paraíso terrenal. Y lo hacen sin ningún cargo de conciencia en cuanto al perverso manejo que hacen del “valle”; y sin pagar costo alguno por el disfrute del que gozan en este paraíso… que es nuestro planeta.
¿Paradoja del pensamiento y el sentimiento cristiano? ¡Vaya uno a saber!
Todavía hay tiempo para descifrarla y resolverla.
Por eso, y para que conozcan como se instalan ciertos valores, como se alimentan ciertos sentimientos, los dejo en compañía de este gran escritor latinoamericano.

Pedro

SIETE PALMOS DE TIERRA Y UN CAJÓN¹

“Aquí ningún muerto
lleva cajón.
Por eso no se los entierra,
se los echa en la tierra”

“En 1955, JOÃO FIRMINO, aparcero del Ingenio Galilea, fundaba la primera de las Ligas Campesinas en el Nordeste brasileño. Su objetivo principal no había sido, como muchos pensaron, mejorar las condiciones de vida de los campesinos de la región azucarera, o defender los intereses de esos bagazos humanos, golpeados por la rueda del destino como la caña es triturada por la molienda en los ingenios de azúcar. El objetivo inicial de las Ligas fue defender los intereses y los derechos de los muertos, no de los vivos. Los intereses de los muertos de hambre y de miseria: los derechos de los campesinos muertos en la extrema miseria de la bagaceira. Y para que tuvieran derecho a disponer de siete palmos de tierra donde sus huesos descansaran, derecho a que el cuerpo bajara a la tumba dentro de un cajón de madera que les perteneciese, para pudrirse lentamente en el ataúd, en la eternidad. Para esto fueron fundadas las Ligas Campesinas. En un principio tenían mucho más que ver con las muerte que con la vida, tal vez porque la vida no les preocupaba mucho… Apenas resignarse. Resignarse al hambre, al sufrimiento y a la humillación. Sin embargo, si ya no existía interés en esa gente para luchar por la vida – para luchar por una vida mejor y más decente- ¿por qué ese obstinado empeño en reivindicar derechos en la muerte? ¡Reivindicación de muertos que nunca tuvieron derechos en vida! ¿Por qué esta delirante aspiración de poseer después de muerto siete palmos de tierra, de parte de quien en vida no dispuso, para sí mismo, ni siquiera de una pulgada de suelo, porque casi todos integraban los inmensos batallones de los sin-tierra que pueblan el Nordeste brasileño? ¿Y por qué esa desesperación por poseer un cajón propio para ser enterrado, cuando en vida esos desenterrados de la suerte nunca fueron dueños de nada, ni de tierra, ni de casa, ni de su propio cuerpo y de su propia alma, alquilados de por vida a los señores de la tierra? ¿Por qué esta conducta aparentemente tan extraña, tan en contradicción con el conformismo, la apatía, la resignación de esos pobres desdichados? Todo esto sólo tiene sentido cuando la gente comprende que, para los campesinos del Nordeste, la muerte es lo que cuenta; no la vida, dado que prácticamente la vida no les pertenece; de ella nada sacan fuera de su sufrimiento, del trabajo agotador y de la eterna incertidumbre del mañana; de la constante amenaza de la sequía, de la policía, del hambre y de la enfermedad. Para ellos sólo la muerte es cosa cierta, segura, garantida; un derecho que nadie les quita: su derecho a escapar un día por la puerta de la muerte del cerco de miseria, de las injusticias de la vida.
Todo lo demás es incierto, improbable o imposible. De ahí el interés del campesino del Nordeste por el ceremonial de la muerte, que considera como el de su liberación frente a la opresión y al sufrimiento de la vida. “Bienaventurados los pobres porque de ellos es el reino de los cielos”, dicen las Sagradas Escrituras; palabras consoladoras para quienes desde hace mucho perdieron toda esperanza de conquistar un lugar decente en los reinos de la tierra.
La larga experiencia de más de cuatro siglos de un régimen agrario de tipo feudal – implantado allí por los colonos portugueses bajo la forma de latifundio esclavista, productor de azúcar- y la resistencia invencible de este régimen a ceder a cualquier exigencia o reivindicación de los campesinos para mejorar algo sus trágicas condiciones de vida, acabaron por dar a esta gente el sentimiento de la inutilidad de cualquier esfuerzo por salir del atolladero de su miseria. La poesía popular, los “abecés” de los payadores, la tradición y la historia, siempre recordarán las antiguas rebeliones campesinas como la “Bailaida”, “La República de Palmares”, “Canudos”, en las cuales campesinos desesperados lucharon heroicamente contra los amos prepotentes. Los cantores del pueblo exaltan constantemente el valor indomable de los jefes populares sacrificados durante las violentas sacudidas de la represión. ¿Pero para qué sirvieron todos esos esfuerzos y toda esa violencia? Para nada.”

Josué de Castro*

*Médico; escritor Brasileño nacido en Recife. Autor de 25 obras literarias vinculadas a la real problemática social y ambiental de nuestro sub-continente.

¹Fragmento del Capítulo del mismo nombre, de su obra titulada “Una Zona Explosiva en América Latina”

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CAMBIO PALABRAS POR UNA IMAGEN

LECTURA DE VERANO
Artículo publicado por EL EMILIO en diciembre del 2007 en su versión gráfica.

 

Por Victor Leopoldo Martinez

 

Cómo crear un espejo que pudiera reflejar, desde la tarea pedagógica, una de las miserias humanas, a mi entender más degradante, era el gran desafío. Repitiendo la decisión tomada en otras tantas ocasiones y temas, una vez más no dudé y me lancé al universo de las incertidumbres; posibilidad que a menudo me regala la vida. Me introduje en el insondable mundo de la discriminación intentando encontrar su origen. Aunque a decir verdad me conformaba con encontrar algunas de sus causas por lo menos en lo que atañe a la sociedad de mi ciudad, de esta “famosa” Ciudad de Buenos Aires.
Una fuerte sensación de angustia invadió mi corazón cuando, sentados frente a la computadora y en plena tarea de edición del nuevo film – un cortometraje titulado “¿Competir o compartir? La discriminación en la escuela”-, Alejandro (Sirkin) le comentaba a Inés (Gomez), su compañera de trabajo en la coordinación de los talleres de cine que nuestra publicación desarrolló en el establecimiento educativo donde soy docente -lugar, además, en el que se hizo la película-, lo siguiente: -”No entiendo cómo niños tan bellos, con miradas tan hermosas y dulces, se vean a sí mismos tan feos”.
El joven había puesto en palabras algo que los tres estábamos sintiendo en aquel momento. Imágenes de inocentes rostros con luminosos ojos se sucedían una tras otra; y todas corroboraban aquella sensación. Era evidente que las miradas contrastaban con los rostros, algo que hacía más difícil cualquier lectura medianamente comprensible. Sentimientos y sensaciones, estampados con fuertes trazos, eran desnudados sobre aquel monitor. El boceto final tenía el título instalado: Dolor.
Pero no se trataba de cualquier dolor. Quedaba muy claro que para aquellos inocentes niños y preadolescentes, el dolor del alma les resultaba más que incomprensible; simplemente porque el acto discriminatorio es incomprensible. Una nena da sincero testimonio de esto: -”Cuando nos peleamos nos decimos cualquier porquería. Lo decimos porque duele. No sabemos por qué; pero duele. Lo hacen los adultos todo el tiempo ¿por qué no lo podemos hacer nosotros? La escuela también discrimina.”
Despojada de toda hipocresía adulta y con su natural sadismo infantil, la niña saco a la luz lo que la sociedad toda esconde, se niega a ver, o peor aún, a reconocer que existe. Sin embargo allí estaban los testimonios. Transformados en coloridos píxeles en los que predominaban los tonos oscuros, aquellos extraños seres desfilaban en la fosforescencia de una pantalla de computadora.
La observación de Ale estaba corroborando algo que sentí previamente; la necesidad de ampliar los márgenes de lectura para abordar nuestra realidad social. Debía hacer ese esfuerzo extra para realizar cualquier estudio -medianamente serio- sobre el tema discriminación. Para poder lograrlo había que romper con los moldes tradicionales del cientificismo y la escolástica universitaria eurocentrista que de manera teórica retroalimentaba con falaces argumentos el engorde de la miseria; y estaba dispuesto a hacerlo.

MARCO DE TRABAJO
Este tipo de experiencia tiene no pocos inconvenientes. Nuestro sistema educativo se asienta en una estructura piramidal y funciona en forma vertical. Fue concebido así desde su génesis para que no escape al lógico «control que ejercen» los que detentan el poder. En la actualidad, y en lo metodológico, lo sigue siendo, aunque algunos funcionarios “progresista” -pero funcionales al sistema- intentaron e intenta taparlo, muy de vez en cuando y de manera teórica, con un barniz democrático que solo se limita a lo discursivo. En los hechos el sistema sigue funcionando por inercia, y con los viejos vicios arrastrados desde su origen colonial. Este detalle no es anecdótico porque en estas condiciones, se torna muy difícil sortear instancias burocráticas y «técnicas» para poder realizar tareas innovadoras en materia pedagógica. En ocasiones se lograr hacer algo, pero gracias a la astucia de algunos docentes y porque los trabajos trascienden públicamente. En otras, el sistema te lo permite haciendo un gran esfuerzo y recurriendo a una herramienta autosuficiente que funciona como su propio “lavador de conciencia”. En realidad los que podemos concretar algo -agudizando desde ya nuestro ingenio-, terminamos pagando un costo demasiado alto en términos de nuestra salud psicofísica por el desgaste que se tiene para concretar un trabajo; algo que en realidad debería ser una tarea placentera porque estamos hablando de educación.
La descripción anterior tiene una razón de ser. En este país la educación termina siendo conducida por personajes designados políticamente cuyo único mérito es el poseer títulos universitarios y/o maestrías realizadas por lo general en el extranjero, especialmente en los países centrales, algo que por lo visto termina siendo más importante para el manejo de la educación local que lo que demanda la propia vida social y cultural, y el sentido común. Lógicamente, la soberbia que adquieren con sus “chapas internacionales”, les impide leer adecuadamente las reales necesidades del medio donde actúan, y menos aún reconocerse como extremadamente ignorantes de las realidades áulicas. Lamentablemente eso no les impide hablar de los “necesarios cambios metodológicos que hay que llevar adelante por el bien de nuestra niñez y para lograr una educación igualitaria(¿?)”. ¡Y lo hacen convencidos de su erudición!

CUADRO DE UNA VIEJA EXPOSICIÓN
Desde hace poco más de 10 años, estos personajes, encaramados en las más altas esferas políticas, y con una impunidad exacerbante, operan deslindando en la tarea escolar y en el sacerdocio docente la limpieza de las miserias sociales. Ni se les ocurre pensar que las escuelas y los colegios, en su funcionamiento, son el fiel reflejo del quehacer social diario, incluido el institucional. La desestructuración social, los desvalores y el caótico funcionamiento del sistema educativo que instaló el menemismo en los “90″, prendieron fuertemente en la sociedad argentina (Dieron continuidad y concluyeron la tarea inconclusa que dejó la última dictadura militar).
Los actores del hecho educativo -autoridades, docentes, alumnos e instituciones- reproducen en su seno conductas y valores que el sistema impone sobre el resto de la comunidad, de las otras instituciones sociales y sus agentes (víctimas). Más aún, ni siquiera se dan cuenta que se encuentran frente a esa realidad social que trabaja las diferencias, en términos culturales, como un valor en si mismo; y muy necesario de instalar.
En un principio la tarea de internalizar pedagógicamente en el colectivo la idea de la importancia y necesidad (¿?) de las diferencias, tomando como base la mas perversa de las variadas acepciones que el término “diferencias” recibe, se realizaba sutilmente.(1) Con un agravante, muchos intelectuales teóricos las justificaban; otros y en la actualidad lo siguen haciendo. En las últimas décadas, y como fruto de esta tarea de casi 150 años, el sistema ya ni siquiera necesita solapar la discriminación en todas sus formas y variantes. Está instalado como un hedor muy fuerte y demasiado presente en todos los quehaceres humanos relacionados con el funcionamiento de nuestra querida y a la vez desdichada Ciudad de Buenos Aires.
Cuando la edición de la película estuvo terminada, se pudo ver, como cuadros de una vieja exposición, imágenes de niños reproduciendo a través de un juego, miserias del mundo adulto. La primera impresión que tuve fue la sentir que esas imágenes abofetearían con mucha crueldad la condición humana de cualquier espectador. Al transpolar las misma a la vida real aparece mi primer descubrimiento. Pero ese hallazgo no solo me asombró sino que también me asustó porque corroboraba algo que venía percibiendo desde hacia largo tiempo. Se trata de la callosidad espiritual que recubre la humanidad de muchos colegas y ciudadanos. Parecería que una capa impermeabilizante los protege para que todo lo indigno no roce su moral. Transmiten la sensación de que todo les “resbala” porque son “cosas” externas a ellos. Esto no solo exaspera sino que me desconcertaba. ¿Cómo se puede vivir así? ¿Se trata de un mecanismo de defensa?, fueron los primeros interrogantes a resolver.
Estas cotidianas situaciones escolares yo las registraba como material para mis estudios, pero las reiteradas discriminaciones y gestos xenófobos entre tantos niños durante los 20 últimos -y largos- años terminaron por abrumarme.

LAS HERRAMIENTAS
Un instante de lucidez me sirvieron para decidirme a meter mano en dos “recursos”; y busque conjugarlos para ver si servían a los fines perseguidos. Uno era el de los talleres vivenciales. Se trata de un trabajo grupal que utiliza técnicas y enfoques relacionados con el psicodrama, en especial aquellos referidos a la propuesta del tema, teniendo en claro el qué, el por qué y el para qué se dramatiza, y que a mí -repito, a mí- me sirven para resolver situaciones conflictivas entre los niños y adolescentes. El otro recurso -el más peligroso al decir de los entendidos- era la imagen. Que ellos se filmaran a si mismos en los talleres y quedaran expuestos a los ojos de la sociedad a partir de la decisión tomada en conjunto de llevar el trabajo documental al festival “Hacelo Corto” (certamen organizado por Instancia Educativas del Ministerio de Educación de la C.A.B.A. donde los chicos quisieron que la película participara ya que sentían la necesidad de compartir la experiencia en términos sociales), podía recibir las más variadas -algunas fundadas y lógicas pero la mayoría infundadas- críticas de ciertos profesionales, la gran mayoría puritanos teóricos que jamás ponen el cuerpo para solucionar problema alguno. Lógicamente que también conté con el consentimiento de los padres.
En cuanto a la “exposición” de los niños en una película con el fin de intentar cambiar actitudes(2), lenguaje y valores en niños, adolescentes y adultos en el ámbito educativo y en la sociedad en su conjunto, según mi modesto entender, era una cuestión mucho menos peligrosa que la exposición a la que estaban sometidos diariamente estos niños con sus insultos discriminadores que en no pocas oportunidades llegaban a violencia física. Lógicamente que la responsabilidad de esta violencia verbal y física entre niños y adolescentes, y de sus lamentables consecuencias psicofísicas, en términos legales, civiles e institucionales, siempre recayó, recae, y recaerá en el pobre docente.

A través de ese juego fílmico, me propuse bucear en las profundidades de la fantasía infantil y preadolescente buscando otras raíces que no fueran las tradicionalmente psicológicas. Mi intención no era hacer “psicología silvestre” -o “psicologísmo barato”-, ni interpretación alguna del por qué de cada una de las actitudes de cada niños, sino que cada uno de ellos pudiera leer, desde una postura crítica, las conductas que se jugaban en esas rondas, sin abrir juicio sobre los pibes que las jugaban. Los talleres desembocaron en lo que se ve en la película En algunas ocasiones, fruto de la pasión que todo infante pone en cualquier juego, se desbordaban emocionalmente; se quebraban. Y allí estaba yo; con mi tarea de contención y sin poder evitar que el dolor de aquellos niños atravesara mi alma. Pero yo sentía que en cada uno de esos desahogos había limpieza de alma.
Las palabras surgían a borbotones y daban las primeras señales de que el camino elegido era el correcto. Las raíces de los constantes malos tratos que se propinaban entre ellos de manera verbal, comenzaron a mostrarse. Las palabras usadas daban las primeras evidencias que el terreno donde se habían sembrado las semillas de las diferencias, y por ende de la discriminación, estaba en lo cultural.

500 AÑOS DE HISTORIA
En la primera mitad del siglo 20 la discriminación era contra los “cabecitas negras”, peyorativa comparación con un gusano del mismo nombre que recaía sobre todos los provincianos que llegaban a Buenos Aires (¡Sí, tratar a un ser humano como un gusano!). Hoy “Boliviano de mierda”, “bolita”(por boliviano), “Paragua” (por paraguayo) como expresiones de xenofobia regional; “Negro”, “Negro villero”, “Negro indio”, “Indio” como muestras de racismo; “Cartonero sucio”, “Hijo de la gorda que limpia”(por la empleada doméstica), “Villero de mierda” como evidencia de la importancia que tenía para ellos la pertenencia, o no, a cierta clase social, dan cuenta de un fenómeno cultural que aún hoy, y después de casi 200 años de historia como nación independiente, mantiene su vigencia. Gracias a la tarea educativa de los conquistadores, la instalación en el colectivo social de la inferioridad del nativo y todo aquel ser humano que tenga un color de piel distinto al “blanco” europeo, fue y es un hecho. Sería extremadamente estúpido no reconocer esto como parte de un proyecto; el proyecto de la conquista y colonización de América.
Buenos Aires; cosmopolita en lo cultural, y hoy -como siempre- gran consumidora de valores de la nueva cultura globalizadora, la otrora orgullosa “gran urbe” latinoamericana, generó en su vientre una amplia porción de población que se debate y vive dentro de un cúmulo de contradicciones. Una sociedad que no tiene ninguna intención de querer aceptar que por su sangre corren pequeños eslabones genéticos que los unen a los verdaderos dueños de estas tierra; una sociedad con miembros que por temor a ser considerado inferiores, busca constantemente su ascendencia europea para no perder reconocimiento social. Lógicamente un reconocimiento que solo es comprensible desde el temor a la desestructuración personal en relación con la sociedad que lo contiene; o si está asociado al acceso a una cuota de poder.
Quinientos años de colonización cultural no fueron en vano. Para este sector social el modelo vida y los valores a imitar siguen estando en Europa; a los cuales y en los últimos 50 años le adosaron el modelo norteamericano. Con esta mochila histórica a cuestas resulta muy difícil sentir identificación alguna con la tierra y la cultura de nuestro lugar. Más aun cuando a través de la educación se inculcó la superioridad que el conquistador tenía en todos los planos. Si la escuela enseñó que la civilización era Europa, que “el progreso” estaba en los países desarrollados, y se escondió el cómo hicieron esos países para desarrollarse (o mejor dicho a costa de qué y de quienes y lo que hicieron con los pueblos, sus recursos y sus culturas en ese afan codiciosos de conquista), el modelo mental quedó instalado; y las diferencias también.
Y no faltaron aquellos que se sumaron a la discusión sobre la discriminación desde la ciencia, con supuestos estudios genéticos que les permitió clasificar (¿?) de manera racista a la especie humana por color de piel, lugar de origen o cuestiones climáticas. (3)

DE VÍCTIMAS A VICTIMARIOS
Queda más que claro que gran parte de la clase media de esta ciudad, idiotizada por su híbrida condición y colonizada culturalmente, es el sector social que actúa de manera más discriminatoria. Los chicos la desnudan en este documental. Absorbida por la vorágine esquizofrenisante del consumismo, poco tiempo le queda para reflexionar, para pensarse a si misma de manera más humana; analizar los dobles mensajes con que el sistema va minando su condición de persona mientras alimenta la de individuo.
Estoy hablando de un sector social que no vive, sobrevive; que está resignado a colocar su cerebro en el cómodo papel de receptor de las múltiples y falaces respuestas con que el sistema intenta calmar, o atenuar sus angustias existenciales. Humanos que inducidos por la “libre competencia” dejaron de lado el hermoso papel de hacedores de sus propias vidas como parte de una construcción social, que relegaron su rol de constructores de historia para limitarse a ser un número más de código binario dentro de una realidad virtual donde los medios se encargan de tejer y organizar sus diarias, nuevas y superfluas necesidades, desorganizando sus mentes, sentimientos y vidas. De víctimas pasaron a ser victimarios de sus propios semejantes.
Sobre esta caótica realidad, producto de una educación que desde sus inicios -y por años- sirvió a la cultura del conquistador, resulta muy difícil trabajar el valor superlativo de la diversidad para una construcción comunitaria. ¿Cómo mostrar la inutilidad de las diferencias en términos discriminatorios, para lograr dicho propósito? Y en situaciones como estas, son los niños los que, en su inocencia, están más expuestos. Lo milagroso y paradójicamente bello que ocurre en esta ciudad, es que la escuela, la que el sistema transformó en una miserable institución sistémica que fomenta las diferencias en términos de competencia, estratificando la sociedad de acuerdo a la cantidad de tratamiento pedagógico que niños, adolescentes y jóvenes reciben, según el decir de Illich, es la que opera, gracias a ciertos docentes, como temporario bálsamo para calmar el dolor de las heridas recibidas por desdichadas inocencias. -”No existen las competencias sanas. Es mentira eso. -sostiene Carolina en la película. Criteriosamente remata diciendo -En toda competencia hay un ganador y muchos perdedores” desenmascarando otra de las tantas falacias con que vacunan en los establecimientos educativos a nuestros niños, pero con dosis para adultos, según el Gran maestro Arturo Jauretche.
Los colonizadores sembraron las semillas de las diferencias, y en estas tierras crecieron las discriminaciones. Los colonizados se encargan de regarlas todos los días para que nunca desaparezca. Aquí está la madre del borrego.
Comencé estas reflexiones diciendo: “una fuerte angustia invadió mi corazón”. Lo cierro con la respuesta generalizada de los protagonistas del film después de ver su película y ante la primera pregunta que realicé en un posterior taller:
-¿Qué sintieron?
Respuesta: -Mucha angustia.
Con solo mirar sus rostros y los ojos vidriosos alcanzaba para comprobar que el dolor había regresado a nuestro ámbito de trabajo. Me asusté; y por unos instantes me quedé en silencio. Julieta, que había recuperado la calma, soltó a modo de grito: -Pero lo pude decir. A ella se le fueron sumando otras opiniones y disculpas; y las almas se fueron limpiando, una a una, en una maratónica catarsis que devolvía las sonrisas y la belleza a todos esos rostros.
Terminaron con el clásico:
-Profe, podemos ir a jugar al patio.
Con mi respuesta afirmativa salieron todos corriendo del aula, momento en que apareció un detalle que embriagó mi corazón. Cada uno se fue deteniendo en la puerta para esperar al compañero, cruzaron miradas conmigo, y luego bajaron las escaleras que los conducía al paraíso; todos juntos, abrazados. Al ver los primeros frutos, una vez más comprobé que mi tarea recién comenzaba.
Se dice por ahí que una imagen puede más que mil palabras. Doy fe y testimonio de la veracidad de esta afirmación; y reafirmo mi decisión tomada hace ya un largo tiempo: cambio palabras por una imagen; Porque así aprendo más. Pablo Freire me enseñó que primero hay que leer al mundo para luego escribirlo. La imagen me ayudó, en esta ocasión, a leer mejor la realidad de mi ciudad. Y por mi bien como persona, como ser humano intento ser un buen alumno de Freire.

(1) Ver nuestra nota sobre “Educación, Discriminación y antisemitismo”
(2) De hecho la película “¿Competir o Compartir?” fue invitada a participar en diversos festivales de cine documental a nivel nacional e internacional en los últimos 2 años. La última invitación fue para participar en el Festival Internacional de Cine Documental sobre Derechos Humanos a realizarse en Toronto- Canada en Marzo del 2010.
(3) Recomiendo leer el trabajo “Manual de las zonzeras argentinas” de Arturo Jauretche donde hay un capítulo referido a esta estupidez.

 

LA ECONOMÍA SEGÚN JUAN DOMINGO PERÓN

LECTURA DE VERANO

Por Pedro del Arrabal

Resulta por demás interesante recordar como entendía el Gral Juan Domingo Perón la economía en términos nacionales. Más que nada en épocas donde las estructuras especulativas del capitalismo comienzan a crujir y cuando el sistema comienza a tambalear, básicamente por sus propios vicios, especialmente por el de la codicia. Pero rescato en esta transcripción de estas “sugerencias” del Gral. el último punto. Les pido le presten mucha atención ya que no caben muchas interpretaciones en relación estricta con la actual actividad minera que se desarrolla en el país.

• La dimensión política es previa al ámbito económico.

• El objetivo fundamental es servir a la sociedad como un todo, y al hombre no sólo como sujeto natural sometido a necesidades materiales de subsistencia, sino también como persona moral, intelectual y espiritual.

• La historia nos indica que es imprescindiblemente necesario promover la ética individual primero, desarrollar después la consecuente conducta social y desprender finalmente de ellas la conducta económica.

• En el mundo, está ganando terreno la idea de que el bienestar de los pueblos se halla por encima de las concepciones políticas dogmáticas.

• La realidad me permite afirmar que no somos un país subdesarrollado.

• Nuestra patria tiene todo lo necesario para que sus hijos sientan el gozo infinito de la vida. Dios nos ha brindado riquezas incalculables, sólo falta que asumamos la decisión irrevocable de realizar la empresa que nos aguarda.

• Aquella nación que pierde el control de su economía, pierde su soberanía.

• Si se trata de obtener máximos beneficios consolidando intereses que están en el exterior, los aportes a la economía nacional se alejarán considerablemente de lo que resulta conveniente para el país.

• El hombre es principio y fin de la comunidad organizada, por lo que no puede haber realización histórica que avasalle la libertad de su espíritu.

• Hubo una insuficiente utilización del recurso humano que ha sido deficientemente incorporado en los últimos lustros, de acuerdo con la evidencia surgida de las tasas de desempleo.

• Nuestra comunidad sólo puede realizarse en la medida en que se realice cada uno de los ciudadanos que la integran.

• Para que la planificación sea efectiva no bastan los planes de mediano o largo plazo. Las decisiones concretas de política económica requieren también planes de corto plazo, que deben ser los reales.

• Es necesario, instaurar un inalienable principio de objetividad. No puedo pensar otro criterio de objetividad que no sea la presencia de la voluntad del pueblo como guardián de su propio destino.

• La actividad económica debe dirigirse a fines sociales y no individualistas, respondiendo a los requerimientos del hombre integrado en una comunidad y no a las apetencias personales.

• Debe prevalecer una distribución socialmente justa.

• Al país como comunidad armónica y donde los logros económicos no atentan contra la libertad y la dignidad del hombre.

• Se dan las condiciones para armonizar una estructura económica agropecuaria con una industrial, sin que el progreso de un sector se logre a costas del otro.

• Es respecto de todo proceso productivo que adquiere verdadero sentido el concepto de autosuficiencia y ruptura de la dependencia.

• En la función empresarial el Estado tendrá un papel protagónico o complementario de la acción privada, según que las exigencias.

• Ningún país es realmente libre si no ejerce plenamente el poder de decisión sobre la explotación, uso y comercialización de sus recursos y sobre el empleo de sus factores productivos.

• Es cristianamente inaceptable que este desarrollo se materialice a expensas de los más necesitados.

• Todos deben participar en el esfuerzo, pero todos deben también gozar de los beneficios.

• No podemos olvidar que somos los únicos responsables de los éxitos o fracasos que el País experimenta.

• Sólo podremos exigir el cumplimiento de un compromiso social si previamente facilitamos los medios básicos para llevarlo a cabo.

• La intervención directa en el proceso de comercialización interna y externa, como así también en la fijación de precios que aseguren un beneficio normal y una eliminación de la incertidumbre del futuro, son también responsabilidades que el Estado no debe bajo ningún concepto delegar y menos aún olvidar.

• El progreso económico dependerá exclusivamente de nuestro propio esfuerzo; de allí que el capital extranjero deba tomarse como un complemento y no como factor determinante e irremplazable del desarrollo.

• Si tanto el Estado como el sector privado, comprenden que su meta es la misma – el bienestar de toda la comunidad – la determinación de los límites de acción no puede ser conflictiva.

• Desde el punto de vista del beneficio empresario, el mismo debe guardar estrecha relación con la aspiración de trasladar a la comunidad los frutos del progreso, a través del sistema de precios.

• El primer objetivo de la empresa en una sociedad que quiere justicia social auténtica, no es simplemente el beneficio, sino el servicio al País.

• Cuando hablo de sector privado industrial, me refiero tanto a empresarios como a trabajadores, nucleados unos y otros en sus organizaciones naturales.

• La importación de la tecnología debe ser reducida a lo estrictamente imprescindible.

• No ayuda a la liberación la existencia de estrechos compromisos tecnológicos.

• El Modelo necesita una tecnología que cimente su desarrollo, pero esta necesidad no debe instrumentar la acción de un poderoso factor de dependencia.

• Tenemos que desarrollar en el país la tecnología que nutra permanentemente a nuestra industria.

• El gasto en investigación y desarrollo debe ser tan grande como jamás lo haya sido hasta ahora.

• Sin tecnología nacional no habrá una industria realmente argentina, y sin tal industria podrá existir crecimiento pero nunca desarrollo.

Debemos cuidar nuestros recursos naturales con uñas y dientes de la voracidad de los monopolios internacionales que los buscan para alimentar un tipo absurdo de industrialización y desarrollo en los centros de alta tecnología donde rige la economía de mercado.

Juan Domingo Perón

(Del Modelo argentino para el Proyecto Nacional)

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EDUCACIÓN, DISCRIMINACIÓN Y ANTISEMITISMO

LECTURA DE VERANO
Nota Publicada por EL EMILIO en el número 13 de su versión impresa

 

Por Juan Facundo Martínez

DARÍO BRENMAN, LIC. EN COMUNICACIÓN SOCIAL DE LA UBA, SE DESEMPEÑA EN LA DAIA DESDE HACE APROXIMADAMENTE 4 AÑOS NO SOLO COMO INVESTIGADOR EN EL CENTRO DE ESTUDIOS SOCIALES DE LA INSTITUCIÓN EN TEMAS CONCERNIENTES AL ANTISEMITISMO Y OTRAS FORMAS DE DISCRIMINACIÓN, SINO TAMBIEN COMO DIRECTOR DE CAPACITACIÓN DEL ORGANISMO. EN CHARLA CON EL EMILIO NOS CONTÓ PORMENORES DE LAS TAREAS QUE ALLÍ SE REALIZAN.

-Lo que la DAIA hace es ofrecer seminarios de capacitación a dirigentes comunitarios de instituciones de la comunidad judía y también capacitaciones que están relacionados con escuelas públicas sobre genocidio o diversidad cultural. O sea, cómo entendemos nosotros que se debería abordar esa problemática en una escuela pública -Comenzó diciendo
-Empezamos hace 4 años a partir de un proyecto de investigación que presentamos junto con otro colega que tenía que ver con la mirada de la prensa Argentina en relación al nazismo. Hicimos un proyecto donde se iban a relevar 70 mil informaciones dadas por diarios nacionales y provinciales en relación con la mirada que tuvo la prensa Argentina sobre el nazismo. Se recurrió a los Diarios “Crítica”, “La Razón”, “La Voz del Interior” de Córdoba, “Los Andes” de Mendoza; y básicamente se trabajó sobre dos variables: una de ellas era qué informaban sobre el tema del nazismo en Europa en el periodo 1933 y 1945; y la otra giraba sobre qué posición tenían los medios de comunicación en ese momento sobre el tema.

El Emilio: -¿Cómo vez el tema de la discriminación en la sociedad Argentina de hoy? ¿La vez más exacerbada, más atenuada? Porque según tengo entendido, no es un tema que se haya instalado de manera reciente en nuestra sociedad.
Dario Brenman.: -Yo no puedo aseverar que ésta sea una sociedad discriminadora, que discrimina al otro; por más que haya diversos hechos que así lo muestren. Solo basta comparar con lo que está ocurriendo hoy en día en Europa, con la manifiesta y palpable xenofobia contra los inmigrantes que no son ni franceses, ni ingleses, ni españoles, algo que sale todo los días en los medios masivos de comunicación. Lo que sí me parece que existe acá, en nuestro país, son marcados problemas para abordar hechos de discriminación desde las esferas estatales, desde las Secretarias del Estado. Ni que hablar en la educación, en los colegios.
Si bien es cierto que en relación al tema judío, gitano, boliviano, peruano, paraguayo existen hechos de discriminación, no creo que este país, en su totalidad, sea un país que discrimine a gran escala como se lo hace por ejemplo en Europa.

E.E.: -¿Desde que lugar, cuál es el enfoque que ustedes dan al abordar el tema discriminación en sus charlas en las escuelas? ¿Que respuestas encuentran, a nivel docente cuando llevan este tema a los colegios?
D.B.: -El nuestro es un trabajo que desarrollamos de manera conjunta la Dra. Marisa Braylan y yo. Marisa se encarga de explicar en sus clases, el desarrollo de los procesos genocidas, de cómo se llega al genocidio, el por qué recibe ese nombre. Parte de lo que se dio en llamar la otredad1 negativa, o sea, demonizas al otro porque el otro es lo que es, judío, gitano, latinoamericano. Al judío se lo demonizaba calificándolo de capitalista, o comunista, de acuerdo a los períodos históricos que vos tomes; al boliviano o al peruano se lo acusa de vago, de no querer laburar, que son chorros, o que vienen a ocupar, de alguna manera, el trabajo de los argentinos; y a los gitanos por ejemplo, que roban pibes, que afanan autos, etc, etc. Marisa explica cómo se dan los pasos, esos seis pasos que generalmente se siguen para que un proceso se transforme en genocida
-Lo que yo intento dar en los colegios es todo aquello relacionado con la diversidad cultural. En lo personal parto de una base, nuestro país tuvo un proceso de educación a partir de la ley 1420 donde se trató, básicamente, de homogeneizar culturalmente a la sociedad Argentina en pos de un proyecto económico y político encarnado por los sectores dominantes. Cuando uno homogeneiza culturalmente a una población, lo que está diciendo es “yo dejo de lado mis preceptos individuales, o mis orígenes, y me adapto a un modelo social”. Toda aquella persona que no se adapte a ese modelo social es considerado como peligroso. Esto ya es una tradición en Argentina, especialmente en el campo educativo. Hoy en día queda más que claro que la escuela es la que depositó en la sociedad, y sin lugar a ninguna duda, los variados matices del proyecto ideológico de las clases dominantes en Argentina; y en esto coincidíamos con Victor leopoldo Martinez, el Director de tu revista, la vez que fuimos a dar la charla en el colegio donde él trabaja. Lo analizábamos y concluíamos que aún hoy, el docente Argentino sigue cargando con esta mochila que no se la puede sacar de encima. Entonces cuando aparece una problemática, digamos, de discriminación en los colegios, como existen a montones, no se sabe como abordarlos. Lo que uno trata de hacer es, por un lado, lo que en educación se llama, ampliar la mirada; es decir, vamos a ver por qué nos pasa esto, miremos para atrás, miremos como era la escuela en el virreinato, como fue la escuela pensada por Sarmiento, miremos como fue la escuela pensada por el Peronismo, miremos como fue la escuela pensada por la libertadora, por la última dictadura militar, y que pasa con la ley 1420. Miremos el pasado para ampliar la mirada, para ver que nos pasa a nosotros, y a partir de eso tratar de encuadrar el enfoque dentro de un marco que nos permita abordar el tema de la diversidad cultural con mayor propiedad, con mayor seriedad histórica; porque allí están las raíces, las razones de muchos de nuestros males actuales. Una vez resuelto esto, recién entonces estaríamos en condiciones de generar un nuevo proyecto educativo y por ende de país, diferente, nuevo, más sano. A partir de esto, me parece a mi, que lo que habría que hacer en materia educativa, y al abordar el tema discriminación, es hacerlo desde el lenguaje que los pibes hoy sienten como mas cercano, el lenguaje audiovisual. Hay gente que trabaja desde la música. Vos desde la música podes trabajar el tema de la diversidad cultural con mayor facilidad ya que son lenguajes apropiados, que los pibes sienten muy cercano. Estoy convencido que, en la medida en que no te acerques al lenguaje audiovisual, mientras te rehúses a hacerlo, no vas a poder acercarte a los códigos que manejan los pibes hoy. Si vos tomas para trabajar un tema de Bersuit, un tema de La Renga o de Attaque 77, y trabajas algunas problemáticas que aparecen en las letras de las canciones de estas bandas, vas a tener mucho más resultado que haciéndolo de otra manera.

E.E.: -Se que a vos el Director de nuestra revista te mando una copia de la película “¿Competir o Compartir? La discriminación en la escuela”, ¿Qué te pareció la película?
DB: -¡Me pareció bárbara! Se vio como los pibes cuando vos les creas un clima, le generas una situación y un marco apropiado, los pibes se largan a hablar. Los pibes no quieren que los discriminen. Yo creo que el tema de la discriminación en los colegios es una problemática cultural muy fuerte, que los pibes obviamente hacen catarsis en el colegio. Pero en definitiva, a los pibes les jode que le digan, gordo, flaco, negro, cartonero; les molesta, los pone violentos, los pone mal. Entonces, crearles una situación donde los pibes se puedan expresar y puedan armar algo desde ellos mismos, desde sus problemáticas, y darles las herramientas para trabajarlo desde lo audiovisual me pareció sensacional, me pareció una muy buena experiencia la que hizo Víctor Martínez con este documental.
-Al respecto, tuve una experiencia con este documental al mostrarlo como un ejemplo de cómo se podía abordar la diversidad cultural, y que vale la pena contarla. Fueron 15 minutos donde vos encontrabas qué proyectabas ese documental, y de pronto sorprenderte al no saber qué le pasaba a la gente que se quedaba en silencio. Mi idea original era proyectar el documental a un grupo de docentes, luego reunirlos en grupos y hacerles preguntas sobre aspectos de la película relacionada con el tema de la discriminación en los colegios. Se me pone la piel de gallina el solo recordar que yo, inicialmente, cuando vi que la gente no decía nada, pensaba que era un fracaso lo que había hecho. De repente, en el silencio que reinaba en la sala, -había 35 docentes de diferentes escuelas públicas y privadas- los reúno en grupos y veo que empiezan a debatir; y debatían sobre los temas que yo le había propuesto que tenían que ver con el documental. En un momento dado se acerca una docente y me dice: -”La verdad, y esto te lo digo sinceramente, nos moviste la cabeza con este documental y con las preguntas que nos hiciste. Nosotros tenemos esta misma problemática en muchos colegios y no sabemos como miércoles abordarla”. Esta es una de las funciones de estos materiales documentales; dejar que los alumnos puedan producir un abordaje de sus propias problemáticas. Lo vivencial es algo muy fuerte para ellos. De esta manera, además, podes acerca a los pibes al lenguaje audiovisual como son la música, el video, o ambas, y seguramente los docentes van a poder encontrar muchos mejores resultados, que dando una clase teórica sobre el tema de la diversidad y como deberían comportarse chicos que son hijos de bolivianos, paraguayos o argentinos. La película tuvo un éxito tan rotundo que me pidieron copias para poder mostrarlas en sus colegios como una forma de abordar esta problemática, con lo cuál fue una experiencia muy fructífera.
-En mi caso particular, y en relación con la proyección de esta película, a mí me apareció muy claro el valor superlativo del principio ensayo-error. Yo puedo tener una teoría sobre como se debe abordar un tema, pero después en la clase, en la práctica, hay que ver como resulta; y la capacidad que tiene el docente de llevar a cabo esos procesos.

E.E: -¿Crees que continúa todavía la discriminación solapada sobre los derechos de la mujer como persona? Te pregunto esto porque coincidiendo con lo que sostiene Eduardo Galeano, y es una impresión personal, a las mujeres se las sigue tratando como si fueran una minoría.
DB: -Es un tema en el que no soy especialista. Pero mi apreciación personal, es que la mujer en los últimos años fue ocupando espacios en la vida pública y en la vida privada más que importantes; y esto tuvo que ver con el afianzamiento de la democracia y de cómo la mujer fue generando y ocupando espacios de poder. Esto no significa que no tengamos una idiosincrasia machista en Argentina; pero pienso también que la discriminación entre el hombre y la mujer, en nuestro país, es mutua; no en la generalidad.. Por ejemplo, hay un docente amigo mío que fue a buscar al colegio a su hijo y le pidió a la prima que lo acompañe y cuando sale la maestra de dice a la prima de mi amigo: ” Mira, tu hijo…..” y estuvo media hora hablándole del hijo. Entonces mi amigo le dice “no, el padre soy yo, ella es mi prima”, vos fijate como culturalmente el docente tiene como esteriotipado que el lugar de la madre es el lugar de la escuela, o sea, la madre es la que lleva al pibe, al padre no le da bola, es como intrascendente. Me parece que hasta la mujer discrimina al hombre en muchas cosas, esta es mi visión personal. Lo que yo sí creo, saliendo un poco del tema de la mujer y entrando un poco más en lo macro, es que hay discursos estatales que si deberían cambiar, para que de alguna manera no haya tampoco discriminación. Te doy un ejemplo para que se entienda lo que quiero decir. Cuando el Estado habla de “trabajo en negro” y ” trabajo en blanco”, esta discriminando; cuando en la jerga popular se dice “chive como un negro” se está discriminando; ¿cuál es la bola que pierde en el pool? La bola negra es la que muere, es la que cae por la blanca. Hay mensajes culturales tanto desde el ámbito estatal como desde la cultura, y en general esto hace que, a veces, los discursos entren en la gente y que la gente después repita esos mismos discursos, los reproduzca y termine a su vez usándolo y discriminando. A mi entender todo esto ocurre porque hay una formación cultural y educativa que no se rompió en Argentina, y que viene desde 1880, o tal vez un poco antes, y desde entonces hasta ahora no cambió. Los institutos de formación docente todavía no tienen está apertura mental para enseñarles al docentes a trabajar de otra manera. Hay experiencias aisladas de entidades privadas, como la DAIA o como otras ONG en dar seminarios sobre estos temas, pero no hay una política del Estado. Al contrario, el Estado sigue, por un lado avalando o reforzando está formación docente, pero por otro lado también, sigue avalando estos discursos, como los que te señale anteriormente y que en definitiva sigue reforzando está posición.

E.E.: -¿Como sigue la tarea de ustedes? ¿Cuales son sus planes para el 2008? D.B.: -La DAIA tiene desde 5 o 6 años, varios fondos documentales, que son fondos abiertos. Por un lado tenemos lo que es TESTIMONIO UNO, que es un fondo documental de legajos, documento, mapas, tenés de todo. Debe tener 60 mil folios y esta relacionado con el tipo de información que enviaban los cancilleres argentinos en el exterior a nuestra cancillería sobre los hechos acaecidos en Europa durante la etapa del nazismo -desde el año 33 al 45-. Fue un rescate de estos papeleríos que estaban en los países europeos. Es un archivo siempre abierto a incorporar nuevo material, no es un archivo cerrado. Esto por un lado; por otro lado tenés el fondo documental TESTIMONIO 2, que trata sobre la mirada de la prensa Argentina en relación al nazismo. Hay por lo menos unas 70 mil informaciones que están en proceso de edición, todavía no esta terminada la edición del material, porque tenés un trabajo hecho día a día, sobre los diarios que te comente. Después tenés un archivo sobre los judíos desaparecidos en Argentina, que es un archivo donde se recopilo todo tipo de material sobre que implicancia tuvo el tema de los judíos desaparecidos durante la última dictadura militar. Allí vas a encontrar desde legajos, cartas, recortes periodísticos, que también es un archivo abierto. Después tenés otro archivo, que tiene que ver con la comisión investigadora de actividades antiargentinas, que es una comisión que creo el congreso, si no me equivoco en el año 40, para investigar las actividades nazis en el país, porque durante el año 33 al 45 hubo una infiltración nazi importante, no en número, sino en penetración cultural en Argentina, entonces lo que hizo el congreso fue investigar estas actividades nazis en el país. Creó una comisión formada por radicales, socialistas donde se investigo todo esto. Entonces sobre ese material tenemos todo un archivo sobre lo que se investigo. Esos son archivos de documentales abiertos, que siempre están propensos a que entre más material. Después tenemos dos publicaciones anuales. Una es el informe sobre antisemitismo, que se hace desde hace varios años, donde se registran los hechos de antisemitismo que ocurrieron en argentina el año anterior. Ese informe trata no solo de rescatar los índices de antisemitismo en Argentina, sino también hacerlo con la discriminación a otras minorías. Cada año vas agregando trabajos sobre minorías diferentes y los procesos de discriminación en esas minorías. No siempre el judío es el principal discriminado. Años anteriores los indicadores nuestros dieron que eran más discriminados los inmigrantes latinoamericanos que los judíos, entonces tenés un capitulo que tiene que ver con otras minorías que es bastante grande. También tenemos una revista que a veces sale una vez al año, a veces dos, de acuerdo a lo que haya de presupuesto, se llama “Revista Índice”. Se trata de una publicación de Ciencias Sociales que trabaja sobre temas académicos que están relacionadas con genocidio, discriminación. Son todos trabajos que tiene que ver con la implicancia del nazismo en Argentina tomada desde diferentes ángulos, desde el arte, desde la sociología, desde la ciencia política, el derecho, la comunicación. Las capacitaciones en las escuelas publicas, también es otra pata muy importante.

(1) Condición de ser otro.

TALLER DE FORMACIÓN DE EDUCADORAS Y EDUCADORES POPULARES EN BUENOS AIRES

Coordinación: Equipo de Educación Popular “Pañuelos en Rebeldía”

Abril – Diciembre 2010

Cada 15 días:
• Grupo de primer año: todos los segundos y cuartos miércoles de cada mes, de 18.30 a 21.30 hs.
• Grupo de segundo año: todos los primeros y terceros miércoles de cada mes, de 18.30 a 21.30 hs.

Una vez por mes
(prioridad para la gente de otras provincias o países)
• Grupo de primer año: todos los segundos sábados de cada mes, de 14 a 20 hs.
• Grupo de segundo año: todos los primeros sábados de cada mes, de 14 a 20 hs

La modalidad de los sábados, será un módulo sobre concepción y práctica de educación popular en el primer cuatrimestre, y en el segundo haremos módulos temáticos: trabajo grupal, juego, educación popular; géneros, alfabetizació n, bachilleratos populares, comunicación popular. (estos módulos -de dos meses- serán abiertos a los otros dos grupos para los que quieran trabajar un tema específico)

En el Espacio Cultural Pompeya (Carlos Maria Ramirez 1469, a la altura de “Del Barco Centenera al 3150″). POMPEYA.

Fundamentació n: El equipo de Educación “Pañuelos en Rebeldía” realiza sus prácticas de formación de educadores y educadoras populares principalmente desde la concepción política pedagógica nacida en América Latina, al final de los años 50, inicios de los 60 que inspiró Paulo Freire.

Esta concepción se define como una pedagogía emancipatoria, cuestionadora de todo sistema educativo que sirve para la domesticación, para perpetuar las relaciones de poder existentes, para anular el pensamiento crítico y generar sujetos pasivos ante la vida, ante la realidad.
Desde el equipo de educación popular “Pañuelos en Rebeldía” promovemos procesos de formación de educadoras y educadores críticos, problematizadores de la realidad. Identificamos a la educación popular como una herramienta que sirve para contribuir con procesos organizativos que tienden a la transformació n y a la emancipación de la sociedad en que vivimos; de manera que, a partir de la lectura del mundo y a través de una acción concreta se asuma el compromiso de recrearlo.
La educación tradicional, que Paulo Freire llamó de “bancaria”, pone énfasis en la
transmisión de los conocimientos, en su depósito en recipientes que se suponen vacíos de conocimientos, en la mirada estática de la realidad, de la historia, de la vida. Muy por el contrario, la formación que proponemos, radica en la apuesta al reconocimiento de la realidad como dinámica, como construcción histórica y cultural, en la que se dialoga entre las distintas culturas existentes; que además interpela el permanente ejercicio del capitalismo y del patriarcado, así como la funcionalidad de ambos sistemas en relación al disciplinamiento de nuestras subjetividades y de nuestros cuerpos.
De esta manera, los procesos de formación emprendidos intentan quebrar con la racionalidad opresiva hegemónica, que se basa en esquemas de pensamientos- acción binarios, esquemáticos, jerárquicos e inmutables. Que se aferra a las certezas eternizadas y que porta verdades universales, homogeneizantes y reduccionistas que facilitan la concreción de mecanismos de control de un sistema basado en la injusticia, en la expropiación, en la opresión, explotación y aniquilación del diferente.
Desde nuestros objetivos intentamos promover la formación de educadoras y educadores éticos, dialógicos, comprometidos con la cultura popular, que reconozcan la existencia de diversos saberes coexistiendo en el mismo universo.
Entendemos al proceso educativo como continuo y sistemático, lo que implica momentos de reflexión y estudio sobre la práctica del grupo o de la organización con la que se trabaja. Proceso en el que no se escinde la relación “entre teoría y práctica”. Concebimos a la educación popular como concepción que requiere necesariamente la presencia de una coherencia entre los objetivos, contenidos y métodos utilizados en los procesos de formación, y que apuesta a la construcción colectiva de conocimientos en dialogo con las teorías y saberes emancipatorios históricamente construidas.
Equipo de Educación Popular “Pañuelos en Rebeldía”

INSCRIPCIÓN:
por correo electrónico, en panuelosenrebeldia@ gmail.com, o los miércoles de marzo, de 18 a 20.30 hs.
En el Espacio Cultural Pompeya (Carlos Maria Ramirez 1469, a la altura de “Del barco Centenera al 3150″) POMPEYA

EL TELEVISOR DE LOS SUEÑOS

LECTURA DE VERANO

Por Hugo Presman

Tengo un televisor que transmite los sueños. Que trae imágenes del futuro. En colores. Con mucho verde esperanza.
Ayer mi televisor enloqueció. Aparecieron imágenes de un acto en Casa de Gobierno. Con la presencia de los presidentes Lula, Evo, Duarte, Chávez, Correa, Kirchner y Cristina Fernández. Y mucha gente especialmente invitada. Era por el lanzamiento de Banco del Sur.
Un sueño. Una locura. Una utopía. Claro que para verlo hay que tener esta excentricidad que es el televisor de los sueños. Que trae al presente imágenes entrevistas en las utopías juveniles. Con gente vitoreando “Patria si Colonia no.”
Si, ahí mismo donde hace apenas una década se proclamaban las relaciones carnales, la idea de la colonia próspera entrando de rodillas al primer mundo. Donde se llegó a importar caca francesa.
Ahí donde se aplaudía aquello de ” ramal que para, ramal que cierra”.
Ahí donde hoy están sentadas las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, se promulgaban las leyes de la impunidad y el indulto.

Entre el público alcanzo a avizorar a muchos de los que aplaudían lo contrario de lo que hoy se hace. Por la humedad de los ojos alcanzo o imagino leer una frase de Marx: ” En la historia, como en la naturaleza, la podredumbre es el laboratorio de la vida”.

Está hablando Evo. En su voz y en su piel está buena parte de la historia de las venas abiertas de América Latina. Dice entre otras cosas que el Banco del Sur debería dar paso a la creación de una moneda única sudamericana.

Luego pasa al atril Lula. Cuenta la historia de cómo se gestó el Banco del Sur. De cómo se afianzó la relación entre Argentina y Brasil. Dice de pronto: ” No existe la posibilidad de salidas individuales.” Me parece ver en el público que Simón y José se agarran de las manos con José Gervasio y Francisco. Debe ser una interferencia del pasado en estas imágenes del futuro. Sigue Lula: “O resolvemos la asimetría en la región, con una política diferenciada para países como Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay, o la integración será solo parte de los discursos” Me acerco más al televisor. Lula dice: ” Evo es lo más extraordinario de lo que no ha sucedido en Sudamérica. Nadie refleja más que él, la cara de Bolivia”. Otra vez una interferencia. Es la imagen de Sucre que sonríe.

Ahora en el atril está Rafael Correa, el presidente de Ecuador. Un economista. Que saluda a las madres y abuelas de Plaza de Mayo y recuerda lo que significó su lucha para los latinoamericanos Que explica desde este lado del mostrador que no estamos viviendo una
época de cambio, sino un cambio de época. Arturo sonríe debajo de su frondoso bigote y sus ojos de paisano pícaro se iluminan. Rodolfo y Juan José se dan las manos. Dice Rafael, después de citar un par de veces a Bolívar ” Tenemos que terminar con la dependencia financiera” y explica clara y académicamente que la autonomía del Banco Central de
Ecuador le impedía a los ecuatorianos fijar la política monetaria pero eso no era obstáculo para que FMI tuviera hasta hace poco sus oficinas dentro del Banco Central, ahí donde para los ecuatorianos el acceso era limitado. Sostuvo la necesidad de crear un Fondo del Sur integrado por las suma de las reservas internacionales de los países de la región tienen depositadas en las naciones del primer mundo, para que sirvan al desarrollo de la región.
“Son 250.000 millones de dólares” estimó. El dinero de nuestros pueblos facilita la prosperidad de los pueblos del primer mundo. Concluye diciendo:
“Hasta la victoria siempre”

Me parece que este televisor de los sueños los exagera hasta hacerlo increíbles. ¿ Quién ha escrito este libreto futurista? Este sueño de los setenta sepultado por la derrota y las tragedias consiguientes. ¿Ray Bradbury, George Orwell, Jorge Luís Borges? Si en esos asientos, apenas ayer, descansaban sus posaderas Fujimori, Salinas de Gortari, Henrique Cardoso, Jorge Batlle, Sánchez de Losada).

Ahora en el atril está Nicanor Duarte Frutos. El Presidente paraguayo sostiene: ” El Banco del Sur abre un proceso de emancipación financiera, nos abre el camino de la liberación política.” Luego se extiende sobre conceptos de Rousseau sobre que sin igualdad toda
libertad es ficticia.

Ahora en el atril está Hugo Chávez. Dice que va a ser breve después de haber escuchado todos los excepcionales discursos que le antecedieron.
Nadie le cree que eso sea posible. El venezolano es un orador atrapante. Empieza recordando el nuevo aniversario de la batalla de Ayacucho. Y hace un relato literario impecable con precisión histórica. Cuenta que ahí se juntaron los latinoamericanos de las
distintas regiones, se pusieron el uniforme, formaron un único ejército que era nada menos que el pueblo en armas y dieron la batalla definitiva. Cita a Bolívar, a San Martín, a Perón, y no se priva de comentar que integran una misma línea histórica. Cuenta la trágica
historia de los libertadores traicionados por las respectivas oligarquías que terminaron asesinados o en el exilio. Que es eso lo que produjo que una sola nación concluyera en 20 republiquetas. Por un momento lo veo a Jorge Abelardo Ramos aplaudiendo desde su silla. Ese moreno fascinante parece la reencarnación del discurso del “Colorado”, autor de “América Latina: un país” que luego la reelaboró con el título de Historia de la Nación Latinoamericana”. Recuerdo su frase que tantas veces he repetido: ” Somos argentinos porque fracasamos en ser latinoamericanos.”

Es demasiado. No se puede tener una sobredosis de sueños. El sonido trae la consigna: ” Patria si, Colonia no”.

Néstor Kirchner está ahora en ese atril que sus adversarios aborrecen. Cuenta la anécdota cuando se encontró por primera vez con Lula. Viajó en un avión alquilado, con un 22% de apoyo y con la incertidumbre si Menem le iba a dar o no la posibilidad de ir al balotagge. Lo acompañaban integrantes de carrera del cuerpo diplomático que lo alertaban sobre el peligro de Brasil y el de luchar por la hegemonía en el continente. Kirchner ridiculizó las posiciones de sus acompañantes como las rémoras de un pasado. Ese donde se consumó la
balcanización. Le cedió el atril a Cristina Fernández, quién elogió los procesos abiertos por cada uno de los presidentes presentes y en especial a Hugo Chávez. Y en un momento dirigiéndose a Lula le dijo(No es textual, es un sueño, pero sin lugar este es el sentido) :
“Los argentinos, brasileros y uruguayos tenemos una enorme deuda con el pueblo paraguayo, por haber formado parte de la Guerra de la Triple Infamia Ese pueblo que era conducido por Francisco Solano López. No es de extrañar entonces que se me critique desde la página editorial de un diario fundado por el que condujo los ejércitos de la Triple
Infamia”

Arturo Jauretche se ha levantado y aplaude como un loco. Juan José Hernández Arregui le da la mano a Rodolfo Puigros. ¡ Vale la pena tener este televisor de los sueños! Otra que Internet. Este invento permite observar como la predica de los que imaginaron este sueño se encarna en el futuro o tal vez en el presente. Jorge Abelardo Ramos después de abrazar calurosamente a Chávez, hace lo mismo con Jorge Eneas Spilimbergo. San Martín, Bolívar y Artigas lloran y gritan “Seamos libres y lo demás no importa nada” Chávez los corrige y le dice: ” Seamos libres e iguales y lo demás no importa nada”

Miguel de Güemes, Manuela Saenz, Juana Azurduy, Simón Rodríguez, Felipe Varela, Augusto Cesar Sandino, Emiliano Zapata, forman filas para saludar a los presidentes. Hay muchos protagonistas más que no entran en este sueño. Son los que con sus sueños y sus luchas pavimentaron el camino Bolívar se dirige a un rincón y mientras contiene el llanto dice quedamente: “Ha tardado, pero posiblemente ya no sea correcto decir aquello de “He arado en el mar” Perón se acerca, le toca el hombro y le dice: “El siglo XXI, Simón, nos encontrará unidos”

Diviso entre los concurrentes a mi amiga Silvia Bleichmar que se nos adelantó hace unos meses, como dicen los mejicanos. Me hace gestos desde la distancia y creo entender que me dice: “Recordá lo que siempre conversábamos y luego lo puse en el título de un libro: “No me hubiera gustado morir en los noventa” Es cierto. Aunque esto sea sólo un sueño.

Ahí está Helder Cámara, el obispo brasileño que me dice: “Cuando uno sueña solo, es sólo un sueño, cuando soñamos juntos, comienza a construirse otra realidad”

¿Como? Que no es un sueño. Que mucho de lo que aquí cuento está pasando. Prefiero apagar el televisor. Tengo miedo que como muchas otras veces la realidad obstruya o evapore la posibilidad que los sueños dejen de serlo. Que el discurso sea sólo un catálogo de buenas intenciones. Pero tal vez en esta oportunidad la victoria esté de nuestro lado. Que necesitemos en el futuro acunar otros sueños, porque aquellos que acompañaron buena parte de nuestras vidas ya se hayan transformado en realidades.

Nota escrita el 10-12-2007

“DOS OVARIOS BIEN PUESTOS FRENTE EL SERVILISMO DE UN EUNUCO POLITICO”

Por Pedro del Arrabal

Desde que asumió la presidencia, Cristina Fernández de Kirchner nunca dejó de asombrarme, de sorprenderme.
En términos comparativos y a la par del mediocre e insulso discurso, vacío de ideas, de esta añeja(y no por eso buena) oposición que cacarea a diario en nuestro país, y que descaradamente se presenta como “los renovados y nuevos aires que necesita la políticas nacional”, Cristina es Gardel con guitarristas y todo.
Estoy hablando de esa oposición que, ante la carencias de propuestas concretas, se agarra del pasamos de cualquier colectivo que vaya en dirección contraria al accionar del gobierno para lanzar diatribas y acusaciones infundadas con el solo fin de no perder presencia en ese alevoso accionar del “periodismo dependiente” que alimenta el fuego golpista operando para la derecha más recalcitrante y reaccionaria a nivel nacional.
Pero convengamos que Cristina no debe hacer mucho esfuerzo intelectual (cabe aclarar, entre paréntesis, que a Cristina le sobra intelecto y por una cuestión de genero, eso jode mucho a los machos y a las hembras pro-machistas) para superar holgadamente dicha mediocridad. Como bien lo dijo ella, rescatando el humor del Gral: “No es que el gobierno sea bueno sino que la oposición es peor”. Yo diría que esta oposición directamente es impresentable.
Pero como “la necesidad tiene cara de hereje”, a los “Clarinetes”, “TNtes” y “Trecetes” cualquier “perejil” político le viene bien.

A diferencia de su antecesor, y esposo, Nestor, ella siempre me pareció más fuerte (desmitificando que la fortaleza es propiedad de un solo género); Cristina me resulta más creíble, más decidida.
Se podrá argumentar a favor de Nestor Kirchner -y quizá con fundamento- que el hombre tomó el gobierno en un momento del país donde el descreimiento en la clase política y en las instituciones del sistema democrático ya se había apoderado de la sociedad argentina. Que debió superar la incertidumbre de aquellas elecciones donde la desorientación social hizo que hasta apareciera un posible ballotage con el nefasto Riojano; que su gobierno tuvo que sortear aquel momento de transición después de la experiencia del 2001; del desastre económico; del “corralito” de Cavallo; de un desintegrado y caótico poder institucional donde cualquiera daba “ordenes” y sembraba represión y muertes; del “corralón”; de Duhalde; de los asesinatos de Kosteki y Santillan; del grito visceral de muchos argentinos que pedían “que se vayan todos”.
Y no faltarían a verdad si dicen que don Nestor hizo lo que pudo ya que no eran pocos los buitres que revoloteaban tratando de sacar la mejor tajada de aquella situación. Pero -y con la mano en el corazón- lo prefiero a Nestor conduciendo el PJ (o lo que queda de él), trabajando en la recuperación del mismo para el verdadero peronismo y en función de la construcción de ese gran movimiento Nacional y Popular que soñara el Gral; o creando otra alternativa política que nos incluya a estos peronista “discolos y anárquicos” que hoy apostamos a esta gestión. Néstor puede hacer desde el parlamento un mejor trabajo político para consolidar y acompañar este esfuerzo que su mujer y la sociedad toda están haciendo. Muchos desconocidos legisladores, oportunistas y necesitados de prensa serán los más buscados por la derecha golpista quienes, y ante la carencia de milicos adeptos, los utilizarán para intentar “golpes institucionales”.
Hoy por hoy -y a futuro-, la quiero a Cristina conduciendo el Estado Nacional.

La conferencia de prensa que brindó en la Casa Rosada el día 19 de enero para anunciar su decisión de suspender su viaje a China en virtud de la inutilidad por un lado y la peligrosa tendencia hacia la genuflexión ante el poder económico por el otro, que tiene su lamentable sucesor en la cadena de mandos que establece el sistema republicano -el “eunuco político” Cleto Cobos-, me sirvió para terminar de eliminar las pocas dudas que me quedaban respecto de su capacidad y responsabilidad en cuestiones de mando y conducción política del Estado Nacional. Lo de Eunuco político lo limito no más allá de la acepción que lo define como macho castrado; la otra acepción -la de custodio de mujeres- no le cabe ya que ni para eso sirve.

Con la Señora Presidenta sigo manteniendo mis reservas y discrepo con algunas decisiones que tomó, todas ellas referidas más que nada a cuestiones mineras, recursos naturales vitales y por ende todos los temas ambientales asociados. También discrepo con alguna apreciación -a mi gusto y entender- equivocadas que vertió en algún momento respecto del actual senador nacional por la C.A.B.A. y el FV (ex ministro de educación en la gestión presidencial de su marido, a quien consideró “el mejor ministro de educación que tuvo el país”); como así también con la designación de Tedesco (Juan Carlos) al frente de dicho ministerio con quien solo logró obtener un magro resultado en materia educativa producto de la fracasada y frustrante gestión que llevó adelante este simple y pobre teórico de la educación. Tampoco comparto la designación de otro teórico y mano derecha del mencionado Senador (Filmus), como es el caso del actual ministro del área, Sr. Sileone.
Pero Cristina, como presidenta, está en todo su derecho designar a quien ella considere idóneo y/o pertinente para el área que corresponda; como también removerlo cuando ella lo considere necesario por necesidad política y/o por alguna macana que el funcionario se haya mandado. Simplemente porque así lo quiso el pueblo argentino cuando emitió su sufragio para elegir quien quería que fuera presidente de este, nuestro país. Un país que vive en plena democracia y que me permite, en mi rol de simple ciudadano, discrepar con mi presidenta y decir por ejemplo, por este medio, mis pareceres sin temor a ser censurado.
Si algo caracteriza al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner es el respeto por la libertad de expresión. Respetó y sigue respetando incluso a todos estos “peleles” que no se dan cuenta que están hablando «libremente» de supuestas libertades de expresión conculcadas.

LAS INTELIGENTES NOTAS DE COLOR DE UNA CONFERENCIA DE PRENSA 

La lección de civismo, de cómo se debe practicar la verdadera democracia, de responsabilidad como gobernante, como jefa de Estado que dio en la conferencia de prensa del martes 19 del corriente fue magistral. El olfato político que demostró tener al tomar la decisión de postergar un viaje muy importante para los intereses económicos del país (en realidad intereses económicos de ciertos grupos empresarios que podrían hacerle bien al país además de a sus bolsillos) para quedarse a proteger el poder político que le confirió el pueblo argentino, elevó aún más su estatura política.
La maniobra que comenzaron a urdir los grupos más reaccionarios de la sociedad argentina a partir de la burda maniobra que tuvo como protagonista al “perejil” rentado de Redrado, es otro de los tantos atentados al orden constitucional en la persona de la Sra. Presidenta de la Republica, algo que este país viene padeciendo desde el preciso momento en que Cristina se decidió tocar ciertos intereses de la clase privilegiada argentina.
Que estos juicios son mis opiniones, personales, respecto del país y del gobierno ¿que duda cabe? Hago periodismo de opinión; y estoy en todo en mi derecho. No soy ni puedo ser objetivo: primero porque la objetividad como tal -en materia política- no existe para el reino de los humanos, y segundo porque cuando están en juego los intereses nacionales y populares, a la objetividad profesional me la guardo bien en el bolsillo. ¿O solamente tienen derecho a realizar “periodismo de opinión” los Grondonas, los Silvestre, los Morales Solá, los Bonelli, las Santillan, las Martinez, los Carnotas, etc, etc? ¿Existe en ellos la objetividad? Hay una diferencia muy grande entre ellos y yo en cuanto “al servicio de quien” está cada uno: a mi no me paga nadie por decir lo que digo. Ellos, ¿pueden decir lo mismo?
Ahora salieron a criticar a los que trabajan en Canal 7 y RN por los sueldos que ganan. Y si el gobierno les paga bien a los periodistas que trabajan en la Televisión Pública, o en Radio Nacional,  ¡me parece bárbaro! Y no los envidio.  ¡O solamente ellos tienen derecho a ganar y vivir bien! Por mi parte no le voy a pasar “factura” al gobierno. ¡En todo caso los que critican esto que le reclamen a sus patrones editoriales, y los que trabajan para el grupo Clarín que le pidan a la Sra de Noble, un aumento de sueldo! ¡Son ustedes los que eligieron trabajar en el área privada y tienen que ajustarse a las reglas del mercado y de la ley que regula la oferta y la demanda! ¡Ante todo coherencia muchachas y “chos”! ¡Y no me vengan con la estúpida chicana de que el gobierno “paga” dichos sueldos con fondos del Estado al cual aportamos todos, porque con el mismo criterio yo podría decir que los sueldazos que ustedes ganan y jamás blanquean salen, no casualmente de los bolsillos de los privados-¡hay que ser estúpido para creer eso! El sueldo de ustedes sale del consumismo que ustedes mismos fomentan y del bolsillo de los contribuyentes que sus “monopólicas empresas periodísticas” mantenían y mantienen cautivos y a quienes pueden venderle toda la basura que a diario le venden. ¡Ojo muchachas/chos! El mercado también hace y vende basura; ¿no se habían percatado? Y ustedes los idiotas útiles, ¿tampoco se habían percatado de eso?

LECCIONES ELEMENTALES

 La diferencia conceptual que existe entre una pregunta y un “juicio de valor” vendido como pregunta, fue una verdadera lección de periodismo para el pobre enviado del Diario Clarín a dicha conferencia de prensa, a quien lo mandaron con un “discurso de cassette”, que ni siquiera él lo entendía como para poder intentar alguna defensa ante la aclaración presidencial. El tema fue una absurda comparación de la supuesta convivencia pacífica entre los candidatos del reciente ballotage chileno y la  intolerancia para con la oposición del gobierno nacional argentino.                   De la misma manera, la Sra. Presidenta demostró tener una paciencia a prueba de todo, incluso hasta para soportar los desvaríos de un veterano periodista acreditado en Casa de Gobierno como es el caso de Roberto Di Sandro (1) (conocido peronista de derecha) y sus inentendibles intentos de preguntas, además de soportar el molesto e inoportuno celular del periodista con la marchita peronista.
Las respuestas a las sensatas preguntas que se realizaron luego de su exposición fueron claras y concretas. No dejaron margen para ninguna duda. Y que el mensaje al  ”Cleto Cobos” quien tiene que entender que está frente a dos buenos ovarios, fue muy claro y directo, tampoco quedaron dudas
Cristina quiso que el país y su pueblo supieran que en estas ocasiones se necesita de una conducción política fuerte y que ella tenía la fortaleza que la circunstancia demanda; necesitó enviar un mensaje de tranquilidad a la sociedad argentina. Necesitaba comunicar a esa parte de la sociedad que posee “dos dedos de frente” que ella, ¿a su par de ovarios?, los tiene bien puesto. Que al “eunuco político” le iban a costar muy caro aliarse con  los que están en intentos fragotistas.

Ahora ¿qué dirán las Legrand, las Gimenez que tanto criticaban los viajes de la Presidenta, las compras de carteras y todas las boludeces de las que se agarran para hablar por boca de ganso?
Los periodistas que practican el “periodismo dependiente” ¿seguirán insistiendo con los nuevos políticos, con Menem, Duhalde, Macri, Los Rodrigues Saa, la Carrio, la Bullrich, Cavallo, Lopez Murphis, Mario Broderson, el empresario ignorante De Narvaez, Sobish, el eunuco político Cobos?
¡Por favor, háganlo! Es lo mejor que pueden hacer por el actual gobierno.
Solo tienen que ponerles el micrófono; las minusválidas neuronas de estos pobres políticos hacen el resto.

pocho-11

(1) Opiniones de Di Sandro vertidas en un reportaje publicado por el diario La Nación el sábado 7 de enero del 2006
Macri: “No sé cómo se comportaría acá adentro, pero es ejecutivo. Además es hincha de Boca, como yo”.
Carrió: “Denuncia mucho, pero después no pasa nada”.
Colegas: “Me gustan Mariano Grondona, Alfredo Leuco, Joaquín Morales Solá, Marcelo Bonelli. Admiro las buenas plumas”.
Estilo: “No adhiero al estilo K

 

ME CAMBIARON EL MUNDO

LECTURA DE VERANO

Fragmentos de una entrevista a adjudicada a Eduardo Galeano pero en realidad el texto le pertenece a su compatriota Marciano Duran titulado “Desechando lo desechable” (Salvedad realizada por el colega Uruguayo de www.marcianoduran.com.uy)* 

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.
No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los críos. Los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita; los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales). ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!
Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. Y nuestras hermanas y novias se las arreglaban como podían con algodones para enfrentar mes a mes su fertilidad. 

 

¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto.
Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades. ¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!
Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida. ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después! La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas y escupideras de loza. Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.
¡Nos están fastidiando!¡¡Yo los descubrí. Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.
¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike? ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
Todo se tira, todo se desecha y mientras tanto producimos más y más basura. El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!!¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de……….. años! Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII). No existía el plástico ni el nylon. La goma solo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en San Juan. Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban.
Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar(porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?
Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave.
Las cosas no eran desechables. Eran guardables.
¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver!!. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne! Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros, y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía “este es un 4 de bastos”.
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden “matarlos” apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada. Ni a Walt Disney.
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: “Cómase el helado y después tire la copita”, nosotros dijimos que sí, pero, ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas.
Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de bollones en ceniceros,
las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos.
Ah¡ No lo voy a hacer!
Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable.
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas.
Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer.
No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.

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