EL CASTELLANO, MAL LLAMADO ESPAÑOL

Gentileza de Aldo Battisacco

para con EL EMILIO

Por Alberto Buela (*)

Como despedida del 2008 el diario el País de España en la edición argentina publica un artículo a doble página en el centro del diario firmado por Tereixa Constenla titulado “El español, un filón huérfano de prestigio” , en donde se vuelcan una sarta de mentiras a designio que sublevan al más calmo.

Este artículo confirma el título del último libro del pensador español Fernando Sánchez Dragó Si habla mal de España… es español que a su vez viene de un viejo verso de Joaquín Bartrina que decía así:

Oyendo hablar a un hombre, fácil es

acertar dónde vio la luz del sol;

si os alaba Inglaterra, será inglés,

si os habla mal de Prusia, es un francés,

y si habla mal de España, es español”.

Hablando con amigos colombianos que en estos días nos visitan recordábamos que tanto en sus escuelas como en las nuestras nos enseñaban que la lengua que hablábamos era el castellano y que el término español designaba la nacionalidad de los nacidos en España.

Pero la fuerza de las cosas hace que hoy, Internet mediante, se hable de español para referirse a nuestra lengua y no al castellano.

Pero la estulticia, para decirlo elegantemente, de los que hablan de su lengua, que es también nuestra lengua, es que lo hacen de manera menguada, recogiendo los argumentos de nuestros históricos enemigos políticos: los angloparlantes. (1)

La primera de las razones falsas argumentada por la autora es que “el español es la cuarta lengua más hablada del mundo, detrás del chino, del inglés y del hindi”. Esto, como salta a las claras es falso de toda falsedad, pues el castellano es hablado por 300 millones en América del Sur(incluidos los 12 millones que lo hablan en Brasil), 44 millones en Estados Unidos, 52 millones en América Central y Caribe, y 104 millones en México. En Africa lo hablan de 2 a 3 millones, 500 mil en Europa Oriental, 45 millones en España y alrededor de 2 millones más en el resto del mundo, lo que suma un total de 550 millones de hispano parlantes con lo cual se desmienten totalmente las cifras divulgadas por el artículo de marras.

El castellano, patrimonio común a españoles, americanos y a algunos africanos, es la primera de las lenguas habladas en el mundo, pues el inglés no llega a 500 millones y el chino no es un idioma sino 129 a la vez, de los que se detacan el mandarín, idioma oficial desde la revolución cultural de 1966, el wu, el cantonés o yué, el min, el jin, el xiang, etc.) cuyas diferencias entre sí son mayores de las que existen entre el castellano y el portugués. Pues si a sumar fuéramos nosotros contabilizaríamos juntos la bicoca de 788 millones. (Brasil: 190 millones; Mozambique: 21 millones; Angola: 16 millones; Portugal: 11 millones).

Además, esto que estamos afirmando no es ninguna novedad, porque buscando en Internet hay muchas páginas que muestran que el castellano es el segundo idioma hablado del mundo, pero estas páginas no hacen la distinción que hacemos nosotros entre las distintas lenguas que se hablan en China.

Bueno, y si así fuera vaya y pase, pero de ahí a afirmar que está en un cuarto lugar y tan lejos en millones de hablantes como sostiene el artículo de El País es una mentira ex profeso y una falta de respeto a los millones que lo hablan y no fueron tenidos en cuenta.

La segunda falsedad es que “el español es la lengua de 18 países”. Solo en América somos 19 países, a saber: Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. En Europa está España y en Africa Guinea Ecuatorial y lo que queda de la República Saharaui. De modo tal que no son 18 los países de lengua castellana sino 22. No es pequeño el error cuando se comete sobre cifras tan menudas y precisas, lo que denota mejor una intención para desviar y desvirtuar los datos objetivos y reales. Y así a renglón seguido afirma “la gallega” que “no tenemos datos confiables del español pero si del inglés”. Lo que confirma que la que no es confiable es la autora y el diario que le publica con los datos que maneja y tergiversa.

Y para fundamentar su tesis de que “el español” padece de una capitis diminutio congénita trae la opinión de un compatriota suyo, Antonio Muñoz Molina, alguien que dirigió el Instituto Cervantes de Nueva York, quien afirma suelto de cuerpo: “soy escéptico sobre la futura relevancia social, cultural y política del español vemos sino la escasa calidad de la TVE Internacional nada que ver con la parrilla exterior de la BBC de Londres”.

Otra falsedad más, la Televisión Española Internacional (cualquiera que tenga TV por cable lo puede apreciar) es de una calidad poco común y superior a la media de los canales internacionales alemanes, franceses, italianos o ingleses que, en general, gastan su tiempo en programas de entretenimientos y musicales.

El problema de los canales internacionales de noticias no es el mayor o menor apoyo tecnológico que, en general, es parejo para todos sino la producción de sentido de las noticias que se levantan y las que se dejan pasar sin más. Y en esta “producción de sentido” la Televisión Española Internacional adopta “el sentido” de las cadenas anglonorteamericanas. Y esto es lamentable, pues a ojos vista se ha producido una nefasta “americanización” de esta televisora. No es quejándose de “la escasa calidad” como se supera la calidad sino haciendo y produciendo calidad. Si el castellano no sirve como lengua mediática no es por el castellano en sí, sino por la incapacidad de sus usuarios. Y esto no lleva a la tercera de las falsedades del malhalado trabajo.

El artículo termina sosteniendo la vieja tesis de la Ilustración francesa utilizada por los enciclopedistas enemigos de España, que “el español no es una lengua científica”. Son las mismas tesis que sostenían que en América los indios no son fuertes porque no tienen barba o los leones son menos peligrosos porque no tienen melena. Las tesis de de Paw y el conde de Boufon, las tesis de Hegel y de tanto ilustrado suelto de los siglos XVIII y XIX.

Estos carajos, otro epíteto no se me ocurre, no tienen ni siquiera en cuenta los esfuerzos ciclópeos de un Ramón Cajal, de un Alberto Gaviola, de un Cecilio del Valle, de un Rey Pastor, y de tantísimos científicos e investigadores de primer nivel mundial que han fijado nomenclaturas científicas de todo tipo y en todos los campos. Incluso en Internet, ¿ no se le ocurrió siquiera pensar a la autora quien dispuso que fuera la arroba (@), la cuarta parte de un quintal, el signo fundamental de los correos electrónicos?. Ni que decir que el castellano puede como todas las lenguas romances nominar y denominar perfectamente por sí toda la nomenclatura científica que por convención es griega y latina.

Cualquiera que haya estudiado seriamente griego y latín, nuestra larga experiencia avala lo que decimos, sabe que los que hablamos castellano tenemos una ventaja exponencial en el aprendizaje y manejo de estas lenguas respecto de los franceses, ingleses o alemanes. Tanto en la escritura pero sobre todo en la pronunciación que se torna en ellos casi ininteligible.

Por supuesto, que ni una palabra siquiera a la dimensión antiimperialista del castellano como lengua de pueblos oprimidos por el imperialismo anglo-norteamericano. Porque para “los gallegos” como el presidente Zapatero el imperialismo no existe, por ello se jacta de imponer el inglés como segunda lengua en todas las escuelas, mientras que un sindicalista pobretón como Lula, reemplazó al inglés por el castellano como enseñanza obligatoria en todas las escuelas primarias y secundarias del Brasil. Claro está, unos renuncian a la capitalidad de un mundo que habla su propia lengua en homenaje a la lengua de sus enemigos históricos y otro quiere asumir la capitalidad de una ecúmene, la iberoamericana, que habla casi la misma lengua suya. En unos hay y se denota un esfuerzo gigantesco por instalarse con un lugar en el mundo y en otros una desidia producto de la autodenigración que los lleva a un seguro suicidio.

Por último, ¿tienen derecho españoles como la autora y el diario El País a bastardear temas importantísimos como lo es la lengua oficial de 19 países, más allá de España?. No, no tienen ningún derecho porque es un tema delicado, valioso y que involucra los sentimientos de más de 500 millones de personas. Eso sí, tienen la obligación de tratar “seriamente” el tema de nuestra lengua común porque no se puede renunciar gratuitamente a una capitalidad que, aunque no la quiera ejercer, le corresponde, al menos, históricamente.

El músico que competía con Mozart, Salieri se queja a Cristo y arroja el crucifijo al fuego diciendo: Toma, esto es lo que te mereces, porque me diste la vocación pero no los talentos. Todo indica que España marcha al revés de Salieri, tiene los talentos y tantos y tan grandes que posee, pero parece ser que no tiene la vocación de tomar el toro por las astas y ocupar un lugar de liderazgo en un mundo al que pertenece raigalmente y que le pertenece desde el fondo de la historia y desde el corazón de nuestros pueblos.

Modificado, el viejo proverbio sería: Dios le da pan a quien no quiere usar los dientes.

Nota:

(1) Por si no lo saben tres mil criollos colombianos al mando de Blas de Leso derrotaron a la armada inglesa de veintitrés mil hombres al mando de Vermont en 1741 en Cartagena de Indias y criollos argentinos al mando de Santiago de Liniers derrotaron también a los ingleses en 1806 y 1807 en Buenos Aires.

(*) Filósofo (mejor arkagueuta). Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos. Federación del papel. Escuela de Gobierno Pcia. de Bs.As.

POR UN JUSTICIALISMO CIENTÍFICO

Publicado en http://anarkoperonismo.blogspot.com

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No somos amigos de los pronósticos precoces. A decir verdad, nos irritamos bastante cuando vienen a hablarnos de pos-kirchnerismo, sin tener aún a la vista los resultados de Octubre o siquiera las encuestas más confiables de la segunda mitad del año.

No decimos que esto no pueda ocurrir pero nos parece prematuro andar firmando certificados de defunción como cheque pos-datado, sin saber todavía el estado de salud del paciente. Y nos afecta particularmente porque es un asunto que nos importa. Vivimos este proceso y lo sufrimos, somos simpatizantes del mismo cuando no partidarios. Ante esto somos susceptibles.

¿Qué va a pasar con el Justicialismo si los Kirchner son derrotados? ¿Adónde van a ir a parar los Vargas Aignasse o los Dante Gullo? ¿Tendría -por poner un ejemplo- Juan Cabandié y todo lo que él representa, un espacio dentro del justicialismo si éste resulta hegemonizado por Reutemann o Duhalde? Sabemos que antes de Kirchner no lo tenían, por lo que se vieron obligados a construir por vías alternativas. Nada garantiza que esta vez vaya a ser diferente.

¿Sería bueno volver a esto? No, sería una derrota. Con todos los déficits que el kirchnerismo tiene, fue y es un paraguas. Permite que referentes como los antes enumerados tengan lugares en boletas de esas que te hacen diputado por un tubo, las del Justicialismo y todos los armados locales que lo componen. Hasta Victoria Donda tuvo lugar.

Lo mejor que se puede hacer ante esta incertidumbre (repito, no adoptemos pronósticos precoces) es evitar el desbande. ¿A qué me refiero con “el desbande”? A la fuga del kirchnerismo por izquierda, proceso que terminaría por aislar a la única corriente medianamente progresista del Justicialismo intrapartidario de los últimos 20 años. Nada más apetitoso para los Duhalde y los Romero que presenciar este espectáculo. La potente estructura del Partido Justicialista envuelta con moño y lista para regalar a los representantes políticos de la UIA y la SRA, con dedicatoria escrita por Héctor Magnetto.

¿Qué se puede hacer para evitar este desbande, o al menos para morigerar sus efectos? Usar la cabeza. “Usar la cabeza” como negación de “usar al cabeza”, que es la fórmula del pejotismo duhaldista o romerista.

El kirchnerismo como ciclo político requiere un “relato” (cómo me gusta esta palabra, a pesar de lo que diga Beatriz Sarlo). Si no se elaboró hasta ahora fue por fiaca, por deficiencia de la cúpula y a su vez por deficiencia de las bases. No importa, pase lo que pase quedan dos años para construirlo. Es de vital importancia encarar la tarea faraónica de escribir un relato que plasme ideológicamente lo que el Kirchnerismo representó dentro del mapa ideológico de los últimos 5 años. No sólo eso, un relato que plasme lo que debería representar en los dos años restantes y más allá del 2011. Un relato de izquierda peronista (algo así como el Peronismo Renovador pero con un final más venturoso) con capacidad para contener ideológicamente a los disconformes, a los que se plantean el quiebre (o coma etílico como a veces le dicen) y a los que transitoriamente siguen afuera a la espera de definiciones.

 

Los inciertos tiempos políticos exigen hacer del kirchnerismo el inicio de algo que no muera con la hegemonía partidaria de Néstor Kirchner, y que evolucione hacia la superación del kirchnerismo discutiendo sus puntos negativos (que no son pocos). Éste sería un espacio de izquierda peronista con referentes propios que dispute poder dentro del Partido Justicialista y ya no más por fuera. Resulta una obligación que no viene de arriba hacia abajo, es mútua. E implica el compromiso militante. Es la mejor alternativa que se me ocurre ante el miedo siempre presente del eventual revés electoral de Octubre o el cuco del triunfo a cambio de la derechización.

Ahora, si llegamos a ganar que se vayan todos a la puta que los parió (no, mentira, igual es necesario construir el relato).

Hay que leer a Ivancich

PD: ¡Que aparezca Lucas Carrasco loco!

ManuK

¿SE AFANARON LAS MANOS DE OLMEDO?

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Alguna vez allí hubo un teatro, después un negocio de una firma importante.

Un día, a alguien, se le ocurrió plantar un monolito que estaba coronado por las huellas de las manos de Alberto Olmedo. Otro día alguien se las afanó. De ser así, Olmedo se debe estar riendo en algún “rosarigasino” lugar del Cosmos. Pensará: … “¡Éramos tan pobres!”.

Allí, donde cerraron un teatro (allí, donde otro “Negro”, Sammaritano, nos reunía para ver las maravillas de Cine Núcleo), allí donde se yergue un negocio, se homenajeó al epítome de la atorrantía, al travieso por excelencia, al “alter–ego” del porteño mayúsculo; distinción –ésta– que se obtiene (y de pleno derecho) aunque el galardonado haya nacido en Tolouse, en Montevideo, en Añatuya, en Barcelona o en Rosario (como él y como Fontanarrosa).

Para nosotros, las manos del Negro Olmedo, son las que se posaban en las caderas de la Salomón, en las de la Brodsky, las que intentaban escabullirse entre los bordados de las medias de la Traverso. De todos modos, si se las “chorearon”, devuélvanlas muchachos; y por sobre todas las cosas… (ustedes no, que no son quienes nos afanaron) devuélvannos los teatros de la calle Corrientes; también esos tan suntuosos y prestigiosos. Esos, en los que él no actuó.

SECRETARÍA DE COMUNICACIÓN Y ACTAS

ASOCIACIÓN ARGENTINA DE ACTORES

CARICATURAS

Publicado en http://anarkoperonismo.blogspot.com

la-gorda-carrio

La Doctora Carrió está en campaña. De eso no queda mucha duda, ni hace falta ser un Morales Solá para darse cuenta.

Lo interesante de la campaña de este grotesco personaje es su necesidad de tomar el perfil “catch all”, y de predicar en todas las parroquias. No está mal que un político en campaña trabaje para llegar a múltiples sectores, después de todo, de eso se trata gobernar: de aunar voluntades diversas para respaldar un proyecto común.

Pero la manera que elige Carrió para llegar a todos es algo burdo. Para muestra sobra un botón (o dos):

Por un lado nos provoca con una declaración del calibre de “no tengo ideología” en el tono PRO que predomina el discurso político mediático desde hace años, y que expone esa idea tan poco sustentable de que se puede llevar un gobierno sin un programa ideológico. Pero con la vuelta de rosca de reemplazar ideología por ética, considerando que no importa lo que se haga sino que se haga con decencia.

La Alianza que encumbró a De La Rúa – Chacho Álvarez en la presidencia en el año 1999 nos dió ya a los argentinos una lección de cómo funciona la Ética por sobre la Ideología, demostrando que quienes enarbolan este discurso tan hueco no sólo tienen una ideología clara (la conservadora) sino que demás carecen de la afectada ética que tanto proclaman.

Lo más lamentable resulta que estos predicadores de la Ética y la Esperanza locales traten de colocarse en la huella de Barack Obama, transmitiendo la idea de que la asunción de Obama es la consolidación de la política no ideológica. Peor aún, dicen que las gestas de “esperanza vacía” como la que le imputan a Obama son la tendencia política del Siglo XXI, por sobre la política conflictiva e ideologizante del Siglo XX que exponen nuestros representantes al reunirse con Fidel Castro y Chávez.

Alguien debería aclararles que la asunción de Barack Obama como presidente de Estados Unidos es justamente todo lo contrario: Es la recuperación del contenido ideológico en la política, luego se ser ésta vaciada de todo su contenido por el moralista Reagan y todos los sucedáneos a partir de los ´80. El discurso de Obama tiene un contenido progresista en dirección de una economía con mayor presencia estatal, con un sistema de salud público; gratuito y universal y otras tantas “consignas ideológicas” que tanto desagrado le provocan a nuestra oposición vernácula.

Todo esto no excede por mucho lo que estamos acostumbrados a oir por parte de la oposición, que reincide en un discurso político chato y anacrónico. Pero el costado desagradeble de la campaña de Carrió es su estrategia para tentar a los sectores populares, a la sazón más afines al justicialismo. Desde un “a Evita la amo (al parecer anduvo hojeando La Razón de mi Vida) hasta mandar a un amanuense a que la compare con la misma Evita, la Dra. Carrió -por lo pronto más de la escuela de los Azules- comprendió que no se puede gobernar pacificamente en este país si no se cuenta con (al menos algo de) el respaldo del pueblo justicialista.

Y así es que llegamos a leer en el diario Perfil que la Hermana Superiora dijo:”comer un choripán con las patas sobre la mesa es casi la eucaristía”. ¿Se nos puede ocurrir una imagen más desagradable que la de ver a la Sra. Carrió bañada en transpiración engullendo un choripán, con sus pies apoyados sobre la mesa? ¿Alguna vez Carrió presenció este espectáculo? Vamos a ser sinceros ¿Alguna vez el lector vió algo así? ¿Es acaso una práctica habitual llevada a cabo por las clases populares? ¿O es simplemente una práctica de mal gusto digna de un asqueroso? ¿Humildad es sinónimo de asquerosidad? Al parecer para Carrió sí lo es.
Y en su total desconocimiento de lo que es un laburante, Elisa Avelina caricaturiza los hábitos del pueblo trabajador imaginándose escenas vulgares de este tipo. Lo que no se da cuenta es que al conducirse de esta manera, ella se va volviendo cada vez más y más una caricatura de sí misma.

No lo digo por los problemas cromáticos de su piel ni por sus grotescas dimensiones físicas. Carrió es la caricatura de una señora gorda de barrio acomodado; moralista y venenosa en su forma de hablar, prejuiciosa y falluta, de afectada religiosidad y poco aprecio por las otras mujeres. Algo así como una Mirta Legrand, pero ordinaria como para poner las patas arriba de la mesa.

ManuK

CUANDO FELLINI CORRIÓ UN RALLY Y DESCUBRIÓ QUE DAKAR ERA LA CAPITAL DE UN PAÍS SUDAMERICANO.

Por Pedro del Arrabal

Especial para EL EMILIO

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¡Me las tomé nomas! ¡Eran merecidas estas vacaciones! Después de un año 2008 atravesado por caprichos de “estancieros sojeros”, peonada de cotillón mezclados con “gordis fashion” cortando rutas y golpeando cacerolas; y el explote de la burbuja de “gas” en la que vivían los del norte desarrollado y primermundista, me fui a darle descanso a mi pobre cabeza, allá, en mi norte Argentino.

¡Y no fueron pocas las sorpresas de las cuales disfruté! ¡Casi todas muy divertidas! ¡Me reencontré con un fantasmagórico y viejo amigo; Federico Fellini!

Veamos:

Sabía que existía un rally (en criollo, una competencia de vehículos, transitando cualquier -o todo- tipo de terreno) que recibía el nombre de “Rally París-Dakar”.

¿Trayecto de la carrera? ¡Desde Paris, “la ciudad luz” en el corazón de Europa, hasta la ciudad de Dakar, capital de Senegal, anteriormente capital de las colonias francesas del “África Occidental”!

¡Un divertimento pura adrenalina! Aunque extremadamente caro; reservado para gente que no mide sus gastos; tampoco se preocupa por el origen de su riqueza. ¡Toda una paquetería, aunque lo barnicen con el toque deportivo! Un despilfarro energético –como el circo de la Formula Uno, o la Ciudad de “Las Vegas”- en épocas de crisis terminal en cuestiones petroleras, para que unos pocos busquen cubrir sus vacíos existenciales producto del hartazgo que genera la buena vida y el ocio.

¡Senegal! Otro de los tantos países del continente Africano que Europa, en nombre de la civilización, vació de recursos naturales y humanos. Una triste e irreversible historia.

 

¡Hasta ahí todo entendible, y en cierto modo aparentemente “normal”!

Ahora bien, que dicha competencia –muy famosas en todo el mundo- se corra territorio de nuestro país y de la hermana República de Chile uniendo Buenos Aires, capital de Argentina con la ciudad de Valparaíso ubicada al otro lado del macizo andino, no se llame “Rally Bs.As.-Valparaiso” y se siga llamando “RALLY DAKAR”, a mi “tano” amigo Federico Fellini le resultó más que divertido.

-¡Cosas de la colonización cultural!!! –decía.

Por un instante el “tano” se quedó en silencio. Luego levantó sus ojos al cielo, suspiró y se preguntó -¿Sabrán los que participan en esa competencia que Dakar fue el mayor centro de operaciones para el tráfico hacia América de seres humanos africanos reducidos a esclavitud entre los siglos XVI y XIX?

¿Conoces tu esa historia? -me preguntó.

-Algunas referencias al respecto tengo –le dije. -Más concretamente de la isla Gorée donde los portugueses construyeron la primera “Casa de Esclavos”, lugar que se utilizaba, según tengo entendido, para comercializar a los pobres africanos. Los consideraban seres inferiores por el solo hecho de tener una piel distinta, de color negro.

Interrumpiéndome agregó -Las colonias, y luego los gobiernos independientes de EE.UU., el Caribe y Brasil eran sus principales compradores. Veinte millones de hombre, mujeres y niños africanos padecieron esa desgracia. Los encadenaban espalda con espalda, y como sardinas los metían en los calabozos hasta el momento de ser vendidos.-Agregó mi amigo.

-Creo que te equivocaste en la cifra. Según un desaparecido antropólogo amigo, Guillermo Magrassi, hombre de mi tierra, ¡él hablaba de 30 millones de seres humanos! La mayoría eran niños. Los habían arrancados de África para ser traídos a América. 15 millones murieron en la travesía del Atlántico y fueron arrojados al océano para ser banquete de los tiburones.

Hice un minuto de silencio porque me producía mucho asco lo que yo mismo estaba diciendo. Luego continué – Lo que sí es cierto de tu comentario es que estaban como sardinas pero en las bodegas de eso inmundos barcos que los traían para este continentele aclaré

-¿Cuándo se abolió acá la esclavitud? – me preguntó

-En 1813 –le contesté

-¡Mascalzone! ¡Lo hicieron antes que los franchutes. Ellos recién la abolieron en 1848! –me retrucó un tanto admirado

-Bueno, tanto como abolir, en aquella oportunidad, acá, no se la abolió del todo. –le aclaré. -La letra chica de aquella decisión decía que serían libres a partir de ese momento únicamente los hijos de esclavos; pero no los esclavos. –complete.

-¡Picarones! – me dijo mientras seguía hojeando un diario de la región.

 

De pronto estalló en carcajadas y comenzó a lamentarse de no tener una cámara para poder filmar. Con mucha curiosidad le pregunte -¿Qué es lo que te causa tanta gracia?

-Escucha esto –me dijo.

-“El gobernador de la provincia empuñando la bandera de llegada, una banda de música tocando el himno y el cura párroco del la ciudad bendiciendo, recibieron a los corredores del rally “DAKAR” en la localidad de Fiambalá.” ¡Pero esta escena me la robaron de alguna de mis películas!¡Cómo me perdí semejante espectáculo!¡Era para filmarla! ¿Dónde está Armando? -Me preguntó.

¿Bo? –le repregunté.

-¡Claro hombre! ¿Quién más? – me respondió elevando un tanto su tono de voz.

-Está arriba, de donde acabas de bajar, junto al barba. –le contesté.

-Pero no empeces a joder de vuelta con él que suficiente quilombo armaste la vez anterior cuando lo mencionaste considerándolo “Un Maestro”.¡Le quemaste la cabeza a más de un intelectual “psicobolche” de estos pagos! ¡Ellos consideraban a vos y Bergman como los más grandes “Maestros”! Armando Bo, para ellos, era un cineasta “de cuarta”! Cuando vos dijiste eso ¡Salieron corriendo a revisar toda la filmografía de Armandito! ¡Gracias a tus declaraciones la “Coca” Sarli recuperó su trono de Diosa.! Acá, todo lo que tenga que ver u oler a popular, al “psicobolchaje” le produce huticaria. –le tiré al “tano” a modo de gruesos brochazos de la realidad cultural de los que se dicen “intelectuales de izquierda”.

Federico comenzó a reírse a carcajadas de mi comentario. Entonces aproveché la oportunidad para “colgarme” de su disfrute y comenzamos junto a revisar diarios de días anteriores y posteriores al que él había estado leyendo.

Así fuimos descubriendo que un “cura” de una parroquia del Departamento de Belén, en la Provincia de Catamarca, se había peleado con los feligreses por cuestiones de una virgen, hasta que el “cura” se cansó y les dijo a los fieles “Acá, yo soy el dueño y hago lo que se me viene en ganas” -¡Esto es fantástico! –me decía el “tano”mientras no paraba de reírse y de seguir maldiciendo por no tener una cámara, aunque más no sea de video. Yo, para alimentar ese estado de alegría que tanto bien le hace a nuestra alma, me detuve en otro artículo que decía: “75 partidos políticos participarán en las próximas elecciones provinciales del 8 de marzo.”

-¿El queso es tan grande aquí? Ja, ja, ja… Mira que en Italia tenemos 34 millones y medio de habitantes en una superficie de 301 302 kilómetros cuadrados. ¿Cuál es la superficie y la cantidad de habitantes de esta provincia?. –Preguntó el “tano” mientras continuaba riendose.

-Catamarca tiene 102.602 kilómetros cuadrados de superficie y 400 mil habitantes. –le contesté

-Che, armemos el partido número 76 y me postulan a mi como candidato. Al fin y al cabo, para ustedes yo soy Dios en cuestiones cinematográficas. ¡Ja, ja, ja…-me propuso descarada y tiernamente el “tano” Fellini mientras se arqueaba hacia delante de tanto reírse.

 

-¡¿Ahora te das cuenta hermano?!. Todas estas maravillosas manifestaciones y expresiones de la gente común y de los comunes que suelen llegar a tener una cuota de poder, son los más preciados diamantes que embellecen y dan identidad a cualquier manifestación cultural humana en cuaquier parte del mundo. Hay que ser muy torpe para no nutrir nuestro intelecto con semejantes maravillas. –Me dijo el “tano” un tanto extasiado. -Pedro, tengo que regresar allá, arriba. A propósito, ¡te llamás igual que el guardián celestial! -Me gritaba a la distancia mientras cobraba altura.

 

Miré al cielo, le agradecí por la divertida y fantasmagórica compañía que por unos instantes me había brindado, y seguí llenando mis ojos con la belleza de los picos nevados del Aconquija.

 

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LA REFUNDACIÓN DE BOLIVIA

Por Carlos Girotti *

Publicado por la Nac&Pop

Este domingo 25 de enero tiene lugar el referendo para aprobar la Nueva Constitución Política del Estado boliviano (NCPE).

La realización de esta compulsa es el producto del desmantelamiento de la ofensiva destituyente, tras la enérgica y decisiva intervención mancomunada de la UNASUR.

El racismo separatista tuvo que retroceder, aceptar el referendo y ver cómo sus principales líderes e instigadores eran investigados y acusados por la masacre de Pando.

Sobre estos crímenes de lesa humanidad, el Informe Mattarolo no dejó sombras de dudas: 20 campesinos torturados y asesinados en el marco de un indisimulado plan de exterminio que pudo haber cobrado muchísimas más víctimas de no mediar la acción concertada de los gobiernos democráticos de la región.

Bolivia a las puertas de su refundación.

Tras centurias de arraigados odios de clase, subsumidos en ancestrales discriminaciones étnicas, culturales y religiosas, que hicieron del oprobio de todo un pueblo la condición de poder de una minoría dominante, se levanta Bolivia hoy sobre sí misma y en el Preámbulo de su Constitución declara: -Dejamos en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal. Asumimos el reto histórico de construir colectivamente el Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, que integra y articula los propósitos de avanzar hacia una Bolivia democrática, productiva, portadora e inspiradora de la paz, comprometida con el desarrollo integral y con la libre determinación de los pueblos.

Pero si la trascendencia histórica de este hecho impacta sobre la realidad continental en las vísperas del bicentenario de la independencia, su dimensión se agiganta cuando se piensa en cuánto podría contribuir la región, con éste y otros ejemplos, para conjurar el exterminio que el ejército y el gobierno israelí están perpetrando en Gaza.

Nadie con buenas intenciones debería sentirse autorizado a juzgar la decisión autónoma de los gobiernos de Venezuela y Bolivia de romper relaciones diplomáticas con Israel, como tampoco nadie podría obligar al resto de las naciones suramericanas a seguir ese camino.

Sin embargo, la autoridad moral de la UNASUR, sobradamente demostrada y ratificada con su intervención en defensa del pueblo y el gobierno de Bolivia, debería ser suficiente para que, con autonomía, se elevara como una voz regional de la conciencia universal para frenar los crímenes de lesa humanidad y el exterminio palestino en Gaza.

Hace falta esa voz universal porque la masacre preludia otras –tanto o más sangrientas que ésta como podría ser en Irán- y porque el exterminio hoy es posible merced al aval del gobierno de Bush, al silencio de su sucesor Obama, a la inocua gestión de las Naciones Unidas, a la complicidad abyecta de los grandes jeques, a los cálculos de beneficios de los banqueros y fabricantes de armas de todo el mundo, a los que en nombre del Holocausto no pueden o no quieren denunciar a Israel, a los que reducen a la condición de nazis al pueblo israelí, a los que por motivos religiosos se callan, ocultan o especulan.

La UNASUR, en vísperas de cumplirse dos siglos de la independencia de los pueblos de la región, puede ser esa voz laica que levante, al igual que las bolivianas y bolivianos este 25 de enero, la generosa utopía del horizonte de un Estado plurinacional y democrático, abigarrado sí, pero entramado en verdaderas autonomías; un ancho cauce por el que transiten y fluyan las diversidades étnicas, culturales, religiosas; una institucionalidad que le cierre paso al militarismo y a la pretensión gendarme de cualquier potencia de seguir medrando con esta sinrazón; un modo de vida no asociado a las alambradas electrificadas ni a los túneles de la sobrevivencia ni a las dádivas hipócritas legitimadas en el desastre humanitario.

Un gesto, pues, que resuma al menos en este rincón del planeta lo que en muchísimas partes se expresa como el clamor inorgánico, como el tono quebrado y casi inaudible de lo que debiera ser una voz universal, potente, dramática, que no tendría que ser acallada mientras una razón militar siga haciendo de civiles indefensos el blanco preferencial de todos sus fundamentos.

Aquí, en Suramérica, tenemos las condiciones para erigir una utopía, como la que supieron fundar los padres de nuestra patria grande, y decírsela al mundo.

Nosotros, que estamos atravesados por múltiples culturas, religiones y etnias; nosotros, que hemos sabido levantarnos desde las ruinas en las que nos sumiera el neoliberalismo; nosotros, que somos nosotros y somos otros, no deberíamos malgastar esta oportunidad, ni cifrarla con eufemismos o palabras sin trama ni espesor.

Para impedir que el exterminio continúe, o que mañana adquiera una nueva y mentirosa justificación para extenderse en el tiempo, se requiere de otro horizonte, no ya el de Postdam y Yalta ni el de 1967, sino aquel que sepa conjugar la vida y la esperanza de dos pueblos que la necesitan tanto o más que nosotros mismos.

Los suramericanos podemos y debemos decir algo al respecto porque, precisamente, en ello también nos va el futuro.

CG/

*Sociólogo, Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina

DISCURSO DE BARACK OBAMA

obama

Compatriotas:

Me encuentro hoy aquí con humildad ante la tarea que enfrentamos, agradecido por la confianza que me ha sido otorgada, consciente de los sacrificios de nuestros antepasados. Agradezco al presidente Bush su servicio a nuestra nación, así como la generosidad y cooperación que ha demostrado a lo largo de esta transición.

Ya son cuarenta y cuatro los norteamericanos que han hecho el juramento presidencial. Estas palabras han sido pronunciadas durante mareas de prosperidad y aguas tranquilas de la paz. Y , sin embargo, a veces el juramento se hace en medio de nubarrones y furiosas tormentas. En estos momentos, Estados Unidos se ha mantenido no sólo por la pericia o visión de los altos cargos, sino porque nosotros, el pueblo, hemos permanecido fieles a los ideales de nuestros antecesores y a nuestros documentos fundacionales.

Así ha sido. Y así debe ser con esta generación de norteamericanos.

Que estamos en medio de una crisis es algo muy asumido. Nuestra nación está en guerra frente a una red de gran alcance de violencia y odio. Nuestra economía está gravemente debilitada, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por el fracaso colectivo a la hora de elegir opciones difíciles y de preparar a la nación para una nueva era.

Se han perdido casas y empleos y se han cerrado empresas. Nuestro sistema de salud es caro; nuestras escuelas han fallado a demasiados; y cada día aporta nuevas pruebas de que la manera en que utilizamos la energía refuerzan a nuestros adversarios y amenazan a nuestro planeta.

Estos son los indicadores de una crisis, según los datos y las estadísticas. Menos tangible pero no menos profunda es la pérdida de confianza en nuestro país – un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y de que la próxima generación debe reducir sus expectativas.

Hoy os digo que los desafíos a los que nos enfrentamos son reales. Son graves y son muchos. No los enfrentaremos fácilmente o en un corto periodo de tiempo. Pero Estados Unidos debe saber que les haremos frente.

Hoy nos reunimos porque hemos elegido la esperanza sobre el temor, la unidad de propósitos sobre el conflicto y la discordia. Hoy hemos venido a proclamar el fin de las quejas mezquinas y las falsas promesas, de las recriminaciones y los dogmas caducos que durante demasiado tiempo han estrangulado a nuestra política.

Seguimos siendo una nación joven, pero, según las palabras de las Escrituras, ha llegado el momento de dejar de lado los infantilismos. Ha llegado el momento de reafirmar nuestro espíritu de firmeza: de elegir nuestra mejor historia; de llevar hacia adelante ese valioso don, esa noble idea que ha pasado de generación en generación: la promesa divina de que todos son iguales, todos son libres y todos merecen la oportunidad de alcanzar la felicidad plena.

Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, somos conscientes de que la grandeza nunca es un regalo. Debe ganarse. Nuestro camino nunca ha sido de atajos o de conformarse con menos. No ha sido un camino para los pusilánimes, para los que prefieren el ocio al trabajo o buscan sólo los placeres de la riqueza y la fama. Más bien, han sido los que han asumido riesgos, los que actúan, los que hacen cosas -algunos de ellos reconocidos, pero más a menudo hombres y mujeres desconocidos en su labor, los que nos han llevado hacia adelante por el largo, escarpado camino hacia la prosperidad y la libertad.

Por nosotros se llevaron sus pocas posesiones materiales y viajaron a través de los océanos en busca de una nueva vida.

Por nosotros trabajaron en condiciones infrahumanas y se establecieron en el oeste; soportaron el látigo y araron la dura tierra.

Por nosotros lucharon y murieron en lugares como Concord y Gettysburg, Normandía y Khe Sahn.

Una y otra vez estos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta tener llagas en las manos para que pudiéramos tener una vida mejor. Veían a Estados Unidos más grande que la suma de nuestras ambiciones individuales, más grande que todas las diferencias de origen, riqueza o facción.

Este es el viaje que continuamos hoy. Seguimos siendo la nación más próspera y poderosa de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando empezó esta crisis. Nuestras mentes no son menos inventivas, nuestros bienes y servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado o el año pasado. Nuestra capacidad no ha disminuido. Pero el tiempo del inmovilismo, de la protección de intereses limitados y de aplazar las decisiones desagradables, ese tiempo seguramente ha pasado. A partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y volver a empezar la tarea de rehacer Estados Unidos.

Porque allí donde miremos, hay trabajo que hacer. El estado de la economía requiere una acción audaz y rápida y actuaremos no sólo para crear nuevos empleos sino para levantar nuevos cimientos para el crecimiento. Construiremos carreteras y puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que alimentan nuestro comercio y nos mantienen unidos. Pondremos a la ciencia en el lugar donde se merece y aprovecharemos las maravillas de la tecnología para aumentar la calidad de la sanidad y reducir su coste. Utilizaremos el sol, el viento y la tierra para alimentar a nuestros automóviles y hacer funcionar nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas y universidades para hacer frente a las necesidades de una nueva era.

Todo esto podemos hacerlo. Y todo esto lo haremos.

Algunos cuestionan la amplitud de nuestras ambiciones y sugieren que nuestro sistema no puede tolerar demasiados grandes planes. Sus memorias son cortas. Porque han olvidado lo que este país ya ha hecho; lo que hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginación se une al interés común y la necesidad a la valentía.

Lo que no entienden los cínicos es que el terreno que pisan ha cambiado y que los argumentos políticos estériles que nos han consumido durante demasiado tiempo ya no sirven.

La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno es demasiado grande o pequeño, sino si funciona -ya sea para ayudar a las familias a encontrar trabajos con un sueldo decente, cuidados que pueden pagar y una jubilación digna. Allí donde la respuesta es sí, seguiremos avanzando y allí donde la respuesta es no, pondremos fin a los programas. Y a los que manejamos el dinero público se nos pedirán cuentas para gastar con sabiduría, cambiar los malos hábitos y hacer nuestro trabajo a la luz del día, porque sólo entonces podremos restablecer la confianza vital entre un pueblo y su gobierno.

La cuestión para nosotros tampoco es si el mercado es una fuerza del bien o del mal. Su poder para generar riqueza y expandir la libertad no tiene rival, pero esta crisis nos ha recordado a todos que sin vigilancia, el mercado puede descontrolarse y que una nación no puede prosperar durante mucho tiempo si favorece sólo a los ricos. El éxito de nuestra economía siempre ha dependido no sólo del tamaño de nuestro Producto Nacional Bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad, de nuestra habilidad de ofrecer oportunidades a todos los que lo deseen, no por caridad sino porque es la vía más segura hacia el bien común.

En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falsa la elección entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros padres fundadores, enfrentados a peligros que apenas podemos imaginar, redactaron una carta para garantizar el imperio de la ley y los derechos humanos, una carta que se ha expandido con la sangre de generaciones. Esos ideales aún alumbran el mundo y no renunciaremos a ellos por conveniencia. Y a los otros pueblos y gobiernos que nos observan hoy, desde las grandes capitales al pequeño pueblo donde nació mi padre: sabed que América es la amiga de cada nación y cada hombre, mujer y niño que persigue un futuro de paz y dignidad y de que estamos listos a asumir el liderazgo una vez más.

Recordad que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y al comunismo no sólo con misiles y tanques, sino con sólidas alianzas y firmes convicciones. Comprendieron que nuestro poder solo no puede protegernos ni nos da derecho a hacer lo que nos place. Sabían por contra que nuestro poder crece a través de su uso prudente, de que la seguridad emana de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo y las cualidades de la templanza, la humildad y la contención.

Somos los guardianes de este patrimonio. Guiados de nuevo por estos principios, podemos hacer frente a esas nuevas amenazas que exigen aún mayor esfuerzo – incluso mayor cooperación y entendimiento entre las naciones. Comenzaremos a dejar Irak, de manera responsable, a su pueblo, y forjar una paz ganada con dificultad en Afganistán.

Con viejos amigos y antiguos contrincantes, trabajaremos sin descanso para reducir la amenaza nuclear y hacer retroceder el fantasma de un planeta que se calienta. No vamos a pedir perdón por nuestro estilo de vida, ni vamos a vacilar en su defensa, y para aquellos que pretenden lograr su fines mediante el fomento del terror y de las matanzas de inocentes, les decimos desde ahora que nuestro espíritu es más fuerte y no se lo puede romper; no podéis perdurar más que nosotros, y os venceremos.

Porque sabemos que nuestra herencia multiétnica es una fortaleza, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos y e hindúes – y de no creyentes. Estamos formados por todas las lenguas y culturas, procedentes de cada rincón de esta Tierra; debido a que hemos probado el mal trago de la guerra civil y la segregación, y resurgido más fuertes y más unidos de ese negro capítulo, no podemos evitar creer que los viejos odios se desvanecerán algún día, que las lineas divisorias entre tribus pronto se disolverán; que mientras el mundo se empequeñece, nuestra humanidad común se revelará; y América tiene que desempeñar su papel en el alumbramiento de una nueva era de paz.

Al mundo musulmán, buscamos un nuevo camino adelante, basado en el interés mutuo y el respeto mutuo. A aquellos líderes en distintas partes del mundo que pretenden sembrar el conflicto, o culpar a Occidente de los males de sus sociedades – sepáis que vuestros pueblos os juzgarán por lo que que podesis construir, no por lo que destruyais.

A aquellos que se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y la represión de la disidencia, teneis que saber que estáis en el lado equivocado de la Historia; pero os tenderemos la mano si estáis dispuestos a abrir el puño.

A los pueblos de las naciones más pobres, nos comprometemos a colaborar con vosotros para que vuestras granjas florezcan y dejar que fluyan aguas limpias; dar de comer a los cuerpos desnutridos y alimentar las mentes hambrientas. Y a aquellas naciones que, como la nuestra, gozan de relativa abundancia, les decimos que no nos podemos permitir más la indiferencia ante el sufrimiento fuera de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos del mundo sin tomar en cuenta las consecuencias. Porque el mundo ha cambiado, y nosotros tenemos que cambiar con él.

Al contemplar la ruta que se despliega ante nosotros, recordamos con humilde agradecimiento aquellos estadounidenses valientes quienes, en este mismo momento, patrullan desiertos lejanos y montañas distantes. Tienen algo que decirnos, al igual que los héroes caídos que yacen en (el cementerio nacional de) Arlington susurran desde los tiempos lejanos. Les rendimos homenaje no sólo porque son los guardianes de nuestra libertad, sino también porque encarnan el espíritu de servicio; la voluntad de encontrar sentido en algo más grande que ellos mismos. Sin embargo, en este momento -un momento que definirá una generación- es precisamente este espíritu el que tiene que instalarse en todos nosotros.

Por mucho que el gobierno pueda y deba hacer, en última instancia esta nación depende de la fe y la decisión del pueblo estadounidense. Es la bondad de acoger a un extraño cuando se rompen los diques, la abnegación de los trabajadores que prefieren recortar sus horarios antes que ver a un amigo perder su puesto de trabajo, lo que nos hace superar nuestros momentos más oscuros. Es la valentía del bombero al subir una escalera llena de humo, pero también la voluntad del progenitor de cuidar a un niño, lo que al final decide nuestra suerte.

Nuestros desafíos podrían ser nuevos. Las herramientas con que los hacemos frente podrían ser nuevas. Pero esos valores sobre los que depende nuestro éxito – el trabajo duro y la honestidad, la valentía y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo – esas cosas son viejas. Esas cosas son verdaderas. Han sido la fuerza silenciosa detrás de nuestro progreso durante toda nuestra historia. Lo que se exige, por tanto, es el regreso a esas verdades. Lo que se nos pide ahora es una nueva era de responsabilidad – un reconocimiento, por parte de cada estadounidense, de que tenemos deberes para con nosotros, nuestra nación, y el mundo, deberes que no admitimos a regañadientes, sino que acogemos con alegría, firmes en el conocimiento de que no hay nada tan gratificante para el espíritu, tan representativo de nuestro carácter que entregarlo todo en una tarea difícil.

Este es el precio y la promesa de la ciudadanía.

Esta es la fuente de nuestra confianza – el saber que Dios nos llama a dar forma a un destino incierto.

Este es el significado de nuestra libertad y de nuestro credo – por lo que hombres y mujeres y niños de todas las razas y de todas las fes pueden unirse en una celebración a lo largo y ancho de esta magnífica explanada, por lo que un hombre cuyo padre, hace menos de 60 años, no habría sido servido en un restaurante ahora está ante vosotros para prestar el juramento más sagrado.

Así que, señalemos este día haciendo memoria de quiénes somos y de lo largo que ha sido el camino recorrido. En el año del nacimiento de América, en uno de los más fríos meses, una reducida banda de patriotas se juntaba ante las menguantes fogatas en las orillas de un río helado. La capital se había abandonado. El enemigo avanzaba. La nieve estaba manchada de sangre. En un momento en que el desenlace de nuestra revolución estaba más en duda, el padre de nuestra nación mandó que se leyeran al pueblo estas palabras:

-Que se cuente al mundo del futuro que en las profundidades del invierno, cuando nada salvo la esperanza y la virtud podían sobrevivir … la urbe y el país, alarmados ante un peligro común, salieron a su paso.

América. Ante nuestros peligros comunes, en este invierno de nuestras privaciones, recordemos esas palabras eternas. Con esperanza y virtud, sorteemos nuevamente las corrientes heladas, y aguantemos las tormentas que nos caigan encima. Que los hijos de nuestros hijos digan que cuando fuimos puestos a prueba nos negamos que permitir que este viaje terminase, no dimos la vuelta para retroceder, y con la vista puesta en el horizonte y la gracia de Dios encima de nosotros, llevamos aquel gran regalo de la libertad y lo entregamos a salvo a las generaciones venideras.

Gracias, que Dios os bendiga, que Dios bendiga a América.

BARACK OBAMA

CARTA DE COLOR… “NEGRO”

Sobre la asunción del Sr. Barack Obama como Presidente de los EE.UU.

Por Victor L. Martinez

 

“Yo nací en el África por eso mi piel es negra.

Mis primeras impresiones sobre EE.UU.

fueron digitales. Me las tomaron con tinta blanca.

Te diré que no es cierto que todos los negros

son maltratados en este país; algunos negros

son maltratados en otros países.”

Les Luthiers

 

 

“Barack Obama, es el primer presidente de color en los EE.UU.” “Asumió Barack Obama, el primer presidente negro de los EE.UU.” “Un Afro-Americano de color…negro asumió por primera vez la presidencia del País más poderoso del planeta” “Está por prestar juramento como presidente de los EE.UU. por primera vez un negro”, “Un Afro-Americano de raza negra asume por primera vez la presidencia de los EE.UU.”, etc., etc., eran los anuncios que brotaban de todas las “cajas bobas” el 20 de enero del 2009.

Según se desprende del lenguaje utilizado por el 90% de los periodistas y comunicadores sociales que aparecen en los medios de comunicación –especialmente los televisivos-, parecería ser que en cuestiones relacionadas con la especie humana la palabra “color” solo está asociada al “negro”. O sea, para estos señores, en la naturaleza humana solo hay un color, el negro Esto ameritaría pensar que, o bien el resto de los mortales somos “incoloros”, o formamos parte únicamente del color “contraste”; o sea el blanco. Por lo visto, el disco de Newton gira a mil rpm en la cabeza de estos señores para colocar sus mentes y concepciones en blanco y eliminar cualquier posible y peligroso arco iris.

Bromas aparte, resultó muy doloroso ver y escuchar como todos estos “comunicadores” y no pocos “intelectuales” y “especialistas” que se ofrecieron muy gentilmente para realizar sus comentarios en los “15 segundos de fama que te brinda la tele” sobre tamaño acontecimiento, utilizaban la misma terminología para referirse a un ser humano que asumía la presidencia de un país.

Hablo de dolor porque otra vez más –y van…- vuelve a aparecer el racismo que de manera tan evidente tienen internalizado culturalmente amplios sectores de nuestra sociedad. Evidentemente ese racismo asociado al color de piel –especialemente el negro-sigue generando marcadas dudas en nuestra sociedad sobre el posible comportamiento de sus poseedores, además del grado de peligrosidad que potencialmente se “presupone” pueden tener sus posibles acciones. Más aún en situaciones de poder (sea este chico u grande). Los negros, por el solo hecho de ser negros, son peligrosos. Como los adolescentes, que son peligrosos por el solo hecho de portar edad de tal.

Mientras los periodista y comunicadores se explayaban en sus consideraciones sobre las imágenes que llegaban de la Casa Blanca –preocupados porque por primera vez era ocupada por un negro- y del Capitolio, los responsables de los servicios informativos de los canales de TV, especialmente los de TN y C5N, mandaban en la parte inferior de la pantalla y de manera constante, las primeras consecuencias de esta asunción: “la fuerte caída” de las cotizaciones de los principales “papeles” (¡Si, papeles!) en las principales bolsas del mundo, señalando en primer lugar desde ya a Wall Street.

Detalles; simples curiosidades de color blanco (o ausencia de color) dada por algunos de nuestros medios de comunicación sobre la asunción del Sr. Barack Obama como Presidente de los EE.UU.

¡Por qué tanta mediocridad humana cuando la naturaleza te regala el arco iris para que disfrutes de la belleza que hay en la variedad de colores y lo hermoso que resultan sus productos cuando estos se combinan y complementan!

Victor L. Martinez